Otra suplencia de Vinicius, la queja de Sarabia por el 2-2 y la ilusión de Alonso: "El equipo no se ha caído"

Otra suplencia de Vinicius, la queja de Sarabia por el 2-2 y la ilusión de Alonso: “El equipo no se ha caído”

Derrota en Liverpool, empate en Vallecas y tablas en el Martínez Valero. Noviembre, que empezó con un alegre 4-0 contra el Valencia en el Bernabéu, está descomponiendo al Real Madrid de Xabi Alonso. El conjunto blanco acumula dos empates consecutivos en Liga y tres partidos sin ganar entre todas las competiciones mientras su entrenador admite los defectos pero también sueña con "revertir la situación".

"El equipo no se ha caído. Sigue compitiendo, pero los contextos de cada partido son diferentes. Los resultados y el juego son mejorables, en eso somos conscientes y autocríticos. La línea es clara y el espíritu sigue siendo bueno", resumió ayer en la sala de prensa del cuadro alicantino. Esperanzado ante un milagro mientras sus futbolistas parecen cada vez más lejos de su mejor nivel. "Sabemos que ante cada resultado no favorable llegan las críticas y vivimos con ello", insistió, sabiendo lo que se le viene encima.

El parón de selecciones encontró al Madrid después del empate contra el Rayo y le recibió con otra noche complicada contra el Elche. Un equipo que durante muchos minutos del duelo fue superior a los blancos, más intenso, más vertical, más técnico y con una idea de juego más palpable. Todo lo que le falta al Madrid ahora mismo.

"Es fútbol. Después de una buena dinámica, ahora llevamos unos resultados que no son los que queríamos, pero seguimos sabiendo qué es lo que queremos", declaró Alonso. Ese plan, que durante algunos momentos del Mundial de clubes y de las primeras jornadas del campeonato fue bastante visible, con presión alta y una idea de juego, ahora parece haber desaparecido.

En el primer tiempo Courtois salvó al equipo y Mbappé falló varias veces ante Iñaki Peña, y en la segunda el belga no pudo hacer nada ante Febas y Álvaro. El primero entró con extrema facilidad en el área pequeña, libre de marca para el 1-0; y el segundo pudo disparar con calma desde la frontal mientras los futbolistas del Madrid observaban a unos metros. "Ha sido una pena encajar tras el 1-1. Hemos dejado el 2-1 cuando el momento era para nosotros. El 2-1 nos ha dolido. Hemos peleado, me ha faltado después del 1-1 no volcarnos más", aseguró Alonso.

En los minutos finales, el tanto de Bellingham salvó la noche y el liderato para el Madrid, pero el runrún continuará camino de Atenas, donde los blancos se medirán al Olympiacos este miércoles. Mientras, Alonso asegura que su vestuario sigue "conectado". "La conexión va mejorando porque cada vez tenemos más trato, nos conocemos mejor y vamos todos juntos en la misma dirección. Celebramos las victorias y sufrimos cuando no ganamos. La conexión y el día a día es bueno, hay que revertir este momento", insistió.

"Vinicius lo entiende"

Durante la primera hora del encuentro, Vinicius vio el duelo desde el banquillo. Cuarta suplencia para el brasileño, que venía de jugar con Brasil en el parón de selecciones, y titularidad para Rodrygo, que compartió minutos con su compatriota en la canarinha. Una decisión que vuelve a levantar espinas entre el técnico y el delantero, que entró en el segundo tiempo y pudo decidir el partido para el Madrid, pero no estuvo del todo acertado.

"Vinicius y yo lo habíamos hablado, como hablamos muchas veces. Y lo entiende. Sabía el impacto que podía tener en el segundo tiempo y sigue conectado. Hoy no estamos contentos, pero todos están con energía de recuperar una buena dinámica", explicó Alonso.

Al otro lado del área técnica, Sarabia se quejó de una falta de Vinicius sobre Iñaki Peña en el 2-2 de Bellingham. "El rodillazo de Vinicius es falta clarísima. Estoy muy jodido", aseguró. Antes, Peña había dicho que la acción era "un lance de juego" y que no había falta del brasileño. "Iñaki no ha visto la jugada y cuando la vea verá que él despeja y que Vinicius le pega en la cara y por eso le deja la nariz así. Es falta clarísima", volvió a responder el técnico del Elche.

El Elche fue casi un cementerio para el Madrid

El Elche fue casi un cementerio para el Madrid

Un empate canino, en un par de rebotes, mete al Real Madrid en un gran jeroglífico de existencia. Siempre jugó mejor el Elche, porque tiene en Febas un centrocampista sensacional, que ni si quiera lo huele el Madrid en su equipo. La vida blanca actual es angustiosa, con el inmenso peso de las dudas.

Tras la décimo tercera jornada de Liga, cuando ni siquiera sabes cuál es el equipo titular y ni tampoco conoces el sistema de juego que vas a utilizar, Xabi Alonso se convierte en un entrenador sospechoso, propenso a caer en el circo del fútbol y ser devorado.

Y como hemos dicho que es un rehén de Vinicius, para hacer creer que domina, dejó al brasileño en el banquillo. Igual que a Valverde, otro que ha protestado de la autoridad de su entrenador

Lo cierto es que no tiene jugadores para jugar como lo hacía en el Bayer, con tres centrales. Quería volver a sus raíces y ha vuelto a fracasar. Trent es un sonámbulo todavía y Fran Garcia simplemente no da la talla. No son carrileros fiables.

