Suspendido el Villarreal - Espanyol por alerta meteorológica

Suspendido el Villarreal – Espanyol por alerta meteorológica

Actualizado Lunes, 3 marzo 2025 - 21:58

El partido entre el Villarreal y el Espanyol, correspondiente a la 26ª jornada de Liga, fue suspendido tras la alerta meteorológica decretada por las fuertes lluvias en la provincia de Castellón, el litoral norte de Alicante y en toda la provincia de Valencia. "Se comunicará en breve la nueva fecha y hora", informó LaLiga a través de sus redes sociales.

El aviso de la suspensión definitiva se realizó a través de la megafonía del estadio de La Cerámica, con los dos equipos en el túnel de vestuarios preparados para saltar al césped, si bien minutos antes ya se había producido una reunión entre representantes de ambos clubes y el árbitro, José Luis Munuera Montero, para analizar la situación.

El Villarreal, a través de un comunicado, ha explicado que se tomo esta decisión "con motivo de las recomendaciones de seguridad por el riesgo de inundaciones como consecuencia de la actual DANA que se sitúa en Castellón". Ante esta situación, el club castellonense informa que fue "el Juez de Competiciones Profesionales" quien ha decidido el aplazamiento.

10 minutos tras el primer aviso

El Espanyol, por su parte, señaló que la suspensión se ha decidido en base a las "recomendaciones de la AEMET". "Es la decisión más prudente para la seguridad de todos", añade el club blanquiazul.

Con los dos equipos en el túnel de vestuarios preparados para salir al terreno de juego, mientras se producían las conversaciones y tras un primer aviso de que se retrasaba el inicio del partido previsto a las 21.00 horas, apenas 10 minutos después se anunció el aplazamiento.

Varias carreteras de la provincia han sido cortadas como consecuencia de la alerta climatológica tras la declaración de Emergencia situación 0 que recomienda el cierre de la circulación en barrancos, ramblas y alrededores, la suspensión tanto de actividades al aire libre como de actividades escolares y educativas.

Iñaki Williams denuncia insultos racistas a un compañero en Cornellà-El Prat: "Le han gritado 'puto moro'"

Iñaki Williams denuncia insultos racistas a un compañero en Cornellà-El Prat: “Le han gritado ‘puto moro'”

Actualizado Domingo, 16 febrero 2025 - 18:10

Cinco años después, Iñaki Williams tuvo que volver a lamentar insultos racistas en Cornellà-El Prat. En este caso, no dirigidos a su persona, como ocurrió en enero de 2020, sino destinados a uno de sus compañeros de equipo, Maroan Sannadi. Cuando el partido entre el Espanyol y el Athletic rondaba el minuto 18 de juego, el capitán del conjunto bilbaíno se dirigió al árbitro del duelo, Guillermo Cuadra Fernández, para informarle de lo que le había escuchado y el colegiado activó el protocolo que se aplica en estos casos. El encuentro se suspendió durante unos minutos y tanto a través de la megafonía como de los videomarcadores se lanzó un mensaje inequívoco:

«Se recuerda que la legislación para la prevención de la violencia en el deporte está prohibida y se sanciona todo acto violento, xenófobo, homofóbico y racista». Un mensaje cuyo fondo, a su vez, sería recalcado por ambas entidades a través de sus respectivas redes sociales. El duelo, finalmente, pudo volver a disputarse, si bien el mayor de los Williams fue abucheado durante varias ocasiones cada vez que contactaba con el esférico. Su compañero, Sannadi, nació en Vitoria hace 24 años de padres marroquís.

«Al fútbol hay que venir a disfrutar, no pueden ocurrir este tipo de cosas. Maroan ha hecho una jugada individual, el balón ha salido fuera y le han gritado 'puto moro'. No es la primera vez que pasa aquí y el árbitro ha actuado muy bien. Hay que darle visibilidad y que castiguen a los culpables», aseveró al término de partido Iñaki Williams en unas declaraciones recogidas por Movistar LaLiga. Él mismo, el 20 de enero de 2020, recibió toda clase de improperios e insultos racistas cuando dejaba el terreno de juego. Uno de los aficionados, de hecho, incluso acabó sentado en el banquillo de los acusados, en un juicio en el que el fiscal llegó a pedir hasta dos años de cárcel como castigo para sus actos.

"Tiene leyendas, como N'Kono"

«A mí ya me pasó años atrás, pero esto no debe empañar la afición del Espanyol», apostilló un Iñaki Williams que reiteró que el club blanquiazul «tiene leyendas, como N'Kono, de color negro, y su lateral derecho es marroquí». «Luego, no he entendido por qué me pitaban. Esperemos que todo esto se corrija y se castigue a los autores», sentenció el capitán del Athletic. «Sabíamos que había ocurrido algo, nos lo ha explicado el árbitro, pero no sabía si habíaa sido a Iñaki o a Maroan. Al final, hemos seguido, no ha pasado nada, y no lo he visto muy afectado en cuanto a su juego. Es una circunstancia que lamentablemente ocurre en más sitios, no nos gusta que ocurra ni con los nuestros, ni con los rivales, ni en nuestro estadio ni en ningún otro. Es algo en lo que tenemos que trabajar y que nos afecta a todos», señaló por su parte el técnico del equipo, Ernesto Valverde, en una rueda de prensa posterior al partido en la que también lamentó que su futbolista fuera abucheado por su denuncia.

