Bueno, el Madrid dio un paso más hacia el cadalso del fracaso en la Liga. Fue un simulacro de equipo. Presa del tacticismo de Bordalás y sus maniobras en la oscuridad del fútbol.
Arbeloa es un incompetente. No puede ser entrenador del Madrid. Fue un medio fracaso en el Castilla y ahora será el enterrador de esta temporada. Si narramos la cantidad de barbaridades que cometió tácticamente llenaríamos varias páginas de la ignomia del ex lateral derecho.
Premió a los del fracaso de El Sadar y ante un Getafe que le iba a poner la muralla china siguió con su maldito 4-4-2. Y sin Mbappé. Con un hueco de inutilidad por el lado derecho, porque Valverde jugó donde le dio la gana sin respeto táctico.
Arda Güler juega casi siempre a 50 metros de la línea de meta y así es imposible que se convierta en un jugador peligroso. Y muy difícil que meta goles. Cuando lo intento en posición hizo la jugada del partido y la única ocasión clara del Madrid.
El caso de Gonzalo es patético. Le han dicho al genio del banquillo que tiene que defender, así que pasa más tiempo tratando de birlar el balón que de delantero centro, donde casi nunca está. Antes era un goleador, ahora Arbeloa lo ha convertido en un juguete roto.
El líder Vinicius sólo juega para él. “Yo soy el fenómeno”. Y con el planteamiento de Bordalás era imposible que hiciera algo positivo. Siempre tenía a tres vigilantes. Pero él se empeñó. Que para eso es el líder. Ni siquiera dio un centro válido desde su posición. Claro que en el área no había nadie.
El Madrid es el peor equipo ofensivamente de los gallitos del fútbol. Nunca hay nadie dentro del área, porque hay que defender según el defensa llamado Arbeloa. Bordalás se había burlado de él. Durante la segunda parte, el aspirante a entrenador del Madrid comete el gran error de sólo atacar con delanteros. El fallo más latente de un entrenador que no sabe ni leer el catón. No sabe ni leer el fútbol.
¿Quien ha fichado Mantantuono y Huijsen? Habría que echarlos a los leones del circo del Bernabéu. Que ya casi lo hacen. Además. Mastantuono insulta en argentino y se va a la calle. Por no hablar de Trent o un despistado Carreras.
Francamente, el futuro inmediato es tenebroso. Una espesa niebla de Arbeloa ciega al Madrid, que sólo es un equipo sin alma, sin carisma, sin saber que para atacar con una defensa de bloques hay que buscar los espacios, con más velocidad de balón y no como jugadores de futbolín, todos atados para recibir el pase al pie.
Fíjense lo que queda de temporada. Un equipo al borde del precipicio y sin los goles de Mbappé, que escondían la mediocridad colectiva. Lo malo es que volverán los pitos en el Bernabéu a Arbeloa y probablemente a la presidencia. Queda el estadio, pero este no mete goles.








