La vida sin frenos de Dani Benítez: "El problema era mío, que no escuchaba a nadie"

La vida sin frenos de Dani Benítez: “El problema era mío, que no escuchaba a nadie”

A Dani Benítez (Lloseta, 1987) no se le cayeron los anillos cuando aceptó trabajar en una empresa de fertilizantes. Con ese salario sacaría adelante a la familia, mientras mataba el gusanillo en el Arenas de Armilla, de Tercera REFF. Su vida en Granada ya no es aquel desenfreno que acabó de forma abrupta en febrero de 2014 por un positivo de cocaína. Hoy es feliz.

Usted ya no prueba ni una gota de alcohol, ni ha vuelto a coquetear con las drogas. ¿Se considera totalmente curado?
Eso sería admitir que yo he tenido un problema con estas sustancias, cosa que no ha sido el caso. El alcohol, por ejemplo, realmente no me gusta. La gente que está a mi alrededor lo sabe. Realmente no me apetece, así que no bebo.
Una de las claves de su libro es la importancia que otorga a quienes en un momento tan difícil le echaron una mano...
En esa época tenía un trato prácticamente nulo con mi familia, pero siempre he contado con amigos que me han ayudado muchísimo. Lo que sucedía es que por entonces no escuchaba a nadie. Siempre he ido muy a mi rollo y tal vez si hubiese hecho caso a a mucha gente que tenía cerca, no hubiese cometido algunos errores. El problema era mío, que no escuchaba a nadie.
¿Ningún amigo le decía que estaba tirando su vida por la borda?
Me lo han dicho muchas veces, pero es que con aquel Dani era muy complicado. Estaba tan cerrado en mi pensamiento y en mi mundo que era imposible. Mikel Rico, por ejemplo, fue posiblemente el compañero del fútbol que más veces me lo dijo, pero Dani hacía lo que quería.
Los íntimos de Maradona decían que siempre había que distinguir entre Diego, el chico que había crecido entre la miseria de Villa Fiorito, y Maradona, el personaje que él mismo se había montado para protegerse del mundo. ¿Le suena de algo?
Me siento bastante identificado. A ver, yo siempre he sido una persona muy sencilla y muy cercana con todo el mundo. De hecho, gente que me ha pedido una foto por la calle siempre me lo ha dicho: "Oye, pues qué normal". Es que yo soy una persona normal, de carne y hueso. Lo que pasa es que en torno a mi figura futbolística se construyó un personaje muy diferente a quien realmente soy. Es cierto que tenía ese punto de niño más extrovertido, más dinámico, más de llamar la atención. Pero no tenía nada que ver realmente con todo lo que lo que se ha dicho que he hecho. Granada es una ciudad donde está a la orden del día hablar de la gente o inventar cosas. Se han dicho cosas que quien las haya inventado o iba borracho o se ha querido pegar una vacilada con sus colegas. Incluso dijeron que me había jugado un Audi R8 en una partida de póker. Es de locos.
A lo largo de todos estos años en el fútbol habrá conocido a mucha gente sin escrúpulos. ¿Aún guarda rencor a alguien?
Sinceramente, no. Ni a gente del fútbol ni a nadie. Soy cero rencoroso. Aunque evidentemente haya vivido situaciones o momentos donde podría tener ese rencor, es algo que no me gusta.

"Ya no se preocupaban por mí, ni siquiera para mandarme un mensaje y ver cómo andaba"

Hoy se habla de que los futbolistas viven aislados en una burbuja que les aísla del mundo real. Ahora que usted vive un poco alejado de todo eso. ¿Cómo ve este fenómeno desde fuera?
En mi época, tras el entrenamiento nos íbamos al bar de enfrente con la afición a tomar una Coca-Cola, una cerveza o unas tapas. Hoy en día eso es imposible. Y vosotros, los de la prensa, lo sabéis, porque cada día os cuesta más llegar a un futbolista simplemente para entrevistarle. Y por una parte lo entiendo porque si la gente habla muchísimo, al final tú como futbolista lo que buscas es pasar un poco desapercibido. Por esa parte lo entiendo y lo respeto. Pero por otra no. Creo que se ha perdido un poco el acercamiento con la afición. Y creo que eso también es bueno tanto para el club como para los jugadores. Es cierto que no todos son así. Hay algunos cercanos. Pero también hay mucho miedo a las críticas, a que hablen mal de él. Y sabe perfectamente que de un día para otro puede pasar de muy bueno a muy malo. Ese miedo es el que ha hecho que se cierren un poco.
Guti solía decir: "Yo me veo saliendo con 20 años, no con 60. Me veo ahora en la discoteca, no dentro de 40 años".
Eso lo piensa el 90% de la gente, pero claro, al ser más mediático, el mensaje de Guti tenía mucha más fuerza. Estaba siendo sincero y eso lo admiro.
El estigma social de verse señalado en Granada debía de resultar complicado, pero verse como un apestado entre sus compañeros de profesión pudo escocer aún más...
Soy consciente de que me lo gané por lo que hice, pero también es cierto que me dolió bastante. Porque no te lo dicen, pero tú lo percibes. Tonto no soy y me daba cuenta de que ya no era lo mismo. Ya no se preocupaban por mí, ni siquiera para mandarme un mensaje y ver cómo andaba. Los futbolistas quieren tener los menos problemas posibles y es muy raro que salga alguien a defenderte. Pero eso también me ha servido para saber realmente quién ha estado junto a mí y quién no. De todo se aprende en esta vida.
¿Se puede explicar con palabras lo que sentía conduciendo un coche a casi 300 km?
No, no se puede. Supongo que alguien puede pensar «este tío es tonto», porque que me jugaba la vida y la de los demás, que es aún peor. Pero era una sensación de desconexión total. Ponía el volumen a toda hostia y a todo lo que diera el coche. Ese momento de adrenalina no lo suplía con nada. Me evadía de todo. Lo hacía como quien tiene un problema y necesita tomarse unas pastillas.
De todas las mochilas con las que ha tenido que cargar en la vida, ¿cuál ha sido la más pesada?
Evidentemente, una fue el fallecimiento de mi madre en 2011. La otra es que siempre he echado de menos tener una familia. Cuando vienes de padres que no tienen una buena relación... Esa es la mochila que más problemas me ha traído. Aunque yo no dijera nada, lógicamente lo sufría en silencio.

