El italiano Jannik Sinner, número 1 del mundo, se coronó este lunes en el Masters 1.000 de Cincinnati, al derrotar con autoridad al estadounidense Frances Tiafoe.
Sinner padeció en la primera manga pero fue ampliamente superior en la segunda para ganar la final por 7-6 (7/4), 6-2 en una hora y media de juego.
El italiano de 23 años logró en Cincinnati su quinto torneo de la temporada y quedó en muy buena posición para pelear por el título en el Abierto de Estados Unidos, el último Gran Slam del año que comenzará en una semana.
Sinner estuvo en peligro en el primer set aunque en el tie break impuso su categoría y variedad de golpes para ganarlo por 7-4. En la manga definitiva, el europeo se calzó a pleno el traje de número 1 del mundo y quebró el saque del estadounidense en el primer juego y también en el cuarto, cerrando el partido a toda máquina.
“Estoy contento, ha sido una semana muy difícil”, dijo el ganador luego del partido. “Ha sido dura mentalmente, pero he intentado hacerlo lo mejor posible”, señaló. La victoria fue la tercera de Sinner en un torneo ATP Masters, tras las logradas en Toronto y Miami.
Sinner, vigente campeón del Abierto de Australia, cuenta ahora con 15 títulos tras negar a Tiafoe el primer éxito estadounidense en Cincinnati desde que Andy Roddick se impusiera en 2006.
Una Vuelta internacional y con reclamos suculentos. Javier Guillén se ha inventado una ronda atractiva para cautivar a público y corredores en 2025. La prueba, presentada este jueves en el Palacio Municipal de IFEMA de Madrid, apostará por un perfil montañoso y pujará fuerte por contar con Tadej Pogacar, la guinda para el 90 aniversario de una carrera que se vistió de gala con la asistencia de una quincena de ganadores: Pedro Delgado, Alberto Contador, Fabio Aru, Chris Froome, Nairo Quintana, Laurent Jalabert, Alex Zülle, Roberto Heras, Ángel Casero, Álvaro Pino, Melcior Mauri, Agustín Tamames, Abraham Olano y Marino Lejarreta.
Pogacar ha asegurado que acudirá al Tour de Francia para sumar su cuarto título y ha dejado la puerta abierta a su presencia en la carrera de Unipublic. El nuevo fenómeno del ciclismo, tras imponerse el pasado año en el Giro de Italia, quiere adornar su palmarés con un triunfo en la tercera gran cita por etapas. El esloveno atesora un grato recuerdo de su única participación en la Vuelta, en 2019, cuando finalizó tercero, tras Primoz Roglic y Alejandro Valverde, y se anotó tres triunfos, en las cimas de Els Cortals d'Encamp, Machucos y Plataforma de Gredos. Entonces sólo tenía 21 años y aquel fue su bautismo en las grandes rondas.
La presencia de Pogacar impulsaría los índices de audiencia a las cotas más altas de las últimas temporadas. Su repercusión sería superior a la edición de este año, ganada por Roglic, que ya ha anunciado que no defenderá su título porque se centrará en el Giro y el Tour. Guillén espera a Pogacar y se ilusiona con el regreso de El Angliru. El coloso asturiano, dos años después, volverá a presidir la etapa reina. Será la décima ocasión en la que se ascenderá el emblemático puerto, hollado por primera vez en 1999 por Chava Jiménez.
Cuatro etapas en Italia
La ronda arrancará el 23 de agosto y finalizará el 14 de septiembre en Madrid. El telón se levantará en Italia, en la zona del Piamonte. Esta será la sexta ocasión en la que la salida se realice en el extranjero y la primera desde Italia. Antes se partió de Lisboa (1997 y 2024), Assen (2009), Nimes (2017) y Utrecht (2022). En 2026 saldrá de Mónaco.
La jornada inaugural de esta 80ª edición (90 desde que nació) partirá de Torino-Reggia di Venaria y terminará en Novara en una jornada de 183 kilómetros, con subida a Bienca-Tomalino. La segunda se iniciará en Alba y concluirá, 157 kilómetros después, en Limone Piemonte, en lo que supondrá el primer final en alto de la carrera. La tercera etapa, ya en territorio de los Alpes, se disputará entre San Maurizio Canavese y Ceres, con ascensión al Issiglio. La cuarta etapa empezará en Susa, localidad cercana a la frontera con Francia.
