Diez 'fijos' y un dilema para Luis de la Fuente ante Francia

Diez ‘fijos’ y un dilema para Luis de la Fuente ante Francia

El pasado sábado, en el entrenamiento a puerta abierta de la selección en Las Rozas, con miles de personas en la grada aguantando el chaparrón de calor, Luis de la Fuente fue un jugador más. Lo fue en el sentido de que la chiquillería quería tanto una foto con Lamine o con Morata como con él. Se hizo selfies, firmó cientos de camisetas, bromeó con el personal y se marchó a la residencia con una sonrisa enorme.

Es la segunda convocatoria desde que reformó su staff tras la marcha de Pablo Amo, el que era su segundo, a Qatar. Juanjo González, antes auxiliar, es ahora su mano derecha, y su hijo, Alberto (el hijo de Luis de la Fuente) ha entrado a formar parte del grupo de trabajo. Cambios mínimos para darle continuidad a una labor resuelta en dos títulos (la Nations League de 2023 y la Eurocopa de 2024). Cambios mínimos, también, porque el bloque de jugadores sigue siendo el mismo.

Y eso, la continuidad, es lo que permite intuir, en un porcentaje altísimo, la alineación que mañana se va a medir a Francia. Parecen claros Unai Simón, Pedro Porro, Le Normand, Huijsen, Cucurella, Zubimendi, Fabián, Pedri, Nico y Lamine. ¿Dónde está la duda, entonces? Pues en el puesto de delantero centro. Y ahí hay dos opciones. La tradicional, Álvaro Morata, el capitán, y la menos habitual, Oyarzabal, el autor del gol en la final de la Eurocopa contra Inglaterra del verano pasado.

Felicidad evidente

Hace un par de meses, la cosa parecía clara en favor del jugador de la Real Sociedad. De hecho, en el partido de vuelta de los cuartos de final ante Países Bajos en Mestalla jugó él. Sin embargo, Morata marcó cinco goles en los últimos cinco partidos de la Liga turca, y ha llegado a Las Rozas (lo hizo a finales de la semana pasada, antes de lo que tocaba) en un estado de felicidad bastante evidente a juicio de los que conviven con él. Los más cercanos a De la Fuente, sin afirmarlo con rotundidad, apuestan por Oyarzabal para medirse a Francia, pero no está claro. Igual que el resto del once parece que sí, eso parece que no.

Huijsen, Zubimendi y Morata, en un entrenamiento.

Huijsen, Zubimendi y Morata, en un entrenamiento.EFE

Y luego, además, hay que tener en cuenta otra serie de factores. Por ejemplo, el estado en el que llegó Fabián. Mientras sus compañeros llevan concentrados desde el sábado, el futbolista del PSG viene con la resaca (emocional) de haber ganado la Champions y haberlo celebrado como merece durante un par de días. Muy mal tiene que venir para no estar en el once, pues es una de las piezas intocables para De la Fuente, pero si no está en condiciones, se abren más opciones. La primera y principal sería para Dani Olmo, que a pesar de ser una de las debilidades del técnico, se ha quedado sin sitio en parte por la tremenda temporada de Pedri, su compañero (y muy amigo) en el Barça.

Ya en la Eurocopa, donde Morata sí fue titular siempre, se vio que sólo había un sitio en el campo para ellos. Con Zubimendi a los mandos y Fabián incuestionable, ese tercer lugar en el centro del campo está reñido. Sólo un contratiempo en alguno de los extremos podría cambiar eso y entonces empezar a jugar con opciones como Álex Baena o Yeremi Pino.

Y, de repente, Luis Enrique se convirtió en un santo

Y, de repente, Luis Enrique se convirtió en un santo

Que Luis Enrique es un sensacional entrenador lo sabía cualquiera que quisiera saberlo, no le hacía falta una Champions (otra), ni ganar sin Mbappé, ni moldear a Doué ni convertir al Inter de Milán en el Inter de Moratalaz. No le hacía falta nada de eso pero la avalancha de pruebas ha provocado un triste efecto donette: le han salido amigos por todas partes. Ha dado vergüenza ajena. No tanta como la utilización forzada y amarillista en cada noticia, columna o tuit del nombre de su hija fallecida para ver si así se arañaban así unos clics, pero casi.

Luis Enrique es un técnico sensacional y un borde con los periodistas. No confía en la mayoría, considera que sentamos cátedra sabiendo la décima parte de fútbol que él (esto es cierto tanto en la crítica como en el elogio) y nunca lo ha ocultado. A mí me hace mucha gracia y me parece refrescante en un mundillo con tanto trepa que, a cambio de que hablen bien de él en las tertulias, vive peloteando a las grandes firmas mientras desprecia al redactor que va a cubrir sus entrenamientos. Sin embargo, a muchos compañeros el gijonés les parece un maleducado que no respeta su trabajo y es desagradable de manera gratuita. No es tampoco una visión descabellada.

