Ancelotti y el problema del Madrid: "Es bastante claro, tenemos que arreglarlo pronto"

Ancelotti y el problema del Madrid: “Es bastante claro, tenemos que arreglarlo pronto”

La temporada pasada, el Real Madrid tardó seis encuentros en dejar de ganar. Sumó de tres en tres durante las cinco primeras jornadas de Liga y nadie le pudo hacer daño hasta el derbi del Metropolitano, el 24 de septiembre. Antes, había ganado en Bilbao, en Almería, en Vigo y al Getafe y la Real en el Bernabéu. Un inicio inmaculado. Ahora, sin Kroos pero con Mbappé, el conjunto blanco suma dos empates en tres jornadas, cinco puntos que le alejan a cuatro de un Barça que ha comenzado venciendo en sus tres primeras citas. "Nos cuesta encontrar la solidez del año pasado. Tenemos que arreglar esto pronto", avisaba Carlo Ancelotti en la rueda de prensa posterior al duelo ante Las Palmas.

Fue otro partido malo del Madrid, especialmente en un primer tiempo en el que se vio por debajo en el marcador demasiado pronto y en el que no encontró respuestas para generar ocasiones. Ya no goles. Ocasiones. Algo que se da por hecho en un equipo con Vinicius y Mbappé. No en este momento, con el brasileño y el francés lejos de su mejor nivel.

En Gran Canaria, el galo fue algo más constante en su producción, pero el brasileño se llevó el foco al anotar desde los once metros. Fue su única aportación dentro de una actuación bastante negativa. Fue el peor jugador del Madrid en % de pase (66%) y apenas regateó dos veces a sus oponentes. Mbappé acumuló cinco regates y nueve disparos, tres más que Vinicius. Ninguno sorprendió a Cillessen, activo para detener todos los lanzamientos.

"Nos está costando más de lo que se podía pensar, pero hay que trabajar y focalizarse bien. Estos tres partidos me han mostrado muchas cosas que no están saliendo bien", admitió Ancelotti, que reconoció tener el problema reconocido: "El juego es lento, no hay movilidad, el balón llega a los delanteros cuando el equipo rival está cerrado, nos cuesta encontrar espacios entre líneas... El problema es bastante claro, hay que buscar la solución".

La realidad es que más allá de la imagen gris, el Madrid llegó más a la meta de Cillessen que su rival a la de Courtois. Disparó en 25 ocasiones, ocho de ellas a portería, por dos de Las Palmas. Una diferencia que no se tradujo en el marcador. "El primer tiempo ha sido un mal primer tiempo, nos cuesta encontrar jugadas, nos cuesta recuperar el balón, el equilibrio... todo lo que nos ha pasado contra el Mallorca. Tenemos que buscar una solución rápida y creo que la vamos a encontrar", reflexionó Ancelotti.

El técnico italiano puso sobre sus hombros la responsabilidad de este momento. "La solución la tengo que buscar yo, cuando hay un problema es el entrenador el que tiene que tener la responsabilidad de buscar una solución", e insistió: "La plantilla está cerrada".

Para Ancelotti, se trata de un problema futbolístico: "No creo que sea un problema mental, el equipo entrena bien. A veces en el fútbol pasa, no eres capaz de encontrar la manera mejor de jugar y de ser sólido y contundente como es este equipo. No veo falta de carácter ni actitud".

El Madrid volverá a tener una oportunidad el domingo ante el Betis, nueva piedra de toque para un equipo que después de tres jornadas tiene más dudas que certezas. Las lesiones de Camavinga y Bellingham han dejado el centro del campo vacío de ideas y pulmones, con Tchouaméni y Valverde acumulando todos los minutos del mundo y con Modric, Arda Güler y Brahim rotándose para acompañarles. Más allá del nivel de Mbappé y Vinicius, es ese eje el que parece traer mayores quebraderos de cabeza al entrenador: "Hay mucha distancia entre las líneas, la presión muy alta la hemos hecho bien pero en bloque medio nos falta recuperar bien el balón".

