Dice el dicho que "cuando se cierra una puerta, otra se abre". Lo que pasa es que mientras que la frase significa el consuelo que se espera tras un infortunio o una oportunidad perdida, en el Atlético hace referencia a la continuidad de sus dos grandes estrellas. En la misma noche, la parroquia rojiblanca asintió atónita a cómo Antoine Griezmann confirmaba que se quedaría en el club, al menos hasta final de temporada, mientras que escuchó a Julián Álvarez, autor de un doblete frente al Tottenham, plantar la duda sobre su futuro el curso que viene.
"Yo qué se. No sé, puede ser que sí, que no, nunca se sabe. Yo estoy muy feliz acá como te dije. Me hacían una pregunta que después sale por todos los lados. Yo estoy feliz, pienso en el día a día, trabajo para mejorar y nunca dije nada, ni hablé mal del club". No hay más enigmas en una declaración porque no le dio tiempo al argentino a soltarlos en la zona mixta del Metropolitano tras la victoria del Atlético en Champions.
Para empezar por el final, tiene sentido que no hable mal de un club que, desde que llegó, sólo le ha dado cariño, y especialmente su entrenador, cuando le mantuvo en el once pese a que su rendimiento no era merecedor de ello. "Pasó la temporada pasada con Griezmann que lo ponía, lo ponía, lo ponía y no podía responder. Bueno, son decisiones que uno tiene que tomar y yo las asumo y creo en este tipo de futbolistas porque son muy buenos, tanto Griezmann como Julián, hoy", lanzó Simeone en el momento más bajo del delantero.
No cabe duda de que el jugador sigue trabajando, presionando y esforzándose en los entrenamientos, no sólo porque así lo han deslizado siempre desde el club, sino porque el técnico y su "el trabajo termina pagando", supone que sin esfuerzo no hay mérito. Y es cierto que en cualquier entrenamiento, calentamiento u otro acto del equipo, al argentino se le suele ver sonriente y muy compenetrado en el vestuario. Además, ha recuperado el gol, que parecía haberle abandonado y, con los dos ante el Tottenham, suma 16, a los que suma siete asistencias.
Entonces, ¿por qué dejar esa duda en la noche en la que tu amigo y leyenda del club dice que se queda a cumplir un sueño? En el Atlético de Madrid creen que no existe ningún tipo de intención de salir el año que viene por parte del futbolista e inciden en las veces que ha repetido lo feliz que está. Apuntan a "rumores interesados" que filtran candidatos a "unas" elecciones, en clara referencia a los comicios a la presidencia del FC Barcelona, donde ha salido el nombre del argentino. "Cada uno puede decir lo que quiera. Julián Álvarez es jugador del Atlético de Madrid", respondió con contundencia el presidente del club, Enrique Cerezo, a las intenciones blaugranas.
Interés de Inglaterra
No obstante, hay rumores de que varios clubes británicos también han mostrado interés por contar con los servicios del argentino. Inglaterra es un destino que Julián conoce bien después de estar dos temporadas en el Manchester City de Guardiola quien en alguna ocasión ha deslizado que quizás se equivocó al dejar salir a La Araña. Aunque lo único claro es que el jugador tiene contrato hasta junio de 2030 y una cláusula de rescisión de 500 millones de euros.
Quedan dos objetivos muy vivos en el Atlético este curso, y el club no quiere que la atención se desvíe de ellos. Lo que es seguro es que este curso Griezmann y Julián seguirán de rojiblanco. El que viene ya...
El increíble equipo del Santiago Bernabéu vivió otra de las hazañas históricas. Como siempre en la Champions. Ganarle por incomparecencia al millonario Mánchester City por tres a cero y que pudieron ser cuatro si Vinicius ejecuta el penalti es otro de los proféticos estigmas del club blanco.
Por velocidad, por convicción y buen juego aplastó al equipo de Guardiola. El técnico catalán ya sabe que muchas veces el Bernabeu puede ser su cementerio perpetuo. Su equipo casi no tuvo ocasiones de gol y se le veía depauperado. Era un City rendido, hundido y con complejo de inferioridad ante un Real Madrid resucitado.
Fede Valverde jugó el partido de su vida. Hizo muchas cosas cercanas a la genialidad y además hizo los tres goles. Su pasión, su velocidad y su remate fueron fulminantes. El Madrid buscaba un líder y creo que inequívocamente es Valverde, que además es el capitán.
Guardiola ha despreciado a Arbeloa desde que supo que su continuo exterminador le había tocado otra vez. En esta ocasión, en octavos, muy lejos de ganar la Champions. Pero, su minivalorado Arbeloa le metió un rejón de muerte. Sería otra hazaña dantesca que el City pudiera darle la vuelta en Manchester. Despellejó Arbeloa tácticamente a Guardiola. Seguro que no contaba que Valverde jugara de extremo y lateral y centrocampista, que se recorriera el terreno de juego como si fuera tan pequeño como el del fútbol sala.
Además, algo vital para el Madrid es que su entrenador dispusiera que Thiago Pitarch fuera la sombra de Rodri, la pesadilla, el eje del City. El sumo creador se quedó como un jugador más. Sin brújula, ni sentido vertical.
