Un post 'Boxing Day' con victorias de los gigantes ingleses en un día para el recuerdo de Diogo Jota

Un post ‘Boxing Day’ con victorias de los gigantes ingleses en un día para el recuerdo de Diogo Jota

Tras un triste Boxing Day, con apenas un partido que terminó en victoria del Manchester United sobre el Newcastle (1-0), este sábado navideño era uno de los días grandes de la Premier League este curso. Todos los equipos grandes de Inglaterra jugaban en un espacio de dos horas y todos terminaron sus duelos con victoria en un día para el recuerdo de Diogo Jota.

Manchester City, Arsenal y Liverpool, que homenajeó al futbolista luso en su duelo ante el Wolverhampton, el otro club inglés en el que jugó el delantero, secundaron al United y consiguieron alzarse con la victoria en unos duelos apasionantes con marcadores apretados hasta los últimos segundos.

Desde que Guardiola descubrió la magia de Cherki, su vida es mejor y también la de los skyblues. En un duelo a domicilio bastante trabado ante el mítico Nottingham Forest, los pupilos del de Santpedor se subieron a lomos del francés para romper la resistencia de los de Dyche (2-1).

El mediapunta galo encontró a Reijnders para abrir el marcador con un pase maravilloso tras el descanso que le igualó a Bruno Fernandes en la cabeza de máximos asistentes de la Premier League con siete pases de gol y posteriormente solucionó un lío en los que se habían metido los de Pep ante el Forest con un remate a la salida de un córner.

Esa victoria ponía líderes provisionales a los de Guardiola a la espera de lo que realizara el Arsenal justo después. Pero los de Arteta son un equipo bien armado y que han aprendido a manejar la presión y así lo demostraron ante el Brighton (2-1) en otro emocionante duelo.

El empuje inicial de los gunners les sirvió para adelantarse en el marcador a través de Odegaard, que más que un tiro pareció pasar el balón al fondo de las mallas en el primer tanto del vuelo. Luego un gol en propia puerta al principio del segundo tiempo pareció cerrar el partido, pero la rebeldía de Diego Gómez quiso apretar el marcador y exigió la mejor versión de David Raya. El guardameta español estuvo soberbio y repelió todas las acometidas rivales, especialmente un envenenado disparo de Minteh.

Homenaje a Jota

En este súpersábado, la Premier quiso que se enfrentasen los dos equipos en los que jugó el futbolista portugués Diogo Jota, fallecido junto a su hermano este verano en un accidente de circulación. Liverpool y Wolverhampton (2-1) se enfrentaron en Anfield en un partido que pareció un homenaje perpetuo al portugués.

A la presencia inicial en el césped de los hijos del jugador luso, se añadieron numerosas pancartas en recuerdo de Jota así como cánticos de ambas aficiones en el minuto 20, número de su dorsal con los reds. El partido se lo llevaron los pupilos de Arne Slot, aunque con más dificultades de las previstas ya que los Wolves, últimos, apenas tienen dos puntos en su casillero con sólo dos empates.

El duelo supuso la aparición, por fin, de Florian Wirtz, uno de los fichajes más caros de este verano del club inglés. El alemán, además de cuajar un buen encuentro, consiguió meter el segundo tanto del Liverpool. El ex del Girona, Santiago Bueno, puso emoción al marcador, pero finalmente los wolves no pudieron conseguir su tercer empate.

El 'Boxing Day' más gris de la Premier: sólo un partido para celebrar la Navidad

El ‘Boxing Day’ más gris de la Premier: sólo un partido para celebrar la Navidad

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La Premier acude nuevamente en Navidad al rescate de los aficionados al fútbol. Mientras que el resto de grandes ligas europeas disfrutan de vacaciones, los equipos ingleses ofrecen su tradicional Boxing Day. Pero en esta ocasión, la festividad muestra su perfil más gris. Las obligaciones marcadas en las cláusulas de los contratos televisivos provocan que este viernes sólo se dispute un partido: Manchester United-Newcastle (21.00 horas, Dazn).

En anteriores años, la mayoría de los encuentros de la jornada se disputaba el día siguiente de Navidad, en horario de tarde, con masiva presencia en las gradas de familias y niños, que otorgaban un gran colorido a todos los estadios británicos.

En esta ocasión, el resto de encuentros de la 18ª entrega de la Premier se jugará el sábado: Nottingham Forest-Manchester City (13.30 horas), Arsenal-Brighton (16.00 h.), Brentford-Bournemouth (16.00 h.), Burnley-Everton (16.00 h.), Liverpool-Wolverhampton (16.00 h.), West Ham-Fulham (16.00 h.) y Chelsea-Aston Villa (18.30 h.). Para el domingo quedarán el Sunderland-Leeds (15.00 horas) y el Crystal Palace-Tottenham (17.30 horas).

