Los 68 metros del récord de Güler en la guardería de Arbeloa: "Me ha recordado a la Quinta del Buitre, seguro que Emilio está orgulloso"

Los 68 metros del récord de Güler en la guardería de Arbeloa: “Me ha recordado a la Quinta del Buitre, seguro que Emilio está orgulloso”

Dani Carvajal, Fran García y el joven Thiago Pitarch, de 18 años, salieron en el once inicial. En el minuto 58 le tocó el turno a Gonzalo García y a Dani Yáñez, en el 61 a Diego Aguado y en el 63 a Manuel Ángel y César Palacios. En total, ocho canteranos, siete a la vez sobre el césped, y seis de ellos con 21 años o menos y nacidos en España. Esto último por primera vez en la historia del Madrid en Liga. Y todo mientras Arda Güler se coronaba con el gol más lejano de la historia del torneo. El 4-1 ante el Elche tuvo de todo.

"Creo que me puedo morir tranquilo después de una noche como la de hoy. Hablaba con Yáñez y Aguado ahora, que fueron los primeros jugadores a los que entrené cuando tenían 13 o 14 años, y poder darles la oportunidad de jugar en el Bernabéu es un sueño cumplido para mí", reconoció el técnico, cuyo primer paso en Valdebebas fue hacerse cargo del Infantil A en 2020. En ese equipo estaba, entre otros, Yáñez y Aguado.

De hecho, Yáñez se ha convertido a sus 18 años y 351 días en el segundo español más joven en dar una asistencia en Liga para el Madrid en el siglo XXI, después de Javi García en 2004. Un dato que habla de su precocidad, como la de Pitarch o Aguado, los tres nacidos en 2007. En el caso de Manuel Ángel, Palacios y Gonzalo son de 2005.

"Sumados a Carvajal, canterano por antonomasia, así como a Fran, Thiago, César, Gon... es algo indescriptible. Muy feliz y orgulloso. No es sólo ponerlos, sino cómo han jugado. Les he enseñado bien porque han demostrado muchísimo talento, calidad y personalidad. Es una noticia fantástica. Y todos son un gran ejemplo", reflexionó Arbeloa, que fue el primero en mencionar a la Quinta del Buitre, la generación icónica de la cantera del Madrid.

"Me ha recordado a lo que era el Madrid de la Quinta, seguro que Emilio (Butragueño) estará orgulloso. Es un día para recordar para todo el madridismo", insistió Arbeloa, que asegura que cada canterano "es diferente" y que no todos necesitan salir cedidos para luego volver.

"Lo que yo he podido vivir es salir y volver. Pero tenemos el caso de Nacho. El de Carvajal, que se fue y volvió. Cada caso es diferente. Dar ese paso en la élite ayuda a desarrollarse y a tener minutos, que aquí es complicado. Lo importante es que haya canteranos en la plantilla, son necesarios, aportan talento y ADN, transmiten a los que vienen de fuera. Ojalá en el futuro siga habiendo, esté quien esté en esta silla", aseguró.

El otro protagonista de la noche fue Arda Güler, que dejó uno de los mejores goles de la historia de la Liga. El más lejano: 68 metros. Según 'Misterchip', es la mayor distancia de un gol junto a la de Antonio José, del Numancia, contra el Sevilla en 2004. Y recordó, además, al de Lasa ante el Sevilla en 1995, un tanto que se rememoró en los pasillos de Chamartín en la noche del sábado. Ese había sido el último gol de un madridista desde campo propio en Liga.

Y no es la primera vez que el turco intenta algo así. En Pamplona, ante Osasuna, su disparo desde el centro del campo se estrelló en el larguero. "Una vez dio al larguero contra Osasuna y hoy la ha enchufado. Tiene ese golpe maravilloso... un golazo", reconoció Brahim. "Hay que traer un marco y ponerlo en un cuadro. Es una cosa insólita. Maravillosa. He visto a todos llevarse las manos a la cabeza, yo también. Merece la pena haber pagado una entrada, o dos o tres, por ver lo que ha hecho", señaló Arbeloa, al que Güler se abrazó después de celebrar el tanto con sus compañeros del banquillo.

El turco se acercó corriendo hacia el área técnica e hizo una piña con Rüdiger, Valverde, Vinicius y la mayoría de integrantes madridistas antes de abrazar a su entrenador. "Vi al portero, que no estaba en una buena posición, así que lo intenté y marqué...", aseguró Güler en los micrófonos de Real Madrid Televisión.

