Los planes de Nadal: “muy difícil” jugar Wimbledon, algún torneo por Europa y los Juegos Olímpicos como posible final

Actualizado Martes, 28 mayo 2024 - 01:37

Rafa Nadal podría acabar, a principios de julio, jugando en Hamburgo, Gstaad o Bastad, o la semana siguiente, en Umag o Kitzbuhel. Construir un calendario con rivales de nivel ahora mismo es complicado, pero después de su derrota este lunes ante Alexander Zverev, el ganador de 22 Grand Slam lo tiene claro. «Quiero jugar los Juegos Olímpicos aquí y después ya veré si sigo», aseguró y así contestó a la pregunta: ¿Y ahora qué?

Una percepción ambicio

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Así fue el (pen)último día de Nadal en París: las fotos con la abuela Bel, una ducha exprés y el respeto de Zverev

Así fue el (pen)último día de Nadal en París: las fotos con la abuela Bel, una ducha exprés y el respeto de Zverev

Unos 15 minutos después de que Rafa Nadal abandonara la Philippe Chatrier, cuando los aficionados ya desfilaban y abarrotaban el village de Roland Garros, toda la familia del 14 veces campeón seguía en las gradas de la pista central haciéndose fotos, guardando el momento en sus teléfonos. Estaban los habituales, la mujer del tenista, Mery Perelló, su graciosísimo hijo, Rafa, sus padres, Sebastián y Ana María, o su hermana, Maribel, pero también estaban todos sus tíos, incluidos el ex futbolista Miguel Ángel, o su abuela materna, Bel, de 93 años.

La 'àvia', muy unida a Nadal, había acudido de su mano a algunos actos en Mallorca, pero nunca antes se le había visto en un partido, ni tan siquiera décadas atrás, en los inicios del tenista. Tanta era la importancia del día. Tanta fue la emoción vivida. Llegados de Mallorca el mismo día por la mañana -cosas de la huelga de controladores aéreos franceses-, todos acabaron retratándose con los ojos rojos por culpa de las lágrimas, orgullosos, emocionados. ¿Todos? «Nadal press conference now».

El mensaje de la Federación Internacional de Tenis (ITF) llegaba de repente a los periodistas que todavía cerraban sus crónicas en la tribuna de prensa. Mientras los suyos seguían con los sentimientos a flor de piel, Nadal pasaba rápido por la ducha, se cambiaba y llegaba a la sala de prensa antes de dirigirse a su hotel, el Intercontinental de la Plaza de la Ópera. Después de caer ante Alexander Zverev por 6-3, 7-6 (5) y 6-3 en primera ronda de Roland Garros, el español mostraba una actitud muy distinta a la que tuvo tras sus eliminaciones en Barcelona, Madrid o Roma. Entonces, sensible y sentido, hablaba de emociones, de la vida, de lo que vendrá. Este lunes, en cambio, Nadal estaba en «modo competición», como él mismo admitía, con la mente puesta al 100% en el tenis.

"Me gusta el tenis"

«Cuando estás en competición vives el día a día, no puedes pararte a pensar. Cuando pasé el tiempo valoraré un poco más lo que ha pasado aquí», comentaba y se reconocía, más que nada, «decepcionado por perder». «He ofrecido un buen nivel de tenis, me he sentido bien, estoy feliz por eso. Si es la última vez estaré en paz conmigo mismo», añadió.

Nadal, este lunes en rueda de prensa.

Nadal, este lunes en rueda de prensa.YOAN VALATEFE

Llegados a este punto, ¿Qué es lo que te empuja a seguir?
En el futuro quiero saber que hice todo lo que estaba en mi mano. Haberlo dado todo es lo que siempre me ha hecho sentir mejor cuando estoy en casa, más incluso que los títulos. No quiero que pase un año, encontrarme bien físicamente y empezar a pensar: '¿Por qué no intenté seguir?'. Estoy aquí, lo estoy intentando y lo intentaré hasta que esté motivado. Me gusta el tenis, me gusta la competición y estoy disfrutando de esta época, viajando a los torneos con mi familia.