La tradición queda condicionada por los derechos de emisión. Según lo establecido en el contrato de retransmisión, las televisiones deben ofrecer 33 jornadas en fines de semana y sólo cinco entre semana, por eso es necesario jugar los enfrentamientos el sábado 27 y el domingo 28. En 2026, el Boxing Day volverá a la normalidad, ya que su celebración cae en sábado. El resto de las divisiones inferiores del fútbol inglés, de la segunda a la quinta, sí tienen programados sus partidos para hoy .

«Con la ampliación de las competiciones europeas y la FA Cup, que ahora ocupan más fines de semana, la Premier League necesita el sábado 27 y el domingo 28 de diciembre para cumplir con sus obligaciones contractuales», justifican los rectores de la máxima competición británica.

La competición inglesa, al contrario de lo que sucede en la liga española, también se disputará en fin de año, con partidos el martes 30 y el jueves 1 de enero. El primer encuentro de la Liga será el día 2, con el Rayo Vallecano-Getafe (21.00 horas).

Alexis Sánchez regresa al Bernabéu: cuando el ímpetu no tiene edad

Alexis Sánchez regresa al Bernabéu: cuando el ímpetu no tiene edad

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Bela tiene tres días. Su madre, la modelo rusa Alexandra Litvinova, anunció su nacimiento subiendo un par de fotos en blanco y negro a su Instagram. En una de ellas, su pareja y papá de la recién nacida, el futbolista Alexis Sánchez (Tocopilla, Chile, 1988), tomaba con suavidad el tobillo de la bebé, como a una espartana. El chileno está feliz en Sevilla. Sentía que le quedaba fútbol que regalar a Europa. Que su ciclo no había terminado.

Tras su último y poco lucido paso por el Udinese, club en el que brilló cuando desembarcó en el continente, eran muchos los equipos sudamericanos que lo querían de vuelta. Pero prefirió aceptar la extraña oferta de Antonio Cordón, recién nombrado director deportivo nervionense. No acostumbraba el Sevilla a fichar a veteranos, no al menos con Monchi o Víctor Orta. El chileno se plantaba en la capital andaluza con 36 años y aspecto de turista en un bufet libre.

"Nos puede dar mucho con su experiencia, puede enseñar a muchos jugadores jóvenes", dijo Cordón. Pero su concurso está yendo más allá de la ejemplaridad. Tiene talento y ganas, cuando participa da alegría y profundidad al juego ensimismado del Sevilla; aún precario. Con jugadores o desenchufados o abizcochados. Con Matías Almeyda rozando la afonía cada jornada, intentando mantener tenso al equipo desde el grito, la pizarra y la convicción.

Alexis fue casi todo antes de llegar a Nervión. Se ganaba unas monedas limpiando coches en el cementerio de su ciudad cuando tenía siete años, para ayudar en casa mientras soñaba con vivir del balón. Niño maravilla en Cobreloa, campeón precoz con Colo Colo y River, deslumbrante en el Udinese, figura en el Barça de Guardiola y tótem del Arsenal. En Italia volvió a levantar títulos con el Inter y en Francia fue importante con el Olympique de Marsella, mientras con Chile se convirtió en máximo goleador histórico y líder del bicampeonato de América en 2015 y 2016. También conoció el reverso: el paso decepcionante por el Manchester United, la deriva posterior, el desgaste de casi 800 partidos y más de 200 goles que parecía empujarlo hacia la categoría de vieja gloria en gira de despedida.

Un equipo en el alambre

Cierto que aterriza en un Sevilla necesitado, con una situación muy compleja en las oficinas, más de 50 millones en pérdidas y un divorcio evidente entre club y afición, cansada de delirios, promesas y balances en rojo. El Sevilla está en modo supervivencia, aguantado por Almeyda, que exprime recursos, recompone desde el carácter y compite mejor de lo que juega, mientras la planta noble del Pizjuán le pide milagros y la grada sólo quiere dejar de sufrir.

En ese contexto, Alexis es estímulo. Ha jugado una docena de partidos, suma pocos goles pero cada aparición entre líneas cambia el pulso del equipo. No se le pide que lo haga todo, sino que haga lo suyo: recibir de espaldas, girar, ordenar ataques y contagiar ambición a quienes se miran demasiado los pies.

Almeyda le ha reservado un lugar entre los líderes silenciosos del vestuario, junto a los capitanes, como ese veterano que asume responsabilidades cuando la pelota quema, que alivia el juego de un equipo lleno de chicos que debutan. Sevilla sigue siendo un buen lugar para los grandes futbolistas incluso en tiempos de estrechez. El chileno responde con carreras cortas pero llenas de intención y fe, con una agresividad que desmiente el tópico del jugador de paso. De mercenario.

Alexis Sánchez se niega a convertirse en pieza de museo. Si marca en el Bernabéu, pensará en su recién nacida, en Bela. Porque los goles siempre son una suerte de afectos.