Valverde vuela y Güler se inventa un gol histórico en el festival del 'baby' Madrid de Arbeloa

Valverde vuela y Güler se inventa un gol histórico en el festival del ‘baby’ Madrid de Arbeloa

En unos años nos acordaremos de aquella semana de marzo en la que Fede Valverde fue el mejor futbolista del mundo. Después de los tres tantos al Manchester City, el uruguayo mantuvo la flecha para arriba con el golazo que sentenció al Elche en el Bernabéu. El segundo de los blancos tras el de Rüdiger para volver a situarse a un punto del Barça. Un triunfo cómodo para este 'baby' Madrid con el que terminó Arbeloa, con hasta ocho canteranos en total y con Güler anotando desde su campo un gol histórico. El cuarto de los suyos.

No le importó al técnico el esfuerzo del miércoles o lo decisivo del duelo del martes en Manchester para decidir su once inicial. Quiso mantener la inercia positiva de su columna vertebral evitando demasiadas rotaciones a pesar de las diez bajas. Ahí estaban Rüdiger, Tchouaméni, Valverde y Vinicius junto a Brahim, Thiago o Huijsen. Las únicas novedades fueron Carvajal, Fran García y Camavinga. El resto, los del City. Porque a pesar de que la Champions estaba en juego en 72 horas, el Madrid y Arbeloa quieren aprovechar el empujón continental para insistir en la carrera por la Liga.

El ambiente, eso sí, no fue igual. El equipo notó la pausa tras el delirio, la marcha menos del campeonato doméstico con respecto a la Copa de Europa. Menos adrenalina, menos ruido. Enfrente, el Elche quiso proponer, guiado por un Sarabia imparable en la banda, enérgico, quizás demasiado. Los alicantinos dominaron la posesión pero sin meter miedo a Courtois. Un dominio estéril, más táctico que punzante. El Madrid compró el desarrollo del duelo. Le gustó. Aguantó atrás, presionó cuando vio opción y corrió cuando el partido lo necesitó. Al descanso lo tenía sentenciado.

La primera media hora fue de siesta, casi sin ocasiones claras. Algún acercamiento tímido del Elche, algún disparo lejano del Madrid, el cambio de Pedrosa por Sangaré tras el choque de éste con Camavinga y poco más. No había runrún en Chamartín y todo se jugaba en un espacio de 50 metros, mucho centro del campo, mucho fútbol control de Sarabia, robótico y sin chispa.

El Madrid empezó a conectar con Brahim, el más activo en el primer tiempo, y el andaluz hizo daño a la espalda de los centrocampistas visitantes, que le pararon en falta en varias ocasiones. Una de ellas la aprovechó Fede Valverde para poner en aprietos a Dituro, que rechazó mal hacia el centro del área y el balón acabó en la bota derecha de Rüdiger. El alemán, casi desde el punto de penalti, voleó con fuerza para anotar el primero.

El tanto hizo daño al Elche, que se vio por debajo sin haberse acercado a la portería madridista. En el horizonte del descanso, llegó otro puñal. Valverde recibió de Fran García en la frontal, recortó a Chust y coló la pelota por la escuadra izquierda de Dituro, que no llegó.

El Madrid, que temió un sábado problemático, encontró pronto oxígeno en un duelo cómodo, algo que aceleró las ganas de Arbeloa de «dar valor a la cantera», como había advertido en la previa. «Ellos saben que tienen una gran oportunidad, que el entrenador del primer equipo les conoce mejor que nadie. Saben de la exigencia del Madrid y saben que cuento con ellos», dijo en su primera rueda de prensa tras la salida de Xabi Alonso. Dos meses después, ha cumplido.

Brahim perdonó el tercero justo en la reanudación, eligiendo mal al final de una contra cuando tenía a Vinicius desmarcado para empujar la pelota. Definió con la derecha alto, pero Arbeloa corroboró ahí la superioridad de su equipo. Tocaba rotar.

Sin cumplirse la hora de partido, el técnico salmantino retiró a Vinicius, Valverde y Tchouaméni y dio entrada a Güler, Gonzalo y Dani Yáñez, que debutó en Girona en diciembre de 2024 pero no había vuelto a tener minutos. Un minuto después, fue Diego Aguado quien tuvo su oportunidad al sustituir a Rüdiger. El canterano había debutado en la pasada Copa del Rey, en enero de 2025, ante el Club Deportivo Minera, pero en Liga no había tenido oportunidad.

Por si fuera poco, Arbeloa siguió agitando el árbol de La Fábrica, entrando Manuel Ángel y Palacios, que ya vieron césped en Balaídos, por Brahim y Pitarch. El Madrid disputó media hora con siete canteranos, contando a Carvajal y Fran García, 'rara avis' en el conjunto blanco.

En una de las primeras jugadas, Huijsen cabeceó a la red un gran centro de Yáñez y terminó de definir un partido visto para sentencia antes del descanso. Manuel Ángel, en propia puerta, hizo el del honor del Elche tras un error de Camavinga y Güler dejó un tanto extraordinario desde su propio campo, a unos 60 metros de la portería de Dituro.

