Mbappé “protege” a Xabi Alonso tras su póker en Atenas: “Debemos estar juntos”

Actualizado Jueves, 27 noviembre 2025 - 00:04

El segundo hat-trick más rápido en la historia de la Champions League revivió al Real Madrid en el infierno griego de Atenas. Lo hizo Kylian Mbappé, claro, en seis minutos y 42 segundos, 30 más lento que Mo Salah (6:13 en 2022 contra el Rangers). Los goles del delantero francés descruzaron los brazos de Xabi Alonso, inmóvil después del inicial de Chiquinho para el Olympiacos. "Me quedo con los tres puntos y con las cosas que han pasado dentro del vestuario, con la unión y la implicación de los jugadores", admitió el técnico tolosarra.

Durante 14 minutos, entre el ocho y el 22, el conjunto blanco perdió en Grecia, ampliando su crisis de resultados y sensaciones y situando a este proyecto al borde del precipicio. Ahí surgieron los futbolistas. Arda Güler, Fede Valverde y Vinicius trataron de animar a sus compañeros, aplaudiendo, pidiendo calma y reclamando más combinaciones.

En unos minutos, el estadio Georgios Karaiskakis fue testigo de la reacción madridista, digna de un equipo que, a pesar de las críticas de los últimos días y de las dudas y problemas que han ido surgiendo estos meses, no se dejó llevar. Vinicius, en una de sus mejores versiones, Güler y Camavinga asistieron a Mbappé y el proyecto de Alonso resistió.

"Debemos estar juntos"

"Yo veo bien al equipo, pero claro que hay cosas que mejorar. Cuando juegas en un club como el Madrid es normal que la gente hable. Los jugadores tenemos que proteger al entrenador. Debemos estar juntos", reflexionó Mbappé en el césped del estadio. A unos metros, Camavinga también defendió a su entrenador: "Estamos más unidos que nunca. Haremos todo por ganar y por ayudar al míster. El resto son cosas de la prensa".

El Marriot de Atenas acogió a la expedición del Madrid, sin Florentino Pérez pero con José Ángel Sánchez, director general, al mando. Era un viaje demasiado largo para el presidente, que ya no se suma a vuelos de larga distancia en fase de grupos, pero la llamada admitida por Xabi Alonso en la previa descubrió un punto de apoyo hacia el técnico.

Todavía en el hotel, las molestias de Jude Bellingham en el sóleo dejaban un ataque con menos colapso que otras veces. Alonso apostó por Tchouaméni, Camavinga, Valverde y Vinicius, suplentes todos contra el Elche, y aunque el inicio fue un tanto dramático, los futbolistas más vigilados dieron un paso adelante, algo que también pedía el club durante esta semana. "Es su momento", se repetía desde el Marriot.

Camavinga, ante Podence, en el Georgios Karaiskakis.

Camavinga, ante Podence, en el Georgios Karaiskakis.EFE

Así fue. Xabi recuperó a Ferland Mendy, que disputó su primer partido desde el pasado 26 de abril, cuando se lesionó en los primeros 10 minutos de la final de Copa contra el Barça.

La segunda parte dejó el susto del 2-3, pero el duelo se sentenció con el cuarto de Mbappé, su primer póker en la Champions y el sexto en la historia del Madrid. El francés va a la sombra de otras leyendas del conjunto blanco, como Alfredo Di Stéfano o Ferenc Puskas, que lo consiguieron dos veces, o como Cristiano, que lo logró en una ocasión. "Para los rivales es una pesadilla defender a Vini", elogió sobre su compañero, diferencial.

El brasileño asistió al galo en el cuarto de la noche y fue felicitado por Alonso en la celebración del tanto, en su sustitución y al final del encuentro. Tres abrazos de paz después de las polémicas de las últimas semanas y de su suplencia, la cuarta del curso, en Alicante.

El Real Mbappé salvó a Xabi Alonso

El Real Mbappé salvó a Xabi Alonso

Actualizado Miércoles, 26 noviembre 2025 - 23:48

¿Qué sería del Madrid sin Mbappé? Pues. Un guiñapo, un muñeco, un equipo, sin equipo. Es una barbaridad que al Madrid le puedan meter tres goles, un equipo que en España sólo sería un Segunda División.