Guardiola se queda solo: con la marcha de Begiristain asume sin su gran aliado el mayor desafío desde que llegó al Manchester City

Guardiola se queda solo: con la marcha de Begiristain asume sin su gran aliado el mayor desafío desde que llegó al Manchester City

Poco después de abandonar el Sporting de Lisboa, el pasado febrero, Hugo Viana ya se rodaba al lado de Tixiki Begiristain, a quien releva definitivamente como director deportivo del Manchester City. El guipuzcoano había anunciado su marcha en octubre de 2024 y su club pagó la correspondiente cláusula por Silva, que llega en un período delicado para los de Pep Guardiola. La eliminación en cuartos de final del Mundial de Clubes frente al Al Hilal fue el remate de un curso nefasto, en el que no consiguió título alguno y a duras penas logró plaza en la próxima edición de la Liga de Campeones.

El adiós de Begiristain se hizo efectivo con el final de julio y el término de su contrato, después de 13 años en los que ejerció una notable influencia en la transformación del City. Bajo su responsabilidad llegaron 21 títulos: una Liga de Campeones, siete Premiers, dos Copas de Inglaterra, una Supercopa y un Mundial de Clubes en su antiguo formato. Ex jugador de la Real Sociedad y del Barcelona, distinguido siempre por su clarividencia y exquisitez, también fue director deportivo en el equipo catalán.

Allí coincidió como futbolista con Pep Guardiola, en el inicio de una relación estrecha con los años. Ferran Soriano, director ejecutivo del City, el hombre que hizo efectiva su contratación por el equipo británico, completa una terna determinante en la explosión de un club tradicionalmente opacado por el brillo y el peso histórico del Manchester United.

Homenaje en el derbi

Sensible a cuanto ha representado en la entidad, el City rendirá homenaje a Begiristain precisamente en el derbi de la Premier, que se disputará el 14 de septiembre en el Etihad. «Todos en el Manchester City queremos agradecer a Txiki por todo lo que ha logrado durante su etapa en el Club, y esperamos con entusiasmo rendir homenaje a su extraordinaria contribución el próximo mes de septiembre», expresó el club a través de un comunicado.

City Studios, la productora de televisión, estrenará A farewell to Txiki [Una despedida a Txiki], documental donde se le rinde un generoso tributo. «Es uno de los mejores de la historia en su puesto», afirma Rodri en esta película donde se traza su trayectoria desde los inicios como futbolista. «Se va una parte de mí», lamenta Pep Guardiola, quien le reconoce su decisiva infuencia para haberse convertido en entrenador. «El desafío era encontrar una identidad», afirma Begiristain, de 60 años, a quien se puede ver también reunido con Guardiola y Soriano, además de en la firma del contrato de Eric Haaland.

Guardiola, que amplió su contrato hasta junio de 2026, se enfrenta a la etapa más difícil en la que será su décima temporada en el banquillo del City. La influencia de Viana, el relevo de Txiki, ya quedó patente en los fichajes de Nico González, Vitor Reis y Marmoush, tres de los futbolistas que forman parte de la acelerada reconstrucción del equipo.

Kevin de Bruyne, eje del equipo hasta el inicio de su declinar el pasado curso y uno de los valiosos fichajes de Begiristain, se fue al Nápoles, pero a Jack Grealish, por el que el City pagó 117 millones de euros en 2021, aún se le busca destino. Apuesta personal de Guardiola, el zurdo no viajó al Mundial de Clubes como consecuencia de su progresiva pérdida de protagonismo y se ha convertido en un problema serio. Cobra 18 millones de euros por temporada, tiene contrato hasta 2027, y será difícil encontrarle un destino donde asuman tan cuantiosa ficha. La opción más plausible a fecha de hoy sería una cesión al Everton.

La cara política y social de Marcus Rashford, el nuevo fichaje del Barça: "Yo sé lo que es pasar hambre"

La cara política y social de Marcus Rashford, el nuevo fichaje del Barça: “Yo sé lo que es pasar hambre”

Actualizado Miércoles, 23 julio 2025 - 23:49

La historia de Marcus Rashford (Manchester, 1997) es un ejemplo más de un talento nacido en un entorno de lo más humilde que logró convertirse en una gran estrella del fútbol. Pero, no por eso, se olvidó de dónde venía. Más bien todo lo contrario. Criado junto con sus cuatro hermanos por una madre soltera, sabe muy bien lo que es tener serios apuros económicos en casa. Incluso, lo que es pasar hambre. Por eso, más allá de proclamas vacías o actos de cara a la galería, se embarcó hace poco más de cinco años, en plena pandemia de Covid-19, en una campaña que parecía tan bienintencionada como abocada al fracaso: lograr que el Gobierno británico garantizara en 2020 el acceso a comidas gratuitas a niños en edad escolar vulnerables no sólo durante el periodo escolar, sino también en verano. Y, tal vez para sorpresa de muchos, tuvo éxito.