En los días previos a su estreno, Nadal ya había rechazado un homenaje oficial de Roland Garros y por eso, al acabar el mismo, sólo hubo una rareza: la directora del torneo, Amelie Mauresmo, bajó a la pista en persona y le pidió unas palabras. El español aceptó el requirimiento, habló unos minutos, agradeció su cercanía al público, se llevó una ovación atronadora y ya encaró los vestuarios. «Soy feliz sintiendo tanto amor en un sitio que he querido tanto», comentó.

El respeto de Zverev

En los últimos años, la afición parisina ya había cambiado su actitud hacia Nadal, no había ni rastro de los abucheos que tuvo que escuchar en sus primeras victorias, pero nada parecido a lo vivido estos últimos días. En los entrenamientos previos a su duelo ante Zverev se desató una especie de locura. La organización decidió colocar una de sus sesiones en la Suzanne Lenglen, la segunda pista, con capacidad para 6.000 personas, y se llenó, pero además cualquier movimiento suyo fue seguido de cerca por centenares de fans. Este lunes, por la mañana, de hecho, en su calentamiento en la pista 4, generó una cola de más de 150 metros para intentar acceder a las gradas. Muy pocos lo consiguieron.

Rafa Nadal en los Roland Garros 2024

Luego, durante el partido, escuchó algún «¡Allez, Rafa!» y muchos, muchísimos «¡Vamos, Rafa!» con marcado acento francés. Con Novak Djokovic, Carlos Alcaraz o Iga Swiatek entre los espectadores, Nadal negó cualquier ejercicio de melancolía con un juego intenso, tan intenso que durante muchos minutos fue Nadal. Si delante hubiera habido cualquier otro rival, incluso más de un Top 10 del ranking ATP, hubiera sufrido más para derrotarle, si lo lograba.

Más allá de un arranque nervioso y de una conclusión fatigada, el español ofreció un segundo set de altura. Zverev, que en cada intercambio le cedía primero el paso a Nadal en señal de respeto, pudo haberse enredado ahí. Algún rastro de inseguridad por su parte habría abierto la puerta al español y su instinto competitivo, pero negó toda opción. «No tengo mucho que hablar. Hoy no soy el protagonista, el protagonista es Rafa», dijo el alemán tras el partido en la habitual entrevista al ganador para echarse a un lado y dejar que ocurriera todo: un público entregado, una familia emocionada y un Nadal disgustado. Todos querían llorar cuando él sólo quería ganar.

El esperpento de la portería derribada en el primer Madrid-Dortmund: un camión milagroso, un alunizaje y una meta con ''suerte''

El esperpento de la portería derribada en el primer Madrid-Dortmund: un camión milagroso, un alunizaje y una meta con ”suerte”

''Estábamos formados, escuchando el himno de la Champions cuando de pronto se escucha un boom tremendo, con una portería caída. Aquello fue una escena chistosa''. Fernando Sanz rememora, 26 años después, es mayor esperpento en el estadio Santiago Bernabéu que marcó para siempre la primera vez que se enfrentaron Real Madrid y Borussia Dortmund, en la ida de la semifinal de la Champions. Fue el 1 de abril de 1998, cuando los ultras del Fondo Sur se

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De la semifinal ante Federer en 2005 al arrollador triunfo contra Ruud para su 14º título: diez momentos de Nadal en su tierra infinita

De la semifinal ante Federer en 2005 al arrollador triunfo contra Ruud para su 14º título: diez momentos de Nadal en su tierra infinita

A la hora de recapitular, no resulta fácil escoger los instantes señeros del largo y triunfal paso de Rafael Nadal por Roland Garros, pues han sido 116 partidos los que ha protagonizado en la que será siempre su tierra infinita. Hasta este lunes, hasta esta digna derrota frente a Alexander Zverev, sólo Novak Djokovic, en dos ocasiones, y Robin Soderling habían sido capaces de vencerle. Ahí van algunos de sus encuentros más significativos en sus 19 presencias en el torneo.

3/6/2005. Roger Federer

Llegaba avalado por un formidable curso sobre arcilla. Campeón en Montecarlo, en el Conde de Godó y en Roma, tenía ante sí a Federer, número 1 del mundo, en los albores de la que iba a ser una de las rivalidades más hermosas del deporte. El partido se prologó en Roland Garros como si se tratase de la lucha directa por el título, con el olfato promocional de confrontar a dos personalidades distintas y complementarias, dotadas de un enorme glamour. En el día de su 19º cumpleaños, Nadal venció al suizo por 6-3, 4-6, 6-4 y 6-3, antes de imponerse dos días más tarde a Mariano Puerta, para ganar el primero de sus 14 títulos.