El sábado terminó con el Madrid a un punto del líder y con la ilusión de una nueva quinta de jóvenes que puedan aportar al primer equipo.

Álvaro Rodríguez: "Con 18 años no estaba preparado mentalmente para asimilar lo que me estaba pasando en el Madrid"

Álvaro Rodríguez: “Con 18 años no estaba preparado mentalmente para asimilar lo que me estaba pasando en el Madrid”

El joven delantero del Elche, nacido en Palamós e internacional con Uruguay, vive su mejor momento con cinco goles. En la memoria, el debut con el Madrid siendo todavía un niño. «Raúl es el mejor entrenador que he tenido, se merece entrenar al primer equipo», cuenta a EL MUNDO.

La "trampa" del '8' de Kroos y los focos de la capitanía, dolor y gloria de Fede Valverde: "Se puso una presión extra él mismo"

La “trampa” del ‘8’ de Kroos y los focos de la capitanía, dolor y gloria de Fede Valverde: “Se puso una presión extra él mismo”

La histórica primera parte ante el Manchester City le dio la vuelta a la temporada de Fede Valverde. Y quién sabe si a su carrera en el Real Madrid. El uruguayo ha vivido unos meses complicados en Valdebebas, autoexigido por el dorsal número 8 heredado de Toni Kroos, por la responsabilidad del brazalete que dejó Luka Modric y del que se ausentó Dani Carvajal por lesión, y condicionado por un nivel deportivo del equipo que provocó disputas internas y cambios de entrenador. Todos esos ingredientes explotaron en la coctelera del uruguayo, que terminó ante el City conquistando su gran noche en Chamartín.

Pero vayamos por partes para entender la gran liberación que supuso el hat-trick del miércoles para el de Montevideo. «En este año ha madurado mucho», admiten a este periódico los que mejor le conocen. Fede Valverde siempre había sido un complemento. Uno extraordinario, pero un complemento. El cuarto centrocampista al lado de un tridente icónico como el formado por Casemiro, Kroos y Modric, el comodín para todos los entrenadores, el futbolista que hacía grupo a nivel interno, el chico lejos de los grandes titulares. Sin focos.

Todo eso cambió después de la Copa de Europa lograda por el Madrid en Wembley. Kroos dejó su '8' y se lo otorgó a Valverde. Un número y una gran responsabilidad. «Se puso una presión extra él mismo, fue un poco trampa», reconocen en Valdebebas. La ausencia del alemán, el ocaso de Modric y las necesidades del Madrid cargaron la espalda de Valverde, obligado a dar un paso adelante en un centro del campo que no funcionaba igual.

La polémica de Kazajistán

Llegaron las comparaciones, las críticas externas y la reflexión interna en casa con su familia y amigos. Más presión. Y llegaron las lesiones. Y Valverde un día fue mediocentro, otro día extremo y otro día lateral derecho. Y llegaron las ruedas de prensa. Y las frases equivocadas en el momento equivocado sin la explicación ni el contexto adecuado. «No nací para ser lateral», dijo en Kazajistán, en septiembre. Y más críticas. Y llegó el runrún con Xabi Alonso. Y los rumores. Y el foco, junto a Mbappé, Vinicius y Bellingham, para el uruguayo, convertido ya en capitán. «No se puede decir que me niego a jugar», aseguró en un comunicado después de ser suplente, no calentar en la previa y no disputar ni un minuto en Almaty.

En ese momento, Valverde se encerró en terreno propio. Trabajó con su círculo más cercano en cómo darle la vuelta a la situación deportiva, mental y mediática, y encontró premio. «Llevas el '8', pero no tienes que ser Kroos», fue una de las reflexiones finales. El uruguayo lo terminó de entender y la ayuda del entorno, compañeros y cuerpo técnico le empujó a su mejor momento. El City.

De Xabi a Arbeloa

Para Alonso, Valverde era clave, pero las lesiones le obligaron a ponerle de lateral, donde defensivamente sufría a pesar de que con el físico lo compensaba todo. La llegada de Arbeloa y la vuelta de Trent y Carvajal han empujado a Valverde de nuevo al centro del campo, escorado en una banda derecha desde la que puede correr, presionar, apoyar en corto, desmarcarse en largo, llegar al área, defender... Lo hace todo, como en épocas anteriores. «Es el Juanito del Siglo XXI», se empeña en repetir Arbeloa, enamorado del uruguayo.

«Hemos tragado mucha mierda y hemos pasado por momentos malos, creo que bien merecidos, que al final nos han hecho cambiar y madurar», admitió hace dos semanas en zona mixta. Lo decía por el vestuario y por él, que el miércoles ante el City volvió a disfrutar «como hace tiempo que no disfrutar». «Realmente estoy triste», admitió en Kazajistán en septiembre.

