La fiesta más esperada en la vuelta al Camp Nou

La fiesta más esperada en la vuelta al Camp Nou

Actualizado Sábado, 22 noviembre 2025 - 16:33

El primer partido oficial del Barça en el Spotify Camp Nou, por mucho que el estadio esté aún lejos de ver el final de las obras y que uno de los goles, por ahora, permanezca cerrado al público, cómo no, despertó una expectación enorme. A pesar de que el precio de las entradas, 199 euros la más barata, provocó todo un aluvión de críticas entre los seguidores barcelonistas, ávidos de volver a pisar el recinto. Dos horas antes de que empezara el partido ante el Athletic, los alrededores eran ya todo un hervidero de gente.

Muchos aficionados optaron por esperar pacientemente, sentados en el suelo. Como en los grandes conciertos. Solo que, esta vez, pernoctó a la intemperie para asegurarse el mejor sitio. Entre ellos, por supuesto, muchos turistas. Visitantes de paso a los que no les importó tener que rascarse el bolsillo más de lo que muchos considerarían prudente para asistir a un evento único. Por eso, quizás, el camino hacia los accesos parecía un poco como pasear por las Ramblas. Incluso, con algunos lateros que buscaban hacer su agosto particular mientras repetían la cantinela etílica que ha acabado hasta por formar parte de la letra de una canción de Las Ruinas.

Dentro del estadio, es fácil observar cómo la tercera gradería, la parte de nueva creación tras verse el club obligado a mantener la estructura original, va tomando cada vez más forma. A principios de noviembre, unos testimoniales bloques de cemento marcaban dónde estará situada. Un par de semanas después, se les han sumando unos cuantos más. Allí es donde se inscribirá una de las frases que caracterizaba al antiguo estadio y que forma parte de la idiosincrasia azulgrana: Més que un club. La falta de cubierta, algo que se prolongará aún en el tiempo, hizo que más de uno cruzara los dedos para que las nubes que vestían tímidamente el cielo no aguaran un poco la fiesta. Los hados, esta vez, sonrieron a la grada. Otras veces, tal vez, no habrá tanta suerte.

Abuelos, padres e hijos

El ambiente festivo con el que se iba a vivir el partido entre el Barça y el Athletic se acentuó en los prolegómenos. Algunos aficionados estrenaron el campo representados por tres generaciones de su familia: abuelos, padres e hijos. Con un aforo máximo actual de 45.401 espectadores, el aspecto de las zonas que pueden albergar público, con el gol norte pendiente de recibir el visto bueno correspondiente, pese a no ser un lleno total, no desmereció el momento. La fiesta, además, debía completarse con un par de actuaciones musicales, a cargo de Figa Flawas tras el calentamiento y de The Tyets en el descanso. El himno fue también un momento emotivo: los encargados de interpretarlo, los miembros del Cor Jove del Orfeó Català, estuvieron acompañados por una pirotecnia que habría sido mucho más vistosa sin luz solar de por medio.

Los exteriores del Camp Nou.

Los exteriores del Camp Nou.JOSEP LAGOAFP

El saque de honor, guardado en secreto con celo extremo por el club, estuvo pensado para tocar la fibra sensible de los más de 140.000 socios que forman la masa social del club, a todas luces sus auténticos propietarios. En lugar de optar por algún artista de fama internacional o por ex futbolistas de paso estelar por el conjunto azulgrana, como se había especulado en los últimos días, se optó por dos de los socios con mayor antigüedad en el club, Juan Canela Salamero y Jordi Penas Iberri, quienes estuvieron también presentes en la inauguración del Spotify Camp Nou original, el 24 de septiembre de 1957. Hace ya 68 años.

Carreño disfruta de la responsabilidad, vence a Struff y deja a España a un paso de la final de la Copa Davis

Actualizado Sábado, 22 noviembre 2025 - 14:07

Dos días atrás, Pablo Carreño se marchó del Bologna Fiere con el gesto torcido. España venció a República Checa y se clasificó para las semifinales de la Copa Davis, pero él se culpaba por su derrota, que obligó a la remontada. Por supuesto, podía perder contra un portento de 20 añitos como Jakub Mensik, pero no tenía que hacerlo como lo hizo. Con todo de cara, incluso un break a favor, se entregó a los nervios y cayó en demasiados errores. Este sábado se quitó la espina.

En el primer partido contra Alemania, Carreño venció a Jan-Lennard Struff por 6-4 y 7-6(6), y dejó al equipo a un paso de la undécima final de su historia. En los partidos que se disputan a continuación -el encuentro entre Jaume Munar y Alexander Zverev y el enfrentamiento de dobles-, España tiene ahora dos oportunidades para seguir soñando con una Ensaladera que, a principios de semana, con la lesión de Carlos Alcaraz, parecía imposible.

Ante Struff, Carreño hizo todo lo que había hecho ante Mensik, todo lo que lleva haciendo toda la vida, pero además afinó en los momentos decisivos. Frente a un rival de su generación -Struff tiene 35 años y Carreño, 34-, un rival al que conocía a la perfección, sabía que debía mantener la tranquilidad, Y eso hizo. El alemán es un tenista con un saque potente y una derecha peligrosa, pero carece de sentido táctico y de la paciencia necesaria.