Encima colocas a Rodrygo por el lado que odia y se convierte en un monigote. A Arda Güler le pones de falso medio centro a setenta metros de la porteria y es más que probable que hayas perdido el compás, la brújula y no sabes donde está la estrella Polar, la de los éxitos.

El Elche fue inteligente, obediente al fútbol y se rió de todo el sistema de Xabi Alonso. Hasta sus goles fueron de dos ex jugadores madridistas. El de Álvaro fue un gol de delantero centro que el Madrid no tiene desde hace años. Quien lleva la Fábrica es simplemente obsceno.

Alonso tiene unos jugadores que no tienen garra, con una frialdad germana y sin genitales para dar patadas milagrosas en el campo. Solo hay un jugador de carácter. Es Antonio Rüdiger, que está lesionado o trata de escaparse del camino del ocaso. La única salvación son los milagros de Mbappé y de Courtois.

El francés lo intentó todo, pero está muy sólo, porque se tiene que buscar él mismo los goles. Sus compañeros no le ayudan, lo ven como un fenómeno lejos de su alcance.

No se le puede matar directamente a Alonso, porque es una víctima también de la política vetusta de la Casa Blanca. Es insoportable pensar que el Madrid pagara por eso llamado Mastantuono y prohiba a fichar a Zubimendi, que era la única petición que había hecho su nuevo entrenador. No sé lo que le queda Alonso. Pero depende de dos dioses llamados Courtois y Mbappé. Es una situación entre el caos y la desilusión madridista

El Atlético gana el 'miniderbi' en el tedio del Coliseum

El Atlético gana el ‘miniderbi’ en el tedio del Coliseum

A veces cuesta remover el pasado. Es duro revisitar lugares donde viviste un hecho dramático y más cuando dijiste adiós definitivo a la liga del curso anterior. Vienes además sin Oblak, tu portero titular, y Giuliano, tu abrelatas particular. Y la lata sólo se abrió con un rebote, porque no hubo manera de hilvanar 10 pases seguidos. Fue en las postrimerías del partido en una jugada con mil rebotes y encima fue por fuego amigo. Duarte terminó con todo el trabajo azulón en un suspiro. Revancha consumada. [Narración y estadísticas, 0-1]

El partido empezó como un tornado. El primer balón fue rebotando entre mil piernas y le cayó a Liso en el área de Musso, pero este no terminó por concretar. En la siguiente jugada fue el Atlético el que pisó terreno de Soria y forzó el primer córner del encuentro aunque, como en los 92 anteriores, no pudo sacar nada positivo. Por poco lo logran en el segundo tras una jugada ensayada de los rojiblancos. El balón lo remató sólo al segundo palo Nico, pero Soria respondió bien tanto en el primer testarazo como en el rechace posterior. La pizarra rojiblanca ya había dado señales de vida en el minuto 5 de partido.

Sobreintensos ambos conjuntos, muy del gusto de sus entrenadores, el partido fue un ida y vuelta con poco toque y mucho acercamiento. Barrios y Milla pusieron la pausa y Djené, que Bordalás lo colocó de mediocentro defensivo, la pierna fuerte. En el interior derecho se quedó la gente con las ganas de ver a Llorente. El isquio del madrileño aguantó 13 minutos en el campo y salió Griezmann en su lugar. Es noticia una lesión del polivalente jugador rojiblanco, quizás su presencia en el equipo de De la Fuente en este parón haya afectado.

A medida que corrió el cronómetro en el primer tiempo, el partido se fue afeando. Muchas interrupciones y poco fútbol. Habrán críticos de Bordalás que le achaquen al técnico este parón, pero tampoco el Atlético generó la fluidez suficiente para hacer daño a un conjunto azulón, que es el equipo que menos remata de Primera, pero de los que más efectividad acumula, aunque Mayoral errara el cabezazo del balón que le puso Iglesias. Las defensas se impusieron a los ataques incluido Nahuel Molina, cuya labor atrás le ha costado más de un disgusto al Atlético.

Pugna entre Nico y Rico en Getafe.

Pugna entre Nico y Rico en Getafe.JJ GuillénEFE

No es Giuliano, pero Nico encaró con peligro en varias ocasiones a Rico en la izquierda. Un Griezmann algo más acertado, podría haber inaugurado el marcador antes del descanso, pero las dos que tuvo el francés las remató flojo y mal. Poca cosa que llevarse a la boca antes del descanso donde quizás cabría destacar los 700 partidos de Koke como rojiblanco, casi nada. One club man.

A la salida de los vestuarios, con la gente aún masticando el bocata, Griezmann casi provoca un atragantamiento a medio Coliseum con un cabezazo al palo de Soria, aunque la acción terminaría invalidada por fuera de juego. Fue un espejismo en un desierto. Tras una hora de partido, nada que echarse a la boca en este derbi madrileño, con el público azulón celebrando cada córner como si de un gol se tratara. Y casi le sirve uno al Getafe para inaugurar el marcador si Arambarri acierta a embocar el balón que le cayó en el área.

Gol milagroso

Quitó Simeone a Julián por Sorloth a ver si cazaba alguna por arriba y retrasó a Baena para intentar encontrar fluidez en un juego muy bronco. Pero quien apareció fue Raspadori, con un disparo monumental que echó Soria a córner y tras el saque de esquina un fuera de juego salvó a Griezmann del fallo a medio metro de la línea de gol.

