Kyle Busch, doble campeón de la Nascar, ha muerto este jueves a los 41 años, según informó el organismo estadounidense en un comunicado.
“Estamos entristecidos y desconsolados al compartir la noticia del fallecimiento de Kyle Busch, bicampeón de la Copa y uno de los pilotos más grandes y aguerridos de nuestro deporte. Tenía 41 años”, publicó la entidad.
“Extendemos nuestro más profundo pésame a la familia Busch, a Richard Childress Racing y a toda la comunidad del automovilismo”, añade el comunicado.
Su equipo, el Richard Childress Racing, había anunciado poco antes de que Busch estaba hospitalizado por una grave enfermedad, a falta de pocos días para la disputa de las 600 Millas de Charlotte, en Carolina del Norte.
Busch, nativo de Las Vegas, corrió para tres dueños de equipos miembros del Salón de la Fama en la Cup Series, comenzando su carrera con Hendrick Motorsports como novato en las grandes ligas de las carreras de autos de turismo en 2005, subraya la Nascar.
Se unió a Joe Gibbs Racing en 2008, estableciendo una asociación de largo plazo que lo convirtió en la cara de los esfuerzos de Toyota en Nascar. Pasó las etapas finales de su carrera con Childress, llegando en 2023 y tomando las riendas del Chevrolet número 8.
La cara de Álvaro Arbeloa en el autobús del Real Madrid reflejaba la situación. Mientras esperaba al resto de la expedición, el técnico miraba hacia el techo del vehículo, con la vista perdida, consciente de que la derrota en el Allianz Arena era la última piedra en el camino de la temporada del conjunto blanco y en el proyecto que trataba de levantar en Valdebebas. Lo había reconocido de forma contundente unos minutos antes en la sala de prensa del estadio: "Entenderé cualquier decisión del club. Yo he venido aquí a ayudar", admitió en una serie de frases que sonaron a despedida. Lo más probable, según pudo confirmar este periódico, es que no siga en el club la temporada que viene.
Tras el 4-3 ante el Bayern se abre ahora en el seno del club madridista un "tiempo de reflexión". Así lo definían los responsables del Madrid mientras salían del estadio camino del aeropuerto. ¿Y qué quiere decir ese 'tiempo de reflexión'? Bueno, hay algunas certezas y algunos interrogantes. "Hay que reflexionar de forma tranquila, no en caliente", insistían fuentes del conjunto blanco a este periódico.
Al Madrid le quedan siete partidos de Liga, tres en casa (Alavés, Oviedo y Athletic) y cuatro fuera (Betis, Espanyol, Barça y Sevilla) antes de que los internacionales pongan rumbo al Mundial. A nueve puntos de un Barça que tampoco tiene la Champions, la pelea por la Liga está casi imposible, con ese clásico el 10 de mayo donde el conjunto culé se puede proclamar campeón si todo se mantiene como hasta ahora.
Arbeloa, que ha sufrido como técnico la eliminación en Copa, el adiós en Champions y el distanciamiento en Liga, terminará la temporada, pero el Madrid acelerará ahora la búsqueda de un entrenador para el curso que viene. Ahí reside el gran dilema del club en este momento: ¿Quién será el elegido? ¿Qué perfil seleccionar?
Arbeloa, sobre su futuro: "Entenderé cualquier decisión que pueda tomar el club"E.M
Lo que suena en Valdebebas
Klopp (director de fútbol en Red Bull), Pochettino (seleccionador de Estados Unidos), Deschamps (Francia), Scaloni (Argentina) o incluso Mourinho (Benfica) son nombres que se han repetido en Valdebebas en las últimas semanas, pero sin el convencimiento definitivo de que serían la opción idónea. Varios de ellos serán protagonistas en el próximo Mundial, donde el Madrid pondrá el ojo para el banquillo y el césped. Zidane, que apunta a la selección francesa tras la Copa del Mundo, era el favorito de la dirección general del Madrid, pero su "no" parece definitivo.
