El equipo que convierte a Ilia Topuria en una máquina perfecta: “Es un superatleta genético”

El equipo que convierte a Ilia Topuria en una máquina perfecta: "Es un superatleta genético"

Cuando 15 de los 17 combates en artes marciales mixtas los has ganado antes del final y no has sufrido ninguna derrota es que eres un portento. Si en casi 11 años que llevas pegándote con rivales al máximo nivel no has sufrido ninguna lesión grave es que genéticamente eres un monstruo. Pero si has dominado dos categorías de peso hasta conseguir ser el mejor peleador, libra por libra del mundo es que además, quienes te acompañan, son los mejores en lo suyo. Ilia Topuria no es un peleador, es un laboratorio.

«Es un superatleta genético», dice Fran Ortega, coordinador del equipo médico del georgiano-español, desde Washington, poco antes de la madrugada del lunes, cuando en el 80 cumpleaños de Donald Trump peleará en el Freedom 250 de la Casa Blanca para sumar su 18-0 en combates de artes marciales mixtas. Nadie en su equipo duda de la victoria ante Justin Gaethje. “Como entre a jugar un poquito, cae en el primero”, apunta Ortega. Y no dudan no sólo por la capacidad individual de Ilia, sino porque ha invertido “esfuerzo, dinero y tiempo en formar un equipo médico conformado por diversos profesionales referentes en sus parcelas”, explica Josep Caballero, fisioterapeuta, especialista en activación visual.

Son cuatro los responsables de llevar a Ilia a su mejor versión médica en cada training camp. Los fisios Fran Ortega y Raúl Valdesuso, coordinan el equipo en el que también figuran Caballero y el médico David Beneito. Los cuatro se reinventan cada año utilizando los últimos avances tecnológicos para intentar “estresar las habilidades” del luchador, porque su capacidad le permite adaptarse antes que nadie a las técnicas que le aplican sus preparadores. “Estoy seguro de que el protocolo de preparación que hemos hecho a Ilia se extrapolará en el futuro para otros luchadores”, predice Caballero.

Es un protocolo basado en las sensaciones del luchador y en una innumerable cantidad de mediciones y datos para no dejar nada al azar y que permiten exprimir hasta el último punto de Topuria. “Ilia tiene una calidad de fibra muscular increíble, muy poca grasa y una estructura ósea muy potente”, dice Ortega sobre un luchador que genética y biológicamente está muy por encima de la media. Así, no se trata sólo de optimizar su preparación física, de la que él es ya muy responsable, sino de optimizar su respuesta biológica.

Para ello, el equipo utiliza técnicas de estimulación eléctrica y de neuromodulación que ayudan a Ilia con la respuesta muscular, los reflejos y la fatiga. Parecen cosas baladíes, pero en el alto nivel pueden suponer la diferencia entre caer noqueado o esquivar un golpe y tumbar tú a tu rival. “Lo ideal es trabajar en fatiga”, apunta Caballero para estudiar su toma de decisiones en hipoxia.

Topuria en la rueda de prensa previa al evento.AFP

Es en ese punto donde el equipo busca, por ejemplo, mediante electromiografías, el punto donde aparece la fatiga muscular en un luchador al que le tarda en aparecer “mucho más de lo normal”. Son capaces de identificar el músculo concreto que empieza a perder velocidad de reacción para luego incidir más en él. Además, trabajan mucho en su recuperación, en el proceso de corte de peso para que el músculo esté a tope para el día de la pelea. “Ayuda a tener mayor velocidad de reacción, aumenta la capacidad de realizar dobles tareas, como anticipar y pegar, y mejora la visión periférica para saber qué pasa alrededor”, relata Caballero.

Otra de las especialidades de este fisioterapeuta es el trabajo de activación del ojo que realiza con los optometristas de Neco Visión y que también se aplica en el Centro de Alto Rendimiento de Red Bull. A través de un software especializado y de unas gafas de color azul y rojo ayudan a Topuria a mejorar el tiempo de reacción, no a estímulos predecibles, sino improvisados para ayudarle en la respuesta de la capa subcortical del cerebro, la que maneja el instinto. “Esa zona te hace más rápido y eficiente en la toma de decisiones”, especifica.

Equipo de F1

En este “equipo de F1”, el médico David Beneito acompaña al resto de especialistas para intentar que el azar, en forma de una enfermedad inesperada, influya en el rendimiento de Topuria, especialmente el día de la pelea. “Lo que Ilia hace muy bien es que desde el minuto uno se preocupa mucho por la salud, eso le ayuda prevenir los imprevistos”, aporta el profesional.

Merece un aparte Carlos Calderón, un colaborador que trabaja con Caballero para proporcionar datos al equipo. Es un miembro indispensable del grupo, cuyo trabajo está ajustado al milímetro. A partir de sus mediciones se realiza un informe que permite a los profesionales y al propio Topuria conocer “las debilidades y las amenazas” de su rival. “Le damos nuestro punto de vista, pero Ilia es tan buen analista que luego él decide la estrategia junto a su equipo más cercano”, apostilla.

La estrategia del Matador es ganar y dar espectáculo. Ese será su regalo para Donald Trump en su 80 cumpleaños poco después de las 4.30 horas del lunes. “Cuando dos peleadores dejan un octógono es como si salen de un accidente de tráfico, pero Ilia parece que lo hace repeinado”, cuenta Ortega. No porque no le cueste, sino porque en todos los ámbitos lo ha preparado al milímetro.

kpd