Alonso tiene la defensa que que no tiene defensa. No están los titulares. Ni el portero. Aun así, un Real Madrid debe tener un esquema, un sistema para salvar las circunstancias. Pero no tiene nada, sólo pompas de jabón. Aunque no tenga los titulares.

No es justo que ni los cuatro goles de Mbappé de ese fenómeno llamado Mbappé, no sean suficientes para golear a un Olympiacos, que roza el rídículo en Europa. Y que el Madrid acabara pidiendo la hora en los angustiosos minutos finales.

No entiendo a un desesperado y desquiciado Alonso ante un equipo tan simple. Jamás entiendo sus cambios y como destroza a su equipo en las segundas parte. No se acuerda que es el entrenador del Real Madrid.

Lanza al inútil Ceballos, que es un desastre y sólo es un incordio. Para mí es como un agente doble, con órdenes de otro equipo para destrozar al Madrid. Y sólo quería Alonso calmar el partido ante un rival de broma. De locos.

Y en pleno desaste de Xabi Alonso quita a Asencio y mete a Tchouaméni en la defensa, con lo que destroza el centro del campo y lo suple nada menos que por Brahim. Ese cambio es sólo una barbaridad de un entrenador al borde del abismo.

Un equipo como el Madrid no puede pedir la hora ante un mediocre adversario. Es como si imaginativamente, Alonso quisiera anular los cuatro goles de Mbappé, que no es sólo es el héroe. Es un mago como Houdini.

El genio hizo un triplete en siete minutos. Una goleada de locos. Algo de un dios que juega con él.Y mete un cuarto que es como si hiciera besar al cielo. Una locura. Como decir Olympiacos 3 - Mbappé 4. No ha existido otra historia.

Creo que Xabi está con la marca de la sospecha en todo lo que hace. Le apoya la Casa Blanca sólo diplomáticamente, cuando todos sabemos que al todopoderoso no le gusta. Y lo ha sentenciado.

Se salva por Mbappé, pero eso no puede ser cada partido. Cuando desaparezca Houdini, Alonso va a la calle. Tiene demasiados problemas en la mente, demasiadas balas fallidas. No sabe qué hacer con el Madrid y es como si no supiera todavía qué banquillo ocupa.

Y me dirán que sigue ganando, que está entre los ocho primeros de la Champions. Pero no es el Real Madrid. Es auténticamente el Real Mbappé

Mendilibar carga contra el árbitro: "En cuanto nos hemos metido en el partido, nos han sacado"

Mendilibar carga contra el árbitro: “En cuanto nos hemos metido en el partido, nos han sacado”

Actualizado Miércoles, 22 octubre 2025 - 00:17

A juicio de José Luis Mendilibar, la actuación de Urs Schnyder fue determinante para que Olympiacos no pudiera siquiera amenazar con llevarse un punto de su visita a Montjuïc. "Lo habéis visto todos, ¿no? En cuanto nos hemos metido en el partido, nos han sacado, sin hacer nada mal. Ha habido otro que ha cometido los errores", lamentó el técnico.

"En la víspera me recordasteis que nunca había ganado al Barça ni empatado aquí. En la 2017-2018, con el Eibar, íbamos 0-2 y luego el partido acabó 4-2. Mirad qué penaltis pitó un arbitro que está todavía en Primera. Así es imposible que pueda ganar aquí. En la segunda amarilla a Hezze, hace como que se para, ni le roza, y que eso sea segunda amarilla.... Y el penalti, que mi portero recoge los brazos para ni tocarle... Y él lo ha visto al revés que yo", abundó el entrenador, quien aseguró que ni siquiera se atrevió a hablar con el suizo.

"He hablado con el cuarto, que ha estado bastante educado, pero no quería hablar con el otro. Con las decisiones que ha tomado, sólo con ir a hablar seguro que también tomaba otra decisión equivocada conmigo", recalcó un Mendilibar que aboga por cambiar la normativa para que puedan revisarse segundas amarillas.

