Vingegaard se corona en el Giro, adelanta a Pogacar en la conquista del tridente de oro y prepara el ‘sorpasso’ en el Tour: ”Quiero ganar lo máximo posible”

Vingegaard se corona en el Giro, adelanta a Pogacar en la conquista del tridente de oro y prepara el 'sorpasso' en el Tour: ''Quiero ganar lo máximo posible''

Circo Massimo de Roma. El líder cruza la meta junto a sus gregarios. Agradecimiento infinito de Jonas Vingegaard por la conquista de su primer Giro de Italia. Un campeón que antes de cada triunfo se inclina para besar la foto de Trine, Frida y Hugo pegaba en el manillar de su bicicleta. Luego se endereza, levanta el brazo derecho y besa el anillo de boda. El rito de celebración de la victoria, con tributo familiar, distingue a Vingegaard, que ingresa en la selecta nómina de ganadores de las tres grandes rondas por etapas. El pescador, que se impuso en la Vuelta de 2025 y en los Tour de Francia de 2022 y 2023, ya porta el tridente de oro que antes ostentaron Jacques Anquetil, Eddy Merckx, Felice Gimondi, Bernard Hinault, Alberto Contador, Vincenzo Nibali y Chris Froome.

Este domingo, el líder del Visma fue el más aclamado en la clausura de la Corsa Rosa, una etapa resuelta en un cicuito urbano, ganada por el velocista italiano Jonathan Milan, que, por fin, pudo batir a Paul Magnier. Una jornada de trámite que resultó animada en el último tramo con las acometidas de Bayer, Rochas, Cavagna y Campenaerts. Todo se alteró cuando a falta de 19 km atacó Ganna y tras él saltaron Stuyven y Sobrero. El trío fue cazado a falta de 3.000 metros y entonces el Lidl-Trek asumió el mando para lanzar a Milan.

En la última jornada, Vingegaard, que durante la etapa brindó con prosecco con sus gregarios, fue homenajeado por unos aficionados y rivales rendidos a su incuestionable superioridad, aventajó a Felix Gall (segundo) en 5.22 minutos y a Jai Hindley (tercero), en 6.25. Triunfó en cinco de los seis finales en alto, el otro se lo ofreció en bandeja a su amigo Sepp Kuss.

El hijo de un constructor de instalaciones especializadas en la cría de salmones, nacido hace 29 años en Hillerslev, se reconforta y motiva en el núcleo familiar. Su mujer e hijos le acompañan en muchas carreras. En honor a su esposa cambió su segundo apellido (Rasmussen) por el primero de ella (Hansen). Ambos se conocieron en 2018, cuando él tenía 21 años y ella, 32. Trine, que trabajó en el departameto de márketing del equipo ciclista ColoQuick, ha sido clave en la trayectoria profesional de Vingegaard. ”Gracias a ella aprendí a manejar mi propia presión”, ha confesado el corredor que esta temporada también se exhibió en París-Niza y Volta a Catalunya.

Tras la celebración de su primer título en el Giro, El pescador se olvidará del ciclismo durante varios días, se marchará con su familia lejos de la prensa y los aficionados. Luego se trasladará a la concentración del Visma en la estación de Tignes, en los Alpes franceses, para preparar el sorpasso en el Tour de Francia. El pescador no teme a Pogacar. Su autoestima ha crecido tras arrasar en el Giro y ahora quiere demostrar que sellar el doblete, como hizo en esloveno en 2024, no es una quimera.

«Acudí al Giro porque era la mejor forma para preparar el Tour…. Como ciclista quiero ganar tantas carreras como sea posible», advirtió la maglia rosa antes de subir al podio de un Giro muy discreto para los españoles. El mejor en la clasificación general fue David de la Cruz, decimocuarto, a más de 23 minutos. El catalán (37 años) podría retirarse a final de temporada. La única victoria de etapa la firmó Igor Arrieta, el chaval de 23 años del UAE que promete interesantes réditos. Markel Beloki (20 años) también se dejó ver. Enric Mas, decepcionó (33º, a una hora y 48 minutos de Vingegaard).

Al podio de Roma también subieron el italiano Giulio Ciccone con la maglia azzurra que distingue al líder de la Montaña; el francés Paul Magnier, con la maglia ciclamino (Regularidad) y el portugués Afonso Eulálio, con la bianca (joven). Un trío que escoltó al imperial Vingegaard.

kpd