Un jugador de fútbol ha muerto y varios han resultado heridos este domingo en Perú tras ser alcanzados por un rayo durante un partido. Según informan los medios locales, el fallecido es el defensa José Hugo de la Cruz Meza. Además, el portero Juan Choca se encuentra grave, con quemaduras severas.
Se desconoce si el estado de salud de los otros jugadores que fueron alcanzados por el rayo.
La tragedia se produjo alrededor de las 16.00 horas (21.00 GMT) en el estadio de Coto Coto, en Chicha, situado en el departamento de Huancayo, donde jugaban bajo una tormenta dos equipos locales: Juventud Bellavista y Familia Chocca.
Un vídeo muestra el momento preciso de la caída del rayo sobre varios futbolistas que se desvanecen al mismo tiempo sobre el césped.
El rayo impactó segundos después de que se suspendiera el partido por la tormenta y cuando los jugadores se retiraban del campo.
Medios locales informaron que los heridos fueron trasladados de inmediato al hospital Carrión de Huancayo, donde los médicos certificaron el fallecimiento de José Hugo de la Cruz Meza al momento de su llegada.
César Ramos, gerente de la Defensa Civil del municipio dijo al diario local Correo que el rayo impactó en De la Cruz porque el jugador aparentemente tenía una pulsera metálica. “Eso ha sido como un imán”, dijo el funcionario.
No es la primera vez que un rayo impacta en un jugador en un campo de Perú. En la misma región de Junín un rayo impactó en 2014 sobre Joao Contreras, jugador de Sport Águila, cuyo equipo jugaba contra Fuerza Minera por la semifinal de un campeonato cuyo ganador asciende al fútbol de primera división. Contreras, entonces de 21 años, sobrevivió.
Entre todos los delirios megalómanos con los que Arabia Saudí pretende cambiar su imagen en el exterior sobresale Neom, un descomunal proyecto urbanístico en la provincia de Tabuk, al noroeste del país. Desde 2018, la familia real viene publicitando a bombo y platillo esta utopía futurista, que incluye The Line, una ciudad formada por una sola hilera de rascacielos, con 170 km de largo, 500 metros de alto y 200 de ancho, ideada para nueve millones de habitantes.
Mucho menos conocidos son, sin embargo, los planes del príncipe heredero, Muhammad bin Salman, respecto al Neom SC, un modesto club recién ascendido a la primera división saudí. Entre tanto sigilo, el periodista británico James Montague ha viajado a la zona para evaluar sus progresos, recogidos en Engulfed: How Saudi Arabia Bought Sport (Bonnier Books, 2025), un libro que llegará a nuestro país a finales de año. Antes, EL MUNDO ha conversado con el autor para arrojar algo más de luz sobre el Neom SC, el equipo que ya rivaliza con Real Madrid, Manchester City o PSG para convertirse en el más rico del mundo.
"Los accesos son muy complicados y parece imposible llegar hasta allí, pero claro que se puede. Hay hoteles y complejos turísticos abiertos, aunque completamente vacíos, así que de momento es muy difícil comprender su verdadera escala", arranca Montague sobre las obras en The Line, que en los últimos meses han sufrido un frenazo debido a sus desaforados costes.
De los 500.000 millones de dólares presupuestados de inicio se ha pasado a una cifra cuatro veces superior. Todo parece poco para la joya de la corona de Vision 2030, el plan con el que BinSalman pretende diversificar la economía y reducir su dependencia del petróleo. Y en ese frenético despliegue de poder blando, el fútbol juega un papel esencial.
El pasado 11 de diciembre, la FIFA designó a Arabia Saudí como sede única del Mundial 2034. El mayor triunfo, a nivel de imagen, de un régimen autocrático que ya había invertido enormes sumas en el circuito LIV de golf, la Fórmula 1 o las veladas de boxeo y artes marciales mixtas. A través de su fondo soberano (FIP), la monarquía saudí tampoco dudó en comprar el Newcastle, reciente campeón de la Copa de la Liga inglesa, ni en incorporar a Cristiano Ronaldo, Karim Benzema o Neymar, estrellas de la Saudi Pro League (el brasileño ya no está).
Interior del campo del Neom.E. M.
Lo que ha pasado con mayor sigilo fue su apuesta por el Neom SC. Al modo de Red Bull en Leipzig o Salzburgo, la familia real rastreó en busca de un equipo humilde, situado en la pequeña ciudad de Tabuk, tomó las riendas para reconstruirlo y utilizarlo como vehículo promocional. El pasado enero incorporó al delantero argelino Saïd Benrahma, procedente del Olympique de Lyon, como complemento a los fichajes de Salman Al-Faraj, capitán de la selección saudí, y el egipcio Ahmed Hegazi, ex del West Brom.
La prioridad, a corto plazo, era incluir al club entre los cuatro grandes del país (Al-Hilal y Al-Nassr, ambos de Riad, más Al-Ittihad y Al-Ahli, en Jeddah). "Me sorprendería que la próxima temporada el Neom SC no incorporase otros grandes nombres, incluso alguno de los más importantes", vaticina Montague, para quien el objetivo de largo alcance será "la conquista del Mundial de Clubes de la FIFA".
