Arbeloa: "Esperemos que lo que ocurrió con Vinicius sea un antes y un después en el mundo del fútbol"

Arbeloa: “Esperemos que lo que ocurrió con Vinicius sea un antes y un después en el mundo del fútbol”

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Álvaro Arbeloa ha dedicado más de la mitad de la rueda de prensa previa al partido de este sábado contra Osasuna (18.30 h, DAZN) a hablar, cómo no, sobre el incidente racista en el que se vio envuelto Vinicius, que acusa al jugador del Benfica Prestianni de llamarle "mono" en varias ocasiones. Con un discurso firme y bien articulado, el técnico del Madrid incidió una y otra vez en dos ideas: que lo ocurrido en Lisboa no puede volver a pasar y que el jugador argentino debe ser sancionado.

"Vinicius ha estado triste, como todos. No podemos permitir este tipo de actos, no sólo en el fútbol, sino en la sociedad. Tenemos una opotunidad única de erradicarlos", comenzó sus explicaciones el entrenador. "Lo importante es luchar contra este tipo de actos. No lo vamos a tolerar, que quede claro. Nos van a tener enfrente".

Arbeloa ha ido cogiendo poso en sus comparecencias ante los periodistas. Y en este caso, cuando la razón le asiste, se encontró especialmente cómodo. "Si Vinicius hubiese decidido no seguir jugando, todos nos hubiésemos ido detrás de él. No tengáis ninguna duda. Se lo he dicho a los jugadores: no vamos a ganar ningún título que me haga sentir más orgulloso de lo que me sentí el martes cuando vi a todos los compañeros arropar a uno que lo estaba pasando mal".

Donde no quiso ser tan explícito fue a la hora de reprochar a Jose Mourinho su justificación de lo que pasó, escudándose en la celebración del fubolista del Real Madrid. Aprovechó para decir, eso sí, y mirando ya a lo deportivo, que ojalá Bellingham se recupere pronto, aunque el equipo haya comenzado a funcionar sin él.

Un estadio de pesadilla, un Julián de vuelta y deberes para el Metropolitano: "Nuestra gente va a morir por nosotros"

Un estadio de pesadilla, un Julián de vuelta y deberes para el Metropolitano: “Nuestra gente va a morir por nosotros”

Luis Aragonés fue el primero que perdió en el Jan Breydel Stadium como inquilino del banquillo del Atlético en 1978. Fue un 2-0 en los cuartos de final de la Champions, entorno habitual de encuentro entre belgas y rojiblancos. En el 92, el Sabio de Hortaleza volvió a caer 2-1, pero esta vez fue en la Recopa. Simeone no ha podido cambiar la tradición del Atlético aunque de sus tres encuentros en territorio belga sólo ha logrado una derrota y dos empates, como el de ayer. "A todos los equipos que han pasado por acá, salvo el Arsenal, les han competido muy bien, siempre ha logrado estar con ventaja", concedió el Cholo .

Son sólo pilares de cemento. Muros grises de brutalismo belga con más mito que historia. Apenas tiene 50 años este recinto que nació como Olympia y terminó con el nombre del héroe local de la Batalla de las Espuelas de Oro. Jan Breydel expulsó a los franceses en el siglo XIV y sigue negando la victoria a los rojiblancos en el XXI. "Ellos juegan bien, es un equipo dinámico, el que más intensidad tiene en la Champions", explicó el argentino.

Y eso que las cosas comenzaron de cine con un Julián Álvarez con un aire nuevo. Ese que da el retorno de la confianza. Ese que tenía en su gesto cuando cogió el balón tras esperar dos minutos como el VAR señalaba penalti por manos de Seys. Zambombazo arriba y gol. Dos tantos en sus dos últimos duelos como titular. Pero pese a su ventaja, y a conseguir dos veces más estar por delante, el Atlético naufragó. "Hoy nos faltó contundencia defensiva", apuntó el técnico.

Y es que los rojiblancos han concedido ya 18 goles en la máxima competición continental, los mismos que en la liga 2014/2015. No han conseguido mantener la portería a cero en ningún partido y lo cierto es que el equipo no gana como visitante en una eliminatoria de Champions desde 2022.

Todo queda para un Metropolitano que siempre fue un fortín hasta que el Bodo lo conquistó para frustrar las escasas opciones rojiblancas para el top-8. "Sabemos lo que es el Metropolitano. El Atlético es el gran favorito, pero nosotros podemos jugar al fútbol", admitió Ivan Leko, técnico del Brujas.

No obstante, el serbio confirmó que su equipo jugó ante un conjunto rojiblanco que "tiene más fortalezas que debilidades" y mantuvo el favoritismo del Atlético para clasificarse para los octavos de una Champions en los que se encontrarían con el Tottenham o el Liverpool, según el sorteo del 27 de febrero.

La fuerza del Metropolitano

Los jugadores del Atlético sí confían en la fuerza de jugar como local. Molina y Pubill quisieron resaltar la importancia del Metropolitano para la vuelta. "Será clave. Nuestra gente va a morir por nosotros", admitió el central catalán mientras que el argentino habla de "espectáculo" en Madrid.

Lo cierto es que el catalán sigue mostrando un nivel impresionante pese a haber encajado hoy tres goles en contra. No ha perdido un duelo y a Simeone le alegra el desempeño de un jugador que le costó casi cuatro meses de mili el tener continuidad. "Necesitamos jugadores que tomen decisiones. Me pone contento y bienvenido su momento", concedió a su pupilo.