31/5/2009. Robin Soderling

Fue su primera derrota en el torneo. Se despidió en octavos de final. Robin Soderling le superó por 6-2, 7-6 (2), 4-6 y 7-6 (2). Condicionado por una lesión crónica en el tendón rotulianode la rodilla izquierda, no podría defender el título conquistado un año antes en Wimbledon.

24/5/2011. John Isner

Ya pentacampeón, recuperado plenamente el pulso tras el accidente ante Soderling, Nadal hubo de salvar una primera ronda de alto riesgo. Ahí estaba John Isner, dispuesto a hacer valer sus 2,08 metros, para amenazar con la voladura de todos los barruntos en uno de los encuentros más delicados que el español ha encarado en su torneo. Necesitó cuatro horas y un minuto para acabar imponiéndose por 6-4, 6-7 (2), 6-7 (2), 6-2 y 6-4 y poner rumbo al sexto título.

7/6/2013. Novak Djokovic

Superado en cuatro sets por Nadal en la final de 2012, Djokovic envidó de nuevo en las semifinales de la siguiente edición. Ese partido se recordará, entre otras muchas razones, por el punto en el que el serbio tocó la red tras conectar una sencilla volea antes de que la pelota diera el segundo bote. Lo perdió, tal como dicta el reglamento. Mandaba 4-3 y saque en el quinto. Estaban 40-40. Nadal, presto a la reclamación en cuanto observó el desenlace de la jugada, venció por 6-4, 3-6, 6-1, 6-7 (3) y 9-7, después de cuatro horas y 37 minutos.

3/5/2015. Novak Djokovic

El annus horribilis. En un momento crítico, que le hizo meditar incluso con la posibilidad de su retirada, Nadal varó en cuartos de final ante el serbio: 5-7, 3-6 y 1-6. Era la consecuencia lógica de un tránsito decepcionante en la gira previa sobre arcilla, una inquietante secuencia a la que sabría poner remedio.

11/6/2017. Stan Wawrinka

A la derrota ante Djokovic le siguió el año siguiente una lesión que le impediría disputar la tercera ronda ante Marcel Granollers. Es por ello que el título de 2017, 6-2, 6-3, 6-1 a Wawrinka, en una edición en la que no concedió un solo parcial, posee un extraordinario valor.

Nadal abandona la Philippe Chatrier, este lunes.

Nadal abandona la Philippe Chatrier, este lunes.Jean-Francois BadiasAP

9/6/2019. Dominic Thiem

La segunda de las finales ante Dominic Thiem, quien se había vislumbrado como su heredero, supuso la cerfificación de que a Nadal aún le quedaban algunas vidas en París. El español venció por 6-3, 5-7, 6-1 y 6-1. Thiem se llevó un set, a diferencia del año anterior, pero su revés a una mano volvió a sangrar demasiado ante el drive de plomo del zurdo.

11/10/2020. Novak Djokovic

Fue el Roland Garros de la pandemia. Mes de octubre. Frío casi invernal en París. El cambio a pelotas Wilson tras una década con Babolat generó beligerantes protestas del español: «Las bolas son una piedra, peligrosas para la salud», llegó a decir, incómodo desde el primer día por las circunstancias excepcionales en las que se desarrolló el torneo. Otra vez sin entregar un solo set en toda la competición, asestó a Djokovic una de las derrotas más crueles en su cara a cara: 6-0, 6-2 y 7-5.

29/5/2022. Felix Auger-Aliassime

Sólo tres hombres, Djokovic, Isner y el canadiense, pudieron llevarle a los cinco sets en Roland Garros. A Auger-Aliassime no le bastó con completar uno de los mejores partidos de su vida en aquellos octavos. Nadal ganó 6-3, 3-6, 2-6, 3-6 y 6-3.