"Los que están ahí arriba comiendo y bebiendo"

"Como no pinto nada, absolutamente nada... Pintan los que están ahí arriba comiendo y bebiendo y nada más... Es increíble que esa jugada, determinante para un partido de fútbol, no se pueda ver en el VAR... Pero bueno, yo no pongo las reglas ni me van a dejar ponerlas", reiteró sin entrar a valorar la 'mano blanca' que habría mencionado Joan Laporta en la asamblea del domingo. "Estoy muy bien en Grecia con el Olympiacos. No quiero saber nada de aquí", zanjó.

"No sé, quizás sí les perjudicó. Hay situaciones que van más en contra de ellos y otras que van en contra de nosotros. No me gusta hablar de ello, pero entiendo que esté enfadado", aseveró por su parte Hansi Flick, que considera que el 6-1 será una inyección de moral con vistas al clásico.

Para todos y, muy especialmente, para Lamine Yamal. "Creo que tanto para él como para los otros es importante esta victoria y en su caso haber podido marcar. El domingo será otro Lamine y estará al 100%. En el último año rindió mucho en los grandes partidos y no tengo duda de que volverá a hacerlo", aseguró el alemán, quien se muestra muy optimista de cara al Bernabéu. "El pasado es pasado, pero pienso en positivo, por la temporada pasada y porque creo que somos capaces de ganar en Madrid", sentenció.

Fermín y Rashford se llevan por delante a un Olympiacos con 10

Fermín y Rashford se llevan por delante a un Olympiacos con 10

El desenfreno es una virtud en el fútbol. Es catalizador, sinónimo de chispa, improvisación y hasta genialidad. Sirve para adornar grandes victorias y, sobre todo, para rescatar cuando un duelo se atasca. Eso es lo que hizo Fermín desatándose ante Olympiacos para liderar a un Barça que, sin brillo, acabó armando una goleada en Champions que, si no su fútbol, afila su ánimo para la visita al Bernabéu. [Narración y estadísticas (6-1)]

Tuvo suerte Flick de que la pasión de Fermín le hiciera agarrarse al Barça. A su fe incombustible se unió la de Rashford, cada día más teñido de azulgrana, y con el permiso de Pedri, golpear en Europa sin echar de menos a Raphinha, Lewandowski o la mejor versión de Lamine Yamal. Ahora bien, el resultado no puede enmascarar que el partido fue turbio hasta mediada la segunda parte, cuando en 30 minutos lo zarandearon los culés.

Y es que, por si el Barça tenía la intención de sestear, el portugués Podence hizo estirarse a Szczesny a los 39 segundos de arrancar el partido. Los griegos, con Mendilibar al mando, no querían conceder ni una sola ventaja, y eso era un aviso de que tocaba sacudirse la pereza. Flick, ante la plaga de lesiones, había confiado el ataque a Rashford y en la sala de mando junto a Pedri a un debutante Dro y al hombre que nunca le falla: Fermín. Afilado en ataque, es el mejor soldado del alemán en el campo. Tanto que se encargó de borrar de un plumazo cualquier atisbo de sorpresa, y no una, sino hasta dos veces, para acabar con su primer hat trick en Europa.

Ningún partido cómodo

Al susto inicial de Olympiacos respondió el sevillano armando una contra apoyándose en Lamine Yamal para acabar fusilando a Tzolakis. Le había regalado la ocasión al extremo, pero como no encontró el hueco para el remate, apareció con un golpeo inapelable. Con ventaja a los seis minutos de juego, el Barça tenía la ocasión de apretar el acelerador, resolver y tumbarse a pensar en el Clásico del Bernabéu. Pero no.

A este equipo le cuesta ganarse un partido cómodo y se encontró con los griegos rondando el área y probando con disparos como el de Dani García. Al trantrán, los azulgranas eran incapaces de sacudirse el agobio de un rival que veía cómo al no subirle las revoluciones al duelo, sus opciones aumentaban. Fue entonces cuando volvió a aparecer Fermín.

Esta vez se vio beneficiado por su conexión con Pedri y Dro. El canario le birló la pelota en el centro del campo a los griegos, buscó al joven gallego para que, de tacón, intuyó la llegada por la banda de Balde y le sirviera un balón a Fermín al corazón del área. Recorte y segundo gol.

Rashford, ante Retsos, en el área.