El Atlético se ahoga al final en Brujas y lo deja todo para la vuelta

El Atlético se ahoga al final en Brujas y lo deja todo para la vuelta

Había brujas que exorcizar en Bélgica. El Jan Breydel Stadium es una pesadilla para el Atlético y eso que este conjunto arquitectónico de cemento con capacidad para 30.000 ruidosos aficionados no es uno de los fortines europeos. Cero victorias en la historia rojiblanca. Había que apelar a la magia. Y los hechiceros del Atlético aparecieron, pero luego se dejaron engatusar hasta perder una triple ventaja. El Atlético se deja deberes para la vuelta y la maldición continúa vigente. Hay que sudar los octavos. [Narración y estadísticas, 3-3]

El partido comenzó frío, como no podía ser de otra manera. Una lluvia helada te calaba los huesos y complicaba la precisión rojiblanca. No obstante, los colchoneros querían apabullar a un Brujas que no terminaba de encontrarse cómodo. En el minuto tres, una jugada al primer toque estuvo a punto de cazarla Griezmann al costado izquierdo de Mignolet. El balón terminó en córner y a raíz de ese saque de esquina Seys decidió cometer la imprudencia que ya no permite el VAR ni el nuevo reglamento. Dos minutos de suspense... penalti.

Fue Julián no sólo el que lo marcó sino el que fue a por la pelota decidido a ejecutar su lanzamiento. Su falta de confianza ya es historia. Descorchó la botella ante el Barça y ahora no hay corcho que le sujete. Se adelantó el Atlético en un campo maldito. E iba a costar la maldición, porque el tanto del argentino espoleó a los belgas que se echaron encima de la portería de Oblak con Tresoldi.

El Atlético empata contra el Brujas en Champions: "Faltó contundencia defensiva"

El ataque belga era tan violento que cualquiera diría que en frente estaban los tercios españoles. Jugaban sin red y buscaban el fallo en salida del Atlético y lo encontraban. Molina y Llorente tuvieron algunos capitales que el Brujas no aprovechó y eso que se encontró con una jugada calcada a su penalti, pero la mano de Hancko estaba más abajo.

Pese al acoso belga, las oportunidades más claras antes de que Nyberg pitara el descanso fueron para Lookman. El nigeriano a punto estuvo de doblar la ventaja tras una gran jugada de Giuliano, pero tapó de manera milagrosa Sabbe. Sin embargo, lo consiguió tres minutos más tarde tras un saque de esquina maravillosamente sacado por Griezmann. Había mucho ganado con ese otro tanto antes del descanso, pero no todo.

De hecho, los belgas recortaron nada más volver de vestuarios. De nuevo, un córner. Un barullo en el área encontró la testa de Tresoldi pero su remate fue bien respondido por Oblak, que no pudo atajar la respuesta de Onyedika. El VAR dio algo de suspense al tanto por la posición del italiano, pero finalmente le dio validez. Nada es fácil en esta Champions. Tampoco Brujas, un equipo que cuenta con una grada caliente pese la temperatura que gastan en invierno.

Onyedika y Tresoldi, los goleadores del Brujas.

Onyedika y Tresoldi, los goleadores del Brujas.NICOLAS TUCATAFP

Los belgas se agarraban al buen hacer del espigado Vannaken, capitán y general del conjunto azul y negro, y al menudo Stankovic, que lanzaba a placer a Diakhon a falta de Forbes. De hecho, el francés encontró en una de sus internadas a Tresoldi que batió a Oblak casi en área pequeña. Todo lo remado y conseguido se esfumaba en 10 minutos fatídicos. Había que ver la manera de recuperarse del golpe. Simeone lo quiso hacer a través del balón y para ello sustituyó a Lookman por Baena. Mucho que exigir al almeriense según el argentino.

Sorloth no pudo

Pero el que ya no tiene nada que demostrar, a juzgar por su rendimiento en el último mes, es Sorloth. El noruego sustituyó a Griezmann y la primera que tuvo la mandó a la cruceta. Con él se ganaba la profundidad que estaba faltando desde la ventaja en el marcador. La volvió a tener tras un pase de Baena que detuvo Mignolet y luego despistó a Ordóñez para que el central se la metiera en su portería.

Se las prometían felices los rojiblancos, pero las brujas tienen muchas vidas como demostraron en el 90. Tzolis definió la última oleada belga y apagó las ilusiones de romper la maldición, pese a la última opción de Sorloth. Malditas Brujas.

La UEFA abre una investigación oficial sobre el incidente racista con Vinicius: si hay sanción, sería de “al menos 10 partidos”

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A las 12.50 de la mañana de este miércoles, la UEFA ha anunciado la apertura de una investigación por "posible infracción del Reglamento Disciplinario de la UEFA" y ha nombrado "un inspector para investigar las denuncias de comportamiento discriminatorios durante la fase eliminatoria de la UEFA Champions League 2025/2026 entre el Club Benfica y el Real Madrid CF el 17 de febrero de 2026".

Ese inspector tendrá ahora que recabar todas las imágenes y sonidos posibles, así como los informes del equipo arbitral y de los delegados de UEFA que actúan como observadores en el partido. Además, contará con los testimonios de los dos jugadores implicados, Vinicius y Prestianni, así como de todos los que pudieron haber oído el presunto insulto racista, entre ellos Mbappé y Arda Güler, que son los que más cerca estuvieron del brasileño en esos momentos.

Si para este comité el ataque queda probado, algo muy complicado, la sanción sería dura: "Al menos diez partidos o por un periodo de tiempo determinado", recoge el artículo 14 del Código de la UEFA. Antes de conocerse esta noticia, la UEFA ya había anunciado que estaba estudiando el informe oficial del partido. El anuncio se cerraba explicando que se daría más información al respecto a su debido tiempo. Aquí no hay plazos.

"Los informes oficiales de los partidos disputados anoche están siendo revisados en estos momentos. Cuando se denuncian hechos, se inician procedimientos y, en caso de que estos den lugar a la imposición de sanciones disciplinarias, estas se anuncian en la página web disciplinaria de la UEFA", había explicado el máximo organismo del fútbol europero sin hacer más comentarios al hacer al respecto, informa Efe.

Aunque lo principal a investigar son esos supuestos insultos a Vinicius, la UEFA también va a mirar con lupa los lanzamientos de objetos desde la grada, uno de los cuales dio a Vinicius en el hombro derecho. También se revisará la sanción a Mourinho por su expulsión en los minutos finales del encuentro.