Buena apuesta de Arbeloa, que le salió como un gran jugador, aunque Rodri ya no sea el de antes. Ha perdido dinamismo, es más lento y ya no baja tanto. A Guardiola nunca le han gustado los defensas. Solo posesión, posesión, toque- toque e inutilidad ofensiva. Algo más anticuado que una película muda. Hasta ha dejado a Haaland como un monstruo al que le han dado veneno.
Hace dos días, Guardiola le decía al Daily Mirror que en cualquier momento puede llegar su fin, en un respiro, en un suspiro. A lo mejor este no es el momento decisivo. Pero este fracaso le va comiendo como la carcoma.
El Madrid fue un huracán y el City un ahogado. Ahogado en tristeza, en súltil envejecimiento y que no conecta con estos tiempos.Todos o casi todos dábamos por muertos al Real y, de repente, de improviso, aparece el increíble Real Madrid de las Champions. Por eso creo en Dios y en el Real Madrid.
El pasado 1 de febrero, el Tractor Sazi FC denunció el apagón informativo con el que el régimen de los ayatolás había querido sofocar otra oleada de protestas. "Cuánto dolor se ha vivido, cuántas vidas se han perdido estos 24 días", lamentaba el vigente campeón de liga, aún perplejo por el "asesinato" de su ex jugador, Mujtaba Tarshiz, abatido a disparos junto a su esposa. Estas muertes redoblaron la indignación en Tabriz, la ciudad del Tractor, al noroeste del país, cercana a la frontera con Azerbaiyán y Turquía, las dos naciones con las que sus hinchas se sienten realmente identificados. Durante los dos últimos partidos como local, las muestras de dolor se sumaron a las tradicionales protestas en el estadio Sahand.
"Los aficionados de Tractor no suelen corear consignas directas contra el régimen, sino que reclaman la educación a sus hijos en lengua turca y azerí, la liberación de presos políticos o denuncian el racismo sufrido por los turcos en Irán", explica a EL MUNDO el sociólogo Vahid Qarabagli, enfrascado desde hace años en la lucha por los derechos civiles de los azeríes iraníes. "Desde su ascenso en 2009, el Tractor se convirtió progresivamente en algo más que un simple club de fútbol para ser visto como un símbolo de Azerbaiyán y de la población turcoparlante de Irán", añade el activista.
Según una encuesta de la Confederación Asiática de Fútbol (AFC), realizada en enero de 2021, el Tractor es el equipo más popular de su continente, donde se estima que cuenta con 35 millones de seguidores. La mayoría, turcos azeríes procedentes de Irán y de la diáspora mundial turcoparlante. "Para ellos, su equipo representa a una comunidad que ha luchado durante largos años por el reconocimiento de su lengua e identidad cultural dentro del Estado iraní", revela Qarabagli, estableciendo similitudes con lo que representó el FC Barcelona durante los estertores del franquismo.
Agravios históricos
A esta tesis se suma Emil Aslan, profesor de Estudios de Seguridad en la Universidad Carolina de Praga. "La mayoría de los aficionados del Tractor muestran sus reivindicaciones separatistas, como las de algunos catalanes. Son partidarios de formar parte de Turquía o la República del Norte de Azerbaiyán en el Cáucaso. No obstante, tampoco diría que esta agenda irredentista suponga un gran problema para toda la comunidad azerí iraní, ya que muchos aún se consideran ciudadanos leales y no quieren la secesión", valora Aslan sobre esta etnia de religión musulmana chií, que representa alrededor del 30% de la población iraní.
El pasado 25 de febrero, tres días antes del primer bombardeo de Israel y Estados Unidos sobre Teherán, el Tractor remitió una carta a Mattias Grafstrom, secretario general de la FIFA. En su escrito cargaba con dureza contra la federación de su país, a la que acusaba de violar el principio de imparcialidad, de un mal uso del protocolo VAR y de pasar de puntillas sobre los cánticos racistas sufridos por su portero, Alireza Beiranvand, titular indiscutible de la selección, y su capitán Shoja Khalilzadeh, fijo también en los planes del combinado nacional. "Solicitamos la intervención del Comité de Ética de la FIFA para examinar las razones por las cuales la Federación no aborda los prejuicios étnicos y raciales, incluyendo si tal inacción se debe a presiones externas o consideraciones no deportivas", finalizaba el texto.
No se trataba de una reclamación puntual, sino el último capítulo de una serie de agravios históricos que había alcanzado su clímax en mayo de 2015. Entonces, el Tractor denunció un escándalo a gran escala durante la última jornada liguera. A falta de 20 minutos para el final de su partido ante el Naft Teherán, con 1-3 favorable, el árbitro expulsó de forma muy rigurosa a Andranik Seymourian. De modo que la ventaja se diluyó hasta el 3-3 definitivo. En cualquier caso, aquel empate les bastaba para ser campeones, ya que el Sepahan, su rival por el título, no había pasado del 2-2.
Una pancarta contra el racismo persa, en el estadio Sahand.TRACTOR FC
O eso es lo que parecía cuando en el minuto 87 la televisión, la radio y los teléfonos se apagaron repentinamente, dejando a todos en ascuas. Confiados en su destino, los futbolistas del Tractor ya no buscaron el 3-4. Tras cinco minutos de celebración, la noticia de que el Sepahan en realidad se había impuesto 2-0 cayó como una bomba en el vestuario. "Nos engañaron", clamó Toni Oliveira, su entrenador, que había sido personalmente informado del presunto 2-2 por miembros de la Federación iraní.
