Raúl sale de la cueva: las cuentas pendientes del fichaje estrella de Riquelme para el Madrid

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El Raulismo aparece en la campaña. El Raulismo frente al Florentinismo. De Enrique Riquelme sabe pocas cosas el socio, porque ni un maratón mediático de dos semanas da para tanto. De quien lo sabe todo, en cambio, es de Raúl González, un futbolista que era la representación en carne y hueso de las características que definen, o quizás definían, al Madrid: ambición, victoria y discreción.
Raúl cohabitó con Florentino Pérez, pero jamás conectó. La falta de sintonía era recíproca, escenificada en dos salidas casi de incógnito, como jugador y recientemente como entrenador del Castilla, donde estuvo seis años a la espera de una puerta que nunca se abrió. Para FP, Raúl no era ZZ. Para Riquelme es un joker.

Si el aspirante gana las elecciones, el próximo domingo, Raúl será el director deportivo del Madrid, no el entrenador. Cuando se despidió de los socios, al dejar el banquillo del filial, dijo que quería proseguir fuera del club su carrera como técnico para, posiblemente, regresar en el futuro. La realidad es que no lo hizo, pese a tener algunos ofrecimientos. Entre ellos, el del Schalke, donde jugó tras marcharse del Bernabéu, que estaba en la segunda división alemana. Ese salto de riesgo le ha impedido un contraste necesario para el mercado de los grandes banquillos, no sólo en el club de su vida. En el día después, fue conservador.

Ahora, a sus 48 años, lo da al comprometerse con Riquelme, que acaba de aparecer en el panorama madridista. El hecho escenifica por primera vez el distanciamiento que siempre tuvo con Florentino. El movimiento tiene algo de venganza, de causa pendiente.

El Castilla, la baza que no funcionó

Los seis años al frente del Castilla, récord para un entrenador del filial, únicamente se justificaban por tratarse de la puerta trasera del primer equipo. Florentino se la abrió a Zinedine Zidane o a Santiago Solari, pero nunca pensó en hacerlo con Raúl. El deterioro final del equipo en los últimos días de Carlo Ancelotti y la elección de Xabi Alonso precipitaron su decisión de abandonar el cargo, después de haber ganado una Youth League, la Champions de los jóvenes, pero no haber conseguido el ascenso a Segunda en dos promociones. La caída ante el Eldense fue la mayor decepción.

Riquelme acierta cuando dice que Raúl tiene el club en la cabeza. La dirección deportiva no es, pues, una función para la que no se encuentre capacitado. Defensor de la cantera, su llegada supondría una reactivación de una parte del club que parece desconectada del primer equipo, pese a las incorporaciones realizadas en esta última etapa por Álvaro Arbeloa, especialmente Thiago Pitarch. Antes, Xabi Alonso dio protagonismo a Gonzalo, un jugador construido por Raúl en el Castilla, al que ayudó a modificar su juego para pasar de la banda al área.

Al trabajo de Raúl no le acompañó el objetivo del ascenso, como tampoco a otros anteriores como Zidane, pero los jugadores que estuvieron a su cargo y tuvieron que dejar el club blanco hablaban bien del que había sido su entrenador.

Raúl González en un partido con el Real Madrid Castilla en Valdebebas

Raúl González en un partido con el Real Madrid Castilla en ValdebebasALBERTO NEVADO

La cantera del Madrid tiene los medios, con una ciudad deportiva, en Valdebebas, sin comparación en España y prácticamente en Europa, pero no tiene la mirada necesaria desde la cúpula del club. En la actualidad la dirige Manu Fernández, hijo de un histórico gerente del club. Con Raúl es seguro que esa mirada sería diferente. Pero una dirección deportiva implica más cosas, como el conocimiento del mercado internacional y la capacidad de estructurar un equipo de trabajo.

A la espera de los fichajes que pueda anunciar Riquelme en los siguientes días de campaña, el de Raúl es importante por el vínculo emocional con los socios que no se ha roto a pesar de su salida, y porque apunta a un vació en la gestión de Florentino, con direcciones deportivas de escasa trascendencia, prácticamente testimoniales.

«Los 740 partidos, las 16 temporadas en el Madrid o los más de 300 goles» a los que se ha referido Riquelme para glosar su fichaje, no son lo que más importa a los socios. Es cómo hizo todo eso. Es el Raulismo frente al Florentinismo.

Florentino confirma que creará una filial, le traspasará el negocio del fútbol del Real Madrid y venderá un porcentaje

Florentino confirma que creará una filial, le traspasará el negocio del fútbol del Real Madrid y venderá un porcentaje

Florentino Pérez se ha visto obligado a publicar un vídeo en las redes sociales de su campaña para contestar a la información de EL MUNDO sobre el nuevo modelo societario que plantea para el Real Madrid. Lejos de desmentir la estructura que desveló este periódico, el presidente blanco ha confirmado lo que se publicó respecto a esta nueva filial.

"El club puede crear una sociedad que es cien por cien del club, donde llevemos las actividades de fútbol y de baloncesto", ha dicho el mandatario en una pieza audiovisual publicada poco después de la 21.00 horas. Ratifica así lo explicado en este medio en el que se indicaba que la pretensión es trasladar el negocio deportivo a esta supuesta filial de la que se puede vender entre un 5% y un 10%.

En la información nunca se cuestionó la integridad del club, sino que se afirmó que la sociedad deportiva se quedaría vacía al trasladar "el negocio del fútbol" a otra sociedad mercantil. En este vídeo, de algo más de tres minutos y medio, el máximo mandatario blanco insiste en que "el club va a seguir siendo de sus socios" y asegura que el que dice lo contrario "o no se ha enterado o no quieren que usted se entere, porque es justo lo contrario lo que queremos hacer".

Habla el presidente de que el valor de ser socio deje de ser "romántico y sentimental" y que "por primera vez" sean "propietarios económicos del club" y que esa relación se pueda trasladar a través de los hijos y de los nietos respecto al patrimonio económico.

En este periódico se ha explicado que los socios de un club deportivo no podrían nunca obtener dividendos de la sociedad mercantil y esa parte de la nueva fórmula que plantea la entidad es la que aún se está estudiando para intentar que no sea una cuestión meramente patrimonial.