«Es el absurdo del fútbol, ya ha pasado más veces, con otros jugadores. Parece que el que ha cometido el atropello ha sido Iñaki, pero con el tiempo se ha ido pasando. Es preocupante que haya insultos racistas, con los tiempos que corren... Bueno, mejor no voy a decir nada de los tiempos que corren...», recalcó el técnico del Athletic, quien quiso romper una lanza en favor de su portero, Unai Simón, quien cometió un error en el juego con los pies que acabó por costarle que el Espanyol se adelantara en el marcador por medio de Roberto. «Ha sido algo desafortunado, confiamos en Unai. Son situaciones que se pueden dar a lo largo de una temporada», sentenció Valverde.

Roberto, lanzándose al suelo, consiguió interceptar un balón que el portero internacional se disponía a desplazar tras haberlo recibido desde un saque de banda y acabó por introducirlo en la portería. El gesto de desesperación del arquero, al ver cómo el esférico había superado la línea de gol, fue terriblemente elocuente. Entonces, se había disputado algo más de una hora del duelo y el Athletic, cómo no, se volcó en ataque y Sancet, con un disparo de volea que Calero desvió de forma involuntaria, acabó por anotar el tanto del definitivo 1-1 a falta de unos 13 minutos para que se cumpliera el tiempo reglamentario. «Intento ir a cada balón con la fe de que puedo tocarlo, he tenido la suerte de hacerlo y hay que seguir así», aseguró el autor del gol blanquiazul al final del partido, si bien pasó muy de puntillas por el incidente de insultos racistas. «No sé si han dicho algo o no, pero hay que respetar este tipo de cosas», zanjó.

«Sé lo que ha dicho el arbitro. Nunca son agradables y no representa a la afición del Espanyol, que creo que es la mejor de Primera división. Es muy difícil controlar a todo el mundo, a mi también me insultan cuando voy fuera. Hay que erradicarlo, toda la violencia», señaló por su parte el técnico blanquiazul, Manolo González, en la rueda de prensa posterior al partido.

El silencio del fútbol en el caso de Mapi León: "Estamos acostumbrados a estos gestos en el fútbol masculino, no hay que sacarlo de contexto"

El silencio del fútbol en el caso de Mapi León: “Estamos acostumbrados a estos gestos en el fútbol masculino, no hay que sacarlo de contexto”

Actualizado Miércoles, 12 febrero 2025 - 20:02

Silencio. Más de tres días después de que Mapi León, jugadora del Barcelona, realizara tocamientos en la entrepierna a Daniela Caracas, futbolista del Espanyol, en el derbi que enfrentó a ambos equipos en la Liga F, la mayoría de voces del fútbol español mantienen su silencio. Al contrario que en polémicas anteriores, apenas ha habido palabras de denuncia, mucho menos de condena. Este miércoles la Federación Española de Fútbol (RFEF), de hecho, negó actuar de oficio ante el exceso de León hacia Caracas que no fue reflejado en el acta arbitral del partido. El Comité de Disciplina de la propia RFEF impuso una multa al Espanyol por el lanzamiento de un refresco desde la grada después de la celebración de uno de los dos goles del Barcelona, pero nada más. Silencio.

Sólo los sindicatos de futbolistas mostraron su repulsa, aunque sin actuar como partes implicadas en el affaire. La Asociación de Futbolistas Españoles (AFE) mostró su "descontento ante cualquier conducta inadecuada, física o verbal, que se produzca en el ámbito del fútbol, pues perjudica al colectivo de futbolistas al que representamos".Y el sindicato de futbolista On declaró su "rotundo rechazo a cualquier comportamiento que vulnere la intimidad de otras jugadoras" y pidió "la puesta en marcha de las actuaciones de investigación para evitar ahora y siempre cualquier comportamiento en ese sentido".

De otros estamentos no hubo noticia, más bien todo lo contrario. La presidenta de la Liga F, Beatriz Álvarez, de hecho, rebajó la importancia de los tocamientos, aunque afirmó que "a nadie le agradan". "Estamos acostumbrados -a gestos así- en el fútbol masculino y, parece que en este caso, en el lance del juego hay gestos que pueden ser antideportivos. Puede haber agresiones, también de otra índole, y hay que verlo con esa perspectiva y no sacarlo de contexto, porque es el contexto de la competición". "Hubo un forcejeo y no quiero restarle importancia, pero es cierto que ha habido más situaciones así y no podemos entrar en cada una de las cosas que pasan, no es nuestra competencia", ahondó en un enfoque parecido al que ofreció la seleccionadora española, Montse Tomé.