Hasta aquí todo sería normal. Lo que no fue ni medio razonable fue la cacería a la que muchos del segundo grupo sometieron a Luis Enrique cuando fue seleccionador. Fue orquestado, fue venganza, fue odio con micrófono y teclado. Cualquiera que analice sin rencor la España que cogió y la que dejó, sabe que su trabajo fue el origen del esplendor actual, que el final contra Marruecos fue feo... y accidental. Las cuentas que se le pasaron cuando Luis de la Fuente, este sí entrevistado amable, levantó la Eurocopa o el Dortmund eliminó al PSG el año pasado no tuvieron nada que ver con el fútbol porque el fútbol no las respaldaba. Era personal. Siempre lo ha sido con él.

Por eso resulta triste ver tanto converso ahora. Lo que no les gustaba de Luis Enrique y era legítimo no ha cambiado, pero ya no se habla de ello. Dirán que es objetividad, que son adalides de la verdad, que han visto la luz, pero no les crean. En cuanto pierda, y perderá porque hasta los mejores entrenadores acaban cayendo, le estarán esperando con piedras y antorchas. Es el nuevo ciclo de la vida de cierto periodismo deportivo. Periodismo... o lo que sea.

Isco descubre lo que los futbolistas no asumen: el talento no basta

Isco descubre lo que los futbolistas no asumen: el talento no basta

Era tal escándalo verle exhibirse partido tras partido que Luis de la Fuente, reticente aunque disimule, no pudo evitar durante más tiempo convocar a Isco. Por talento puro y nivel mostrado estas dos últimas temporadas, el único debate es si debe entrar en el once. Probablemente, no. Pedri y Fabián son indiscutibles como interiores, renunciar a los extremos sería dejar de respirar y Olmo le lleva ventaja si vuelve el falso nueve. Pero el mero hecho de estar especulando con esta posibilidad en 2025 es un milagro. O lo parece. En realidad, sólo lo parece.

El error recurrente más grave que cometen los futbolistas es no pensar ni informarse sobre el contexto antes de decidir qué pasos dar en su carrera. Cuando negocian un traspaso, la mayoría hace sólo dos preguntas a sus agentes: ¿qué equipo es? (cuantas más camisetas venda, mejor) y ¿cuánto me van a pagar? Con eso deciden. Y ahí mueren infinidad de carreras.

Muy pocos se plantean las cuestiones realmente importantes: ¿quién es el entrenador?, ¿dónde sirvo en su sistema?, ¿me gusta su estilo?, ¿con quién compito por el puesto?, ¿qué se espera de mí? y ¿puedo darlo? En definitiva, ¿encajo allí? Cojan cualquier gran fichaje fallido reciente y verán cómo, tras someterlo a ese test, concluyen que la decepción era previsible.

El PC Fútbol hizo mucho daño. Fichabas un delantero centro de 90 del Flamengo, lo ponías de delantero centro en tu Atleti y te daba el mismo rendimiento de 90. Punto. Así de sencillo. Las comunidades tuiteras de todos los equipos de Europa son ahora mismo un hervidero de aficionados arreglando sus equipos con cinco fichajes que, aparte de ser en su mayoría inviables, funcionarían en un porcentaje bastante bajo.

Muy pocos futbolistas son a prueba de balas y entornos. Mbappé, Lamine, tal vez Haaland. Hemos visto a Raphinha con Flick y con Xavi, Rodri y Pedri sufrirían en equipos que no quisieran mandar todo el rato, Vinicius necesita un vestuario muy fuerte alrededor... Y estamos hablando de los mejores. Permítanme esperar unos meses antes de felicitar al Arsenal si ficha a Gyökeres.

Isco es un genio y lo ha sido siempre. También cuando se desvaneció en el Madrid y cuando parecía finiquitado en el Sevilla. La decisión de ir al Betis es la mejor de su vida profesional. ¿Por qué? Porque vio el bosque y no sólo los árboles. Un técnico, Pellegrini, que le conoce a la perfección y es especialista en recuperar jugadores (es escandaloso lo que ha logrado con Antony), un estilo y un sistema a su medida, un calendario manejable a su edad, una confianza total en él... No es un milagro, es fútbol. Y el fútbol es mucho más que talento.