Rashford, ante Retsos, en el área.AFP

Al descanso, el Barça se marchó con ventaja pero todavía sin buenas sensaciones.Por eso, aunque en la segunda parte arrancó otra vez con Fermín cabeceando un centro de Lamine, se torció. Sin tensión, los errores aparecen. En el despeje de un centro lateral de Olympiacos, Eric García tocó el balón con la mano. Aunque la jugada acabó en gol, como no subiría al marcador por fuera de juego, el VAR avisó al colegiado suizo del penalti, que no falló El Kaabi. Se apretaba el resultado cuando el Barça más necesitaba sentenciarlo.

Entonces apareció el árbitro para ponérselo más fácil con la expulsión por doble amarilla de Hezze, momento en que Flick aprovechó para mirar a su banquillo. Antes Rashford había forzado al meta Tzolakis y le había sacado un penalti que, VAR mediante, Lamine Yamal convirtió en una ventaja ya definitiva. La joven estrella aún no brilla, pero deja destellos. Mientras, son otros los que toman el protagonismo.

El cuarto gol lo marcó Rashford con un golpe seco con paradinha en el área a pase de Balde. Como la noche ya estaba para lucimiento, Roony se sacó un centro desde la línea de fondo con un regate de cola de vaca que Fermín envió al fondo de la red. Aún apareció de nuevo el goleador inglés para, como si de un duelo de pistoleros se tratara, marcar el sexto y cerrar un marcador de tenis con un cañonazo de derecha a pase de Pedri. Goleada europea.

Mendilibar, contra su mala racha ante el Barça: "Es uno de los favoritos para la Champions"

Mendilibar, contra su mala racha ante el Barça: “Es uno de los favoritos para la Champions”

Actualizado Lunes, 20 octubre 2025 - 19:09

José Luis Mendilibar (Zaldívar, Vizcaya, 1961) es sin duda todo un clásico de los banquillos españoles. Pero, como suele pasar en muchas, quizás en demasiadas ocasiones, es lejos de nuestras fronteras donde, ahora, está logrando un más amplio reconocimiento. En el Olympiacos, el equipo que se medirá este martes al Barça en la Champions (18.45 horas), parecen encantados con él.

Aterrizó en el club heleno en febrero de 2024, después de que la que iba a ser su segunda etapa al frente del Sevilla, al que logró salvar del descenso y llevó al triunfo en la Europa League 2023, acabara de forma abrupta. En sus primeros meses al frente del conjunto del Pireo, al que se incorporó en principio hasta final de temporada, logró hacerlo campeón de la Conference League, el primer título a nivel continental de un club griego. Y, la temporada pasada, consiguió que se alzara tanto con la liga como la Copa.

Al duelo frente a los azulgrana llega con unas ciertas urgencias, tras empatar sin goles frente a un Pafos chipriota que jugó con 10 futbolistas durante más de una hora en el Georgios Karaiskakis en la primera jornada y después de caer por 2-0 en su visita al Arsenal en la segunda.

79 goles en contra

«Es bonito volver a competir contra un equipo contra el que he competido en la Liga y en una competición como la Champions. Es precioso, increíble. Tenemos que dar nuestra mejor versión y que el Barça no la dé tan buena, porque es uno de los favoritos para ganar esta competición», aseguró Mendi durante su rueda de prensa en el Lluis Companys.

Los precedentes ante el Barça, no obstante, no son halagüeños para Mendilibar. A lo largo de 27 choques, contando tanto partidos de Liga como de Copa, únicamente ha sido capaz de ganar en una ocasión, cuando dirigía a Osasuna (por 3-2, en la campaña 2011-12) y de empatar en tres dirigiendo al Valladolid (en casa, por 1-1, en el curso 2007-2008) y al Eibar (en Ipurúa, por 2-2, en la temporada 2018-19 y en el Camp Nou, por 1-1, en la 2021-22). En los 23 encuentros restantes, mientras, cayó derrotado. La más abultada la encajó con Osasuna en la Liga, por 8-0, la misma temporada en que el conjunto rojillo lograría imponerse en El Sadar. Pese a los 14 goles a favor y 79 en contra, visitar Montjuïc le sigue ilusionando.