Ese perfil es el que se busca. Un técnico de peso, de fama mayúscula y que haya tenido éxito internacional, capaz de gestionar los egos de un vestuario agrietado desde hace demasiado tiempo. No será un perfil joven como el de Xabi Alonso, más intervencionista, porque el Madrid ya gastó esa bala. Nombres como Nagelsmann, seleccionador alemán, o Cesc Fábregas, revelación de la Serie A con el Como, parecen descartados en Valdebebas.
En la dirección del Madrid siguen convencidos de que la plantilla tiene más potencial del que Ancelotti, Alonso o Arbeloa han sido capaces de sacarle en los últimos dos años. Insisten en que las lesiones han maltratado al equipo y que depende del técnico que esté en el cargo hacer conectar a los futbolistas. Hay piezas que retocar, reconocen las fuentes consultadas, pero la columna vertebral, repiten en Chamartín, "es de clase mundial". Ese eje se mueve entre Courtois, Militao, Tchouaméni, Valverde, Güler, Bellingham, Vinicius y Mbappé. El club no valora, al menos en este momento, una salida de alguna de sus tres mayores estrellas.
Cambios en la plantilla
A partir de ahí, todas las hojas del árbol se pueden caer. Alaba, Carvajal y Rüdiger terminan contrato, con el alemán muy cerca de renovar. Futbolistas como Ceballos, Fran García o Asencio tienen las puertas abiertas a buscar destino, mientras que Gonzalo apunta a salir cedido. Regresará Endrick y seguramente Nico Paz, lo que podría abrir la opción de una cesión para Mastantuono.
El cambio más doloroso para el club es el de Camavinga, que con su expulsión en Múnich terminó por sentenciar su año. Era uno de los favoritos de la dirección durante las últimas temporadas, pero ahora su situación es diferente. El Madrid quiere fichar a un mediocentro de corte diferente a los que ya tiene y el francés tiene muchas papeletas para ser el sacrificado.
Debate en los despachos
Los movimientos del banquillo y el césped también tienen su eco en los despachos del Bernabéu. En la cúpula, la confianza de Florentino Pérez en José Ángel Sánchez, director general, sigue siendo máxima a pesar de los rumores de los últimos días y del comunicado oficial del club en el que se negaba la búsqueda de un director deportivo. Es un puesto que no existe ahora mismo en el Madrid, pero algunos departamentos sí podrían verse afectados por una reconstrucción.
La situación de algunos hombres fuertes en los últimos años, como Juni Calafat (jefe de ojeadores) es complicada. Los fichajes de Huijsen, Carreras o Mastantuono no han elevado el techo del equipo y el club estudia su puesto y posibles fichajes en esa sección. Santiago Solari, actualmente Director de Fútbol aunque con poco peso, también podría salir.
La presencia de Anas Laghrari, financiero de confianza de Florentino Pérez, en el palco del Bernabéu y en los viajes europeos, ha elevado los rumores sobre su posición. El banquero francés ha ganado peso en los últimos meses y es una de las voces que más abogan por una profunda reconstrucción a todos los niveles. En Valdebebas la incertidumbre es máxima en este "tiempo de reflexión".
Primer minuto y gol de Barrenetxea. Minuto 45 y penalti de Oyarzabal. Pocos equipos se reponen de esa "falta de frescura" en una final de Copa del Rey que mostró el equipo de Diego Pablo Simeone, según el técnico en el primer tiempo, pero que luego se pudo ver cómo se extendía también hasta la prórroga del encuentro. No quiso el argentino hablar de físico, pero sí recordó el esfuerzo de Barcelona. Una batalla física y mental. "El partido era en los 90", ha concluido el Cholo con el diagnóstico que se pudo observar en La Cartuja.
Y tenía razón. Porque cuando Julián consiguió empatar el encuentro con otro gran gol, la Real Sociedad estaba en la lona. "No fue perfecto y sufrimos, pero es lo que define este equipo", ha explicado Rino Matarazzo sobre lo que ocurrió, especialmente, desde el tanto del argentino hasta el final del tiempo reglamentario. Baena por dos veces, Sorloth con un cabezazo y Cardoso pudieron llevar la Copa a Madrid. "Esa contundencia la tuvieron ellos y nosotros no", ha definido el técnico rojiblanco y ha completado "dimos todo lo que teníamos".
