Los despachos de Las Rozas vivieron horas de máxima tensión. La RFEF trabaja contra el reloj por convencer a las jugadoras para el partido ante Suecia. Ellas acusan a “cargos de la RFEF” de actitudes machistas
Las jugadoras de la selección, durante el Mundial.FRANK FIFEAFP
«Os comunicamos que la presentación se pospone. Cabe la posibilidad de que no sea hoy». A las tres y media de la tarde de ayer, media hora antes de la esperada rueda de prensa de la nueva seleccionadora Montse Tomé, el director de comunicación de la
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Después de sufrir para ganar al Olympique de Marsella en la primera jornada y tras golear al Kairat Almaty de Kazajistán en la segunda, el Real Madrid afronta este miércoles en el Santiago Bernabéu el segundo del trío de encuentros clave de esta semana. Venció en Getafe, se mide esta noche a la Juventus y recibirá al Barcelona en el clásico el domingo. "Nos enfrentamos a un grande de Europa, tienen mucha calidad en defensa y en ataque", elogió Courtois sobre su rival en la Champions League.
El foco mediático, sin embargo, siguió centrado en la polémica sobre la disputa del partido entre el Villarreal y el Barcelona en la ciudad de Miami, en Estados Unidos, en lugar de en La Cerámica, la casa del submarino amarillo y uno de los estadios más complicados de la Liga. Este martes el Madrid ha remitido un escrito al Consejo Superior de Deportes en el que muestra su rechazo al encuentro al considerar que "adultera la competición", algo que ha repetido Courtois en rueda de prensa.
"Sí, totalmente. Adultera la competición", ha respondido, contundente, el belga. "Es fácil de hablar de la NBA y la NFL... La NBA tiene 82 partidos y los playoffs se juegan en el pabellón de los equipos. Y en la NFL está votado por los dueños de todos los equipos, es una decisión de todos. Aquí es lo contrario, aquí lo hacen porque les sale de ellos. Adultera y no cumple con el convenio de los jugadores. No es lo mismo jugar contra un equipo en casa o fuera, porque jugar fuera de casa es complicado, y el Villarreal en su casa es difícil. Todo el mundo tiene que jugar en casa y fuera salvo fuerza mayor", añadió el portero madridista.
Además, Courtois volvió a criticar los comentarios de Javier Tebas en redes sociales y la censura de la Liga a la protesta de los equipos durante la pasada jornada. "No sé qué os sorprende de esto, eso lleva ya tiempo así, haciendo esas cosas, haciendo contestaciones públicas en redes... Yo no he visto jamás a un presidente de una liga de cualquier deporte hablar así. Ocultarlo es censurar y manipular, y es grave", insistió.
Unos segundos más tarde, Xabi Alonso fue más comedido en sus declaraciones sobre la polémica y apenas dejó una frase: "El club está defendiendo legítimamente sus intereses y ya veremos qué es lo que sucede", comentó el tolosarra, que se centró más en la dificultad deportiva de la semana del conjunto blanco.
El vasco no recuperará a Trent, Carvajal ni Huijsen para medirse a la Juventus, pero espera contar con la mayoría de ellos para el clásico del domingo. "He visto al equipo con ganas de tener un buen arranque. Necesitamos al estadio, tenemos que darles para que ellos respondan", declaró.
Uno de los nombres que están sobre la mesa del conjunto blanco es Endrick, que no está contando con muchos minutos en este inicio de curso y podría valorarse una cesión en el mercado de invierno, algo que planea sobre el Bernabéu pero que Alonso no piensa ahora mismo.
"No estamos en ese momento, la competencia es intensa y tiene que estar preparado. Endrick, Gonzalo, Brahim... Están entrando y van a entrar. Es fútbol de altísimo nivel, necesitamos a mucho y necesitamos a muchos buenos. Con la plantilla que tenemos vamos a ir hasta el final", dijo.
