Un total de 50 jugadores tendrán que concluir sus últimos hoyos hoy viernes, tras la suspensión por falta de luz de la primera jornada del US Open de golf, que tuvo un retraso de alrededor de dos horas por la niebla que a primera hora de la mañana imposibilitó la visibilidad en Shinnecock Hills. Entre el medio centenar de golfistas, Jon Rahm (-2) y Ángel Hidalgo (-1) mantienen las ilusiones del golf español con un sólido comienzo del torneo. Ambos tendrán que concluir cinco hoyos del recorrido desde las 6:35 de la mañana, hora local de Nueva York. Rahmes de momento el único jugador de los 156 participantes que mantiene su tarjeta libre de errores. El español se amoldó al viento constante con la solidez que caracteriza a su juego en esta temporada, logró dos birdies con importantes putts, desde 8 metros en el hoyo 12 y desde más de 18 en el hoyo 17, para colocarse provisionalmente segundo con otros seis jugadores empatados, a cuatro del líder, el norteamericano Wyndham Clark, que en 16 hoyos mantenía un estratosférico -6. Al ya ganador del US Open hace tres años en Los Ángeles Country Club, le quedan dos de los más complicados hoyos de Shinnecock, el 8 y el 9, para terminar su primera ronda.
Las previsiones meteorológicas no llegaron a acertar. El viento sopló, pero nada que afectara en extremo a la jugabilidad; tampoco llegó la lluvia. Con la niebla como inesperada invitada a primera hora, la USGA mantuvo sus planes de regular la dificultad del campo. Los greenes, cuya velocidad habitual tendría que haber sido cercana a los 13 pies, se mantuvieron en torno a los 10 y medio, con unas posiciones de banderas benévolas. Además, fue constante el refresco de las superficies de pateo con riegos puntuales entre partidos. A pesar de todo, solo 17 jugadores consiguieron terminar bajo el par.
Además de Rahm, en este exclusivo grupo se encuentra otro español, el debutante Ángel Hidalgo, que, pese a empezar con doble bogey dio la vuelta gracias a tres birdies a su resultado para meterse provisionalmente entre los 10 primeros y dejar su tarjeta de visita al bullicioso público neoyorquino. Muy lejos quedaron los otros dos españoles: David Puig terminó con +7 y el debutante en majors Rocco Repetto, que con +11 pagó cara su inexperiencia.
En el variopinto grupo destacado bajo el par, hay hasta cinco ganadores del US Open. Al líder y Rahm se suman Matt Fitzpatrick, Gary Woodland y Dustin Johnson, todos en -2. Con -1 aparece Bryson DeChambeau, que empezó con un espectacular drive por encima de las 420 yardas en el hoyo 12, y Rory McIlroy, que llegó a liderar el torneo en -3, aunque dos bogeys finales dejaron su ronda inicial en 69 golpes. Con ese número, Rory empata con 23 junto a Phil Mickelson en el segundo mejor registro de la historia del torneo en tarjetas por debajo de 70 golpes, solo por detrás de Jack Nicklaus, con 29. En el mismo grupo de registros bajo el par, ganadores de majors comparten protagonismo con un jugador amateur, Ryder Cowan.
El número uno del mundo, Scottie Scheffler, sigue librando una batalla particular contra su golf y el 72 (+2) no llegó a ser un resultado tan malo como reflejó su juego con los hierros. Es la primera vez en un major en la que Scheffler coge más calles que greenes. El número uno sumó 12 de 14 calles, pero solo fue capaz de alcanzar nueve greenes en regulación. Su distancia media de proximidad al hoyo fue ayer de más de 15 metros, ocupando el puesto 127 de los 156 participantes en este tercer major del año.
La jornada se reanudará hoy viernes a las 6:35, hora local, las 12:35 en la península, y se prevé que la segunda jornada dé comienzo a continuación, con lo que este viernes será clave física y mentalmente para muchos jugadores que tendrán que afrontar un auténtico maratón de golf







