Luis Enrique, el coreógrafo audaz que llevó al PSG hacia el infinito

Luis Enrique, el coreógrafo audaz que llevó al PSG hacia el infinito

En los tiempos del culto al ego y del retroceso de la acción colectiva, en la era del narcisismo y la hipertrofia del yo, Luis Enrique Martínez (Gijón, 1970), en su segunda temporada en el Paris Saint Germain, consiguió aunar talento y voluntades para suscribir el gran logro ambicionado obsesivamente por Nasser Al-Khelaifi, quien había buscado la Copa de Europa por vías que acabaron revelándose estériles. La noche del 31 de mayo, en el Allianz Arena de Múnich, el PSG vencía 5-0 al Inter para hacerse con su primera Champions con la mayor goleada en una final de la competición.

Ya no estaban Messi, Neymar ni siquiera Kylian Mbappé, a quien la prensa deportiva madrileña había recomendado fichar de una vez por todas por el Real Madrid si quería hacerse con el máximo torneo continental. Después de sucesivos proyectos frustrados, el magnate catarí otorgó plenos poderes al ex seleccionador de España y tuvo la paciencia suficiente tras el curso de debut y los serios apuros con el nuevo formato de la competición, cuando no fueron pocas las soflamas mediáticas en contra del nuevo entrenador a medida que el equipo volvía a quedar lejos del objetivo.

A diferencia de lo que sucede con otros grandes equipos, sólo los muy aficionados al fútbol recitarían la alineación del PSG, un grupo caracterizado por su armonía sobre el terreno de juego y su solidaridad en el desempeño del oficio. Buenos jugadores, algunos de ellos excelentes, pero ninguno eximido de las responsabilidades impuestas por su entrenador en aras del bien común.

Con Luis Enrique llegó la mejor versión de Ousmane Dembélé, consagrado con el Balón de Oro tras cinco temporadas decepcionantes en el FC Barcelona. El internacional francés suscribió 37 goles y 15 asistencias en un curso excepcional, en el que su equipo ganó también la Supercopa de Europa, la Copa Intercontinental, la Liga y la Copa de Francia, además de disputar la final del Mundial de Clubes.

El triunfo por penaltis logrado este 17 de diciembre ante el Flamengo en la Intercontinental, después de que el partido concluyese con empate a uno, fue el colofón a un año difícilmente mejorable del PSG. Paralelamente al asombro que provocaron durante la temporada el vértigo y la ferocidad de Dembélé, quien, convalenciente de una lesión, sólo pudo disputar los últimos 12 minutos y la prórroga ante los brasileños, impresionó observarle siempre implicado como el que más, en la primera línea del frente a la hora de iniciar la atrevida y extenuante presión que distingue al mejor equipo del mundo.

El crecimiento de Vitinha

Otro de quienes han alcanzado de su mano la expresión más rica de su fútbol es Vitinha, alzado al podio del Balón de Oro, detrás de Dembélé y Lamine Yamal. Junto al guardameta, ahora Chevalier, o también Safonov, determinante el ruso en la Intercontinental al detener cuatro lanzamientos en la tanda de penaltis, antes Donnaruma, el medio centro portugués es el hombre más fácil de ubicar en un elenco donde todos los actores pueden interpretar varios papeles a lo largo de la función. Vitinha maneja la partitura, ordena, dirige y enmienda, sin perder nunca el rumbo, tan diestro al volante como a la hora de manejar el freno o pisar el acelerador.

Este 8 de diciembre, en la cuarta jornada de esta edición de la Liga de Campones, en la que su equipo ganó 5-3 al Tottenham Hotspur, destacó en una faceta infrecuente, al conseguir por primera vez marcar tres tantos en un partido.

Luis Enrique ha encontrado en el fútbol, su pasión de toda la vida, una vía de rescate emocional a la pérdida de su hija Xana, fallecida en 2019 a los nueve años como consecuencia de un osteosarcoma. Después de su controvertido paso por la selección española, en el que pesó la eliminación ante Marruecos en los octavos de final del Mundial de Catar, y del obligado receso ante la tragedia personal, disfruta en París del punto álgido de una trayectoria brillante en los banquillos, en la que suma 18 títulos.

El mejor de la lista

Unai Emery, Thomas Tuchel, Mauricio Pochettino, Christophe Galtier... Han sido unos cuantos los técnicos con quienes ha probado Al-Khelaifi, así como fueron muchas las estrellas rimbombantes que pasaron por el equipo. Pero ningún entrenador supo ganarse la independencia y el exclusivo liderazgo con la personalidad y la sabiduría que lo ha hecho Luis Enrique.

Feliz en la dificultad, como confiesa en No tenéis ni p... idea, la serie documental emitida el pasado 2024 en Movistar Plus, y retroalimentado por la confrontación, a través de una beligerancia constante con los medios, su éxito no admite debate. Mientras persigue de nuevo los máximos objetivos, se exprime en cuerpo y alma a lomos de su bicicleta y corriendo descalzo. Siempre en busca de sus propios límites.