«El hecho de tener que cambiar de jugadores y no poder repetir alineaciones en un momento determinado puede hacer que los mecanismos o automatismos que tenías se pierdan. Todo el mundo dice lo mismo, ganarle la espalda a la defensa, pero hace meses también lo hacían y lo van a seguir haciendo. Es su idea de juego y no van a cambiar», sentenció.

«no le van a expulsar mañana»

Mendi no perdió la oportunidad de realzar la figura de Lamine Yamal. «Es un niño, lleva dos años en la alta competición. Lo que hizo Leo Messi es casi imposible de repetir, pero es diferencial. Si no está bien, el Barça no está bien, aunque para ganarles tienes que estar perfecto», señaló acerca del extremo.

«Últimamente estoy más calmado, pero a mí también me han expulsado. Que te echen o no depende de muchas cosas: qué dices, cómo lo dices, cómo lo interpreta el árbitro... Estoy convencido de que no le van a expulsar mañana», apostilló sobre un Hansi Flick que, horas antes, hizo propósito de enmienda. «No me gusta que mi nieto me vea así por televisión. Debo cambiar mi comportamiento», aseguró el técnico alemán.

Tragedia griega en Abu Dabi: Fenerbahçe y Mónaco disputarán una final inédita de la Euroliga

Tragedia griega en Abu Dabi: Fenerbahçe y Mónaco disputarán una final inédita de la Euroliga

Los dos proyectos más millonarios y ambiciosos de la temporada, el primero y dominador de la liga regular y el defensor del título, los enemigos irreconciliables que esperaban que el Etihad Arena de Abu Dabi se convirtiera en el escenario de una final histórica, vivieron sin embargo una tragedia ayer. Una tragedia griega en dos actos. Panathinaikos primero y Olympiacos después dijeron cruelmente adiós en semifinales, eliminados por Fenerbahçe y Mónaco, que disputarán el domingo un desenlace inédito. [68-78: Narración y estadísticas]

La Final Four es siempre escenario de asombros. Si en la primera semifinal el poderío del Fenerbahçe despedazó a todo el talento del Panathinaikos, en la segunda, la determinación de ese glamouroso recién llegado llamado Mónaco acabó con el colectivo más trabajado y efectivo de la competición, el Olympiacos de Bartzokas, de Vezenkov y Fournier, otra vez en la trampa de quien dominó el curso, de nuevo frustrado tan cerca del título que no gana desde 2013. Quien, para más inri, este año celebra su centenario.

Desde el amanecer, con un despliegue estruendoso de Mike James (17 puntos, siete rebotes y siete asistencias), hasta la recta de meta, cuando Evan Fournier (31 puntos) se echó el equipo a la espalda para tratar de remontar a la desesperada. Alpha Diallo (20 puntos, cinco rebotes), Mam Jaiteh (11-6) y Blossomgame (12-5), al igual que en la serie de cuartos contra el Barça, pusieron el físico y el talento para desactivar a un Olympiacos sin acierto y sin capacidad de pase. Sin corazón.

Fue una semifinal similar a la anterior, un querer y no poder del equipo ateniense. Con la ventaja en sus manos, Mike James manejó los tiempos para un triunfo que, al segundo intento en una Final Four, llevó Mónaco a la final. Vezenkov, uno de los jugadores más determinantes de Europa, estuvo desaparecido: después de 24 partidos seguidos metiendo al menos un triple, se quedó seco desde el perímetro (seis fallos).

Será una batalla con dos focos evidentes en el banquillo, dos bases que dominaron la competición hace no tanto, dos leyendas. Jasikevicius con los turcos y Spanoulis, debutante en la competición, con los monegascos, siendo el griego verdugo del equipo en el que lo fue todo.

La amenaza Vezenkov: tres botes, tres nacionalidades y una cuenta pendiente con el Real Madrid

La amenaza Vezenkov: tres botes, tres nacionalidades y una cuenta pendiente con el Real Madrid

El lunes, cuando Kendrick Nunn fue elegido MVP de la temporada en Euroliga, hubo un cierto aire de sorpresa: todos los pronósticos apuntaban a que Sasha Vezenkov lograría, dos años después, su segundo galardón. Ni siquiera eso empaña el dominio absoluto del ala-pívot del Olympiacos, de vuelta a Europa tras su aventura, fallida como tantas otras, en la NBA. Contra él, que incluso rechazó un buen puñado de millones para regresar, busca antídoto a partir de este miércoles el Real Madrid en la eliminatoria de cuartos de final.