Tuvo que pasar justo una década, hasta el pasado 15 de mayo, para que el Tractor superase aquel trauma. "¡Abajo el racismo persa!", "¡Qué alegría ser turco!", "¡Tabriz, Bakú, Ankara! Persia nos queda muy lejos!". Así retumbaban las gradas del estadio Sahand, mientras más de 70.000 aficionados festejaban el primer título liguero de su historia. El delirio entre los Lobos Rojos, como se denominan a sí mismo, en referencia al animal totémico de los pueblos turcos. "No existen muchos canales para plasmar la desconexión con la República Islámica, así que se hace a través del fútbol, el deporte más popular del país. Es un fenómeno que se ha acentuado desde principios de la pasada década", sostiene Aslan.
Burro turco y mono persa
Habían pasado 55 años desde la fundación del club, destinado a dar alegrías a los trabajadores de las fábricas de maquinaria pesada en Tabriz. La revancha tanto tiempo postergada contra el Esteghlal, el gran rival capitalino, que siempre arrastró fama de progubernamental. Primero por sus lazos indirectos con el Sha de Persia y, tras la revolución de 1979, por sus vínculos con el gobierno islámico que se había hecho con las riendas del club. "Durante sus partidos se escuchan muchos eslóganes peyorativos. Los hinchas de Teherán se refieren a los de Tabriz como "el burro turco" y los azeríes les responden con "el mono persa", revela Aslan.
"Sabemos que la policía se ha vuelto menos dispuesta a aceptar los insultos étnicos, especialmente los que provienen de los azeríes iraníes. Son mucho más tolerantes con los insultos de los persas, pero mucho menos con lo que se dice contra ellos. Por lo tanto, tenemos pruebas indirectas de que las fuerzas del orden han intervenido tras estos partidos para localizar y sancionar a los aficionados azeríes iraníes", añade desde Praga el autor del estudio Football Nationalism Among Iran's Azeris, publicado en 2015.
En enero de 2010, el periodista deportivo Abdollah Sadoughi fue detenido en Tabriz tras publicar un cartel de apoyo al Traktor, el equipo de su corazón. Tras ser encarcelado sin cargos, se declaró en huelga de hambre. Fue recluido en régimen de aislamiento y trasladado después a una celda con delincuentes comunes. Un año más tarde Sadoughi volvió a ser arrestado por sus actividades en favor del lago Umbría, convertido en un enorme salar por la negligencia de las autoridades. En 2020 volvieron a registrar su domicilio para confiscarle material.
En cualquier caso, las tribunas del Sahand también han acogido escenas mucho más esperanzadoras, como la presencia de mujeres. "Con el tiempo, el estadio se ha convertido en un espacio donde los aficionados plantean diversas preocupaciones sociales y culturales, como los derechos de las mujeres. En los últimos años, se han producido algunos cambios y cada vez se permite más la asistencia femenina a ciertos partidos, incluidos los del Tractor, donde ellas han mostrado un apoyo firme y apasionado al equipo", finaliza Qarabagli.
Fede Valverde despierta por la mañana. Ha tenido un sueño. Es el sueño de un niño que marca tres goles en el Bernabéu en la Copa de Europa, la Champions, pero no unos goles cualquiera. No. Unos goles de los que se sueñan, con los autopases de Cruyff, los controles en carrera de Maradona o el sombrerito del adolescente Pelé en la final del Mundial de Suecia. Esas cosas no pasan. Se sueñan. [Narración y estadísticas, 3-0]
Valverde despierta y mira el móvil. Pone la radio. No puede ser. Lee su sueño, lo escucha, incluso mejor de lo que es capaz de recordarlo. Un hat-trick con el que el Madrid vence al Manchester City de Pep Guardiola, nada menos, al anticristo del Bernabéu.
El relato que escucha está cargado de adjetivos en los que jamás piensa, sólo corre, como un antílope en el Serengueti, para dejar que piense su cuerpo, que decida el instinto de un futbolista difícil de clasificar. Quizás eso explique que se sintiera extraño en la clasificación pretendida por Xabi Alonso y, en cambio, explote en este caos que tan bien le sienta al Madrid. El caos, en realidad, es un orden distinto que te permite estar en todas partes, y eso es lo que hace el uruguayo, en defensa y en ataque, en el área propia como en la contraria. No es un desconocido para el gol, en absoluto, pero eran goles distintos, explosiones de su propio físico. Estos goles son otra cosa. Se sueñan.
Convertirlos en reales no depende únicamente de la determinación y el deseo. Necesitan de una atmósfera, de una fuerza telúrica. Sólo la combinación de ambas puede convertir en una noche a un gran jugador en la sombra chinesca de los mejores de la historia. El control y el autopase a Donnarumma en el primer tanto y el sombrero sobre el defensor en el tercero son propios de lo mejor que se puede encontrar en las videotecas, en blanco y negro o tecnicolor. A esos añadió Valverde el disparo del segundo, certero pero más propio de su condición humana. Por algo, el destino le escogió también a él para esa suerte.