Un digno Athletic sujeta al PSG, pero se queda casi sin opciones

Un digno Athletic sujeta al PSG, pero se queda casi sin opciones

Es probable que el Athletic no logré meterse entre los 24 mejores de esta Liga de Campeones. A falta de dos partidos, y con tan sólo cinco puntos, sus opciones quedaron definitivamente mermadas tras el empate de este miércoles ante el PSG. Pero lo cierto es que su actuación ante el campeón de Europa debería servirle de estímulo para prosperar en otros objetivos esta temporada, sin renunciar a una clasificación que aún no es imposible.

Al igual que en el primer partido de la competición, ante el Arsenal, el conjunto vasco derrochó energía y convicción en la primera mitad, sin complejo alguno, y, gracias a los cambios de Valverde, supo sofocar el gran arranque de su rival en la reanudación, cuando el tanto visitante parecía irremediable.

Empezó el Athletic defendiendo arriba, sin consentir que el PSG pudiera desplegarse en ataque. Con aplicación, orden y actitud sujetó a los franceses, que necesitaron su tiempo para plasmar las virtudes que les han encaramado al cielo continental.

Quiso estar el Athletic a la altura de un partido que despertó el lógico entusiasmo en la grada. Sereno, paciente, el conjunto galo buscaba alternativas en la construcción del juego ante la dificultad para superar la ordenada y tenaz presión. Luis Enrique cambió posiciones y la fluidez empezó a llegar cuando Barcola se desplazó a la banda izquierda y Kvarastkelia viajó al centro. Las piezas rotaban con la armonía acostumbrada, siempre alrededor de Vitinha, en un grupo capaz de improvisar y de manejar distintos automatismos. Unai salvó en la frontera del descanso una ocasión clara de Mayulu en el interior del área y volvió a neutralizar su remate recién iniciada la segunda mitad. Su actuación fue crucial a la hora de entender el marcador.

Si algo le faltó en el primer tiempo al Athletic fue inquietar más a Safonov, cuya mayor dificultad fue rechazar un golpe franco botado desde la izquierda por Berenguer. El panorama cambió sustancialmente en la segunda parte, donde el PSG marcó diferencias y menudeó el área rojiblanca con serio peligro, con un disparo de Barcola al larguero y nuevas intervenciones del guardameta. Mermada la energía física, Valverde tiró de banquillo en busca del oxígeno que le empezaba a faltar al equipo.

Resistió el Athletic e incluso se estiró en el tramo final del partido, haciendo soñar a una hinchada indesmayable. Le faltó aliento a Nico Williams, cuya pubalgia sigue sin permitirle encontrar su mejor versión.

El Athletic viajará el 21 de enero al estadio del Atalanta y cerrará una semana después en San Mamés ante el Sporting de Portugal. Necesitará ganar los dos partidos, sin depender de sí mismo. La Liga de Campeones está calibrando la capacidad de una plantilla exigida en tres torneos, pues la próxima semana espera el Ourense en el estreno de la Copa del Rey, una competición que siempre ha gustado mucho en Bilbao y que volvió a ganar después de cuatro décadas hace dos temporadas. Tras caer ante el Real Madrid en la Liga y derrotar al Atlético, el equipo de Valverde culminó ante el PSG su semana grande. Y lo hizo sin victoria, pero con honor.

El Athletic sigue sin gol ante el Slavia y se aleja de la clasificación

El Athletic sigue sin gol ante el Slavia y se aleja de la clasificación

Cuando espabiló el Athletic emergió Stanek, capaz de neutralizar hasta tres ocasiones consecutivas de los rojiblancos en el comienzo de la segunda parte. Tras un primer tiempo pobre y contenido, se decidió a jugar el conjunto de Ernesto Valverde, mostrando las costuras de un Slavia vulgar. El guardameta local sacó del apuro a los suyos en un disparo de Robert Navarro tras pase de Berenguer, otra llegada de Guruzeta y un nuevo cabezazo de Navarro, éste frustrado de manera espectacular.

[Narración y estadísticas (0-0)]

Todo sucedió después del paso de los vestuarios. Fue a poco más de media hora para la conclusión cuando entraron Nico Williams y Selton Sánchez con el fin de revitalizar a un equipo decidido a buscar un triunfo que precisaba como el comer. La mejoría no fue suficiente. Con tres jornada por delante y a la espera de recibir al Paris Saint Germain, el Athletic queda en una situación precaria para ingresar entre los 24 primeros y disputar el playoff.

Ratificado el liderato en la liga checa después de vencer en la pasada jornada al Bohemians 1905, el Slavia de Praga también pretendía mantener sus opciones de clasificación en un torneo de mucha mayor exigencia. Después de dos empates y dos severas derrotas, al equipo de Jindrich Trpisovsky le urgía la victoria, apremio compartido con su rival.

El Athletic llegaba con una deriva inquietante, también en la competición doméstica, tras salir goleado del Camp Nou. A diferencia del pasado curso, en el que fue semifinalista de la Liga Europa, la Champions no sólo le estaba viniendo grande sino que además cobraba un peaje en el torneo que Valverde reivindica como aquel donde su equipo ha de poner mayor atención.