Además, respecto a esta filial, Florentino insiste que no afectará jamás a la gobernanza del club: "Si llegado el momento los socios decidimos dar entrada a un inversor con un máximo del 5% para que nos valoren el club, esa marca, global o como sea, no va a mandar en el club y va a participar en ninguna de sus decisiones".

En el tiempo restante, el presidente blanco ha vuelto a criticar a la candidatura rival que la ha calificado de no tener "escrúpulos" y de que arruinaría al club para que luego se venda "por un euro". "Una situación que yo me encontré cuando llegué en el año 2000", ha recordado el mandatario.

Irán pasa por España el sábado antes de viajar a México para el Mundial

Irán pasa por España el sábado antes de viajar a México para el Mundial

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La selección de Irán debe volar el sábado a España antes de trasladarse a su campamento base en México, mientras sigue a la espera de sus visados para el Mundial de 2026, anunció este martes el presidente de la Federación Iraní de Fútbol, Mehdi Taj.

"Partiremos a España el sábado y, desde allí, el equipo se dirigirá directamente a Tijuana, en México", declaró el lunes Taj en un programa deportivo emitido por la televisión estatal.

"Obtendremos el visado mexicano mañana (martes) o pasado mañana (miércoles) y luego se nos concederá rápidamente un visado estadounidense", añadió.

Sin visados a nueve días del mundial

El Mundial, que comienza el 11 de junio, está organizado conjuntamente por Estados Unidos, México y Canadá. Pero ni México, que debe acoger el campamento base de Irán, ni Estados Unidos, donde los iraníes tienen que disputar sus tres partidos de la fase de grupos, han concedido por el momento los visados.

Esta situación, que pesa sobre la organización y la preparación, ya ha obligado a los iraníes a trasladar su campamento, inicialmente previsto en Estados Unidos, de Tucson a la ciudad mexicana de Tijuana.

Los iraníes deben disputar sus tres partidos de la fase de grupos en Estados Unidos: en Los Ángeles el 15 de junio contra Nueva Zelanda, luego ante Bélgica el 21 de junio, antes de un encuentro contra Egipto, el 26 de junio en Seattle.

La influencia de la guerra

Según el presidente de la Federación Iraní, la guerra contra Irán, desencadenada el 28 de febrero por un ataque conjunto israelí-estadounidense, "lo ha cambiado todo" para el Team Melli.

"La situación en el país, y en particular la guerra, ha trastocado todos nuestros planes. Habíamos previsto buenos partidos de preparación, entre ellos uno contra España, que fue cancelado" en febrero, explicó Mehdi Taj.

En Turquía actualmente, Irán debe disputar un partido amistoso contra Mali el jueves en Antalya, después de haberse enfrentado allí a Gambia el viernes (victoria de Irán 3-1).

La preparación para el Mundial de 2026 también se ha visto perturbada por las "dificultades financieras" derivadas de la crisis económica que atraviesa el país y, en particular, de la fuerte depreciación de la moneda nacional frente al dólar, subrayó Taj.

El RD Congo-Chile, que iba a jugarse en La Línea (Cádiz), suspendido por el brote de ébola en el país africano

El RD Congo-Chile, que iba a jugarse en La Línea (Cádiz), suspendido por el brote de ébola en el país africano

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El alcalde de La Línea de la Concepción (Cádiz), Juan Franco, ha dictado un decreto por el que no autoriza la celebración en el municipio del partido de fútbol amistoso entre las selecciones de República Democrática del Congo y Chile, el próximo 9 de junio, debido al brote de ébola en el país africano.

El alcalde ha afirmado que la decisión es una cuestión de "prudencia sanitaria" y sigue las recomendaciones que ha emitido la Consejería de Sanidad de la Junta de Andalucía en un informe que ha emitido el director general de Salud Pública.

Además, el alcalde se ha basado también en un informe del jefe de Servicio de Sanidad del Ayuntamiento que "desaconseja por completo la celebración de este partido ante los posibles riesgos sanitarios".

"Lamentamos haber tenido que tomar esta decisión ya que el partido es un atractivo para la ciudad, pero entendemos que la situación sanitaria en el Congo y la documentación que se ha aportado, que no acaba de justificar que no existan riesgos de ningún tipo" han hecho considerar que "esta decisión sea la más prudente", ha dicho el regidor.

La selección de la RD Congo vuelve a un Mundial de fútbol por segunda vez en su historia, 52 años después de su única participación en Alemania 1974. Como preparación, mañana, 3 de junio, tiene previsto un partido contra Dinamarca en Lieja (Bélgica).

El pasado 22 de mayo, Sanidad Exterior de España anunció que estudiaba las posibles medidas a implementar para garantizar la máxima seguridad en el amistoso y el secretario de Estado de Sanidad del Gobierno español, Javier Padilla, recordó que la selección de fútbol de RDC había cancelado sus entrenamientos en la capital, Kinsasa, para trasladarlos a Bélgica.

La FIFA por su parte, mantiene estrecho contacto con la Federación de Fútbol de la RDC (FECOFA), para garantizar que se informe a su selección sobre todas las orientaciones médicas y de seguridad.

Argentina y Francia, las favoritas para el Mundial: las casas de apuestas prevén ingresos de más de 50.000 millones de dólares

Argentina y Francia, las favoritas para el Mundial: las casas de apuestas prevén ingresos de más de 50.000 millones de dólares

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Los ingresos por apuestas durante el próximo Mundial de fútbol superarán probablemente los 50.000 millones de dólares, asegura el experto en apuestas Darren Small, un maná para las compañías del sector.

Los ingresos serán significativamente más altos que en la edición de 2022, en buena parte porque la gran fiesta futbolística cuatrienal se ha ampliado a 48 selecciones frente a las 32 de Catar. "Simplemente con el tamaño y el alcance de este torneo se garantiza que sea el mayor evento de apuestas de la historia", asegura David Stevens, jefe de Relaciones Públicas de la casa de apuestas inglesa Coral.

Otro factor, según Small, vicepresidente de Sportradar, una de las principales empresas tecnológicas del deporte a nivel mundial, es que los apostantes también se interesan por apuestas a jugadores, cuando antes se limitaban a apostar por la victoria o derrota de un equipo. "Esperamos mucho interés en las apuestas especiales sobre jugadores y en lo que llamamos 'bet builders' u opciones de apuestas personalizadas", añadió Small.