El Madrid se desespera, empata en Gran Canaria y se aleja a cuatro puntos del Barça

El Madrid se desespera, empata en Gran Canaria y se aleja a cuatro puntos del Barça

El Madrid está desesperado. No siente, no fluye y, lo más importante ahora mismo, no puntúa lo suficiente. Este jueves volvió a pinchar lejos del Bernabéu, empatando en Gran Canaria ante Las Palmas y dejando una imagen gris, de menos a más, incapaz de superar sus defectos y su ansiedad. Moleiro adelantó a los locales en el inicio y Vinicius firmó las tablas de penalti, única manera de que el ataque madridista superara a Cillessen. El Barça se va a cuatro puntos y seguimos en agosto.

La palabra que más suele repetir Carlo Ancelotti en sus ruedas de prensa es «equilibrio». Y toda esa palabra, con todas sus letras, es lo que le falta al Madrid en este inicio de temporada. Un equilibrio perdido por la ausencia de piezas importantes el curso pasado, como Kroos, Camavinga y ahora Bellingham, y por la llegada de un nueve diferente como Mbappé, que necesita tiempo para adaptarse a sus compañeros y que ellos se adapten a él.

En Gran Canaria, el conjunto blanco volvió a sufrir con y sin balón, más en la primera parte que cuando se vio contra las cuerdas. En ataque estático pecó de unas imprecisiones lógicas del momento de la temporada pero inesperadas en unos futbolistas de semejante talento. Y en defensa, especialmente en las transiciones, dejó a relucir todos sus defectos. Sus delanteros no ayudaron lo suficiente, sus centrocampistas no llegaron a las ayudas y sus defensas estuvieron poco contundentes. Poción imposible.

La conclusión tardó cuatro minutos en llegar, lo que le llevó a Moleiro poner el 1-0 en el marcador al aprovechar un despiste de Tchouaméni y Militao, especialmente del francés, que no siguió la marca del canario. Éste continuó una pared con McBurnie, se adentró en el área, quebró a Militao y definió cruzado, de zurda, ante Courtois.

El 1-0 llegó, curiosamente, justo después de la primera demostración, una más, de que Mbappé todavía no está, entendiendo el verbo «esta»' como «estar bien», «en su nivel». Arrancó al espacio ante Álex Suárez, directo a portería, en una de tantas carreras que con el PSG o con Francia terminaban en gol, pero no está. A trompicones, terminó disparando al bulto sin atreverse a encarar.

El tanto dejó en shock a un Madrid que todavía vive en pretemporada, lastrado por las pocas vacaciones de su columna vertebral, y lanzó a Las Palmas, en forma desde hace más de un mes. McBurnie casi marca el 2-0 en el nueve.

A partir de ahí, la impotencia madridista. Posesiones eternas sin verticalidad, malos controles, regates imposibles... Con Vinicius como otro ejemplo de las malas sensaciones del cuadro de Ancelotti. Al brasileño no le sale nada y le falta chispa.

Valverde tuvo la mejor opción de la primera parte con una falta desde la frontal, pero Cillessen, con mano dura, rechazó el disparo. El Madrid amasó balón sin éxito, obligado a probar desde lejos, como un tiro de Rüdiger que sacó de nuevo el meta.

El descanso llegó con Vinicius repitiendo «increíble» ante Lucas Vázquez, plena desesperación del conjunto blanco. No dudó Ancelotti en el vestuario, retiró a Brahim y Mendy, con amarilla, y dio entrada a Rodrygo y Fran García.

Individualidades

El Madrid mejoró al verse en la orilla. Caer en Canarias era ponerse cinco puntos por debajo del Barça sin haber llegado siquiera a septiembre. Vinicius y Mbappé empezaron a carburar, aunque siempre por el mismo carril, siempre demasiado cerca... Y siempre demasiado solos. Demasiado individualistas.

Cillessen creció en portería mientras la ofensiva blanca asediaba sus redes sin éxito. Sandro, a la contra, tuvo la única opción de un cuadro canario fundido físicamente.

Ancelotti quemó sus naves dando entrada a Güler por Modric y el turco provocó el penalti del empate. Su remate dio en el brazo de Álex Suárez el y Busquets Ferrer decretó pena máxima. Vinicius, desde los once metros, puso las tablas para un Madrid que era mejor pero que no fue todo lo incisivo que necesitaba en el tramo final. Entró Endrick por Vini, tarde, quizás. Nuevo pinchazo para un Madrid desesperado.

