Todo lo que pasó en el Madrid-Barça: revisiones del VAR, el gigantesco enfado de Vinicius con Xabi Alonso, la tangana final con Lamine Yamal...

Todo lo que pasó en el Madrid-Barça: revisiones del VAR, el gigantesco enfado de Vinicius con Xabi Alonso, la tangana final con Lamine Yamal…

El clásico tuvo de todo. Separados por dos puntos en la Liga, Real Madrid y Barcelona se midieron en una batalla de goles, revisiones arbitrales, mucha tensión y muchos enfados. El VAR actuó para corregir un penalti de Lamine Yamal sobre Vinicius y un golazo de Mbappé desde fuera del área, todo en una primera parte en la que se vivieron tres goles, dos de los blancos y uno de los azulgrana, y que casi vibró con otro del delantero galo, esta vez en clara posición antirreglamentaria. En la segunda, un paradón de Szczesny a una pena máxima de Mbappé y otro gol anulado, ahora a Bellingham, por fuera de juego de Brahim. Y por si fuera poco, Vinicius Júnior protagonizó el gran enfado de la noche cuando fue sustituido en el minuto 72 del encuentro. Repitió varios aspavientos, no saludó a Xabi Alonso y se fue directo a vestuarios con 2-1.

De la tragedia del Metropolitano, Alonso había admitido esta semana haber "corregido cosas". Por su alineación, situando a Camavinga en la derecha y a Güler en la base de la jugada y dando entrada a un equipo que esta vez sí mostró actitud y ganas de llevarse el clásico, descubrió los errores del derbi madrileño y su Madrid fue otro. Hubo más "rock and roll" de ese que prometió en Miami.

Y el rock and roll llevó a la polémica. En el minuto dos, penalti de Lamine Yamal, el más abucheado en la alineación culé y silbado cada vez que tocó el balón, a Vinicius Júnior. Soto Grado señaló pena máxima, pero el VAR, en su primera intervención de la tarde, le avisó de que era falta del brasileño.

"Corrupción en la Federación", coreó el Bernabéu. Diez minutos después, el cántico cambió a "Negreira, Negreira" cuando el VAR avisó a Soto Grado del fuera de juego de Mbappé antes de anotar un golazo de volea desde fuera del área. Las líneas mostradas en televisión descubrieron una posición ilegal por un centímetro, el exterior de la bota del galo.

El tanto de Mbappé en el minuto 21, esta vez legal, espoleó a un Madrid superior. El galo marcó su undécimo gol en Liga y sólo se ha quedado sin ver puerta en dos encuentros este año, ante el Mallorca y contra la Juventus. El empate de Fermín tras un error de Güler puso las tablas, pero los blancos volvieron a abrir brecha en el marcador con el segundo gol de Bellingham, el segundo consecutivo tras el anotado ante la Juve. Pudo sentenciar el Madrid, que anotó en el 45, pero hubo fuera de juego de Mbappé.

Tras el descanso reinó la presión y volvió a actuar pronto el VAR, que avisó a Soto Grado por una mano de Eric García en el área culé. El colegiado acudió a la pantalla y pitó una pena máxima que Mbappé erró ante Szczesny, volando el polaco hacia su escuadra derecha. Fue el primer penalti fallado por Mbappé desde el 24 de mayo ante la Real Sociedad y después de siete consecutivos marcados.

El enfado de Vinicius

El Madrid siguió con ocasiones para sentenciar, pero volvió a caer en un tanto anulado por fuera de juego, el tercero de la tarde, por una posición ilegal de Brahim antes del gol de Bellingham. Todo antes del minuto 72, momento de inflexión en el proyecto de Xabi Alonso. El tolosarra sustituyó a Vinicius Júnior con 2-1 y el brasileño se enfadó de manera extraordinaria. Preguntó "¿yo? ¿yo?" en varias ocasiones, realizó distintos aspavientos y se dirigió al banquillo gritando hacia Alonso, al que no dio la mano, y se fue directo a los vestuarios.

Un show televisado que llega justo cuando las conversaciones sobre su contrato están detenidas, a la espera de nuevas reuniones, con el acuerdo terminando en junio de 2027. Unos minutos después, el brasileño regresó de vestuarios y estuvo en el banquillo junto a sus compañeros y el cuerpo técnico para ver los últimos instantes de un clásico frenético que terminó con tangana.

Pelea al final

Después de la expulsión de Pedri ambos banquillos se enzarzaron en el área técnica y tuvieron que ser separados por la Policía, y al terminar el encuentro volvió a haber tangana en el centro del campo. Carvajal le hizo un gesto a Lamine Yamal, compañero de selección, con la mano, en relación a sus declaraciones y el delantero le retó a irse al vestuario. Después llegó Courtois, que se encaró con el joven azulgrana. Ahí se sumaron todos, incluido Vinicius, que terminó retándose también con Yamal en el túnel y repitiéndole "habla ahora". Ahí estuvieron también Raphinha, Rüdiger y Alaba, no convocados pero presentes en el área técnica.