Carreño debía mantener su saque, aguantar sus embestidas y esperar su momento. Y cumplió. En el primer set fue capaz de remontar un break en contra para imponerse, y en el segundo no se desesperó. Con 5-4 en el marcador, tuvo tres bolas de partido; Struff las salvó por centímetros -dos bolas a la línea- y el parcial llegó al tie-break. Ahí el español estuvo perdido. Llegó a verse con un 6-1 en contra y, aun así, fue capaz de rehacerse, salvar esas cinco bolas de set e imponerse ante un Struff que se marchó tembloroso de la pista.

La boxeadora Isa Rivero gana el título mundial de peso átomo en Valladolid

La boxeadora Isa Rivero gana el título mundial de peso átomo en Valladolid

Actualizado Sábado, 22 noviembre 2025 - 10:23

La española Isabel 'finita' Rivero se ha adjudicado este viernes por la noche, en Valladolid, el título mundial del peso átomo (menos de 46 kilos) de la Asociación Mundial de Boxeo (WBA) al vencer a los puntos, en un combate muy duro e igualado, a la mexicana Silvia Torres, que ostentaba el cinturón de manera interina.

El combate final estuvo precedido por varias peleas amateur y otra profesional, entre la valenciana Sheila 'Bulldog' Martínez y la venezolana Débora Rengifo, en la que se impuso la boxeadora española, por unanimidad (80-70/ 80-70 y 80-70).

Todo estaba preparado para que la Cúpula del Milenio de Valladolid recibiera con una gran ovación a Isa Rivero, quien supo plantear muy bien la lucha, tras haber estudiado a fondo a su rival con más experiencia y buena pegada desde diferentes distancias.

La mexicana se situó en la esquina azul y la vallisoletana en la roja, bajo la atenta mirada de los árbitros Rodríguez (Andorra), Torres (Puerto Rico) y Boscarelli (Italia), y del principal, el estadounidense Luis Pabón.

Como era de esperar, el combate comenzó con una toma de contacto entre ambas contendientes manteniendo las distancias y con pocos golpes, aunque la mexicana parecía mostrarse más segura sobre el ring ante una Isa Rivero que contaba con el apoyo de su gente.

La vallisoletana supo controlar bien a su oponente, esquivando los golpes y buscando su punto débil para ser más directa con su pegada y fue de menos a más, adquiriendo confianza a medida que transcurrían los asaltos -un total de diez, de dos minutos cada uno-.

En los tres últimos, Isa Rivero tomó la iniciativa de manera más clara y contundente, e hizo valer sus voleas para decantar la balanza de su lado, haciéndose con la votación, por mayoría, de los árbitros (95-95/ 96-94 y 97-93).

Emocionada por el éxito logrado, Isa Rivero compartió su alegría con la presidenta de la Federación de Boxeo de Castilla y León, Arancha Lorenzo; con el alcalde de Valladolid, Jesús Julio Carnero; y la concejala de Deportes, Mayte Martínez, testigos del nuevo título de la española.

Al finalizar el combate, Isa Rivero reconoció ante los medios que había sido "muy duro y complicado", algo con lo que ya contaban, "puesto que había en juego un título mundial" que quiso compartir con su entrenador, Diego Uceta, y el resto de su equipo, ya que "sin ellos, hubiera sido imposible llegar tan lejos", comentó.

Asimismo aseguró que no era consciente de estar a un nivel tan alto, pero en el anterior combate que disputó en Alemania ante Sarah Bormann, y que perdió con cierta polémica, pudo comprobar su progreso, y esa experiencia ha sido determinante para conseguir este nuevo entorchado, que se suma a los dos europeos y el Iberoamericano que ya tenía.

"Este cinturón pesa muchos kilómetros, muchos entrenamientos y mucho trabajo. Silvia era una púgil con más experiencia y me lo ha puesto muy difícil, pero sabía que tenía que utilizar bien los jabs y las voleas y tratar de dar golpes más claros", analizó.

La vallisoletana admitió estar "en una nube", aún sin creerse lo que ha conseguido, todo un título mundial del que ahora quiere disfrutar al máximo, tomándose un tiempo prudencial de descanso para afrontar nuevos retos.

Lando Norris se crece bajo la lluvia de Las Vegas, donde Carlos Sainz saldrá tercero

Lando Norris se crece bajo la lluvia de Las Vegas, donde Carlos Sainz saldrá tercero

Se ha ganado, ahora sí, el respeto que merece un futuro campeón del mundo. Después de dominar casi a placer en México y Sao Paulo, Lando Norris marcó la pole en Las Vegas (1:47.934) con 32 centésimas de ventaja sobre Max Verstappen. Una noche magistral sobre un asfalto endemoniadamente resbaladizo, donde Carlos Sainz también dejó su impronta. Saldrá tercero el líder de Williams, aunque deberá defender sus opciones de podio ante George Russell, cuarto en la parrilla.