En la rueda de prensa en la que presentó la lista de convocadas para los dos partidos de la Liga de Naciones ante Bélgica e Inglaterra, todavía sin León entre ellas -es la única de Las 15 que no ha regresado-, dijo que espera que se llegue "a un entendimiento" y que "todo se aclare". "Mi opinión tampoco es algo que pueda decir nada. Estamos en un contexto con niños y niñas y no voy a valorar este tipo de situaciones. Son temas que ya han pasado", apuntó Tomé, que realizó la rueda de prensa en el colegio Ausiàs March de Paiporta, la zona cero de la dana, rodeada de gran parte del alumnado.

El sindicato Futbolistas ON se suma a las críticas por el tocamiento de Mapi León y pide "actuar para evitar estos comportamientos"

El sindicato Futbolistas ON se suma a las críticas por el tocamiento de Mapi León y pide “actuar para evitar estos comportamientos”

Actualizado Miércoles, 12 febrero 2025 - 08:28

La polémica que ha desatado el supuestos tocamiento en la zona íntima de la jugadora del F.C. Barcelona Mapi León a una compañera del Enpanyol está sacudiendo a todos los estamentos del fútbol femenino. También el sindicato Futbolistas ON ha mostrado su "rotundo rechazo a cualquier comportamiento que vulnere la intimidad de otras jugadoras" y ha pedido "la puesta en marcha de las actuaciones de investigación para evitar ahora y siempre cualquier comportamiento" en ese sentido, informa Efe.

"En relación a la publicación realizada por el F.C Barcelona sobre los hechos ocurridos el transcurso del partido contra el R.C.D. Espanyol y protagonizados por su jugadora María Pilar León, desde el Sindicato FUTBOLISTAS ON, queremos manifestar nuestro rotundo rechazo a cualquier comportamiento que vulnere la intimidad de otras jugadoras", ha señalado en un comunicado.

El sindicato se ha expresado así después de que Mapi León negara haber hecho "tocamiento de zona íntima" a la colombiana Daniela Caracas, jugadora del Espanyol, como denunció este club, en el derbi catalán de la Liga F la última jornada.

Futbolistas ON aseguró que defiende y promueve los valores fundamentales en el deporte, el respeto, la ética y la protección de la privacidad de todos los deportistas y confía "en que se pongan en marcha todos los protocolos de investigación necesarios para esclarecer lo ocurrido para que puedan tomarse las medidas oportunas conforme a los principios de justicia y transparencia".

"Clubes, sindicatos, instituciones y, sobre todo las futbolistas, vienen trabajando desde hace tiempo en el establecimiento de una serie de instrumentos que garanticen la plena protección de sus operadores frente a actitudes violentas y vejatorias. Es por tanto el momento de la puesta en marcha de las actuaciones de investigación para evitar ahora y siempre cualquier comportamiento que afecte a la intimidad de las jugadoras", añadió.

Futbolistas ON reafirmó "su compromiso con la creación de un entorno seguro y respetuoso en el fútbol femenino, basado en la honradez y el respeto de tod@s sus integrantes". "Bases que se han firmado en el nuevo convenio colectivo con Liga F y que será publicado en el BOE en los próximos días", añadió.

El Espanyol denuncia el "inaceptable" tocamiento de Mapi León a Daniela Caracas en el derbi

El Espanyol denuncia el “inaceptable” tocamiento de Mapi León a Daniela Caracas en el derbi

Actualizado Lunes, 10 febrero 2025 - 16:09

Lo que pasa en el terreno de juego, se queda en el terreno de juego. Eso es lo que han esgrimido muchas veces los futbolistas (y, posiblemente, también las futbolistas) para aparcar rápidamente entradas más duras de lo que deberían haber sido, insultos, golpes o, incluso, marrullerías poco decorosas. El vídeo, omnipresente hoy en el fútbol profesional tanto en la categoría masculina como en la femenina, es ahora un testigo imborrable de muchas de esas acciones. Sobre todo, en partidos de extrema rivalidad como el que protagonizaron los equipos femeninos del Barça y el Espanyol este domingo.

En un lance de un encuentro bronco, en el que las azulgrana acabaron por imponerse por 0-2, cuando el duelo rondaba su primer cuarto de hora de juego, la defensa del Barça Mapi León aparentemente toca las partes íntimas de la zaguera colombiana del Espanyol Daniela Caracas y después parece decirle algo. Una actuación que el club blanquiazul ha censurado duramente este lunes a través de un comunicado en el que la calificó como "una acción que consideramos inaceptable y que no debe pasar desapercibida".