Un clásico incierto y agitado por Lamine y Laporta: "Lo que hace la televisión del Madrid condiciona a los árbitros"

Un clásico incierto y agitado por Lamine y Laporta: “Lo que hace la televisión del Madrid condiciona a los árbitros”

Resulta que el Real Madrid y el Barcelona se miden esta tarde en el que puede ser el clásico más igualado de los últimos años en cuanto a datos y sensaciones. Los eternos rivales del fútbol español se han enfrentado en 261 partidos oficiales, con 105 victorias para los blancos y 104 para los azulgrana. Igualdad extrema, con un empate en 52 ocasiones. Si el cuadro de Hansi Flick logra sacar los tres puntos de la Castellana, igualará en triunfos a su rival en los choques históricos entre ambos. Como si hiciera falta más tensión a un partido que, como todos los clásicos, decidirá media Liga y llega agitado por las declaraciones de Lamine Yamal sobre el Madrid, comparando a un equipo de la Kings League con el club blanco: «Sí (son como el Madrid). Roban y se quejan», dijo esta semana el joven delantero culé, encendiendo, en este fútbol viral y global que vivimos hoy en día, a gran parte del vestuario madridista, muy pendiente, como todos los jóvenes, de las redes sociales.

Las palabras de Yamal aterrizaron durante el viernes y el sábado en la ciudad deportiva de Valdebebas. Fueron comentadas dentro del vestuario, alentando la adrenalina de un equipo que busca redimirse de los cinco goles encajados en el Metropolitano, pero fuera de él reinó la calma, con Xabi Alonso echando balones fuera al ser preguntado por la estrella del Barça.

«No voy a entrar. Hay muchas declaraciones por parte de la gente del Barcelona y no puedo analizar todas», dijo el tolosarra en varias ocasiones. Unos minutos más tarde, Laporta añadió más picante a la previa: «Se ha creado un ambiente en torno al colectivo arbitral por parte de nuestro rival que está fuera de sitio. Con lo que hace su televisión se condiciona a los árbitros, es una estrategia para ganar que no debería ser. No pueden decir que los árbitros les perjudican ni que favorecen al Barça. No practicamos el victimismo, intentaremos ir a ganar al Bernabéu una vez más», dijo.

Los cuatro clásicos del año pasado

Sobre la mesa, la última temporada de clásicos, vestida de azul y grana después de los triunfos del Barça en la Supercopa, en la Copa y en los dos duelos ligueros. Cuatro derrotas y 16 goles encajados que provocaron una crisis en el conjunto blanco y el adiós definitivo de Ancelotti. 0-4 en el Bernabéu y 4-3 en Montjuic en la Liga, 5-2 en Arabia y 3-2 en la final de Copa. Demasiado sufrimiento para la galaxia blanca, necesitada de una alegría tras tantas penas.

«Podemos estar en situaciones parecidas a los clásicos del año pasado, pero estamos en momentos diferentes. Nuestro proyecto está empezando, lo hemos analizado todo y queremos potenciar nuestras fortalezas», destacó Alonso, insistiendo en la importancia del mensaje: su proyecto en Madrid está empezando y «no me fijo tanto en los resultados». Para él, dice, son más importantes las sensaciones, pero una derrota contra el Barça, la quinta consecutiva, llenaría Concha Espina de dudas y pondría la clasificación al rojo vivo. El Madrid es líder con 24 puntos, dos más que el Barça (22), que con una victoria en el Bernabéu superaría a su máximo rival y daría un puñetazo al campeonato.

Los blancos recuperan a Trent, Carvajal y Huijsen, fortaleciendo una defensa que fue uno de los grandes quebraderos de cabeza de Ancelotti durante los clásicos de la pasada campaña. En el 4-3 de Montjuic, duelo clave por el último título liguero, el italiano tuvo que saltar al césped con Lucas, Asencio, Tchouaméni y Fran en la defensa. El equipo se puso 0-2 en el inicio con tantos de Mbappé, pero tocó fondo cuando el Barça remontó antes del descanso.

Fran García y Alexander-Arnold, el sábado en Valdebebas.

Fran García y Alexander-Arnold, el sábado en Valdebebas.AFP

Esta tarde la defensa del Madrid será radicalmente diferente. A la espera de decidir quién será el lateral derecho de Alonso, debate que está entre Trent, Carvajal y Valverde, los tres que lo acompañarán serán caras nuevas: Militao, Huijsen y Carreras. Tres de las razones para contener el caudal ofensivo del Barça, lastrado por las bajas de Raphinha, Lewandowski y Olmo en ataque pero con Fermín en estado de gracia tras sus tres goles al Olympiacos y con Lamine Yamal confiado de mostrar su mejor nivel.

La debilidad defensiva de los azulgrana es la gran preocupación de Flick, que verá el partido desde la grada por su expulsión en el último duelo ante el Girona. Los azulgrana llevan seis encuentros sin dejar la portería a cero, mientras que Courtois y el Madrid suman dos partidos seguidos sin recibir un gol.

La táctica será clave. Flick apostará por tener el balón y por la superioridad de Pedri y De Jong sobre el centro del campo madridista y volverá a insistir en arriesgar con una línea defensiva adelantada. Ahí deberá manejarse Alonso, con la lección aprendida del curso pasado, cuando Vinicius y Mbappé se quedaron en varias ocasiones delante del portero pero fallaron. El clásico estará en unos milímetros.

Carreras, la esperanza del Madrid para contener a Lamine Yamal: "Es sorprendente el impacto que ha tenido"

Carreras, la esperanza del Madrid para contener a Lamine Yamal: “Es sorprendente el impacto que ha tenido”

Ferland Mendy disputó tres clásicos la temporada pasada, por uno de Fran García. En la derecha, todos fueron para Lucas Vázquez. Y en el centro, después de la lesión de Militao, que se lesionó tras el primero, rotaron Asencio, Tchouaméni y Rüdiger. La defensa del Madrid encajó 16 tantos en los cuatro encuentros contra el Barça, pero tiene ahora varias razones de peso para confiar en contener el ataque azulgrana. Álvaro Carreras es una de ellas.