Es cierto que hubo errores del rival, de O'Reilly y el propio Donnarumma, malas mediciones en el primer gol, y que un rebote lo habilitó en la acción del segundo. Nada de eso, sin embargo, resta mérito y mística a lo hecho por el uruguayo.
Valverde logra el primer gol.OSCAR DEL POZOAFP
Los goles llegaron pronto, dos antes de la media hora y los tres antes del descanso, para rearmar moralmente a un Madrid ajado por las bajas, con Mbappé como un turista histérico en la grada vip después de su polémica estancia en París para recuperarse de una lesión. Guardiola olió el rastro de la sangre y salió con todas sus baterías. Incluso demasiadas. Se empachó. La sobrepoblación de delanteros apartó al técnico y a su equipo de su estado preferido, de las largas posesiones de su centro del campo. Rodri no parecía el Rodri renacido, sino un guardia urbano en la rotonda de Cibeles de madrugada. Cuando el técnico quiso corregirlo, con la entrada de Reinjders, ya iba tres abajo, ya jugaba sobre el desfiladero.
Guardiola buscó el talón de Aquiles del Madrid, la espalda de Trent, con insistencia. Lo hizo con Doku, un diablo. Las acometidas provocaron vértigo en el Bernabéu, miedo por lo que se venía, pero entonces Courtois tomó una decisión a contraestilo. Lanzó un balón larguísimo para la carrera de Valverde. Todo lo demás pasó en sus sueños.
Guardiola observa a Arbeloa.THOMAS COEXAFP
En el Bernabéu eran tan reales que acabaron por cambiar la realidad. El gol activó todavía más a un Madrid que había arrancado intenso, aunque no dominante. A partir de ahí, se comió el partido, con ayudas incesantes para auxiliar a Trent, fueran del propio Valverde o de un Thiago Pitarch estajanovista, de un lado a otro, imparable. El esfuerzo y despliegue físico del jugador de la cantera justifica la elección de Arbeloa como titular por delante de Camavinga, que salió en la segunda mitad. Uno llega con el compromiso que el Madrid, hoy, necesita. Hoy y siempre. El otro está detenido. El único error de Thiago Pitarch encontró la pierna salvadora de Courtois, el ángel de la guarda en el portal el Madrid.
Los goles continuaron para inflamar el alma blanca, con un tercero preciosista, en el que Brahim hizo un primer sombrero para que Valverde realizara el segundo y el remate definitivo. El malagueño fue un recuperado para la causa, después de llegar algo deprimido de la Copa de África. En la plaga bíblica que sufre el Madrid, su regreso es como el agua.
Tampoco para el City lo que pasaba era real. Era una pesadilla, con un ataque estéril, Haaland aislado, como un farero en un islote, y Guardiola con las manos en la cabeza. Le espera el rincón de pensar. Vinicius, en el punto de penalti, falló la estocada, aunque con este Madrid y este City quizás no sea necesario llevar el estoque a Manchester.
El Real Madrid necesitaba un gol de Fede Valverde porque la estadística decía que nunca perdía cuando marcaba el uruguayo: 32 victorias y dos empates. Necesitaba uno, pero el «Bombazo», así le llaman en el vestuario, se atrevió a marcar tres en 45 minutos al Manchester City. Una actuación histórica que lleva el nombre de pocos jugadores en la historia del fútbol: sólo Messi, Lewandowski y Haaland había anotado tres goles en un partido eliminatorio en Copa de Europa. Ni siquiera Cristiano Ronaldo, Rey de Reyes europeos en Chamartín. Valverde hizo suyo lo impredecible.
En la historia del Madrid, sólo tres jugadores habían marcado tres goles en una primera parte de Champions, aunque ninguno en la fase del K.O: Rial contra el Amberes en 1957, Puskas ante el Benfica y el Feyenoord en 1962 y 1965 y Mbappé ante el Olympiacos esta temporada. Nadie más hasta Valverde, que nunca había marcado un hat-trick.
"Uno sueña con noches así. Seguro que es mi mejor partido, sobre todo en goles. Disfruté mucho hoy, hacía bastante que no disfrutaba un partido de esta forma. Estoy contento, estoy alegre pero sobre todo por el triunfo del equipo. Si todos trabajamos juntos podemos conseguir grandes cosas. Gracias a la gente que nos apoya aunque sea una temporada difícil", reflexionó el uruguayo.
Fue una primera parte apoteósica en la que el Madrid salió a morder siguiendo los dientes de Thiago Pitarch. «Es un niño, pero muerde», admitían el martes fuentes del conjunto blanco a este periódico. Esas carreras constantes del canterano contagiaron a un equipo que parecía muerto en las últimas semanas e impulsaron el mejor partido del Madrid en toda la temporada.
Los goles de Valverde fueron la consecuencia de la presión y la verticalidad del Madrid de Arbeloa, que sentó a Gonzalo y a Camavinga para dar entrada a Brahim y a Pitarch. «Thiago no se va a esconder, va a querer el balón», avisaba el técnico antes del duelo.
"Habíamos entrenado bastante los saques de puerta, que ellos iban a presionar uno a uno. Somos rápidos arriba y lo aprovechamos bien", admitió Valverde.
Enfrente, Guardiola, que había prometido una alineación «sin sorpresas», apostó por cuatro delanteros para atacar más que defender. Y lo pagó. El Madrid se hizo grande mordiendo en transiciones.