"Vamos a ver mucho más interés en ese tipo de apuestas. Por ejemplo, jugadores que marcan con la zurda, con la diestra, número de pases, tackles, cualquier cosa que sea estadística", asegura. "Luego, a partir de ahí, los clientes construyen narrativas, como historias del tipo: creo que este partido lo ganará el equipo X, ambos equipos marcarán, el jugador X anotará de cabeza y habrá 15 saques de esquina", apunta el experto.

Para Stevens, este tipo de apuestas a la carta es "una de las áreas de más rápido crecimiento" del sector, que sacia el apetito de una "nueva base de clientes más joven" que busca "oportunidades de apuesta más dinámicas".

Argentina y Francia, las favoritas

En cuanto a los favoritos al título, Small asegura que los dos equipos favoritos en las apuestas en todo el mundo son Argentina y Francia, aunque también hay una gran cantidad que ha puesto dinero a que Inglaterra ponga fin a 60 años de espera para levantar su segunda copa mundial.

"De hecho, (para los apostantes británicos) son el tercer favorito, solo por detrás de Francia y España, y si Thomas Tuchel (el seleccionador de Inglaterra) pone fin a 60 años de sufrimiento, los corredores de apuestas nos enfrentaremos a un pago significativo", dijo. "No obstante, la naturaleza cada vez más global de nuestro negocio significa que una victoria de Inglaterra no sería tan costosa como lo habría sido hace, por ejemplo, una década", matizó.

En lo que respecta a las estrellas individuales, hay un gran interés sobre las expectativas de quién terminará como máximo goleador, con la estrella francesa Kylian Mbappé y el atacante noruego Erling Haaland atrayendo mucho dinero en los pronósticos.

Los pronósticos extraños

Pero Small parece más intrigado por otro nombre que, por ahora, figura sorprendentemente en el Top 10 de posibles máximos anotadores de la Copa del Mundo, que inicia el 11 de junio, según las apuestas registradas.

Es el caso del delantero neozelandés Ben Waine, sobre quien se ha ido apostando de manera "extraña" y "peculiar" por encima de la estrella de su selección, Chris Wood, del Nottingham Forest inglés.

Tanto Small como Stevens coinciden en que la distribución geográfica de los partidos, entre Estados Unidos, Canadá y México, plantea problemas. "El único desafío que tenemos es, obviamente, la cuestión de los horarios desde el punto de vista del público europeo", señaló Small.

"Los partidos de la Costa Oeste ejercerán algo de presión en ese sentido, van a ser más difíciles de seguir desde Europa. Pero también tenemos una región sudamericana muy activa, con Brasil y otros países", destacó.

Small indica igualmente que entre los apostantes ha habido por ahora poco interés en un título mundial para el coanfitrión Estados Unidos, pero es previsible que si el país tiene que levantar el trofeo el presidente Donald Trump estará en el escenario junto a los jugadores.

"Si Estados Unidos desafía las probabilidades de 40-1 y levanta ese trofeo, ¡esperen cotas bajísimas sobre si el presidente va a estar en medio de las celebraciones!", sonrió.

El FBI en un hotel de Suiza, 220.000 millones de dólares, 7.000 muertos: el sinuoso camino de Qatar para ser sede de un Mundial

El FBI en un hotel de Suiza, 220.000 millones de dólares, 7.000 muertos: el sinuoso camino de Qatar para ser sede de un Mundial

El 2 de diciembre de 2010 la FIFA concedió de forma excepcional dos Mundiales en una misma sesión: el de 2018 a Rusia y el de 2022 a Qatar. Ángel Villar, presidente de Federación Española, acudió convencido de que el de 2018 sería para la candidatura España-Portugal, pues había pactado con Qatar un apoyo mutuo: Asia nos votaría para 2018 y él inclinaría el voto hispanoamericano y parte del europeo a favor de Qatar 2022. Pero le engañaron con Rusia, que se llevó el 2018... para irritación de Estados Unidos, que a su vez aspiraba al de 2022.

Ese fue el detonante de la arremetida contra las corrupciones de la FIFA, con irrupción del FBI el 27 de mayo de 2015 en el Hotel Baur du Lac de Zúrich durante el 65º congreso, en el que Blatter contaba con ser reelegido. Chuck Blazer, estadounidense, secretario de la CONCACAF con despacho en la Torre Trump, fue el delator que tiró de la manta desde su condición de golfo «arrepentido». Aquella redada se llevó a 14 altos cargos y significó el fin de Blatter. A Estados Unidos se le compensaría después con este Mundial que va a comenzar ahora.

Pero el de 2022 fue para Qatar, un país sin tradición futbolística pero muy rico, en gran desarrollo y dispuesto a invertir lo preciso. Un cambio de paradigma justificado con la necesidad de fortalecer la presencia del fútbol en una región emergente.

Tres millones de habitantes

El Mundial iba a un país con poco más de tres millones de habitantes separados en cinco estratos impermeables. Los nativos, sólo un 10 % y distinguibles por la rigurosa uniformidad de su vestimenta, tienen la vida (sanidad, educación, universidad extranjera si la quieren, vivienda, sustento) garantizada por el Estado en óptimas condiciones y copaban las presidencias de las empresas.

En una segunda y privilegiada capa estaban los directores generales de éstas, occidentales y preferentemente ingleses. Luego venía una tercera clase, bastante acomodada, de profesionales liberales: ingenieros, médicos, periodistas, directores de hotel..., en general del mundo musulmán, egipcios, sirios o libaneses. La cuarta capa, taxistas, camareros, recepcionistas, fontaneros, 'kellys', trabajadores de aduana o seguridad, auxiliares de vuelo..., eran en general pakistaníes, malayos o filipinos...

Por último, existía una gleba de trabajadores de la construcción, en su mayoría nepalíes, parias del sistema, explotados por una ley malsana, la 'kefala', que les obligaba a entregar el pasaporte a la empresa contratante para que no pudieran anticipar su regreso.