El lateral izquierdo volvió al Real Madrid este verano a cambio de 50 millones de euros y se ha convertido en una pieza clave para el ataque y la defensa de Xabi Alonso. Su temporada ha ido de más a menos, con un arranque espectacular en el que sorprendió por su aplomo y su importancia en la salida de balón, y unos últimos encuentros en los que ha sufrido más en el plano defensivo, especialmente en el 5-2 del Metropolitano y en el último duelo contra la Juventus.

A pesar de todo, el fichaje de Carreras, junto a la llegada de Huijsen y las recuperaciones de Militao y Carvajal, añaden fortaleza defensiva al Madrid. El gallego, canterano del conjunto blanco durante varios años, dejó Valdebebas para pasar por el Manchester United y el Granada antes de llegar al Benfica, donde brilló en las noches de Champions League, circunstancia clave en su fichaje. Algunas de esas noches fueron, precisamente, ante Lamine Yamal y el Barcelona. El lateral fue titular en dos de los cuatro duelos que enfrentaron a portugueses y españoles, uno de ellos en la liga regular y otro en las eliminatorias, y en ninguno de ellos Yamal consiguió anotar un gol o dar una asistencia.

«más que necesario»

En el primero, el loco 4-5 de Da Luz, Carreras sumó una asistencia en uno de los tantos locales y terminó haciendo un discutido penalti sobre Lamine antes de que éste fuera sustituido en el minuto 78. En la ida de los octavos, Yamal, marcado por Carreras, estuvo tan desaparecido que Flick decidió retirarle del campo en el minuto 56 del encuentro. El Barça se acabaría llevando ese encuentro por 0-1, pero la actuación del gallego fue muy seguida y comentada en Valdebebas, donde se valora su potencia física, su recorrido y su buen toque de balón, y aunque se admiten los detalles a mejorar, como guardar su espalda ante balones largos, el cambio en el lateral izquierdo de una temporada a otra se detalla como «más que necesario».

Su aterrizaje en el Bernabéu ha solucionado varios problemas en el juego madridista. Además del aspecto defensivo, en ataque tanto él como Huijsen han asumido gran parte de la salida de balón. Carreras se integra en el centro del campo, por dentro, dejando la banda izquierda para Vinicius Júnior, y mezcla en el interior con Tchouaméni, Güler y Bellingham, siendo casi un centrocampista más. Además, es capaz de jugar como tercer central cuando lo necesite el equipo. Virtudes que le han convertido en el tercer jugador de campo más utilizado por Alonso tras Mbappé y Tchouaméni.

«Le seguíamos desde hace tiempo, pero su personalidad y lo competitivo que es sí que me ha sorprendido gratamente. Comete muy pocos errores, está muy concentrado en el juego, tiene una gran calidad mental, táctica y técnica y es muy completo. Y es sorprendente el impacto tan instantáneo que ha tenido; una grandísima noticia», explicó Alonso hace sólo unas semanas. Ahora, Carreras se enfrentará a su mayor amenaza, una nueva visita de Yamal y el Barça a Chamartín.

Fermín López, la carta ganadora de Flick para el clásico

Fermín López, la carta ganadora de Flick para el clásico

Actualizado Sábado, 25 octubre 2025 - 20:42

Fermín López se ha convertido ahora mismo en la carta ganadora del Barça. Pese a que el verano pasado su continuidad en el club llegó a ponerse en entredicho por el interés del Chelsea y por los problemas de caja de la entidad azulgrana, lo cierto es que el onubense es, en estos momentos, el jugador más efectivo ante la portería contraria de toda la plantilla. Aunque, lidera la tabla de anotadores con cinco goles junto con Marcus Rashford y Ferran Torres, su efectividad es mucho más alta. El inglés ha necesitado 12 partidos para llegar a su número. El ex del Valencia o el Manchester City, 10. A él, en cambio, le ha bastado con siete. Y tres de ellos los consiguió el pasado martes en la Champions.

«Marca, corre, es muy completo. Ha sido sensacional su actuación. Marcó tres goles, el primero de ellos muy importante, porque nos dio confianza. Lo tiene todo: es dinámico y muy veloz», le elogió Hansi Flick tras el 6-1 frente al Olympiacos. El propio Fermín se mostró muy ilusionado con su primer hat trick como profesional. Cómo no, se llevó a casa el balón, firmado por todos sus compañeros.

Y, tras haber estado de baja varias semanas por una lesión muscular sufrida a última hora en el partido contra el Getafe, llega al clásico del domingo con la moral por las nubes. «¿Un hat-trick en el clásico? Sería una sensación increíble. Ojalá pueda darse, pero es un partido muy difícil. Con que gane el equipo ya me conformo. Me da igual si marco o no», reveló en los micrófonos de Movistar.

«Habría elegido al Barça igualmente»

Curiosamente, el eterno rival le siguió los pasos cuando aún era un niño. Todo, al final, quedó en nada. «Es cierto que hubo un interés, pero mi padre me dijo muy pocas cosas acerca de ello. Si me hubiera preguntado mi opinión, yo habría elegido al Barça igualmente, porque era mi gran sueño. Estoy muy contento de haberlo hecho realidad y ojalá pueda estar muchos años aquí», admitió.