El primer tiempo respondió al papel que les corresponde a ambos equipos, al menos en lo que va de torneo. Más allá de la buena aplicación defensiva, el Athletic dijo poco ante un rival que daba muestras de vulnerabilidad. Un disparo de Sancet tras la recuperación de Guruzeta pudo adelantar en el minuto 5 al equipo vasco. Rechazó Stanek , el mejor de la noche. Con un juego bastante básico, los checos buscaban el camino más corto hacia la meta de Unai, con el gigantesco Chory como referencia ofensiva.

Valverde se guardó de inicio a Nico Williams y Jauregizar. Se trataba de llegar indemnes al descanso y buscar después algunos minutos de calidad del menor de los Williams, quien, limitado por la pubalgia, está lejos de su plenitud.

Resultado hueco

El empate era un resultado hueco para ambos, más aún para los locales, que partían con un punto menos que su rival, de ahí que el partido se animase en el tramo final, una vez que el Slavia dio un paso adelante.

Tiene varios problemas serios el Athletic esta temporada. El mayor de ellos es la falta de acierto ante la portería, que evidenció de nuevo en un partido en el que, sin hacer demasiado, bien pudo ganar. Las lesiones, tan significativas como la de Iñaki Williams, aún con peso en el equipo, y el preocupante momento de hombres como Sancet, a quien ya no le quedan demasiadas excusas, se suman a la corta de longitud de una plantilla que no alcanza.

Dejó algún detalle Selton y lo intentó Nico, sin apenas suerte. Fue el Athletic el que terminó en el área contraria, ya poco expuesto a las contras del Slavia. Unai Gómez tuvo un rato para desempeñar el papel que le ha sido asignado en los últimos partidos, como circunstancial delantero. Son ya ocho encuentro consecutivos sin ganar fuera de casa los del conjunto vasco, que ha perdido seis de ellos y, además del empate de ayer sólo presenta el logrado ante el Elche.

El sábado aguarda el Levante en el campeonato de Liga, el torneo al que, salvo una súbita reacción en lo que resta de esta primera fase de Champions, podrá dedicarse en cuerpo y alma.

"Tiene un desparpajo y una calidad que llaman la atención": Selton Sánchez, un guiño de ilusión para el decaído Athletic

“Tiene un desparpajo y una calidad que llaman la atención”: Selton Sánchez, un guiño de ilusión para el decaído Athletic

Hay que viajar hasta el 31 de agosto, con el 1-2 ante el Real Betis, en el estadio de La Cartuja, para encontrar la última victoria del Athletic a domicilio. En la tercera jornada de Liga el equipo vasco compartía liderato con el Real Madrid, ambos con tres triunfos. Poco tardaron en difuminarse aquellos esperanzadores inicios de curso. Goleado el pasado sábado en la vuelta del Barcelona al Camp Nou (4-0), el conjunto que entrena Ernesto Valverde visita este martes al Slavia de Praga en la quinta fecha de la Liga de Campeones obligado a ganar si no quiere que sus opciones de terminar entre los 24 primeros queden en algo casi remoto.

Este Athletic tristón, sin gol, octavo en el torneo doméstico, vigesimoséptimo en la Champions, con Nico Williams mermado por una pubalgia y con una poblada enfermería, mira con ilusión a algunos jugadores que han precipitado su ingreso en el equipo por las delicadas circunstancias. Por su atrevimiento e instinto, destaca Selton Sánchez, un media punta nacido hace 18 años en Durango, de madre brasileña y padre vasco.

En los poco más de 20 minutos de los que gozó en su estreno con el primer equipo, en St. James' Park, tuvo un papel dinamizador, ya con el Newcastle ganando por el 2-0 que sería definitivo. Salió en el minuto 70 por Jauregizar y, entre otros detalles, dejó una sugerente cuchara para Unai Gómez, quien, al igual que en Barcelona, ocupó la plaza de delantero centro.

Empezó la temporada con el Baskonia, club que mantiene un convenio con el Athletic, en Segunda Federación. Después disputó la Youth League con los juveniles rojiblancos, con gol y asistencia en la goleada a domicilio al Borussia Dortmund (0-4). Antes de dar el salto con los mayores, pasó por el Bilbao Athletic.

Titular frente al Oviedo

Satisfecho con su rendimiento ante el Newcastle, Valverde le puso como titular frente al Oviedo, en el que fue su debut en San Mamés. Otra muestra de su desenfado fue una rabona que, aun sin tener mayores consecuencias, provocó el lógico asombro en la grada, ganándose que muchos aficionados corearan su nombre cuando fue relevado pasada una hora de partido.

«Tiene una calidad y un desparpajo que llaman la atención, no rehúye el esfuerzo y va hacia delante. Hay muchas esperanzas puestas en él. Tiene 18 años y todavía tiene que hacerse muscularmente», valoró su entrenador, que también le ha incluido en la convocatoria para el encuentro en la capital checa.