Condiciones infrahumanas

Sin familias, vivían en albergues carentes de aire acondicionado y eran traslados en autobuses que tampoco lo tenían. La construcción era incesante, con tres turnos diarios de ocho horas incluyendo los horarios de más calor del día, con frecuencia pasados los 40º, lo que costaba la vida a muchos. Eso provocó severos y justos reproches desde nuestro mundo, si bien dirigidos al país y no a las constructoras occidentales que se lucraban con ello. En el momento de máxima actividad llegó a haber un millón de ellos. Por presión occidental, Qatar alivió los términos de la 'kafala' e introdujo el aire acondicionado en sus barracones y en los autobuses. Se estima que unos 7.000 perdieron la vida en aquel empeño.

El calor. De repente caímos en que ese Mundial no podría hacerse en su periodo clásico, verano en el hemisferio norte, invierno en el hemisferio sur. Jugar al fútbol en el verano qatarí era inimaginable, así que se cabalgó entre noviembre y diciembre, cuando la temperatura media oscila entre los 18º y 26º, que en julio son 31º y 42º. Un estropicio para las ligas europeas, que aportaron el 73 % de los jugadores. Estoy convencido de que nadie lo pensó a priori, y en Qatar hasta ofendió el cambio.

Fui entrevistado en la tele estatal y el presentador me porfiaba sobre el asunto con dos argumentos: que se iban a refrigerar los estadios y que en 2010 se jugó en Sudáfrica con temperaturas bajo cero. Le dolía que consideráramos inhabitable el calor de su tierra y no el frío austral de Sudáfrica.

Y, sí, estaban refrigerando los estadios. Acudí a una final de la Copa del Emir entre el Al Sadd de Xavi Hernández y el Al Rayyan de Sergio García. Por la mañana me advirtió Xavi: «Pasarás frío». Me llevé una chaquetilla de verano y en efecto pasé frío. Hileras compactas de troneras en los distintos niveles del estadio emitían aire tan frío, que, con 40º grados fuera, aquello parecía El Molinón a finales de octubre.

Homosexualidad invisible

La invisibilidad forzosa de la homosexualidad fue otro motivo de fuertes críticas. Y la prohibición del alcohol, por decirlo todo. Sólo puede tomarse en los hoteles de lujo, donde en el ático o en la planta baja hay un bar o restaurante a cuya entrada se exige el pasaporte, pues los qatarís tienen vedado el acceso. Pero jamás se puede beber en público. Fútbol y cerveza hacen un feliz matrimonio y Budweiser es patrocinadora de la FIFA desde 1986, pero se tuvo que conformar. Tuvimos, gran novedad, unas fan zone escrupulosamente abstemias. Y la verdad es que eso reduciría drásticamente los incidentes.

La inversión fue brutal: 220.000 millones de dólares en 12 años, quince veces más de lo que empleó Rusia para 2018. Se reformó el mejor estadio y se construyeron siete. Hubo cuatro en Doha y uno en Al Wakrah, Rayan, Lusail y Jor. Las tres primeras son ciudades satélite de la capital, y la cuarta dista sólo 50 kilómetros.

Las selecciones estuvieron alojadas en un radio de 10 kilómetros, nadie tuvo que tomar un avión, se durmió en la misma cama, sin tocar la maleta. Para jugadores, técnicos, directivos, periodistas y aficionados fue una comodidad extrema. Como los JJ .OO., que discurren en una sola ciudad, este fue un Mundial sin distancias y se pudieron presenciar tres partidos en directo en un mismo día, desplazándose en un metro novísimo, pulcro y cómodo.

Presencia de argentinos

Hubo algo muy artificial: los aficionados-decorado, trabajadores de la cuarta capa con entrada gratis, a los que se adjudicaba la camiseta de una selección para dar mejor aspecto a las gradas. Hubo, sí, aficionados de fuera, la mayoría del entorno (saudíes, emiratíes, egipcios, sirios...), pero también de países de tradición, sobre todo argentinos. Aunque Aerolíneas Argentinas sólo transportó 2.600 desde Buenos Aires, el número de hinchas de aquel país duplicó esa cantidad, en su mayoría llegados de Europa, muchos de España, donde ya les vimos llenar el Bernabéu en la Libertadores de 2018.

Fue llamativa también la presencia de mexicanos, muy adinerados y con enormes índices de gasto. Para los visitantes sin poderío económico se ofrecieron caracolas o roulottes en la periferia, bien acondicionadas y comunicadas. Algunos, deseosos de llevar siempre a Argentina consigo donde fueren, desmontaron las rejillas del aire acondicionado para hacer parrilladas.

Alemania intentó, y se le impidió, portar distintivos arcoíris en apoyo a la comunidad LGTBI, lo que provocó fuertes protestas en especial dirigidas al presidente de la FIFA, Infantino, cuyo discurso inaugural fue de un cinismo sin límites. Al menos, el fútbol pudo presumir de la presencia de tres árbitras, que coincidieron además en el Alemania-Costa Rica, con la francesa Stephani Frappart como principal y la brasileña Neuza Back y la mexicana Kaern Díaz como auxiliares. Impactó en un país donde la mujer aún tiene que ocultar su rostro cuando sale a la calle.

La selección qatarí, preparada con esmero durante años y sobre la que Xavi Hernández tenía una excelente opinión, naufragó, agarrotada por los nervios. Perdió 0-2 con Ecuador, 1-3 con Senegal y 0-2 ante Países Bajos. Lo peor fue la sensación de no ser nada, de no tener nivel para participar. Siempre conviene al ambiente que la selección local prospere y es tradición que los árbitros cooperen en ello, pero aquí no fue grave. Sólo el 10 % de la población es qatarí de origen, de manera que la decepción no empañó la atmósfera.

Los errores de Luis Enrique

A Luis Enrique se le salió la cadena y dio lo peor de sí, muy crecido como estaba después de buenas campañas con la selección. Semifinalista de la Eurocopa 2020 y finalista de la Nations League 2021, se clasificó para Qatar con estupendas notas en un grupo con Suecia, Grecia, Georgia y Kosovo. Llegó encantado de haberse conocido, en un ataque de entrenador colocó a Rodri de central y decidió lucirse abriendo un twitch para intercambiar chascarrillos con la chavalería. Estuvo fuera de control. Los resultados, de más a menos, no acompañaron su descaro: goleamos a Costa Rica (7-0), empatamos con Alemania (1-1) y perdimos con Japón (1-2). En octavos nos echó Marruecos en penaltis tras empatar a cero. Ahí terminó el Luis Enrique seleccionador.