Al parecer, durante un tiempo, tuvo al enemigo en casa, ya que en sus primeros pasos con el primer equipo azulgrana, su hermano Juan Antonio era seguidor del Real Madrid. Ahora, en cambio, ya se habría cambiado de bando. La sangre tira más que los colores.

Fermín López celebra el 5-1 ante el Olympiacos.

Fermín López celebra el 5-1 ante el Olympiacos.EFE

Es muy posible que, este domingo, parta en el once inicial que Marcus Sorg, relevo en el banquillo del sancionado Flick, plantará sobre el césped del Bernabéu. Las ausencias de Dani Olmo, lesionado con la selección en el último parón por los compromisos internacionales, y de Raphinha, cuyo previsto retorno a las convocatorias con vistas al clásico se ha visto truncado, obligan a tomar muy en cuenta todas las variables.

Y, aunque la pretemporada de Fermín, fue un poco irregular, hasta tal punto que el propio técnico barcelonista llegó a darle un toque de atención por ello, explotó en el Gamper con un estado de forma que, pese al paréntesis de la lesión, parece haber recobrado en el momento más oportuno. Quizás, puede que tenga que ver con ello también algo que hace en cada partido justo antes de saltar al césped: rezar. «Mi abuela siempre me dice que debo hacerlo y por eso lo hago», ha confesado el talentoso canterano azulgrana.

Xabi Alonso no contesta al "roban y se quejan" de Lamine Yamal: "Hay muchas declaraciones de gente del Barcelona"

Xabi Alonso no contesta al “roban y se quejan” de Lamine Yamal: “Hay muchas declaraciones de gente del Barcelona”

"Por supuesto que sí, roban, se quejan...". Esta semana, Lamine Yamal comparó al equipo de Ibai Llanos en la Kings League, 'Porcinos', con el Real Madrid. Todo en la previa de un clásico que se juega este domingo (16:15 horas) en el Santiago Bernabéu y que llega con polémica, aunque Xabi Alonso no ha querido lanzar más leña al fuego de las declaraciones del joven azulgrana.

"No voy a entrar", respondió, sobre las palabras de Yamal. "Hay muchas declaraciones por parte de gente del Barcelona y no puedo analizarlas todas", añadió, intentando centrarse en la parte mental y deportiva de su equipo unas semanas después de la contundente derrota en el derbi madrileño ante el Atlético.

"Ya han pasado unas semanas y hemos corregido varias cosas. Llegamos en buen momento, tanto anímico como futbolístico. Es un buen momento a nivel de de competitividad", explicó el tolosarra, que recupera a Carvajal, Trent y Huijsen para el duelo ante el eterno rival. "Casi todos los que están en la convocatoria pueden ser titulares, luego depende de lo que necesitemos técnica y tácticamente, ahí veremos", aseguró.

Alonso insistió en que es "el primer clásico de este proyecto", volviendo a declarar que su equipo "está en construcción", pero admitiendo que "mañana es el momento". "Hay situaciones parecidas a los clásicos del año pasado, pero estamos en momentos diferentes. Nuestro proyecto está empezando, lo hemos analizado todo y queremos potenciar nuestras fortalezas", explicó.

"Todavía estamos casi en noviembre"

Superada la derrota ante el Atlético y con el empujón de haber ganado todo en Liga y Champions a pesar de ese encuentro, el técnico no pone este partido como un momento clave en el proyecto porque "en noviembre no se entrega ningún trofeo". "Para el proyecto no lo sé si es determinante. Son partidos importantes y no me gusta sólo valorar resultados, también el proceso. Hay un crecimiento en estos partidos y tenemos margen de mejora. Todavía estamos en casi noviembre, no se entrega ningún trofeo, no se gana nada y queda mucha temporada. Ahora mismo lo más importante es mañana, sólo tenemos el clásico en la cabeza".

El técnico aseguró ver al vestuario "motivado", "saben lo que significa el partido", y elogió el nivel del equipo. "Me gusta cómo jugamos. Estamos compitiendo bien pero podemos jugar mejor. Estamos construyendo una base sólida de cara a ser fiables y tenemos que dar el siguiente paso. Tenemos que estar preparados y competir al máximo nivel. Que los jugadores tengan la adrenalina necesaria para jugar un partido así, no pienso en otras cosas", finalizó.

Guti: "El fútbol de ahora es un poco como el ejército"

Guti: “El fútbol de ahora es un poco como el ejército”

Debutó joven, fue parte de varias etapas galácticas del Madrid y ahora ha dado el salto al otro lado comentando fútbol en DAZN. José María Gutiérrez 'Guti' (Torrejón, 1976), compañero de Xabi Alonso durante un año, charla con EL MUNDO antes del clásico ante el Barça.