De la Fuente recupera a Isco para la selección seis años después en una lista sin Laporte ni Rodri

De la Fuente recupera a Isco para la selección seis años después en una lista sin Laporte ni Rodri

Han pasado seis años desde que Francisco Alarcón, Isco, vistiera por última vez la camiseta de la selección española. Fue en junio de 2019 con Robert Moreno a la cabeza cuando el hoy futbolista del Betis participó en los partidos de clasificación para la Eurocopa de 2020 ante Islas Feroe y Suecia. Pues bien, después de rozar la convocatoria en marzo, el malagueño ha regresado a una lista de la mano de Luis de la Fuente, que le ha reclutado para la defensa del título de la Liga de Naciones. El jueves 5 España juega en Stuttgart contra Francia la semifinal. Un día antes, Alemania y Portugal jugarán la otra.

Isco, que este miércoles afronta con el Betis la final de la Conference League, es la gran novedad en una convocatoria donde finalmente no ha entrado Rodri ni Laporte, dos fijos para el técnico. El primero porque, pese a acabar de volver a jugar tras su gravísima lesión de rodilla, no tiene el ritmo necesario. El segundo, porque no ha jugado nada en el último mes y medio. La otra gran novedad se encuentra también en el centro del campo, donde regresa Gavi, que no era llamado desde noviembre de 2023, cuando se lesionó en un partido contra Georgia.

Por lo demás, Luis de la Fuente mantiene el bloque en el que viene confiando y que sólo se ve alterado por las lesiones o por picos de rendimiento puntuales precisamente como el de Isco. En defensa recupera a Le Normand, básico para él, y sigue la apuesta por Huijsen, el nuevo jugador del Madrid, y Cubarsí. En la portería no hay cambios, y en el centro del campo Zubimendi, Fabián y Merino vuelven a ser fijos, igual que Pedri y Dani Olmo, que presumiblemente pelearán por un puesto (eso si juega con un delantero clásico, pues está la opción de que Olmo sea falso nueve).

También Morata, que con cinco goles en los últimos cinco partidos de la Liga turca parece haber recuperado su lugar. Y por supuesto las estrellas de la pasada Eurocopa, Nico Williams y Lamine Yamal. El equipo se concentrará este sábado 31 de mayo. Todos menos Fabián, que ese día juega la final de la Champions con el PSG.

Ahora que se cumplen 15 años del título en Sudáfrica, la Federación ha querido tener un guiño con aquel equipo y la lista la han ofrecido Casillas (los porteros), Capdevila (los defensas), Iniesta (los centrocampistas) y Fernando Torres (los delanteros)

LISTA DE LA SELECCIÓN

Porteros. Unai Simón, David Raya, Álex Remiro.

Defensas. Pedro Porro, Mingueza, Le Normand, Cubarsí, Vivian, Huijsen, Grimaldo y Cucurella.

Centrocampistas. Zubimendi, Merino, Pedri, Gavi, Fermín, Isco, Álex Baena y Fabián Ruiz.

Delanteros. Lamine Yamal, Nico Williams, Yeremi Pino, Dani Olmo, Samu Omorodion, Álvaro Morata y Oyarzabal.

Las virtudes de Unai Simón, el líder silencioso del vestuario: "Cuando llegamos a una tanda, tenemos la tranquilidad de que está él"

Las virtudes de Unai Simón, el líder silencioso del vestuario: “Cuando llegamos a una tanda, tenemos la tranquilidad de que está él”

Un buen puñado de jugadores cogieron un tren charter hasta Madrid para, o bien quedarse allí, o bien coger algún vuelo a sus ciudades. Otros se subieron al coche y unos pocos durmieron en Valencia para regresar hoy. Todos felices, una alegría expulsada tras el penalti marcado por Pedri y que comenzó sobre la misma hierba de Mestalla, donde algunos futbolistas (Huijsen, Nico, Lamine...) pasaron un rato con sus padres y hermanos haciéndose fotos y celebrando el pase a la Final Four.

Para saber más

De los menos efusivos, así es él, fue Unai Simón. Da la impresión con el portero del Athletic y de la selección que tendría el mismo gesto si le tocara la lotería que si le cayera una bomba al lado. Es un tipo bastante frío, y en la tanda de penaltis contra Holanda se convirtió en el protagonista absoluto de esta concentración (si es que no lo era ya). Por muchos motivos, algunos obvios y otros no tanto.

El primero es que regresaba a una citación después de la Eurocopa. Jugó aquel torneo lesionado, concretamente con una dolencia en el ligamento escafosemilunar de su muñeca derecha. Aguantó como pudo, a base de masajes y analgésicos, hasta levantar el trofeo, y cinco días después fue operado en Madrid. Regresó a la competición en noviembre y ha recuperado el sitio en su club y en la selección con celeridad.