Hay mucha velocidad en el Mercedes del británico, vencedor en esas mismas calles hace ahora un año. Su W16 supondrá el primer obstáculo para Oscar Piastri, otra vez varado en tierra de nadie, incapaz de superar sus traumas recientes. A 24 punto del liderato, el australiano volvió a patinar en el momento decisivo. Fue en la curva 12, justo después de un incidente de Charles Leclerc, cuando el piloto de McLaren quiso quitarse de encima a Isack Hadjar.

En un rapto de inspiración, cualquiera podía dar la sorpresa, así que la prioridad fue mantener la temperatura de los neumáticos y calcular la carga de la batería, en busca de su rendimiento ideal para el último intento. Quien mejor lo interpretó fue Sainz, optimizando las prestaciones del Williams (1:48.257), cediendo apenas 39 milésimas ante Verstappen.

La mano de Alonso a Leclerc

Mención especial mereció también Fernando Alonso, séptimo con un coche que ni siquiera habría accedido a la Q2 en condiciones normales. El asturiano pareció disfrutar en semejante pista de patinaje, sacando la mano incluso a Leclerc, que le había obsequiado con una peligrosa maniobra. Sobre un asfalto seco será un milagro arañar un punto al volante del AMR-25.

La lluvia dejó las grandes avenidas hechas un desastre, desluciendo los neones, formando charcos, desatando el pánico entre quienes, con toda la razón, no se fiaran del trabajo de las alcantarillas. En primer lugar había que elegir entre el neumático intermedio y el de lluvia extrema, proscrito por la FIA. A esa primera decisión crítica debía añadirse la pericia de los pilotos para evitar el aquaplaning.

Era una cuestión de mera supervivencia. Había que colocar un registro en la tabla de tiempos y mantener el coche a salvo de los muros. "Me sorprende que no hubiera más incidentes. Los neumáticos no tenían temperatura. Era como una pista de hielo", admitió Zak Brown, CEO de McLaren. Milagrosamente no hubo que lamentar ni una sola bandera roja. Tampco daños hasta los dos últimos minutos de la Q1, cuando Oliver Bearman se topó con las protecciones, poco antes de cerrar su vuelta. Bastante peor le fue a Alex Albon, víctima de un coletazo, con el que destrozó el costado derecho del coche.

Incluso en ese precario estado, dejando un rastro de piezas a su paso, pudo alcanzar el garaje el piloto de Williams. No había piedad en la Ciudad del Pecado, con dos víctimas prematuras: Lewis Hamilton y Andrea Kimi Antonelli. "No he podido hacer funcionar estos neumáticos", lamentó el heptacampeón, mientras su sustituto en Mercedes tiraba a la basura sus opciones de podio.

Estas dos ausencias multiplicaban las opciones de Alonso y Sainz. La inspiración del madrileño quedó patente durante la Q2, cuando llegó a liderar la tabla, con el asfalto en condiciones aún muy complicadas. Nada parecía pesarle la investigación de los comisarios, que habían anotado una peligrosa maniobra de reincorporación a la pista en la curva 5.

Stroll, demasiado optimista

Alonso también había liderado la tabla en el arranque, pero no se dejó dominar por el optimismo de Lance Stroll, el único de la parrilla que se animó con los intermedios en la Q2. El asturiano manejaba la situación con su habitual suficiencia, sólo inquieto por el fantástico rendimiento de los Racing Bulls, que colaron a Isack Hadjar y Liam Lawson en la Q3.

La progresión se plasmaba en los cronos de Russell, el más rápido, con casi tres segundos de diferencia entre la primera y la segunda criba: de 1:53.144 a 1:50.935. Según avanzaba la noche, se iba definiendo un carril seco para las trazadas, así que en el momento de la verdad sí hubo ya oportunidad para las gomas con el distintivo verde. Un lástima para Sainz, que se había mostrado implacable con los azules. En cualquier caso, el español cuenta con argumentos para repetir en Las Vegas su podio de 2024 con Ferrari.

El TAD abre expediente a Tebas por revelar información confidencial sobre los palcos VIP del Barcelona

El TAD abre expediente a Tebas por revelar información confidencial sobre los palcos VIP del Barcelona

Actualizado Viernes, 21 noviembre 2025 - 23:52

El Tribunal Administrativo del Deporte (TAD) ha abierto un expediente a Javier Tebas, presidente de LaLiga, tras una denuncia previa por incumplimiento del deber de confidencialidad relacionado con el FC Barcelona, según anunció este viernes Miguel Galán, presidente del Centro Nacional de Formación de Entrenadores de Fútbol de España (CENAFE).

Como recordó Galán en sus cuentas en redes sociales, él mismo formuló una denuncia que fue elevada desde el Consejo Superior de Deportes (CSD) al TAD el pasado 20 de octubre por un caso de presunta revelación de información confidencial sobre el Barcelona en relación al caso de los palcos VIP del estadio Camp Nou y la inscripción del futbolista Dani Olmo.

"Se ha producido la noticia que todo el fútbol español estaba esperando: el Tribunal Administrativo del Deporte (TAD) expedienta al presidente de La Liga tras mi denuncia por incumplimiento del deber de confidencialidad al revelar los estados financieros del FC Barcelona", escribió.