A sus 27 años, la crítica a su esfuerzo le dolió más que la futbolística. Pero todo eso parece superado ya por los tres goles al City. De camino, su tercer hijo, otro premio a una temporada que empezó con curvas y puede terminar consolidándole todavía más en el club.

Los tentáculos alargados de Marruecos en el fútbol español: el "no" de Iniesta, la duda de Xavi, la opción Alonso, la insistencia en Pitarch, la final del Mundial...

Los tentáculos alargados de Marruecos en el fútbol español: el “no” de Iniesta, la duda de Xavi, la opción Alonso, la insistencia en Pitarch, la final del Mundial…

El teléfono de Rabie Takassa echa humo. Hoy, ayer y siempre desde hace una década. En 2014 se mudó a Madrid y ha convertido la capital española en el eje neurálgico de su trabajo. Desde ella llama, visita y convence a los futbolistas para que crucen el Estrecho y «vuelvan a casa», a Marruecos. Es el jefe de captación de la Federación africana, el gran culpable de la repatriación deportiva de los Achraf, Brahim o Abde que han transformado la realidad futbolística de la selección marroquí. Una realidad que en el Complejo Deportivo Mohammed VI, centro de operaciones del país a nivel deportivo, quieren llevar a otro nivel de la mano de más talento español: tantearon a Andrés Iniesta, pensaron en Xabi Alonso, insisten en Xavi Hernández y desean a Thiago Pitarch.

Takassa no se conforma, porque tampoco se conforma Fouzi Lekjaa, presidente de la Federación, ni Mohammed VI. El Rey es clave en todos los movimientos del país, incluido ese que pretende 'robarle' la final del Mundial 2030 a España para llevársela a Casablanca, donde están construyendo el estadio más grande del mundo, con capacidad para 115.000 personas. El teórico socio débil de la candidatura lleva varios años moviendo los hilos dentro de la FIFA para ganar cada vez más peso y la amistad entre Mohammed VI, Infantino y el príncipe heredero de Arabia Saudí compite ya con la buena relación española con los saudíes.

La situación de Pitarch

El último intento de Rabat tiene que ver con una joven promesa. Marruecos está muy pendiente del futuro de Thiago Pitarch, jugador de moda en el Madrid. El joven nacido en Fuenlabrada disputó el último Mundial sub'20 con España y parece decidido a hacer carrera en España, pero su ascendencia marroquí (su abuelo es de Alhucemas) ha levantado la alerta en Rabat y en su red de ojeadores, que ya le ha observado de cerca. A él y a muchos, con visitas en cada concentración de las inferiores en la Ciudad del Fútbol.

La idea en Las Rozas es que Pitarch navegue con calma por las distintas inferiores españolas, con una convocatoria este mes de marzo con la sub'21 como paso lógico tras su participación en la Copa del Mundo sub'20. Pero claro, en Marruecos todo funciona mucho más rápido, más tentador. Es improbable que De la Fuente se atreva a llamarle para el Mundial de este verano y en Marruecos, sin embargo, nadie lo descarta si tiene continuidad en el Madrid durante estos meses. «Encaja perfectamente en el proyecto», aseguran a este periódico fuentes cercanas a la federación africana, que admiten que el «factor emocional» siempre ayuda. «Da igual que hayas nacido en España, Marruecos se lleva en la sangre», reconocía hace unos días Abqar, defensa internacional del Getafe, en una entrevista con EL MUNDO. Ese factor emocional ha servido con las actuales estrellas (Hakimi y Brahim) y con jóvenes nacidos en España que habían sido internacionales en las inferiores de la RFEF y que al hacerse mayores se fueron su selección «familiar».

El "no" de Iniesta

Y no sólo quieren los pies de futbolistas nacidos en España, quieren a sus leyendas. El caso de Andrés Iniesta es curioso. El autor del gol que dio a España su único Mundial se retiró en 2024 y desde entonces ha estado metido en diversos negocios deportivos y no deportivos mientras se sacaba el título de entrenador. Y ahí ha surgido la oferta de Marruecos, que le quería como director deportivo. Le invitaron a la final de la Copa África y le ofrecieron plenos poderes, teniendo hasta cuatro reuniones presenciales para tratar la situación, pero al final el español declinó la propuesta, aunque se filtró que había aceptado, porque quiere ser entrenador.

Un caso diferente es el del banquillo. Según pudo saber este periódico, Marruecos se interesó por Xabi Alonso y Jorge Sampaoli, y aunque han dejado como sustituto de Walid Regragui a Mohamed Ouahbi, campeón del Mundial sub'20, el hombre al que quieren en Rabat es a Xavi Hernández.

La Federación marroquí se ha reunido en varias ocasiones con el catalán, sin equipo, y éste les ha transmitido su preferencia por empezar después del Mundial porque la presión en el país de cara a la cita veraniega después de las semifinales del 2022 y la final de la Copa África perdida este invierno es gigante. Pero el proyecto le interesa.