En realidad, la titularidad con España nunca ha estado en cuestión si es Luis de la Fuente el seleccionador. En su primera convocatoria como técnico, hace ahora dos años, el riojano no pudo llamar a su portero preferido por otra lesión. Después de ganar a Noruega y perder contra Escocia, la siguiente lista fue la de la final de la Liga de Naciones en junio de 2023. Ahí sí estaba Unai, y en la prensa se generó un debate que le enfrentaba a Kepa, el titular en aquella ventana de marzo. Para el entrenador nunca hubo debate. El primer día de aquella concentración de junio se pudo ver a De la Fuente hablando con Unai un buen rato en uno de los pasillos de la Ciudad del Fútbol de Las Rozas. Le vino a decir que el su portero era él.

Su relación con la prensa

De hecho, para esta citación de marzo, a la que volvía Unai tras no poder estar en septiembre, octubre y noviembre, el buen papel de David Raya generó unas dudas similares en los alrededores del equipo. No así en Luis de la Fuente, que en cuanto ha tenido preparado a Unai, no ha dudado.

El segundo motivo por el que ha sido protagonista fue por su especial relación con una parte de la prensa. En la Eurocopa tuvo un enfrentamiento con un periodista de Onda Cero y el pasado martes, ese periodista le hizo una pregunta en la rueda de prensa que ofreció. «Mira Fernando, con todo el respeto a todo el mundo, después de lo que pasó entre tú y yo en la Eurocopa, no te voy a contestar a ninguna pregunta», le dijo en un tono muy calmado.

Y el tercer y último motivo, cómo no, han sido los penaltis. Era la quinta tanda a la que se enfrentaba como portero de la selección, y el que le detuvo a Malen, el sexto que era para Holanda, no es un hecho aislado. Lo dijo Pedri: «Cuando llegamos a una tanda, tenemos la tranquilidad de saber que Unai siempre se va a parar alguno». No le falta razón al canario.

Unai y Pedri celebran la clasificación.

Unai y Pedri celebran la clasificación.EFE

En la final de esta competición ante Croacia, va a hacer dos años ahora, detuvo los lanzamientos de Majer y Petkovic. Pero es que en la Eurocopa de 2021, con Luis Enrique, el hombre que primero lo situó como titular en la selección, ya fue decisivo. En cuartos de final, tras un áspero partido en San Petersburgo, España y Suiza se fueron a los penaltis. Unai paró dos, uno a Schär y otro a Akanji. Y en la eliminatoria anterior, ante Croacia, se vio la fortaleza mental que tiene, uno de sus sellos de identidad. A los pocos minutos de partido, falló en un control tras una cesión de Pedri y Croacia se puso por delante. Tras una locura de choque, que España se dejó empatar cuando iba ganando 3-1 en el minuto 86, Unai hizo dos paradas en la prórroga, antes de que Morata volviese a poner al equipo por delante, que merecen la pena ser revisadas en vídeo.

En la otra cara de la hoja están las dos tandas perdidas, ante Italia en las semifinales de la Eurocopa de 2021 y ante Marruecos en los octavos de final del Mundial de Qatar en 2022. A sus 27 años, y ocupando el puesto que ocupa, y viendo la fe que le tiene el entrenador, el debate de la portería de España está cerrado por mucho tiempo.

El debut silbado de Dean Huijsen entre la desgracia de los centrales: "Ha soportado la presión con naturalidad"

El debut silbado de Dean Huijsen entre la desgracia de los centrales: “Ha soportado la presión con naturalidad”

Cada marzo, España pierde un partido. Ocurrió en 2023 ante Escocia en el segundo partido de la era Luis de la Fuente buscando el billete para la Eurocopa de Alemania. Se repitió en 2024ante Colombia en un amistoso y estuvo a punto de ocurrir de nuevo en el estreno de los cuartos de final de Nations League. Sólo una vez al año tropieza la selección, pero no fue en Rotterdam ante Países Bajos porque apareció Merino en el minuto 92, disfrazado de 9, para cazar el empate y dejarlo todo pendiente de Mestalla.

No puso paños calientes el seleccionador al empate sufrido. "Ha sido a base de sacrificio. El partido ha sido tan difícil como pensábamos", admitió De la Fuente , que soñaba con derribar la estadística que dice que España no ha ganado nunca en tierras holandesas. "Hemos jugado bien por fases. Los primeros 20 minuto han sido buenos, luego ellos han llevado la iniciativa, nos han faltado precisión en los pases y nos hizo mucho daño el gol a los 50 segundos del segundo tiempo. Con los cambios le hemos dado más dinamismo y, tras la expulsión, he llegado el empate. Ahora tendremos que resolverlo en Mestalla", aseguró el seleccionador, que se encontró con un problema añadido. Si de la convocatoria se le cayó Iñigo Martínez por lesión, que se sumaba a las de Laporte y Vivian, en Rotterdam perdió a Cubarsí en el minuto 40 por una torcedura de tobillo y vio cómo Le Normand se llevaba otra entrada. Es le hizo llamar para que acuda a Valencia al central del Lazio Mario Gila.