Stefanos Tsitsipas y la desaparición del padre-entrenador en el tenis: "No soy el jugador que era antes"

Stefanos Tsitsipas y la desaparición del padre-entrenador en el tenis: “No soy el jugador que era antes”

"No soy el jugador que era antes. Cuando era joven la adrenalina se me disparaba sobre la pista, mi vida dependía de cómo fuera cada partido. Ahora esas sensaciones han desaparecido y digamos que mi nivel ha bajado", comentaba Stefanos Tsitsipas el pasado martes en una de las salas pequeñas del US Open, con sólo cuatro periodistas escuchando sus palabras. Acababa de perder en primera ronda del Grand Slam estadounidense, otra decepción, la enésima

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Liverpool - Real Madrid, Barça - Bayern y PSG - Atlético, duelos estrella de la nueva Champions: estos son todos los cruces

Liverpool – Real Madrid, Barça – Bayern y PSG – Atlético, duelos estrella de la nueva Champions: estos son todos los cruces

Una liga. 36 equipos. Ocho jornadas entre septiembre y enero. Ocho rivales diferentes. Cuatro partidos en casa. Cuatro fuera. La Champions League estrenó hoy en Mónaco su nuevo formato, que vivió el sorteo de su fase principal, una liga de 36 equipos en la que participan cuatro españoles: Real Madrid, FC Barcelona, Atlético de Madrid y Girona. Los cuatro conocen ya sus ocho rivales en la liguilla.

El Madrid recibirá en casa al Borussia Dortmund, al Milan, al Salzburgo y al Stuttgart, y visitará los campos de Liverpool, Atalanta, Lille y Brest. Es decir, el Bernabéu reeditará la última final de la Champions ante el conjunto alemán y Anfield volverá a vivir un duelo entre 'reds' y madridistas, como en los octavos de final de la 22-23. Además, los de Ancelotti harán un mix entre Italia y Francia. Ya conocen a Atalanta y Milan, a los que se han enfrentado en los últimos cursos, y descubrirán el nivel de Lille y Brest, gran sorpresa del campeonato francés. El Stuttgart alemán y el y el Salzburgo austríaco, de la filial de Red Bull, aterrizarán en Chamartín.

En cuanto al Barcelona, disputará sus cuatro encuentros como local ante el Bayern, Atalanta, Young Boys y Brest. Y volará a los estadios del Dortmund, Benfica, Estrella Roja y Mónaco. Es decir, podrá intentar vengarse de las derrotas contra el Bayern en las últimas ocasiones en las que se han enfrentado y su segundo peor rival será el Borussia, actual finalista. Atalanta y Benfica son de la clase media europea y el Young Boys, el Brest, el Estrella Roja y el Mónaco deberían ser presa sencilla para los azulgrana.

Los de Simeone, por su parte, se medirán a Leipzig, Leverkusen, Lille y Slovan Bratislava en el Metropolitano. Y a PSG, Benfica, Salzburgo y Sparta Praga lejos de sus fronteras. Un sorteo que le hace recibir a dos equipos alemanes peligrosos, como el Leipzig y el Bayer de Xabi Alonso, y que le hace volar a París para enfrentarse al PSG de Luis Enrique.

Por último, el Girona de Míchel ha sido el español peor parado. Recibirá en Montilivi a Liverpool y Arsenal, dos de los grandes de la Premier, al Feyenoord y al Slovan Bratislava. Y tendrá que coger un avión para acudir al territorio de PSG, Milan, PSV y Sturm Graz.

Sorteo Champions 2024-25

Los rivales de los favoritos

Sobre los favoritos, estos son los rivales del Manchester City: Inter, Brujas, Feyenoord y Sparta Praga en casa; PSG, Juventus, Sporting Portugal y Slovan Bratislava fuera.

El Bayern: PSG, Benfica, Zagreb, Slovan Bratislava en casa; Barcelona, Shakhtar, Feyenoord y Aston Villa fuera.