Un protocolo de 2009

Desde 2009 y tras su aprobación por el Comité Ejecutivo de la UEFA, los árbitros disponen de unas directrices oficiales para ayudarles a gestionar los incidentes racistas dentro de los estadios, que en un procedimiento de tres pasos les otorgan la facultad de detener inicialmente el juego y, si el comportamiento racista continúa, suspender el partido, informa Efe.

La primera fase del protocolo indica que si el árbitro se da cuenta de un comportamiento racista, o es informado de ello por el cuarto árbitro, detendrá el partido. A continuación, solicitará que se haga un anuncio por megafonía pidiendo a los espectadores que cesen inmediatamente cualquier comportamiento racista.

En el segundo paso si el comportamiento racista continúa tras la reanudación del partido, el árbitro suspenderá el encuentro durante un periodo de tiempo razonable, por ejemplo, de cinco a diez minutos, y pedirá a los equipos que se retiren a los vestuarios. Se realizará un nuevo anuncio por megafonía.

El tercer y último paso indica que como último recurso, si el comportamiento racista continúa tras la segunda reanudación, el árbitro podrá suspender definitivamente el partido.

El delegado de la UEFA responsable del partido ayudará al árbitro, a través del cuarto árbitro, a determinar si el comportamiento racista ha cesado. La decisión de suspender el partido solo se tomará después de haber aplicado todas las demás medidas posibles y de haber evaluado el impacto que la suspensión del mismo tendría en la seguridad de los jugadores y del público.

Vinicius denuncia insultos racistas de Prestianni y el Benfica - Real Madrid se detiene 10 minutos: "Me ha llamado mono"

Vinicius denuncia insultos racistas de Prestianni y el Benfica – Real Madrid se detiene 10 minutos: “Me ha llamado mono”

Vinicius fue el protagonista en Da Luz. Por el fútbol, con un golazo extraordinario que adelantó el Real Madrid en la ida del playoff de la Champions League, y por lo que no tiene que ver con el balón. El brasileño denunció en pleno césped que Gianluca Prestianni, jugador del Benfica, le había llamado «mono» en una discusión tras la celebración de ese gol. Esa denuncia provocó que el árbitro del encuentro, el francés François Letexier, activara el protocolo antirracismo y el partido se detuviera durante casi diez minutos.

«Me ha llamado mono», le repitió Vinicius a todo el mundo. Primero al árbitro, después a sus compañeros y rivales y más tarde a Álvaro Arbeloa y a Jose Mourinho, que hablaron con él cuando se dirigió al banquillo a esperar la activación del protocolo, negándose a regresar al campo hasta que se realizara.

El brasileño marcó un golazo en el minuto 50 del encuentro y se fue a celebrarlo al córner, donde bailó pegado al banderín. Esa acción no gustó a Prestianni, que se acercó a recriminárselo junto a varios compañeros más, lo que provocó una pequeña tangana entre ambas plantillas que terminó con Vinicius sancionado con tarjeta amarilla.

Pasados unos segundos, todo parecía terminar de forma pacífica. En ese momento, Vinicius y Prestianni seguían hablando, con el argentino tapándose la boca con la camiseta, y fue justó ahí cuando el brasileño se fue corriendo hacia el árbitro a decirle que su rival le había insultado de forma racista. «Me ha llamado mono», le repitió.

Mientras el árbitro cruzaba sus brazos activando el protocolo, Vinicius caminaba hacia el banquillo y se sentaba directamente en él. Sus compañeros, Arbeloa y varios asistentes hablaron con él, e incluso Mourinho se acercó a charlar con el brasileño, pero éste le repitió lo que le había dicho al árbitro: «Me ha llamado mono». Mientras, Mbappé defendía a su compañero ante Otamendi, también argentino y rival del francés en la última final del Mundial. El capitán del Benfica trataba de que Vinicius no le diera tanta importancia a su acción con Prestianni y el galo se lo recriminaba. "Eres un racista", le decía Mbappé a Prestianni.

Diez minutos después, el árbitro dio por terminado el protocolo tras anunciar por megafonía la situación y tras hablar con Prestianni, que no fue amonestado a la espera de una revisión de las imágenes de televisión tras el encuentro. Sobre el minuto 60, diez minutos después, el juego se reanudó con Vinicius recibiendo abucheos del público en cada acción.

"Según los compañeros, le ha dicho algo feo, algo que no se debe decir. Llevamos mucho tiempo peleando y Vini ha peleado por esto. Si sigue pasando, es lamentable. Si te tapas la boca para decir algo es porque no está bien. Es lamentable. Orgulloso de Vini y de los compañeros", explicó Fede Valverde sobre el césped.

Fue la primera vez desde hace un año que el brasileño fue agredido de forma racista en mitad de un partido. Hace doce meses, dos aficionados de la Real Sociedad fueron sancionados con 4.000 euros por hacerle gestos racistas durante la semifinal de Copa entre el cuadro vasco y el Madrid celebrada en el Reale Arena de San Sebastián.

El tramo final fue intenso. Con muchas faltas y muchas tarjetas para ambos equipos, incluida la expulsión de Mourinho por doble amarilla tras protestar una decisión del árbitro. La roja evitará que el técnico portugués se siente por primera vez en el banquillo del Bernabéu desde su salida del club en 2013, algo esperado por el propio entrenador y por la afición madridista. Por contra, Mourinho tendrá que ver la vuelta de este playoff desde el palco de Chamartín.

Los 12 minutos de tiempo extra volvieron a tener poco fútbol y mucha guerra. El duelo se detuvo por el lanzamiento de un mechero y de una botella, que impactó en Vinicius, desde uno de los fondos del estadio durante un córner del Madrid, lo que obligó al colegiado a detener de nuevo el encuentro para activar el protocolo por megafonía.

20 días después del fracaso de Da Luz que le echó del Top8 y le envió a luchar en la eliminatoria del playoff, el Madrid salió con vida de Lisboa con una gran evolución de actitud y fútbol. Disparó más veces a puerta que el Benfica, dominó el juego y no necesitó la capa de héroe de Courtois para evitar un resultado mayor. En siete días, la resolución en la Castellana.