En Rabat, los nuevos españoles que lleguen se encontrarían con Jorge Vilda, actual seleccionador femenino, ex también de la Federación española. Una muestra más de cómo Marruecos está ampliando sus tentáculos por todos los niveles del fútbol español. Todo lo vigilan, en el césped, en el banquillo y en los despachos.

El Madrid de Arbeloa rompe su "Día de la Marmota": "Se crea un ambiente un poco tóxico, se nos ha faltado al respeto"

El Madrid de Arbeloa rompe su “Día de la Marmota”: “Se crea un ambiente un poco tóxico, se nos ha faltado al respeto”

En la previa del partido contra el Manchester City, Álvaro Arbeloa le habló al vestuario del Real Madrid sobre la película 'Atrapado en el tiempo', también conocida como 'El día de la marmota'. En ella, y en un modo muy resumido, el personaje interpretado por Bill Murray repite sin cesar el mismo tipo de día hasta que consigue romper el fenómeno actuando de manera diferente a cómo lo estaba haciendo. Arbeloa notaba que su Madrid estaba repitiendo demasiados defectos en demasiados partidos y contra Guardiola no se lo podía permitir. Funcionó en el ejemplo, aunque la plantilla del conjunto blanco era demasiado joven para conocer el film.

"Hablaba con ellos de 'El día de la marmota' y nadie sabía lo que era. Es que soy una generación diferente. Nadie había visto 'Atrapado en el tiempo'. Asencio me decía que la habían estrenado 10 años antes de que él naciera. La cuestión es que quiero que crean que son muy buenos, pero que tenemos que ser un muy buen equipo, pensando colectivamente. Está claro que hay duelos contra tu par, pero esto va de ser un equipo e igual que el otro día en Vigo dimos un gran paso, ojalá esto sea un punto de inflexión. Veremos el sábado, ante un rival que ha tenido mucho tiempo para preparar su partido y nosotros mucho menos", reflexionó el entrenador salmantino, muy contento con la imagen de su equipo.

Ese 'Día de la marmota' madridista se ha repetido demasiadas veces en la última temporada y media. Un equipo plano, sin ideas, lento con y sin balón y sin una pizca de tensión competitiva. Ante el City fue todo lo contrario. Sin Mbappé, Bellingham, Rodrygo, Ceballos, Militao, Carreras ni Alaba, el Madrid presionó la salida de balón rival, fue vertical con balón, intenso en los duelos individuales, generoso en el esfuerzo... Lo tuvo todo. Y el Bernabéu se lo premió con una de las grandes ovaciones de la temporada.

"Hemos ganado un partido y aquí no celebramos victorias, celebramos títulos. Si nos relajamos, nos lo harán pagar", admitió Arbeloa, que insistió en que "hemos sido un equipo con mayúsculas". "Somos el Real Madrid. Dije que les íbamos a mirar a los ojos y lo hemos hecho. Se ha demostrado que puedo tener razón", señaló el entrenador.

"No hay excusas"

En los pasillos del estadio, los jugadores del Madrid sacaron pecho por el esfuerzo realizado. "Cuando trabajamos juntos podemos hacer grandes cosas", reconoció Valverde, "el jugador más infravalorado del mundo", según su compañero Alexander-Arnold. "No hay excusas cuando juegas en el Madrid. Tenemos que ganar todas las competiciones y da igual a quién tengamos delante", insistió el inglés.

Más duro y reflexivo fue Thibaut Courtois, que nunca se esconde ni negocia sus palabras. El belga pasó por la zona mixta del estadio y repasó las últimas semanas y los últimos meses, muy duros a nivel mediático para el equipo.

"En mi primer año aquí estábamos mucho peor y para mí no había este ambiente un poco tóxico, entre comillas. Que cada cosa está fatal y horrible, y cuando se pierde se toca el fondo. Es verdad que estamos teniendo una temporada de altibajos, pero para mí donde se falta más al respeto es al vestuario es cuando se dice que no somos profesionales, que pedimos no jugar en Albacete, que mandamos más que el míster... Eso me parece mal, porque nosotros somos profesionales y hacemos lo que nos pide el míster", resumió el portero, que no evitó los temas más polémicos de este curso: "Nosotros no estamos ahí diciendo 'bueno, hoy no nos apetece salir a entrenar'. Obviamente no existe eso, somos el Madrid y esas cosas aquí no pasan, pero a veces salen esas cosas y se crea un ambiente tóxico con los aficionados que piensan que nosotros hacemos lo que nos apetezca", repitió, y dejó claro que "nosotros no le hemos hecho la cama a Xabi Alonso". "Que no nos gusta ver vídeos, la táctica... Soy un profesional, si me tengo que ver un vídeo de una hora lo veo, no hay problema. En la NFL ven vídeos todo el día y no hay problema", comentó.