Galán, que, por medio de otras acciones, también consiguió la inhabilitación de los expresidentes de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) Luis Rubiales, Pedro Rocha y Ángel María Villar, aventuró un desenlace similar en el caso del actual presidente de LaLiga.

"Tebas será inhabilitado por el TAD, apoyándose en la resolución de inhabilitación que obtuve de Ángel María Villar, expresidente de la Real Federación Española de Fútbol, quien incumplió el deber de neutralidad", sentenció.

El propio Galán ya informó el pasado mes de octubre, también en sus perfiles en redes, sobre esta denuncia presentada ante el CSD en lo que él entendía como una "infracción muy grave de abuso de autoridad de Javier Tebas, prevista en el artículo 76.2.c) de la Ley 10/1990, del Deporte, y en el artículo 104.b) de la Ley 39/2022, del Deporte e incumplimiento de normas reglamentarias de los estatutos y reglamento general de LaLiga".

Una chilena de Hugo Duro resuelve para el Valencia un derbi en el que saltaron chispas

Actualizado Viernes, 21 noviembre 2025 - 23:20

Hugo Duro no se rinde jamás, es irreductible. Un jugador de brega continua en el área, un 9 que atrae centrales como un imán y capaz de hacer lo más difícil. En un derbi igualado, él se inventó cómo romperlo en el minuto 80. Peleó el balón con Manu Sánchez, la salva con el pecho para que le caiga a Gayà que, al primer toque, se lo cuelga al área y decide engancharla de chilena. La plasticidad hizo explotar Mestalla, que no veía una victoria del Valencia desde septiembre. [Narración y estadísticas: 1-0]

Se pareció mucho el derbi a lo que se imaginaba ahora que los dos equipos sin vecinos también en la parte baja de la clasificación. Intensidad, dureza e ideas claras de las grietas por las que podían hacerse daño. Si Corberán pensaba en crecer desde las mejores sensaciones que dejó el duelo ante el Betis, Calero encontró la forma de evitarlo. La debilidad de este Valencia está en el inicio del juego. Se ofusca demasiado y comete errores. Pepelu es el faro al que se encomiendan, pero con Carlos Álvarez mordiendo sus tobillos y la amenaza de Etta Eyong e Iván Romero rondando, todo se hacía más difícil.

Aun así logró estirarse con una salida en largo que acabó en un remate sin fe de Gayà. Un disparo de fogueo frente a la ocasión que erró Oriol Rey. La genialidad la protagonizó, cómo no, Carlos Álvarez lanzado a la carrera para pinchar un balón en largo a la espalda de Copete que sirvió a Toljan para que cruzara un centro al corazón del área que el centrocampista mandó a la grada.

Entró en calor el Valencia encontrando la forma de salir de esa presión tan alta buscando los carriles. Thierry fue capaz de escaparse y sirvió un centro a Lucas Beltrán, pero su remate lo salvó Ryan y el rechazo a Danjuma se le fue muy alto. Agitar al Levante llevándolo de lado a lado era un camino. El otro era encontrar al argentino entre Matías Moreno y Dela. Lo hicieron, pero faltó la ayuda al remate de Diego López, menos afilado, y Danjuma mucho más vigilado.

Se sostenía el Levante sin sufrir en exceso, como si solo necesitaran mantener la calma hasta que el rival se desordenara. Si no aparece Dela para salvar bajo palos el remate de Javi Guerra desde la frontal del área pequeña, el plan se hubiera hecho trizas a la media hora del partido. Thierry había vuelto a burlar a Manu Sánchez para asociarse con Beltrán y que sacara un centro que enganchó el canterano. Casi la misma jugada se repitió al filo del descanso, pero esta vez el tiro, más lejano, lo escupió Carlos Álvarez.

Gol anulado a Diego López

El Valencia subió un punto su intensidad al inicio de la segunda parte y Corberán envió a Hugo Duro al campo para hundir a los granotas en el área. Suya era la pelota y suyo fue el gol que no subió al marcador. Danjuma colgó un balón al borde de la corona del área que peinó Copete para que empujara Tárrega ante Ryan. No lo logró pero apareció Diego López. Muñiz Ruiz y el VAR helaron Mestalla cuando lo anularon por un fuera de juego milimétrico del pie de Copete.

Un punto ya tenía valor para el Levante, pero en el minuto 70 Calero refrescó el ataque de su equipo, buscando más movilidad con Brugué y Koyalipou. Retrucó el banquillo valencianista con Rioja, que se lamentó enseguida por cómo remató su primera pelota solo en el punto de penalti al cuerpo de uno de los centrales granotas.

Pero el Valencia estaba tan cerca que el gol llegó de la manera más plástica que deja el fútbol: de chilena. Hugo Duro, hombre de fe, peleó y ganó. En diez minutos, los granotas ya solo pudieron responder con un testarazo de Koyalipou que salvó Tárrega casi en la escuadra bajo palos. Aún tuvo una más en una carrera de Morales ante una mala salida de Agirrezabala que cruzó en exceso y Toljan no llegó para empujarla. No iba a ser la noche en que el Levante, por primera vez en la historia, asaltara Mestalla, que se volcó en proteger a su goleador en una tangana final propia del resquemor de un derbi.