Todo empezó a mediados de ese mismo 2020, cuando el futbolista arrancó una campaña en redes sociales con la etiqueta #maketheUturn (dale la vuelta) para presionar al Gobierno y lograr que los menores en edad escolar menos favorecidos siguieran teniendo la oportunidad de mantener un mínimo sustento durante las vacaciones veraniegas. En su infancia, esas comidas escolares ya fueron una suerte de salvavidas para que su familia, al límite de la pobreza, pudiera salir adelante.

«Sé lo que es tener hambre», aseguró el propio futbolista a la BBC, a pesar de que su madre trabajó siempre muy duro para que todos tuvieran un plato sobre la mesa. «Lo que están pasando las familias ahora lo tuve que pasar yo y por eso sé que es muy difícil encontrar una salida», aseguró ante los parlamentarios al presentar oficialmente su petición. El 16 de junio de ese mismo año, el Gobierno presidido por Boris Johnson concedió una petición que había corrido como la pólvora. Todo un triunfo que el propio Rashford no dudó en celebrar, recalcando, además, la enorme fuerza que puede tener el pueblo de un país cuando actúa unido.

iniciativa legislativa popular

«Cuando vayas a la nevera a coger leche, para y admite que hay padres de por lo menos 200.000 niños en todo el país que esta mañana se están despertando para encontrar una despensa vacía», arengó el futbolista una vez conseguida tan inesperada victoria, en una campaña que contó con el apoyo de, entre otros, el ex futbolista Gary Lineker, y los por aquel entonces líderes del partido laborista, Keir Starmer, y del partido liberal demócrata, Ed Davey.

Esa, quizás, fue la acción más sonada del jugador, entonces toda una gran estrella del Manchester United y con un salario que rondaba los 13 millones de euros, pero no la única. Ese mismo año, consiguió recaudar más de 23 millones de euros para la organización FareShare, una especie equivalente británico del Banco de Alimentos y, hacia octubre arrancó un proyecto aún más ambicioso: una suerte de iniciativa legislativa popular para que el Gobierno cubriera todas las comidas infantiles durante los días festivos y las vacaciones hasta el verano de 2021. Y, por mucho que logró recoger más de un millón de firmas, se generó toda una polémica alrededor de esta acción.

"proteger mi futuro y el de mi familia"

Los sectores progresistas se alinearon a su favor. Los más conservadores, que ya se habían mostrado muy críticos con su acción anterior, en cambio, radicalizaron su postura contraria. Incluso, con la participación de algunos tabloides también de corte conservador, que llegaron a destacar, por ejemplo, su inversión millonaria para comprarse una casa mientras reclamaba fondos para niños desfavorecidos.

Algo que, por supuesto, le pareció al jugador un golpe muy bajo. «Tengo 23 años. Vengo de tener muy poco. Necesito proteger mi futuro y el de mi familia. Por eso este 2020 decidí invertir en algunas propiedades. Por favor, no escribáis estos artículos haciendo referencia a mi campaña», respondió Rashford en sus redes sociales. Un decidido activismo político que, quién sabe, quizás fue la primera piedra para que, dentro de unos años, una vez dejado el fútbol, en vez de dar el salto a los banquillos, lo dé a los escaños.

Amorim: "Si la directiva y los aficionados creen que no soy el hombre adecuado, me iré sin discutir y sin compensación"

Amorim: “Si la directiva y los aficionados creen que no soy el hombre adecuado, me iré sin discutir y sin compensación”

Actualizado Jueves, 22 mayo 2025 - 13:01

Rúben Amorim, técnico del Manchester United, se ofreció a irse del club sin finiquito si así lo quiere la directiva y la afición.

"Si la directiva y los aficionados creen que no soy el hombre adecuado, me iré sin discutir y sin compensación", dijo Amorim después del encuentro. "Pero no voy a dimitir. Confío en mi trabajo", continuó.

El entrenador portugués perdió este miércoles la final de la Europa League contra el Tottenham Hotspur y ha firmado unos meses terribles con el United, que es decimosexto en la Premier League y no jugará en Europa el año que viene.

"No estoy aquí para defenderme en este momento. No es mi estilo. No tengo nada que darle a los fans, pero lo que pido es un poco de fe", apuntó.

Amorim, que llegó en sustitución de Erik Ten Hag, solo ha conseguido nueve puntos en Premier League desde noviembre, perdió tanto la FA Cup y la Copa de la Liga y se jugaba muchísimo en esta Europa League perdida contra el Tottenham.

La ausencia del United en la Champions League de la temporada que viene ni en ninguna competición europea tendrá un impacto de, como mínimo, 100 millones de libras en sus ya resentidas cuentas financieras.

