El presidente del FC Barcelona, Joan Laporta, ha asegurado que la situación económica del Barça está ya realmente a punto de volver a la normalidad. O lo que es lo mismo: a no tener que devanarse los sesos para que salgan los números a la hora de inscribir jugadores, tal y como evidenció, por ejemplo, la inscripción de Dani Olmo, el gran fichaje de este verano.
Según recalcó el presidente, la gran operación de la que habló en julio en la rueda de prensa de presentación de Hansi Flick como nuevo técnico azulgrana fue la del centrocampista del Leipzig.
Deslizó el mandatario que la situación podría haberse normalizado este mismo verano por medio del nuevo contrato por las equipaciones, pero prefirió tirar de cautela. No obstante, señaló que será “el más alto del mundo del fútbol”.
“No hemos llegado este verano al 1-1 porque no hemos querido, hemos preferido seguir trabajando. Nuestros ejecutivos han conseguido algo que algunos aseguraban que se tardaría al menos 10 años en conseguirlo, y esto tiene mérito porque hemos trabajado. Puedo desatar el optimismo con mucha más potencia, y me estoy conteniendo. Con el acuerdo por las equipaciones, estaremos en 1-1 en octubre”, arengó el presidente.
“Esta regla del fair play genera dificultades a todos los clubes. Llegaremos al 1-1, generamos más dinero del que gastamos, tenemos contratos que son los mejores del mercado. Podríamos haber estado al 1-1 este verano, lo fácil era decir que el acuerdo por las equipaciones ya era bueno, pero hemos visto que se podía mejorar. Sí sería bueno que LaLiga fuera más flexible, sin dejar el control económico. Eso podría ayudar a todos los clubes, no sólo al Barça”, recalcó un Laporta que aseguró sentirse más que satisfecho por el arranque en la Liga del Barça, evitando entrar en comparaciones con el que ha firmado el Real Madrid.
“Yo me centro en el Barça, veo que estamos bien, que hemos empezado como estaba previsto, fuertes. Tenemos el regusto del 7-0 con el Valladolid, no por el resultado, sino por el juego que exhibimos, de gran calidad. Estamos esperanzados, ilusionados y convencidos de que irá bien”, apuntó un presidente que no tuvo reparos en afirmar que las relaciones con el eterno rival no son ahora mismo precisamente cordiales.
“Las relaciones con el Madrid están mal. Están personados en el caso Negreira y eso es inaceptable”, apuntó el presidente azulgrana. “Cuando vamos bien, casualmente vuelve a aparecer el caso Negreira, que no se aguanta por ningún lado. La prueba son las resoluciones que están dando la razón a nuestras alegaciones”, reiteró el máximo dirigente barcelonista, quien aseguró que el futuro de Deco no estuvo nunca en entredicho.
Apoyo a Deco
“He temido por su salud, porque era muy estresante todo esto, estos veranos tienen un estrés superlativo, pero en ningún momento he temido por su continuidad, y tenemos la confianza suficiente para que, si no fuera así, decirlo. Es un año en el que ha hecho un gran trabajo y podemos estar satisfechos”, afirmó.
Laporta atribuyó al portugués todo el mérito de la llegada de Flick, las salidas en forma de cesiones y traspasos que han aligerado la masa salarial “en 170 o 180 millones de euros” y las llegadas de Dani Olmo, sobre todo, y Pau Víctor. Además, señaló que el retorno al Spotify Camp Nou está previsto para principios del año que viene, aunque sin fijar fecha, y adelantó que, por primera vez en siete años, los ingresos ordinarios superarán a los gastos.
Mundial de Fútbol Femenino
LUCAS DE LA CAL
Enviado especial
@Lucasdelacal
Sídney (Australia)
Actualizado Domingo,
20
agosto
2023
-
01:31Ver 14 comentariosLa jugadora española se...
Con la llegada del agradable sol invernal, los golfistas surgen como caracoles poblando los campos madrileños. Es media mañana de un sábado de enero en uno de los impresionantes cuatro recorridos del Real Club de La Moraleja. Aquí llevan años viendo a Eugenio y Carolina López Chacarra. Desde niños despuntaban. Ahora, como los turrones, vuelven a casa sólo por Navidad, pero lo hacen como referentes del golf y con la curiosidad de que dos hermanos hayan llegado a la élite. Hermanos varones hay alguno, pero ellos, chico y chica, son únicos. Sólo el australiano Min Woo Lee, ganandor de un torneo PGA, y su hermana Minjee Lee, con 11 victorias en el LPGA (tres Majors), son un caso similar.
«Desde pequeños hemos entrenado juntos y eso ayuda, pero sin nuestros padres hubiera sido muy complicado llegar donde hemos llegado», afirma Eugenio, el mayor y más conocido. Jugó en el LIV Golf, fue el primer español en ganar. Triunfó en el Circuito Asiático y salió de la liga saudí desmotivado y sin rumbo hasta que el año pasado ganó en el DP World Tour jugando en la India con una invitación. Esta será por fin su primera temporada con un calendario completo y una hoja de ruta muy clara.
«Euge es la razón por la que yo juego. Cuando era pequeñita tampoco me llamaba la atención el golf, pero como él jugaba, empecé. Es mi referente en todo momento. Alguien que con trabajo ha cumplido sus sueños, y eso me anima a mí a seguir», dice Carolina, tres años menor que Eugenio, la nueva sensación del golf femenino español. Ha cumplido una gran carrera amateur, pero su explosión apenas llegó en su primer mes como profesional con una de las machadas del año: en dos semanas se sacó las tarjetas para jugar el exigente circuito americano y el europeo, una gesta al alcance de pocas.