"En una jugada del encuentro, la jugadora del FC Barcelona, María Pilar León, en medio de un forcejeo con nuestra futbolista, Daniela Caracas, realizó un gesto que vulnera la intimidad de nuestra jugadora. Si bien Caracas, en el momento, no pudo reaccionar a causa del impacto que le causó la situación; posteriormente, al asimilar lo sucedido, tomó conciencia de la gravedad del gesto, pero optó por no reaccionar airadamente para evitar una sanción disciplinaria y perjudicar al equipo", señala la entidad espanyolista, que ha lamentado también el discurso de odio que habría recibido su futbolista a través de las redes sociales.

"A lo sucedido en el terreno de juego se suma la lamentable reacción en redes sociales, donde nuestra jugadora ha sido objeto de insultos por parte de centenares de perfiles. Nos preocupa que, en lugar de centrarse en el acto en sí, parte de la atención mediática se haya desviado hacia otras cuestiones ajenas a la gravedad de la acción", reitera el club y, a la vez, expresa su más dura condena hacia ambos hechos.

"Desde el RCD Espanyol defendemos a nuestra jugadora y condenamos cualquier acto que atente contra la integridad de las futbolistas en el campo. Creemos firmemente en el respeto y la deportividad como valores fundamentales del fútbol y esperamos que este tipo de situaciones sean tratadas con la seriedad que merecen. Además, hemos puesto a disposición de nuestra jugadora los servicios jurídicos del Club por si desea emprender acciones legales", recalca la entidad en su comunicado.

El caso, en parte, evoca memorias de una acción parecida a la que protagonizaron el entonces jugador del Real Madrid Míchel y el colombiano Carlos Valderrama, quien defendía entonces los colores del Valladolid, en la temporada 1991-92. El centrocampista del club blanco, antes del saque de un córner, se situó delante del cafetero y, como quien no quiere la cosa, dándole la espalda, le realizó varios tocamientos en los testículos. El gesto sorprendido del futbolista, que había llegado al conjunto de Pucela de la mano de Pacho Maturana junto con su compatriota Leonel Álvarez en verano de 1990 y a quienes se les unió ese mismo verano otro colombiano, René Higuita, dio sin duda la vuelta al mundo.

No obstante, una vez acabado el partido, el propio jugador decidió aparentemente tomarse con humor el poco decoroso gesto de su compañero de profesión. Tanto, que, incluso, en 2017, llegó a aprovechar ese hecho para protagonizar una campaña lanzada por la revista Libero en favor de la autoexploración para prevenir el cáncer testicular.

Ancelotti, vete ya, por favor

Ancelotti, vete ya, por favor

Actualizado Domingo, 2 febrero 2025 - 00:11

Una vez más, el desquiciado Ancelotti fue el culpable de que el Madrid perdiera ante un vicecolista, como en un sainete. Si tuviera sentido de la responsabilidad hoy mismo debería presentar su dimisión.

Pero tiene tan poca vergüenza como técnico que no lo hará, porque se cree todavía el mejor del mundo. No admite ni una sola crítica. Sin darse cuenta de que todos los de su gremio tienen fecha de caducidad.

Sólo un rabioso enfado de Florentino podría acabar con tanta paciencia con el italiano El presidente tiene, desde hace muchos partidos, la idea de liquidarlo. Porque no puede seguir un partido más. Pero no se atreve.

Un Espanyol colérico, que se extralimitó con patadas, con faltas perpetuas, se pertrechó con una serie de penaltis, de los que Muñiz Ruiz ni quiso enterarse. Ni consultar el VAR. El gol de Vinicius clama al cielo como una gran perversidad. Para el Espanyol, con no perder era suficiente

Por supuesto, el árbitro gallego es un Negreira boy perteneciente al gran nido de víboras. La UEFA y la FIFA, que conocen la contaminación de los árbitros españoles, no hacen nada. Y nadie puede destruir ese Comité que se considera siempre inviolable.

De todas formas, un Espanyol muy flojo, casi bucólico, ni siquiera quiso la victoria, pero ganó tres puntos con la absoluta colaboración de Lucas Vázquez y el impresentable Tchuaméni.

Cuando no tiene el día el poder fabuloso de sus fenómenos, dado que Ancelotti ayuda tácticamante, El Madrid queda reducido hasta la desintegración. Bellingham no dio ni una. Vinicius tampoco y Mbappé un poco, con un Rodrygo también irregular.

Sigo en mi idea: Vinicius desarma a Rodrygo y Mbappé, No son compatibles y ya ha quedado patente. Con Vinicius, el Madrid juega peor ofensivamente. Rodrygo y Mbappé quedan muy desaprovechados.

Y es que lo de Ancelotti no tiene ninguna solución, salvo su dimisión, casi imposible. Se ha quedado otra vez sin un defensa como Rüdiger, producto de su fractura defensiva, mientras que le niega la sal a Asencio, su mejor defensa actualmente.