Luego habrá un traslado hasta Figueres, con una crono por equipos de 20 kilómetros, y un paso por los picos montañosos de Andorra. El recorrido continuará en la zona septentrional de la península, con finales en Cerler, Valdezcaray, Larra Belagua y Bilbao (con doble ascensión al Vivero y selección definitiva en Pike Bidea). En la etapa 13ª llegará El Angliru y un día después, final en la Farrapona. La 17ª terminará en el alto del Morredero, la 18ª será una crono individual de 26 kilómetros en Valladolid. La resolución final, como ha sucedido en numerosas ocasiones, será en la Sierra de Madrid y Segovia, con una jornada con salida en Robledo de Chavela y meta en la Bola del Mundo. La bajada del telón, en la clásica etapa por las arterias centrales de Madrid.
A las 11.00 horas de este jueves está citada la Comisión Directiva del Consejo Superior de Deportes (CSD) para estudiar si suspende cautelarmente a Pedro Rocha y le impide así ser el próximo presidente de la Federación Española de Fútbol. Atendiendo a las últimas declaraciones de la ministra, Pilar Alegría, y del presidente del CSD, José Manuel Rodríguez Uribes, hay pocas dudas de lo que se decidirá (que será suspenderle), pero las formas son importantes y todo ha de ser conforme a derecho.
La reunión ha sido convocada en un formato híbrido, es decir, unos miembros lo harán presencialmente y otros 'online'. En la Comisión Directiva, formada por el presidente (Rodríguez Uribes), el director general de Deportes (Fernando Molinero), así como representantes de la Administración General del Estado, Comunidades Autónomas, federaaciones y figuras de mucho prestigio en el mundo del deporte, se analizará y se deliberará sobre las actuaciones a adoptar después de que el Tribunal Administrativo del Deporte (TAD) incoara el día 15 un expediente disciplinario contra Rocha y la Comisión Gestora por infracciones "muy graves"
Cuando el TAD abre un expediente y califica así los hechos, la Comisión Directiva tiene la potestad de suspender cautelarmente al acusado hasta que se sustancie, por el propio TAD, el fondo de la cuestión, cosa que podría llevar meses. Fuentes del CSD han confirmado que la reunión de este jueves se intuye larga, pues primero se estudiará el expediente del TAD, luego se debatirá cuáles son las medidas a adoptar y, por último, se votará. Según los estatudos del CSD, la Comisión Directiva es "un órgano colegiado y sus decisiones se adoptan por mayoría, previo análisis, deliberación y fundamentación razonada".
Pedro Rocha, por su parte, espera la decisión arropado por su gente de confianza, la misma que le ha llevado a esta situación, y se ha puesto en manos de un prestigioso bufete de abogados para apurar todas las opciones de ser presidente, algo que, si es suspendido cautelarmente hoy, tendrá casi imposible. El otro escollo que tiene, su condición de investigado en la 'Operación Brody', no le impide ser presidente, como tampoco el hecho de haber sido uno de los más fieles seguidores del ex presidente, Luis Rubiales.
Nico Hulkenberg obró el milagro sobre el deslizante asfalto de Silverstone, un escenario propicio para las hazañas. El piloto de Sauber, último en la parrilla, cruzó tercero la bandera a cuadros, sólo por detrás de los inabordables McLaren. El primer podio para un veterano de 37 años, con 239 grandes premios en su haber. Siempre podrá alardear el alemán de haber completado la carrera de su vida delante de 164.000 aficionados, enfervorecidos con el triunfo de Lando Norris. El ídolo local se apuntó su cuarta victoria del año, gracias a una sanción de 10 segundos a Oscar Piastri, aún líder del Mundial, aunque con sólo ocho puntos sobre su compañero de garaje.
Todo Silverstone suspiraba por el primer podio de Lewis Hamilton con Ferrari, pero hubo de conformarse con el doblete de McLaren. Nada pudo hacer el heptacampeón frente al poderoso ritmo de Hulkenberg, que minimizó los errores y mantuvo la calma cuando el británico enlazaba un par de vueltas rápidas con las gomas blandas. Su gozo, al borde de las lágrimas, contrastaba con la frustración de Piastri, mordiéndose la lengua para no hablar de la penalización que le había privado del triunfo. Aun con ese borrón, la hinchada británica pudo festejar a lo grande el primer triunfo de Norris en casa.