Además de la vistosidad de sus acciones, el chico se aplica con esmero a la hora de cumplir las instrucciones que le llegan desde el banquillo. Así volvió a hacerlo en un ejemplar despliegue físico durante el encuentro ante el conjunto asturiano, cuando Valverde le pidió saltar en la presión. Primo del ex jugador del Liverpool Roberto Firmino, ahora en el Al Sadd de la liga quatarí, tiene contrato hasta 2029 y una cláusula de rescisión de 30 millones de euros. Es, sin obviar a Asier Hierro, que también está en el grupo que viajó a Praga, y Nico Serrano, ausente en esta ocasión por una lesión muscular, la figura más visible de los jóvenes del Athletic.

La sequía de Sancet

Los vizcaínos han perdido seis de sus últimos siete partidos fuera de casa, con un empate a cero, ante el Elche, como mayor cosecha. En Europa, cayeron como locales ante el Arsenal y, además de contra el Newcastle, también cedieron en su visita al Dortmund (4-1). Sólo han superado al Qarabag (3-1). Si en el continente, con cuatro tantos, son uno de los equipos menos fecundos, en la Liga EA Sports únicamente suman 12 en 13 partidos, sólo por encima de Alavés, Osasuna y Oviedo.

Oihan Sancet, con 17 tantos, máximo realizador del equipo en el pasado ejercicio, sólo suma uno en éste y se encuentra lejos de su mejor forma después de un período señalado por las lesiones. Fue expulsado el sábado en el Camp Nou por una patada alevosa a Fermín. Gorka Guruzeta es el más fecundo este curso, con cuatro tantos, tres de ellos en Champions. Maroan, que en principio contó con la confianza de Valverde, estará tres meses de baja.

Otra victoria asamblearia

Otra victoria asamblearia

Actualizado Domingo, 23 noviembre 2025 - 22:29

Casi siempre hubo un líder. Lo fue Manolo Santana, en las dos finales perdidas frente a Australia (Sidney, 1965 y 1967). Lo fue Juan Carlos Ferrero, en la primera de las ya siete Copa Davis conquistadas por España, también, aquella vez en casa, Barcelona, frente a los aussies, (2000), y lo fue Rafael Nadal, quien emergió como tenista ante Estados Unidos, en Sevilla (2004), y resultó crucial en 2009, de nuevo en Barcelona, contra la República Checa, en 2011, Sevilla, contra Argentina, y en 2019, Madrid, frente a Canadá. Pero el triunfo que comparte mayores analogías con el que ahora celebra nuestro tenis fue el logrado en 2008, en Mar del Plata, ante la albiceleste. Lesionado Nadal, fue aquella una victoria coral, con Feliciano López y Fernando Verdasco como héroes insospechados. Fue también la primera lograda a domicilio.

BARCELONA / 2000

La eclosión de Ferrero

El viejo anhelo se consumó en el Palau Sant Jordi. Era arcilla, la oportunidad soñada, pero venía una poderosa Australia capitaneada por el legendario John Newcombe. Incluso fuera de su entorno natural, Lleyton Hewitt y Patrick Rafter infundían el respetosuficiente. España estrenaba capitanía colegiada: Javier Duarte, el encargado de ocupar la silla, junto a José Perlas, Juan Bautista Avendaño y Jordi Arrese. Carlos Moyà, que arrastraba malos resultados, se quedófuera del equipo. Y Álex Corretja, pese a contar con el mejor ránking de todos los integrantes, fue relegado al partido de dobles (donde brilló junto a Joan Balcells). Fue la eclosión de Ferrero, quien ganó sus dos partidos y en 2003 levantaría la copa en Roland Garros y se subiría al número 1 del mundo tras disputar contra Andy Roddick la final del Abierto de Estados Unidos. España venció a Australia 3-1.

SEVILLA / 2004

Irrumpe Nadal

El G4 se quedó en G3 tras la marcha de Duarte. En una decisión arriesgada y valiente, mal encajada por el de Villena, los capitanes sacrificaron a Ferrero para apostar por Nadal, entonces un intrépido zurdo de 18 años que contaba con un único título, suscrito meses años en Sopot. Nadal derrotó a Andy Roddick entonces número 1 del mundo, en cuatro sets. Fue también el desquite de Moyà, vencedor de sus dos individuales, ante Mardy Fish, y en el definitivo encuentro frente a Roddick. España superó a Estados Unidos 3-2, tras perder el dobles y con la testimonial derrota de Tommy Robredo contra Fish en un punto que ya no importaba.

MAR DEL PLATA / 2008

El triunfo de los 'galácticos'

Pocos daban un peso por España en su visita a Argentina. Sin Nadal, y con Ferrer en horas bajas por problemas personales, los locales, con David Nalbandián y Juan Martín del Potro, asomaban como claros favoritos en la abrasiva atmósfera de Mar del Plata. Emilio Sánchez ejercía ya como único capitán, de vuelta a la vieja usanza. Feliciano López dio el gran golpe al derribar a Delpo y compartió voluntad y acierto en el tándem junto a Verdasco para tumbar a Nalbandián y Agustín Calleri. Verdasco cerró la gesta venciendo a José Acasuso. Los galácticos, como se conocía a la exótica pareja española, dieron la cara. Argentina 1 España 3.