Lo más idignante para mi fue que buscara la salvación en Modric, de 39 años, mientras entierra a Endrick y Arda Guler. Es absolutamente patético. Y lo peor es que no veo salida a la mezquindad de Ancelotti, que sólo defiende a sus viejas glorias.

No sé si se dan cuenta en la Casa Blanca, pero los partidos que se avecinan al Madrid son tétricos. ¿Cómo quiere ganar al Atlético y al City? El Madrid está desgarrado, atrozmente capado.

Y no me creo que eso de que el club tiene dinero, cuando es el vigésimo equipo de la élite que más ha gastado en fichajes. Es todo un esperpento. Me dicen que la soberbia de Florentino le haga rechazar los fichajes de invierno. Pero es difícil de creer.

Su estadio de lujo y el fichaje de Mbappé eran los proyectos imprescindibles, pero ahora corre el riesgo de arruinar la temporada. Ya se encargó Ancelotti de fracasar y no ganar millones en la Champions. Se cargó al principio las posibilidades durante esa liguilla, absolutamente injusta, porque el sorteo primitivo lo pervierte todo.

Manolo González, de conductor de autobús a dirigir al Espanyol: "Entrenaba de tarde para hacer su turno de mañana"

Manolo González, de conductor de autobús a dirigir al Espanyol: “Entrenaba de tarde para hacer su turno de mañana”

Actualizado Viernes, 31 enero 2025 - 19:57

El de Manolo González (Folgoso de Caurel, Lugo, 1979) no es un caso habitual. En menos de un año, dio el salto desde la Segunda RFEF a la Segunda División para sellar finalmente el ascenso a Primera de un Espanyol que, por momentos, llegó a complicarse mucho la vida en su camino de retorno a la élite. Como ya le ocurrió a lo largo de su etapa en ese fútbol que menos llama la atención de los focos, está tratando de extraerle el máximo rendimiento a un presupuesto terriblemente limitado. Ahora, los blanquiazules son antepenúltimos en la tabla, pero no desfallecen. Sobre todo, con un entrenador que sabe sacar lo mejor de los suyos.

«En el campo, es capaz de sacarle al jugador el 150%», asegura Antonio Rodríguez, Rodri, responsable deportivo y toda una institución en un Badalona en el que el técnico blanquiazul dio sus primeros pasos en los banquillos después de que una lesión le obligara a colgar prematuramente las botas. Según recuerda, Manolo González llegó al club con 25 años, para hacerse cargo inicialmente del juvenil y del segundo equipo. En esa etapa, por ejemplo, descubrió a un Gerard Moreno capaz de firmar una trayectoria nada despreciable en Primera en la filas del Villarreal y el Espanyol y que llegó a disputar 18 partidos con la selección española.

Después de pasar por la Montañesa, al tener momentáneamente cortado el paso al primer equipo, regresaría para estar a su mando en una primera etapa de cuatro temporadas a la que le seguirían un par más tras un curso al mando del Ebro. «Estudiaba su presupuesto, qué podía traer, era un enfermo del fútbol. Estaba a su lado y era increíble, porque conocía a todos los jugadores. Le ayudaba en lo que podía, era una persona de club y conmigo, bueno, siempre tuvo confianza y ahora casi somos más que familia», destaca Rodri.

Cómo compaginar dos empleos

«Manolo es amigo de sus amigos, lo sé muy bien. Es de las personas más sanas que conozco. Le llamas y, si no lo coge, a los 30 segundos ya te ha devuelto la llamada. No es nada vanidoso, ni mucho menos, y se lo ha currado mucho. Si un día su camino y el del Espanyol acaban por separarse, va a tener muchos equipos detrás. Y el que confíe en él podrá estar muy tranquilo», añade un Rodri que sabe también, de primera mano, cómo combinaba su puesto como conductor de autobús municipal en Barcelona con el de técnico. Incluso, cuando dirigía ya al primer equipo del Badalona.

«En vez de entrenar por la mañana, pedía que fuera por la tarde. Se levantaba a las seis de la mañana, hacía su turno y, después, entrenaba. A veces incluso quedábamos para comer algún día a las tres y lo hacíamos al lado del campo, para ponerse a entrenar a las cuatro. Llegó un momento en que vio que no podía seguir haciéndolo, pero, incluso cuando se marchó al Ebro, de hecho, lo hizo pidiendo una excedencia», desvela su ex compañero.

Antes de incorporarse al Espanyol como técnico de su filial, también estuvo al mando de un equipo ibicenco de Segunda RFEF: la Peña Deportiva. Allí también dejó su impronta. «Era una persona cercana con todos los jugadores, con el grupo... Nos intentaba ayudar, en todo, tanto en lo personal como en lo futbolístico y era un entrenador con el que siempre podías hablar. Todos los que coincidimos con él le recordamos con mucho cariño», asegura Marc Fraile, centrocampista entonces del equipo balear. «Lo tenía todo muy trabajado, era muy meticuloso, tanto en los aspectos tácticos como a la hora de presionar al contrario. Siempre estudiaba mucho al rival y sabía cómo hacerle daño», destaca.