El Liverpool: Madrid, Leverkusen, Lille y Bolonia en casa; Leipzig, Milan, PSV y Girona fuera.

El PSG: Manchester City, Atlético, PSV y Girona en casa; Bayern, Arsenal, Salzburgo y Stuttgart fuera.

El Arsenal: PSG, Shakhtar, Dinamo Zagreb, Mónaco en casa; Inter, Atalanta, Sporting Portugal y Girona fuera.

El Inter: Leipzig, Arsenal, Estrella Roja y Mónaco en casa; City, Leverkusen, Young Boys y Sparta Praga fuera.

El sistema de competición

Los ocho mejores pasan directamente a octavos de final y del 9º al 24º disputarán una eliminatoria de playoff para estar entre los 16 mejores. A partir de ahí, octavos, cuartos, semifinales y la gran final, el 31 de mayo en el Allianz Arena de Múnich.

En esta primera gran fase se disputarán 144 encuentros, 18 por jornada, y éstas ya tienen fecha, aunque el día y hora de cada duelo se conocerá el sábado. 1ª jornada: 17/18/19 de septiembre. 2ª jornada: 1/2 de octubre. 3ª jornada: 22/23 de octubre. 4ª jornada: 5/6 de noviembre. 5ª jornada: 26/27 de noviembre. 6ª jornada: 10/11 de diciembre. 7ª jornada: 21/22 de diciembre. 8ª jornada: 29 de enero. Siempre en dos turnos horarios: 18:45 y 21:00.

El sorteo de los emparejamientos de la liga, que ha contado con la presencia de Cristiano Ronaldo y Gianluigi Buffon ha sido una mezcla entre manual y digital. Se han retirado las bolas de cada equipo de una urna, como siempre, y luego un software electrónico ha sido el encargado de asignarle ocho rivales para la primera fase, siempre teniendo en cuenta los cuatro bombos, divididos los equipos por sus logros en Europa durante las últimas cinco temporadas.

Los ingresos de la Champions alcanzarán los 2.470 millones, 500 más que antes. Por participar, los equipos cobrarán 19 millones cada uno, por resultados 950 en total y por 'market pool' 850 (depende del número de equipos del país que alcance las rondas finales, cada club se lleva más o menos).

El puesto en la fase de liga será importante, con unos ingresos que variarán entre los 700.000 euros y los 10 millones. Y según se superen rondas, el bolsillo recibirá 11 (octavos), 12,5 (cuartos), 15 (semifinales), 18,5 (la final) y 25 por ser campeón.

Un detalle sobre la previa del sorteo: durante el vídeo de presentación, Zlatan Ibrahimovic le dice a Aleksander Ceferin, presidente de la UEFA, que el formato es como una "Superliga". "Silencio, eso nunca va a pasar", contesta el máximo mandatario de la competición en el corto. Un recado contundente al proyecto liderado por el Real Madrid y el Barcelona.

Pablo Castrillo, ejemplo de perseverancia, estrena el casillero español en la Vuelta

Pablo Castrillo, ejemplo de perseverancia, estrena el casillero español en la Vuelta

En un día múltiplemente glorioso en la forma, el fondo y la sentimentalidad, Pablo Castrillo (Kern Pharma), oscense de 23 años, inauguró su palmarés profesional. Primera victoria para él y, de paso, para un español en esta Vuelta. Pablo mató muchos pájaros de un tiro en una jornada de, también, especial emotividad, horas después del fallecimiento de Manuel Azcona, uno de esos hombres casi anónimos para el gran público, que trabajan en silencio y ayudan desde la base a formar y forjar profesionales.

Azcona fue uno de los factótums del Kern Pharma, un modesto equipo de categoría continental que ha obtenido así su triunfo más importante. Las lágrimas de Castrillo y de toda su gente estaban, por tantos motivos, por tantas razones, plenamente justificadas y son plenamente compartidas por el mundo del ciclismo.

Entre la victoria de Castrillo en la etapa y la permanencia de O'Connor al frente de la general hubo una teoría y una práctica. Todas las etapas contienen una parte teórica y otra práctica. Es decir, una especulativa y otra real. A veces coinciden. Esta vez también. Y, prácticamente, punto por punto.