Pudo ser suficiente, pero la puntería no estaba del lado colchonero y algo ocurrió en el descanso antes del tiempo añadido. "Nos hemos mirado a la cara. Mikel ha hablado y su mensaje ha sido muy emocionante y todos hemos tirado para adelante, hemos creído y nos hemos llevado el premio", ha apuntado el héroe de la Real Sociedad y ha añadido su técnico: "Respiramos y nos estabilizamos".
Y entonces, lo que pudo haber sido, no fue. Las ocasiones se repartieron por bandos y nadie consiguió derrotar al otro hasta que llegó un momento que Unai Marrero conocía bien, porque ya lo vivió y superó ante Osasuna en octavos con otros dos penaltis parados. En esta ocasión, ni más ni menos, paró los dos primeros y llevó la final a un punto de no retorno pese al fallo de Oskarsson. "Estaba tranquilo, había tensión pero estaba a gusto. Piensas poco. La afición estaba detrás y me he venido arriba", ha revelado Marrero.
La tanda continuaba sin fallos y el guardameta de la Real se acordaba de que una lesión casi le aparta de este momento, pero volvió. "No había promesa con Marrero, solo lo decidí. Confío en él y me gusta confiar en ellos", ha desvelado su técnico, Rino Matarazzo, un entrenador que ha ganado un título con la Real tras apenas 15 encuentros en el cargo.
Entonces llegó el momento clave, con Pablo Marín cogiendo el balón de las manos de Musso tras la enésima discusión con Marrero para que no intentara intimidar a sus compañeros. Llegaron las palabras de ánimo y un beso en la mejilla. "Le dije que estuviese tranquilo, que confiaba en él", ha confiado el guardameta. Gol e historia.
Mitos para la historia
Matarazzo une su nombre a otros técnicos como Imanol Alguacil o John Benjamin Toshack y Unai Marrero emula no sólo por su vestimenta sino con su actuación a un de los mayores mitos de la Real Sociedad: Luis Arconada. "La Copa ha sido un viaje increíble", ha declarado el estadounidense y después sólo ha podido añadir: "Guau" con el halo del 87 sobrevolando la sala de prensa.
En un gesto de caballerosidad, los jugadores del Atlético han aguantado en el campo toda la ceremonia de entrega de la Copa del Rey a la Real Sociedad, no así los seguidores rojiblancos que han abandonado casi por completo la Cartuja. "Los aficionados necesitan ganar, no necesitan mensajes", ha respondido el argentino a la tristeza colchonera. Algo que podía haber sido diferente en esos 10 minutos claves del encuentro. Pero entonces llegó el beso y lo cambió todo.
Jason Koon es una de las grandes estrellas del póker. El estadounidense nacido en Weston (Virginia) hace 39 años, ocupa la quinta posición histórica de ganancias en torneos en vivo. Son más de 60 millones de dólares acumulados (al cambio, apenas 54). Koon vivía en una granja y parecía que saldría de allí por piernas, porque el atletismo era lo suyo. Una lesión de cadera lo llevó a descubrir el juego. No lo culpen. Esa calle era más rápida en busca de una salida imprescindible. Vivía en una familia pobre, pero lo peor era tener un padre drogadicto y violento. Acostumbrado a esa presión, ahora soporta bien las grandes partidas y los torneos más exigentes, como el European Poker Tour de Montecarlo. En uno de sus descansos concede esta entrevista, como embajador de PokerStars.
Con un jugador que ha ganado tanto dinero, algunos solo esperan una pregunta: ¿Cuál es el secreto?