Para saber más

Sasha no ha cumplido 30 años pero ya es como si hubiera vivido varias carreras. Apenas un recuerdo lejano y casi olvidado es ya su paso por el Barça cuando todavía era una promesa, de 2015 a 2018. Con su zurda mortal, su versatilidad y su inteligencia baloncestística, se hizo todopoderoso en el Olympiacos hasta convertirse en el sucesor natural de Printezis. Si en 2023 ya resultó imparable, esta temporada ha confirmado su pujanza, tocando el cielo estadístico en enero ante el Bayern. Ese día asombró con 45 puntos, un impecable 10 de 10 en tiros de dos, ocho de 10 en triples, más siete rebotes para un histórico 52 de valoración. Y para todo eso sólo necesitó botar tres veces el balón en todo el partido.

Vezenkov lleva las canastas en los genes y en su pasaporte los rastros de sus orígenes. Nació en Nicosia (Chipre), donde su padre daba sus últimos coletazos como jugador. Sasho fue toda una leyenda del baloncesto búlgaro -amigo de Hristo Stoichkov-, ganando títulos a finales de los 80 con el Balkan Botevgrad del que ahora es presidente. También disputó tres Eurobasket como capitán de la selección que su hijo eligió después, porque Alexander tiene tres nacionalidades: es chipriota, búlgaro y griego. Y conexiones con los tres países. Su hermana, Mihaella, también ex jugadora, es la actual seleccionadora del equipo de la isla mediterránea que este verano acogerá la primera fase del Europeo. "Sasha creció en Chipre y aprendió a jugar al baloncesto allí", reivindicó hace unas semanas Andreas Mouzourides, presidente de la Federación chipriota, con la pretensión de que la estrella se uniera a su selección este verano.

En su carrera, Vezenkov -cuya novia es la internacional griega de waterpolo Nikoleta Eleftheriadou, también jugadora del Olympiacos- ha ganado casi todo, pero tiene dos espinas clavadas. Una, la de su paso sin gloria por los Sacramento Kings. Allí, el curso pasado, apenas disputó 42 partidos (5,4 puntos y 2,3 rebotes en 12 minutos de media), a pesar de que los californianos le habían firmado por tres temporadas y 20 millones de dólares. "Aprendí muchas cosas, pero no funcionó. Recuerdo a todos los buenos jugadores con los que me tuve que enfrentar, Lebron, Curry, era un sueño... Y todo lo que rodea la NBA, los viajes, los partidos, los pabellones, todo es increíble allí", reconocía en una reciente entrevista en Mundo Deportivo. Tras ser traspasado a los Raptors, acordó un despido por el que renunció a casi siete millones. Todo para volver al Olympiacos y corregir lo que dos años atrás no pudo por la canasta de Llull en Kaunas en el último segundo de la final.

Maldición

Vezenkov, que firmó por cinco temporadas con los del Pireo (por más de tres millones de euros cada una, uno de los contratos más altos de Europa), ha elevado aún más sus prestaciones en su retorno. Firma 20,2 puntos por partido (con casi un 39% de acierto desde el triple) y 24,5 de valoración. Un tormento para Chus Mateo, que cuenta con varias opciones para intentar detenerle, desde Eli Ndiaye (ya fue titular en la final de Kaunas) a Gaby Deck, Usman Garuba o el propio Mario Hezonja.

No será, claro, la única amenaza del mejor equipo de la temporada regular, un rival que juega "casi, casi de memoria" y al que el Madrid se enfrenta sin factor cancha. Al búlgaro le acompaña otro de vuelta de la NBA, Evan Fournier. Los gigantes Milutinov y Fall, el explosivo McKissic, el sobrio Walkup (es duda), el ex madridista Williams-Goss... Pero también una maldición. Nunca, desde que en la temporada 2016-2017 se instauró este formato en la Euroliga, algún campeón de la liga regular consiguió alzar el torneo en la Final Four.