En De Kuip, en una España poco reconocible, no renunció a otro debut que sigue haciendo que la selección tenga un sello: ser un equipo casi de niños. Al técnico riojano le gusta explotar el talento joven y, con una Eurocopa a su espalda, nadie se lo puede discutir. En Rotterdam, en el once titular estaba Cubarsí, con la mayoría de edad casi recién estrenada, y Lamine Yamal, que la roza, pero también Nico Williams y Pedri, con 22 años. Los cuatro fueron los primeros en tener protagonismo.

Los atacantes, porque se inventaron el primer gol que puso en ventaja la selección. Se empeñó Lamine en quitarle la pelota a Hato y se la entregó a Pedri para el ofreciera a Nico su quinto gol como internacional. "Tiene ojos en la nuca", decía el del canario el extremo del Athletic, que en 2025 ha visto despertar su instinto goleador y suma ocho tantos en 15 partidos.

A Cubarsí le tocó la cara amarga con la lesión, pero su relevo fue otro central de 19 años y 340 días que hizo historia y contra quien la grada bramó. Es la nueva joya de España aunque tiene un apellido familiar para los locales.

Dean Huijsen se convirtió en internacional con España en el país donde nació. De padres neerlandeses, a los cinco años dejó Ámsterdam para instalarse en Málaga y, tan malagueño se siente que, pese a los cantos de sirena de la '0range', eligió a la selección española para convertirse en el primero de los 866 internacionales con la Roja que nace en Países Bajos, el cuarto más joven debutar de los no nacidos en territorio nacional.

"Ha sido un sueño, estoy encantado con este debut. Creo que no lo he hecho mal. Lo que decía el público no me importaba porque estaba centrado en jugar en este equipo, que es un placer", explicó el joven jugador con acento malagueño que quiere más minutos. De la Fuente no se los niega: "Ha hecho un magnífico partido y ha soportado la presión con naturalidad".

Nada de esto le perdonaron sus compatriotas y el espigado central del Bournemouth tuvo que convivir con los pitidos constantes. Arropado por Le Normand, no le puso nervioso ni el castigo ni ver cómo le buscaba las cosquillas un inspirado Frimpong. Mientras, Asencio, el otro defensa con esperanzas de debutar en esta eliminatoria, vio el primer partido desde la grada.

A punto estuvo de arrepentirse De la Fuente cuando Hato arrasó a Le Normand. El neerlandés fue expulsado, pero se temió por el tobillo del central español, que acabó rehaciéndose y acabando el encuentro. Fue esa jugada la que acabó de ser decisiva porque dejó a España en superioridad y muchos metros para moverse a Dani Olmo, que empezó a encontrar a Nico Williams, enfrentado a un Frimpong ya obligado a defenderse. Koeman estaba pensando tratar de conservar la ventaja para llegar a Mestalla, algo que no ocurrió. España no pudo sacudirse la estadística y ganar, pero tampoco perdió.

Una racha asombrosa, el duro Ramadán de Lamine y un país 'maldito': el enorme desafío de la España más joven ante Países Bajos

Una racha asombrosa, el duro Ramadán de Lamine y un país ‘maldito’: el enorme desafío de la España más joven ante Países Bajos

Después de un mes lloviendo, y lo que queda, en la expedición de la selección española que ayer aterrizó en Rotterdam pasadas las siete de la tarde había ganas de ver el sol. No pudieron, pues ya anochecía a esa hora, pero hoy lo disfrutarán en las horas previas al partido de ida de los cuartos de final de la Liga de Naciones ante los Países Bajos. España defiende título, logrado precisamente en el estadio donde saltará esta noche. En De Kuip empezó el exitoso ciclo de Luis de la Fuente, que apenas dos meses antes de aquel junio de 2023 estuvo más fuera que dentro del cargo para el que hoy está renovado hasta 2028. Fue aquel famoso penalti a lo Panenka, dibujado por Carvajal en la tanda final contra Croacia, el que dio el triunfo que ahora toca revalidar.

Para saber más

Y lo afronta un equipo que es vigente campeón también de la Eurocopa. Un equipo con un líder asentado en el banquillo y un líder parece que también asentado en los despachos. Rafael Louzán, el presidente, estrena el cargo en una concentración e intenta transmitir la tranquilidad institucional que no ha tenido este equipo desde el Mundial femenino, cuando Luis Rubiales tuvo que ser desalojado del sillón por una actitud intolerable.