Y cuando moría el partido, cuando el Getafe parecía haber desactivado al Atlético, un rebote en el área azulona fue introducido en su portería por Duarte. Quizás los rojiblancos lo habían merecido más, pero el gol no eliminó la sensación de aburrimiento de un duelo descafeinado.

El viaje a Primera de Mario Martín, el 'cocinero' del medio campo: "El fútbol no se acaba en el Real Madrid"

El viaje a Primera de Mario Martín, el ‘cocinero’ del medio campo: “El fútbol no se acaba en el Real Madrid”

Estaba comiendo con su familia hace ya más de una década cuando el padre de Mario Martín (Sonseca, 2004) le dio una noticia que le hizo llorar: irían al día siguiente a Valdebebas a probar con el Real Madrid. "Me lo soltó así de repente y yo pensaba que era broma", explica a EL MUNDO el centrocampista del Getafe un momento que dice que "tiene grabado" pese a que el día anterior había hecho una prueba para entrar en la cantera del Villarreal.

Así comenzaron tres años de seis viajes semanales entre Sonseca y Valdebebas en las que un niño con 11 años y con ganas de comerse el mundo salía del colegio a las tres de la tarde, se montaba en el coche con su padre y se iba a entrenar hasta que volvía a casa a las once de la noche. "Lo recordamos también como un paso muy bonito y que disfrutamos al máximo y siempre con la cabeza muy arriba", cuenta Martín.

A partir de ahí: los filtros en cada ascenso de categoría, los amigos que se van y las ilusiones, pero Mario nunca perdió la confianza ni le entró miedo. "Siempre he tenido muchísima confianza en mí y he intentado dar lo máximo en cada oportunidad, gracias a Dios no caí en ese filtro", revela este canterano prometedor que recuerda con cariño los entrenamientos con Kroos, Modric y Casemiro, del que se declara fan, y de los consejos que le dieron para convertirse en el mediocentro que es hoy. Indispensable en los onces de José Bordalás.

Ha cambiado las prácticas con ese tridente a fajarse con Arambarri, disfrutar de Milla y recibir algún recado que otro de Djené. "La gente puede pensar otra cosa, pero el ritmo de entrenamientos y de balón es increíble y también muy alto. Las dos partes son diferentes, pero muy enriquecedoras", apunta el jugador y reivindica que el concepto de buen fútbol no es algo unitario ni se basa únicamente en el juego de toque. "El fútbol avanza muy rápido y todos los equipos juegan a transiciones, ataques rápidos... es bonito también", afirma.

El periodista con Mario Martín.

El periodista con Mario Martín.

Él no tiene ningún problema con el estilo de juego del Getafe y se siente cómodo en cualquier sistema. La intensidad con Bordalás no se negocia y Martín ha incrementado su porcentaje de tackles con los azulones un 10%. "Está sacando una faceta mía que no había sacado antes y es un entrenador que no deja que te relajes, es una pasada", alaba el joven a su técnico.

Unas alabanzas que extiende a sus compañeros, especialmente a los que le acompañan en el mediocampo. Para Mario es increíble jugar con un futbolista tan intenso como Arambarri y con un estilista como Luis Milla, uno de los máximos asistentes europeos. "Pensaba que tenía hueco y lo sigo pensando, todo cae por su peso y acabará llegándole esa oportunidad que merece", apunta sobre la posibilidad de ver a Milla con el traje de la selección. Él, de momento, ya ha debutado con la sub'21 de David Gordo.

Con La Rojita aún no ha anotado, pero en el Getafe se ha destapado como un sorprendente goleador. Son tres tantos y una asistencia en 13 partidos cuando en el Valladolid, donde jugó el curso pasado, sólo sumó un pase de gol. Les van a hacer falta los tantos contra un Atlético que dice que viene en "buena dinámica", según admite, pero al que ellos intentarán "contrarrestar" su juego con sus armas. "Son partidos especiales", admite el ex canterano blanco.

Sin obsesión por volver

Y es que, pese a haber vivido Valdebebas y respirado Real Madrid incluso desde antes de la llamada del club, la obsesión de Martín es hacerlo bien en el Getafe y conseguir los objetivos del equipo azulón sin importar que está cedido en el club del sur de Madrid. "El fútbol no se acaba en el Real Madrid, hay muchísimo fuera, pero obviamente ser valorado por este club es lo más grande que te puede pasar y es un sueño para cualquier jugador de fútbol", apostilla un jugador que sólo pide no tener lesiones para disfrutar de su profesión.

De hecho, uno de sus peores momentos fue una operación de hombro que le tuvo sin poder moverse durante cuatro semanas. "Soy una persona bastante activa y estuve sufriendo también con dolores y demás, pero bueno, es una situación para aprender", apunta un jugador que vive sin plan B para el fútbol, un deporte que adora y del que sólo se evade cuando se pone detrás de los fogones. "Me gusta organizar comidas para mi familia", revela.

Su especialidad son las carrilleras con la "receta de su madre". En el césped le toca cocinar jugadas y, a juzgar por cómo ha empezado el año, tiene tan buena mano en los fogones como en el centro del campo. Mario Martín un chico de pueblo, orgulloso de serlo, y donde se refugia en su tiempo libre en lugar de en las redes. "Intento usar el móvil lo menos que puedo, aunque es complicado porque ahora todo lo tienes que hacer con el teléfono", concluye.