Courtois volvió a ser capital en el triunfo del Madrid con una excelente parada ante un disparo de O'Reilly y con el pase del 1-0 a Valverde. "Saben que tengo un gran golpeo en largo. Muchas veces la gente dice que no juego bien con los pies. Sé que no soy Ter Stegen, pero tengo un buen golpeo, sobre todo en largo. Hoy ha salido bien", finalizó.

La noche "soñada" por Fede Valverde en la peor visita de Guardiola al Bernabéu: "Habíamos entrenado mucho los saques de puerta"

La noche “soñada” por Fede Valverde en la peor visita de Guardiola al Bernabéu: “Habíamos entrenado mucho los saques de puerta”

El Real Madrid necesitaba un gol de Fede Valverde porque la estadística decía que nunca perdía cuando marcaba el uruguayo: 32 victorias y dos empates. Necesitaba uno, pero el «Bombazo», así le llaman en el vestuario, se atrevió a marcar tres en 45 minutos al Manchester City. Una actuación histórica que lleva el nombre de pocos jugadores en la historia del fútbol: sólo Messi, Lewandowski y Haaland había anotado tres goles en un partido eliminatorio en Copa de Europa. Ni siquiera Cristiano Ronaldo, Rey de Reyes europeos en Chamartín. Valverde hizo suyo lo impredecible.

En la historia del Madrid, sólo tres jugadores habían marcado tres goles en una primera parte de Champions, aunque ninguno en la fase del K.O: Rial contra el Amberes en 1957, Puskas ante el Benfica y el Feyenoord en 1962 y 1965 y Mbappé ante el Olympiacos esta temporada. Nadie más hasta Valverde, que nunca había marcado un hat-trick.

"Uno sueña con noches así. Seguro que es mi mejor partido, sobre todo en goles. Disfruté mucho hoy, hacía bastante que no disfrutaba un partido de esta forma. Estoy contento, estoy alegre pero sobre todo por el triunfo del equipo. Si todos trabajamos juntos podemos conseguir grandes cosas. Gracias a la gente que nos apoya aunque sea una temporada difícil", reflexionó el uruguayo.

Fue una primera parte apoteósica en la que el Madrid salió a morder siguiendo los dientes de Thiago Pitarch. «Es un niño, pero muerde», admitían el martes fuentes del conjunto blanco a este periódico. Esas carreras constantes del canterano contagiaron a un equipo que parecía muerto en las últimas semanas e impulsaron el mejor partido del Madrid en toda la temporada.

Los goles de Valverde fueron la consecuencia de la presión y la verticalidad del Madrid de Arbeloa, que sentó a Gonzalo y a Camavinga para dar entrada a Brahim y a Pitarch. «Thiago no se va a esconder, va a querer el balón», avisaba el técnico antes del duelo.

"Habíamos entrenado bastante los saques de puerta, que ellos iban a presionar uno a uno. Somos rápidos arriba y lo aprovechamos bien", admitió Valverde.

Enfrente, Guardiola, que había prometido una alineación «sin sorpresas», apostó por cuatro delanteros para atacar más que defender. Y lo pagó. El Madrid se hizo grande mordiendo en transiciones.

Ahí apareció Valverde, al espacio en los tres goles, celebrando con rabia hacia el público cada uno de ellos, agitando los puños en tres ocasiones, como siempre hace, y repitiendo los hat-tricks de Benzema en 2022, los únicos de un futbolista con el brazalete al hombro en el Madrid.

En el descanso, Mendy se quedó en los vestuarios por unas molestias. «Un calambre», aseguraban en el conjunto blanco, que unido al tiempo sin jugar hicieron que Arbeloa no tomara riesgos.

Durante el tramo final, Tchouaméni y Valverde sintieron distintas molestias, pero aguantaron sobre el césped mientras Guardiola trataba de seguir vivo en la eliminatoria. El catalán agitó los brazos cuando Donnarumma detuvo el penalti de Vinicius y se los llevó a la cara cuando Courtois evitó el gol de O'Reilly. Desesperado, terminó quitando a Haaland y se llevó su peor derrota del Bernabéu en 13 visitas.

Desde 2020, el Madrid ha conseguido eliminar al City en tres de cinco cruces. Veremos si en una semana llega el sexto.