Todo giró en torno a la figura de Messi, que llegó con la obligación de ganar el Mundial para borrar la mancha de haberse estrellado en los cuatro anteriores. Jamás un jugador compareció tan presionado. Argentina comenzó con una inesperada derrota ante Arabia, él tomó la palabra nada más acabar el partido, prometió enmienda y título y el equipo fue a más de su mano y de la del técnico Scaloni, Lionel también de nombre propio, muy conocido entre nosotros porque fue jugador del Depor, del Racing y del Mallorca, donde fijó su residencia.

La inmensa mayoría de los internacionalizables argentinos juega en Europa, lo que explica que se pueda llevar esta selección desde este lado del charco. A la derrota frente a Arabia le sucedieron victorias por 2-0 sobre México y Polonia. En octavos batió a Austria (2-1), en cuartos a Holanda (2-2 y 4-3 en los penaltis) y en semifinales a Croacia (3-0). La final, ante la Francia de Mbappé, fue hermosísima, con resultado, tras prórroga, de 3-3 y victoria en los penaltis por 4-2. Un hermoso epílogo para un Mundial extraño y novedoso, un tanto irreal pero cómodo, en el que el fútbol superó barreras de tradición y ética con su fuerza desatada de huracán que no respeta nada.

La proyección del país

Qatar gastó un dineral, pero dio un salto gigante en autopistas, avenidas, metro y hoteles, mejorando su atractivo turístico hasta competir con Dubai. Ganó reputación en el concierto de países, pero sobre todo en el mundillo del fútbol, en el que un qatarí, Al-Khelaffi preside la EFC, antes ECA. En 2022 Qatar organizó la Copa de Asia, que ganó su selección, que jugó más relajada. Un éxito acompañado de beneficios económicos superiores a los del Mundial, pues la FIFA se lleva mayor tajada en los ingresos.

Qatar atrae ahora más y más jugadores y entrenadores de fuera, con influencias enriquecedoras. El seleccionador es Julen Lopetegui, y allí entrenan Pablo Amo (ex mano derecha de Luis de la Fuente), Tintín Márquez, Vicente Moreno, Santi Denia, Félix Sánchez y David Prats.

Sosegada aquella locura constructiva, el número de parias de la construcción, un millón en el apogeo, se ha reducido muchísimo. Los más regresaron a sus casas dejando atrás inmensos sufrimientos y 7.000 víctimas, pero los 300 dólares al mes que cobraban por su trabajo semiesclavo les convirtieron en clase acomodada en su regreso a Nepal, porque el mundo está así de desequilibrado.

Florentino planea traspasar el negocio del fútbol del Real Madrid a una nueva filial y vender hasta un 10% a un inversor privado

Florentino planea traspasar el negocio del fútbol del Real Madrid a una nueva filial y vender hasta un 10% a un inversor privado

Florentino Pérez busca cuadrar el círculo. O lo que es lo mismo, cambiar el modelo de propiedad del Real Madrid para abrirlo a nuevas vías de liquidez sin cabrear a los socios ni trascender como el presidente que privatizó el club más laureado de la historia. Sobre todo, con la cita electoral contra Enrique Riquelme a la vuelta de la esquina. Sus abogados llevan más de un año trabajando en ello y ya han dado con la fórmula.

Según ha podido saber EL MUNDO de fuentes próximas al proyecto, el esquema que ahora está sobre la mesa pasa por traspasar el «negocio del fútbol» a una nueva filial y vender un porcentaje minoritario de ésta a un inversor financiero, o varios. El Real Madrid quedaría como la sociedad hólding de la que pendería dicha filial, un cascarón que mantendría su actual naturalezade club deportivo y seguiría en manos de sus cerca de 100.000 socios.

Aunque no existe una definición concreta de todo lo que abarca el «negocio del fútbol», previsiblemente, la nueva filial concentrará las mayores fuentes de ingresos del club blanco como derechos televisivos, patrocinios, merchandising y hasta los rendimientos derivados del traspaso de jugadores. No así la explotación del estadio Santiago Bernabéu, que ya fue traspasada al fondo estadounidense Sixth Street.

La idea es vender un porcentaje minoritario de esa nueva filial a uno o varios inversores financieros pasivos. Es decir, que aporten el músculo económico necesario para seguir compitiendo con los clubes estado, pero sin derecho a voto ni capacidad para intervenir en la gestión deportiva o el día a día de la institución.

El objetivo es privatizar entre un 5 y un 10% de dicha filial. Los números que manejan en el entorno del también presidente de ACS apuntan a que esta participación alcanzaría un enterprise value (valoración en el marco de la operación) de entre 500 y 1.000 millones de euros, lo que supondría valorar el 100% de la filial en unos 10.000 millones de euros. Una inyección de liquidez clave dada la situación económica que vive el club merengue. «No es tamos como el Barça, pero no es boyante», indican las fuentes.

Ese es el último esquema de transformación que los abogados le han aconsejado al ingeniero de caminos, quien, incialmente, planteó otra vía: cambiar la naturaleza jurídica del Real Madrid de club deportivo a sociedad mercantil. Bajo esa receta, el 51% del capital quedaría en manos de la Fundación Real Madrid, que se convertiría en el accionista mayoritario, y el resto se comercializaría entre inversores privados, como adelantó El Confidencial.

Los abogados rechazaron ese esquema por sus inconvenientes jurídicos y fiscales. Finalmente han apostado por «filializar» el negocio deportivo. A priori, incluso para esta vía, que estrictamente no implica cambiar la naturaleza societaria del club, Florentino prevé someter la cuestión a un referéndum.

Parece un rompecabezas, pero la idea sobre el papel es sencilla. El Real Madrid actual sería como una gran casa familiar propiedad de todos sus miembros (los socios). Con el nuevo modelo, estos seguirán siendo los dueños absolutos de las escrituras de esa casa (el club o sociedad hólding), pero casi todo el contenido del inmueble (el negocio del fútbol) se trasladará a un construcción aledaña (la filial) y una minoría de esta acabará en manos de terceros. Es decir, los socios serían dueños formales del inmueble original, pero este quedaría despojado de buena parte de su valor.