Giuliano sale del cascarón Simeone: "Su abuelo siempre creyó que era el que más futuro tenía de sus nietos"

Giuliano sale del cascarón Simeone: “Su abuelo siempre creyó que era el que más futuro tenía de sus nietos”

"Yo el que quiero ser es Giuliano". Nunca tan pocas palabras dijeron tanto. Era la reivindicación de la salida del cascarón de un futbolista meteórico. No por su calidad actual, que también, sino por su ascenso ininterrumpido desde una rotura de peroné que pudo ser el fin de su carrera. Giuliano Simeone (Roma, 2002) ya no es un canterano cualquiera que juega en el primer equipo del Atlético de Madrid. Tampoco es el hijo del entrenador que comparte un espacio en una plantilla que dirige su padre. "Él solo quiere ser Giuliano", reafirmó Diego Simeone las palabras del pequeño de su prole, unos días después de que las lanzara él en la rueda de prensa posterior al encuentro ante el Sevilla.

"El Cholo es muy exigente con sus hijos", explica la periodista Vero Brunati, muy cercana a la familia Simeone. En el Atlético aseguran que nunca se ha dirigido a él en un entrenamiento de manera diferente a otro jugador y están seguros de que en el campo, por momentos, se les olvida que son padre e hijo. "Puede que sea más exigente con él", secundan fuentes de dentro del vestuario. Pero esa frialdad que tienen en el césped es muy diferente fuera de él.

Giuliano nació en Roma el 18 de diciembre poco antes de que Roberto Settembrini, agente de Diego Simeone, retomara los contactos con el Atlético de Madrid para que su padre volviera al club de sus amores. Fueron apenas dos años, luego la familia se desplazó a Argentina para que el Cholo colgara las botas en Racing, equipo en el que también comenzaría su carrera de entrenador. Mientras, sus hijos ingresaban en la Escuela de fútbol Ángel Labruna, cantera de River Plate.

"Si te va bien no te veo más"

Giovani, Gianluca y Giuliano fueron quemando etapas en el fútbol base del club millonario. No obstante, aunque el amor por ellos era similar, el abuelo Carlos, padre del Cholo, "siempre pensó que Giuliano era el que llegaría más lejos en el fútbol", revela Brunati. Sin embargo, y la edad fue un factor importante, Giuliano nunca consiguió debutar en el primer equipo de River Plate como tampoco lo conseguiría Gianluca y sí Giovanni.

"Giuliano comenzó jugando como 5 y su familia creía mucho en él por su capacidad de aprendizaje y ambición", cuenta la periodista argentina. El Cholito menor lo máximo que llegó fue a Octava División, categoría que ganó junto a su Banda (futbolistas como Santiago Simón, Francisco Petrasso, Manuel Cocca, Franco Alfonso y Sebastián Sánchez) tras marcar un gol en el último minuto.

De esa progresión no pudo ser testigo el Cholo, que en 2011 tuvo que dejar Argentina para tomar las riendas del Atlético. "Uy, pa, vas a jugar contra Messi... Vas a jugar contra Cristiano Ronaldo... Es espectacular", le dijo Giuliano a su padre según reveló el técnico en su documental. "Después se hizo un silencio y me dice: 'Pero, pa, si te va bien no te veo más'. Cuando te lo dice un pibe de ocho años, que tenía él en ese momento, es muy duro", añade Simeone senior.

Giuliano, en un partido con el Atlético.

Giuliano, en un partido con el Atlético.Denis DoyleMUNDO

Quizás esas palabras calaron en la cabeza del Cholo que, cuando el joven Giuliano cumplió 16, decidió traerlo de River al Atlético de Madrid antes de que firmara su primer contrato profesional aprovechando una figura legal que se denominaba "patria potestad", hoy "responsabilidad parental". "Aquello no sentó nada bien en River", explica Maxi Grillo, periodista que sigue al club millonario. De hecho, cuando firmó Giuliano su primer contrato con el Atlético, el club apenas percibió 185.000 euros por derechos de formación de un futbolista al que veían "gran futuro".

Era la reunificación de dos "locos" por el fútbol. Giuliano tiene la misma pasión de su padre por el deporte que ambos practican y es habitual que vea muchos partidos de fútbol incluyendo los de sus hermanos cuando tiene ocasión. A medida que iba destacando en las categorías inferiores del Atlético (marcó 24 tantos en su última temporada en el filial) surgió la oportunidad de fichar por primera vez por un club profesional. "Es muy profesional, muy disciplinado y siempre con muchas ganas de aprender", apunta Brunati. Su salida la decidieron entre el hijo y el padre en la piscina de la casa familiar. Abrieron Wyscout (una plataforma de scouting) y analizaron el estilo de juego de los equipos que le querían, que eran muchos, hasta que decidieron que fuera el Zaragoza, de Segunda División.

Fueron nueve goles y tres asistencias que le valieron su primera experiencia en Primera, en el Alavés. La llamada de Luis García Plaza terminó por convencer a Giuliano que, antes casi de enfundarse su camiseta blanquiazul, ya le habían partido el peroné en un amistoso ante el Burgos. Su padre, que acababa de volver de la gira norteamericana de pretemporada, cogió su coche en el Cerro del Espino y se marchó a acompañar al Cholito en su operación.