BARCELONA / 2009

Ferrer es de acero

Radek Stepanek desplegaba todos sus encantos tenísticos y dominaba a Ferrer por dos sets a cero en el inicio de la final. Tan sólo había consentido tres juegos al hercúleo tenista de Jávea en los dos primeros parciales. Pero el hoy capitán español protagonizó una asombrosa reacción para imponerse por 8-6 en el quinto y dejar la serie encarrilada después del cómodo triunfo previo de Nadal ante Tomas Berdych. Feliciano López y Verdasco, consolidados como pareja, dejaron el domingo como un día puramente festivo con su triunfo ante los dos singlistas checos. España venció 5-0 y se consolidó como la potencia hegemónica.

SEVILLA / 2011

No hubo revancha

Tres años después de Mar del Plata, Argentina se presentó en Sevilla dispuesta a la réplica. Del Potro, víctima de las iras de Nalbandian en la final perdida por su país como anfitrión, era esta vez el principal depositario de las ilusiones de los suyos. Peleó hasta el límite en su primer individual, pero también se encontró con la resistencia de Ferrer, ganador en otros cinco parciales. El pinchazo de los 'galácticos' quedó subsanado en el cuarto punto, con victoria de Nadal ante Delpo. No hizo falta jugar más. España 3 Argentina 1. Era la segunda Davis de Albert Costa al frente del grupo.

MADRID / 2019

La elegía de Bautista

España también prosperó en el estreno del formato Piqué, que rompía con la tradición del torneo. En Madrid, en la Caja Mágica, en una semana frenética, de nuevo fue Nadal quien sostuvo al equipo hasta la victoria en el partido definitivo contra Canadá, con Denis Shapovalov al otro lado. Pero Roberto Bautista quedará como el hombre de la ya penúltima Ensaladera española. Después de abandonar la concentración del equipo de Sergi Bruguera por el fallecimiento de su padre, regresó dos días después y sentó las bases del triunfo al imponerse a Felix Auger-Aliassime.

Björn Borg: "Volví al tenis tras mi retirada porque temía morir"

Björn Borg: “Volví al tenis tras mi retirada porque temía morir”

Tanto tiempo después, Björn Borg (Estocolmo, 1956), un tenista que trascendió como ningún otro hasta entonces las lindes de la cancha, ofrece su propia versión de los hechos en una autobiografía coescrita con su esposa Patricia. Los hechos fueron, telegráficamente: 11 títulos del Grand Slam entre 1974 y 1981, una profunda revolución en el concepto del juego, un colosal impacto mediático y popular, una fascinante rivalidad con John McEnroe, una abrupta retirada con tan sólo 26 años y un regreso fallido y fugaz. De todo ello, y de sus efectos nocivos, da cuenta, con estilo frío, quirúrgico, en Latidos. Björn Borg. Memorias, editado en España por Alianza Editorial. Atiende a EL MUNDO en conversación telefónica desde Estocolmo.