Si bien los socios serán propietarios de entre un 90 y un 95% de la nueva filial, lo cierto es que, a diferencia de los potenciales inversores privados, que sí podrán rentabilizar vía dividendos su participación en esa filial; es prácticamente imposible que este modelo se aplique a los socios, que tampoco podrían eventualmente disponer libremente de su porción de dicha sociedad.

A sabiendas de que esto puede generar fricciones en la masa social del club, Florentino ha instado a su equipo a buscar una segunda fórmula que le permita repartir beneficios entre los casi 100.000 socios. «A eso se refiere cuando habla de dar la propiedad económica a los socios. Pero es muy complejo porque un club deportivo, jurídicamente, no puede repartir dividendo ya que es una asociación sin ánimo de lucro», explican las fuentes.

Los riesgos

«Uno de los principales riesgos jurídicos de este tipo de operaciones es el posible vaciamiento de la entidad», apunta Álvaro Gómez de la Vega, socio de Jofre Sports Law. «La cuestión no es si el Real Madrid sigue siendo formalmente un club deportivo, sino si continúa siendo el verdadero sujeto que desarrolla la actividad que justifica su existencia», añade. Así, no es lo mismo que la futura filial gestione áreas accesorias (merchandising, eventos, hospitality...), que atribuirle la explotación de elementos esenciales del fútbol profesional.

EL MUNDO se puso en contacto con la candidatura de Florentino respecto a esta fórmula societaria, pero desde la misma han preferido no hacer comentarios y remitirse a las palabras del presidente en un acto ayer en Toledo en el que esbozó algunas ideas del modelo que plantea. «El socio pasará a ser el dueño real y mercantil de un activo muy valioso. Se trata de convertir el carnet de socio en algo con un valor», declaró.

A contra reloj en Riazor para reparar los daños en el césped y las gradas antes del amistoso de la selección

A contra reloj en Riazor para reparar los daños en el césped y las gradas antes del amistoso de la selección

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Operarios del Deportivo trabajan contra reloj para reparar los daños en el césped de Riazor, donde este jueves tiene que disputarse el partido amistoso entre España e Irak, tras la invasión de campo de los aficionados deportivistas a la conclusión del partido del domingo contra la UD Las Palmas.

Para saber más

Fuentes del club gallego confirmaron a EFE que hay "zonas del césped que han sido arrancadas y otras quemadas", además de que las bocas de riego han quedado "destrozadas" y una de las porterías también presente desperfectos.

Con numerosos cristales sobre el césped y "unos 500 asientos" arrancados de las gradas, en el Dépor no aseguran que el partido pueda disputarse pese a que están haciendo "todo lo posible" para que el partido de España se celebre con normalidad.

En el club gallego también hay preocupación porque la invasión del campo puede acarrear una sanción de "un cierre parcial del estadio".

Este miércoles estaba previsto un entrenamiento de la selección iraquí en Riazor a partir de las 18.00 horas. Ese mismo día, España entrenaría en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas a las once de la mañana, antes de emprender viaje a Galicia.

El amistoso de A Coruña es el último que la selección va a disputar en España antes de viajar a México, donde el 8 de junio cerrará su preparación para el Mundial con un partido amistoso ante Perú en Puebla.

El interminable lío entre el Sevilla y Sergio Ramos: ''Queremos seguir negociando''

El interminable lío entre el Sevilla y Sergio Ramos: ”Queremos seguir negociando”

Escribió el filósofo Antonio Gramsci en sus Cuadernos de la cárcel que «la crisis consiste precisamente en que lo viejo está muriendo y lo nuevo no acaba de nacer; y en este interregno surgen los síntomas mórbidos». Aplicado al fútbol y al Sevilla, cuando los propietarios que se tienen que ir no acaban de irse y los inversores que quieren llegar no acaban de invertir, en ese claroscuro, los clubes se quedan sin rumbo, a merced de los caprichos y de la pillería. Sin líderes fuertes, sólo reinan los villanos.

La venta del Sevilla ha pasado en apenas tres semanas de la notaría a la pira. Sergio Ramos compareció este lunes en Sevilla para ofrecer su versión sobre la ruptura de una operación que parecía cerrada y que debía convertirlo en el rostro visible de una nueva etapa en el club de su vida.

Con gafas, pañuelo en el bolsillo, con una intervención leída, apoyo de un powerpoint, puntero y una posterior ronda de preguntas, el nacido en Camas explicó el intento de compra que había protagonizado. «Nosotros seguimos aquí, yo sigo en Sevilla y queremos seguir negociando».

Antes de esa rueda de prensa, como tirita antes de la herida, los principales accionistas de la entidad habían decidido tomar la iniciativa. El famoso relato. Publicaron un comunicado durísimo, dividido en 14 puntos, en el que acusan al ex futbolista de haber cambiado las condiciones pactadas, de haber sustituido sobre la marcha a sus financiadores y de haber mantenido durante meses una negociación que, según ellos, acabó estallando de forma premeditada.

Según Ramos, en ese comunicado «hay palabras fuera de tono, pero nosotros tenemos la conciencia muy tranquila. Yo le pido personalmente a los accionistas que hagan un esfuerzo, como nosotros, ampliando el capital».

No se trataba de un comunicado oficial del Sevilla como institución ni tiene nada que ver con el consejo de administración. El texto lo suscribían las familias Guijarro, Castro, Carrión, Alés y Del Nido Benavente, es decir, el bloque accionarial que concentra la mayoría del capital social y que estaba llamado a vender sus acciones. El mundo viejo que no acaba de marcharse. Y lo firman ellos porque la operación es, en esencia, una compraventa entre propietarios y comprador. El club abrió la puerta a la auditoría y facilitó información, pero los vendedores eran quienes eran. Los que, cargados de legitimidad, anteponen su interés a los intereses de un club en los huesos.