5/6/2022. Casper Ruud

El noruego, puro ADN de tierra, bola pesada, tenista loado por los técnicos, algo aburrido para el público de a pie, había tomado el relevo de Thiem, con la nominación para hacerse grande en Roland Garros. Nadal le avasalló, 6-3, 6-3 y 6-0, para conquistar su decimocuarto título, el último de una cadena irrepetible.

Muere a los 71 años Bill Walton, leyenda del baloncesto estadounidense

Muere a los 71 años Bill Walton, leyenda del baloncesto estadounidense

Actualizado Lunes, 27 mayo 2024 - 20:18

El pívot Bill Walton, ganador de dos anillos de la NBA y miembro del Salón de la Fama, falleció este lunes a los 71 años a causa de un cáncer, informó la NBA.

"Bill Walton era realmente único. Como miembro del Salón de la Fama, redefinió la posición de pívot", describió el comisionado de la NBA, Adam Silver, en un comunicado. "Como querido miembro de la familia de la NBA durante 50 años, Bill será profundamente extrañado por todos aquellos que llegaron a conocerle y a quererle".

Elegido en el primer puesto del draft de 1974, Walton conquistó un anillo de campeón con los Portland Trail Blazers (1977) en unas finales de las que fue nombrado MVP (Jugador Más Valioso).

El pívot, de 2,11m de altura, fue un año después elegido MVP de la temporada de la NBA y en 1986 alcanzó otro campeonato en un rol más secundario con los Boston Celtics.

Walton, que ingresó en el Salón de la Fama en 1993, era más grande que la vida, dentro y fuera de la cancha. Tras jugar 10 temporadas en la NBA (Portland Trail Blazers, San Diego Clippers, Los Angeles Clippers y Boston Celtics), Walton se retiró de las pistas con promedios de 13,3 puntos, 10,5 rebotes, 3,4 asistencias y 2,2 tapones. Sus cifras no batieron ningún récord pero su impacto en el juego fue muy importante.

Todo ello, tras una carrera universitaria en la que fue dos veces campeón en UCLA y tres veces jugador nacional del año. Su partido más famoso fue el del título de la NCAA de 1973, UCLA contra Memphis, en el que encestó un increíble 21 de 22 en tiros de campo y llevó a los Bruins a otro campeonato nacional.

"Uno de mis jugadores dijo: 'Vamos a intentar otra cosa' ", contó su entrenador de entonces, John Wooden, a The Associated Press en 2008 para una retrospectiva con motivo del 35º aniversario de aquel partido. La respuesta de Wooden durante ese tiempo muerto: "¿Por qué? Si no está roto, no lo arregles". Siguieron dándole el balón a Walton, y él siguió cumpliendo en una actuación para el recuerdo.

"Es muy difícil expresar con palabras lo que ha significado para el programa de UCLA, así como su tremendo impacto en el baloncesto universitario", ha dicho el entrenador de UCLA Mick Cronin este lunes. "Más allá de sus notables logros como jugador, es su energía implacable, su entusiasmo por el juego y su franqueza inquebrantable lo que ha sido el sello distintivo de su personalidad más grande que la vida".

"Como apasionado ex alumno de la UCLA y locutor, le encantaba estar cerca de nuestros jugadores, escuchar sus historias y compartir su sabiduría y consejos. Para mí, como entrenador, era honesto, amable y siempre tenía el corazón en su sitio. Le echaré mucho de menos. Es difícil imaginar una temporada en el Pabellón Pauley sin él", ha manifestado Cronin.

"Bill trasladó su entusiasmo contagioso por el juego a las retransmisiones, donde compartió comentarios llenos de conocimiento y de color que entretuvieron a generaciones de aficionados al baloncesto", ha destacado el comisionando de la NBA, Adam Silver, sobre la trayectoria de Bill Walton como comentarista.