¿Es un Clásico impredecible?
Sí, también las bajas hacen que los dos equipos no estén a su mejor nivel. Creo que va a ser difícil saber por dónde va a ir el partido. Es una incógnita. El Barcelona está recibiendo muchos goles y defensivamente le está costando, y el Real Madrid no creo que esté jugando como Xabi quiere. Están ganando partidos, por momentos juegan bien, pero hay otros momentos en los que le cuesta mucho.
¿Ha notado un cambio entre el Madrid de Ancelotti y el Madrid de Xabi?
Sí, sí, obviamente. Es un entrenador que viene con las ideas claras, aunque otra cosa es que luego salgan en el campo. Porque uno tiene unas ideas dentro de su cabeza, piensas y quieres saber cómo juega tu equipo, pero luego el que sale al campo y juega es el equipo. Es un equipo que quiere tener más el balón, quiere ser más protagonista, siempre que puede hace una presión alta... Son cosas que antes no veíamos con Ancelotti. No quiero decir que sea mejor ni peor, es diferente.
Xabi y usted coincidieron como jugadores durante una temporada (2009-2010). ¿Qué veía en él para ser entrenador?
La posición donde jugaba. Eso te hacía indicar que iba a entrenar. Es un poco la misma situación que con Pep Guardiola. Son posiciones donde el jugador tiene mucho mando dentro del terreno de juego y luego pues ellos transmiten mucho dentro del campo. Se le veía que iba a ser entrenador.
Durante su carrera vivió varias eras galácticas. ¿Qué es lo más importante en un equipo así?
Uf... Creo que trabajar y contener los egos de tantos jugadores. Todos piensan que deben jugar todos los partidos y eso es lo que más le cuesta al entrenador. Cuando tú estás en un equipo como el Madrid o el Barça es que son jugadores de primer nivel. Los jugadores te lo dan prácticamente todo hecho, pero es verdad que luego hay ciertas cosas que tienes que manejar bien para que el grupo no se vaya.
Xabi ha sentado a Vinicius un par de partidos, a Rodrygo... ¿Usted le ve con esa personalidad?
Tiene que ser así. Cuando tienes una plantilla tan amplia y tienes tantos jugadores que pueden empezar los partidos, hay que ir dando descanso. Las temporadas son muy largas, hay muchos partidos y aunque el jugador ahora no lo entienda, cuando sean los días importantes y se vean con buen físico lo entenderán.
Estos días Xabi ha comparado a Arda Güler con usted.
Sí, le veo parecido. Le veo con un potencial enorme para triunfar en el Madrid. Está haciendo las cosas bien y como dijo él mismo el miércoles, necesita un entrenador que cuente con él, así que le doy mucho crédito a lo que está haciendo Xabi con él porque desde el principio no ha dudado. Lo ha puesto y está demostrando que es un jugador muy diferente.
¿Cree que al Madrid le falta un organizador?
Bueno, creo que teniendo a Güler, que es un jugador que puede jugar cerca del 5 y estar en salida de balón, puede hacer esa función. Tener a un jugador físico no quiere decir que sea menos talentoso, como Tchouaméni, que también hace las cosas bien con balón. Eso sí, es verdad que no sólo tiene que crear Arda, otros jugadores tienen que aportar más porque el equipo lo necesita. Los equipos se encierran y al Madrid contra un rival en bloque bajo le está costando.
A nivel España, le pregunto por Pedri. ¿Cómo analiza su evolución?
Es un jugadorazo. Ha pasado temporadas difíciles con muchas lesiones, pero desde la llegada de Flick creo que está haciendo unas temporadas espectaculares. Es un jugador top. Estos jugadores que son tan diferentes, como Pedri o Güler, hacen que te guste el fútbol.
De Pedri a Lamine. Usted debutó muy joven. ¿Estamos poniendo, y se está poniendo él mismo con esa celebración de la corona, demasiada presión encima a su edad?
Lamine ha nacido con estrella y cuando naces con estrella te miran con lupa desde el principio. Es verdad que hay ciertas cosas que te pueden gustar más o menos, pero no hay que ponerle ni un pero a su forma de jugar ni a su forma de comportarse dentro del campo.
Estamos ante dos entrenadores muy tácticos, Flick y su fuera de juego, Alonso y su presión... ¿Hay menos libertad para el jugador en el fútbol de hoy?
Se ha hecho un poco más como el ejército. Todo es más recto, el entrenador opina de todo y se mete en todo. Es verdad que ahora hay muchas más armas para poder ver todos los defectos y virtudes de tu equipo, por eso ha evolucionado tanto el fútbol. Antes no había tantas armas, tanta tecnología para saber en cada momento lo que el jugador está haciendo bien o mal. Por eso luego el jugador cumple y no se sale de lo que el entrenador le exige y por eso vemos este tipo de fútbol.
¿Falta fútbol de calle?
Sí, es verdad. Lamine, Vinicius, Mbappé... Son jugadores diferentes, de los que se echan de menos. Antes había muchísimos más jugadores de este tipo, pero al final se adaptan al fútbol que hay ahora.
El "momento clave" de Courtois y la posición "intermedia" de Bellingham: "Es de los más completos del mundo"

El “momento clave” de Courtois y la posición “intermedia” de Bellingham: “Es de los más completos del mundo”

Courtois en portería, Vinicius prendiendo la mecha y Bellingham atacando el área rival. Así ganó el Madrid la Liga de Campeones de 2024 y así venció este miércoles a la Juventus, recordando, en mitad de un partido roto, aquellas virtudes que le hicieron campeón continental.

La tercera jornada de Champions volvió a mostrar la idea de Xabi Alonso: Tchouaméni como único mediocentro puro, Güler a su lado y Bellingham, Brahim, Vinicius y Mbappé arriba. El tolosarra, rotando siempre entre Mastantuono y el internacional marroquí, ha insistido, y debe insistir, no le queda otra en su galaxia, en que su plan pase por juntar a sus mayores estrellas, misión imposible para Ancelotti y tarea complicada para el nuevo técnico.

Bellingham, falso nueve arrollador en 2024, no termina de encontrar su sitio. En Dortmund se avistaba a un interior de época, pero en el Bernabéu el inglés se descubrió a sí mismo como a un todocampista capaz de anotar 20 goles. Sus virtudes le piden estar cerca del balón en la zona media, pero su instinto y el foco mediático que dan los goles le inspiran a atacar el área, donde se estorba con Mbappé. Y en esa reflexión navega Alonso, tratando de convencerle de que debe ser todo sin regalar esfuerzos.