La incógnita Álex Baena, de llegar como estrella a actor secundario: "No le fichamos para seis meses sino para seis años"

La incógnita Álex Baena, de llegar como estrella a actor secundario: “No le fichamos para seis meses sino para seis años”

En el mercado invernal de 2025, Álex Baena (Roquetas de Mar, 2001) estuvo 11 horas pegado al teléfono hablando con todos sus allegados hasta que tras la llamada con su psicólogo terminó por decidir no ir a Arabia Saudí a ser cubierto de oro y se quedó en el Villarreal. El corazón le decía que no a la mareante oferta del Al Ahli, 18 millones anuales, y el centrocampista almeriense alargó unos meses su estancia en el equipo al que llegó con tan solo 11 años.

Entonces, llamó el Atlético, y se abrió un nuevo camino en su carrera para seguir creciendo en uno de los grandes clubes europeos. "Mi prioridad ha sido quedarme en España junto a mi familia y el Atlético por el club y el entrenador ha sido mi prioridad. Mi ilusión ha sido venir aquí", comentó en su presentación.

Los rojiblancos realizaban un gran desembolso, más de 55 millones, para traer del equipo amarillo al que fuera máximo asistente europeo en la temporada 2023/24 con 18 pases de gol, 10 había firmado el curso anterior. Baena, como Julián Álvarez un año antes, estaba destinado a dirigir el ataque colchonero frente a un Griezmann que adquiría otro rol en la rotación del Cholo. Pero, primero el infortunio y luego la falta de continuidad no han permitido mostrar al internacional español aún todo su nivel en el conjunto de Simeone.

Álex Baena es el decimocuarto jugador en minutos de la plantilla rojiblanca con 1.302, casi los mismos que Nahuel Molina. Ha jugado menos que Pubill, Nico González, Ruggeri o Hancko; fichajes, sin contar con las llegadas invernales, que venían a completar el vestuario del Atlético de Madrid, pero no a liderarlo. Y, como dato preocupante, sólo ha finalizado un partido de los 26 que ha disputado, la victoria por la mínima ante el Getafe en Butarque.

En el club, en cambio, no hay inquietud con el almeriense. "Se le ha fichado por seis años, no por seis meses", cuentan a EL MUNDO sobre el rendimiento de un jugador al que son conscientes de que le ha perseguido la mala suerte. Tres lesiones (dos musculares y una apendicitis) justifican, según la entidad colchonera, no sólo los pocos minutos sino el no haber finalizado muchos encuentros al no haber podido alcanzar el ritmo de sus compañeros. No obstante, admiten también que "el míster tiene otros jugadores en su posición" que dificulta el que juegue todo con la camiseta rojiblanca. "Su calidad está fuera de toda duda", insisten fuentes de la entidad.

No es fácil adaptarse a la exigencia de Diego Simeone. Muchos, como Pubill o el mismo Griezmann, han probado casi cuatro meses de mili antes de ser indiscutibles en las alineaciones del argentino. Baena ya llegaba con otro estatus a la disciplina rojiblanca y lo hacía preparado tanto física como mentalmente. Una parte que ha trabajado mucho a lo largo de su carrera.

De hecho, fue uno de los pilares, junto a su familia y amigos, que evitaron que colgara las botas tras tocar fondo tras un enfrentamiento con Fede Valverde que le puso en el ojo del huracán y posteriormente un flojo Europeo sub-21 en julio de 2023. "Ya está, lo dejo, no quiero seguir con esto", es el mensaje que tienen fijado él y su psicólogo en su chat de Whatsapp. Pese a ello, la sorpresiva llamada de Luis De la Fuente le hizo levantar el vuelo y pasar de su peor año como futbolista al mejor, que coronó con una Eurocopa y unos Juegos Olímpicos.

Fortaleza mental

Pero el aprendizaje de esos vaivenes ha permitido que el almeriense no se deje llevar por la euforia cuando las cosas van bien ni por la depresión cuando no van como desearía. No es el más hablador del vestuario ni el más bromista, pero su amistad con Pubill y Barrios de la sub-21 y, sobretodo, el apoyo de otros futbolistas españoles con los que ha hecho piña como Koke o Llorente, le permiten adaptarse a cualquier rol que le reclame el exigente técnico argentino.

"La actitud siempre positiva. Con predisposición para dar lo mejor siempre. Con talento diferencial. Necesitamos más de él, le vamos a exigir lo que tiene", ha respondido el Cholo Simeone a El MUNDO en la rueda de prensa previa al duelo de Champions de esta noche ante el Brujas. Un partido de los que hizo que Baena fichara por el Atlético de Madrid, del tipo que motivó al jugador de Roquetas a superar la soledad de plantarse en la residencia del Villarreal con 11 años para cumplir su sueño de ser futbolista pese a las lágrimas de su madre y también de los que sueñas cuando sólo piensas en colgar las botas.

Simeone y las dos caras del Atlético: "Es difícil que un futbolista salga a jugar mal"

Simeone y las dos caras del Atlético: “Es difícil que un futbolista salga a jugar mal”

Cerrada la posibilidad de meterse entre los ocho primeros. Habiendo conseguido una victoria épica ante el Inter y una derrota sonrojante frete al Bodo Glimt en la fase de grupos, este Atlético de dos caras llega a la repesca de la Champions ante el Brujas con la necesidad de mostrar su mejor cara para no quedar apeado de la máxima competición continental.

Simeone tiene claro que no es una cuestión de elegir partidos, como insinuó Oblak tras el encuentro ante el Rayo Vallecano en Leganés donde los rojiblancos encajaron tres goles y apenas generaron peligro. Habló el argentino de buenos y malos partidos. "Los futbolistas salen con motivación siempre. Es difícil que un jugador salga a perder o jugar mal. Es complicado manenter esa regularidad, sucede en todas las ligas", explicó el técnico.