De la Fuente vive ajeno a todo ello. Mira sólo al campo, y ahí lo que ve es a un equipo que ya sabe ser campeón y que, además, tiene una mayor porción de futuro por delante que casi todos los rivales a los que se va a enfrentar. De los ocho cuartofinalistas en esta Liga de Naciones, donde están todas las grandes de Europa, la selección es la que presenta la media de edad más joven, con 25,11 años. Era menor, pero la baja de Bryan Zaragoza lo dejó ahí.

Las que más se le acercan son Italia (25,2) y precisamente Países Bajos, su oponente hoy, que tiene una media de edad algo superior (25,3). Las demás ya se van más arriba. Dinamarca (26), Portugal (26,2), Francia (26,2), Alemania (27,8) y Croacia (28,1).

"Ser el equipo más joven sólo puede tener significados positivos. Pero aquí no se mira la edad. Aquí se mira el talento, la competitividad, la capacidad. Están aquí porque son muy buenos, pero si además son así de jóvenes, nos garantizan un futuro esplendoroso", dijo ayer De la Fuente.

Una foto divertida del grupo tras el entrenamiento

Una foto divertida del grupo tras el entrenamientoPABLO GARCÍARFEF

Sólo hay dos jugadores (Ayoze y el capitán, Morata) por encima de los 30 años, y muy pocos en la segunda mitad de la veintena (Oyarzabal, Merino, Aleix García, Fabián y algún otro). Lamine (17), Cubarsí (18) y Huijsen (19) rebajan notablemente la media para dejarla en esos 25 años pelados que pronostican un poco más, muy poco, para el Mundial del año próximo, verdadero objetivo de un grupo que no podrá reconocerlo, pero que tiene la vista en esa cita (Canadá, Estados Unidos y México).

Ramadán

Lamine Yamal, por cierto, continúa estos días con el Ramadán. Los servicios médicos de la selección han estado en contacto con los del Barça para darle continuidad a lo que el chico hace en su club, pues el rendimiento no ha bajado. Los días de partido no cumple a rajatabla el mandato de no comer, y durante el resto de los días, se levanta a las cinco de la madrugada para rezar y es ahí cuando ingiere los electrolitos que le mantienen hidratado (lo más importante en un deportista de élite) durante todo el día.

"Yo nunca había vivido ninguna situación así, pero la vivimos con normalidad. Sigue las mismas normas que en su club, y junto a la nutricionista se marcan las pautas de cuándo tiene que comer y beber. Máximo respeto a todas las creencias de la gente", explicó el seleccionador.

La trayectoria del grupo avala que tengan ese Mundial en la cabeza. Desde hace exactamente dos años no pierde un partido oficial. La sonrojante derrota en Glasgow, en marzo de 2023, ante Escocia ha sido la última hasta la fecha. Contando los amistosos, el tiempo se reduce a un año, cuando cayó en un esperpéntico amistoso en Londres ante Colombia. Ceñidos a la oficialidad de nuevo, son en total 21 partidos, donde casi todo se cuenta por victorias salvo dos empates a cero, uno en la final de la Liga de Naciones de 2023 contra Croacia y otro en el inicio de la fase de clasificación de esta edición de la Nations, en Belgrado contra Serbia. Lo demás son todo alegrías.

Varios jugadores, en Las Rozas.

Varios jugadores, en Las Rozas.DANIEL GONZÁLEZEFE

Esa racha de partidos se ha encontrado por el camino, sin ir más lejos en la Eurocopa, a Inglaterra, Francia, Alemania o Italia, e incluso a Brasil si se amplía la mira a los amistosos. Es decir, el camino ha tenido sus cuestas arriba, unos tramos que han ido forjando una resiliencia convertida en seña de identidad. En la Eurocopa, reflejo de todas las cosas, España brilló por su fútbol, sí, pero también lo hizo por su capacidad de sufrir, por ejemplo, en los cuartos de final ante la anfitriona o en un dubitativo inicio de partido ante Francia, viéndose por debajo en el marcador, incluso reponiéndose al gol del empate inglés en la final. Siempre encontró España la respuesta.

Hoy juega en uno de los pocos países donde nunca ha ganado. En cinco visitas a Países Bajos, u Holanda, que tanto da, no ha podido ganar (tampoco lo ha hecho en Rusia) a la anfitriona, un rival durísimo hoy para alcanzar una Final Four a disputar en junio. Sería la tercera vez, de cuatro ediciones, que España la juega. Ante Francia, en 2021, cayó con honores en la final (2-1). Ante Croacia, en 2023, ganó en los penaltis. Donde todo esto empezó.

