Un Madrid sin cerebro, sin saber como se juega al fútbol, al final derrumbó la voluntad del Espanyol, gracias al poder técnico de sus futbolistas, que continuamente resuelven los conflictos del equipo. Lo imposible sucedió cuando el Espanyol logró un tanto gracias a un error increíble de Courtois. La suerte es que pocos minutos después, otro fallo grosero de Joan García le regalo a los madridistas el empate.
Desde ese momento, el equipo blanquiazu
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"Tantas lesiones no son mala suerte, estamos preocupados". En febrero de 2021, Zinedine Zidane hacía pública la desesperación del Real Madrid, limitado y lastrado por la acumulación de futbolistas en su enfermería, con Grégory Dupont, jefe de la preparación física, en entredicho. En esa fecha, el conjunto blanco visitó por primera vez el Atleti Azzurri d'Italia de Bérgamo, hogar del Atalanta, para jugarse su supervivencia en los octavos de final de la Liga de Campeones. Esta noche, el Madrid, ahora guiado por Carlo Ancelotti en el banquillo y por el sargento Antonio Pintus en la parcela física, regresa a la ciudad italiana con sentimientos similares, pero con reflexiones diferentes.
A falta de tres jornadas, su vida continental está en el alambre, a cuatro puntos de los ocho primeros puestos que dan acceso directo a los octavos y situado como 24º clasificado, en la última plaza que otorga billete al playoff de enero. Sufre, además, una plaga de lesiones que han dejado el famoso 'Método Pintus' a debate, más fuera que dentro del club.
"La exigencia de este calendario no permite a los jugadores descansar y el riesgo de las lesiones es más alto. Es un problema general, no sólo de nosotros", repite Ancelotti, lejos de la desesperación de un Zidane que observaba en febrero de 2021 sus últimos meses como entrenador. El italiano mantiene todavía la calma, con los rumores de Xabi Alonso escuchándose al fondo pero con el saber estar de quien se ha curtido en miles de batallas mediáticas y futbolísticas.
El transalpino camina por su sexta temporada en el Madrid, la cuarta de esta estelar segunda etapa en la que ha conquistado dos Champions y dos Ligas. Una oportunidad inesperada en la que Carletto se ha moldeado a gusto del propio club, empezando por sus compañeros de viaje en el cuerpo técnico.
En ese febrero de 2021 en el que Zidane saltó a Bérgamo con un equipo de suplentes (Isco de nueve, juveniles en el banquillo...), la directiva del Madrid ya había decidido que Dupont no seguiría la siguiente temporada y ya había hecho movimientos para asegurarse el "sí" de Pintus. El preparador italiano, recomendado por Zidane y clave en las Champions de 2017 y 2018, estaba en el Inter y la planta noble de Chamartín asumía la necesidad de su fichaje como si fuera un futbolista estrella. O más.
Un fichaje estrella
Al terminar el curso 2020-2021, el Madrid anunció su regreso antes incluso que el de Ancelotti, dejando claro que sus contrataciones eran independientes y valorando la responsabilidad de Pintus en el futuro del cuerpo técnico. Por eso ahora, en plena plaga de lesiones y después de tres años en los que 'el Método Pintus' ha sido vital para los títulos blancos, el club sigue poniendo su futuro en manos del preparador, asumiendo sus argumentaciones sobre las causas de las lesiones y alejándose de las críticas que sí hubo hacia Dupont.
Y Ancelotti, consciente de ello, mantiene cauto su discurso. "Es un problemageneral", insiste en cada rueda de prensa. El Madrid recupera en Bérgamo a Vinicius, baja en los últimos cuatro partidos por una lesión muscular, y a Rodrygo, ausente en Girona. Confía en que Bellingham no empeore de sus molestias del sábado y espera aún a Camavinga y Mendy, el último en caer. Lejos de volver están Carvajal, Militao, con graves lesiones de rodilla, y Alaba va dando pasos en su recuperación.