Esa lógica sensación de vacío

Actualizado Lunes, 27 mayo 2024 - 22:00

Posiblemente haya sido la primera ronda más vista de la historia del tenis. La atmósfera en la Philippe Chatrier era más propia de una final del torneo que de un encuentro del segundo día de la competición. Fue una tarde especial, de las que no se olvidan. Nadal se apaga, y todavía no somos muy conscientes de lo que hemos presenciado durante todos estos años, de tantas y tantas victorias en una competición donde se ganó la vitola de indestructibl

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Rodrigo De Paul sobre la temporada del Atleti: "Lo que dije lo dije. Hemos cumplido el objetivo"

Rodrigo De Paul sobre la temporada del Atleti: “Lo que dije lo dije. Hemos cumplido el objetivo”

Actualizado Lunes, 27 mayo 2024 - 19:36

Una gran comunidad de argentinos se reunió ayer en el edificio de la Plaza de Callao para ver la película sobre la victoria de su selección en el Mundial de Qatar. La sorpresa fue mayúscula cuando se enteraron que un campeón del mundo como Rodrigo de Paul estaría también allí. No faltaron los aplausos ni la ovación.

Visiblemente emocionado después de ver el documental, el centrocampista rojiblanco atendió a los medios de comunicación para conversar sobre la temporada con el Atleti, la película y la Copa América que se disputará este verano.

Se le ve con los ojos vidriosos, ¿Qué le ha parecido la película?
No esperaba emocionarme. Si bien siempre que me llevan a ese lugar donde fui tan feliz me genera mucha emociones, intento no hacerlo tanto en público. Uno a veces no controla esos sentimientos y me generó algo muy fuerte. La película fue increíble.
¿Cuál fue el momento más sensible desde la butaca?
Uf, todos tienen su magia. Haber perdido con Arabia para mí fue muy duro. En el partido con México, que sentíamos que nos íbamos, hubo mucha tensión; para mí Holanda siempre es importante porque fue la semana que yo me lesioné y tuve que redoblar esfuerzos y la final es una locura. No sé que momento elegir. Creo que me quedo con el gol de Leo a México. Después de ese día volvimos a ser lo que habíamos sido esos tres años.
Hablando sobre el Atlético de Madrid ¿Cree que el otro día se pudieron malinterpretar sus declaraciones cuando dijo que la temporada había estado bien?
No analizo lo que puedan interpretar los demás.
¿Cómo valora la temporada del Atlético?
Lo que dije lo dije. Creo que hemos cumplido el objetivo del club. Siempre queremos ganar. Lo importante es que uno siempre aprende y el año que viene lo volveremos a intentar porque así somos.
¿Cómo se siente en el Atleti?
Yo me siento muy bien en el Atlético de Madrid. Siempre con ganas de mejorar, de darle muchas más herramientas al equipo y ganar un título. Así que hasta el día que vista esta camiseta, que espero que sean muchos años más, lo voy a seguir intentando.
Termina contrato en 2026 y usted es un jugador que despierta mucho interés ¿Seguirá la temporada que viene Rodrigo de Paul en el Atlético?
Sí.
Este año han acabado cuartos a mucha distancia del Real Madrid y del Barcelona. ¿Cuál debe ser la exigencia del Atlético de Madrid para la temporada que viene?
Creo que ya lo dijo el míster y eso es lo más importante.
Nahuel Molina está atravesando un momento difícil como jugador del Atleti. ¿Cómo está anímicamente?
¿Por qué un momento difícil?
Ha recibido muchas críticas por su rendimiento en los últimos partidos
Para mí es el mejor lateral derecho del mundo.
Simeone ha comentado que en Dortmund faltó ese pasito necesario para ganar ¿Qué cree que faltó ese día?
No sé, seguramente lo hemos analizado de puertas adentro y es una enseñanza. Esperemos el año que viene volver a estar entre los ocho mejores del mundo y que hayamos aprendido de los errores.
¿Es favorita Argentina para la Copa América?
Creo que un montón de cosas nos posicionan entre los favoritos. Somos los últimos campeones de América, del Mundo y tenemos al mejor jugador. Es un rol que tenemos que asumir, pero no siento que seamos los únicos, hay muchas selecciones muy importantes. Además, el fútbol lo mejor que tiene es que nunca gana el favorito. No luchamos contra ese favoritismo donde nos posicionan, porque nos lo hemos ganado, pero entendemos que eso no nos da nada a favor.
¿Cómo ves el grupo que les ha tocado con Chile, Perú y Canadá?
Un grupo difícil. Para mí los partidos en Sudamérica son muy cerrados. Cuando es a un solo encuentro tiene mucha más dificultad porque con los minutos se empieza a direccionar a ciertos lugares. El primer partido (Canadá) a nosotros siempre nos costó: perdimos con Arabia y empatamos con Chile en la última Copa América que ganamos. Va a ser de esa similitud, muy difícil. Intentaremos empezar ganando y si no es así, a remar como siempre lo hicimos.
Nadal todavía le discute al tiempo: cae en tres horas de lucha ante Zverev y se marcha ovacionado de Roland Garros