El 15 de junio de 2023, Jude Bellingham apareció por primera vez en la sala de prensa de Valdebebas. Durante estos meses ha marcado muchos goles, ha enamorado al Bernabéu y se ha convertido en el líder del Madrid, pero hasta hoy, 16 de abril de 2024, no había vuelto a comparecer ante los medios. Diez meses después, el centrocampista británico fue el protagonista del conjunto blanco en el Etihad Stadium, en la previa de la vuelta de cuartos contra el Manchester City, algo que él mismo admitió que le daba nervios: "Estoy más nervioso por esta rueda de prensa que por el partido de mañana", confesó nada más empezar.
Bellingham, criado en Birmingham, ciudad que compite desde hace años con Manchester por ser el segundo núcleo urbano de Inglaterra, se mostrará por fin ante el fútbol inglés, ese que ha rechazado dos veces: cuando decidió irse a Dortmund y cuando optó por firmar con el Madrid. "Me siento agradecido cada vez que llevo el escudo en el pecho y nunca me voy a cansar de esto. Jugué en Dortmund durante cuatro años, es diferente al inglés pero se aprende mucho. Quizás no hubiera tenido tantas oportunidades aquí. Creo que he tomado buenas decisiones gracias a mis padres", reflexionó.
El centrocampista inglés confesó que la lesión de tobillo que sufrió a mitad de temporada le "mató". "Pienso que empecé la primera mitad muy bien... y yo creo que lo me mata el ritmo es la lesión. Luego supero lo del dolor en el tobillo, juego contra el Valencia, marcó un gol... y me sancionan. Me ha influido el ritmo y en los últimos meses mi papel en el equipo ha cambiado un poco. Tengo confianza y no me importa la crítica", declaró.
"No marcar me crea ansiedad"
Sobre su sequía, reconoció que le crea un poco de ansiedad, pero que lo que más le preocupa es que el equipo no gane: "Yo creo que lo que me crea ansiedad es no marcar... y que el equipo no gane. Yo quiero añadir diferentes cualidades, pero creo que puedo ayudar más al equipo en otras facetas. Quería marcar un gol con el Madrid y llevo 20".
Una cifra que para el inglés tiene un pequeño culpable: Ancelotti. "Sería justo decir que es el que mejor rendimiento me ha dado. Él me llena cada día de confianza, te hace sentir cómodo. Me ha ayudado mucho y me ha hecho creer que puedo ser todavía mejor de lo que soy. Gracias a él mis inicios en el club han sido positivos".
"no me quita el sueño"
El 4-0 del año pasado sigue deslizándose por el ambiente del Etihad Stadium, también para un Bellingham que no estuvo en aquel duelo pero que sabe lo que dolió aquella derrota en el vestuario: "Hablé con algunos de los chicos. Les afectó mucho. Yo también tuve derrotas duras y hay que entender que es un nuevo partido. No empiezas 4-0 abajo. Están todos en modo profesional y tenemos confianza"
Ancelotti, por su parte, rechazó cualquier miedo: "No creo que el madridismo esté inquieto. Es la Champions, le pone feliz", bromeó, y reconoció que "no me quita el sueño". "Lo que me quita el sueño es comer mucho".
Seis victorias seguidas después de la derrota del Metropolitano hablan a la perfección de cómo el molde de Alonso comieza a cuajar en el césped del Bernabéu. Ante el Valencia y otra vez con Mbappé como estrella anotando un doblete, acompañado de los golazos de Bellingham y Carreras, el conjunto blanco sumó el décimo triunfo en Liga en 11 encuentros, el 13º si contamos los tres de Champions. Unos datos que asustan camino de Anfield y que zanjan el ruido de la polémica con Vinicius. [Narración y estadísticas (4-0)]
Xabi Alonso anunció el viernes que no habría «ninguna represalia» hacia el brasileño por su reacción al cambio del clásico y lo cumplió. El delantero fue titular, recibió el cariño de la grada, como su entrenador, fue parte del triunfo de su equipo ante el Valencia y terminó sustituido en el minuto 79 justo a la vez que Mbappé. Decisión inteligente de Alonso y choque de manos entre ambos en el área técnica. «Asunto zanjado», como advirtió en la previa, y a mirar hacia otro lado hasta que el foco mediático apriete de nuevo.