El punto 14 es una bomba, con sus cables y todo. Los accionistas aseguran que han remitido una comunicación directa a Sergio Ramos y a Five Eleven Capital para denunciar el incumplimiento del acuerdo, reclamar el pago de la cláusula penal, advertir de posibles reclamaciones por daños y perjuicios y exigir el cese de cualquier vulneración de los pactos de confidencialidad suscritos durante la due diligence. Es decir, la guerra ya no es sólo mediática, sentimental o accionarial; la venta del Sevilla entraba en el terreno de los juzgados. Otra vez.

Críticas de accionistas

«Me veo en la obligación de presentar al sevillismo la oferta que traemos, que es muy importante. Y si no se da, es porque hay una oferta que mejore la nuestra y que incluya una ampliación del capital, que es lo importante», dijo el ex futbolista ante las críticas de los accionistas. «Me gustaría que me volvieran a llamar. Y sigo con la esperanza. Creo que es una buena oportunidad para los propietarios y para el Sevilla. Pero el tiempo corre en contra. Vamos muy tarde en lo deportivo».

La historia de amor había arrancado con otro tono. Ramos llevaba meses situado en el centro de la operación, como corazón de un proyecto de salvación de un club a la deriva. No era el comprador único ni el financiador principal, sólo la cara reconocible de un proyecto inversor. Su figura aportaba algo que ningún fondo extranjero podía tener, una vinculación emocional, ADN sevillista y una posible reconciliación con una grada que nunca perdonó del todo su salida al Real Madrid, sus celebraciones posteriores y su compleja vuelta como futbolista en 2023. En el entorno de Ramos se repetía una frase que resumía bien la dimensión íntima de la operación: era «algo personal».

El primer esquema de la compraventa se articuló con Five Eleven Capital. Según los accionistas, el 26 de enero se firmó una carta de intenciones vinculante para la venta de hasta el 85% del capital social. La operación incluía un precio por acción que debía pagarse al contado y una obligación posterior de ejecutar una ampliación de capital de 80 millones de euros para acelerar la recuperación económica del Sevilla. El acuerdo se sostenía, según esa versión, sobre el aval personalísimo de Ramos y sobre la presencia de varios inversores internacionales que habían presentado cartas de compromiso. En ese primer mapa apenas tenía protagonismo DMI, los mexicanos.

El escenario cambió poco después. El 11 de mayo, siempre según la versión de los accionistas, las partes refrendaron el acuerdo tras aceptar nuevas peticiones del grupo comprador. Entre ellas, un aplazamiento del pago y una reducción del precio de la transacción. Esas modificaciones habrían llegado el protagonismo de un nuevo inversor: el grupo DMI. La operación, pese a los vaivenes, seguía viva. De hecho, durante aquellos días se dio por prácticamente cerrada. Faltaban la formalización notarial, los contratos definitivos y las autorizaciones correspondientes.

Todo se rompió el 27 de mayo. En la reunión celebrada ese día, Ramos y sus asesores habrían comunicado su voluntad de no cumplir el pacto en los términos acordados. Según el comunicado, DMI dejó de ser un nuevo inversor para convertirse en el único inversor real de la operación. Desaparecieron los demás financiadores, incluida Five Eleven Capital. También cambiaron los interlocutores y cambió la estructura económica de la propuesta. Los vendedores interpretaron ese movimiento como una alteración completa del acuerdo. Como un síntoma de debilidad, de poca transparencia y de posible tocomocho.

La última oferta, según las informaciones conocidas, reducía de forma sustancial el desembolso directo a los accionistas. Frente al plan inicial, que se movía en torno a la compra del paquete mayoritario por una cantidad muy superior, Ramos habría planteado comprar unas 30.000 acciones por 100 millones de euros y activar después una ampliación de capital de 120 millones. Para los vendedores, esa fórmula permitía al grupo comprador alcanzar el control del club pagando mucho menos por las acciones. Para la parte de Ramos, el cambio se apoyaba en la situación económica del Sevilla tras la auditoría, con una deuda volcánica bajo la superficie.

«Las negociaciones tienen mucha complejidad. Son muchos accionistas y cada uno defiende lo suyo. Pero lo importante es mirar por el Sevilla FC, más allá de la oportunidad que vean como negocio», tiró el dardo el futbolista.

La posible ruptura llega en el peor momento posible para el Sevilla. El club vuelve a encontrarse sin comprador, con una plantilla a medio hacer, sin una dirección deportiva consolidada y con la urgencia de cuadrar números antes de entrar en el mercado. Antonio Cordón ha salido de la entidad y José Ignacio Navarro ha quedado al frente de la planificación, al menos de forma transitoria. El problema no es sólo administrativo. El Sevilla necesita vender, necesita fichar y necesita reconstruir una plantilla que apenas tiene valor deportivo y económico.

La ansiedad del club

El dato deportivo explica la ansiedad de la institución. El Sevilla lleva dos temporadas seguidas salvándose por un punto. En la 2024-25 acabó decimoséptimo con 41 puntos, sólo uno por encima del Leganés. En la 2025-26 terminó con 43 puntos, también uno por encima del descenso. La clasificación final maquilló la angustia, porque varios equipos quedaron apelotonados en la zona baja, pero no cambia las penurias. El Sevilla ha pasado de ser un modelo de gestión, un club reconocible en Europa y una referencia competitiva a vivir instalado en la permanencia, el miedo y la improvisación.

La inestabilidad viene de lejos. Desde la temporada 2022-23 se han sucedido los entrenadores y tampoco ha existido continuidad en la dirección deportiva tras la salida de Monchi. Víctor Orta y Antonio Cordón no consolidaron un proyecto estable. La plantilla ha sufrido ventas obligadas, fichajes de escaso rendimiento y una pérdida progresiva de jerarquía. Europa, que durante años fue el hábitat natural del Sevilla, ya queda lejos. Nadie habla de títulos, sólo de evitar la tragedia del descenso.

La figura de Monchi también sobrevoló toda la operación. En los primeros movimientos alrededor de Ramos, su nombre aparecía como una pieza más emocional y técnica capaz de dar sentido al proyecto. Su relación con la familia Ramos, su peso en la historia del club y su ascendencia sobre la afición lo convertían en un posible puente entre el nuevo capital y la memoria del sevillismo. Pero Monchi inicio hace semanas otra etapa en el Espanyol como director general deportivo. Oliéndose, quizá, el lío que venía. Ese fichaje lo sacó de la ecuación y dejó a Ramos sin el principal ancla emocional y deportiva de la reparación institucional.