La explosión del "bicho" Thiago Pitarch en 12 meses: una conexión con Arbeloa y dos amistosos secretos en Valdebebas

La explosión del “bicho” Thiago Pitarch en 12 meses: una conexión con Arbeloa y dos amistosos secretos en Valdebebas

No hay muchos canteranos del Real Madrid que se hayan asentado en el primer equipo a los 18 años. Casi ninguno. Busquemos en la historia: Raúl debutó con 17, mientras que Martín Vázquez, Casillas, Morata, Alfonso, Sanchís, Camacho o Álvaro Benito lo hicieron ya con la mayoría de edad. La misma que tiene ahora Thiago Pitarch, que cumplirá 19 en el mes de agosto. Antes, acumulará en su mili personal tres partidos, como mínimo, claves en la temporada del conjunto blanco. 55 minutos ante el Getafe, 90 contra el Celta y un duelo contra el Manchester City de Guardiola en el que aparece como el comodín necesario en el centro del campo de Arbeloa.

La explosión de Pitarch en Valdebebas nace en esa conexión entre el técnico y el futbolista. «Es la persona que más ha apostado por él», aseguran los que mejor conocen al joven de Fuenlabrada. En 12 meses, Arbeloa ha puesto patas arriba la carrera del centrocampista. «Un jugador único», como le define en los pasillos de la ciudad deportiva.

En Valdebebas, Pitarch ha jugado dos encuentros no oficiales que han sido el eje central de su irrupción en la cantera. Dos duelos en los que el resultado no era lo de menos pero en los que ha convencido a las personas indicadas. El primero sucedió en enero de 2025 y fue un partido de entrenamiento entre el Juvenil A y el Juvenil B del Madrid. El primero, dirigido por Arbeloa. El segundo, el vestuario al que pertenecía Pitarch.

La actuación del joven de 17 años acaparó la atención del técnico, que a partir de ese momento lo subió al primer equipo juvenil, de donde no volvió a bajar. Los cambios en los banquillos del Madrid y del Castilla también le ayudaron. Xabi Alonso aterrizó en el primer equipo y Arbeloa ascendió al filial, y en esas conversaciones entre los dos entrenadores, también amigos, uno de los primeros nombres que surgió al hablar de la cantera fue el de Thiago.

El centrocampista no estuvo en el Mundial de clubes, a donde Xabi se llevó a Chema y Mario Martín, mediocentros más experimentados que ahora están en el Stuttgart y el Getafe. Pero el Madrid renovó su contrato ese verano y cuando el grupo volvió a Valdebebas y los más jóvenes se habían ido cedidos, Pitarch comenzó a tener la oportunidad de subir a algunos entrenamientos. Ahí, un nuevo amistoso como impulso.

El 8 de agosto del año pasado, el Madrid de Alonso se enfrentó al Leganés en Valdebebas. No hubo cámaras, pero sí muchos ojos en la grada. Alonso apostó por un once de futbolistas del primer equipo, pero en la segunda parte le dio la oportunidad a Thiago, que marcó el cuarto gol del equipo. A partir de ahí, su nombre no dejó de sonar en la ciudad deportiva.

Aunque no jugó, fue convocado a las tres primeras jornadas de LaLiga y luego se asentó en el Castilla de Arbeloa hasta que la llamada de España para el Mundial sub'20 le alejó del día a día del Madrid. En Chile, fue de menos a más en las alineaciones de Paco Gallardo. Comenzó como suplente, pero terminó siendo indiscutible al lado de Rodrigo Mendoza, entonces en el Elche, ahora en el Atlético y un año mayor que él.

A su vuelta del Mundial juvenil, siguió bailando entre el Castilla, los entrenamientos del primer equipo, las convocatorias de Alonso y un paso por la Champions juvenil, en la que de momento ha jugado un único partido. De hecho, si juega ante el City no podrá volver a ser convocado por el juvenil para la Youth League, donde el Madrid está en cuartos de final.

No parece importar mucho en Valdebebas ese detalle, porque en el entorno del primer equipo ya se trata a Pitarch como uno más de los 'mayores'. «Es muy dinámico, nos viene bien», detalla Arbeloa. «Es casi un niño, pero en el campo muerde», admiten en los pasillos de la ciudad deportiva. Al fondo, Marruecos aprieta para convencerle porque su abuelo es de Alhucemas, pero tanto él como su familia tienen claro que su futuro pasa por la Federación española, que le llamará para formar parte de la sub'21. Antes, el City.

Guardiola y el "que mee con la suya" a Xabi Alonso: "Las recomendaciones se las hago a la gente con la que tengo buena relación, con Arbeloa no la tengo"

Guardiola y el “que mee con la suya” a Xabi Alonso: “Las recomendaciones se las hago a la gente con la que tengo buena relación, con Arbeloa no la tengo”

Pep Guardiola volvió este martes al Santiago Bernabéu. Su 14ª visita entre el Barcelona, el Bayern y el Manchester City y la quinta temporada en la que viaja a Chamartín de forma consecutiva. Son demasiados partidos y eliminatorias como para no conocer el contexto del conjunto blanco, y quizás por eso ha evitado verse como favorito, al menos en público, en la eliminatoria. "No seré yo el que menosprecie al Real Madrid", dijo. "Ya lo veremos el próximo martes", insistió.