Ahí apareció Valverde, al espacio en los tres goles, celebrando con rabia hacia el público cada uno de ellos, agitando los puños en tres ocasiones, como siempre hace, y repitiendo los hat-tricks de Benzema en 2022, los únicos de un futbolista con el brazalete al hombro en el Madrid.
En el descanso, Mendy se quedó en los vestuarios por unas molestias. «Un calambre», aseguraban en el conjunto blanco, que unido al tiempo sin jugar hicieron que Arbeloa no tomara riesgos.
Durante el tramo final, Tchouaméni y Valverde sintieron distintas molestias, pero aguantaron sobre el césped mientras Guardiola trataba de seguir vivo en la eliminatoria. El catalán agitó los brazos cuando Donnarumma detuvo el penalti de Vinicius y se los llevó a la cara cuando Courtois evitó el gol de O'Reilly. Desesperado, terminó quitando a Haaland y se llevó su peor derrota del Bernabéu en 13 visitas.
Desde 2020, el Madrid ha conseguido eliminar al City en tres de cinco cruces. Veremos si en una semana llega el sexto.
Recorría lentamente el campo con el antebrazo secándose el sudor y alguna lágrima. Era la oportunidad de su vida, le llegaba pronto, con apenas 22 años. Pero el sueño se convirtió en pesadilla para el checo Antonin Kinsky. "Antes del partido tomé la decisión correcta. Toni es muy bueno. Después de esto es fácil decir que me equivoqué", expresó Igor Tudor, entrenador del Tottenham en rueda de prensa.
"Esto" fueron dos errores garrafales que costaron dos tantos en contra al equipo británico. El primero tras un resbalón y el segundo tras una patada al aire. Cuando el técnico miró al marcador perdía 3-0 en el Metropolitano, curiosamente con otro fallo de su central. "Él lo lamenta mucho. El equipo está con él y yo también. Entendió porqué le cambié. El problema es que pasó en un gran campo y en Champions League", reveló el propio Tudor.
En el minuto 17, el entrenador tomó una decisión sin precedentes como fue cambiar al portero. "En 50 años nunca había hecho eso, pero quería protegerle a él y al equipo", explicó el técnico croata. Durante la salida, el Metropolitano rindió una ovación al checo. No se sabe si en tono de burla o como apoyo a una noche negra para el chaval y él se fue directo para el vestuario tras ser abrazado por el Cuti Romero y recibir una palmadita amistosa del entrenador.
"Es un momento muy difícil para él, cuando estas cosas pasan es importante intentar que no te afecten", apuntó su compañero Kevin Danso en zona mixta. Uno de los centrales que más cerca observaron los errores de su compañero. El austríaco confirmó, como hizo su técnico, que la decisión fue del entrenador y no que el cambio lo pidiera el portero y reiteró que el vestuario está con él y le apoyan pese a lo ocurrido.
"A mí me recuerda el resbalón en Escocia con España. Hay que levantarse. No he podido hablar con él y le daré un abrazo ahora grande", respondió por su parte Pedro Porro, compañero del checo, en las televisiones. El jugador español dio algo de esperanza a los suyos con su gol en el primer tiempo, pese a la noche de Kinsky.
Lo cierto es que la decisión del entrenador era muy arriesgada de inicio. El portero checo apenas había jugado dos partidos de la Copa inglesa cerrados con una victoria ante el Doncaster, equipo de inferior categoría, y una derrota frente al Newcastle, rival del Barça en esta Champions. Con 180 minutos jugados en 42 partidos, parecía muy difícil que el guardameta rindiera a un alto nivel.
"A nivel profesional no lo había visto", valoró primero Simeone en la televisión para luego afirmar en rueda de prensa que no opina "de las decisiones de un colega". Sin embargo, luego admitió que los errores del Tottenham fueron forzados por la presión del Atlético.
Griezmann continúa
Hubo otra cosa que no se olvidaría en esta noche de Champions y es la noticia más esperada por la parroquia rojiblanca y más viendo las exhibiciones que está haciendo partido a partido Antoine Griezmann. "Estoy muy bien aquí. Disfruto mucho. Lo que hago en el campo habla por mí. La idea es llegar hasta el final", apuntaló su futuro el francés en las televisiones.
Esa decisión fue muy celebrada por Simeone y los compañeros del galo. "Me pone muy contento la explicación de Antoine. Él sabe lo importante que es para la historia del Atlético. Ojalá termine de la mejor manera, como merece, y podamos cerrar una temporada extraordinaria", apuntó Simeone recordando la final de la Copa del Rey que jugarán el 18 de abril.
Julián Álvarez, además de llamarle genio, no quiso confirmar que se quedaba ni él ni su compañero pese a las palabras del francés, pero deseó que lo hiciera por lo que representa para el Atlético. "Si lo ha confirmado, le pegaré un abrazo ahora", cerró por su parte Llorente.
Los jugadores que a Xavi no le llegaban, no se puede decir que a Hansi Flick le sobren. El Barça se dejó la magia en el Matfen Hall Hotel, ese al que al llegar a Newcastle, Gavi creyó estar en Hogwarts, pero sobre todo se la dejó en una temporada que se le está haciendo infinita. Los de siempre ya no dan para más, y los que llegan del descanso de una lesión todavía dan para menos.