JAVI MARTINEZ

Cuando el cáncer se llevó a su madre, usted andaba en una espiral de excesos que le impidió sentir nada...
Perdí la ilusión por todo, me daba igual que todo fuera blanco o negro. Ese fue mi problema. No percibía nada, ¿sabes? Es como si mi vida hubiera acabado, como si hubiera estado un tiempo en standby. Hoy lo afronto con mucha más tranquilidad.
¿Este libro le va a ayudar a perdonar a su padre?
Mi padre está perdonado desde hace tiempo. La semana pasada me preguntaron si me había maltratado. Mi padre no me maltrató. O sea, no me pegó palizas. Pero que el que yo hable así de él es porque me dolió mucho que no haya sabido gestionar lo que es una relación entre padre e hijo. Porque ahora yo, que soy padre de tres niños, lo veo muy diferente, ¿sabes? Si tuviera que perdonarle algo es el hecho de no haber gestionado mejor, de no haber estado más cerca. Cada uno sabe lo que hace en su vida y si él no ha tenido esa decisión de decirme a mí nada, o bien por orgullo o bien porque él lo ve de un modo diferente, pues ya está. Al final es mi padre y eso no lo va a cambiar nadie.
Una de las imágenes más potentes del libro es la suya encerrado en su casa de Mallorca, con las persianas bajadas, tras el positivo por cocaína. ¿Llegó a pensar en el suicidio?
Sí, por supuesto. Coincidió con mi separación y fue posiblemente el momento más duro de mi vida. Llegó un punto que dije "o voy palante, afronto todo e intento cambiar o me quiero ir de este mundo". Porque no tenía sentido que yo siguiese aquí.
¿Recurrió a la ayuda de algún profesional?
Respeto totalmente a los psicólogos y a los psiquiatras, pero considero que al final sales por ti mismo. Con eso me me valió para tirar, para ser cabezón y para conseguir lo que quería, que era cambia. No fui nunca ni necesité ayuda de un profesional.

"Uno de mis fallos fue ser tan normal y cercano con todo el mundo"

Algunos jugadores no ven el fútbol como un fin en sí mismo, sino como un medio para adquirir fama y dinero. ¿A uste te gustaba realmente el fútbol?
Uno de mis fallos fue ser tan normal y cercano con todo el mundo. Y eso también fue contradictorio porque yo amo el fútbol y odio la fama. Soy un tío con mucha personalidad y siempre me ha dado igual.
Sólo ha pisado una vez de nuevo el estadio de Los Cármenes. Quizá por nostalgia de una época muy buena en cuanto fútbol, pero también muy negra a nivel personal...
Fui una vez con mi con mi hija Candela, pero no he querido volver por sentimiento de culpa. Me decía: "Hostia, estaba ahí dentro jugando y y ahora estoy aquí por esto y por esto". Y luego también por la gente, porque imagina meterte con todo el mundo que prácticamente sabe quién eres. Cada vez me agobian más los sitios con mucha gente, donde no paran de pedirme fotos. No me gusta. La parte mala es que el Granada no ha querido saber nada de mí y eso me ha dolido mucho más que cualquier otra cosa. Así que prefiero no ir. A nivel de directiva y de club, se están haciendo las cosas muy, muy mal. Por eso está así el club, la verdad.
Si alguno de sus hijos se enfrenta un día a los problemas que usted sufrió... ¿cómo cree que actuaría?
Intentaría hablar con él, explicarle las cosas. No creo que pase, la verdad, pero si se diera estoy completamente preparado para pasar por eso y ayudarle para que no tenga ese problema. Gracias a Dios. mis hijos están fenomenal. Son chavales muy listos y no creo que vayan a sufrir lo mismo.

JAVI MARTINEZ

Ahora se habla mucho de los insultos en los estadios. A usted le cantaron de todo. ¿Alguna vez pensó que lo tenía merecido?
Si mi nombre fuera Vinicius... ¡madre mía! Ha sido una locura lo que he vivido en campos de Tercera, pero nunca he pensado que lo mereciese. Creo que no hay excusa para entrar en el terreno personal.
Usted cree mucho en el destino. ¿Considera que todo este sufrimiento ha merecido la pena?
Por supuesto. He aprendido muchísimo y me ha hecho madurar. Porque el mayor de mis males ha sido la falta de madurez.
Explotan los cuartos más goleadores de la historia sin el valor doble fuera de casa: "Se especula menos"

Explotan los cuartos más goleadores de la historia sin el valor doble fuera de casa: “Se especula menos”

Hay que irse a la temporada 2003/04 de la Champions League para buscar unos cuartos tan goleadores como los de este curso, con 32 tantos. Entonces se marcaron 30 goles y era el récord de la competición desde que mutó de Copa de Europa al formato actual, hace ya 21 años, y casi un tercio de ellos se hicieron en la eliminatoria entre el Milan y el Deportivo: 4-1 en el enfrentamiento de ida y 4-0 en el de vuelta.

"A mis jugadores les traté de convencer de que el Milan no era tan grande como equipo y que fue un accidente en la ida. Y en el segundo partido salieron como locos". Habla Javier Irureta, el que fuera el entrenador del Deportivo, protagonista de una de las mayores gestas en la competición continental. "Tuvimos suerte de hacer los goles pronto y de no encajar", añade Irureta.