Lesión y recuperación

Otro de sus grandes apoyos fue Carlos Martín, su 'hermano' futbolístico. Su amistad con él, con quien comparte un tatuaje de una celebración que ambos hacen habitualmente juntando los dedos, viene del filial donde también coincidieron con Pablo Barrios. "Se llevaba muy bien con los argentinos, pero a Barrios lo ve muy parecido a él", revelan desde el vestuario. Menos de un año después de ese palo, Giuliano entraba por la puerta de la titularidad del Atlético de Madrid para ya no salir nunca. "El Cholo siempre vio ese potencial, pero no quiere decir que no le haya sorprendido como ha pasado en el club", cuentan fuentes rojiblancas.

Tampoco ha pasado desapercibido su crecimiento para la selección Argentina, donde también es un fijo, y en la que coincide con Leo Messi, uno de sus ídolos. "Cuando Messi habla hay que escucharlo porque es el mejor. Me dijo que estuviera tranquilo, que me tomara un tiempo más en el área porque siempre iba a encontrar a alguien libre para asistir", expresó Giuliano sobre otra de las cosas que le ha permitido encadenar tres MVPs seguidos de los cuatro últimos encuentros del Atlético: la pausa.

Con uno de los sueldos más bajos de la plantilla, apenas tres millones brutos (parecido al de Javi Galán). La llegada de Mateu Alemany ha retrasado una de las renovaciones más esperadas para los rojiblancos, aunque parece que empieza a acelerarse. La del niño que superó la exigencia de su padre-maestro. El joven "maravilloso, muy humano, cariñoso, divertido y muy alegre", como le describen los que le conocen. El que sólo quiere ser Giuliano.

El Atlético ya no es de la familia Gil: así es el fondo de inversión, creado hace un mes, que ha comprado el club

El Atlético ya no es de la familia Gil: así es el fondo de inversión, creado hace un mes, que ha comprado el club

La compra del Atlético ha sido el primer gran negocio tras el nacimiento de Apollo Sports Capital (ASC). El 29 de septiembre, Apollo Global Management, el fondo estadounidense creado por Leon Black, Josh Harris y Marc Rowan en 1990 y que gestiona un volumen de 850.000 millones en activos (de los que 17.000 millones estaban ya relacionados con el mundo del deporte), decidía inaugurar esta filial.

Liderada por Al Tylis, ASC tiene 5.000 millones de dólares para invertir en oportunidades dentro del deporte para proveerlas de "capital paciente" o a largo plazo. "Se trata de brindar muchos recursos para fomentar un crecimiento muy rápido, como una start-up, pero manteniéndolo en el tiempo", explica Jorge López, profesor de gestión Deportiva de la Universidad Europea.

Tylis, un ejecutivo e inversionista con participaciones en clubes de fútbol británicos, mexicanos y colombianos junto con actores de Hollywood como Ryan Reynolds y Eva Longoria y futbolistas como Mesut Özil explicaba así su desembarco en Apollo: "Habiendo sido inversor en varios clubes a lo largo de los años, sé de primera mano cómo de importante será Apollo Sports Capital en el mercado. Llevaremos capital paciente, estructuras transversales y un rango de soluciones superior a las típicas estrategias vistas hasta ahora".

Su primera gran operación ha sido introducirse en el Atlético de Madrid adquiriendo el 55% de las acciones del club, principalmente de Atlético Holdco, el holding en el que figuraban Miguel Ángel Gil Marín, Ares Managment y Enrique Cerezo y que hasta ayer representaba más de un 70% de la entidad.

Con el movimiento de Apollo, el actual CEO rojiblanco pasa de un 50,8% de las participaciones a un 10%, el fondo americano de un 34% a un 5% y Cerezo de un 15% a un 3%. Quantum Pacific, grupo empresarial liderado por el israelí Idan Ofer, también reduce su participación pero se mantiene como segundo accionista con un 27%. "El Atlético es un club con un recorrido sólido y su futuro desarrollo lo convierte en una inversión muy atractiva", explica Carlos Cantó, CEO de SPSG consulting. Es también la primera gran entidad en España que pasa a manos extranjeras.

El fondo estadounidense ha valorado el club en unos 2.500 millones de euros incluyendo la deuda que tiene pendiente que se eleva, según el último balance de la entidad, a 510. "Esta operación proporcionará un futuro más sólido al club para competir con los gigantes del fútbol europeo", apuntan desde el Metropolitano.

De hecho, para continuar con esa estabilidad, la primera medida es mantener a Gil Marín como CEO rojiblanco y a Cerezo como presidente. Aunque, según apunta el profesor de la Universidad Europea: "Cuando entra un fondo se suelen traer gestores propios y ese 55% le permite tomar las acciones que quiera, incluso prescindir de cualquiera de los dos cuando quieran". No obstante, entre las cláusulas del acuerdo que aún se desconocen, Miguel Ángel Gil podría haber exigido un periodo mínimo al frente de la entidad.

El académico cree que esta compra se ha sustentado en cuatro pilares: la internacionalización de la marca, una ampliación de la parcela deportiva, la mejora en la eficiencia de ingresos y, más importante, la explotación de la Ciudad del Deporte, gran proyecto rojiblanco para 2026. "Quieren transformar un club deportivo en una empresa de entretenimiento y deporte", explica Jorge López.