Nadal todavía le discute al tiempo: cae en tres horas de lucha ante Zverev y se marcha ovacionado de Roland Garros

Ni una sola de las 15.000 personas que abarrotaron la Philippe Chatrier este lunes se atrevió a moverse de su silla antes de que Rafa Nadal entrara en el túnel de vestuarios y abandonara la pista central de Roland Garros quién sabe si para siempre. Un pleno de manos rompiendo en ruido para despedir al tenista más grande que ha visto el lugar. Casi ajeno a ello, sereno ante tantísima emoción, el 14 veces campeón se acercó al centro de la pista, saludó a todos y se marchó sin más. Unos pocos minutos antes, la directora del torneo, Amelie Mauresmo, le había pedido que se quedara a responder unas preguntas, un hecho fuera del protocolo, la única rareza en la jornada.

Unos pocos minutos antes más, Nadal había caído en primera ronda ante Alexander Zverev por 6-3, 7-6(5) y 6-3 en tres horas y cinco minutos de lucha. "No sé si será mi última vez, pero si lo es, he disfrutado. Hay un gran porcentaje de opciones de que no vuelva, pero no puedo decir que es un 100% porque me estoy divirtiendo", comentó con la intención de normalizar los sentimientos a su alrededor, la piel de gallina, las lágrimas de la gente, incluso de su gente. Seguramente Nadal se calmaba con la certeza de que habrá más días así, de que no es el final. Como había pedido, no hubo una despedida oficial, ni mucho menos un homenaje; hubo un partido de tenis, un muy buen partido de tenis, y eso ya es mucho.

Después de más lesiones de las que ha sufrido cualquier otro tenista, de dolores en decenas de músculos y más ligamentos, Nadal quiso ganar de nuevo y podría haberlo hecho. En otras condiciones y, sobre todo, ante otro rival, seguiría ante la posibilidad de levantar su decimoquinto título en París. Seguramente Alexander Zverev era el peor a quien enfrentarse en este momento y seguramente el día, muy frío, pesado, lluvioso, tampoco era el mejor.

EMMANUEL DUNANDAFP

Pero Nadal convirtió una ceremonia nostálgica en un duelo disputado, es decir, consiguió lo que buscaba. Como habían hecho antes los aficionados de Barcelona, Madrid y Roma, el público francés fue a verle para agradecer y recordar, pero acabó aplaudiéndole por su juego, ya está. El primer punto del español en el partido, un error no forzado de Zverev, fue celebrado por la Philippe Chatrier con la melancolía de los regresos a los escenarios de los grupos de música divorciados. Pero poco a poco volvieron los intercambios vencidos, los puños al aire, las celebraciones de verdad.

Especialmente apoteósico fue el segundo set, el mejor momento de Nadal. Con 2-1 en contra en el marcador y dos bolas de break para Zverev, el español desplegó los golpes prohibidos, un revés cruzado, un ace, una derecha paralela y se lanzó con todo a por el periodo. Llegó a romperle el servicio al alemán, pero éste se revolvió y llevó la resolución al tie-break.

La dureza de Zverev

En las semanas previas, dejó dicho Nadal que si tenía que morir lo haría aquí, en la pista central de Roland Garros, en los instantes decisivos, y entonces lo hizo. Con dos horas de meneos en las piernas seguía con respuestas para el bombardeo continuo de Zverev, sólo falló la estrategia. Para contrarrestar la potencia que le llegaba del otro lado de la pista, decidió probar con un par de dejadas y ambas fueron fallidas.