Te daré la respuesta larga. Hay tantos elementos necesarios... El principal, sin importar el nivel de talento, es la perseverancia. Necesitas aceptar cosas que escapan a tu control. El póker no recompensa a corto plazo. No puedes juzgar si eres bueno o malo por los resultados de una semana, un mes o incluso un año. Este es mi temporada número 20 como jugador y la 17 como profesional. Para los jóvenes, lo más importante es no quemarse. Si te va mal, respira hondo, tómate dos días y vuelve. La perseverancia es fundamental. Obviamente, también hace falta cierta habilidad natural, pero esta puede ser muy diferente. He visto triunfar a jugadores analíticos, artísticos, sociables.... Mi secreto ha sido rodearme de personas mejores que yo desde hace dos décadas. Sigo aprendiendo y aprendiendo y aprendiendo, con la mente siempre abierta. Este juego vive de eso, porque los problemas son tan complicados que nadie conoce la verdadera respuesta.
¿Estudiar finanzas influye en la forma de jugar?
En realidad, ya no recuerdo nada de esos estudios. Iba a clase y estaba más pendiente de mi portátil. Un día les dije a mis profesores: «Mirad, no es que tenga un problema; estoy ganando dinero». Y les mostraba cómo iba mi cuenta, que subía semana tras semana. Me apoyaron y el pensamiento analítico me benefició. Muchos jugadores talentosos quiebran justo porque no saben manejar el lado del negocio. A mí me ayudó a sentar las bases.
¿Cualquiera puede ser un buen jugador?
Absolutamente no. La mayoría de la gente no podría. Todo el mundo puede aprender a jugar y a disfrutar, pero para ser genial... Si observas en cualquier torneo de los caros, somos personas muy raras, incluyéndome a mí. Para jugar en los niveles más altos tienes que estar obsesionado. Debe ser lo único del mundo que te importe. Cuando tenía veintitantos, yo solo pensaba en el póker. Sé que los otros de mi nivel son iguales. La mayoría no soportarían ese nivel de obsesión. Ni deberían. No es la manera más saludable de vivir.
¿Cuándo pensó que podría estar entre los mejores?
Nunca, realmente... Cuando empecé, me gustaba la libertad, además de jugar. Podía despertarme cuando quería y estar donde me diera la gana. En diez años me convertí en un jugador de niveles altos muy competente, pero no sabía hasta dónde podría llegar hasta que conocí a mi mentor, Ben Tollerene. Él me llevó a otro nivel. Pero debes bajar la cabeza y trabajar muy duro. No piensas en ser genial, aunque es posible. Un día te despiertas y has llegado.
Danny MaxwellPokerStars
¿Su objetivo es ser el número uno?
Ese número es arbitrario, porque el mayor ganador es solo la persona que juega más torneos. Yo trato de mantener el equilibrio. Tengo dos hijos y un matrimonio fantástico. Ser buen padre y marido es mi prioridad número uno. También quiero trabajar duro y ser mentor de otros, pero no creo que llegue a ser el ganador número uno, a menos que logre algún premio enorme. Solo compito para ser la mejor versión de mí mismo. Cuando me vuelva para mirar atrás, quiero sentirme orgulloso.
Alguna vez ha dicho que nunca fue tan feliz como cuando estaba en la granja y pescaba. ¿Es verdad? ¿Planea un retiro así?
Es cierto. Mi gran objetivo es tener un terreno enorme, de cientos de acres, para que mis hijos y yo vivamos libres, rompamos cosas, pesquemos y hagamos lo que nos dé la gana. Siento eso en mi alma, necesito el aire libre, la naturaleza. Quiero que mis hijos crezcan así.
Podría haber triunfado en otras áreas. ¿Nunca se arrepintió del camino elegido?
No. Soy muy bueno en mantener la mente abierta y estoy listo para pivotar. Es lo que más me ha beneficiado en mi carrera. He ganado mucho dinero así. No he hecho otra carrera porque no he querido. Jugar nunca fue solo mi trabajo. Cuando lo deje, creo que tendré el coraje para superarlo.
Para un ganador tan consistentemente, ¿Qué supone ser embajador de una marca?