Entonces estaba vigente la norma del valor doble de los goles en caso de empate y lejos de casa. Una norma que permitía al Depor pasar con un 3-0, pero el equipo gallego decidió asegurar el pase con el cuarto gol, obra de Fran. Esa regla fue instaurada por la UEFA en 1965 y ha sido fruto de acalorados debates durante los últimos años hasta que fue retirarla hace tres temporadas.

"El impacto de la regla va ahora en contra de su propósito original, ya que ahora disuade a los equipos locales, especialmente en los partidos de ida, de atacar, porque temen encajar un gol que daría a sus rivales una ventaja crucial para el partido de vuelta", explicaba el presidente del máximo organismo del fútbol europeo, Alexander Ceferin, para justificar la retirada.

Resultado final del Borussia - Atlético.

Resultado final del Borussia - Atlético.Martin MeissnerAP

La UEFA venía observando que las estadísticas desde mediados de la década de los 70 hasta la época actual mostraban una reducción de victorias en casa (se pasó del 61% al 47%) y de un aumento a domicilio (del 19% al 30%). También se alteró la media de goles por partido marcados en campo propio (del 2,02 se pasó al 1,58) y en ajeno (del 0,95 al 1,15).

"Ahora, cada partido empieza de cero, se especula menos con el resultado», opina Antonio Núñez, campeón de la Champions con el Liverpool en la temporada 2004/05. El ex futbolista cree que aquella regla «condicionaba bastante» y que se tendía más a "guardar lo que tenías".

A su juicio, "el fútbol es más justo", como también expresó el propio Ceferin respecto a la desventaja que suponía recibir un gol en la prórroga y verse obligado a marcar dos. "A veces la eliminatoria se rompía y ya sabías que la prórroga era imposible, por lo que eso resta toda la emoción", explica el madrileño.

Retirada y cambio

Se ha tardado casi tres años, ya que la norma se retiró en la 2021/22, en apreciar los primeros resultados de este cambio, ya que aquel año se hicieron 23 goles y el pasado, 20. Con estos 32 se establece la mejor marca histórica, dejando los 30 de la 2003/04 en segundo puesto y en el tercero, empatados, los cursos 1999/2000 y la 2008/09, con 28. "El 3-3 del Bernabéu era un marcador malo, pero es difícil elegir el estilo de juego para obtener el resultado que tú quieres", apunta Irureta.

Es cierto que un buen año de laboratorio fue la Champions de la pandemia. Aquella que tuvo su fase final en Lisboa en el 2020 y se jugaba a partido único. Se marcaron 20 goles en cuatro partidos, con una media de cinco por encuentro. En actual campaña han sido cuatro. Esos cuatro tantos por encuentro en la fase de cuartos sólo se habían superado en cinco ocasiones, todas en el antiguo formato de Copa de Europa y siempre antes del valor doble de los goles en campo contrario.

Podemos hablar de un fútbol más ofensivo. En los ocho equipos que llegaron a esta fase estaban los tres mejores jugadores del mundo y técnico con estilo ofensivo. Pero ese cambio de normativa, sin duda, influye y mejora la competición.

El Rayo Majadahonda, que sufrió el racismo contra Sarr, cantera de la Champions: Llorente, Rodri y Lucas Hernández

El Rayo Majadahonda, que sufrió el racismo contra Sarr, cantera de la Champions: Llorente, Rodri y Lucas Hernández

Actualizado Jueves, 18 abril 2024 - 22:12

La victoria del Real Madrid por penaltis ante el City el fue el broche de oro para cerrar los cuartos de final de la Champions. Entre los ocho equipos que se jugaban el pase a semifinales, había tres futbolistas españoles que pasaron por las categorías inferiores de un humilde equipo situado al norte de Madrid: Rodri (Manchester City), Lucas Hernández (PSG) y Marcos Llorente (Atlético).

A pocos metros del Cerro del Espino, donde está la ciudad deportiva del Atlético de Madrid, se encuentra el centro de entrenamiento del Rayo Majadahonda. Un equipo que milita en Primera RFEF y que puede presumir de ser la cuna de varios futbolistas que tienen el honor de tener un Mundial en su palmarés, como el central Lucas Hernández y el portero Pepe Reina.

Las instalaciones son pequeñas. Todo el mundo se conoce. Cada persona que entra saluda a los que disfrutan viendo el entrenamiento y a todo aquel que pasa por allí. En el césped, Armando de la Morena, entrenador del primer equipo, da indicaciones a sus jugadores mientras el portero Cheikh Sarr, que saltó a las portadas de los periódicos hace unas semanas por el episodio racista con un aficionado del Sestao River, realiza ejercicios físicos con un preparador y otro compañero. La cafetería es el lugar perfecto de reunión. Pegada al terreno de juego y con una pequeña terraza es el sitio ideal para que jugadores y padres esperen a que acabe la sesión de los chavales.

"Enseñamos valores"

Adrián Costa es el director de la Escuela desde el pasado mes de julio y bajo su coordinación, la cantera del Majadahonda continúa con la misión de formar a jugadores que sueñan con alcanzar el fútbol profesional: «Preparamos a personas además de futbolistas. Les enseñamos valores de vida que no tienen que ver con el deporte. Nuestro objetivo es que disfruten y que aprendan jugando al fútbol», afirma sobre su filosofía de cantera.

La Escuela del Rayo Majadahonda tiene un gran equipo de captación y un departamento de psicología para un total de 60 equipos entre todas las categorías. Todos ellos con un cuerpo técnico de mínimo tres personas. Las cuotas para los futbolistas nuevos que quieran inscribirse, que jueguen en un equipo federado, empadronados en la ciudad y hasta la categoría cadete estarían, según la última información publicada en 2020, en torno a 700 euros anuales (incluyendo la equipación, la matrícula y el seguro deportivo).