Eso de jugar mal y levantar los partidos en el último minuto y de penalti parecía terreno reservado para el Real Madrid, especialmente en la Champions, y al menos a eso se puede agarrar el Barça, que no a su juego. En St. James' Park sólo tiró dos veces a puerta: el penalti y otro tiro que debió ser tan malo que ni me acuerdo.
Sin Raphinha, quien por lo que se ve aún no ha vuelto de su lesión, el ataque del Barça para la vuelta se reduce a que a Lamine se le encienda la rosca o el exterior. Y con Araujo, la defensa del Barça se reduce a que en algún momento acabe de encontrarse a sí mismo, o sino que por lo menos encuentre la marca con la que ayer se le escapó el 1-0.
El que más contento debió acabar con el partido fue Laporta. El resultado bien le sirve para llegar todavía más tranquilo a las elecciones de este domingo. Los comicios del fútbol se diferencian de los de las cámaras de representantes en que en los segundos pocas veces importan los resultados. Los candidatos, que antes ofrecían el fichaje del mejor jugador del mundo, ahora ofrecen el no fichaje de Messi en 2023, prolongando la frase de Valdano de que el mejor jugador del mundo es Messi, el segundo Messi lesionado, y el tercero Messi a punto de ficharse.
Con eso y algo de madridismo sociológico, que debe ser eso que le ha pasado a Ester Expósito, Laporta parece haber armado la reelección. El tema de la relación de la actriz española con Mbappé preocupa tanto a Guardiola que lo ha sacado en rueda de prensa, por lo que pueda pasar especialmente en el partido de vuelta en Manchester. Si Mbappé es capaz de hacer esto lesionado, qué hará cuando recupere, que es lo mismo que se pregunta Ester Expósito.
Dicen que el fútbol es un juego de errores. En apenas 15 minutos no cabían más en la libreta del Tottenham y, la mayoría, con el mismo protagonista. Tudor decidió apostar en la portería por Kinsky, un joven de 22 años, al que le pudo el miedo escénico. Un mal saque costó el primer tanto, una patada al aire en el tercero y, en medio, un resbalón de Van de Ven había puesto el segundo. No aguantó más el técnico croata y lo cambió en el minuto 16. Ya Vicario recibió el cuarto en un cabezazo de Le Normand después de repeler fuego amigo y también el quinto en una carrera monumental de Julián. De poco valen los goles de Porro y Solanke, el segundo tras un favor de Oblak, los cuartos están ahí. No hay partido a partido que valga. [Narración y estadísticas, 5-2]
Resulta increíble que se vean esos fallos en el fútbol profesional. No parecen propios no sólo de jugadores de Primera División, tampoco de amateurs. Se puede decir que el estado del campo no era el mejor, ya lo habían avisado en una multitud de ocasiones los jugadores del Atlético, y tampoco la abundante lluvia ayudó al césped. Se vieron muchos resbalones, más del lado británico y el Atlético los castigó sin piedad. No sólo con los goles, también con la intención.
El equipo de Simeone se tiró a por el Tottenham al verlo en el suelo, como si fuera un combate de MMA. Un luchador noqueado no puede responder y hay que recordar que quedan 90 minutos en Londres. Las ocasiones en la primera media hora fueron casi exclusivas del bando rojiblanco. No sólo los goles. De Llorente, tras el resbalón, de Griezmann, tras otro traspié de Van de Ven, de Julián, después de la patada al aire y de Le Normand, a la salida de una falta. Las ocasiones, como la del francés que no conectó con el balón cuando le encontró Ruggeri con un pase atrás o la de Lookman, después de un gran pase de Julián en profundidad, pudieron poner un marcador aún más sonrojante.
Sin embargo, en el primer tiempo el equipo inglés encontró un gol que le dio cierto aire. Fue en una contra muy bien conducida por Richarlison que finalizó Pedro Porro. Aún hubo tiempo de amenazar otra vez la meta de Oblak con un saque de esquina. El Cuti Romero, objeto de deseo del Cholo, la estrelló en el palo. Habría sido muy injusto el fútbol con los méritos y deméritos de uno y otro, pero a veces esas cosas ocurren.
Lo cierto es que el balón parado era monopolio británico. Las torres inglesas amenazaban en cada córner, falta cercana y hasta lejana aprovechando su superioridad física. Hancko y Pubill son altos, pero estaban superados en número en las acometidas inglesas. La primera del segundo tiempo obligó a Oblak a realizar un auténtico paradón a Richarlison.
De aquellos barros, esos lodos con Griezmann transformándolos en arcilla. Las manos de Oblak encontraron al francés para poner a Julián en carrera. El argentino, si venía falto de confianza, no lo mostró en los 40 metros que tuvo de carrera para encarar a Vicario. Al hacerlo, demostró la calidad y la sangre fría que le trajeron al Atlético para ponerla en el palo contrario del italiano.
No le salía nada a los ingleses mientras que el viento soplaba muy a favor de los rojiblancos, que sabían que el set era cuestión de tiempo. Los británicos seguían intentado apretar arriba con más fe que cabeza y los colchoneros, contentos a la contra, esperaban los fallos de la defensa rival. Igualmente, que el partido quedara 5-1 era justicia poética y venganza histórica con el Tottenham, aunque la victoria por ese tanteo en el año 1963 diera a los británicos una Recopa de Europa.