Veamos. Película teórica de la etapa más corta de la Vuelta (137,5 kms.), a excepción, claro, de las contrarreloj. Para empezar, escapada rutinaria, multitudinaria del día. O sea, una estampida más que una fuga. Unos cuantos de los que la forman tienen buen nivel, incluso excelente. Todos llegan juntos (¿con cuánta ventaja?) al pie de la Estación de Montaña de Manzaneda. En la subida, ataques y contraataques entre un grupo de penitentes en el que habrá un vencedor y un montón o un puñado de condenados. Escapada que termina deshaciéndose en jirones como un vestido que se rasga en harapos.

Siguiendo con la teoría, el grupo de notables empieza a su vez la ascensión y nadie se mueve un ápice porque al día siguiente hay un etapón en el que todos tienen mucho que ganar, que conservar o que perder.

... Y, bueno, un matiz, no fue tan grande la fuga: 10. Carlos Verona, Óscar Rodríguez, Jhonatan Narváez, Harold Tejada, Max Poole, Louis Meintjes, Mauro Schmid, Pablo Castrillo, Mauri Vansevenant y Marc Soler, un asiduo en estas lides, un recalcitrante, en el sentido elogioso de la palabra. Se está mereciendo con creces una victoria. Encabezado cansinamente por el Decathlon, en el pelotón no había parón. Había parálisis. Casi se podían oír los bostezos. Como consecuencia directa, la diferencia de los escapados crecía y crecía, asimismo apaciblemente. En pelotón no autorizaba la escapada: la alentaba. Más aún: la bendecía. Respetando la general, el Decathlon Ag2R del líder mantenía la cabeza. A su estela, el Bora Red Bull de Primoz Roglic. Pegado a él, los del Movistar de Enric Mas. Todos tranquilos, hoy entre bomberos no nos pisemos la manguera.

Tampoco se mataban los rebeldes, guardando fuerzas para el envite final. Sabían que nadie les pondría en peligro. Seis minutos, siete minutos, ocho minutos, nueve minutos, 10 minutos... Ribeira Sacra, orillas, cañones del Sil, río de antiguas riquezas áureas, carreteras a veces despejadas, a veces umbrías, belleza permanente, intacta. Llovía por el resto de España. Por Galicia, no. Lucía un sol clemente (25, 27 grados). Nada ocurría. Una etapa y dos carreras. La primera con 10 almas. La segunda, con todas los demás, pero reducida al interés de los favoritos. Una de las 10 almas llegó al cielo. Las otras nueve se quedaron en el purgatorio. En el pelotón, ni cielo, ni purgatorio, ni infierno. El limbo.

Hemos cumplido la duodécima etapa y hay 14 equipos de los 22 que no han ganado ninguna. Cunde el nerviosismo. En algunos casos, el pánico. Hay prisa. Hay miedo. Hay necesidad. Hay obligación.

La decimotercera etapa es de las de aúpa. Un puerto de 3ª, dos de 2ª y llegada en alto, en el de Ancares, de 1ª, por la inédita vertiente leonesa: 7,7 kms. al 9% de media, con rampas del 15%, y cinco últimos kms. al 12%. Una etapa muy exigente y llamada, ya a estas alturas, a ir moldeando la clasificación, como quien moldea una estatua hasta proporcionarle la forma definitiva.

Muere a los 78 años Javier Gómez-Navarro, ex ministro de Comercio y Turismo y figura clave en los Juegos Olímpicos de Barcelona

Muere a los 78 años Javier Gómez-Navarro, ex ministro de Comercio y Turismo y figura clave en los Juegos Olímpicos de Barcelona

Actualizado Jueves, 29 agosto 2024 - 16:42

El deporte español está de luto. Javier Gómez-Navarro, ex presidente del Consejo Superior de Deportes y figura clave en los Juegos Olímpicos de Barcelona, ha fallecido a los 78 años de edad a causa de un cáncer.

Nacido el 13 de septiembre de 1945, el madrileño lideró el máximo órgano del deporte español entre 1987 y 1993, con rango de secretario de Estado, siendo el impulsor del plan ADO, que ayudó en la financiación y preparación de la expedición que haría historia en aquella cita olímpica.