Han acumulado pérdidas en los últimos cinco años y, según el club, de no haber llevado a cabo una política de recortes en el último año, habría entrado en bancarrota al final de este 2025.

GARNACHO, DUDA LA PRÓXIMA TEMPORADA

Alejandro Garnacho, atacante del equipo, dejó abierta la puerta a una posible salida este verano después de perder la Europa League.

"Obviamente esto es muy duro para todos", dijo el argentino en la zona mixta posterior al partido en San Mamés. "Nuestra temporada ha sido una mierda. No ganamos a nadie en la liga. Nos han faltado muchas cosas", agregó para definir la terrorífica temporada que llevan, perdiendo todos los títulos y sin la presencia en Europa la temporada que viene.

En lo individual, Garnacho no quedó nada contento con su participación en la final, en la que comenzó en el banquillo en favor de Mason Mount y no entró hasta la recta final de encuentro.

"Hasta que llegamos a la final, jugué en todas las rondas. Y hoy he jugado veinte minutos. No sé, voy a disfrutar del verano y ya veremoslo que pasa después", sentenció.

Garnacho tiene contrato con el United hasta 2028, pero ya estuvo en la rampa de salida el pasado invierno, cuando su club no veía con malos ojos dejarle salir ya que pretende ingresar entre 50 y 60 millones de libras por él y, al contabilizar como canterano de cara al 'fair play' financiero, sería un respiro importante para las cuentas del equipo.

El Tottenham gana ante el Manchester United su cuarto título continental en una final decepcionante

El Tottenham gana ante el Manchester United su cuarto título continental en una final decepcionante

La Liga Europa acudió al rescate del Tottenham, hundido en la Premier pero capaz de ganar ante el Manchester United su cuarto título continental en una noche donde se echó de menos el fútbol en San Mamés. Los londinenses volverán la próxima temporada a la Liga de Campeones, cuya final perdieron con el Liverpool hace un lustro. Esta vez no se les escapó la victoria, al derribar nuevamente a un rival al que han superado en sus cuatro partidos en el curso que concluye.

Se desangra el United, que llegaba invicto en el torneo al partido donde esperaba enmendar del mejor modo posible otra temporada nefasta. Una más desde que entró en esta profunda crisis en la que sigue sin ver la luz.

Un afilado centro al área de Sarr desde la izquierda lo peleó Johnson y acabó a la espalda de Onana con la colaboración de su compañero Shaw, casi en la frontera del descanso. Ese tanto terminó por decidir una final carente de atractivos.

Las dudas defensivas del Manchester United habían generaron dos situaciones de inquietud en el comienzo. Primero fue Onana quien se mostró falto de autoridad en una salida y poco después Maguire se metió en un lío por no conceder fuera de banda. Pero sería Diallo a la salida de un córner quien más cerca estaría del gol con su disparo cruzado.

Decidió Ruben Amorim prescindir de Ugarte y dejar a Casemiro como único medio centro defensivo. Buscaba más creatividad y dinamismo, no sólo de la mano de Bruno Fernandes sino también de Mount. Fue solo una pretensión. Más que reivindicar su buen papel en el torneo, tanto Tottenham como Manchester United encarnaban el más que deprimente devenir en su liga.

Era una final singular por la deriva de ambos equipos a lo largo de la temporada. Es harto infrecuente que la disputa de un título continental tenga como protagonistas a dos supervivientes en la Premier League, lastrados por un casi infame número de derrotas, incapaces también de asomar la cabeza en cualquier otro torneo doméstico.

Una sangría incesante

Ahí estaba el United, con una historia que admite escasas comparaciones en el fútbol mundial, sometido desde la marcha de Alex Ferguson a una incesante suma de contratiempos en todos los frentes, perdido el sitio en las islas y en Europa. Similares urgencias afrontaba el Tottenham, sin el halo legendario de su rival, pero también con honores dentro y fuera de Gran Bretaña y recursos para ocupar un espacio menos sombrío del que le había tocado.

Tardó Amorim en mover el banquillo y buscar soluciones a un marcador que el Tottenham interpretó como una buena excusa para acomodarse en su propio terreno, sin el carácter reactivo que manifestó con la igualada a cero. Una pelota frontal que no supo despejar Vicario la sacó sobre la línea en un soberbio escorzo Van de Ven cuando casi se celebraba el remate de Hojlund entre los seguidores del United.

Entraron Garnacho y Zirkzee a falta de 20 minutos para la conclusión. El técnico portugués no alteraba el sistema, sólo cambiaba hombre por hombre a un delantero y a un media punta. A una situación mucho más difícil había hceho frente el United en su partido de cuartos contra el Olympique de Lyon, cuando remontó dos goles en contra en la prórroga ante el Lyon estando con un hombre menos.