Además, este año ha fundado su cantera femenina, una sección a la que espera dar mucha más visibilidad, oportunidades y recursos la temporada que viene: «Vamos a abarcar todos los niveles para que las chicas tengan toda la progresión posible. Le daremos mucha importancia, van a jugar los partidos de local aquí, con todos los servicios y tendrán un coordinador», explica con una gran motivación.

Costa lleva en el club desde los seis años, cuando coincidió con el jugador que durante más temporadas vistió la camiseta del Majadahonda en las categorías inferiores: Alejandro Arribas, ex jugador de Osasuna, Oviedo y Sevilla, entre otros, que ahora juega en la Segunda División griega. «Arribas era el mejor. Aunque fue progresando con el paso de los años. Trabajaba muy duro y recuerdo su disciplina en los entrenamientos. Llegó un momento que era un cohete», comenta Costa, entre risas. «También he visto jugar a Rodri, ya como entrenador (aunque no le dirigí) y a Munir en juveniles, pero ya me había ido del club y le veía porque seguía manteniendo relación con mucha gente. Era muy bueno. Cuando estuvo Pepe Reina yo era pequeño», añade.

Lucas Hernández y Rodri durante su etapa en Majadahonda

Lucas Hernández y Rodri durante su etapa en MajadahondaC.F. Rayo Majadahonda

Jugadores especiales, como Marcos Llorente, diferentes a los demás, pero que compartían unas cualidades indispensables que terminaron por llevarlos a la élite. «Eran muy disciplinados. Se cuidaban mucho dentro y fuera del campo y trabajaban de forma muy seria. Sobre todo, han tenido una gran pasión por el juego. Eso es lo que les diferencia. En el fútbol se pasa por momentos de todo tipo y es necesario saber sobreponerse», añade el director de la Escuela.

«Ver si alguno puede llegar alto es muy difícil. Sólo en casos muy concretos como esos se puede llegar a prever. Tienen una mayor coordinación, velocidad y un innato entendimiento del juego: miran a la izquierda y a la derecha, regatean hacia ambos lados...», comenta.

A pesar de los años y de la distancia, Costa y otros miembros del club continúan manteniendo el contacto con esas estrellas que tanto prestigio y orgullo les han dado: «Los jugadores formados aquí guardan un buen recuerdo porque somos un grupo muy familiar. Los chicos sienten lazos con quienes les han entrenado».

DANI MARTÍN

Una apuesta por la formación que también se plasma en el primer equipo, donde Dani Martín, portero de 18 años, ha sido titular durante la mayor parte de la liga, pese a ser todavía juvenil, y también con la selección española sub-19. Además, otros cinco futbolistas esperan a que De la Morena les de una oportunidad.

Saber si la Escuela podrá volver a ser la cuna de más campeones del Mundo es algo que sólo el destino y la fortuna podrán determinar, pero lo que sí es seguro es que, en Majadahonda, habrá un pequeño club que seguirá buscando el éxito.

El viaje de Lunin, el gigante "misterioso", el héroe inesperado: "Frío y profesional, vive para entrenar"

El viaje de Lunin, el gigante “misterioso”, el héroe inesperado: “Frío y profesional, vive para entrenar”

Aunque no lo mostrara con gestos ni emociones, en los pasillos del Etihad Stadium de Manchester no había un hombre más feliz que Andriy Lunin (Krasnohrad, Ucrania, 1999). Tampoco uno cuyo destino hubiera cambiado tanto durante estos meses. No se suponía que el ucraniano se convirtiera en héroe de la temporada del Madrid. No lo planeó así el propio club, que cuando Thibaut Courtois se lesionó firmó a Kepa Arrizabalaga. Ni el propio Carlo Ancelotti, que entregó la titularidad al portero español nada más llegar a Valdebebas.

Pero el miércoles, en la cima de la máxima competición continental, Lunin demostró que él también tenía un traje de superhéroe en el bolsillo. Como El Soldado de Invierno, compañero del Capitán América al que mantienen crionizado durante años y que cuando despierta apenas muestra signos de personalidad humana. Alguna broma así, siempre con cariño, recibe el ucraniano en Valdebebas, con la celebración del triunfo ante el City como último ejemplo. Cuando Rüdiger marcó, el alemán comenzó a correr fuera de sí hacia sus compañeros. Y a unos metros, Lunin caminaba tranquilo hacia ellos. Ni un salto, ni un puño en alto, casi ni un grito. «Todos me conocen, saben que soy un hombre tranquilo, pero os puedo garantizar que soy el hombre más feliz del mundo ahora mismo», admitía en la zona mixta del estadio.

Como El Soldado de Invierno, Lunin ha estado durante años petrificado a la sombra de Courtois, intercalando cesiones poco fructíferas con largos meses en el banquillo. Primero Leganés, luego Valladolid, más tarde Oviedo... Equipos en los que sólo sumó 29 partidos en tres temporadas. Después de la pandemia, el conjunto blanco decidió que la mejor opción era continuar con su progresión en Valdebebas, acompañando a Courtois en los entrenamientos y recibiendo oportunidades en la Copa del Rey y en los momentos ligueros en los que el belga no pudiera participar: Un partido en la 20-21, 4 en la 21-22, 12 en la 22-23 y 19 en este curso, donde le ha ganado a Kepa una batalla en la que partía en desventaja.

Sus formas cuando Ancelotti eligió a Kepa

Disputó los dos primeros partidos de la Liga, justo después de la lesión de su compañero, pero cuando llegó Kepa pasó 13 seguidos en el banquillo. Casi tres meses, entre agosto y noviembre, en los que no levantó la voz. Otro en su situación podría haber reclamado un trato diferente, podría haber recordado que quien ha estado años esperando la oportunidad era él y no otro, pero Lunin, siempre «frío, tímido y profesional», como destacan en el club, mantuvo las formas, el trabajo diario y el respeto por Kepa y sus técnicos.