Además, también fue el responsable de la reforma de la Ley del Deporte en 1990, que derivó en la conversión de los clubes en sociedades anónimas deportivas para terminar con la toda la deuda que atesoraban. Una vez acabado ese mandato en 1993, Gómez-Navarro asumió la cartera de Comercio y Turismo en el último gobierno socialista de Felipe González.

Tras su retiro de la política en 1996, el madrileño recibió, dos años más tarde, la Gran Cruz de la Real Orden del Mérito Deportivo y estuvo dedicado al mundo empresarial con su compañía MBD, dedicada a la valoración de inmuebles, venta de activos y asesorías.

También presidió el Consejo Superior de Cámaras de Comercio entre 2005 y 2011, un cargo que compaginó con su nombramiento como miembro de la Asamblea del Comité Olímpico Español.

La médico Susana Rodríguez, campeona de titanio y oro albino: "En el deporte, como en la vida, no nos queda otra que levantarnos y seguir"

La médico Susana Rodríguez, campeona de titanio y oro albino: “En el deporte, como en la vida, no nos queda otra que levantarnos y seguir”

Acaba la conversación con una frase que en boca de cualquier otra persona sonaría como una de esas enseñanzas recurrentes y algo fútiles de los manuales de autoayuda. "En el deporte, como en la vida", dice, "no nos queda otra que levantarnos y seguir". En su caso la frase destila una verdad a toda prueba porque la campeona (10 veces oro) Susana Rodríguez Garzo ha superado tantas barreras, se ha levantado tantas veces, ha desafiado y pulverizado l

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Hallan el cadáver del piragüista palentino Juan Carlos López Villalobos dentro de su furgoneta camperizada en Tui

Hallan el cadáver del piragüista palentino Juan Carlos López Villalobos dentro de su furgoneta camperizada en Tui

Actualizado Jueves, 29 agosto 2024 - 12:52

La Guardia Civil investiga las circunstancias de la muerte del piragüista palentino Juan Carlos López Villalobos, cuyo cadáver apareció este miércoles en el interior de una furgoneta camper en Tui (Pontevedra). El sábado 24 participó en dicha localidad en el Descenso Internacional del Miño.

La señal de alarma, según fuentes de la Guardia Civil, la dio un vecino que, al pasar junto a la furgoneta estacionada junto al centro municipal de remo José Luis Méndez, percibió un fuerte hedor.

La Guardia Civil se personó en el lugar y al comprobar la matrícula supo que el titular del vehículo, una furgoneta Mercedes, estaba señalado en Palencia como desaparecido.

La familia había denunciado la desaparición del conocido deportista palentino al ver que no regresaba de la competición en la que había participado el pasado sábado 24 de agosto.

Al acceder al interior de la furgoneta los agentes encontraron el cadáver en avanzado estado de descomposición, aunque sin signos de violencia, por lo que en principio se trataría de una muerte natural.

Dado el estado del cuerpo, el médico de guardia evitó declarar la muerte como natural y los restos han sido trasladados para ser sometidos a una autopsia.

Según la Guardia Civil, el fallecido participó el pasado 24 de agosto en el tradicional Descenso Internacional del Miño y se cree que el hombre pudo fallecer ese mismo día.

Juan Carlos López Villalobos, de 65 años, es un conocido deportista palentino, presidente del Club Tritones de Alar del Rey (Palencia), que tiene en su haber numerosos títulos y medallas de oro, plata y bronce en competiciones nacionales e internacionales.

En su palmarés figuran las medallas de Oro en K-1 y K-2 en los campeonatos del Mundo en 2003, 2005, 2006, 2007 y 2017; los Oros en los Campeonatos de Europa de 2007 o la Medalla de Oro de la Copa del Mundo en 2006.

También ganó el campeonato de España de Descensos de Ríos Deportivos K-2 en los años 1995, 1996 y 1997; fue ganador absoluto K-2 del Descenso Internacional de Sella en 1994 y se hizo con el Descenso Internacional del Pisuerga, en su localidad natal Alar del Rey, en ocho ocasiones.