Sobre el cambio de técnico en la casa blanca, el catalán observa "cosas parecidas" entre los equipos de Xabi Alonso y Arbeloa. "Cada entrenador tiene lo suyo. Tienen bajas, pero el Madrid siempre es el Madrid, solo hay matices. Por muchas teorías, esto depende de los jugadores".

El entrenador del City repitió el mensaje de centrarse en ellos mismos y no en el Madrid. "Si no eres tú mismo, no consigues nada. Yo no me puedo agarrar a cómo está el Madrid, no le veo cada día. No sé la realidad. Me agarro a lo que somos nosotros en los últimos partidos. No me queda otra".

Por la mañana, Arbeloa había declarado que esperaba "alguna sorpresa" de Guardiola en la alineación del partido, algo que el catalán rechazó. "Muchas sorpresas (risas)... Es la primera vez contra Álvaro, no lo sé. Pero nos conocemos bien. Nos conoce, hay ajustes que debemos hacer por su calidad. Pero no habrá sorpresas", aseguró.

Cuestionado por su recomendación a Alonso en la última visita al Bernabéu, en la que le aconsejó "que mee con la suya", Guardiola rechazó lanzar algún consejo a Arbeloa. "Las recomendaciones se las hago a gente con la viví. Con Álvaro no he coincidido nunca. Sólo lo hago a la gente que coincidí y con él no lo he hecho nunca. A Xabi sí, porque coincidimos en Múnich y tenemos una buena relación, pero con Álvaro no la tengo", reflexionó.

Guardiola bromeó al ser preguntado por el viaje de Kylian Mbappé a París para buscar una segunda opinión sobre sus molestias en la rodilla, y dejó un mensaje más propio de la prensa rosa que la deportiva. "¿De verdad es tan importante lo que opine yo sobre el viaje de Mbappé? Además, según las informaciones no fue solo a París...", dijo, riéndose y refiriéndose a las fotografías del francés con la actriz española Ester Expósito. "En nuestro club también suceden esos viajes", añadió.

Arbeloa, "la semana positiva de Mbappé" en París y el duelo contra Guardiola: "Siempre tiene una sorpresa preparada"

Arbeloa, “la semana positiva de Mbappé” en París y el duelo contra Guardiola: “Siempre tiene una sorpresa preparada”

Después de Mourinho, viene Guardiola. El camino de Álvaro Arbeloa como entrenador del Real Madrid, un camino que estos días cumple dos meses, está lleno de retos continentales. El salmantino se midió primero a su gran referente y ahora lo hará contra el que gran enemigo de la casa blanca. "Siempre tiene una sorpresa preparada. Es un entrenador que por mucho que veas a sus equipos, sabes que tiene algo diferente preparado. Me sorprendería que mañana no hubiese algún cambio en la estructura del City, que no metiera a algún jugador diferente. Siempre le da muchas vueltas a sus planteamientos", reflexionó Arbeloa sobre el entrenador de los 'citizens'.

Uno de los nombres propios del día ha sido Kylian Mbappé, que será baja en el partido del Bernabéu y continúa recuperándose de sus molestias en la rodilla. Primero en París, donde buscó una segunda opinión y estuvo unos días con varios preparadores físicos del Madrid, y ahora en Valdebebas, a donde regresó el domingo y donde sigue haciendo entrenamientos en solitario. "Mbappé está mucho mejor, es algo de ir día a día. Toda esta semana ha sido positiva, ha vuelto con grandes sensaciones y le esperamos pronto", aseguró el técnico.

Arbeloa tuvo que matizar su frase de la rueda de prensa de Balaídos, donde agradeció el esfuerzo de los jugadores "que han querido venir", en un discurso que pareció una indirecta a algunos ausentes, como Camavinga. "Es vuestra interpretación. Ni gramáticamente ni semánticamente significa que alguno no quería. Quería poner en valor el esfuerzo de varios jugadores por estar en Vigo, por salir al campo, por rendir. Eso es todo", insistió, y dejó un recado a Laporta, que ayer en Cope aseguró que el Madrid hizo lo mismo que el Barça con Negreira. "El candidato Laporta... Creo que fue él quien cuadruplicó los pagos a Negreira. No hay mucho más".

Sobre las dudas en la alineación inicial, informó que Camavinga ya ha superado su infección bucal de la semana pasada y está preparado para el partido. Algo que crea el debate entre el francés y Thiago Pitarch, que busca jugar su tercer encuentro seguido como titular. "No es fácil para el que esta aquí sentado confiar en la cantera porque aquí están a los mejores del mundo y para poner a alguien de la cantera tienes que dejar de poner a uno de la primera plantilla, y eso no es fácil. Pero confío mucho en ellos, tienen muchas ganas y talento y la gente se siente identificada con ellos", argumentó.