Va a ser importante sacar un buen resultado de un campo en el que no tienen buenos recuerdos los rojiblancos. Tres derrotas y un empate es el balance del equipo en el Jan Breydel, resultados que preferirán no repetir si quieren continuar su andadura en esta Champions. "Vamos a encontrar un rival, salvo ante el Arsenal, con resultados de local importantes ante Mónaco, Marsella, Barça...", ha apuntado el entrenador.

Y precisamente el campo es un factor muy importante en un Atlético que tiene especial vulnerabilidad lejos de su estadio más allá de los nombres. Porque Simeone ha querido resaltar que "el equipo es de todos, no de 10", aunque está muy contento con el rendimiento de la pareja Pubill-Hancko y se ha permitido incluso el lanzar un dardo a Clement Lenglet por su rendimiento en Butarque y salvado a Giménez.

El Cholo ha encontrado esta temporada un término medio entre su habitual partido a partido y el queremos ganar el torneo que lanzó por primera vez el año pasado, sólo para campeonatos con eliminatorias. "El objetivo es pasar y estar en la siguiente ronda, luego llegar hasta donde se pueda", ha explicado.

Koke, por su parte, no se pone ningún tipo de presión con la necesidad de sacar un resultado postivo de Brujas y dice que hay que "disfrutar". El capitán ha acompañado a su técnico en rueda de prensa y ha coincidido con él en que "ojalá poder jugar todos los partidos como ante el Betis y el Barcelona", pero que son "personas" y a veces las cosas simplemente "salen mal". "Estamos en una montaña rusa y tenemos que buscar esa regularidad", ha declarado.

El mediocentro colchonero dice tener "ganas de revancha" de las derrotas que ha sufrido el equipo y dice que espera que la tercera vez que juegue en el Jan Breydel, "toque ganar". "Siempre que me pongo la camiseta del Atlético quiero ganar, máxima motivación. Sólo pienso en el partido de mañana", ha espetado.

Pocas bajas

El equipo cuenta con las bajas de Nico, que se lesionó ante el Rayo, y de Barrios. Así que Koke volverá, con toda seguridad, a ocupar una de las plazas en el mediocentro rojiblanco. A sus 34 años, ha bromeado con que muchos le habrían jubilado "por viejo", pero está en una gran temporada y disfrutando de muchos minutos.

"No lo sé si es mi mejor momento, estoy en el que me toca, para lo que necesite el equipo. Soy de los primeros que anima", ha mantenido el futbolista que ha explicado que su propio técnico le dice que estar bien no depende de la edad.

El enfado de Flick: "¿Cómo lo viste? ¿Es falta? Si hubiésemos jugado bien, hablaría más de ello"

El enfado de Flick: “¿Cómo lo viste? ¿Es falta? Si hubiésemos jugado bien, hablaría más de ello”

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Hansi Flick acabó el partido en el que el Barça se midió al Girona en Montilivi muy enfadado con la acción del 2-1. Incluso, cuando Míchel fue a saludarlo, le comentó que no le parecía correcta la forma en que los locales habían anotado el que sería el tanto de la victoria. Es más. En cuanto Soto Grado señaló el final, tanto él como varios de sus jugadores fueron a pedirle explicaciones. Con todo, el germano no quiso escudarse en ello para justificar lo que, a su entender, fue otra noche para olvidar del equipo. "Le pregunté si pensaba que era falta, y me dijo que no", se limitó a explicar el alemán acerca de su conversación con el colegiado. Incluso, aseguró que no acudiría a la caseta para pedirle más explicaciones. La espinita, eso sí, no podía sacársela del todo.

"¿Cómo lo viste tú? ¿Es falta o no? Para mí también, pero ya está", aseveró el técnico azulgrana cuando uno de los periodistas le preguntó por la acción en la sala de prensa. "Si hubiéramos jugado bien, quizás hablaría más sobre ello, pero no quiero que sea una excusa. Tenemos que jugar mejor y volver a nuestro mejor nivel", abundó un Flick que ya había dejado clara su postura en el arranque de su comparecencia. "No quiero hablar de eso. La situación que ha pasado antes del segundo gol es algo que creo que todos hemos visto, pero hemos tenido muchas ocasiones que no hemos sabido aprovechar y hemos defendido muy mal en las transiciones", apuntó el entrenador barcelonista al principio de su intervención.

"Le daré dos días de fiesta al equipo, para que hagan un reset. Tenemos que luchar por volver a nuestra mejor versión y tenemos que pelear por recuperar el primer puesto", recalcó un Flick que confía en que podrán darle la vuelta a la situación. "Creo que están cansados, quizás es normal. Necesitábamos mas control y cometer menos errores. partido diferente. Tuvimos ocasiones, fallamos un penalti y tal vez no estuvimos lo bastante frescos, ha que tener hambre para ganar", insistió un Flick que admitió la trascendencia del partido tras lo ocurrido en la Copa.

"Tras la derrota ante el Atlético, era importante ganar, no lo hemos conseguido y todo el mundo está decepcionado, pero lucharemos, seguro. Tenemos tiempo para volver a estar arriba, vienen dos semanas sin partido entre semana y eso nos vendrá bien para entrenar bien y que los jugadores tengan descanso. Seguro que el miércoles volveremos con otra mentalidad diferente", apuntó el entrenador del Barça. "No hemos mostrado lo que somos, podemos jugar mejor. Recuperaremos pronto a Pedri y Gavi. Cuando todos estén disponibles, todo será diferente y a ver si podemos jugar a otro nivel", abundó

"Encajamos demasiados goles. No voy a quejarme, no voy a poner excusas. A veces no hacemos bien nuestro trabajo y no estoy contento con el nivel que hemos dado", sentenció Flick. "Me parece falta, porque lo pisa, pero no son decisiones que podamos controlar. Tenemos que centrarnos en nosotros mismos, porque no hemos estado bien", le secundó Gerard Martín.

