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Khvicha Kvaratskhelia, elegido por unanimidad como el mejor futbolista de la última edición de la Champions, deberá seguir el Mundial desde casa. Una situación difícil de aceptar para el extremo del PSG, relegado por la debilidad de Georgia, que nada pudo hacer en la fase de clasificación ante España y Turquía. Tal y como sucedió con Romario en 1998 o Karim Benzema en 2022, la ausencia de Kvara dejará un sentimiento de orfandad en la Copa del Mundo. Además, con el resto de bajas podría conformarse el siguiente equipo ideal.
Entre los porteros, el más ilustre es Gianluigi Donnarumma, protagonista de la eliminación italiana en la tanda de penaltis ante Bosnia. El héroe de la Eurocopa 2020 no pudo adivinar ninguno de los cuatro lanzamientos locales de aquella funesta noche en Zenica, donde los errores de Francesco Pio Esposito y Bryan Cristante condenaron a la Nazionale, fuera del torneo por tercera edición consecutiva.
La línea defensiva podría formarse con Dani Carvajal, Alessandro Bastoni, Eder Militao y Jeremie Frimpong. El capitán del Real Madrid, muy lejos de la elite desde su rotura del ligamento cruzado en octubre de 2024, se quedó muy pronto sin opciones de disputar su tercera Copa del Mundo. Mucho más traicionero resultó el final de curso para su compañero Militao, víctima de una rotura en el bíceps femoral izquierdo. Pese a este grave contratiempo, Carlo Ancelotti aún alineará en Brasil un binomio de total garantía gracias a Marquinhos y Gabriel Magalhaes.
En el lateral izquierdo destaca la ausencia de Frimpong, fuera de la lista de Ronald Koeman tras una mala temporada de debut en Anfield, salpicada por cinco lesiones musculares. Los tifosi del Inter, campeón de la Serie A y la Coppa Italia, lamentarán la situación de Bastoni, uno de los mejores centrales del panorama actual.
De la nómina de centrocampistas que no viajarán a América destaca Xavi Simons, lesionado de gravedad en la rodilla derecha a finales de abril. La estrella del Tottenham, de 23 años, parecía llamado a comandar el fútbol de Holanda. De igual modo resulta relevante la ausencia de Cole Palmer con Inglaterra, justo castigo a su mal año en el Chelsea, donde apenas dejó muestras de esa clase con la que asombró durante el Mundial de clubes. A Thomas Tuchel tampoco le ha temblado el pulso con Phil Foden, por mucho que el zurdo del Manchester City formase como titular durante los amistosos de marzo frente a Uruguay (1-1) y Japón (0-1).
Para cerrar este once ideal con un par de atacantes como complemento de Kvaratskhelia cabría mencionar a Serge Gnabry y Robert Lewandowski. El primero sufrió un desgarro en el aductor derecho durante la ida de cuartos de Champions en el Bernabéu. De este modo, Alemania se ve privada de su referente goleador, ya que el mediapunta del Bayern acumula 26 dianas en 59 partidos con la Nationalmannschaft. Una cifra nada desdeñable, pero que palidece frente a los 89 tantos de Lewandowski con Polonia. El ariete del Barça se quedó a las puertas de su tercera Copa del Mundo tras el dramático play off ante Suecia (3-2), decidido por Viktor Gyökeres a dos minutos del final.
Por si aún quedase hueco para otros miembros de la aristocracia, reseñar a los lesionados Hugo Ekitike (Liverpool), Estevao (Chelsea), Rodrygo Goes (Real Madrid) o Fermín López (Barcelona). Sin olvidar a Victor Osimhen (Galatasaray) y Ademola Lookman (Atlético), víctimas de la pésima fase clasificatoria de Nigeria, o Jan Oblak (Atlético) y Alexis Sánchez (Sevilla), sin opciones con Eslovenia y Chile, respectivamente.
GP de Japón
MIGUEL A. HERGUEDAS
@herguedas
Actualizado Lunes,
25
septiembre
2023
-
01:33Ver 8 comentariosTras 15 victorias en 16 carreras ha calcado...
Hubo escenas muy similares a las del GP de Brasil 2003, cerrado con aquel brutal accidente de Fernando Alonso, tercero en el podio. Una vorágine de desconcierto, un asfalto deslizante como el cristal y una serie de controvertidas decisiones de la FIA. En el GP de Sao Paulo 2024 se mezclaron de nuevo esos ingredientes para mayor gloria de Max Verstappen, que al fin acabó con su mala racha. 10 carreras sin victoria se antojaban demasiadas para el próximo campeón del mundo, que destrozó la moral de Lando Norris en Interlagos. Con 86 puntos en disputa ahora cuenta con 62 de ventaja.
Desde el GP de Japón 2005, con aquella remontada de Kimi Raikkonen, ningún piloto subía a lo más alto del podio tras partir decimoséptimo. Ese fue el nuevo registro de Verstappen para la historia de la F1. Norris, autor de varios disparates sobre el asfalto empapado, pasó de la pole a la sexta posición en la meta. Tras casi dos horas y media apretando los dientes, el tricampeón enseñó al aspirante cómo se gana un título, vuelta rápida incluida (1:20.472).