¿Por qué ha decidido escribir ahora su autobiografía?
Tuve muchas ofertas en los años noventa, de Inglaterra y Estados Unidos. Les dije que no estaba preparado. Luego las ofertas se sucedieron, pero seguía sin encontrarme listo. Aunque tenga a un gran periodista o escritor como interlocutor, si no tengo confianza con él no soy capaz de sincerarme. Mi mujer está muy vinculada al mundo universitario, es una gran lectora y escribe mucho. Una noche, cenando, le propuse la idea de escribir el libro. Se sorprendió, me pidió tiempo para pensarlo, y al día siguiente me dijo que sí. Llevamos 25 años juntos. Conoce mi vida, conoce el tenis y ha viajado conmigo alrededor del mundo. Nos llevó tres años completarlo.
Al final de la obra, desvela que padece cáncer de próstata. ¿Cómo se ha enfrentado a ello?
Me lo comunicaron en septiembre de 2023. Mentalmente fue durísimo. Tenía que ir a Vancouver como capìtán del equipo europeo de la Laver Cup a finales de mes. Me recomendaron que no fuera, pero acudí. Al regreso, fui al hospital en Estocolmo y me dijeron que estaba muy mal y que debía someterme a una operación en febrero. El tiempo que transcurrió hasta la operación fue terrible. No paraba de pensar. La intervención salió bien. Me someto a chequeos cada seis meses. Ahora me encuentro bien.
Volvamos al tenis. Un campeón indestructible como era usted se tornó vulnerable sin una raqueta en la mano.
Lo dejé a los 26 años porque no me divertía y carecía de motivación. Perdí a buena parte de mis amigos y la esencia de cuanto me rodeaba. Entré en una vida distinta, en años oscuros. Me preguntaba continuamente por qué no había seguido vinculado al tenis de otro modo en lugar de tomar decisiones estúpidas. Incluso ahora me lo sigo preguntando.
Parece un caso elocuente de alguien devorado por su propio éxito.
Encontrar un equilibrio en la vida resulta muy difícil. Cometí errores de manera contumaz. Cuando regresé en Montecarlo, en 1991 [perdió en dos sets ante Jordi Arrese en un acontecimiento que se tornó en decepción] no lo hice porque hubiese recuperado el deseo de competir, sino para encontrarme a mí mismo. Temía morir. Quería seguir viviendo. Tal vez si no hubiera vuelto ahora mismo no estaría hablando con usted. Parece que siempre he tenido a un ángel de la guarda a mi lado, que me ha permitido escapar de la muerte. Fueron años muy, muy oscuros, llenos de demonios.
¿Qué buscaba en las drogas?
Si no eres feliz, pretendes escapar. Drogas, pastillas o demasiado alcohol para huir de la vida. Estaba completamente perdido.
Cree que la necesidad de tener siempre una mujer a su lado tuvo que ver con la soledad que sintió en la pista.
Necesitar siempre compañía ha sido siempre un problema para mí. Empezaba una relación sin haber concluido la anterior. Pero, paradójicamente, cuando mejor me he sentido es cuando he saltado a una pista de tenis, allá donde nadie podía perturbarme, un lugar donde ser yo, estar tranquilo, sentir armonía.
Como explica en el libro, su generación cambió el tenis y lo convirtió en un deporte de masas.
Creo que hicimos mucho por el tenis. Además de llevar el juego a otro nivel, éramos personalidades distintas, capaces de enriquecer la competición. Hoy es un deporte completamente distinto, la pelota se golpea mucho más fuerte, pero también cuenta con muchos atractivos. Ahora mismo la rivalidad entre Alcaraz y Sinner es increíble, procuro no perderme ninguno de sus enfrentamientos. Me encanta seguir vinculado al tenis, porque es algo que está muy cerca de mi corazón.
¿Qué tenía de especial su rivalidad con McEnroe en comparación con la que ha citado o con la de Nadal y Federer o el mallorquín y Djokovic?
Cada vez que jugábamos ofrecíamos grandes partidos y disputamos finales inolvidables en Wimbledon. La gente las sigue recordando. La rivalidad es muy importante para elevar el interés por un deporte, pero no creo que fuera mejor ni peor que otras.
Además de su familia, hay dos personas de gran peso en su vida: Lennart Bergelin y Vitas Gerulaitis.
Fui de los primeros tenistas que viajaba con entrenador. Bergelin fue para mí como un segundo padre. Gerulaitis fue un gran amigo. Vino a visitarme varias veces a Estocolmo y trabamos una estrecha relación más allá del tenis. Era una gran persona. Todavía le echo de menos.
Admite que la codicia por el dinero le llevó a tomar decisiones equivocadas.
Cuando la fama irrumpe en tu vida, la gente espera mucho de ti y eso tiene un efecto perturbador. Puedo entenderlo, pero lo más importante para mí siempre ha sido mi familia.
¿Cuál es el principal consejo que le ha dado a su hijo Leo, que juega en el circuito profesional?
Le gusta el tenis, trabaja duro y tiene su propio equipo. Alguna vez vamos a verle jugar, mi esposa, Patricia, y yo, y sabe que si necesita cualquier cosa puede contar conmigo.
Al igual que Federer, usted era conflictivo en la pista en sus inicios...
Cuando tenía 12 años, rompía raquetas, protestaba, era muy malo. Me suspendieron durante seis meses y cuando volvi ya no abría la boca porque temía que volvieran a castigarme. Así, año tras año fui aprendiendo a no mostrar mis emociones. Me llevo tiempo aprender a comportarme. Luego me bautizaron como Ice Borg.
¿Ha pensado en hasta dónde pudo llegar en el caso de prolongar su carrera?
Tal vez hubiera ganado más títulos y quizás algunos majors más. Quién sabe. Cuando me retiré estaba jugando bien.
Alcaraz posee más argumentos que ningún otro español para consagrarse como maestro

Alcaraz posee más argumentos que ningún otro español para consagrarse como maestro

Novak Djokovic, ausente este año por problemas físicos, ha ganado siete veces las ATP Finals. Roger Federer lo hizo en seis. Hasta Andy Murray, campeón en 2016, se llevó un título en el torneo que reúne a los ocho mejores jugadores del año. De aquel grupo de élite que gobernó el tenis durante más de tres lustros (el escocés con mucho menor protagonismo) sólo Rafael Nadal fue incapaz de levantar la copa. El poseedor de 22 títulos del Grand Slam chocó año tras año con la mayor destreza de sus oponentes en pista cubierta y tampoco tuvo fortuna con las lesiones; fueron varias las temporadas en las que no pudo disputar el torneo, pese a que había reservado plaza con rotundidad.

Resulta difícil imaginar que Carlos Alcaraz no vaya a ganar las ATP Finals. A sus 23 años, con seis títulos del Grand Slam, ya se ha clasificado para cuatro ediciones, aunque en 2022 no pudo jugar por lesión. De sus 24 títulos, sólo ha ganado uno en superficie indoor, el pasado febrero, en Rotterdam. Sin embargo, su constante progresión, explicitada con su presencia en la final del domingo ante Jannik Sinner y la distancia establecida en cualquier tiempoy lugar sobre el resto de sus adversarios al margen del italiano le acreditan como un más que potencial campeón de la Copa de Maestros en los próximos cursos.