La lesión del español le volvió a dar una oportunidad y no la dejó escapar. Tras unas semanas de baile en la portería, Ancelotti confirmó que el ucraniano era su portero titular. Una confianza que en el Etihad encontró su recompensa.

Los datos de Manchester

El asedio del City sobre la portería madridista fue constante. Recibió 34 disparos, 11 de ellos a puerta, superando los 16 y 8 del 4-0 del año pasado o los 9 y 6 que le lanzaron a Courtois en la final de la Champions contra el Liverpool, dos de las últimas agonías vividas por el Madrid en Europa. Lunin lo detuvo todo salvo el empate de De Bruyne, imparable tras el error de un Rüdiger que luego también fue héroe.

En el vestuario, el ucraniano asume el triunfo, pero no quiere medallas. «No soy un héroe», repetía en el Etihad. Una palabra que para él tiene otro significado desde la invasión rusa en Ucrania. Héroes son otros. La guerra le ha influido porque tiene a su familia allí, pero no ha querido perderse entrenamientos ni partidos por ella a pesar de que el Madrid se lo ofreció en su momento.

El interior de Lunin es «casi un misterio», bromean en la ciudad deportiva, donde los más veteranos también le comparan con Clint Eastwood en alguna película del Oeste. «Es muy serio, vive para entrenar», relatan. Casado y con un hijo pequeño, a sus 25 años se enfrenta a una decisión clave en su carrera: renovar o no con el Madrid.

Tiene contrato hasta 2025 y se ha revalorizado en los últimos meses, multiplicando por cuatro su valor de mercado: de 4 a 16 millones. El Madrid no le quiere perder hasta ver cómo vuelve Courtois, pero el ucraniano querrá minutos después de su buen año. «A final de temporada hablaremos de papeles», contestó contundente El Soldado de Invierno.

Ancelotti y su bloque de mármol

Ancelotti y su bloque de mármol

Actualizado Jueves, 18 abril 2024 - 19:16

Qué forma tan cojonuda de perder, ha dicho Guardiola. Y en esa frase viaja toda una preceptiva literaria que delata a los malos escritores, que son cuantos ignoran que se escribe con los verbos y no con los adjetivos, del mismo modo que se gana metiendo goles y no amontonando saques de esquina. Conste que sé apreciar esta versión madurada de Pep, más preocupado de profesar el debido respeto al rey de Europa que de construir una nación imaginaria;

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Muere a los 17 años la gimnasta María Herranz por una meningitis

Muere a los 17 años la gimnasta María Herranz por una meningitis

Actualizado Jueves, 18 abril 2024 - 12:06

María Herranz, gimnasta de 17 años de Cabanillas del Campo (Guadalajara), ha fallecido en tan solo 24 horas a causa de una meningitis, según ha informado el Ayuntamiento de la localidad.

La atleta formaba parte del equipo de trampolín del club Ruditramp de Cabanillas del Campo y fue internacional con España durante el Mundial de Birmingham en el Reino Unido.

"María nos ha dejado de forma súbita a causa de una terrible meningitis que se la ha llevado en apenas 24 horas, dejando en una inconsolable tristeza a la localidad. El Ayuntamiento de Cabanillas del Campo quiere expresar su más profundo penar y dolor por tan trágica circunstancia, y envía sus más sentidas condolencias a todos los familiares y amigos de María, en especial a sus padres, Raquel y Alfonso, a su hermano pequeño, y a sus abuelos, tíos y primos, muchos de ellos vecinos del municipio", ha expresado el consistorio en un comunicado.

"También hacemos extensivo el pésame a sus compañeros y compañeras de estudios, tanto de Guadalajara como los anteriores, del colegio San Blas de Cabanillas, y a toda la familia del Club Ruditramp", finaliza el Ayuntamiento en su texto.

Nepo lidera el Candidatos a falta de tres partidas después de otro drama inexplicable

Nepo lidera el Candidatos a falta de tres partidas después de otro drama inexplicable

Imagine el lector un Manchester-Real Madrid de cinco horas y media. Es lo que ocurrió este miércoles en Toronto, un drama entre dos jugadores formidables con el que el ruso Ian Nepomniachtchi alcanzó el primer puesto de la clasificación del torneo de Candidatos. El ajedrez es el mayor espectáculo del mundo. La mayor diferencia con el fútbol, aunque les parezca increíble a los no iniciados, es que requiere de cierta formación del público.

El fotógrafo Michal Walusza dejó varias estampas que seguiremos admirando dentro de unos años. En una de ellas, Vidit Santosh Gujrathi se levanta, con las manos en la cabeza, sin terminar de creer la tragedia que acaba de coescribir y protagonizar. Nepo, al que hemos visto resoplar varias veces, cierra los ojos en su silla, sin terminarse de creer el milagro. Estuvo contra las cuerdas dos veces y no lo remataron. Luego, Vidit no se conformó con el empate, porque necesitaba ganar, y acabó cayendo. El propio árbitro parece reflexionar sobre si todo ha sido legal, si su papel podría haber sido más activo.

Es otra de las diferencias con otros deportes. Por suerte, en ajedrez un árbitro puede advertir a un jugador si está haciendo demasiado ruido, pero lo normal es que solo intervenga como notario. Los propios grandes maestros escriben las actas, que son sus planillas con las jugadas.

Este miércoles, vimos varios hechos extraordinarios en Toronto, en una jornada que pudo ser aciaga para los rusos, pero que al final favoreció a Nepo, como siempre. El ruso juega su tercer Candidatos y solo conoce dos posiciones: líder o colíder. Es su torneo, cuando el resto del año parecer uno más entre la élite. En la undécima jornada de esta liga a doble vuelta parecía que podría ser superado por fin por Hikaru Nakamura, pero una vez más se salvó, como el Real Madrid en la Liga de Campeones. Más allá de los caprichos del azar, algo hará bien.