Sobre el césped, el Madrid de Xabi clavó una tabla más en la vía que quiere construir para que su tren llegue a estaciones más lejanas que el curso pasado. Fue intenso en la presión, vertical hacia la portería rival y fino en la definición. Todo, claro, ante un Valencia inerte, hundido anímica y futbolísticamente, incapaz de respirar con balón y distraído en las acciones defensivas. Un cúmulo de situaciones que dejaron el corto 3-0 del descanso. Pudo ser peor.
A la espalda de los mediocentros
Con Güler y Bellingham sueltos por delante de Tchouaméni, Mbappé moviéndose con libertad y Mastantuono y Vinicius muy abiertos en las bandas, el Madrid se impuso con lógica en los espacios, aprovechó la debilidad valenciana en la espalda de los mediocentros y llegó con facilidad al área de Agirrezabala.
En los primeros 15 minutos, Mbappé, Bellingham y Vinicius probaron al portero y el Valencia apenas pasó del medio del campo, aguantando el empate hasta que una mano de Tárrega en un córner, revisada por Busquets Ferrer en la pantalla del VAR, permitió a Mbappé abrir el marcador desde el punto de penalti. El galo, que había fallado ante el Barça, repitió el lado del clásico pero definió abajo, superando la estirada del guardameta.
El tanto hundió todavía más el duelo hacia las redes de los de Corberán y el Madrid disfrutó. Movió rápido la pelota, se asoció, intercambió posiciones y estuvo muy intenso en la defensa tras pérdida. En el 30, uno de esos movimientos lo aprovechó Güler para situarse sin marca en la frontal del área. Lo vio Bellingham al hueco, el turco tuvo pausa, vio a Mbappé en el área y le puso un balón medido para que el francés rematara cómodo el 2-0.
Bellingham, ante Santamaría, el sábado en el Bernabéu.EFE
Al Valencia le temblaban las piernas fruto de una delicada situación en la tabla, con nueve puntos en diez encuentros. Los pases no eran finos y llegaban tarde a muchos duelos. Como Thierry, que hizo penalti sobre Carreras en el 41. Un penalti de falta de concentración y de olvido del contexto. A pesar del error del lateral, Vinicius, obsequiado por Mbappé con el lanzamiento, envió el balón al cuerpo de Agirrezabala.
Se mantuvo el 2-0, pero sólo por un minuto, porque Bellingham se sumó a la fiesta con un disparo potente desde la frontal que sorprendió al portero y se coló por el lateral interno de la red. El inglés, en el tercer encuentro consecutivo marcando, mostró de nuevo que parece haber recuperado la chispa.
El gol, más allá del tópico, fue psicológico para todos. Alonso retiró del campo a Tchouaméni, con amarilla, y a Güler, con molestias en un tobillo, y dio entrada a Ceballos y Camavinga. El cambio llamaba a un fútbol de más control y así fue. Los blancos durmieron el duelo y las sustituciones del Valencia tampoco abrieron demasiado el partido. Al revés. El cuadro de Corberán firmó los tres de desventaja y quiso resguardarse para intentar algún contragolpe imposible que, claro, no sucedió.
Primer gol de un español
El partido se aceleró cuando quiso Vinicius, que protagonizó los mejores momentos de la segunda parte hasta que Xabi decidió enviarle al banquillo en el 79. Antes, había corrido por banda para asistir a Mbappé y a Bellingham, pero se encontraron con el portero.
A partir de los cambios de los dos delanteros, el Madrid y la noche vivieron en los pies de Rodrygo y Endrick, haciendo el joven brasileño su debut esta temporada entre rumores de una posible cesión en enero. Provocó una amarilla, fue intenso en los duelos y vio desde el área el golazo de Carreras por la escuadra desde el pico izquierdo del rectángulo. El primer gol de un español en el Madrid este año, que consolidó las sensaciones de un partido roto.
El Madrid aterrizará en Anfield con seis triunfos seguidos y con la moral en el cielo, consciente de que llega a una plaza que el curso pasado cimentó su techo definitivo en Europa. Eran otros tiempos. Otro entrenador y otro Madrid.