Finales a cinco sets

Expresaba Álex Corretja en las vísperas de la final su deseo de que Alcaraz se sumase a él y a Manuel Orantes como el tercer campeón español de un torneo poco amable con los tenistas de nuestro país. Orantes lo ganó en Houston,en 1976, tras superar en la final a Wotjek Fibak cuando la final se disputaba al mejor de cinco sets. Del mismo modo lo hizo en 1998 el hoy comentarista, quien neutralizó dos sets adversos en la final ante Carlos Moyà, en una réplica casi inmediata a su derrota meses antes en la final de Roland Garros.

Nadal perdió dos finales, la de 2010, ante Federer, y la de 2013, frente a Djokvovic. También entraron en la lucha directa por el título Juan Carlos Ferrero, superado por Lleyton Hewitt en 2002, y David Ferrer, neutralizado por Federer.

Semifinalista en 2023 (Djokovic) y eliminado en la fase de grupos un año después, Alcaraz ha dado un salto cualitativo después de llegar mejor que cualquier otro año al tramo final del calendario. Ganó el ATP500 de Tokio y su tropiezo de entrada en el Masters 1000 de Paris-Bercy tal vez hasta le viniese bien para evitar una cierta saturación competitiva antes de una cita en la que no anduvo demasiado lejos del éxito pleno.

Sinner se zafa de Zverev para llegar a semifinales en Turín

Sinner se zafa de Zverev para llegar a semifinales en Turín

Había argumentos contundentes para vislumbrar una victoria de Jannik Sinner ante Alexander Zverev en la segunda jornada del Grupo Bjorn Borg, que se disputó este miércoles en Turín. El italiano, defensor del título, venía de conseguir ante Felix Auger-Aliassime su vigésimoséptimo triunfo consecutivo bajo techo, donde no cede desde que perdió ante Novak Djokovic la final de estas ATP Finals en 2023. En este mismo escenario, la secuencia era de 12 sets seguidos desde que el año pasado se convirtió en el primer jugador en ganar el torneo sin ceder un parcial.

El estrecho 5-4 favorable a Sinner en el cara a cara entre ambos quedaba relativizado por el marcador más próximo: victoria del transalpino por 6-0 y 6-1 en semifinales del Masters 1000 de Paris-Bercy, y por los que le precedieron este mismo año, recientemente en la final de Viena y al comienzo del curso en la del Abierto de Australia.

El alemán, campeón del torneo en 2018 y 2021, volvió a caer, por tercera vez en los últimos 17 días, ante el hombre que gracias a su triunfo se convirtió en el primer semifinalista del torneo. Sinner venció por 6-4 y 6-3, en una hora y 37 minutos, ratificando su autoridad. Tuvo sus opciones de abrir la confrontación Zverev, pero no fue capaz de convertir ninguna de sus siete posibilidades de ruptura.

Otra variante más

A la solidez que le distingue, agregó el también ganador de Wimbledon en este 2025 una variante poco frecuentada en su juego. Se aventuró, casi siempre con éxito, en la utilización de la dejada, tal vez estimulado por la reactualización del golpe que ha llevado a cabo Carlos Alcaraz desde su estallido en el circuito.

Sinner sostiene así su candidatura a terminar el año como número 1 del mundo, si bien éstas fenecerán en la noche del jueves si Alcaraz gana a su compatriota Lorenzo Musetti y suma su tercera victoria en la fase de grupos.

Zverev sigue vivo y se jugará plaza en semifinales ante Auger-Aliassime, que venció en el otro partido del miércoles al debutante Ben Shelton (4-6, 7-6 [7], 7-5). Al igual que le sucediese en su primer encuentro, el estadounidense volvió a emitir síntomas de bisoñez y dejó escapar un triunfo que tuvo muy cerca.

Sinner logra ante Auger-Aliassime su vigesimoséptima victoria consecutiva bajo techo

Sinner logra ante Auger-Aliassime su vigesimoséptima victoria consecutiva bajo techo

Son ya 27 victorias consecutivas las que ha suscrito en pista cubierta Jannik Sinner, que este lunes derrotó a Felix Auger-Aliassime en el inicio de la defensa de su título en las ATP Finals de Turín. El número 1 del mundo, rango que cederá si Carlos Alcaraz suma tres victorias en la fase de grupos del torneo o alcanza la final, venció por 7-5 y 6-1 al mismo hombre a quien derrotó recientemente en la final del Masters 1000 de Paris-Bercy.

El canadiense, un tenista especialmente cualificado en este tipo de superficies, sólo presentó oposición en el primer parcial, para sucumbir después ante un hombre que maneja todos los resortes en indoor. Este miércoles buscará frente a Alexander Zverev, ganador ante Ben Shelton en su debut, una plaza en las semifinales, en el que será el segundo partido del Grupo Bjorn Borg.

Sinner queda ahora a dos victorias de igualar uno de los registros de Roger Federer, quien encadenó 29 triunfos bajo techo entre los años 2010 y 2012. Está a gran distancia aún de John McEnroe, impoluto a la luz de los focos en una secuencia de 47 victorias entre 1978 y 1987. Novak Djokovic, ausente en esta edición tras salir campeón en Atenas, con 35, de nuevo Federer, con 33, e Ivan Lendl, con 32, aún le preceden en la lista.