Con poco, el Tottenham se aproximaba a su primer título europeo desde que en 1984 ganó por segunda vez la Copa de la UEFA. Cuenta también con la Recopa ganada en 1963. Corto de imaginación, diluido Bruno Fernandes, su principal fuente de talento, el United se dedicaba a poner centros sobre el área ante un rival cada vez más convencido de hacer buena su propuesta. Sólo la entrada de Son, ausente del equipo inicial por sus problemas físicos, ponía algo de chispa en el atrincherado grupo de Postecoglou.

Resistió el Tottenham hasta el cabezazo de Shaw que despejó Vicario, ya en los estertores de la prolongación. Aún habría para un remate de Casemiro, pero la victoria se la llevó el Tottenham, resarcido de sus penurias ante un United que se sume en las tinieblas.

Manchester United y Tottenham buscan la redención en Bilbao, una ciudad tomada por más de 50.000 hinchas

Manchester United y Tottenham buscan la redención en Bilbao, una ciudad tomada por más de 50.000 hinchas

No estará el Athletic, ya clasificado para la próxima Liga Campeones tras una brillante temporada. Aún hay un llanto contenido en Bilbao por la ausencia de su equipo en una fecha para la que había trabajado desde que se conoció que San Mamés sería la sede de la final de la Liga Europa. El título se lo disputarán este miércoles (21.00 h., Movistar) dos grandes del fútbol británico venidos muy a menos. El Manchester United, que aniquiló al conjunto de Ernesto Valverde en semifinales, y el Tottenham Hotspur, que, al igual que su adversario de esta noche, busca fuera de las islas la redención en un curso nefasto.

El glorioso United tricampeón de Europa, colosal protagonista de páginas heroicas, como las que nos hablan de su renacimiento tras el desastre aéreo de Múnich, en 1958, que acabó con buena parte de una generación llamada a todo, es hoy décimosexto en la Premier League, después de sufrir el pasado fin de semana ante el Chelsea su decimoctava derrota. Justo detrás en la clasificación aparece el Tottenham, que viene de perder contra el Aston Villa su vigesimoprimer encuentro en el campeonato.

Sólo la tradición que llevan detrás unos y otros, mucho mayor la del equipo que ahora entrena Ruben Amorin, permite sostener un cartel seriamente devaluado por sus prestaciones no ya en este ejercicio, sino a lo largo ya de unas cuantas temporadas. Cierto es que en el torneo que nos ocupa se han defendido con dignidad. El United, cuyo último éxito europeo se produjo en esta competición, en 2017, con José Mourinho, aparecerá en San Mamés invicto en la presente edición, con nueve victorias y cinco empates. El Tottenham, que cuenta con una Recopa y dos Copas de la UEFA y perdió ante el Liverpool la final de la Liga de Campeones de 2019, aparece con sólo dos derrotas y cuatro triunfos en los últimos cinco partidos.

Es evidente que por su peso histórico llama mucho más la atención la hasta la fecha incontenible hemorragia del Manchester United desde la jubilación de Alex Ferguson tras 26 temporadas en las que ganó 38 títulos. Ni la Copa de la Liga de 2023 ni la FA Cup ganada hace dos cursos al Manchester City colman los anhelos de un club opacado desde hace tiempo por el Liverpool y por sus vecinos de Maine Road, hasta la implosión de la formidable obra de Pep Guardiola.

Crisis en todos los frentes

Desde que a finales de 2023 la familia Glazer vendió el 25% de las acciones a Jim Ratcliffe, el presidente de la petroquímica Ineos ha tratado de atenuar la crisis económica del club, aplicando 450 despidos y con medidas como el fin de la pensión de 2,16 millones de libras anuales que recibía Ferguson como embajador. Pero la distancia entre la masa social y la clase dirigente desde que los magnates estadounidenses compraron el Manchester United en 2005 no deja de crecer, agudizada por la deriva deportiva y la crisis institucional.

Un equipo cuyo jugador más relevante en los últimos partidos ha sido, a sus 33 años, el ex madridista Casemiro, autor de dos tantos en las semifinales y con opciones para volver a la selección brasileña con la llegada de Carlo Ancelotti, busca ganar por primera vez en cuatro encuentos al Tottenham esta temporada, levantar la copa y hacerse con una plaza en la próxima Liga de Campeones.

«La gente verá a nuestro equipo de otra manera si gana la Europa League, ya que hacerse con un título europeo es importante», dijo este martes Amorim en conferencia de prensa. «Nada va a cambiar nuestra temporada, pero ganar hoy puede ayudarnos a tener esa sensación para construir un futuro».

Al otro lado, los Spurs del técnico griego Ange Postecoglou. «Siempre gano cosas en mi segunda temporada. Nada ha cambiado. No digo las cosas salvo que crea en ellas», comentó en conferencia de prensa el hombre que se hizo cargo del equipo en 2023. «Es un momento histórico. Llevo diez años en el Tottenham y quiero ganar este título. Va a ser un día muy importante y estoy convencido de que lo vamos a lograr», manifestó su capitán, el delantero coreano Son Heung-min.