El Atlético se enreda con el Espanyol: sin gol y bajo la zozobra de Simeone

Actualizado Miércoles, 28 agosto 2024 - 23:48

Se enredó el Atlético en sus propios pies. Fue capaz de acelerar el duelo ante el Espanyol, de tenerlo en su mano y dejar que languideciera hasta temer que se escapara el punto del tibio empate. Tuvo de delante un rival tan serio como poco incisivo, que aún no ha marcado un gol pero que fue creciendo a medida que los minutos le acercaban a la supervivencia.

Se pintó el partido al inicio como un paseo de los locales, que no parecían notar la ausencia en el once de los tres jugadores más determinantes en los primeros partidos: Llorente, Barrios y Griezmann. Con un Espanyol que parecía estar aún en fase de adaptación a la categoría, Simeone experimentó con la opción que encandila al Metropolitano, rendido a Julián Álvarez y a Sorloth. Todo rojiblanco sueña con que esa pareja se complemente porque será sinónimo de gloria. Para que eso ocurra, hay que alimentarla, y tanto Riquelme como De Paul se tomaron muy en serio la misión.

En el minuto 6, fue Riquelme quien asistió a la Araña para que forzara el paradón de Joan García, salvador de su equipo en la primera parte. Pese a que a Lino le tocó volver a retrasarse en la banda izquierda, aún tuvo fue fuelle para mandar al poste un balón que le sirvió De Paul. El argentino, que arrancó la temporada algo indolente, no sintió la presión de la medular perica y se manejó con tanta soltura que sacó un surtido de asistencias, especialmente para los testarazos de Sorloth. Pero también para buscar a Julián, que tuvo otra buena oportunidad de hacer su primer gol de rojiblanco en un córner que peinó Le Normand y quedó para empujarlo en el segundo palo. Estaban dominando a su rival y se habían instalado en el área enloqueciendo a una defensa que se veía asediada con centro laterales y pases filtrados buscando la amenaza de un gigante noruego y la pillería de un argentino.

Sin embargo, como si en la pausa de hidratación hubieran tomado una poción mágica, el Espanyol despertó. Pedía su técnico, Manolo Jiménez, que complicaran más la vida a Koke y De Paul, y el primero que lo hizo fue Puado que mandó por encima del larguero la mejor ocasión. Se estaba dibujando otro partido al que el Atlético no se adaptó. Había perdido verticalidad y el peligro. Aun así, antes del descanso, Julián Álvarez peleó un balón en la banda derecha para entregárselo a De Paul y que se lo sirviera, cómo no, al noruego. Pero apareció, una vez más, el meta catalán.

Tan poco le gustó a Simeone la primera mitad que enmendó su alineación: se acabó el descanso para Llorente, porque necesitaba su aceleración tanto como a Griezmann entre líneas y a Barrios de pulmón. En la primera jugada de la reanudación, por los tres pasó la pelota y acabó en un remate de Sorloth. La maquinaria parecía volver a funcionar.

Sin embargo, esta vez el Espanyol ya le había cogido el pulso y, como mandaba su entrenador, encontró la forma de exigir a los cerebros del Atlético. El primero en fallar fue De Paul, a quien Veliz le robó el balón para buscar a Puado que, de tacón, la dejó pasar para el remate fallido de Aguado. Ya se iban acercando y eso volvió a inquietar.

Por eso los rojiblancos presionaron cuando el VAR revisó una jugada embarullada que acabó con la pelota en el fondo de la red rebañada por Riquelme... en fuera de juego. No conseguía el Atlético desatascar el marcador y el Espanyol lo percibió. Por eso, optó por refrescarse para entrar en el toma y daca que pedía el duelo.

Tuvo el gol Barrios, lo buscó Griezmann, con poca lucidez, pero la mejor ocasión la tuvieron los pericos en las botas del marroquí Cheddira en un mano a mano con Jan Oblak. La inquietud de la parroquia rojiblanca se agigantó cuando Simeone agitó de nuevo el once, mandó a Sorloth a la ducha, y se encomendó a la chispa de Llorente y el mando de Barrios, que le dejó Griezmann solo ante Joan García para... fallar. Murió el Atlético en el área, pero no fue capaz de acertar.