Y también con la rivalidad contra el Madrid, ya uno de los clásicos de los últimos años. Contra los blancos perdieron el año pasado en semifinales en Berlín y en 2023 la final de Kaunas con el triple inolvidable de Llull. "No sé si estarán muy contentos con el enfrentamiento, porque el Madrid siempre les pone problemas", pronunciaba ayer Mateo.Un poco más allá, en los playoffs de 2009 triunfaron los del Pireo (ya estaba Llull por allí), como en la final de 2013 de Londres, la primera de Laso.

Olympiacos aparta al Barça de la Final Four de Berlín

Olympiacos aparta al Barça de la Final Four de Berlín

Actualizado Miércoles, 8 mayo 2024 - 23:30

Nunca había logrado un equipo visitante imponerse en un quinto partido de la Euroliga y, en apenas unas horas, esa estadística se rompió doblemente. Venció el Fenerbahçe en la pista del Mónaco y se impuso también el Olympiacos al Barça en el Palau, en un partido en el que los azulgrana sólo fueron por detrás en los cinco últimos minutos. [Narración y estadísticas (59-63)]

De nada sirvieron las destacadas actuaciones de Laprovittola y Ricky Rubio, casi siempre providencial en las recuperaciones. La tardía pero oportuna explosión anotadora de McKissic, unida a las buenas actuaciones de Papanikolau y Milutinov, acabó por condenarlos a una derrota.

Todo lo que había en juego quedó más que patente en un primer cuarto con un tanteo impropio. El Barça se las arregló para llevarse el primer asalto por 12-9. Brilló, sobre todo, un Laprovittola que recuperó sus mejores sensaciones y fue vital también la irrupción de Ricky Rubio, con una lectura de juego que le permitió desesperar al conjunto griego con sus robos de balón.

El arranque del equipo de Grimau en el segundo periodo pareció empujar a los azulgrana a romper por primera vez claramente el duelo con un parcial de 6-0 que les permitió ponerse nueve arriba (18-9). Olympiacos, lejos de desesperarse, encontró la manera de apretar de nuevo las cosas, con un ataque eminentemente coral. El triunfo parcial, en este caso, caería del lado de los de Bartzokas (15-16).

Parcial de 2-15

Olympiacos, no obstante, haciendo gala de una mentalidad de hierro, confirmó su aparente recuperación forzando el empate al límite del final del tercer cuarto, tras responder con contundencia a un intento de escapada que tuvo a Vesely, Laprovittola y Abrines como protagonistas. Canaan, sobre todo, y Petrusev fueron los grandes argumentos para no sólo evitar que los azulgrana volvieran a sentirse cómodos sobre la pista, sino que propiciaron además que todo quedara pendiente de un último cuarto no apto para corazones débiles.

Un periodo en el que a los azulgrana les temblaron las rodillas en el peor momento. Con un parcial de 2-15, en el que brilló un al final inspiradísimo McKissic, los griegos lograron un 49-57 que acabó por convertirse en una losa demasiado pesada para los de Grimau, por mucho que, en un conato de arreón final parecieran capaces de volver a meterse en el partido, y que acabó por cristalizar en una derrota final por 59-63.

El Barça, abocado al quinto partido tras sufrir en El Pireo su peor derrota del siglo

El Barça, abocado al quinto partido tras sufrir en El Pireo su peor derrota del siglo

Actualizado Jueves, 2 mayo 2024 - 22:23

Un parcial de 17-0 en el segundo cuarto se llevó por delante al Barcelona en el Palacio de la Paz y la Amistad, donde cosechó su peor derrota a domicilio en este siglo en la Euroliga. El equipo de Roger Grimau, muy inferior en el rebote (47-31) y negado desde el perímetro (22% en triples), se jugará el miércoles su billete para la Final Four en el quinto partido ante Olympiacos. [Narración y estadísticas (92-58)]

"Se podía dar la derrota, pero la forma en la que se ha dado, no. No es agradable, no ha sido un buen día y como entrenador asumo la responsabilidad", aseguró Grimau en la sala de prensa. "No hemos sido capaces de igualar su físico. Nos han sacado de la pista a nivel ofensivo y defensivo", añadió, antes de reiterar que la manera de perder no había "sido buena", aunque el equipo deba ahora "levantar la cabeza y seguir adelante".