A lo largo de la temporada, sólo han evitado la enfermería Rüdiger, Fran García, Valverde, Modric y Endrick. El resto, en mayor o menor medida, han sufrido diferentes lesiones. No es la plaga de 2021, que llegó a los 60 percances en el curso, pero ha servido para generar un pequeño runrún alrededor de la preparación física. En el Madrid, mientras, se cierran filas alrededor de Pintus y se recuerda su aviso de hace unos meses. "En mayo, después de ganar la Champions, Antonio nos avisó que esta temporada iba a ser complicada en cuanto a lesiones. Y ha acertado", explican fuentes cercanas al vestuario.
La escasa pretemporada que han tenido los internacionales y la acumulación de partidos oficiales siguen siendo las causas que esgrimen Pintus y los responsables de la preparación como germen de las lesiones. No hay mayor debate interno. Tampoco ruptura. Los problemas de Carvajal y Militao en la rodilla han trastocado todos los planes en defensa y han sido inesperados, pero las continuas molestias musculares se asumen por el poco tiempo disponible en verano.
Davide Ancelotti, hijo del seleccionador de Brasil, el italiano Carlo Ancelotti, es el nuevo entrenador del Botafogo en reemplazo del portugués Renato Paiva, anunció este martes el club de Río de Janeiro.
Davide, de 35 años, tendrá su primera experiencia como técnico principal, tras acompañar a su padre como asistente en los banquillos de Real Madrid (2021-2025), Everton (2019-2021), Nápoles (2018-2019) y Bayern de Múnich (2016-2017).
"¡Bienvenido, Ancelotti!", publicó el Botafogo en redes sociales, con un emoticono de la bandera de Italia. "Firmó contrato con el Glorioso hasta el final de 2026", agregó.
En una nota en su web, el Fogão le definió como un "entrenador joven, preparado y con fuerte ambición de construir su propio legado" y resaltó "su perfil global" por su "experiencia en los mayores clubes del mundo" como auxiliar de su padre.
El contrato, sin embargo, le permite a Ancelotti mantener parcialmente su puesto como auxiliar en la selección brasileña, que asumió hace un mes, como miembro de la comisión técnica que dirige su padre, Carlo Ancelotti.
En un comunicado divulgado simultáneamente, la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) informó que fue comunicada de las negociaciones y que liberó a su profesional, pero que llegó a un acuerdo que le permite "convocarlo puntualmente para la preparación final rumbo al Mundial de 2026".
El entrenador italiano de 35 años de edad sustituye en el conjunto de Río de Janeiro al portugués Renato Paiva, despedido después de la eliminación del equipo en los octavos de final del Mundial de Clubes de Estados Unidos.
De acuerdo con Botafogo, el nuevo entrenador desembarcó en Río de Janeiro en la mañana de este martes y en la tarde conoció a los jugadores del equipo profesional y dirigió su primer entrenamiento.
Botafogo también contrató como auxiliares de Ancelotti al español Luis Tevenet y al británico Andrew Magan y como preparador físico al italiano Luca Guerra.
Antes de ser asistente, Davide trabajó como preparador físico junto a Carletto en el Real Madrid (2013-2015) y el Paris Saint-Germain (2012-2013).
"Mucha suerte en tu nueva aventura. Te seguiremos de cerca con todo el cariño del mundo. ¡Fuerza!", le felicitó en redes sociales su padre.
Han sido 10 días complicados para Carlo Ancelotti. Quizás sus últimos días. Bueno, en realidad está siendo un año "extraño" para él, como lo definen desde Valdebebas los que mejor le conocen. Elevado a los altares del madridismo tras la Liga, la Copa de Europa ganada en Wembley y la Intercontinental, que le situaron como el técnico más laureado de la historia del Real Madrid, durante la Supercopa de Europa en Varsovia y especialmente en el empate en Mallorca en la primera jornada de Liga, allá por el 14 de agosto, ya notó que algo en el vestuario no fluía como hacía un par de meses. Ahora llega a La Cartuja con el miedo del adiós en el cuerpo, la esperanza de seguir en la lejanía del horizonte y la crítica sobre sus hombros.