Mientras el inglés fue escaso en sus aportes, el Madrid sufrió. Tchouaméni lo pasó mal en el centro del campo, Courtois salvó al equipo en varias transiciones rápidas de la Juventus y los blancos sólo respiraron cuando Güler, el mejor en el primer tramo, se hizo con el timón. «Me siento muy importante. Gracias a Xabi, que confía en mí. Me pide que controle el tempo, que sea creativo. Si quiere que marque y asista puedo ser el 'diez', pero de 'ocho' también está bien», dijo el joven.

El turco robó y creó para un equipo que apretó a partir del minuto 20, provocando una decena de córners pero estrellándose contra Di Gregorio y su poco acierto. Tiró 14 veces en el primer tiempo y el guardameta evitó cuatro goles, mientras en el otro área Courtois evitaba el gol italiano.

El belga parece haber recuperado su mejor nivel después de los cinco goles recibidos ante el Atlético y salvó un mano a mano contra Vlahovic al inicio del segundo tiempo. El serbio le ganó la carrera a Militao y se plantó ante Courtois, que desvió el remate con el pie izquierdo mientras la grada guardaba el aliento.

La misma capa de superhéroe que se puso en 2024 para dar a su equipo varias vidas, sumando su sexta portería a cero del curso, segunda seguida tras el duelo de Getafe. «El míster quiere que juegue alto. Un balón que viene así... Parecía que Militao iba a llegar, pero contento por la parada», comentó Courtois, elogiado por Alonso en rueda de prensa: «Ha aparecido su calidad de las noches importantes. Ha tenido un momento clave», aseguró el tolosarra, que reconoció que «la ocasión de Vlahovic ha llegado tras el mismo error de la primera parte. Está detectado y lo corregiremos».

Minutos después de su parada llegó el estreno goleador de Bellingham esta temporada, aprovechando el rechace de un buen disparo de Vinicius. Su primer tanto después de siete partidos y el primero desde junio, cuando marcó ante el Pachuca en el Mundial. Su décimo gol en el año natural y un punto de inflexión para su peso dentro del equipo.

«Independientemente del gol, ha hecho un partido muy completo, era una noche difícil para él porque el rival estaba muy junto y encontrarle era difícil. Ha marcado el gol, ha recuperado sensaciones y ha sido competitivo. Su papel tiene que ser intermedio, tiene calidad para participar en la construcción y tiene la determinación para participar en la finalización, con mucho recorrido, muy versátil, sabe llegar de segunda línea... Es de los más completos que hay en el mundo», dijo Alonso.

Eso ofreció el británico, incansable en el esfuerzo durante todo el segundo tiempo y disputando su primer partido completo desde el 1 de julio, precisamente ante la Juventus en los octavos de final del Mundial de clubes. Hasta entonces, Alonso parecía no verle preparado, pero el segundo parón de selecciones vivido hace unos días le ha servido como una pequeña pretemporada, quedándose en Madrid y no yendo convocado por Tuchel con la selección inglesa. Dicho y hecho. 90 minutos, gol y nueve puntos para el Madrid en Europa.

El muro negro que derribó el Madrid

El muro negro que derribó el Madrid

Actualizado Miércoles, 22 octubre 2025 - 23:38

El Madrid jugó un gran partido europeo. De los de antaño. Arrasó a la cobarde Juve, que no quiso nunca ganar, sólo empatar y con ese juego rácano, de calcio camorrista. Sólo quiso un gol, cuando el Madrid estaba desvalijado, agonizante por el enorme esfuerzo.

Si Mbappé hubiera tenido su noche, el Madrid hubiera empotrado el paraíso y ridiculizado a una Juve, que era un ridículo incordio. Nadie sabe lo que salvó el tramposo Di Gregorio para que el Madrid nunca marcara. Y cuando no era así, entonces un retruque de su defensor Gatti o el que fuera, salvaba las vergüenzas.

Tuvo Vinicius que jugar a su estilo, disparar a un poste y como en las anteriores temporada Bellingham encontró el 1-0, porque siempre esta ahí en los los sitios en que hay gol.

A partir de entonces Bellingham se hizo un gigante, incluso le cantaron el Hey Jude y demostró que quiere ser titular. Como el mismísimo Brahim, que como dijimos el otro día, le da cien vueltas a Mastantuono y todavía pudo marcar pero se le escapó.

¿Por qué? Porque el fútbol italiano es indecente, jamás se desmaya, cuenta con una concentración escandalosa para competir. Ni con un gol en contra y machacando aún el juego el Madrid, jamás perdió la compostura de los cinco defensas y dos pivotes defensivos.

Era como un muro negro, que a lo mejor a Pink Floyd le hubiera venido mejor para su historia. Eso sí, saltaba y corría al contragolpe como alma que lleva el diablo. Y Courtois hizo sus milagros.

Pero la otra historia fea del Madrid es que siempre le faltará un ariete para aburrir a los centrales y un centrocampista que ordenase aún más al equipo y los hubiera dirigido a una goleada sin contemplaciones. No los hay. Y la Casa Blanca no quiere que se lo recuerdes.

¿Se imaginan al señor de Marbella llamado Haaland, que quiso jugar en el Madrid y no le dejaron? ¿Qué sería de esa mezcla explosiva de Mbappé y Haaland? El mayor espectáculo del mundo.