La entidad, en su comunicado, confirma que esta entrada de capital se realiza para "respaldar los planes del club a largo plazo" entre los que detallan una "inversión adicional en los equipos del Atlético de Madrid y en importantes proyectos de infraestructura".

Ciudad del Deporte

La Ciudad del Deporte era un diseño que necesitaba de una inversión cercana a los 800 millones de euros y fue el primer motivo por el que se iniciaron las conversaciones entre Apollo y el club, primero como potencial inversor y luego como accionista mayoritario. "Para mí era importante contar con un socio a largo plazo que creyera en nuestra estrategia y pudiera potenciar nuestras actividades fuera del terreno de juego con el desarrollo de la Ciudad del Deporte", explicó Gil Marín.

Así lo certificó también Robert Givone, socio de Apollo y co-gestor de ASC, en sus primeras declaraciones tras la adquisición del club: "Respaldar los ambiciosos planes para la Ciudad del Deporte puede generar un valor significativo tanto para el club como para la economía local". Para ello, antes de que acabe la temporada, se llevará a cabo una ampliación de capital, a la que se han comprometido a acudir todos los accionistas.

La inversión de Apollo Sports Capital está sujeta al cumplimiento de las condiciones habituales de cierre, incluidas las autorizaciones regulatorias, y se prevé que se completen entre los próximos tres a seis meses, probablemente en el primer trimestre de 2026. Es lo que le queda a la familia Gil como propietaria del Atlético tras más de 30 años.

Gil Marín vende el Atlético de Madrid a Apollo, un fondo de inversión americano

Gil Marín vende el Atlético de Madrid a Apollo, un fondo de inversión americano

Apollo Sports Capital, compañía global de inversión en deporte, ha comprado una parte mayoritaria del Atlético de Madrid, aunque mantendrá al frente de la entidad tanto a Miguel Ángel Gil como consejero delegado como a Enrique Cerezo como presidente.

El fondo de inversión americano ha adquirido un 55% de las participaciones del club rojiblanco según el diario Expansión y ha dejado la participación del CEO en un 10% y del presidente en un 3%. Quantum Pacific, firma británica fundada por el magnate israelí Idan Ofer, será el segundo accionista con un 25%, mientras que el otro fondo americano, Ares, reduce su cuota hasta el 5%.

Según el diario económico, la valoración del club a la hora de realizar la compra se sitúa en torno a los 2.500 millones de euros, incluyendo la deuda de algo más de 500 que todavía pende sobre la entidad.

La entrada de Apollo en el Atlético de Madrid "reforzará la posición de nuestro club entre la élite del fútbol y apoyará nuestra ambición de ofrecer éxitos a largo plazo para nuestros millones de aficionados en todo el mundo", según escribe la entidad en el comunicado en el que han confirmado la noticia.

Esta entrada de capital se realiza para "respaldar los planes del club a largo plazo". Se habla de una "inversión adicional en los equipos del Atlético de Madrid y en importantes proyectos de infraestructura".

El principal es la Ciudad del Deporte para la que se necesitaban en torno a los 800 millones de euros y, hasta esta adquisición, aún faltaban 600 para completar su financiación. "El objetivo de este proyecto es convertirse en un destino de referencia mundial para el deporte, el ocio, la cultura y la actividad comunitaria", apuntan en la nota de prensa.

"Apollo Sports Capital es un gran aliado que respeta la historia, las tradiciones y la identidad del Atlético de Madrid y de su afición, al tiempo que aporta recursos y entusiasmo adicionales para ayudar a mantener nuestro crecimiento y competitividad", valora Miguel Ángel Gil. Añade también el consejero que es "una gran oportunidad para impulsar un crecimiento sólido y sostenible".

Por su parte, Robert Givone, socio de Apollo y co-gestor de ASC, declaró: "El Atlético de Madrid es una de las grandes instituciones deportivas de Europa y es un honor para Apollo Sports Capital invertir en este club histórico y en su legado de más de 120 años. Miguel Ángel ha hecho un trabajo extraordinario transformando al Atlético y para nosotros era fundamental invertir respaldando la continuidad de su liderazgo, además de invertir en el equipo y en la comunidad local".

La inversión estará sujeta a ciertas condiciones que se prevé que se cumplan en el primer trimestre de 2026. Se incluyen ciertas autorizaciones regulatorias y otros términos como el compromiso de una ampliación de capital antes de que termine esta temporada.

El Atlético, la "no suerte" en los córners y la fortuna de contar con Griezmann: "Nadie pone malas caras"

El Atlético, la “no suerte” en los córners y la fortuna de contar con Griezmann: “Nadie pone malas caras”

El dato es llamativo y más con lo que ocurrió en el primer tiempo ante el Levante. El Atlético sacó 13 córners de los 21 que botaría en los 90 minutos. Una suerte que no fue capaz de aprovechar en el partido ante la escuadra levantinista como no ha hecho a lo largo de toda la temporada, aunque Griezmann le sacó del embrollo con su doblete postrero.

Son 92 saques de esquina en lo que va de curso y cero goles a favor. Este sábado, el conjunto de Julián Calero les hizo uno, el ex rojiblanco Manu Sánchez y por el que pidió perdón, y a punto estuvo de empatar en otro. "La pelota parada no es suerte. Es trabajo, insistir y encontrar las mejores sociedades para encontrar soluciones", apuntó Diego Simeone. No debe de serlo porque Sánchez, el goleador levantinista, es un especialista. "Estuve aquí y no quise celebrarlo. Llevo tres goles en Primera y todos de cabeza", apuntó al término del partido.