Solidaridad entre guardametas
Pero no se pudo celebrar ese marcador porque Oblak no quiso. Regaló el balón a Solanke en un intento de sacar la pelota jugada y dio algo de aire a un conjunto británco que ya tenía el gesto torcido. Solidaridad entre guardametas se le podría llamar. Era un atisbo de esperanza para el Tottenham que ya hacía casi las maletas pese a que aún quedaba la vuelta y en su estadio. Buscó acercarse aún más, pero el equipo murió en la orilla.
Durmió el Atlético el partido en los últimos diez minutos porque el botín ya estaba en la buchaca. Se podría agrandar, claro, pero la avaricia no ha sido nunca una característica del Cholo, precisamente. De hecho el argentino fue quitando pólvora del campo para intentar guardar fuerzas no sólo para LaLiga, en la que tiene a un respondón Getafe este sábado, también para lo que queda de primavera con un título en juego y unos cuartos que quien sabe su tocará repetir visita a la ciudad Condal o volver de nuevo a Inglaterra. Tendrá la Premier un ritmo superior a LaLiga, pero el fútbol se juega con pie, con la cabeza y cometiendo menos errores que el rival. Ni adrede los futbolistas del Atlético podrían haber igualado los que hizo el Tottenham. Para la postdata hay que dejar el partido de Griezmann, un clínic, otro más. La gente se pregunta si se irá a Estados Unidos, para qué si en el Metropolitano es capitán general.
No hay muchos canteranos del Real Madrid que se hayan asentado en el primer equipo a los 18 años. Casi ninguno. Busquemos en la historia: Raúl debutó con 17, mientras que Martín Vázquez, Casillas, Morata, Alfonso, Sanchís, Camacho o Álvaro Benito lo hicieron ya con la mayoría de edad. La misma que tiene ahora Thiago Pitarch, que cumplirá 19 en el mes de agosto. Antes, acumulará en su mili personal tres partidos, como mínimo, claves en la temporada del conjunto blanco. 55 minutos ante el Getafe, 90 contra el Celta y un duelo contra el Manchester City de Guardiola en el que aparece como el comodín necesario en el centro del campo de Arbeloa.
La explosión de Pitarch en Valdebebas nace en esa conexión entre el técnico y el futbolista. «Es la persona que más ha apostado por él», aseguran los que mejor conocen al joven de Fuenlabrada. En 12 meses, Arbeloa ha puesto patas arriba la carrera del centrocampista. «Un jugador único», como le define en los pasillos de la ciudad deportiva.
En Valdebebas, Pitarch ha jugado dos encuentros no oficiales que han sido el eje central de su irrupción en la cantera. Dos duelos en los que el resultado no era lo de menos pero en los que ha convencido a las personas indicadas. El primero sucedió en enero de 2025 y fue un partido de entrenamiento entre el Juvenil A y el Juvenil B del Madrid. El primero, dirigido por Arbeloa. El segundo, el vestuario al que pertenecía Pitarch.
La actuación del joven de 17 años acaparó la atención del técnico, que a partir de ese momento lo subió al primer equipo juvenil, de donde no volvió a bajar. Los cambios en los banquillos del Madrid y del Castilla también le ayudaron. Xabi Alonso aterrizó en el primer equipo y Arbeloa ascendió al filial, y en esas conversaciones entre los dos entrenadores, también amigos, uno de los primeros nombres que surgió al hablar de la cantera fue el de Thiago.
El centrocampista no estuvo en el Mundial de clubes, a donde Xabi se llevó a Chema y Mario Martín, mediocentros más experimentados que ahora están en el Stuttgart y el Getafe. Pero el Madrid renovó su contrato ese verano y cuando el grupo volvió a Valdebebas y los más jóvenes se habían ido cedidos, Pitarch comenzó a tener la oportunidad de subir a algunos entrenamientos. Ahí, un nuevo amistoso como impulso.
El 8 de agosto del año pasado, el Madrid de Alonso se enfrentó al Leganés en Valdebebas. No hubo cámaras, pero sí muchos ojos en la grada. Alonso apostó por un once de futbolistas del primer equipo, pero en la segunda parte le dio la oportunidad a Thiago, que marcó el cuarto gol del equipo. A partir de ahí, su nombre no dejó de sonar en la ciudad deportiva.
Aunque no jugó, fue convocado a las tres primeras jornadas de LaLiga y luego se asentó en el Castilla de Arbeloa hasta que la llamada de España para el Mundial sub'20 le alejó del día a día del Madrid. En Chile, fue de menos a más en las alineaciones de Paco Gallardo. Comenzó como suplente, pero terminó siendo indiscutible al lado de Rodrigo Mendoza, entonces en el Elche, ahora en el Atlético y un año mayor que él.
A su vuelta del Mundial juvenil, siguió bailando entre el Castilla, los entrenamientos del primer equipo, las convocatorias de Alonso y un paso por la Champions juvenil, en la que de momento ha jugado un único partido. De hecho, si juega ante el City no podrá volver a ser convocado por el juvenil para la Youth League, donde el Madrid está en cuartos de final.