Nakamura, pluriempleado

Lo del estadounidense de origen japonés también es insólito. En la víspera de su partida contra Praggnanandhaa, jornada de descanso, Naka jugó y retransmitió los torneos semanales de rápidas de la plataforma Chess.com. Ganó el último, además, un buen augurio y a la vez una aparente irresponsabilidad. En las redes celebró la victoria y comentó medio en broma que volvería a su "torneo de vacaciones", que es el Candidatos.

Por si fuera poco, cada noche el americano graba un vídeo en el que comenta cada una de sus partidas. Es su trabajo de verdad, con el que más dinero gana, y no lo deja ni cuando podría concentrarse en otra empresa temporal, para todos sus rivales la más importante del año y en general de sus vidas.

Michal WaluszaFIDE

Después de su exhibición multitarea, Naka planteó contra Pragg una partida muy inteligente. El indio, de 18 años, demostró talento, recursos y valor, pero el americano demostró que la experiencia no es menos importante. Se anotó la victoria y todos pensaban que acabaría la jornada entre los líderes, dado el empate entre Gukesh con Caruana (demasiado perfectos los dos para que ocurriera otra cosa) y la situación difícil de Nepo contra Vidit.

India, Estados Unidos o Rusia

Al final, el título se lo juegan entre tres potencias muy distintas. Hay millones y millones de aficionados indios que sueñan con la victoria de uno de sus tres representantes. Gukesh, de solo 17 años, tropezó y se repuso, y ha desplegado un juego impecable, increíble para un muchacho de su edad. Está a tiempo de ganar, pero enfrente tiene unos rivales tan buenos como él y con muchas más tablas, no solo ajedrecísticas.

En Estados Unidos y en buena parte del planeta suspiran por una victoria estadounidense. Nakamura es el mayor 'showman' de los tableros y le daría aún más popularidad al ajedrez. Solo por las caras que pone, el juego de las 64 casillas se convertiría en un espectáculo televisivo de primera. Mi hija pequeña lo llama "el misterioso". No hace falta entender demasiado para disfrutar sus actuaciones, que un director estricto trataría de controlar. Este miércoles lo vimos además con su padre adoptivo, quien lo trajo de Japón cuando era un bebé. Era una señal de fortalecimiento familiar, después de que Naka confesara que logró reponerse de una derrota anterior gracias a su mujer, también ajedrecista y de origen iraní.

Si Nakamura vence en Toronto, sería el gran favorito para derrotar a Ding Liren en el Campeonato del Mundo que se celebrará a finales de año. Podríamos tener al primer campeón americano desde hace más de medio siglo, cuando Bobby Fischer protagonizó la mejor película de la historia del ajedrez.

El tercer aspirante y el mejor colocado ahora es Ian Nepomniachtchi. Ha ganado siempre los Candidatos en los que ha participado, aunque luego le fue mal en los Mundiales. Es el único invicto en Canadá, pese a que ha bordeado la derrota varias veces, y parece tener la suerte de los campeones, que también es necesaria en ajedrez. Guardiola decía anoche, ingenuo, que intenta creer que la suerte no existe. Lo que ocurre es que su reparto no es por azar puro, como vemos una y otra vez en el césped y en las 64 casillas.

El cuarto clasificado en Toronto es otro americano, Fabiano Caruana, que salvo un milagro se quedará sin el premio final. De los cuatro primeros es el que menos alma ha puesto en sus partidas. Muy cerebral y sin duda el más completo después de Carlsen, necesita entregarse más en estas citas, dejarse la piel y no solo las neuronas.

Candidatos femenino

En el torneo femenino, el nivel es inferior y los vuelcos en las partidas aún más sorprendentes, pero los astros han querido que la emoción se diluya antes. El título es cosa de las dos ajedrecistas chinas y la ganadora se enfrentará a la campeona del mundo, también china, Ju Wenjun. Poca tensión internacional. La dictadura del gigante asiático en el ajedrez femenino permite pocas alegrías y convierte este torneo en un suceso menor al lado del absoluto. La FIDE programó ambas competiciones a la vez para dar realce al Candidatos femenino, pero el efecto parece contraproducente. El eclipse se ha visto claro en Canadá.

Después de 11 partidas de las 14 programadas, Tan Zhongyi es líder después de salvar también varias pelotas de partido. La sigue a medio punto Lei Tingjie, que lleva una racha extraordinaria. Gracias a eso ha conseguido mantenerse en la estela de su compatriota. En tres partidas necesita recortar medio punto para llegar a los desempates en partidas rápidas. La situación es complicada, pero si mantiene su inercia ganadora todavía es más que posible.

La decepción en Toronto han sido las rusas, Aleksandra Goryachkina y Kateryna Lagno, que habrían necesitado que Nepo les repartiera un poco de suerte o les diera una lección de supervivencia. Seguramente son cosas que no se heredan ni se transmiten tan fácilmente.

En las entrevistas posteriores a las partidas, supimos también que Alireza Firouzja no piensa en la retirada. Son cosas que se dicen en caliente, explicó, que él mismo ha repetido «mil veces». Piensa seguir jugando y, algún día, demostrar por qué Carlsen lo eligió como heredero, un papel que tiene pendiente interpretar.

Paula Badosa sufre una nueva lesión frente a Sabalenka y se retira de Stuttgart

Paula Badosa sufre una nueva lesión frente a Sabalenka y se retira de Stuttgart

Actualizado Jueves, 18 abril 2024 - 09:53

La tenista española Paula Badosa se despidió lesionada en su pierna izquierda del torneo de Stuttgart en el ecuador del tercer set frente a la rusa Aryna Sabalenka, segunda en el escalafón de la WTA.