Sólo el Elche y el Sevilla, además del equipo del Cholo, no han conseguido sacar nada positivo de esta suerte en lo que va de temporada. Claro que ninguno ha disfrutado de tantos lanzamientos como los chicos del argentino. Dijo Julián Calero, técnico del Levante, que la fórmula para aprovecharlos es tan sencilla como "tener a un buen lanzador y a jugadores que rematen". Algo que secundó el entrenador rojiblanco y recordó que su equipo dispone de esos perfiles y reveló que trabajarán para mejorar esa suerte para lo que queda de temporada.

Precisamente, Koyalipou estuvo a punto de aprovechar otro al final del tiempo reglamentario, lo que hubiera supuesto el 2-2 hasta que Griezmann volvió a demostrar, como hiciera a los 37 segundos de entrar en el campo, por qué es el máximo goleador de la historia rojiblanca con 203 tantos, y por qué es una leyenda del Atlético de Madrid esté en el campo o saliendo desde el banquillo. "Al final cada jugador quiere jugar, lo que hace feliz es estar en el campo, pero tengo la suerte de que en el banquillo están todos con muchas ganas y me motivan a hacer lo mismo", apuntó el protagonista tras firmar un doblete.

En el mismo sentido se expresó su entrenador sobre la suplencia del astro francés. "La idea nuestra es que el equipo somos todos y luego empiezan 11 con el portero, a partir de ahí está la fortaleza del grupo", comenzó Simeone, visiblemente molesto por responder a varias preguntas sobre la suplencia del siete. "Necesitamos a tener a todos enganchados", reiteró el entrenador. Y Griezmann le secundó poco después en rueda de prensa."Todos somos iguales. Nadie pones malas cara y yo tengo que dar ejemplo", explicó el francés.

Koke y Griezmann parecen haber cambiado las tornas de un año a otro. Si la temporada pasada era el francés el teórico titular, en esta es el capitán rojiblanco el que está partiendo más veces de inicio. "Es imposible convencer al jugador de salir desde el banquillo. Fui jugador de fútbol y el futbolista quiere jugar. No quiere verse esperando la oportunidad. Pero cuando firman el contrato no firman jugar, firman ser un equipo" concluyó el Cholo.

Griezmann no entiende de minutos ni de roles y da la victoria al Atlético ante el Levante

Griezmann no entiende de minutos ni de roles y da la victoria al Atlético ante el Levante

Ocurrió el curso pasado. El otoño fue dulce para el Atlético. Una racha de 12 victorias consecutivas le terminó por dar el campeonato de invierno. Este curso quieren replicarlo los colchoneros, con la diferencia de que el inicio fue diferente en la cabeza de la liga. El Metropolitano es un fortín y a él se agarran los de Simeone para seguir escalando posiciones tras un mal inicio. Durmieron igualados a puntos con el Barça, aunque estos deben aún jugar el domingo. Y todo gracias a un francés que puede que tenga otro rol, pero los goles no se le ha olvidado marcarlos. Hizo dos, y los dos por listo, por estar en el momento y en el lugar oportunos. [Narración y estadísticas, 3-1]

Empezó el Atlético el choque confiado. Se creían mejores. Quizás lo eran. En los primeros 10 minutos, todo parecía indicar que el resultado sería abultado. Barrios jugaba profundo, Baena hacía diabluras en tres cuartos y Giuliano seguía castigando a su par. Nada nuevo bajo el sol. De hecho, cuando Dela metió en su propia puerta el primer gol del partido, medio estadio celebraba contenido, como una consecuencia lógica de lo que debía suceder. Pero Julián Calero no perdía la tranquilidad.

El entrenador del Levante sabe que los rojiblancos han perdido las ventajas en muchos de sus partidos de esta temporada. Esta vez no sería menos. Lo peor es quien lo certificaría. Si Manu Sánchez recibía unos tímidos aplausos en su presentación como ex rojiblanco, 20 minutos después era él quien alzaba los brazos para pedir perdón. Acababa de cumplir la ley del ex. El lateral del Levante decidió aprovechar no un espacio, sino una llanura que el Atlético le había dejado al segundo palo en un córner. El defensa más cercano era un Giménez que, a cinco metros, sólo pudo ver como el menudo lateral se lanzaba en plancha para batir a Oblak.

Manu Sánchez pide perdón tras marcar en el Metropolitano.

Manu Sánchez pide perdón tras marcar en el Metropolitano.SERGIO PEREZEFE

El gol no afectó a los de Simeone. Mantuvieron ese juego alegre y ofensivo que caracteriza a un entrenador al que la etiqueta de defensivo ya no se le aplica en el 90% de los partidos. Lo cierto es que este Atlético se podría decir que ataca mejor que defiende, aunque suene a sacrilegio viniendo de un equipo del Cholo, que se sitúa en el top-3 de equipos más goleadores. La estadística que lo demuestra es que los colchoneros botaron 13 córners y llegaron 16 veces al área con un 77% de posesión sólo en el primer tiempo.