Una derrota le condena definitivamente y una victoria le da un billete extra en esa "felicidad absoluta", cuentan, que es para él entrenar al Madrid y, no menos importante, vivir en la capital. Y es que Carlo, por mucho que hablen de una oferta de Brasil que desde 2023 no ha vuelto a recibir, no se quiere ir de España.
El fracaso contra el Arsenal, más por las sensaciones que por el resultado, le refugió en su familia, especialmente en su mujer, Mariann, y su hija, Katia, cuyo cumpleaños celebró la semana pasada. La familia es su casa y su trabajo. Ahí están Davide, su hijo y asistente, o Mino, marido de su hija y nutricionista. También Francesco Mauri, hijo de Giovanni, preparador de Carletto durante años, y tercera voz del banquillo por detrás de Davide. Todo queda en familia y en el círculo más cercano. Y, así lo admiten, algunas de las conversaciones más importantes sobre el trabajo surgen en la mesa familiar. A veces el fútbol y la presión son así de inevitables.
Florentino y las diferencias con 2015
Han sido días distintos a los de la primavera de 2015, cuando después de perder ante la Juventus en semifinales de Champions y concluir el año de vacío supo que su etapa en el Bernabéu había terminado. Su relación con Florentino no era del todo buena y cortar por lo sano era la mejor opción para todos. Ahora es diferente. Los títulos de los últimos años, la edad y la experiencia han unido más que nunca a presidente y entrenador y Ancelotti ha encontrado en Pérez conversaciones de ánimo y apoyo, más allá de la lógica autocrítica de esta temporada.
El máximo mandatario del Madrid renovó el contrato del italiano en diciembre de 2023 justo después del "no" del técnico a Brasil, que se acercó por mediación de Kaká. Florentino le dio hasta 2026. La confianza era total. Tras eso llegó el doblete del año pasado y las complicaciones de este.
Es probable que Florentino decida dar por finiquitada la etapa de Carletto, pero se irá con todos los honores y unido para siempre al club, no en guerra ni por la puerta de atrás.
Ancelotti, con Güler, el miércoles en Getafe.AP
Y por esa unión con el presidente y por la forma de ser del transalpino se entiende la bandera blanca de Ancelotti durante gran parte de la temporada. El fiasco continental terminó por confirmar los tres puntos clave que el entrenador ha ido reflexionando durante toda la temporada con su círculo más cercano.
El primero, los peligros de tener "la barriga llena" de títulos. Un aspecto marcado por las pocas vacaciones de verano entre la Eurocopa y la Copa América y el regreso a los entrenamientos para la Supercopa de Europa, apenas unos días para los internacionales. No hubo descanso y descubrió un vestuario al que mentalmente le podía costar recuperarse.
El segundo, la preparación física. Las lesiones sufridas por el equipo han estado condicionadas por ese corto parón veraniego o por la mala suerte. Antonio Pintus es el responsable de la preparación del vestuario y la enfermería no se ha vaciado en todo el curso.
No levantar la voz
Por último, y ligado también a las lesiones, las dudas en la planificación de la plantilla por las que Ancelotti decidió no levantar la voz. "Nunca ha entrado en una guerra mediática con ningún club, y ahora menos", explican en Valdebebas, donde le ven más "serio" y "triste" de lo normal. En verano asumió la dificultad de perder a Kroos y encajar a Mbappé manteniendo a Rodrygo, pieza clave para el proyecto a medio y largo plazo del club, que rechazó el interés del Manchester City. Quién podía decir "no" a tratar de construir un ataque con esos nombres.
Pero con el tiempo, las lesiones de Carvajal y Militao desequilibraron todavía más a la plantilla dentro y fuera del campo. La baja de Dani, voz de peso en el vestuario, se notó en el césped y en la actitud de muchos futbolistas. Y la negativa del Madrid a reforzar la rotación en invierno tampoco encontró elrechazo público de Ancelotti, fiel a la confianza que le había mostrado a Florentino tras la renovación.
En esa confianza, y en una victoria en La Cartuja, pone sus esperanzas Carletto. Sabe que Brasil estará siempre ahí, también algún club de Inglaterra, pero su primera opción es Madrid y el Madrid.