Grandes nombres
Hace apenas un mes, Sky Sports adelantó el interés de Neom por Kevin de Bruyne, un veterano en busca de nuevos horizontes después de 10 años en el Manchester City. Otros rumores recientes apuntan a Jorginho, que no cuenta para Mikel Arteta en el Arsenal, y André Onana, portero del Manchester United. En caso de concretarse, estas operaciones deberían pasar el filtro del ya célebre comité que regula las contrataciones en Arabia. "De ese modo aseguran el equilibrio competitivo y evitan que un equipo lo acapare todo", explica Montague. No hace falta mencionar que la última palabra en la toma de decisiones correspondería al príncipe heredero.
"Bin Salman se ha involucrado personalmente y tiene grandes expectativas con Neom. El hecho de que el Mundial también vaya a disputarse allí demuestra la importancia del proyecto deportivo. A la luz de todo esto parece claro que Neom es demasiado grande como para quebrar", añade el periodista, en referencia a las turbulencias aireadas el pasado noviembre tras el adiós del CEO, Nadhmi al-Nasr.
Proyecto imparable
Según una auditoría interna a la que ha tenido acceso The New York Times, la falta de mano de obra y los problemas con la electricidad estarían provocando múltiples retrasos y sobrecostes. En cualquier caso, Montague no encuentra razones para temer un contagio hacia el fútbol: "Neom no ha colapsado. Lo que sucede es todo nació con una ambición desmesurada".
El autor de Engulfed, en cambio, prefiere situar el foco en el futurista estadio de Neom, proyectado a 350 metros de altura -algo así como el Empire State Building- e incrustado entre gigantescas paredes de cristal a orillas del Mar Rojo. "Han acortado los plazos y sus pretensiones. Los 170 km iniciales de The Line se reducirán a tan sólo dos, donde construirán el recinto del Mundial", analiza sobre esta colosal obra de ingeniería, alimentada con energías renovables. "Aunque actúan de un modo bastante secreto, podemos saber que algo enorme está sucediendo por el gran número de trabajadores asiáticos que van allí y la enorme cantidad de acero que se está enviando, nada menos que el 20% de la producción mundial", concluye.
Aragón se ha convertido en la tierra prometida para Marc Márquez, en el lugar en el que ha vuelto subir al primer escalafón del podio 1045 días después de la última vez, en el Gran Premio de Emilia Romagna de 2021, aunque, en esta ocasión, la victoria ha llegado en la carrera al sprint.
Habrá que esperar a mañana para ver si Márquez consigue volver a conquistar una carrera completa de un Gran Premio, pero, por el momento, lo que está claro es que el ocho veces campeón del mundo, es un piloto renovado, mucho más consciente de sus limitaciones, por lo que no quería lanzar las campanas al vuelo tras dominar con firmeza la clasificación.
Un dominio que comenzó el viernes, donde marcó la vuelta más rápida de la historia de este circuito, que regresaba al calendario después de un año de parón, y que ha materializado en una sprint sin errores desde la pole, muy sólida, en la que Martín y Acosta, segundo y tercero respectivamente, no han podido hacer más que limitarse a seguirle con la mirada hasta alcanzar la meta para completar el podio.
Gran golpe sobre la mesa de Márquez, que, casi sin querer, parece reivindicar su presencia en la lucha por campeonato del mundo. Título que ostenta el italiano Pecco Bagnaia, desdibujado durante todo el fin de semana ante la gran incógnita que representaba el circuito de Motorland.
El piloto del primer equipo de Ducati se vio sobrepasado hasta acabar relegado a la novena posición y afrontará la carrera del domingo desde la segunda posición del mundial tras ser adelantado por el español Jorge Martín.
La victoria de Márquez ha enloquecido a los miles de aficionados que copaban las gradas y es que, tras un año de descanso, los aficionados tenían ganas de que las motos volviesen a Alcañiz. Así, se espera que la localidad turolense acoja a más de 100.000 personas durante todo el fin de semana, lo que provocará un impacto millonario en la economía de la región.
Leo Messi, capitán de la Selección Argentina, tuvo un detalle bastante apreciado por sus compañeros poco antes de jugar la final de la Copa América este lunes. El argentino les regaló a todos sus compañeros unos cascos de la famosa marca por su calidad de audio 'Beats', cuyo precio oscila los 350 dólares sin contar el valor de la personalización que el argentino les ha realizado.
Los auriculares no fueron los típicos que las personas de a pie pueden comprar en las diferentes tiendas. Messi les entregó unos cascos personalizados con los colores de la bandera argentina, el escudo de la AFA con las tres estrellas y el número que cada jugador tiene en la espalda de la camiseta oficial de la selección. Es decir, un regalo personalizado para cada futbolista.
Esta información se ha conocido gracias al tuit del hermano de Alejandro Garnacho, Roberto Garnacho, que ha publicado en X lo siguiente: "Messi regaló 23 unidades a los jugadores y una la tengo yo. Oficialmente puedo decir que recibí un regalo de Leo".
No es el único regalo que el jugador argentino hace a sus compañeros. Messi ya tuvo el detalle de regalar a sus compañeros del Inter de Miami en 2023 el mismo presente.