Abrí mi primera cuenta con PokerStars hace 20 o 21 años. Conservo un mensaje que les envié: «Hey, internet se fue cuando jugaba un torneo de 2 dólares. ¿Podrían devolvérmelos?». El primer gran torneo que gané fue con PokerStars. Pagué 11 dólares, había más de 20.000 participantes y me llevé 30.000. Así empecé mi banca, cunado estaba en la universidad. He vuelto al lugar donde empecé. Es un honor y espero representarlos bien.
Los límites en el póker
¿La vida de un jugador depende demasiado de la suerte?
La vida en general depende mucho de la suerte. Yo he tenido un éxito excesivo. El póker te ayuda a pensar en objetivos y he sido muy afortunado con mis resultados. Sé que si pudiera ver mil versiones de mi vida, la que he tenido es de las mejores. Un día comentaba con Phil Ivey lo afortunados que somos, porque ambos hemos pasado por momentos muy bajos. Él dice que la vida debe ser tomada con gracia e intento hacerlo cada día, porque sé que he trabajado muy duro y he tomado algunas decisiones buenas, aunque también cometí errores.
¿De qué tipo?
Al principio, cada decisión fue un error, básicamente. Perdí mi banca varias veces. La primera vez, cuando tenía 22 años y había reunido 700.000 dólares. Eso es mucho dinero para un chico tan joven. Y para cualquiera. Pasé de 700.000 a cero de golpe y aprendí la lección. Luego, cometí más errores, pero no tan graves.
¿Las habilidades del póker pueden ayudar fuera de las mesas?
Sí, creo que soy una persona muy empática y eso me permite leer mejor a los demás. Tengo conexiones profundas con la gente y creo que mis estimaciones son muy precisas, pero a veces confío demasiado y cometo errores, igual que en el póker. No puedes confiar siempre en tu instinto. Por eso es importante tener fundamentos.
¿Hasta qué punto el juego pone a prueba tu fuerza física y mental?
Sobre los límites mentales, ayer jugué 14 horas y por eso tuvimos que retrasar esta entrevista. Necesitaba dormir, estaba agotado. En Macao, a veces jugaba dos días seguidos. Eso causa estragos y me hizo mella en la salud física. No consideraría el póker un deporte, pero es una prueba absoluta de voluntad, coraje y resistencia física y mental.
Viene de una situación poco favorecida. ¿Alguna vez se siente mal por tener tanto dinero y ver que a la gente le cuesta sobrevivir?
Absolutamente, lo hago todo el tiempo, porque nací pobre. Mi madre, mi hermano, mi hermana y yo no tuvimos casa durante algún tiempo. Yo fui el primero de mi familia que fue a la universidad. Mi padre murió por una adicción a las drogas y mi hermana es adicta. Esa lucha es mi hogar y la entiendo. No doy las cosas por regaladas y peleo para enriquecer las vidas de la gente de mi entorno. No sé si siento vergüenza por tener dinero, pero soy consciente de la fortuna que tengo y las responsabilidades que ese privilegio acarrea.
Al ganar tanto, ¿pierde el sentido del valor del dinero cuando compra cosas sencillas?
Buena pregunta. La primera vez que muy dinero me veía a mí mismo más valioso, porque podía comprar cosas que nunca tuve. Lo hice y no me cambiaron nada. Si acaso, mi vida se volvió más complicada. Descubres que la vida no consiste en las cosas, sino en las personas y las experiencias. Te das cuenta de que lo material no vale nada. Me gustaría decir a los jóvenes que el dinero sirve por el tiempo que ganas y porque te da libertad.
¿Qué opina de Adrián Mateos y otros jugadores españoles?
A Adrián lo conozco muy, muy bien. Somos buenos amigos. También de Juan Pardo. Adrián es uno de los mejores de todos los tiempos. Hay muchas personas talentosas que no trabajan duro. Él sí y ama el juego como el que más. Quiere ganar y tiene muchísimo talento. Y es valiente. Si sigue así, creo que tiene posibilidades de ser, al final de su carrera, el mejor jugador de póker de la historia.