Así se prepara Bilbao para recibir a 55.000 ingleses: 170 vuelos chárter en 4 aeropuertos, 1.500 ertzainas y las últimas habitaciones a 1.200 euros

Así se prepara Bilbao para recibir a 55.000 ingleses: 170 vuelos chárter en 4 aeropuertos, 1.500 ertzainas y las últimas habitaciones a 1.200 euros

Manchester United y Tottenham Hosptur disputarán el miércoles (San Mamés, 21.00 horas) la final Europa League en 'casa'. Poco importa que Bilbao -la ciudad española más british- esté a 1.200 kilómetros de Gran Bretaña. Más de 55.000 seguidores de los dos equipos británicos vuelan ya hacia Euskadi y Cantabria en vuelos chárter pero también hacia Madrid, Barcelona y Palma en enlaces de vuelos regulares para empujar a los suyos en las gradas de San Mamés. Una avalancha de aficionados dispuesta a conquistar la capital vizcaína lo que ha obligado a blindar desde ayer los espacios reservados a los aficionados y desde hoy martes casi la mitad de la ciudad en un amplísimo perímetro alrededor del estadio. Bilbao, fiel a su tradición, garantizará txirimiri en las horas previas al duelo europeo.

Nunca Bilbao ha estado tan unido al Reino Unido pese a que la seducción británica nació a finales del siglo XIX. Con el carbón inglés llegó el fútbol y en la 'campa de los ingleses' en la orilla del Nervión junto a la Universidad de Deusto nació el fútbol vasco. Casi 150 años después, 30.000 'diablos rojos' del United y otros 25.000 spurs (espuelas, en inglés) ya se desplazan para calentar un partido que no está declarado de alto riesgo por la UEFA pero que ha exigido un extraordinario dispositivo de logístico, de seguridad y hostelero.

Por primera vez en la historia, los aeropuertos de Loiu (Vizcaya), Foronda (Álava), Fuenterrabia (Guipúzcoa) y Santander (Cantabria) operarán como un 'hub' para recibir a más de 170 vuelos chárter procedentes de media docena de aeropuertos británicos. Loiu -que cuenta con unas 140 operaciones diarias- tiene previsto acoger en tres días 80 aterrizajes y despegues de aeronaves con seguidores. Santander con 39, Vitoria con 36 y Fuenterrabia con 13 completarán el 'puente aéreo' entre el norte de España y las Islas Británicas. Los aeródromos de Vitoria y de Santander serán los encargados de asegurar el retorno durante la madrugada del jueves a los aficionados del Tottenham y del Manchester United que han sido separados en sus vuelos a la final europea.

Alrededor de 700 autobuses conforman el dispositivo de traslado desde los aeropuertos a Bilbao más cientos de taxis de toda Vizcaya que de forma excepcional podrán operar en el aeropuerto de Loiu.

La capital vizcaína, además, comenzará a blindarse a partir de las 12 de la noche del martes en todo el perímetro de San Mamés y la calle Sabino Arana -uno de los accesos al centro de la ciudad- pero ya desde la mañana del viernes la mitad de Bilbao se cerrará al tráfico. «Pedimos a bilbaínos y visitantes que eviten el uso del vehículo privado y se priorice el uso del transporte público, especialmente metro, tren y tranvía, cuyos servicios se verán reforzados para facilitar la movilidad durante estos días», subrayaba a EL MUNDO la concejal de Movilidad Nora Abete.

Los cortes de tráfico forman parte de un operativo de seguridad en el que han colaborado la Ertzaintza, Guardia Civil, Policía Nacional y Policía Local de Bilbao. 1.500 policías vascos constituyen el grueso de los efectivos que acompañarán a red devils y spurs. La Facultad de Ingeniería -pegada al estadio- con 4.750 alumnos permanecerá cerrada por seguridad y se han aplazado una veintena de exámenes previstos.

Además de la Ertzaintza, también Policía Nacional -con amplia experiencia en eventos deportivos- y Guardia Civil han reforzado sus medios humanos y materiales. Agentes de la Brigada de Respuesta a la Inmigración Clandestina (BRIC) vigilan ya aeropuertos y el puerto de Bilbao. También la Guardia Civil ha incrementado el control fronterizo y ha dado la bienvenida a las dos aficiones -en castellano y en euskera- en sus redes sociales. 500 vigilantes de seguridad completan el dispositivo.

«Vizcaya tiene un reconocimiento mundial por la calidad de su hostelería y estamos volcados para atender a miles de aficionados», señalaba ayer Héctor Sánchez, el gerente de los hosteleros vizcaínos encantados con la «avalancha» de clientes. Sin casi plazas hoteleras libres, las habitaciones superan los 1.500 euros la noche y aún se ofrecen apartamentos de dos habitaciones por 3.300 euros. Precios que, según el consejero de Turismo Javier Hurtado «son casos puntuales de reservas de última hora».