Luis de la Fuente vuelve al lugar donde todo empezó: “No he cambiado, siempre me he vestido por los pies”

Actualizado Miércoles, 19 marzo 2025 - 21:00

Luis de la Fuente llegó a la sala de prensa de De Kuip sonriente. "No me situaba al principio, pero ya sí, ya sí", musitaba a un periodista, que le había recordado, antes de empezar a hablar, que aquí, en este estadio, en esta sala de prensa, levantó su primer título (junio de 2023) y empezó un camino que le ha llevado de ser cuestionado a ser un entrenador de primerísimo nivel que levanta más admiración que cualquier otra cosa. Aquella final de la Nations League contra Croacia, resuelta con un penalti a lo Panenka de Carvajal en la tanda, ¿ha cambiado al seleccionador?

"De aquel Luis De la Fuente queda todo. Voy de serie con unos principios y unos valores, pero sí, aquel es el momento en el que empezamos a construir una imagen, una idea, una personalidad. Pero Luis de la Fuente sigue siendo el mismo. He tratado de vestirme por los pies siempre, y lo sigo haciendo gracias a Dios", respondía ayer en el lugar, dicho queda, donde todo empezó.

Es tal el nivel de aceptación del técnico que ni siquiera una mala gestión como la del 'caso Iñigo Martínez' le va a penalizar. El futbolista ya había dado por cerrada su etapa en la selección, y en la Federación lo sabían, pero De la Fuente decidió llamarle. El lunes, una lesión le impedía incorporarse. "Hay un parte médico y el jugador no viene. No ha habido ningún tema más. Hablé con Iñigo cuando tuve que hablar, pero insisto: el parte médico es claro", zanjó ayer, dejando claro que ya sabe la pareja de centrales que jugará, y que todo apunta a que serán Cubarsí y Le Normand.

También parece claro que Unai Simón recuperará su lugar en la portería en la primera citación a la que puede venir tras la Eurocopa, y que ni siquiera las buenas actuaciones de David Raya en septiembre, octubre y noviembre le van a hacer cambiar de opinión. Se deshizo en elogios hacia Lamine Yamal, cómo no. "Si Dios quiere, veremos en él un futbolista de leyenda, alguien destinado a marcar una época, pero que quede claro que todavía le queda mucho por aprender", explicó antes del duelo con los Países Bajos, un equipo muy en forma que, de la mano de Koeman, representa una seria amenaza en la primera eliminatoria a dos partidos que debe afrontar De la Fuente.

Dean Huijsen, un central 'holandés' para España: "Era una decisión tan importante como la de Lamine Yamal"

Dean Huijsen, un central ‘holandés’ para España: “Era una decisión tan importante como la de Lamine Yamal”

Hace unos meses, en una conversación informal, a Luis de la Fuente le preguntaron por centrales para el futuro. Sus dos titulares son Laporte y Le Normand, el primero lesionado para esta ventana. Tienen 30 y 28 años, respectivamente, de modo que, pensando en el Mundial de 2026, a un año y poco más vista, convendría tener pensados los recambios. "El chico holandés", dijo el seleccionador en primer lugar, y nombró otros (Gila, de la Lazio, y Asencio, del Madrid), claro, pero el primero fue Dean Huijsen (Amsterdam, 19 años), un holandés andaluz que, dicen, es el central del futuro en la selección.

De hecho, este lunes ha entrado finalmente en la convocatoria para los cuartos de final de la Liga de Naciones tras unos días rocambolescos. La semana pasada, en Las Rozas se daba por hecho que estaba en la lista de la absoluta, y por eso Santi Denia no lo incluyó en la sub'21. Sin embargo, el jueves por la noche, Luis de la Fuente cambió de opinión, vio que no tenía centrales con experiencia y quitó al chico para meter a Iñigo Martínez. Tan apresurada fue la decisión que, en el vídeo con el que se anunciaron los nombres de los citados, se puede comprobar cómo el de Iñigo lo dice una voz en off que no es la de David Serra, el central del Unió Benetússer que dijo el nombre del resto de los defensas.

Sin embargo, unas molestias musculares (no especificadas) han dejado fuera de la lista al central del Barça tras el partido en el Metropolitano, así que, un año después de obtener la nacionalidad española, comparece al fin Huijsen con los mayores. Se cumple así el sueño del hijo de Donny, un futbolista que llegó a jugar en el filial del Ajax y que se trasladó a Málaga cuando el pequeño Dean tenía cinco años. Allí jugó en un club modesto, el Costa Unida, hasta que le fichó el Málaga para su cantera, poniéndolo a entrenar con el primer equipo con apenas 15 años.