Marcel Granollers, el líder de la España de los olvidados: “No necesitamos más atención, sabemos qué supone Alcaraz”

Actualizado Viernes, 21 noviembre 2025 - 19:07

Esto Marcel Granollers ya lo ha vivido. Hasta tres veces lo ha vivido. En 2008, 2011 y 2019 formó parte de la España campeona de la Copa Davis, a veces como reserva y a veces como especialista en dobles. Por eso ahora todos los compañeros le buscan para escuchar sus consejos o, mejor aún, sus anécdotas: las de Feliciano López y Fernando Verdasco celebrando en Mar del Plata o las de aquella tarde mágica en La Cartuja.

"En el vestuario hablamos de todo, hay muy buen ambiente y, a veces, me salen las batallitas; comentamos experiencias que hemos vivido. Con David [Ferrer, el capitán] es inevitable. Ya tenemos una edad", bromea Granollers en conversación con EL MUNDO en los pasillos del Bologna Fiere después del entrenamiento previo a las semifinales de este sábado ante Alemania (desde las 12.00 horas, Movistar). A sus 39 años, ganador esta temporada de dos Grand Slam en dobles, un éxito aquí sería muy importante, aunque retirarse... ja, ni pensar en retirarse.

¿Le recuerda este grupo a aquellos con los que salió campeón?
Hay un sentimiento que se mantiene. La primera vez que me convocaron para la Davis todavía estaba Juan Carlos [Ferrero] y ya estaban Rafa [Nadal], David [Ferrer], Feliciano [López]... Todos ellos me inculcaron el espíritu de la Davis: aquí lo importante es ayudar al compañero. Si juegan los mejores jugadores del equipo, perfecto, pero lo más importante es el equipo. Aquella generación marcó muchísimo a los que estamos ahora.
¿Qué recuerdos tiene de sus tres Copas Davis?
En las dos primeras [2008 y 2011] era muy joven y disfruté de la experiencia aunque no tenía sitio porque mis compañeros eran mejores. Igualmente intenté ayudar, cumplir con mi papel. En la tercera, en Madrid [2019], ya fue distinto. Jugué en la fase de grupos, jugué el dobles en la Final a Ocho. Guardo un gran recuerdo. Aunque siempre me he sentido igual de valorado y querido.
La España de los olvidados, se les llama. ¿Hay una reivindicación latente de más atención por parte de los medios o de los aficionados?
No lo necesitamos. Todos entendemos lo que supone una figura como Carlos [Alcaraz], como antes pasaba con Rafa. Tenemos ganas de hacer algo importante, pero no de reivindicarnos. Aunque, sin duda, hay que poner en valor la carrera de tenistas como Jaume [Munar] o Pedro [Martínez], que están o han estado entre los 50 mejores del mundo, que han cumplido el sueño de vivir del tenis.
No habla de su propia carrera. Esta temporada ha ganado dos Grand Slam como doblista.
La repercusión de los éxitos individuales y del dobles no se puede comparar. Es normal que se hable mucho más de Carlos; lo suyo es estratosférico. Lo mío es distinto. Yo soy un currante, he tenido épocas mejores y peores y ahora estoy disfrutando de buenos resultados en el dobles. Pero sé que el tenis es un deporte individual y el resto es un extra. Incluso cuesta ver nuestros partidos en televisión, aunque a mí me parecen entretenidos.
Si las semifinales ante Alemania llegan al dobles, jugarán contra una de las mejores parejas del circuito.
Será duro, eh. [Tim] Pütz y [Kevin] Krawietz están muy compenetrados porque hace años que juegan juntos. En esta superficie son muy buenos porque son muy agresivos y, además, vienen de eliminar a Argentina, que eso siempre da un plus. Si llegamos al dobles, tendremos que explotar nuestras armas.

ELISABETTA BARACCHIEFE

El líder de Alemania, Alexander Zverev, ha hablado de sus problemas de salud mental. ¿Por qué el tenis machaca tanto a sus jugadores?
Es un deporte muy complicado a nivel emocional. Te exige mucho desde que eres un niño y te va cargando la mochila. A veces te sientes superado, te sientes muy solo. Y además el circuito es una rueda que no para. Para mí la clave es encontrar el equilibrio: ser personas, no sólo tenistas. En algunos momentos, especialmente cuando era joven, yo también me obsesioné; no supe ver más allá del tenis y pasé mis crisis. Nada grave, pero... ¿ganas de lanzar la raqueta? Muchas, muchas.
Ahora, en el dobles, vive sin presión.
No creas, al final es a lo que me dedico. Cuando compaginaba individuales y dobles estaba más liberado porque el dobles era sólo un entretenimiento. Ahora es distinto. Pero noto la edad. Con Horacio [Zeballos, argentino, su pareja habitual] nos costó ganar nuestro primer Grand Slam y estoy orgulloso de cómo lo gestioné. Con tranquilidad, sin volverme loco.
Ya ha ganado más dinero como doblista -nueve millones- que como tenista individual -casi siete millones-. ¿El dobles le ha resuelto la vida?
El dobles me ha permitido alargar mi carrera, que no es fácil. Hubo un momento en el que ya me costaba ganar en individuales y tenía que decidir hacia dónde ir. Pensé que trabajando específicamente el dobles me podía ir bien y así ha sido. A nivel económico, en los últimos años he disfrutado de buenos premios, no hay duda.
¿Tiene pensado qué hacer después del tenis?
La verdad es que no. Me gustaría estar involucrado en el tenis, compartir mi experiencia, ayudar a la gente, aunque no sé exactamente cómo lo haré.
La revolución cultural de Benetton, Briatore y Schumacher en la Fórmula 1: "Fuimos los primeros en hablar de lifestyle"