Badosa, que ya había pedido asistencia médica en el tramo final del segundo set, que ganó para igualar el encuentro, no pudo continuar después de dos horas y veinte minutos de partido. En el momento de la retirada, el choque estaba igualado. Sabalenka ganó el primer set por 7-6(4), Badosa el segundo por 6-4 y el tercero estaba equiparado a tres juegos.

La española nacida en Nueva York, que había vencido en primera ronda a la también rusa Diana Shnaider, pretendía su segundo triunfo seguido desde el Open de Australia y era su segundo partido sobre tierra batida en la temporada.

Badosa, que perdió el primer set en el desempate, mejoró en el segundo aunque empezó a notar molestias en la pierna y espalda y solicitó atención médica en el noveno juego, justo antes de sacar para cerrar la manga.

La española pudo seguir y apuntarse el parcial y encarrilar el tercero. Se puso 3-1 en el set definitivo pero a partir de ahí se frenó. Tras el sexto juego, optó por no forzar y retirarse.

Era el sexto enfrentamiento de Badosa con la número dos del mundo. Sabalenka había ganado los tres últimos. Dos precisamente en este torneo alemán y el más reciente, semanas atrás, en el Masters 1000 de Miami.

Sabalenka se sitúa en cuartos de final de un torneo en el que ha sido finalista tres veces aunque nunca lo ha podido ganar.

La intrahistoria de los penaltis del City - Madrid: el 'papelito' de Davide, Valverde iba a lanzar el 5º, el "riesgo" de Lunin...

La intrahistoria de los penaltis del City – Madrid: el ‘papelito’ de Davide, Valverde iba a lanzar el 5º, el “riesgo” de Lunin…

En el corrillo previo al inicio de la tanda de penaltis, Davide Ancelotti charlaba con su padre Carlo. En su mano, un papel con varios nombres: Lucas, Modric, Bellingham, Nacho, Valverde... El segundo entrenador del Real Madrid, e hijo de Carletto, había ido escribiendo los lanzadores de las penas máximas durante los últimos cinco minutos del partido. De repente, Fede admitió estar "muerto" físicamente y fue Rüdiger el elegido para tirar el quinto y definitivo. El que puso al conjunto blanco en otras semifinales de Champions League, las 12º en las últimas 14 temporadas. Un sinsentido.

"Cuando quedaban cuatro o cinco minutos empecé a pensar. Jude es lanzador. Luka es lanzador. Lucas es muy buen lanzador... Nacho tenía experiencia y personalidad y en los entrenamientos habíamos visto que iba decidido a un lado... Y Antonio es un jugador con huevos", describía Davide a EL MUNDO en la zona mixta del Etihad Stadium. "Federico iba a ser el quinto, pero ha dicho que estaba muy cansado, y estaba muerto la verdad, así que hemos decidido que lanzara Rüdiger. La decisión de los lanzadores es del cuerpo técnico".

En ese corrillo, Carlo Ancelotti iba uno por uno hablando con los lanzadores. "A mí me ha venido el míster, me ha dicho que tiraba y yo le he dicho 'claro'. Supongo que a los demás les ha dicho lo mismo", explicaba, riéndose, Lucas Vázquez, autor de uno de los goles, como en la tanda de penaltis de la Champions ganada al Atlético.

Los partidos que se deciden en penaltis siempre se definen como una lotería en la que el portero que más lanzamientos detiene termina siendo un héroe, pero Andriy Lunin no quiso saber nada de los dos términos. "No soy un héroe", se apresuró a decir al salir de los vestuarios, donde resumió el trabajo previo que había realizado para prepararse para la tanda. Siempre con Llopis, entrenador de porteros, como gran consejero.

"No soy un héroe. El héroe y el hombre del partido es el equipo", respondió el ucraniano, que comenzó la temporada como suplente de Kepa tras la lesión de Courtois y ha terminado siendo titular y estrella del cuadro madridista. "Preparamos los penaltis con el entrenador de porteros y teníamos tres jugadores con los que teníamos dudas de si me podía quedar en el medio o no. Al final elegimos a uno para quedarme en el medio, nos arriesgamos, y menos mal que ha salido bien", reflexionó.

Más allá del fútbol, han sido meses complicados para Lunin, cuya familia sigue en Ucrania, pendientes cada día de la guerra: "No es fácil, porque es una situación muy difícil para mi país, para mi familia... No es fácil entrenar día a día porque vas al entrenamiento y te llegan noticias, las peores noticias... Y tú tienes que estar concentrado en el fútbol mientras intentas ayudar a la gente. No es fácil, pero agradezco a todos los que me ayudan a mí e intentan ayudar a la gente".

Cuando Rüdiger marcó el gol, la imagen de Lunin lo dijo todo. El ucraniano apenas levantó los brazos mientras el alemán, fuera de sí, corría hacia sus compañeros. "Soy un hombre tranquilo, pero os puedo asegurar que soy el hombre más feliz del mundo ahora mismo". Modric fue el primero en llegar hasta él y a raíz del croata todos se fueron acercaron para abrazarle.

Mientras, Rüdiger dejaba a sus compañeros y se hacía una carrera de 80 metros en solitario hacia el sector de la grada donde estaba la afición del Madrid. El éxtasis. "Los jugadores me decían que iban a ganar, Lunin decía que iba a parar... Al final ha salido bien. Hemos tirado muy bien los penaltis y me ha sorprendido mucho Rüdiger. Esta temporada no habíamos tirado bien los penaltis, pero lo hemos hecho bien", comentó Ancelotti en zona mixta.