En el verano de 2021, siendo juvenil de primer año, la Juventus se lo llevó pese al interés de muchos otros grandes de Europa, entre ellos el Madrid, que lo tuvo casi firmado. En Turín ha ido subiendo escalones, debutó con el primer equipo en la Liga del año pasado, y finalmente se marchó traspasado al Bournemouth. Con Andoni Iraola en el banquillo, el chico, ambidiestro y que prefiere jugar en el perfil izquierdo de los centrales, es titular indiscutible: 23 partidos en la Premier y dos goles.

En el mundo de las selecciones, Huijsen estuvo siempre bajo el manto de Holanda. Estuvo en todas las categorías inferiores y su último partido de naranja fue en marzo de 2023 como capitán de la sub'19. Sin embargo, él se siente español. "Muy español", enfatiza quien, obtenida la nacionalidad hace poco más de un año, entró en la rueda de la sub'21 para ya no escaparse. Albert Luque, el ex director de la selección, consideraba prioritario asegurarse que jugase con España. "Es una decisión tan importante como la de Lamine Yamal", dejó dicho antes de irse.

Altísimo (1,95 metros) y finísimo (87 kilos), Huijsen es un central con un extraordinario manejo del balón al que en Holanda veían como el sucesor de Van Dijk. Sin embargo, será el de Laporte o Le Normand. Y, a juzgar por lo que dicen de él en Las Rozas, más pronto que tarde. Quizá cuando gane algo de masa muscular, una de sus asignaturas pendientes.

Sobre defensas centrales

Sobre defensas centrales

Los dos mejores, más laureados y prestigiosos equipos de Madrid, que, además, en su denominación, llevan con la cabeza alta por el mundo el nombre de la capital del país. Dos de los más grandes clubes de fútbol del planeta (uno de ellos, el Rey coronado y Dios venerado). Dos de los tres líderes de la actual Liga contribuyen con dos jugadores, uno por cabeza, a la Selección española. Únicamente dos de los 27 futbolistas que han manado, en metafórica abundancia hídrica, del pelado cráneo y el frondoso cerebro de De la Fuente.

Dos jugadores. Curiosamente, dos defensas centrales. Más curiosamente aún, dos anomalías. Bueno, dos rarezas. El Madrid aporta a un novato (Asencio). El Atleti, a un francés (Le Normand). Alguien nacido en Francia, queremos decir, que no se nos ofenda nadie en el nombre de la universalidad sin fronteras de la especie humana y la supresión de las segregadoras barreras distintivas de nacionalidades y razas.

A tono con la pluviosidad reinante, llueve sobre mojado. No: diluvia sobre inundado. Es una situación, más que una circunstancia, harto frecuente. Cada vez de modo más expreso, el Madrid y el Atleti ceban sus canteras para la exportación, no para el uso y disfrute propios. Por su parte, el tercer equipo más laureado, prestigioso y demás del (aún) país, que pasea con orgullo por doquier el olímpico nombre de Barcelona, pone dos velas. Una al abierto internacionalismo de Raphinhas y Lewandowskis y otra a la fértil autarquía de Rufianes y Puigdemon(t)es. O sea, de Gavis y Lamines.

Estos "nois" juegan con España. Pero no es descartable que Moncloa, luego de los indultos, la supresión de la sedición y la rebaja de la malversación. Luego de la amnistía, la financiación singular y la quita. Luego de la introducción del catalán en el Congreso y la promesa de traspasar la gestión de Cercanías. Luego de la delegación de competencias, aún pendientes de aprobación, de inmigración y control de fronteras, autorice que los deportistas catalanes puedan renunciar a representar a España.

Los dos defensas centrales con más internacionalidades con España son Sergio Ramos (180), un exiliado, y Gerard Piqué (102), un jubilado. Ambos se han visto envueltos estos días en insólitos y desagradables episodios. El Rayados de Monterrey, el equipo mexicano de Ramos, cayó eliminado en la CONCAChampions, en la que Messi y Suárez siguen marcando goles a porrillo, ante el canadiense Vancouver Whitecaps. Es posible que, entre otras razones, porque no jugó en su estadio, ocupado por Shakira. Es algo muy de ahora la conversión de estadios de fútbol en salas de conciertos. Así que la colombiana no se fue con la música a otra parte, sino el balón, al que lo echaron de casa.

Casi simultáneamente, por estos "pagos", valga la polisemia, Piqué, su denostado y puesto en solfa ex, declaraba ante la juez(a) Delia Rodrigo por el asunto de las comisiones de la Supercopa hispano-arábiga. Geri, un replicante procedente del planeta Kosmos, ha visto cosas que no creeríamos. Ha visto arder naves más allá de Riad. Humanizado por las circunstancias, se emocionó hasta el llanto. También sus lágrimas, como las de todos nosotros, se perderán en la lluvia.