La revolución cultural de Benetton, Briatore y Schumacher en la Fórmula 1: “Fuimos los primeros en hablar de lifestyle”

Actualizado Viernes, 21 noviembre 2025 - 19:06

Ambición, química, color, irreverencia. Y cómo una empresa de camisetas gana dos Mundiales de Fórmula 1. Es la mítica historia de una escudería que revolucionó el automovilismo. Tres décadas después, Alessandro Benetton revive aquella gloriosa aventura en la película Benetton Formula. Él cuenta, con entrevistas e imágenes inéditas, el camino hacia las victorias de los campeonatos de 1994 y 1995. EL MUNDO ha asistido al estreno del documental -que será emitido a finales de noviembre en Italia- que narra la legendaria historia que unió la innovación de Alessandro Benetton, la intuición de Flavio Briatore y el talento de Michael Schumacher.

A mediados de los ochenta, la compañía Benetton compró la pequeña escudería británica Toleman para competir con Ferrari, McLaren y Williams. Luciano Benetton, fundador de la conocida marca, encargó a Alessandro, su hijo, el liderazgo de la nueva experiencia automovilística. Era joven y procedía del ámbito empresarial, así que tuvo que cambiar su mentalidad pensando en los motores. Pero había que aumentar los ingresos de Benetton para que se pudiera financiar los gastos de la apuesta deportiva: «El objetivo era atraer más capital de los patrocinadores», asegura hoy Alessandro Benetton. Fue su padre, Luciano, quien dijo que tenía para ello a la persona adecuada: era Flavio Briatore.

«La primera vez que lo vi llevaba botas de cowboy, vaqueros, camisa abierta y un cigarro en la boca», recuerda Alessandro Benetton sobre el amigo de su padre. Hasta entonces, en la Fórmula 1 contaban personajes como Ron Dennis, de la escudería McLaren, expertos en mecánica. Briatore era lo opuesto, no tenía ni idea de coches. Su talento residía en los negocios con los patrocinadores, a los que había que convencerles de invertir en Benetton y no en otras escuderías. «Fuimos los primeros en hablar de lifestyle», confirma Briatore, protagonista de aquella revolución cultural dentro de la Fórmula 1 entendida como algo glamuroso marcado por la moda, lo joven y el color. Eso atrajo a los patrocinadores, que resolvieron las necesidades financieras de Benetton. Una escudería donde se hablaba más de dinero que de la mecánica. Pero necesitaban, lógicamente, un piloto. Al menos, un piloto.

La llegada de Schumacher

Y ese piloto fue un joven alemán, Michael Schumacher, que en agosto de 1991 se estrenó en el circuito de Spa, en el Gran Premio de Bélgica, uno de los más difíciles del Mundial. Era un absoluto desconocido que conducía un monoplaza de la escudería Jordan. Era su primera vez en el circuito y lo recorrió en bicicleta el jueves antes de la carrera para así familiarizarse con el trazado. «En las pruebas del viernes, vi un piloto que no había montado nunca en un Fórmula 1 y que no había visto nunca antes», recuerda Alessandro Benetton, quien se quedó pegado al televisor. Briatore lo vio claro: «Estamos frente al próximo campeón del mundo». Michael Schumacher no defraudó.

Michael Schumacher -que creció en la pista de kart de su familia y corriendo con su hermano Ralf después del colegio-, pasó de Jordan a Benetton y redefinió el concepto de preparación física y mental de los futuros pilotos de Fórmula 1. Un deportista moderno, en forma, joven, entregado, seguro de sí mismo, con un coche competitivo, que creaba buen ambiente en el equipo. «Se divertía como un niño», señala Alessandro Benetton. La Fórmula 1, de esta forma, asistía al nacimiento de su nueva restrella.

El progresivo auge de Michael Schumacher coincidió en el tiempo con los últimos años de la trayectoria de Ayrton Senna. El brasileño era un piloto emotivo y pasional, mientras que el alemán era más calculador y centrado en la entrega. En palabras de Briatore: «Senna había intuido que Schumacher sería el adversario del futuro». Una rivalidad que, sin embargo, se vio trágicamente truncada el domingo 1 de mayo de 1994, cuando Ayrton Senna perdió la vida en la curva Tamburello del circuito de Imola, conmocionando al mundo de la F1. Michael Schumacher, tras el triste acontecimiento, terminaría siendo su legítimo heredero.