Pero el Madrid ha perdido la ambición de tener los más grandes jugadores del fútbol actual. No sé si por los árabes o lo que ha costado el nuevo Bernabéu. Por lo tanto, cada día le costará más ser un grande de Europa y más aún tener la Copa, besarla o siquiera acariciarla.

Esta vez, dentro de lo que tiene, acotó Xabi Alonso hasta que al final las pasó canutas. Cuando siempre pierde el oremus de los partidos. No creí que Bellingham y Arda Güler -enorme- pudieran reventar el muro negro, pero en muchas ocasiones, incluso sin cañonazos, fueron a su asalto.

¿Que es lo más importante de esta ocasión? Que el Madrid no inicia la Champions con aquel desastre de Ancelotti y que tiene nueve puntos, como el que más. No sé si alas suficientes para el Liverpool, pero ¿por qué no?

Bellingham aparece y Courtois decide ante una exigente Juventus

Bellingham aparece y Courtois decide ante una exigente Juventus

Una Juventus que no es la Juventus de las leyendas, sin haber ganado un solo partido, deja claro que esta Champios es cosa seria, y con seriedad responde el Madrid, más maduro, más cohesionado, sin los excesos ni las orgías goleadoras, al menos no todavía, y sufriente pero firme, como firme es Courtois, su portero de guardia. Es un buen camino, con Güler en crecimiento y Bellingham de nuevo en el gol, un solo gol. De lo demás que le pregunten a los porteros. La meta, sin embargo, es otra cosa. Está lejos, muy lejos. Lo que está cerca es el Barça, que llegará al Bernabéu, el domingo, con más botín de su cita europea, pero también con más inseguridades. Un clásico, no obstante, es como un baile de carnaval. Nada es lo que parece. [Narración y estadísticas (1-0)]

La derecha es la ruleta del Madrid. Mastantuono, Brahim y Rodrygo viajan en un tiovivo que Xabi Alonso no quiere detener para que ninguno sienta que es el dueño de un puesto sin dueño. Valverde podría subirse, pero la realidad es que desde que el uruguayo dijo que no le gustaba jugar de lateral, no ha jugado en otro sitio. Tres tazas. Las lesiones de Carvajal y Trent son poderosas razones. Veremos después, porque lo que mejor hace Valverde no es lo que inicialmente quiere su entrenador.

Ante la Juve, se bajó del tiovivo Brahim, el mejor de todos para el desborde, un futbolista que parece de otro tiempo, pero domina algo que nunca pasa de moda: el regate. El Madrid lo necesita, en especial cuando comprime la defensa del rival y desaparecen los espacios. Ocurrió frente a una Juventus que fue de más a menos, que exigió lo mejor de Courtois antes de que Di Gregorio le diera la réplica, después de una conexión, precisamente, entre Brahim y Mbappé. En la segunda parte siguió el tuya-mía entre los dos porteros. A Brahim y Mbappé les hizo Di Gregorio un uno-dos.

Rehabilitación emocional

Güler también partía en un caballito del tiovivo, pero el turco ve tantas cosas que es mejor llevarlo al centro. En la banda tiene un lado ciego, que no sirve para nada. Es un desperdició. Le ocurrió en el Metropolitano, donde Alonso se equivocó. Güler crece porque crece su confianza, y la confianza rompe las cadenas del talento. La rehabilitación emocional de este futbolista cabe anotarla en el haber del técnico. Ahora toca comprobar su progresión, sentarse y disfrutar. El Madrid es distinto con y sin su presencia. Mbappé, también. La mejor prueba, Getafe.

Ante la Juve, Güler demostró precisión, en saques de esquina que eran centros con telemetría, pero también sacrificio, en la presión y en el repliegue. Buena cosa. El duelo lo necesitaba, porque la Juve, pese a su irregularidad y la última derrota en Como, frente al baile de Nico Paz, es un equipo competitivo, con conceptos y roles muy claros. El primero, el de Vlahovic, como rematador o como vértice. En su mejor escapada, al inicio de la segunda parte, recorrió más de medio campo, aguantó el envite al veloz Militao y sólo la inmensidad de Courtois evitó el gol. Lo hizo todo bien el delantero, pero eso no basta ante un portero sobrenatural.

La Juve sometió al Madrid en el arranque e intentó volver del mismo modo tras el descanso, pero la propuesta del intercambio de golpes siempre encuentra al Madrid en su salsa, que tiene tres cosas fundamentales: un portero que hace no-goles, unos delanteros implacables y una atmósfera que empieza a hervir cuando los suyos empiezan a correr. Necesita el equipo blanco el ataque posicional, claro. La organización, también. Pero donde es imbatible es en el caos. Bendito caos con Courtois en la puerta de la habitación.

Vinicius, tras errar una ocasión en el área de Di Gregorio.

Vinicius, tras errar una ocasión en el área de Di Gregorio.AFP

Corrió el Madrid y corrió Vinicius, hasta entonces apagado, y en su salida del regate envió al palo. Bellingham estuvo listo para el rechace, en la tierra del nueve. En ese lugar pasó mucho tiempo durante su primera temporada en el Bernabéu, un año antes de la llegada de Mbappé. El día que estrañamente el francés no encontró el gol, volvió a aparecer el inglés como un nueve sin invitación.