"Atrás hemos sufrido mucho, no hemos estado bien en muchas facetas defensivas. Sabemos que nuestro estilo es arriesgado, pero creemos en él, es innegociable, aunque es verdad que hay que mejorar cosas. No tenemos que bajar en intensidad ni en concentración, porque es cuando podemos sufrir.", apostilló.

"Todo el mundo lo ha visto, no voy a opinar. La gente sabe lo que ha pasado. Desde dentro, no hemos podido hacer nada, pero no hay que meterse con el árbitro. Tenemos que mejorar nosotros y la verdad es que hemos jugado un mal partido", apuntó por su parte en DAZN un Pau Cubarsí que se erigió en inesperado goleador azulgrana. "Nos ha faltado un poco de todo. Hay que hacer autocrítica y mejorar. Ahora, se trata de descansar, tomar aire y ponernos las pilas", agregó.

"En directo no lo vi bien, pero he tenido la suerte de verla repetida y, para mí, es falta, Jules llega primero al balón. Sorprende que no le llamen del VAR, porque el árbitro se puede equivocar, es una acción rápida, pero son cosas que pasan, que no podemos controlar", zanjó también por su parte un Joan García que acabó siendo reconocido como MVP del duelo. Un reconocimiento de sabor agridulce a causa de la derrota.

La leyenda de Eusébio, el futbolista que desafió a Inglaterra y a su propio dictador: "Si soy un bien del Estado, ¿por qué tengo que pagar impuestos?"

La leyenda de Eusébio, el futbolista que desafió a Inglaterra y a su propio dictador: “Si soy un bien del Estado, ¿por qué tengo que pagar impuestos?”

La realidad imita al arte y no al revés, sostenía Oscar Wilde. Su audaz aserto tuvo confirmación cuando la selección portuguesa desempolvó en Inglaterra-1966 la leyenda de los 'Doze Magriços', recogida por Luís de Camões en 'Os Lusíadas'. Trata de la peripecia de doce caballeros que en la década de 1390 viajaron a Inglaterra para reparar el honor de doce damas, ofendidas por un grupo de nobles ingleses. En su país no tenían quien las defendiera y, por consejo del duque de Lancaster, que batalló junto a los portugueses contra Castilla, enviaron recado a doce nobles lusitanos que el propio Lancaster les recomendó, visto cómo se comportaron en la lucha. Once viajaron en barco y uno, Álvaro Gonçalves Coutinho, prefirió hacerlo a caballo, para conocer "nuevas tierras y nuevas aguas". Era un personaje delgadísimo, descrito como 'O Magriço', que tiene esa significación en portugués, y hasta me ha dado por pensar si no serviría de inspiración a Miguel de Cervantes para su caballero de triste figura. Llegó justo el día fijado, cuando ya se le daba por perdido. Los doce caballeros portugueses ganaron sus correspondientes justas, el honor de las damas quedó reparado y ellos regresaron a Portugal nimbados de gloria.

Para saber más

Así que cuando en 1966 Portugal tuvo un brillante desempeño en el primer Mundial al que consiguió acudir, la leyenda de los 'Doze Magriços' resucitó en las páginas de 'A Bola', el popular deportivo local, aprovechando que un equipo se compone de once jugadores más el entrenador. Así se conoció durante años al grupo de aquella gesta, y al principal de todos, Eusébio, se le intituló como 'O Grão Magriço'.

Eusébio nació (1942) en Lourenço Marques, hoy Maputo, capital de Mozambique, entonces provincia portuguesa de ultramar. Se hizo en el Sporting de Lourenço Marques, donde con 17 años ya era un interior de amplio recorrido, buen regate en largo y potencia de chut tremebunda. Con 19 años y 77 goles en 42 partidos le fichó el SL Benfica, avisado de lo que se venía por su jugador Mário Coluna, siete años mayor que él y también natural de Mozambique. Eusébio viajó en las Navidades de 1960 con una carta de la madre (viuda de un trabajador ferroviario y pobre de solemnidad) en la que encomendaba al propio Coluna que le cuidara y le orientara en la metrópoli. El Benfica le inscribió con nombre falso porque el Sporting CP, su rival lisboeta, reclamaba un padrinazgo sobre su homónimo de Lourenço Marques que le concedía derechos sobre el jugador. El chico empezó a entrenar con el Benfica en medio de una incómoda polémica hasta que, a las pocas semanas, la Federación falló en favor del Sporting.

Entonces desapareció. Se lo tragó la tierra. No se supo más de él, corrió el rumor de que había regresado a Mozambique, pero allí tampoco estaba. El Benfica recurrió y, mientras se reabría el caso, lo escondió en un hotel del Algarve junto a un preparador-vigilante, con el que corría por la playa, y allí estuvo hasta mayo de 1961, cuando el Benfica ganó el recurso y volvió a salir a la luz. No llegó a tiempo para disputar la célebre final de Berna, que el Benfica ganó al FC Barcelona 3-2, pero pronto sería noticia mundial. En septiembre, el 'Torneo de París' enfrentó al Santos FC y al Benfica. El Benfica alineó al once campeón de Berna y al descanso ganaba el Santos 5-0. En la segunda mitad salió Eusébio y marcó tres goles en menos de veinte minutos. El partido acabaría 6-3, con un gol final de Pelé, y la gente salió del campo hablando de aquella 'Pantera Negra' como réplica europea a la 'Perla Negra', apodo de Pelé antes de ser 'O Rei'.

En 1962 el Benfica repitió título de Europa, ahora a costa del Madrid: 5-3, con dos de Eusébio en sendos cañonazos desde fuera. El club blanco lo volvería a sufrir en la Copa de Europa 1964-65 como protagonista de un terrible 5-1 en cuartos de final. También le sufrió la Selección, que estrenó su título de campeona de la Eurocopa de 1964 viajando en noviembre de ese año para un amistoso en Oporto, contra Portugal. Perdimos 2-1, los dos del mozambiqueño.

Eusébio, tras la eliminación de Portugal a manos de Inglaterra.