Un ascenso atípico

Sabe muy bien que el gran salto que ha dado Manolo González no es habitual, aunque sí lo considera más que merecido. «Es atípico, pero a la vez muy gratificante, ver que en estas categorías hay entrenadores muy válidos que pueden llegar a lo más alto. Se veía que tanto él como su cuerpo técnico tenían cosas que otros no tenían y ojalá pueda estar muchos años en esa categoría, que es la más difícil», insiste. También sabe, a ciencia cierta, que siempre tendrá los pies en el suelo. Al fin y al cabo es lo mismo que les inculcó a los jugadores de la Peña Deportiva.

«Siempre nos decía que le diéramos valor al fútbol, pero también a estudiar, trabajar y formarnos como personas», apunta un Marc Fraile que explica hasta qué punto marcó su carácter al vestuario. «Era un entrenador muy querido. Si hubiera continuado, hay muchos jugadores que se habrían quedado, por su manera de ser y su manera de entender el juego. Siempre buscaba tener la posesión y darle un buen trato al balón. Era muy carismático y dejó mucha huella en el grupo», sentencia el futbolista.

El Valencia araña un punto ante el Espanyol que sabe a poco

Actualizado Miércoles, 18 diciembre 2024 - 23:54

El Valencia no está para despreciar ni un solo punto, pero el arañado ante el Espanyol en Cornellá no es un tesoro. No saca del fondo de la clasificación, no ahuyenta las dudas sobre Rubén Baraja y no muestra demasiada progresión de un equipo que sigue siendo frágil y no tiene gol. Suma, pero sabe a poco. A valencianistas y a pericos. [Narración y estadísticas: 1-1]

Era una final para los dos equipos, con los mismos problemas e idénticas necesidades. Porque si el Espanyol tiene ahora cuatro puntos más, el Valencia arrastra un partido menos. Quizá por eso se repartieron el dominio en un duelo tenso donde no tuvieron más remedio que correr riesgos.

Se rebeló Rubén Baraja para gritar que es el capitán de un barco que, aunque tenga mucho riesgo de naufragio, no piensa abandonar. Un gesto de valentía que se, si no está acompañado de victorias y puntos, es un brindis al sol. Puede que el fútbol esté siendo injusto con el técnico, que haya sobre el equipo una nube negra que impida que algo caiga de su lado y que premie a sus rivales, pero lo cierto es que el Valencia se hunde y la salvación se sigue viendo lejana.

Ante el Espanyol, otro equipo atenazado, volvió a mostrar síntomas de ser un equipo de cristal al que se le niega el gol. Lo tuvo Diego López cabeceando forzado un centro de Luis Rioja que en Cornellá se vistió de lateral zurdo, ofreciéndole a los locales un zona franca a su espalda por la que atacar. Lo vio Puado, que estrelló un remate en el larguero en el minuto 20 y se quedó quedó solo ante Dimitrievski dos veces más sin conseguir batirle.

Si estaba fallón el canterano, la réplica en el otro área se la daba Diego López, que estrelló en el larguero su testarazo al centro de Fran Pérez. El duelo se lo llevó antes del descanso el jugador perico poniendo a su equipo en ventaja en esta final en los minutos de añadido en la primera parte. Un balón larguísimo a la espalda de Rioja lo bajó Roca para servir a Puado, alejado de la sombra de Mosquera, el primer gol. Otra vez el Valencia se llevaba un mazazo casi camino del vestuario.

Lejos de hundirse, el equipo de Baraja pisó de nuevo el césped y marcó. Se desquitó Diego López para darle vida. Se lanzó por el carril derecho Fran Pérez -tomando los galones que mostró su padre, Rufete, hace 22 años para salvar a Rafa Benítez-, se apoyó en Barrenechea su el centro-chut lo cazó el asturiano al segundo palo para igualar el duelo.

Como el Valencia no sabe vivir sin sustos, Cheddira se escapó de Tárrega a la carrera, lo tumbó Dimitrievski en penalti y, aunque el balón lo mandó Jofre al fondo de la red, todo quedó anulado porque nació en fuera de juego. Resopló de alivio el valencianismo antes de desesperarse de nuevo al ver cómo Dani Gómez desperdiciaba otra clara ocasión.

Desesperó el delantero que, por decisión de Baraja, dejó a Hugo Duro sin un solo minuto aunque el partido lo pidiera a gritos. Y es que el Valencia consiguió en la segunda parte mandar y arrinconar a un rival que le daba valor al punto. Volvió a hacerle daño a la contra Fran Pérez, pero Dani Gómez no acertó en su disparo. Buscó frescura Baraja y, aunque por momentos parecieron despertar los pericos, fueron poco a poco sometidos por un Valencia que no les hacía sangrar.