El italiano, que ha renunciado a liderar a su país, ganador de las dos últimas ediciones, en las Finales de la Copa Davis que se celebran la semana próxima en Bolonia, tiene en este torneo su último gran objetivo de una temporada en la que ganó Wimbledon frente a Alcaraz y se vio superado por el español en las finales de Roland Garros y el Abierto de Estados Unidos.

Sus posibilidades de volver a cerrar el curso como número 1 pasan por ganar el título y esperar que su gran rival no consiga esas tres victorias en el round robin ni alcance el partido definitivo.

En el otro partido de la jornada de este lunes, dentro del Grupo Jimmy Connors, Taylor Fritz derrotó a Lorenzo Musetti, que ha entrado en el torneo gracias a la baja de Djokovic, por 6.3 y 6-4. El estadounidense se medirá este martes con Alcaraz (14.00 h., Movistar), quien se impuso el domingo, también en dos sets, a Alex de Miñaur. Fatigado después de la durísima final de Atenas que perdió ante Nole, Musetti poco pudo hacer ante la eficacia del estadounidense, que cerró el encuentro con 13 aces.

El Newcastle castiga por arriba a un debilitado Athletic

El Newcastle castiga por arriba a un debilitado Athletic

Los peores augurios se cumplieron para el mermado Athletic en St James' Park, con su tercera derrota en cuatro partidos de la Liga de Campeones. El Newcastle superó a la apañada formación que pudo presentar Ernesto Valverde, con un ejercicio de autoridad en el juego aéreo y una mayor determinación en sus acciones. Sin delanteros y timorato en ambos goles, el equipo vasco se fue diluyendo tras un prometedor inicio y quedó expuesto a una derrota aún más concluyente. Oscuro horizonte en el regreso a la máxima competición continental. Demasiadas tareas pendientes, con viaje al campo del Slavia de Praga y visita del PSG a San Mamés como próximos compromisos.

Llegaba el Athletic decaído, inmerso en una crisis que alimenta la posibilidad de un cambio en la dirección del equipo al final del curso. Los malos resultados, el juego deficiente y los sucesivos problemas físicos, que han puesto el foco sobre la adecuada preparación del equipo, sugerían un partido amargo para los vascos, más aún frente a un rival que empuja lo suyo al amparo de su afición y penaliza cualquier desliz merced a su fútbol vigoroso y a la inusual corpulencia de algunos de sus futbolistas.

Con las derrotas frente al Arsenal y el Borussia Dortmund y un solo triunfo, ante el Qarabag, en la tercera jornada, el Athletic viajaba no sólo justo de efectivos, particularmente en la delantera, sino también de puntos, que ya son urgentes mediada la liga regular de una competición con un efecto perturbador en el campeonato doméstico, donde, a juicio de Valverde, ha de depositar el equipo sus mejores energías.

Errores defensivos

Guruzeta, con fiebre, se unió poco antes del partido a la lista de ausentes en el ataque y Unai Gómez, un centrocampista de combate, jugó como hombre más adelantado. Siguieron los contratiempos. En once minutos el Athletic había visto perforada su portería en dos ocasiones, la primera de ellas invalidada por fuera de juego. No así el remate de cabeza de Burn, uno de los gigantes locales, tras una falta botada con mimo por Trippier. El error en la marca fue elocuente.

Reaccionaron bien los vizcaínos, con un remate de Unai Gómez en el interior del área que rechazó Pope y un gran disparo de volea de Adama que murió en el poste. Con la línea defensiva adelantada, el Athletic lograba neutralizar las pretensiones de su adversario y gobernó el encuentro durante algunos minutos. Faltaba amenaza, más allá de esas dos oportunidades. Poco a poco el Newcastle se afinó en el centro del campo, pero perdió a Gordon, capaz junto a Burn de darle profundidad por la izquierda, antes del descanso.

El cabezazo de Joelinton a centro de Barnes recién iniciada la segunda mitad, ante la inacción de la defensa, dejó definido el encuentro. Quedaba mucho por delante, pero, más allá de un disparo de Nico Serrano, que entró por Robert Navarro, rechazado por el arquero, el Athletic apenas daba señales de vida, como si estuviera más preocupado de minimizar daños. Noche especial para Selton, un juvenil que hizo su debut y mostró finura en un pase de vaselina al que a punto estuvo de llegar Unai Gómez.

Las mejores noticias emergieron del banquillo. Selton, Hierro y Serrano añadieron vitalidad a los rojiblancos, mejorando la circulación de la pelota y alejando el temor a una goleada. Se estiró el Athletic e hizo trabajar a Pope en un tramo final estimulante.

Brotes verdes, algo de oxígeno anímico para un Athletic que ha encadenado tres derrotas consecutivas, pues venía de perder en Getafe y de caer ante la Real Sociedad en Anoeta. A la espera de recuperar juego y futbolistas, asoman alternativas de futuro.