Eusébio, tras la eliminación de Portugal a manos de Inglaterra.EFE

La Juventus FC ofreció una cantidad obscena al Benfica por Eusébio, al que cuadruplicaba sus ingresos. En aquella época los jugadores que salían de un país se daban por perdidos para la selección, pues el club comprador tenía derecho a negarles el permiso. Portugal albergaba la ilusión de clasificarse por primera vez para un Mundial, pero sin él sería imposible. António de Oliveira Salazar, el Franco portugués, le invitó a comer a su residencia personal y le hizo saber que no podría irse: "Debe entenderlo, usted es un bien de Estado, forma parte del patrimonio nacional". Eusébio le replicó que, si era un bien de Estado, ¿por qué tenía que pagar impuestos? Salazar le dijo que clasificara a Portugal para Inglaterra-1966 y que después del mismo podría irse.

Y Portugal se clasificó holgadamente en un grupo con Checoslovaquia, Rumanía y Turquía. Para entonces Eusébio ya era Balón de Oro, que ganó en 1965, con 23 años. El sorteo colocó a los lusitanos en el Grupo C con Bulgaria, Hungría y Brasil. Se instalaron en un lugar tranquilo, Wilmslow, a 12 millas de Manchester y 35 de Liverpool, las dos ciudades en que se jugó el grupo. Otto Glória utilizó la delantera del Benfica (José Augusto, Eusébio, Torres, Coluna y Simões) respaldada por jugadores sólidos, en su mayoría del Sporting. José Augusto era trabajador e insistente; Eusébio, un terremoto que irrumpía desde atrás y poseía el mejor chut del momento; Torres, alto y desgarbado, ganaba por arriba casi siempre, tanto con el propósito de marcar como de bajar el balón a un compañero, interesante novedad; Coluna era el cerebro; Simões, un extremo pequeño y habilidoso.

Portugal se estrenó el 13 de julio en Old Trafford ante Hungría, ganando 3-1, dos de José Augusto y uno de Simões. Fue una campanada, pues los húngaros, con Bene, Albert y Farkas, presentaron la última gran generación de jugadores de su historia. Así que el día 16 se vio como natural que ganaran 3-0 a Bulgaria, de nuevo en Old Trafford.

El tercer partido, el 19, en Goodison Park de Liverpool, reclamó la atención mundial. Brasil venía de ganar a Bulgaria y perder con Hungría, ante la que no pudo jugar Pelé, que salió maltrecho el primer día del marcaje de Jetchev. Brasil, campeón en Suecia-1958 y Chile-1962, tenía que ganar por más de dos goles para pasar a cuartos. Dos países hermanos, Pelé contra Eusébio, partido a vida o muerte. Morais completó la tarea de demolición iniciada por Jetchev y dejó a Pelé inútil, de extremo cojo, costumbre en aquel tiempo aún sin sustituciones. Fue llamativo cómo Eusébio acudió tras la patada definitiva a reñir a Morais y atender a Pelé. Pero como lo cortés no quita lo valiente, marcó dos goles, uno en perfecta volea sin apenas ángulo, el otro en gran cabezazo. Portugal ganó 3-1 y pasó a cuartos con un marcador agregado de 9-2.

Eusébio, ya uno de los atractivos del Mundial, iba a estallar definitivamente en el partido de cuartos, ante Corea del Norte, de nuevo en Goodison Park, el día 23. Los asiáticos se habían colado por sorpresa dejando fuera a Italia y en 24 minutos ganaban 3-0. Increíble. Otto Glória advirtió que estaban manejando jugadas de laboratorio siempre nacidas del capitán, Park Seung-zin; ordenó a José Augusto colocarse sobre él y secó el manantial. Luego Eusébio tomó la remontada por su cuenta y marcó cuatro goles (dos de penalti, uno de los cuales se lo hicieron a él), a los que se uniría un quinto, del propio José Augusto.

LAS TRIQUIÑUELAS DE INGLATERRA

Las semifinales fueron precedidas de una triquiñuela inglesa. El Inglaterra-Portugal debía, según lo programado, jugarse en Liverpool, y el Alemania-URSS en Wembley, pero la organización las cambió por arte de birlibirloque, pretextando ventajas de taquilla. Pero había otra causa: tras sus llamativas victorias ante Brasil y Corea, el público de Liverpool se había encariñado con Portugal, y además la ciudad estaba un poco mosca con su propia selección; el Liverpool había ganado la Liga y el Everton la FA Cup, pero en el equipo inglés sólo había uno de cada, Hunt y Wilson, respectivamente. El cambio alteró la plácida estancia en Wilmslow con un incómodo viaje: autocar a Manchester, tren a Londres y autocar de nuevo a Harrow, a una hora de Wembley. Siete horas de viaje, con dos transbordos, a dos días del partido. La distancia de Harrow a Wembley desaconsejó viajar la víspera de la semifinal para hacer un entrenamiento de adaptación en Wembley. Mientras, Inglaterra no se movió de su plácida concentración londinense.

Inglaterra llegaba con la portería invicta; Portugal, con 14 goles marcados en cuatro partidos, la mitad de Eusébio. El calendario también favoreció a Inglaterra: jugó el partido inaugural el 11, así que hasta el 23 había repartido sus cuatro choques en 12 días, mientras Portugal los concentró en dos menos, del 13 al 23. Todo eso se acusó en la primera mitad de esta semifinal, bien manejada por Inglaterra, con Bobby Charlton más adelantado de lo que venía jugando. En el 31' abre el marcador, recogiendo un rechace del meta Humberto a tiro de Hurst para colarlo con un golpe de billarista. Portugal se reactiva tras el descanso, pero Eusébio es tomado entre Stiles y Moore, y Torres esta vez no gana por alto al oponente de turno, Jack Charlton, 'La Jirafa'. El árbitro pasa por alto un penalti por mano de Stiles todavía con el 1-0 y en el 75' Bobby Charlton marca el 2-0 en un contragolpe. El partido parece resuelto, pero llega otro penalti, que el francés Schwinte sí se atreve a señalar y lo transforma Eusébio tras el preceptivo disparo homicida; ya con el 2-1, el árbitro ignora un nuevo penalti por mano de Jackie Charlton. Portugal aprieta a fondo, Gordon Banks le tapona dos grandes remates a Eusébio, Simões falla un gol cantado sobre la hora y se llega al final con el 2-1. Un gran partido, del que Eusébio salió enjugándose las lágrimas con el faldón de la camiseta. Luego ganarán 2-1 a la URSS por el tercer y cuarto puesto, con un octavo gol de Eusébio en seis partidos. Líder en goles, se le proclama como el mejor jugador del campeonato.