El tanto pudo haber llegado en cualquiera de las porterías, aunque el Madrid había vuelto a volcarse con más intenciones sobre la de Di Gregorio, que en nada tuvo que desmerecer a Courtois. Tudor movió su banquillo para retirar a algunos de sus mejores futbolistas sobre el césped, como Vlahovic, primero, y Cambiaso, después, porque necesitaba piernas y pimienta. La hubo hasta el final con una acción al límite que salvó Asencio, aunque le costara la lesión. Xabi Alonso gestionó la situación, porque el peligro no cesaba, a costa de sacrificar a Güler y Vinicius, pese a la cortedad del marcador, y acabar con tres centrales, Militao, Carreras y Tchouaméni. Courtois seguía en su sitio, decisivo ante Kostic. Un portero serio, en su partido 300, para un serio Madrid.

Kenan Yildiz, el amigo de Huijsen y Güler que estudia y escucha a Del Piero: "Hablamos a menudo"

Kenan Yildiz, el amigo de Huijsen y Güler que estudia y escucha a Del Piero: “Hablamos a menudo”

Cuando Xabi Alonso todavía se ataba las botas en el césped principal de la ciudad deportiva del Bayern de Múnich, allá por el año 2016, pocos meses antes de retirarse, un niño de 11 años trabajaba diariamente por cumplir su sueño y el de su familia en uno de los campos anexos. Era Kenan Yildiz (Ratisbona, 2005), de padre turco y madre alemana, nacido en Bavaria, criado en el Bayern y vistiendo la camiseta de Turquía a nivel internacional. Ese niño de apellido «estrella», que es la traducción de 'Yildiz' al español, desafía ahora al entrenador del Madrid en la Champions. Así ha cambiado la vida en una década.

«Estaba en las categorías inferiores del Bayern cuando yo estaba allí. Le conozco y ha tenido una progresión fantástica, tanto en la Juventus como con Turquía», aseguró Alonso en la rueda de prensa de ayer. El tolosarra mencionó a la Juve y no al Bayern porque el turco decidió dejar Múnich a los 17 años, en 2022, en una subasta que finalmente ganó el conjunto italiano. Convertido en uno de los jóvenes más prometedores de Europa, la familia Yildiz situó el sueldo de Kenan en una cifra «imposible» para el Bayern. «Nos hubiera gustado seguir acompañándole, pero imposible. No hemos podido satisfacer sus exigencias», dijo Hasan Salihamidzic, su director deportivo.

Tentado por el Barcelona, Yildiz terminó en Turín, donde se convirtió en uno de los mejores amigos de Dean Huijsen en la cantera de la Vecchia Signora. Comparten año de nacimiento, 2005, y podrían celebrar su cumpleaños casi a la vez: el español suma años el 14 de abril y el turco el 5 de mayo. Estuvieron en el mismo vestuario durante casi dos temporadas, saltando entre el filial y el primer equipo de la Juve hasta que Huijsen salió cedido a la Roma, punto de inflexión en su carrera, porque ya no volvería al vestuario de Turín. Dejó el club por 19 millones para irse al Bournemouth y doce meses después el Madrid pagó 62 millones por él.

Cuatro técnicos en dos años

Mientras, Yildiz mantuvo la calma en Italia y se fue haciendo con un sitio como nueva estrella de la Juventus, un equipo a la deriva después de rozar la Champions League en varias ocasiones durante la última década. El cuadro juventino no gana la Serie A desde 2020 y su mejor resultado en Europa han sido los octavos de final de Liga de Campeones y las semifinales de Europa League de 2023. En los últimos dos años, cuatro entrenadores: Allegri, Montero, Motta y Tudor, jefe ahora de un vestuario liderado por Yildiz.

Lleva el número 10, arranca desde el costado izquierdo y se mueve por toda la mediapunta, por lo que la primera comparación para la deseosa grada de la Juventus no ha sido poca: el nuevo Del Piero. En 2024 Yildiz se estrenó como goleador en Champions a los 19 años y 136 días y rompió el récord del propio Del Piero, que evita meterle presión en medio del delicado momento del equipo. «Me gusta que le comparen conmigo. Me gusta su valentía y le deseo suerte, la necesita», explicó hace unas semanas. El turco, por su parte, admite que ha «estudiado» al exjugador. «Él es una leyenda y yo estoy empezando. Le he estudiado mucho, hablamos a menudo y nos vemos de vez en cuando. Pero luego cada uno tiene su propio camino. Yo soy yo y no me comparo con nadie», ha dicho esta semana el turco.

Yildiz explotó en 2024 después de su primer año completo con el primer equipo de la Juventus. Había anotado cinco goles con su club, pero la gran Eurocopa de Turquía le puso en otro nivel. A él y a Arda Güler, ambos, como Huijsen, de 2005. Amigos dentro y fuera del campo, la joven pareja de la Juve y del Madrid lideró al cuadro otomano en el verano alemán, donde llegaron hasta cuartos de final y se transformaron en nuevos iconos de un país entregado.

Regreso espiritual

Hijo de un inmigrante turco que acabó en Alemania, como millones de trabajadores que se mudaron al centro de Europa en busco de un futuro mejor, el rechazo de Yildiz a la selección germana y su deseo de jugar con Turquía representan el regreso espiritual a casa de varias generaciones de inmigrantes, que se cuentan por millones en Alemania.

Después del torneo, Yildiz asentó su liderazgo en la Juventus: 12 goles, tres de ellos en el Mundial de clubes, y siete asistencias en un equipo revuelto, en constante crisis por ser incapaz de igualar a Nápoles e Inter, los dominadores del Calcio en los últimos años. Ahora, el 'nuevo' Del Piero amenaza al Madrid.