No faltó de nada en el domingo de Silverstone, con Fernando Alonso noveno y Carlos Sainz decimosegundo bajo la bandera a cuadros. Ambos desfondados en el tramo final, cuando el bicampeón fue superado por Alex Albon y el madrileño seguía maldiciendo una peligrosa maniobra de Charles Leclerc. Por una u otra razón, ambos habían desperdiciado sus balas bajo la lluvia. No hay modo de que un domingo les sea enteramente benévolo.
"¿Perdemos posiciones por diversión?"
Apurado el almuerzo, unos chubascos sembraron la pista de incógnitas. ¿Qué neumático escoger para la salida? Todos dieron la vuelta de formación con los intermedios de lluvia, pero a última hora, Charles Leclerc y George Russell optaron por los slicks. Dos candidatos al podio partían desde el pit lane, pero la emoción no menguó por su ausencia. Pierre Gasly supo ganar la partida a Alonso entre las curvas 3 y 4, mientras Norris y Hamilton se la jugaban rueda con rueda en Stowe. Era sólo el preludio de una carrera vibrante, plagada de alternativas.
El safety car provocado por un trompo de Gabriel Bortoleto, que perdió uno de los alerones en Copse, dio paso a más perturbaciones atmosféricas. Se anunciaba lluvia ligera, seguida de mayores precipitaciones. Aston Martin hizo caso omiso y colocó gomas de seco para Lance Stroll, que fue ganando terreno hasta el momento en que efectivamente se puso a llover de veras. Mientras, Alonso se desesperaba con sus estrategas: "¿Perdemos posiciones por diversión? "Es una locura que nunca lo hagáis bien conmigo", lamentó por la radio.
Bajo una tupida cortina de agua, Piastri arrebató el liderato a Verstappen. Aullaban las tribunas viendo sufrir al autor de la pole, que bastante hacía para negar los espacios a Norris. Con el asfalto cubierto de charcos, la única solución plausible debía ser recurrir a los Pirelli de lluvia extrema. Esas gomas vetadas por la propia F1 por la cantidad de spray que provocan. Por tanto, al director de carrera no le quedó más remedio que recurrir al safety car. Piastri perdía sus 13 segundos de colchón frente a Verstappen.
La alegría de Norris en el podio de Silverstone.AFP
No quiso tomárselo muy a pecho el líder, convencido ya de que la victoria se resolvería como una mera cuestión de supervivencia. En la vuelta 17 se reinició la marcha y sólo una más tarde, Isack Hadjar chocó con Kimi Andrea Antonelli en Copse, provocando otra ralentización. Los daños en el Mercedes forzaron el adiós del italiano. Antes de alcanzar la mitad de la prueba se contaban ya cinco abandonos.
Verstappen, sin ritmo
Bajo esas condiciones, extremadamente delicadas, cualquier despiste se pagaba caro. Ni siquiera Piastri pudo librarse, al recibir 10 segundos de penalización por un errático frenazo cuando marcaba el ritmo bajo el safety car. Verstappen también perdió el coche en Copse, despeñándose hasta la décima plaza. Su Red Bull incluso penaba para seguir la estela de Sainz. Hasta la vuelta 36 no pudo deshacerse el tetracampeón del Williams.
Stroll, que había partido decimoséptimo, ocupaba entonces una plaza de podio. Hulkenberg, último en la parrilla porque Franco Colapinto ni siquiera tomó la salida, rodaba cuarto con su Sauber. Tras 15 temporadas en ocho escuderías, el germano quería descorchar por vez primera el champán. Había Mientras la pista se secaba, Hamilton reducía la distancia por detrás de ambos. Mientras la temperatura crecía en los neumáticos, rondaba otra la dichosa pregunta: ¿qué hacer con los neumáticos?
Aston Martin asumió todos los riesgos con Alonso, que montó slicks a falta de 14 vueltas. Demasiado pronto para el asturiano, relegado al farolillo rojo, sin opción ya de recuperar terreno. Mercedes tampoco tenía nada que perder con Russell, víctima de una espeluznante derrapada en Maggots. Por entonces, Sainz echaba humo ante lo que consideraba una "completa imprudencia" de Leclerc por el interior. Algo fuera de sí, el líder de Williams aún sufrió otra salida de pista que le dejaba, por tercera vez en las cuatro últimas carreras, fuera de los puntos.