McLaren no pudo asomar siquiera a un podio completado por Esteban Ocon y Pierre Gasly. Un éxito sin precedentes para Alpine, que se lleva 33 puntos en una carrera, cuando en las 20 anteriores apenas sumó 16. El riesgo de su estrategia, retrasando al máximo la entrada a boxes, se tradujo en bingo para Oliver Oakes, su flamante team principal. También para Verstappen, beneficiario de esa misma bandera roja. El jaque mate de Mad Max.
"La espalda me duele mucho"
Lástima que a la épica de Interlagos no pudieran sumarse Carlos Sainz y Fernando Alonso. Tras su triunfo del pasado domingo en México, el madrileño se marchó de vacío, tras un accidente en la vuelta 40. Tampoco hubo razones para la sonrisa del asturiano, penúltimo de los 15 supervivientes. "Voy a acabar por nuestros mecánicos, que han hecho un trabajo increíble. Pero la espalda me duele mucho. El rebote del coche no es normal", subrayó el bicampeón por radio.
El desgobierno de la FIA se hizo palpable desde antes incluso de arrancar. Cuando Lance Stroll, camino de Descida do Lago, sufrió un trompo inadmisible para el que encontró un remedio aún más absurdo. Atrapado en la grava, la baja del canadiense se sumaba a la de Alex Albon, para quien Williams no pudo recuperar el coche dañado en la qualy. Los mecánicos de Ferrari también disponían de poco más de dos horas, así que bastante hicieron para que Carlos Sainz saliera desde el pit-lane.
El caos al que nos referíamos se concretó cuando los comisarios mostraron la señal de salida abortada. Norris, desde la pole, se puso en marcha sin la pertinente luz verde, mientras otros, como Valtteri Bottas o Max Verstappen, seguían en sus posiciones. «Aquí se han infringido todo tipo de procedimientos», le dijeron por radio al líder del Mundial. Los pilotos no sabían si iniciar otra vuelta de formación o mantenerse en la salida abortada. Para redondear el delirio, el incidente de Norris iba a resolverse una vez terminada la carrera.
La grúa levanta el Ferrari de Sainz en la curva 8.AFP
Tras 17 minutos de espera, dio comienzo una carrera a 69 vueltas, dos menos de las programadas. Nada más apagarse el semáforo, el habitual error de Norris, incapaz de contener a Russell, que un minuto antes se había quejado de la fría temperatura de sus frenos. Por entonces no llovía, pero sólo los elegidos mantenían el rumbo sobre un asfalto tan deslizante. Verstappen, por ejemplo, ganó cinco posiciones en la primera vuelta. Unos metros más adelante, Sergio Pérez hizo un trompo que le dejaba como farolillo rojo.
De esa dualidad palmaria también sabían en Mercedes. El liderato de Russell, a un paso no demasiado rápido, contrastaba con los padecimientos de Lewis Hamilton. "La conducción es realmente mala. El coche rebota mucho", lamentaba el heptacampeón, que en las horas previas había disfrutado al volante del McLaren MP4/5B de Ayrton Senna. Una de las afrentas que hubo de soportar fue verse sin recursos ante un novato como Oliver Bearman, que ha sustituido a Kevin Magnussen.
Los colores de Haas volvieron a hacerse notar en la vuelta 28, cuando Nico Hulkenberg patinó de mala manera en la curva 1, desencadenando el virtual safety car. Un momento de singular importancia, acrecentado además por la lluvia, que multiplicó su intensidad. Norris aprovechó la tesitura para adelantar a Russell bajo una cortina de agua.
En un domingo tan delicado, Liam Lawson era uno de los hombres a seguir. Si el neozelandés había cumplido cediendo el paso ante Verstappen, cuando llovió de verdad volvió a recurrir a sus peculiares astucias frente a Hamilton y Oscar Piastri. Mientras tanto, una bandera negra frustraba cualquier opción de Hulkenberg. Justo castigo al modo en que sacó el coche de la curva 1, gracias al empujón de un par de comisarios.
Aún no se había cumplido el ecuador de la prueba cuando Franco Colapinto chocó violentamente contra las protecciones la última curva. La gota que colmaba el vaso de la FIA, que ordenó de inmediato la bandera roja. Por entonces, Esteban Ocon, Verstappen y Pierre Gasly, los únicos que no habían completado un pit-stop, rodaban en cabeza. Todos se apresuraron a bajar del coche en busca de cobijo, implorando por que amainase la lluvia.
Tras 20 minutos de espera, la salida lanzada iba a dejar impactantes estampas. La visibilidad era muy precaria, claro, pero Norris cometió otro error de cálculo, que le condenó a muchos metros por fuera. Verstappen esperó su momento para devorar a Ocon y Sainz acabó contra las protecciones de la curva 8. Otro safety car para ese último tercio de carrera, convertido en mero trámite para Verstappen.