Tuvo un disparo de bolea Canós y otro más Gómez que estrelló en el lateral del área tras un pase filtrado por Javi Guerra, que puso talento. Volvió a marcar Diego López, pero en fuera de juego en el minuto 83, y el Espanyol, a pesar de que ya sólo pensaba en no perder, aún forzó algún error. Tuvo la fortuna a su favor en la penúltima jugada del partido, cuando Joan García repelió un tiro de Guillamón pero la pelota se le escapó y la cazó Dani Gómez. Ese fuera de juego evitó el castigo al Espanyol y que el Valencia pudiera despegar.

Juventud 25 de Septiembre, el fútbol que germinó tras la riada: "De aquel estercolero hicimos un campo de tierra"

Juventud 25 de Septiembre, el fútbol que germinó tras la riada: “De aquel estercolero hicimos un campo de tierra”

Había llegado desde Linares sin sus padres, sólo unos meses antes, con el sueño anticipado de una vida mejor. Tenía 14 años y aún no había completado los estudios básicos, así que tendría que trabajar en lo que saliera. Junto a su abuela y sus tíos, José Urtiaga se instaló en La Serreta. Desde allí arriba divisaba buena parte de las casas de Rubí, uno de los pueblos de Barcelona que por entonces acogía a oleadas de emigrantes. La ubicación de aquella barriada, cosas del destino, iba a salvarle la vida. Porque el 25 de septiembre de 1962 una devastadora riada se llevó por delante a un millar de personas en el Vallés Occidental. Sin embargo, aquella tragedia también sembraría el germen de un equipo de fútbol. O más que eso. Un símbolo de la esperanza. El Juventud 25 de Septiembre, club de barrio, orgullo, inspiración, resistencia.

«Lo primero que dieron a los damnificados fueron casas fabricadas en madera. Luego tardaron unos dos años en levantar el barrio. Como homenaje a las víctimas, lo llamaron 25 de Septiembre. En 1968 nació el club de fútbol con el mismo nombre, gracias un grupo de chavales que sentían la inquietud del balón», relata Urtiaga a EL MUNDO, con un deje charnego inmune al paso del tiempo. A estas seis décadas desde aquella catástrofe hidrológica, desatada en menos de tres horas, cuando se registraron precipitaciones de más de 200 litros por metro cuadrado. La crecida de los ríos Llobregat y Besós arrasó las precarias viviendas instaladas en las rieras secas de Rubí, Terrassa, Montcada, Sabadell, Cornellá y Gavá.

Urtiaga ha ejercido en el Veinti como jugador, entrenador, coordinador de la cantera, directivo y presidente. De 1976 a 2010. Por eso no hay nada en su historia que se le escape. Desde la fundación, en un bar de Rubí llamado Los Cazadores, hasta hoy mismo. Porque Saúl, uno de sus nietos, forma parte del primer equipo, que compite en la Primera Catalana, séptimo escalón de nuestro fútbol. Con un presupuesto anual de 45.000 euros para la primera plantilla. Una suma, casi irrisoria, que emparenta con sus propios orígenes. «Al principio, los chicos recibieron el apoyo de quienes regentaban algún negocio, alguna tienda, lo que fuera. Ni siquiera disponían de un campo de juego, así que tenían que alquilar el de la UE Rubí», añade Urtiaga.

«nadie se ha sentido desplazado»

Eran tiempos de reconstrucción tras las inundaciones. La dictadura había regado Rubí con 50 millones de pesetas en concepto de indemnización y otros 250 millones en obras a fondo perdido. Cantidades fabulosas para la época. Mientras el aparato de propaganda pregonaba la visita del Caudillo a la zona, los viñedos dejaban paso a la metalurgia y la industria química. José compaginaba el fútbol con sus ocho horas en Cremalleras Relámpago. En aquella gran fábrica, reducida hoy a su mínima expresión, conoció a Ana, quien sigue siendo su esposa.

Para asombro de ella, empleaba muchos domingos haciendo por el Veinti lo que jamás se permitió en su propia casa. Lavadoras. Llenas de camisetas, pantalones y medias de sus futbolistas. A finales de los 70, el club ya contaba con su propio rectángulo de juego. «Se aprovecharon unos terrenos abandonados. De un estercolero hicimos un campo de tierra. Y era la envidia de nuestros rivales porque desaguaba mejor que ninguno». Ese carácter familiar dotó de una idiosicransia integradora al equipo, donde a juicio de Urtiaga «nadie se ha sentido desplazado». «Siempre hemos aportado algo para la formación de los niños. Y eso, tarde o temprano, te lo terminan devolviendo».

La fiesta del 25 de Septiembre, tras el ascenso a Primera Catalana.

La fiesta del 25 de Septiembre, tras el ascenso a Primera Catalana.