El legado de la escudería Benetton, 30 años después, sigue vivo como sinónimo de una revolución. Una «emoción irrepetible» y un «patrimonio» que para Alessandro Benetton demuestra que los sueños «se pueden hacer realidad», siempre y cuando se crea en la fantasía de lo imposible, con espíritu de exploración. «De cada discontinuidad y ruptura, por muy cansadas y traumáticas que sean, siempre hay que ir hacia adelante y en movimiento para cambiar constantemente. Así se pueden obtener resultados excepcionales», dice.

Michael Schumacher, tras el accidente de esquí que sufrió hace más de una década y que le provocó una grave lesión cerebral con la que convive, no ha podido contribuir en primera persona con sus recuerdos. Pero el resto de entrevistados sí lo han hecho en el largometraje Benetton Formula, rememorando aquella aventura que marcó, sin vuelta atrás, la historia de la F1. Desde sus butacas los espectadores, al final del documental, podrán honrar aquella legendaria historia.

El Barça vuelve al Camp Nou: 909 días de exilio entre retrasos y polémicas

El Barça vuelve al Camp Nou: 909 días de exilio entre retrasos y polémicas

Actualizado Viernes, 21 noviembre 2025 - 19:04

Desde el 28 de mayo de 2023, cuando el Barça se impuso (3-0) al Mallorca, han pasado 909 días, casi 130 semanas, casi 30 meses, casi exactamente dos años y medio (2,49 años). El Barça pondrá fin hoy, ante el Athletic, a su exilio. Frente al conjunto que entrena Ernesto Valverde, los azulgrana, tras una espera que ha acabado por eternizarse mucho más de lo previsto en el tiempo, jugarán su primer partido oficial en un Spotify Camp Nou que ya cuenta con la licencia correspondiente a la fase 1B de las obras, pero en el que los trabajos para culminar un proyecto de tintes casi faraónicos estarán aún en marcha por lo menos durante todo el 2026. A estas alturas del año que viene, en principio, ya debería estar terminada la tercera gradería, la que permitirá que el recinto cuente con un aforo total de 105.000 espectadores. No obstante, estará aún pendiente de terminar la cubierta del estadio, cuya colocación podría no estar terminada hasta 2027.

Este paréntesis de dos años y medio, en el que el Barça se ha visto obligado a jugar partidos oficiales tanto en Montjuïc como en el Johan Cruyff, ha estado marcado por un buen número de polémicas y retrasos. En cuanto a este último factor, el retorno, en principio, estaba previsto para hace casi un año, coincidiendo con la fecha del 125 aniversario de la entidad azulgrana. Las obras, con todo, no estaban tan avanzadas como se suponía y, pese a que el club ha renunciado por el momento a ejecutar una serie de penalizaciones económicas pactadas con la constructora Limark, el estreno fue finalmente postergado. En teoría, esta misma temporada debería haber arrancado con el Spotify Camp Nou como estadio local para todos los azulgrana, con una primera puesta de largo de prueba, con aforo limitado, prevista para la disputa de la última edición del trofeo Joan Gamper, el pasado 10 de agosto ante el Como. Las licencias necesarias, en este caso, no llegaron a tiempo y, tras algunas especulaciones sobre una posible inauguración con la licencia 1A, para un aforo de 27.000 aficionados, se optó finalmente por esperar a tener la 1B (45.000), con la que es posible jugar tanto en la Liga como en la Champions.

Además de por múltiples retrasos, las obras del Spotify Camp Nou también se han visto envueltas en varias polémicas. Una de las primeras fue la revelación de presuntas irregularidades en la contratación de trabajadores por parte de empresas subcontratadas para llevar a cabo algunos de los trabajos. Incluso, llegó a señalarse que algunos de esos trabajadores dormían en plena calle, en los alrededores del estadio.

El pasado mes de septiembre, por otro lado, la Guardia Urbana detuvo las obras que se estaban llevando a cabo, instó a los operarios a abandonar el lugar y levantó acta debido a la vulneración de la licencia de obras concedida a Limark, que no permite trabajar en domingo, tal y como contempla la normativa vigente. La última de las muchas polémicas, en este caso, tiene que ver con el precio de las localidades para el regreso al estadio, en absoluto apto para todos los bolsillos. La preventa arrancó el lunes en el caso de los socios y de las localidades VIP, con un precio mínimo de 199 euros y máximo de 589, (las VIP que se mueven en un horquilla de entre 950 y 1.750 euros). Para el público la venta empezó el martes pasado.

Aparte de las polémicas y retrasos, está también la incertidumbre sobre cuál será finalmente el coste. Inicialmente, se solicitó una financiación a múltiples inversores de 1.450 millones de euros, que debían cubrir tanto el nuevo estadio, con un coste estimado de 1.070 millones, como el denominado Espai Barça, en el que se incluiría el nuevo Palau Blaugrana. El hecho de que las obras se hayan prolongado invita a pensar que el coste habrá experimentado también un sensible aumento sobre lo previsto, si bien no hay cifras oficiales.