«Uno podría ser casualidad, pero dos», afirma Ignacio López Chacarra, aunque el padre de las criaturas se quita mérito. «El sacrificio de los dos y su trabajo todos los días del año», define como la clave del éxito. La mirada de Eugenio desprende fuego. Sus ganas de comerse el mundo en cada campo contagian. Carolina parece más serena y pausada. «Somos muy parecidos en muchas cosas, pero muy diferentes en otras», afirman, aunque los dos coinciden en que golfísticamente tienen más semejanzas. «Los dos somos buenos en el juego largo y nuestros resultados dependen un poco más del putt; quizás siempre hemos entrenado más el juego largo», afirma Eugenio, que a finales de 2025 estuvo a punto de ganar en Sudáfrica: «Quedé tercero, finalizando en la estadística de putt alrededor del puesto 80».
Los hermanos, cuando eran pequeños.H. C.
Maribel Coto, la madre, es otro de los ejes de la familia. De hecho, no se separó de su hija en la escuela de clasificación en Estados Unidos ni en Marruecos, donde logró la tarjeta del Circuito Europeo. En América, arropada por su madre, la primera llamada que hizo Carolina fue a su hermano. «Si haces algo, hazlo lo mejor que puedas», es el consejo que siempre le ha dado a su hermana, aunque reconoce que tampoco faltan las discusiones. «No le digo las cosas que quiere oír, le digo las cosas que creo que son buenas para ella». Carolina interrumpe a su hermano: «Un hermano es para lo bueno y para lo malo; ya ha vivido todo lo que yo estoy viviendo, me ha ayudado mucho». Sus padres reconocen que no tenían que empujar a sus hijos para entrenar. Más bien era al revés, y sólo había una condición: había golf si las notas en el colegio acompañaban. «Mínimo notable», apostilla Ignacio.
Fruto del hambre por ganar, Eugenio ha entrenado todos los días en esta pretemporada: «Me daba igual, Nochebuena, Nochevieja, el día 1...». Su temporada empezará en solo unos días en Dubai y llega mejor que nunca: «Ha sido la mejor pretemporada de mi vida y me he rodeado del mejor equipo posible», dice. Pello Iguarán es su nuevo y experimentado caddie, el único español con un major en su palmarés, el Open que ganó junto a Francesco Molinari. Por su parte, Carolina se muestra más tranquila: «Tengo muchas ganas, pero por mi estatus de novata no puedo entrar en los primeros torneos. Probablemente tenga que esperar a China en marzo para debutar en el LPGA. Siempre tienes la ilusión de ganar en tu primer año, sería un sueño, pero tengo que seguir mejorando y aprendiendo», se muestra serena.
Eugenio lo tiene clarísimo: «Mi objetivo principal es jugar y ganar en el PGA Tour». Tras su paso por el LIV Golf ya ha cumplido la sanción correspondiente y no descarta poder competir este año en América a través de alguna invitación o una clasificación previa. Eugenio ronda ahora mismo el puesto 120 del mundo y no está lejos del Top-100, que le daría acceso a uno de los majors, el PGA Championship, donde ya compitió el año pasado.
Las últimas noticias de la renuncia de Brooks Koepka, la primera gran deserción del LIV Golf, no le pillan por sorpresa. «La verdad es que no me ha sorprendido, yo viví algo parecido. Tomé esa decisión y el tiempo me ha dado la razón: estoy más motivado, mucho mejor de juego, físicamente, y supongo que a su nivel Koepka habrá pasado por un proceso parecido al mío», apunta.
Durante el mes de julio, Eugenio viralizaba sus redes con una publicación de una jornada de golf y comida con el mismísimo presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Su amistad con el presidente y su familia viene de su etapa en el LIV Golf. «Tengo la suerte de ser muy amigo de la familia Trump; todo empezó en el LIV Golf cuando jugué con Erik, su hijo. Hicimos un buen partido, nos caímos bien y seguimos en contacto, y luego tuve la suerte de que me hicieron embajador de Trump, llevo su logo en la bolsa. Le veo como una persona a la que puedo pedir ayuda y consejo, hablo con él bastante, y con Erik, y son personas que siempre me han ayudado. Dejando atrás la política, que en eso no me meto, son personas magníficas y estoy encantado de poder tenerles ahí apoyando. Ahora que hace mucho frío en Oklahoma, voy a sus campos en Florida». Juego partidos con todos, tengo relación con toda la familia, siempre me han tratado como uno más".
Desde el primer día que jugaron, a Eugenio le sorprendió el nivel competitivo del presidente: "Es muy bueno para tener casi 80 años, le gusta ganar y siempre es muy divertido jugar con él, siempre hay apuestas y risas. Para mí es muy sorprendente, con la edad que tiene, lo largo y bien que le pega. Normalmente jugamos en sus campos, que conoce bien, falla poco y es muy competitivo; es divertido jugar con él".
Una de las cosas que no deja de sorprender a Eugenio en sus encuentros con Trump es la seguridad que rodea al hombre más poderoso del mundo. "Yo he jugado con él cuando no era presidente y cuando lo ha sido. Antes tenía seguridad, pero ahora es una locura: igual hay 300 personas entre seguridad y servicio secreto, hay agentes escondidos en los árboles, francotiradores, cortan siempre tres hoyos por delante y tres hoyos por detrás, es como estar en un videojuego. Es una de las personas más poderosas del mundo, pero cuando estoy con él se te olvida y le veo como un amigo. No eres consciente de estar jugando con una persona que cambia el mundo de un día para otro".