El Atlético se enreda ante el Espanyol: sin gol y bajo la zozobra de Simeone

Actualizado Miércoles, 28 agosto 2024 - 23:43

Se enredó el Atlético en sus propios pies. Fue capaz de acelerar el duelo ante el Espanyol, de tenerlo en su mano y dejar que languideciera hasta temer que se escapara el punto del tibio empate. Tuvo de delante un rival tan serio como poco incisivo, que aún no ha marcado un gol pero que fue creciendo a medida que los minutos le acercaban a la supervivencia.

Se pintó el partido al inicio como un paseo de los locales, que no parecían notar la ausencia en el once de los tres jugadores más determinantes en los primeros partidos: Llorente, Barrios y Griezmann. Con un Espanyol que parecía estar aún en fase de adaptación a la categoría, Simeone experimentó con la opción que encandila al Metropolitano, rendido a Julián Álvarez y a Sorloth. Todo rojiblanco sueña con que esa pareja se complemente porque será sinónimo de gloria. Para que eso ocurra, hay que alimentarla, y tanto Riquelme como De Paul se tomaron muy en serio la misión.

En el minuto 6, fue Riquelme quien asistió a la Araña para que forzara el paradón de Joan García, salvador de su equipo en la primera parte. Pese a que a Lino le tocó volver a retrasarse en la banda izquierda, aún tuvo fue fuelle para mandar al poste un balón que le sirvió De Paul. El argentino, que arrancó la temporada algo indolente, no sintió la presión de la medular perica y se manejó con tanta soltura que sacó un surtido de asistencias, especialmente para los testarazos de Sorloth. Pero también para buscar a Julián, que tuvo otra buena oportunidad de hacer su primer gol de rojiblanco en un córner que peinó Le Normand y quedó para empujarlo en el segundo palo. Estaban dominando a su rival y se habían instalado en el área enloqueciendo a una defensa que se veía asediada con centro laterales y pases filtrados buscando la amenaza de un gigante noruego y la pillería de un argentino.

Sin embargo, como si en la pausa de hidratación hubieran tomado una poción mágica, el Espanyol despertó. Pedía su técnico, Manolo Jiménez, que complicaran más la vida a Koke y De Paul, y el primero que lo hizo fue Puado que mandó por encima del larguero la mejor ocasión. Se estaba dibujando otro partido al que el Atlético no se adaptó. Había perdido verticalidad y el peligro. Aun así, antes del descanso, Julián Álvarez peleó un balón en la banda derecha para entregárselo a De Paul y que se lo sirviera, cómo no, al noruego. Pero apareció, una vez más, el meta catalán.

Tan poco le gustó a Simeone la primera mitad que enmendó su alineación: se acabó el descanso para Llorente, porque necesitaba su aceleración tanto como a Griezmann entre líneas y a Barrios de pulmón. En la primera jugada de la reanudación, por los tres pasó la pelota y acabó en un remate de Sorloth. La maquinaria parecía volver a funcionar.

Sin embargo, esta vez el Espanyol ya le había cogido el pulso y, como mandaba su entrenador, encontró la forma de exigir a los cerebros del Atlético. El primero en fallar fue De Paul, a quien Veliz le robó el balón para buscar a Puado que, de tacón, la dejó pasar para el remate fallido de Aguado. Ya se iban acercando y eso volvió a inquietar.

Por eso los rojiblancos presionaron cuando el VAR revisó una jugada embarullada que acabó con la pelota en el fondo de la red rebañada por Riquelme... en fuera de juego. No conseguía el Atlético desatascar el marcador y el Espanyol lo percibió. Por eso, optó por refrescarse para entrar en el toma y daca que pedía el duelo.

Tuvo el gol Barrios, lo buscó Griezmann, con poca lucidez, pero la mejor ocasión la tuvieron los pericos en las botas del marroquí Cheddira en un mano a mano con Jan Oblak. La inquietud de la parroquia rojiblanca se agigantó cuando Simeone agitó de nuevo el once, mandó a Sorloth a la ducha, y se encomendó a la chispa de Llorente y el mando de Barrios, que le dejó Griezmann solo ante Joan García para... fallar. Murió el Atlético en el área, pero no fue capaz de acertar.