No parece importar mucho en Valdebebas ese detalle, porque en el entorno del primer equipo ya se trata a Pitarch como uno más de los 'mayores'. «Es muy dinámico, nos viene bien», detalla Arbeloa. «Es casi un niño, pero en el campo muerde», admiten en los pasillos de la ciudad deportiva. Al fondo, Marruecos aprieta para convencerle porque su abuelo es de Alhucemas, pero tanto él como su familia tienen claro que su futuro pasa por la Federación española, que le llamará para formar parte de la sub'21. Antes, el City.
Los países de Oriente Medio se han convertido en la última década en un destino muy apetecible para jugadores y entrenadores de fútbol y fútbol sala por los altos salarios que ofrecían federaciones y clubes, pero ahora, tras el estallido de la guerra con Irán, esos contratos se han convertido en muchos casos en un problema que les ata a permanecer en esos países.
Desde la pasada semana se está produciendo la evacuación de deportistas y sus familias tras paralizarse las competiciones por la amenaza constante de los ataques iraníes a sus vecinos del Golfo, aunque hay países que van retomarlas. En la Liga de las Estrellas de Qatar, suspendida el 1 de marzo, se volverán a disputar partidos este jueves 12 de marzo. La mayoría de clubes han recuperado los entrenamientos, lo que ha retenido a muchos profesionales ante el temor a incumplir sus contratos o, simplemente, porque los equipos no les permiten marcharse.
Es el caso de un jugador que tuvo que bajarse del autobús que este lunes le iba a conducir de Doha a Riad para coger el vuelo chárter fletado por la Federación Española (RFEF) para volver a España. Su club no le dio permiso para marcharse. "Por la mañana están entrenando y por la tarde caen misiles", cuenta a El Mundo fuentes federativas que siguen en contacto con todos los españoles que permanecen en Oriente Medio.
De hecho, a todos ellos les ha ofrecido asesoramiento legal sobre qué recogen sus contratos sobre situaciones de peligro. "Muchos de ellos tienen abogados, pero alguno ya nos ha remitido su contrato para estudiar si hay alguna cláusula que recoja lo que pueden hacer ante una situación como la que están viviendo", asegura el secretario general de la RFEF, Álvaro de Miguel.
La situación entre los futbolistas y entrenadores de los países afectados, fundamentalmente Qatar y Kuwait, ha sido en las últimas dos semanas de "temor" por la situación de sus familias, en algunos casos con menores, y "caótica" por las informaciones contradictorias sobre qué pasará con las competiciones en toda la zona.
Una directriz de la FIFA
Los primeros en alzar la voz pidiendo ayuda a la FIFA han sido los comités de entrenadores de las federaciones de Portugal, España, Italia, Alemania, Inglaterra, Francia, Países Bajos y Turquía. Todos han firmado una carta conjunta remitida al departamento legal del máximo organismo solicitando "orientación y medidas regulatorias de protección" ante la "incertidumbre jurídica y contractual" que viven los entrenadores.
Varios de ellos, informan a la FIFA, han mostrado su preocupación por abandonar "temporalmente" el país donde trabajan por razones de seguridad. De hecho, insisten en que en muchas jurisdicciones del Golfo, los contratos de trabajo y la residencia "están vinculados al club empleador a través de sistemas de patrocinio, lo que significa que salir del territorio puede requerir autorización previa del club u otras autoridades administrativas", explican en la carta.
Por eso recuerdan a la FIFA que, como su marco regulatorio reconoce "la posibilidad de rescisión del contrato por justa causa (artículo 14 del RETJ)", así como por "circunstancias de fuerza mayor en situaciones excepcionales que afecten al normal cumplimiento de las obligaciones contractuales". Por eso le piden que les oriente y tome postura sobre la situación que se ha dado en Oriente Medio.
abandono de funciones
En especial, piden que, si los entrenadores extranjeros se marchan del país por "razones de seguridad", eso no se interprete como un "incumplimiento contractual o un abandono injustificado de sus funciones" y que proteja los derechos contractuales y profesionales. También solicitan su mediación con "las federaciones nacionales, ligas y clubes de los países afectados" para que aborden cada situación "de forma equilibrada y responsable".
En la misiva, los comités de entrenadores ponen sobre la mesa la preocupación que existe por las "consecuencias disciplinarias o contractuales derivadas de una salida motivada por consideraciones de seguridad", porque podrían enfrentarse a acusaciones de incumplimiento de contrato o abandono de funciones. En este sentido, le piden a la FIFA que aclare si, en situaciones de conflicto armado o de grave riesgo para la seguridad personal, la salida temporal del territorio por parte de un entrenador podría considerarse justificada según los principios de causa justa o fuerza mayor, "contribuyendo así a prevenir posibles disputas ante el Tribunal de Fútbol de la FIFA o el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS)".
"Creemos que el marco regulatorio del fútbol internacional debe ser capaz de responder adecuadamente a estas circunstancias extraordinarias. Dada la creciente preocupación expresada por los entrenadores que trabajan actualmente en la región, agradeceríamos enormemente la orientación de la FIFA lo antes posible, para que nuestras instituciones puedan brindar el apoyo y la claridad jurídica adecuados a nuestros miembros", concluye la carta firmada, en nombre de todos los comités, por el presidente portugués Henrique Calisto.