EMMANUEL DUNANDAFP

Luego, en el tercer set, empezó con un break a favor y tuvo opción de otro más, pero el saque de Zverev era incuestionable. Un argumento demasiado grande a favor de su victoria. Igualmente después, hasta el final, Nadal dejó toda gota de esfuerzo y momentos de antología, entre ellos passing shots muy propios que hicieron saltar al público francés. El que es, no el que fue. Porque nada tiene que ver cómo se marchó el español este lunes de la Philippe Chatrier a cómo llegó, casi dos décadas atrás.

El público francés, entregado

Los abucheos, por ejemplo, en su derrota ante Robin Soderling en 2009 se convirtieron en una exaltación de su figura, desde su enorme escultura que luce en la entrada del recinto a la expectación ante cualquiera de sus pasos. Ante Zverev quedó claro que, Roland Garros ha entendido que Nadal no es sólo el campeón de 14 ediciones, si no que es su imagen, su emblema, su mito. Que no sea francés ya no importa o importa poco: Roland Garros es Nadal, Nadal es Roland Garros.

En el boulevard d'Auteuil, entre el Parc des Princes y la Philippe-Chatrier, este lunes se agolpaban los reventas para hacer su primer agosto, pues luego vendrán los Juegos Olímpicos. "¿Cuánto?", preguntaba el periodista. "3.000", contestaba el más joven de ellos, aunque luego era capaz de bajar hasta los 2.000 euros. En todo caso, un precio que probablemente no alcanzará la final del torneo del próximo 9 de junio, la juegue quien la juegue.

EMMANUEL DUNANDAFP

"¡Allez, Rafa!", se escuchaba como nunca en la Philippe Chatrier, entre muchos '¡Vamos, Rafa!" con marcado acento galo y una banda de música con banderas tricolor que adaptaba todos sus cánticos al español. En la parte superior, lejos de los palcos donde estuvieron Novak Djokovic, Carlos Alcaraz o Iga Swiatek, se llegaron a lanzar olas de apoyo al ganador de 22 Grand Slam: "Raaaaaaafaaaaaa".

En ese ambiente, con tamaño palmarés, Nadal podía haber entendido de una vez que lo ha logrado todo y nadie le exige más, pero su manera de ver el deporte nada tiene que ver con la percepción de otros. Para poder dormir tranquilo en el futuro, cuando vengan los años, necesita saber que lo dejó todo sobre la pista, lo que tenía y lo que no. Ahora está más cerca de alcanzar esa paz. Este domingo, quiso ganar de nuevo y podría haberlo hecho. El tiempo casi cae derrotado por primera vez.

La amenaza sin descanso del Barça, las incógnitas en la plantilla y la conjura del Real Madrid: "Nos levantaremos"

La amenaza sin descanso del Barça, las incógnitas en la plantilla y la conjura del Real Madrid: “Nos levantaremos”

Para bien o para mal, el Real Madrid no tiene demasiado tiempo para lamerse las heridas de Berlín. Hubiera sigo igual en el caso de levantar la Duodécima, el Barça aguardaría en la vuelta de la esquina, 72 horas después del bocinazo final en el Uber Arena. "Lloraremos esta noche y nos levantaremos mañana", pronunció Chus Mateo lo que es el sentir de una plantilla enrabietada. Si hace un año la euforia de Kaunas pasó factura en la final de la ACB, el eterno rival, ahora en semifinales, se presenta como a la vez como amenaza y acicate.

Para saber más

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Pero también como prueba de fuego de lo que puede terminar como una temporada de éxito o provocar una crisis. Aunque de eliminar al Barça aún le restará al Madrid la final -previsiblemente contra el Unicaja, que se las ve a partir del martes contra el UCAM Murcia, y sin factor cancha-, acabar reconquistando la Liga Endesa supondría un triplete lustroso tras la Supercopa y la Copa, acompañado del 'casi' de la final de la Euroliga. No hacerlo, sin embargo, se uniría al dolor de la derrota contra Panathinaikos y desembocaría en medidas quizá diferentes en la configuración de una plantilla que todavía tiene a muchas de sus piezas con la incertidumbre de no haber renovado.