Había cumplido. Portugal, donde algunos cines proyectaron los partidos en directo, quedó más orgullosa que desilusionada. Nunca había estado en un Mundial, este lo había protagonizado, volvía con cinco victorias y una derrota ante el campeón, que gozó de la complicidad de la organización y el arbitraje el día decisivo. Los jugadores son premiados con la 'Orden de Enrique el Navegante', un altísimo honor.

Ahora quien viene a por Eusébio es el Inter de Milán y Oliveira Salazar honra su palabra y le autoriza: "Usted ha cumplido, ahora debo cumplir yo". Pero justo cuando estaba a punto de hacerse, Italia prohibió fichar extranjeros a causa del fracaso en el campeonato, que se achacó a que los foráneos ocupaban los puestos de responsabilidad en los clubes y los italianos quedaban como jugadores de complemento. 'O Grão Magriço' tuvo que seguir en Portugal hasta que, ya mayor y muy lesionado, buscó ingresos en la North American Soccer League, siguiendo las huellas de Pelé.

'Déjà vu' en París: un PSG en llamas protagoniza una semana de repescas en Europa

‘Déjà vu’ en París: un PSG en llamas protagoniza una semana de repescas en Europa

Sorpresas y mayoría italiana en esta repesca de la Champions en la que aristocracia y nuevos ricos se verán las caras por ocho puestos en los octavos de final, donde esperan cuatro equipos británicos entre los mejores de esta edición de la máxima competición europea de clubes. Más allá del fiasco del Real Madrid, la sorpresa de esta ronda, que se jugará esta semana y la siguiente, se escribe en francés y no precisamente por el Mónaco del que salió Mbappé.

La vida sigue igual en París, o al menos se repite el patrón del año pasado para el PSG. Si en la primera edición de este formato se colaron por los pelos, dos partidos consecutivos sin ganar le han dejado fuera del top-8 este curso. No cabe duda de que Luis Enrique ya fue capaz de enderezar el rumbo la temporada pasada y triunfar en todas las competiciones que disputaron los franceses menos en el Mundial de clubes, donde fue barrido por el Chelsea. No obstante, las últimas derrotas ligueras han escocido en el vestuario y han generado fricciones que el asturiano ha sofocado de un plumazo, al menos de cara al exterior.

"No permitiré que ningún jugador se ponga por encima del club". Así respondió el técnico al Balón de Oro, Ousmane Dembélé, después de que éste tildara de "individualistas" a sus compañeros tras la derrota ante el Rennes en liga. Fuera de la Copa francesa en enero tras caer derrotados en el derbi de la capital, el primer título nacional que pierde Luis Enrique desde su llegada, la Champions debe servir de bálsamo frente a un Mónaco ante el que ya perdió en la Ligue 1 pese a que jugó 15 minutos con uno más. El conjunto del Principado sufrió un duro correctivo ante el Real Madrid, pero es un equipo que se ha mostrado muy serio a lo largo de la competición continental.

En las eliminatorias con participación italiana, quizás el Inter de Milan sea el que más posibilidades tenga para pasar ante un sorprendente Bodo Glimt. Los noruegos certificaron su clasificación ganando en el Metropolitano en el último duelo de esta fase de grupos, aunque su verdadera fortaleza se ha mostrado principalmente en su campo, donde consiguieron vencer con facilidad al Manchester City de Guardiola. Los neroazzurri gobiernan con mano de hierro la Serie A gracias a un Lautaro Martínez que ha marcado en cuatro de las últimas seis victorias seguidas de los milaneses. La última, precisamente, ante una Juventus que jugó con uno menos más de una parte.

Los turinenes, presentes también en esta repesca, deben vencer a un irregular conjunto turco, el Galatasaray, plagado de grandes individualidades, pero con poca capacidad para realizar un buen juego colectivo. Sané, Osimhen o Icardi intentarán hacer valer el gran potencial ofensivo del conjunto de Estambul. La otra eliminatoria con un equipo italiano enfrenta al Atalanta con el Borussia Dortmund, un duelo vertiginoso y a cara de perro entre dos conjuntos apenas separados por dos puntos y dos puestos en la clasificación. Los amarillos, finalistas hace apenas dos años, cuentan con una plantilla muy compensada entre la veteranía de Emre Can y la juventud de Jobe Bellingham, hermano del madridista, Jude.

Un inglés ante el peligro

El Newcastle es el único equipo inglés que no hizo los deberes en la fase de grupos, pero bien es cierto que tuvo partidos muy duros como ante el Barcelona y el propio PSG, en el que consiguieron sacar un valioso empate. Los británicos tienen al rival, en principio, más débil de esta repesca. El Qarabag, equipo al que venció el Athletic en San Mamés, sumó bastantes puntos al principio de esta fase de grupos y luego ha podido vivir de las rentas.

El Olympiakos de Mendilibar ha seguido el paso contrario, apurando sus opciones en los últimos duelos de la fase de grupos para colarse en esta repesca en la que se enfrentará al Bayer Leverkusen. Ambos ya se vieron las caras en el Pireo hace menos de un mes con victoria para el equipo de Atenas. La gran amenaza griega, El Kaabi, sólo ha marcado un tanto desde su vuelta con la selección y necesitarán de su olfato si quieren seguir adelante en este torneo. El 27 de febrero se sortearán los octavos de final, con los que triunfen en esta ronda y los ya clasificados en el top-8.