El fenómeno Trey Lyles, el niño que levantaba a su padre a las cinco de la mañana para entrenar

El fenómeno Trey Lyles, el niño que levantaba a su padre a las cinco de la mañana para entrenar

Hacía mucho que un fichaje no impactaba de semejante forma en el Real Madrid. En apenas dos meses de competición, sin experiencia previa en baloncesto FIBA más allá de los partidos con su selección, Trey Lyles (Saskatoon, Canadá, 1995) es quizá la pieza más segura del equipo de Scariolo, su máximo anotador (15,2 puntos de promedio en Euroliga), el asombro de los que le rodean. Hasta tal punto, que el propio técnico tuvo que despejar esta semana los rumores sobre su inmediata vuelta a la NBA: "Cero, ninguna opción".

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Por las entrañas del Palacio se le ve caminar despacio, con idéntica calma con la que se mueve en la pista. No porta lujos, ni peinados llamativos. Luce barba de varios días, pelo enmarañado y cara de recién levantado. Pese a medir casi 210 centímetros, ni siquiera llama demasiado la atención por su físico ni por su musculatura. Y, sin embargo, ese canadiense -mantiene su nacionalidad de nacimiento y, pese al interés temprano de EEUU, es internacional por el país de su madre-, disputó 10 temporadas en la NBA, 662 partidos contando los de playoffs, ganó más de 40 millones de dólares y promedió casi un 35% en triples. "Mentalmente tiene una capacidad asombrosa para entender las cosas", destaca Scariolo.

Para entender el fenómeno Lyles hay que acudir a su infancia, a su historia personal. Cuando crecía en Camby, en los alrededores de Indianápolis, y finalmente se decantó por el baloncesto (también practicaba hockey y béisbol), adquirió una espartana rutina junto a su padre que moldearía su porvenir. Cada día, a las cinco de la mañana, Trey y Thomas -que también fue jugador profesional: en sus años en los Saskatoon Storm, en Canadá (una efímera liga llamada World Basketball League), conoció a Jessie, su esposa-, se levantaban y acudían al Armstrong Pavilion, donde el chico, alto ya pero bastante delgado, hacía bandejas con un chaleco a modo de lastre o saltaba a una gruesa comba de tres kilos. "Al principio yo lo despertaba. Pero después, se volvió tan habitual que había días en que pensaba: 'Hoy voy a dormir hasta tarde. No vamos a ir'. Y él se colaba en mi habitación y me susurraba: 'Papá. Papá. ¿Vamos al gimnasio?'. Yo pensaba: 'Dios mío, estoy cansadísimo'. Pero nunca le dije que no", confesaba el progenitor hace años en una entrevista.

Trey Lyles anota ante Tubelis, del Zalgiris.

Trey Lyles anota ante Tubelis, del Zalgiris.Juanjo MartínEFE

Trey, el menor de cinco hermanos, pronto estuvo predestinado. Su físico y sus genes le encaminaron a las canastas, su disciplina ayudó a su desarrollo - "lo deseaba cada vez más y se convirtió en un estilo de vida para él. Y hacía muchas preguntas. Quería entender el juego, sus reglas, además de simplemente jugarlo"-y su inteligencia le abrió el resto de puertas. Su nota media en High School siempre rozó el cuatro, el máximo; su hermana Jasenka fue el espejo.

Así que no tardaron en rifárselo. Y ahí vino uno de sus momentos críticos. En su último año de preparatoria en Arsenal Tech, promedió 23,7 puntos, 12,9 rebotes y 3,5 asistencias. También anotó el tiro libre decisivo en la final del Campeonato Estatal. Para entonces se había comprometido con la Universidad de Indiana, una decisión de la que se iba a retractar cuando la prestigiosa Kentucky de Calipari llamó a su puerta. Allí había estudiado su padre, que ahora es cantante -T. Lyles se hace llamar- y que compuso un rap contra las críticas que su hijo recibió en un estado con semejante tradición.

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Con los Wildcats, Lyles tuvo que superar otro obstáculo, el de compartir quinteto con con pívots de la calidad de Karl Anthony Towns y Willie Cauley-Stein. Pese a su tamaño, Trey se adaptó al puesto de alero y Kentucky sólo perdió en la Final Four de la NCAA contra Wisconsin. Sus números (8,7 puntos, 5,4 rebotes) hubieran sido mejores en cualquier otro lugar, pero le valieron para ser elegido en el número 12 del draft de 2015 por los Jazz (su compañero Towns ocupó el uno y Hezonja, por ejemplo, el cinco). En Utah disputó sus dos primeras temporadas NBA, otras dos en Denver, dos más en Spurs y media en Pistons. Su última aventura fue en Sacramento, hasta que este verano decidió cambiar de aires y probar en Europa.

Firmó por un año con el Madrid, que ya piensa en la renovación. Porque, numéricamente, es ya su líder. Regularidad y destellos de súperclase, como la noche del Palau. En su primer clásico, fue una pesadilla para el Barça: 29 puntos. A Scariolo le asombra más su capacidad mental que su talento. Cómo ha entendido la complejidad de su libro táctico en un entorno nuevo, el baloncesto FIBA y sus peculiaridades. "Por el número de repeticiones de acciones defensivas y ofensivas, del plan de partido y de jugadas que en estas pocas semanas ha tenido que estudiar y practicar, está muy, muy arriba". Y si con alguien ha conectado a la primera ha sido con Campazzo, quien sólo en Euroliga ya le ha repartido casi 20 pases de canasta.