Shaq McKissic, autor de 21 puntos y seis rebotes, lideró la ofensiva del campeón griego, abriendo el mencionado parcial. Del 21-23 con el que se había cerrado el primer cuarto, el equipo de Georgios Bartzokas pasó a dominar con absoluta impunidad en ambos lados de la pintura. El acumulado de 35-9 despejaba ya cualquier duda acerca de cómo se cerraría la noche.

Poderío de Fall y Milutinov

Jabari Parker, decisivo en el tercer partido con sus tiros libres en el último segundo, fue el único jugador del Barça en cifras dobles (10 puntos). Ricky Rubio sólo pudo marcar el ritmo durante los primeros minutos, mientras Willy Hernangómez vivió intimidado por el poderío de Moustapha Fall (12 puntos, cinco rebotes) y Nikola Milutinov (ocho puntos, 11 rebotes).

Según desveló Grimau, Nico Laprovittola, quien sólo pudo lanzar cuatro veces en 16 minutos, viene arrastrando un "proceso vírico" que le obligó a un "gran esfuerzo" para saltar a la pista.

En su regreso tras perderse los tres primeros partidos de la serie por enfermedad, el capitán Kostas Papanikolaou anotó tres triples en el tercer cuarto para frenar definitivamente cualquier intento de remontada azulgrana.

El Barça se topa con un Olympiacos pétreo y arranca con mal pie el 'playoff'

El Barça se topa con un Olympiacos pétreo y arranca con mal pie el ‘playoff’

Actualizado Jueves, 25 abril 2024 - 00:01

La dureza física y el eterno espíritu competitivo de Olympiacos decidieron el primer partido del playoff en el Palau, donde el equipo de Giorgios Bartzokas terminó desquiciando a un Barcelona lejos de su mejor nivel. En un duelo presidido por las pérdidas y las faltas personales, los azulgrana dejaron escapar el factor campo. [Narración y estadísticas (75-77]

La baja del capitán Kostas Papanikolaou no pesó en el vigente subcampeón del torneo, capaz de superar la pésima actuación de Thomas Walkup, recuperado de su lesión de espalda, pero nulo tanto en la dirección como en el lanzamiento. Además, los griegos sufrieron el grave susto de Filip Petrusev, víctima de una torcedura en la rodilla en el tramo final.

Pese al incondicional apoyo del Palau, tan volcado en su equipo como iracundo ante las provocaciones de Isaiah Canaan, el Barça nunca pudo imponer su juego creativo. Ni siquiera con Jabari Parker, autor de 13 puntos y siete rebotes, aunque sin capacidad para liderar el ataque en situaciones de extrema necesidad.

McKissic y Williams-Goss

La movilidad interior de Petrusev, autor de 12 puntos al descanso, otorgó las primeras ventajas de consideración para los visitantes (35-44 al descanso). Las alarmas pasaron a nivel crítico gracias a la inspiración desde el perímetro de Shaquielle McKissic y las penetraciones de Nigel Williams-Goss.

A falta de inspiración, el Barça apretó en defensa, se encomendó a Nico Laprovittola, pero dos aciertos consecutivos de McKissic, el segundo tras un robo ante Ricky Rubio devolvieron la decena al cuadro heleno a falta de cinco minutos para el final (59-69). A partir de ahí, las alternativas se sucedieron con una regularidad exasperante.

Los libres de Larentzakis

A los triples de Rubio y Laprovittola, replicaron otro lanzamiento de Canaan desde el 6,75 y un 2+1 de Nikola Milutinovic en el último segundo de la posesión. Y a la precipitación de Parker se sucedió la rigurosa falta en ataque de Milutinov. Ni siquiera otro clamoroso error de Walkup, con una pérdida ante Ricky castigada con falta antideportiva, insufló ánimos suficientes al Barça.

Canaan arrastraba molestias en una pierna y su equipo defendía una pequeña ventaja (72-75). Esa posesión se había dibujado para Willy Hernangómez, pero el internacional español no pudo jugar el dos para dos previsto con Laprovittola. El último ataque, el de la lesión de Petrusev, fue resuelto con dos tiros libres de Giannoulis Larentzakis a falta de 35 segundos. Ni siquiera el asombroso mate de Parker, con el reloj casi a cero, bastó para derruir al pétreo Olympiacos.