El arsenal que se ha fichado arriba lo justifica, desde luego. Aunque en estos últimos tiempos, quizás no en cifras, pero en sensaciones, Julián, la gran estrella rojiblanca, esté algo más fallón. No termina de ser tan certero como ha mostrado en este equipo, anotando todo o casi todo lo que le llegaba. En Champions, ante el Saint-Gilloise, falló un mano a mano impropio de él. Y ante el Levante tuvo un par de disparos claros que echó fuera.

Tampoco Sorloth estaba acusando los elogios del Cholo sobre sus últimos partidos. Desaparecido el noruego, salió Griezmann y a los 10 segundos consiguió el francés anotar el segundo gol rojiblanco. No muestra incomodidad el francés con su nuevo rol esta temporada. Juega lo que le toca y aprovecha los minutos que le brinda su entrenador sin un mal gesto y con una gran actitud. Ya son 700 esta temporada, quizás más de los que esperaba.

Susto y VAR

Pero el resultado era más corto quizás de lo que esperaban los cochoneros y aún quedaba hueco para la sorpresa como la que casi da Koyalipu tras un saque de esquina. El fútbol no entiende de merecimientos sino de contundencia. Menos mal que a 10 del final volvió a aparecer la leyenda rojiblanca para poner las cosas en su lugar. Porque en el sitio estaba el 7 del Atlético. Esperando los rebotes de una jugada trabada en el área del Levante. Se acabaron los sustos. O no, porque Carlos Álvarez en el 90 quiso dar emoción al partido. Una falta directa que se comió Oblak, pero la presencia de Matías Moreno, en fuera de juego, salvó a los rojiblancos.

Calcan los colchoneros el resultado con el que iniciaron esta racha en casa: 3-1. Quizás engañosos todos, también este, no por merecerlo sino por todo lo que ocurrió en los partidos. La suerte y la contundencia también cuentan.

El sistema defensivo de Flick, una grieta cada vez más grande

El sistema defensivo de Flick, una grieta cada vez más grande

Actualizado Jueves, 6 noviembre 2025 - 16:55

El segundo proyecto de Hansi Flick al frente del Barça necesita varios ajustes. En ataque, los números que tenía el equipo el año pasado a estas alturas del curso son mucho mejores que los guarismos que presenta esta temporada. Pero, si algo está perjudicando notablemente sus intereses, eso es su rendimiento defensivo.

Ahora mismo, está muy claro que la marcha de Íñigo Martínez al fútbol saudí supuso toda una sacudida de la que el entramado que forma la zaga culé está aún pendiente de recuperarse. No en vano, el promedio de goles encajados por partido que presenta el equipo, con una media de 1,33 tantos por duelo, es el más alto en lo que llevamos de siglo para el conjunto barcelonista.

Los propios futbolistas son muy conscientes de ello. Tras el empate con sabor a derrota frente al Brujas, Eric García, quien muy posiblemente será baja por precaución ante el Celta y lleva ya una férula en su nariz, fracturada tras su encontronazo con Vermant, lamentó una fragilidad que apenas les dejó disfrutar de su primera remontada.

Eso sí, el de Martorell también quiso dejar muy claro que las tareas destructivas son responsabilidad de todos los que están en el campo, no única y exclusivamente de los zagueros. Sin una presión organizada y un buen posicionamiento, todo se resiente.

La táctica del fuera de juego, esa que tan buenos resultados le dio a Hansi Flick, no está funcionando precisamente como antaño. Bien porque los rivales han encontrado la forma de hacerles daño o bien porque la forma de ejecutarla no es todo lo perfecta que desearía, ya son varios los contrarios que han sido capaces de contrarrestarla. En Bélgica, además, el alemán abroncó públicamente a Koundé por su aparente despiste en la acción que supuso el 1-0 para los locales.

El equipo, además, parece estar acusando especialmente la ausencia por lesión de Joan García. Wojciech Szczesny ha encajado 15 goles en los 8 partidos que ha disputado como relevo del ex guardameta blanquiazul en la portería barcelonista. Y aunque la gran mayoría de ellos poco hubiera podido hacer para evitarlos, e incluso fue capaz de pararle un penalti a Mbappé en el último clásico, lo cierto es que existe la sensación de que, con el arquero de Sallent bajo los palos, quizás las cosas habrían sido diferentes.

La ausencia de Joan García

No en vano, en sus primeros partidos oficiales como azulgrana ya dejó varias intervenciones aparentemente milagrosas que, incluso, permitieron a los de Flick llevarse por lo menos un punto de su visita a Vallecas. El guardameta polaco, quien tiene más que asumido que su papel es guardarle las espaldas a su compañero, ya ha señalado que está especialmente ilusionado con la posibilidad de colaborar en el crecimiento de un portero que, desde su punto de vista, puede estar entre los mejores del mundo.

Un portero capaz de parar lo aparentemente imparable y mejorar el rendimiento defensivo son clave para que el Barça de Flick retome la vistosidad y eficacia de la temporada pasada. En su presentación, el alemán aseguró que siempre se fijó mucho en Johan Cruyff, alguien que prefería ganar marcando un gol más que el contrario en un partido de locos en lugar de rascar un único tanto y encerrarse en la zaga para lograr el mismo objetivo. El germano lo demostró, por ejemplo, ante el Benfica, en la fase de grupos del año pasado (4-5) o ante el Real Madrid en casa en la Liga (4-3). Ahora, con todo, está por ver si el equipo será capaz de retomar esa forma de antaño.