"La única manera de ganar"

Sobre el planteamiento, el italiano admitió que "era la única manera que teníamos de ganar aquí". "Hemos empezado bien, nos hemos adelantado en el marcador y después hemos empezado a sufrir, a luchar, a sacrificarnos... Hemos bajado demasiado el bloque, el City ha tenido más control, aunque siempre tiene más control. Yo pienso que hemos defendido muy muy bien. Todo el mundo nos daba por muertos, pero nadie puede hacerlo, el Madrid nunca muere", declaró.

"Físicamente la cabeza te mata, no estamos acostumbrados. Pero somos un equipo que trabaja, que puede sacar ese orgullo. Mira Jude, peleó en cada jugada y tuvo el coraje de lanzar el penalti", resumió Valverde.

Guardiola: "Qué manera tan cojonuda de perder"

Guardiola: “Qué manera tan cojonuda de perder”

A Pep Guardiola sólo le quedó felicitar al Real Madrid por su heroico desempeño en el Stadium of Manchester. "Claro que le doy mérito porque defendieron muy bien", subrayó el técnico del City, que eludió cualquier apelación a la justicia. "Hemos jugado de forma excepcional, pero no pudimos marcar. El fútbol es de goles y ellos lo hicieron un poco mejor en los penaltis", reiteró tras el tremendo esfuerzo de sus futbolistas.

Pese al dolor por la eliminación, Guardiola dejó una de esas frases que sus seguidores podrían esculpir en bronce. "Qué manera tan cojonuda de perder", exclamó. La apelación a su maestro Johan Cruyff, que decía no creer en la suerte, sólo representó el inicio del alegato. "Si la gente se lo ha pasado bien, yo encantado". De nada sirvieron los 33 disparos del City , 12 de ellos a portería y otros 12 bloqueados por la defensa. Una cifra cuatro veces superior a la de los blancos, cuya ofensiva se limitaría a un sólo saque de esquina, por 18 de los locales.

"Hemos jugado muy bien, pero no hemos podido cerrarlo. Sólo puedo pedir esto a mis jugadores. Claro que les doy mérito, porque han sido capaces de aguantar. Hoy nos ha faltado el último disparo, el último detalle. No queda más que aceptarlo", concluyó el ex preparador del Bayern. Por su cabeza parecía revolotear aún el brillante fútbol de su equipo, que amasó el 67% de la posesión, con un 92% de acierto en el pase. Y esa decisión táctica que había dejado al Madrid aún más contra las cuerdas.

Doku, ante Carvajal

Desde antes del descanso arrastraba una tarjeta amarilla, por una infracción sobre Jack Grealish. Ya tenía mérito aguantar al 10 inglés, pero el asunto para Dani Carvajal se complicó aún más en el minuto 72, cuando Guardiola dio paso a Jérémy Doku. Era un momento crítico para el City, frustrado por tanto asedio sin fruto. El extremo, de 21 años, debía añadir esa pizca de fantasía. Desde su primera finta, la hinchada skyblue lo vio claro: el pase a semifinales pasaba por la bota derecha de Doku.

Hay algo insondable en la mirada del belga, uno de esos regateadores de los que se puede esperar cualquier cosa. Como de Ousmane Dembélé, con quien comparte club de procedencia: el Stade de Rennes. En sus 45 minutos, participó en 55 jugadas y sólo erró un pase (26/27), con 10 pérdidas, pero con un tremendo desequilibro por su zona. Sólo el coraje de Carvajal, una bestia competitiva, permitió al Madrid sostenerse en pie. Hasta que la musculatura del lateral estalló en el minuto 110. Contener a Doku representó la última frontera para el Madrid, sujetado bajo su larguero durante toda la noche.

Nada hubiese sido posible sin Lunin, que ya venía avisando antes de sus dos paradas en la tanda decisiva. El ucraniano, autor de ocho intervenciones y siete despejes, se impuso en casi todos los duelos aéreos de la noche. Sobre el mismo césped donde Thibaut Courtois cayó masacrado hace poco más de un año. Uno de esos escenarios que definen toda una carrera. Fue la noche de Lunin, como también la de un City que llevó el partido a unos niveles inasumibles para cualquier rival que no sea el Madrid.

Carvajal, ante Doku, el miércoles en Manchester.

Carvajal, ante Doku, el miércoles en Manchester.EFE

Porque con esa extenuante presión, ambiciosa y sincronizada, el equipo de Guardiola no sólo impedía cualquier amago de contragolpe, sino que recuperaba en posiciones de privilegio. De las intenciones había avisado, en el el sorteo Kyle Walker, quien eligió la primera posesión, en lugar de la habitual parcela de ataque en su guarida, donde el City encadenaba 41 partidos sin derrota. Un acontecimiento tan anómalo como los saques de fondo resueltos con balones en largo de Fede Valverde y Nacho. Casi sin aliento para sacudirse lo que se les venía encima, los hombres de Carlo Ancelotti sí resolvieron su primer acercamiento ante Ederson.

24 disparos en el área

La regularidad de Rodrygo en la Champions se entiende mejor a tenor de los cinco goles y las dos asistencias con las que ha saldado sus tres últimas participaciones. Un par de años después de su milagrosa aparición en semifinales, el brasileño volvió a aparecer puntual ante el City, su víctima favorita (cuatro goles en siete partidos).

La efectividad del 11 contrastó con la inoperancia rematadora de Erling Haaland, que volvió a cerrar una noche aciaga ante el 14 veces campeón de Europa. Antes del pitido inicial, Luis Figo había entregado al noruego el premio al máximo goleador de la pasada Champions, pero su infortunio volvió a concretarse con un cabezazo al larguero. A diferencia de hace ocho días en el Bernabéu, cuando resolvió con tres disparos lejanos, el City chutó 24 veces en 120 minutos desde dentro del área. Salvo con Kevin de Bruyne, al grupo de Guardiola le faltó esta vez la puntería. Y eso se paga muy caro en la Champions.