El Real Madrid no ha tenido un año especialmente desafortunado con las lesiones. Más allá del grave percance de Deck en Valencia, Mateo ha llegado al tramo decisivo con la plantilla completa y habiendo podido dosificar esfuerzos durante el extenuante curso -"vamos a terminar con 90 partidos. No es fácil"-. Pero resultó llamativa la "falta de energías" ("nos ha faltado algo de fuerza, algo de físico") mostrada en las segundas partes de ambos partidos de la Final Four, donde, en total, anotó 57 puntos. Síntoma peligroso para lo que se viene, con un Barça que acude más fresco tras no haber participado en la cita de Berlín y finiquitar por la vía rápida al Tenerife el jueves en cuartos.

Y están las cuentas pendientes, especialmente las de la final de Copa, donde el equipo de Grimau estuvo más cerca del título de lo que pudiera parecer. El ambiente del WiZink el miércoles (20.30 h.), también será significativo del sentir de unos seguidores que fueron minoría en el Uber Arena. "Nos vamos a levantar de esta. Seguro que nuestra afición va a reconocer el esfuerzo", dijo Mateo. "Tenemos que usar esto como combustible ya que tenemos otro título por delante", recapacitó Campazzo.

Garuba y Lorenzo

Además de todo lo que va a suponer el choque deportivo contra un Barça consciente de la oportunidad de enderezar su propia temporada, está la batalla en los despachos del propio Madrid. Antes de la Final Four, varios de los que están en proceso de renovación se mostraron optimistas con su continuidad. Especialmente Edy Tavares, pero también Mario Hezonja, quien sorprendió mostrando claramente su intención de seguir e incluso bromeando con sus conversaciones con el presidente: "El señor Florentino me amenaza con que siga aquí. Ojalá...". Ambos fueron dos de los jugadores que rindieron a un nivel más bajo ante Panathinaikos, lastrado por las faltas y el poderío de Lessort el MVP de la Final Four 2023 y precipitado el croata, quien no dudó en entonar el mea culpa después.

Es seguro que será la última lucha por la ACB de Rudy Fernández, pero tampoco se descarta que lo sea para otros dos veteranos como Sergio Rodríguez y Fabien Causeur. La continuidad de Poirier tampoco parece garantizada y vuelven a sonar los nombres de Lorenzo Brown un Usman Garuba que regresaría tras su periplo NBA y que, además, proporcinaría una plaza de cupo nacional de las que el Madrid anda necesitado.

Muchas incógnitas sin resolver. Evidentemente, todo hubiera sido más sencillo en los despachos con la Euroliga conquistada. Y menos presión en la cancha en el desafío de la Liga Endesa.

El Atlético vuelve a su escudo original: "El corazón tiene razones que el marketing no entiende"

El Atlético vuelve a su escudo original: “El corazón tiene razones que el marketing no entiende”

Un 88,68% de los socios que votaron decidieron la vuelta al escudo antiguo. Ese fue el porcentaje abrumador de los 77.690 que participaron en la consulta vinculante celebrada el pasado 30 de junio. Una masiva respuesta, 56% del total del censo, para lograr un cambio que la afición venía reclamando desde hace tiempo.

Una vez finalizada la temporada, y aunque oficialmente el regreso al escudo tradicional será el próximo 1 de julio, el Atlético de Madrid ha decidido adelantar un poco esa fecha y proceder a cambiar la bandera gigante situada a las puertas del Metropolitano.

Un gesto que el club también ha querido destacar en forma de vídeo en sus redes sociales. Una historia que, bajo el mensaje final de "el corazón tiene razones que el marketing no entiende".

Muestra a una monja, aficionada rojiblanca, que reza a diario para que la bandera que cada día atisba desde la ventana de su monasterio vuelva a contener el escudo original del club. Sus plegarias, finalmente, son escuchadas.

La presión de los socios

Todo comenzó el pasado verano cuando, ante la presión que los socios venían ejerciendo desde mucho atrás y ante las peticiones de la Comisión Social, organismo que creó el club para representar el sentimiento de los aficionados, se anunció un referéndum para conocer qué porcentaje de la afición estaba a favor de que se produjera una votación sobre el cambio de escudo.

El resultado de esa primera consulta fue tan contundente que el club se vio obligado a someter a votación, ya de forma vinculante, el cambio de escudo y la posible vuelta a la que había sido su insignia hasta el año 2017. Un regreso a los orígenes sobre el que también se pronunciaron a favor jugadores, cuerpo técnico y leyendas del club a través de sus redes sociales.