El Athletic se despide de su sueño con una derrota dolorosa en Old Trafford

El Athletic se despide de su sueño con una derrota dolorosa en Old Trafford

Hay gestas y hay milagros. Y las dos cosas tenía que hacer el Athletic en Old Trafford, cuyo sobrenombre se prestaba precisamente al sueño. Pero la losa del conjunto de Valverde era doble, en resultado y en nombres. Un 0-3 siempre es difícil de remontar, pero hacerlo sin tus tres mejores hombres: Sancet y los hermanos Williams, necesitaba de la bendición urbi et orbi del nuevo León XIV. No pudo llegar. [Narración y estadísticas, 4-1]

Son precisamente tres los milagros que tiene que hacer un aspirante a santo para convertirse en uno. El Athletic necesitaba un gol tempranero, pudo ser el disparo que se le escapó a Berenguer en el minuto 8 tras una gran jugada de Unai, otro antes del descanso para acongojar a un irregular conjunto inglés y el último es igualar la eliminatoria, mínimo antes del fin de los 90 minutos reglamentarios. El guion era difícil, pero permitía giros, aunque el final fue muy amargo.

La película tenía un titán arriba, ese joven de la cantera athleticzale con cuerpo y pie para tener una buena carrera en el fútbol profesional. Pero Maroan se encontró con la horma de su zapato, un Maguire renacido en esta competición y que le chocaba en cada duelo.

Otro titán que se tuvo que crecer mucho atrás fue el suplente de Unai Simón, portero que tiene una sombra alargada. Agirrezabala fue el yeso que intentaba tapar las grietas que dejaba un equipo volcado sobre la meta de Onana. No fue tarea fácil y terminó en imposible con el paso de los minutos. Su último error en el segundo tanto de Mount fue fruto más de la frustración que del nivel mostrado.

El primer indicio de señal llegó en el minuto 23. Fue el VAR el que abrió la primera luz para los vascos dejando sin sancionar un posible penalti de Gorosabel en el área del equipo de Valverde. En ella creyó Jauregizar. El canterano agarró un balón rebotado de un disparo de Djaló y metió una comba a la escuadra de Onana imposible para el guardameta camerunés. Los vascos ya tenían la beatificación.

Hubiera venido bien una ayudita celestial o arbitral. El colegiado Siebert pudo concederla si no se hubiera tragado el silbato en el segundo codazo de Mazraoui. Zurró a Maroan y le metió a Unai, pero ese segundo duelo aéreo con movimiento ilegal de brazos no tuvo el mismo castigo. Sí sacó amarilla al primer goleador de la noche por un pisotón accidental a Garnacho. El final de la primera parte se afeó por demérito del árbitro cuyo errático comportamiento sacó de quicio a unos y a otros.

Aún hubo otra señal antes del descanso. Garnacho encontró el hueco entre los dos centrales del Athletic y se quedó sólo ante Agirrezabala. Su intento de vaselina se fue fuera y Valverde suspiró en el banquillo. Son esos pequeños detalles, esos pequeños resquicios, por los que cuela la esperanza y abre las grietas que necesitaba abrir el Athletic en la defensa inglesa, cara, pero no muy contundente. Aunque finalmente no pudo hacerlo.

El Athletic se agarró aún más tras la salida de vestuarios a esa estrella menuda que tiene entre líneas llamada Berenguer. El joven mediapunta se echó el equipo a los hombros y resultó omnipresente en campo rival. Pases, disparos, córners, faltas, lo quería todo el futbolista navarro.

A falta de leones, Valverde quiso tomar Old Trafford con cachorros. Su primer cambio fue para sacar al chaval Olabarrieta para sustituir a otro chaval, Djaló, que nunca se cansó de intentarlo, pero le faltó precisión a su juego. En esa ventana también saltó al campo otro jovenzuelo de 36 años. Quién mejor que el capitán del Athletic, Óscar de Marcos, para creer en la remontada.

Milagro imposible

El tiempo avanzaba inexorable y la penitencia del Athletic comenzaba a hacerse demasiado pesada así como las piernas. Los cambios refrescaron las piernas, pero no las mentes. Y luego Mount ya dejó la gesta en más que milagrosa. Un movimiento magistral suyo en el área tras un eslalon de Yoro puso el empate en el marcador e inclinó la montaña 15 grados más.

Casemiro ya fue la borrasca que ocultó la montaña y acabó con la gesta. Hojlund sofocó del todo el milagro. Ni una victoria pudo celebrar el Athletic para despedirse de la que debía ser su competición que tuvo que sufrir un nuevo latigazo de Mount antes del final. El sueño del Athletic murió en el Teatro de los Sueños. Hay un nuevo Papa, pero los vascos se quedaron sin milagro.