Tampoco era la primera operación fallida. Antes de Ramos, los accionistas habían recibido distintas aproximaciones por el paquete mayoritario. Una vía norteamericana llegó a estar muy avanzada, pero perdió fuerza tras revisar las cuentas del club. También apareció la llamada tercera vía, con empresarios sevillanos y sevillistas como Antonio Lappí y Fede Quintero, cuya propuesta fue considerada insuficiente por los propietarios. Según el propio comunicado de este lunes, esas conversaciones, que quedaron suspendidas durante el periodo de exclusividad concedido a Ramos, de unos cinco meses, ya se han reactivado. El Sevilla vuelve, por tanto, a la casilla de salida. Sísifo empujando la piedra, de nuevo, hasta la cima.

La diferencia es que el tiempo se acelera y el mercado se estrecha. La operación Ramos había generado una expectativa enorme porque mezclaba dinero y narrativa. Era la vuelta definitiva del hijo pródigo. Ramos reparaba una herida y se ofrecía como un símbolo de reconstrucción.

El futbolista quiere seguir negociando. Las familias parecen unidas en el rechazo a su oferta. «Somos flexibles y estamos dispuestos a seguir negociando», fue el mensaje final y conciliador de Sergio Ramos. La pelota está de nuevo sobre el tejado de los accionistas, los mismos que han llevado al Sevilla hasta esta situación de urgencias y fragilidad.

Un viaje largo, los lesionados y la obsesión de De la Fuente: España se pone en marcha hacia el Mundial

Un viaje largo, los lesionados y la obsesión de De la Fuente: España se pone en marcha hacia el Mundial

La entrada de los jugadores a la residencia de la Ciudad del Fútbol no tiene nada especial. Los taxis, o el coche que les lleva (ninguno va en transporte público), les deja en un mini parking que hay apenas a 100 metros de la puerta. Nada, un caminito asfaltado, cuesta abajo, que tardan 30 segundos escasos en recorrer. Sin embargo el sábado, cuando llegaron (no todos, pues faltan los que jugaron la final de la Champions y Yeremi Pino, que llega hoy) los futbolistas se encontraron un pasillo de flores rojas y amarillas y un mural con dos mensajes: "Bienvenidos" y "¡Vamos España!". El camino, los 30 segundos fueron los mismos, pero la estética anunciaba que estamos ante algo especial.

Desde hoy hasta el 19 de julio han de pasar 48 días. Si se suman dos más (la concentración comenzó el sábado), cifra redonda: 50. Cincuenta, ahora en letra, días para que la selección española sueñe con ser campeona del mundo en Nueva York. Mucho menos, 14 días, faltan para el debut. Lo primero que hicieron, el sábado, fue ver la final de la Champions juntos. Lo último... Lo último no se sabe.

De momento ayer salieron al césped para hacer el primer entrenamiento. Fue abierto al público, que respondió pese a la lejanía del evento y al calor que hace estos días en Madrid. Sobre la hierba, poca cosa, la verdad. Entre los que faltan y los que van a comenzar a su ritmo, un poquito de balón, tres o cuatro ejercicios y poco más para los que no tienen ningún problema. Lo serio, de hecho, empieza hoy con la primera sesión a puerta cerrada, a la que seguirá un 'Media Day' para que la prensa pueda testar un poco cómo respira la expedición.

Después, la máquina empezará a rodar para no parar. Mañana (doble sesión) y pasado también entrenarán tranquilitos, y el jueves viajarán a Coruña para disputar contra Irak, en Riazor, el primer amistoso pre-Mundial. Dormirán en Coruña y al día siguiente, viernes 5, en autobús a Santiago para empezar la mayor peripecia de esta concentración: la llegada a EE.UU. El resumen es así: salen el viernes a las 10.00 de la mañana de Santiago y llegarán a Chattanooga, con escala en Nashville, 12 horas después.

Ocurre que, tras ese largo viaje, serán las 16.00 horas cuando lleguen al hotel, de modo que los médicos ya han preparado un plan de recomendaciones para que los jugadores traten de aguantar el sueño esa tarde y se vayan a dormir, aunque sea pronto, ya por la noche. Al día siguiente, el sábado 6, por la tarde (18.00 horas, las medianoche del sábado al domingo en España) harán un entrenamiento abierto al público en la Baylor School, lugar de concentración del equipo durante la primera fase (en una situación novedosa, dormirán, en cambio, en un hotel en el centro de la ciudad, apenas a 10 minutos de los campos).

El domingo 7 viajarán a Puebla (México) después de entrenar y allí darán solamente la rueda de prensa previa al segundo y último amistoso, que será contra Perú a las 20.00 horas locales (las 4 de la madrugada del lunes al martes en España). De ahí, vuelta a Chattanooga y luego ya sí, ya no hay más distracciones. Desde la noche (madrugada) del 9, habrá entrenamientos el 10, el 11, el 12 y el 13. Ese día, el sábado 13 por la tarde, viaje a Atlanta para el debut, ante Cabo Verde, que será el lunes 15 a las 12 del mediodía local (las 18.00 en España).

¿Dónde estará el foco estos días? Si no pasa nada raro, en la evolución de los que llegan ultimando la recuperación de sus lesiones. Nico Williams, Mikel Merino y, sobre todo, Lamine Yamal. Ver cómo avanzan y cuándo podrán debutar se convertirá en lo más interesante. No parece previsible que estén en el primer partido, pero quizá ya tengan minutos en el segundo, contra Arabia Saudí, el día 21. De hecho, el plan es que puedan estar en plenitud el día 26 contra Uruguay, fecha en la que todo el mundo sitúa el comienzo 'real' del torneo para España, aunque esto no lo dirán en voz alta.

Y no lo harán porque la obsesión de Luis de la Fuente, y de su 'staff', es repetir, en la medida de lo posible, la convivencia y las normas que marcaron la Eurocopa de 2024. Ni una voz más alta que otra, ni un gesto de prepotencia... Nada, sólo humildad y trabajo. Entonces funcionó. Ahora hay que verlo.