Cuatro décadas después, el Veinti anda embarcado ahora en la reforma integral de su estadio. Cada mañana, Esteban Camino abre las instalaciones. A última hora, después de los entrenamientos, también echa la llave. Es conserje y director deportivo. Supervisa las obras y realiza labores de scouting. Tras abandonar su anterior trabajo, quiso establecerse a tiempo completo en el equipo de su vida. «Este es un club muy humilde, nacido en una barriada obrera. Al principio todos los jugadores procedían de las casas de aquí al lado y eso le otorgaba un carácter muy familiar. Ahora intentamos mantener ese vínculo participando en todos los eventos organizados por la asociación de vecinos». Y no sólo se trata de una paella popular el primer fin de semana de julio, fiesta mayor del barrio.

«Nuestros padres y abuelos nos contaron muchas historias y hoy nos sentimos muy identificados con Valencia»

Esteban Camino

Cada 25 de septiembre, una delegación del club se acerca a una plazoleta del barrio para el minuto de silencio y la ofrenda floral con la que Rubí homenajea a sus muertos. Jóvenes y mayores, representantes políticos, entidades locales. Todos aferrados a un sentimiento. «Recordar la rierada también es recordar la solidaridad y la resiliencia de la ciudad. Porque de aquellos hechos terribles, Rubí también supo aprender», proclamó en 2023 la alcaldesa Ana María Martínez (PSC). Si aquellas enseñanzas sirviesen hoy para Valencia...

«En el barrio hay consternación con los desastres de la DANA. Nuestros padres y abuelos nos contaron muchas historias y hoy nos sentimos muy identificados. Sobre todo, desde el pasado lunes, cuando nos saltaron las alarmas en los móviles, porque por aquí también estábamos en alerta roja. Afortunadamente, todo quedó en un susto», detalla Camino. En su Veinti, recién ascendido a Primera Catalana, no hay un minuto de tregua. Ni en la competición, ni en la cantera. «En un sitio como este, tan modesto, no puedes venir a lucirte ni a dártelas de nada, sino a trabajar», zanja Urtiaga.

El 25 de Septiembre, en una imagen de finales de los 70.

El 25 de Septiembre, en una imagen de finales de los 70.

Antes de jugar con las inferiores de España y debutar con la absoluta de Ecuador, Diego Almeida dio allí sus primeros pasos como central. En su banquillo también se sentó Santi Fernández, campeón de la Superliga y la Copa de la Reina con el Espanyol (2006). «Aunque no se formase aquí no quiero olvidar el apoyo que nos brinda Víctor Sánchez», concluye sobre el ex volante perico, natural de Rubí y con 302 partidos en Primera.

La actual plantilla refleja la diversidad étnica de una ciudad de 80.000 habitantes, situada a apenas 20 kilómetros de Barcelona. Los apellidos españoles conviven con los senegaleses y marroquíes. «Tenemos que acoger a todo el mundo porque cuando alguien tiene una necesidad hay que ayudarlo», sostiene José, con la severidad de quien sufrió los rigores de la emigración. Urtiaga vive desde 1964 en el 25 de Septiembre. Su barrio, su club, su vida. «En mi escalera somos ocho vecinos y aún quedamos seis que llevamos allí desde el inicio. Las otras dos familias son de origen latinoamericano y marroquí. Gente maravillosa».

El árbitro del Espanyol - Villarreal, golpeado por un objeto lanzado desde la grada

El árbitro del Espanyol – Villarreal, golpeado por un objeto lanzado desde la grada

Actualizado Jueves, 26 septiembre 2024 - 22:13

El tramo final del partido entre Espanyol y Villarreal, plagado de altercados, terminó de la peor manera en Cornellá, donde Alejandro Quintero González recibió el impacto de un objeto lanzado desde las gradas. El árbitro onubense, debutante en Primera División, no dudó en señalar a su presunto agresor, que fue detenido por los agentes de seguridad del RCDE Stadium.

Durante los últimos 20 minutos, Quintero González mostró seis tarjetas amarillas que provocaron las airadas protestas del equipo local. La afición perica había reclamado una falta sobre Walid Cheddira en la frontal del área y protestado una amarilla a Javi Puado, pero el colegiado sofocó las protestas con una amarilla a Álvaro Aguado y la expulsión de un miembro del equipo técnico blanquiazul.

"No quiero hablar mucho del tema, porque sé lo que me puede venir después. Si digo lo que pienso me acarreará una sanción", aseguró Manolo González, técnico del Espanyol, durante su rueda de prensa. Además, González quiso señalar a Alejandro Ojaos Valera, cuarto árbitro. "Es el mismo que me echó la temporada pasada en Leganés y cuando lo he visto ya sabía que podía a pasar cualquier cosa".

Tras sendas victorias en las dos últimas jornadas de Liga ante su afición, el equipo barcelonés tuvo que inclinarse (1-2) ante los dos goles de Ayoze Pérez, que dejó en nada el 1-0 de Jofre en el tiempo añadido de la primera mitad.