El Madrid se desatasca a tiempo contra el Valladolid y celebra el primer gol de Endrick

El Madrid se desatasca a tiempo contra el Valladolid y celebra el primer gol de Endrick

El Real Madrid se encontró con su destino liguero en el primer partido de la temporada en el Bernabéu. Ante él apareció un equipo encerrado atrás, como el Mallorca en Son Moix y como muchos a lo largo de esta temporada, y volvió a sufrir para generar juego, lento de piernas y de cabeza. De pretemporada, vaya. Desesperante para un estadio que por momento le pitó. Lo salvó todo un misil de Valverde desde 25 metros y una arrancada de Brahim en el tramo final para el 2-0. Mbappé, Vinicius y Rodrygo estuvieron intrascendentes y Endrick ilusionó a Chamartín con su primer tanto, el 3-0 definitivo.

Ancelotti sorprendió en la alineación apostando por Arda Güler antes que por Modric. Fue más valiente que conservador. La lógica invitaba a apostar por el croata ante un rival que se iba a encerrar atrás, pero el italiano le dio minutos al turco, brillante en la Eurocopa, para alegrar con el anuncio al Bernabéu en el primer partido de la temporada en Chamartín.

El conjunto blanco salió con su tridente de lujo y Güler enganchando con Valverde y Tchouaméni. Si esto fuera un videojuego, la combinación sería perfecta. Pero en la vida real, en agosto, con sólo un par de semanas de pretemporada, el Madrid lo pasó mal.

Decía el técnico la temporada pasada que "el empate es la antesala de la crisis", y las tablas de Mallorca inyectaron cierto runrún en el entorno del club. Que si a la plantilla le iba a costar generar juego sin Kroos, que si los tres de arriba no fluían juntos... Y además, se lesionó Bellingham.

El coliseo blanco se esperaba una goleada para redimir pecados en el estreno de Mbappé en el Bernabéu y se encontró con una primera parte de siesta, espesa, plana... En fin, mala. Muy mala. Tan mala que después de ganar una Liga, una Champions y una Supercopa de Europa, los primeros 45 minutos del curso en la Castellana terminaron con pitos. Así de exigente y contundente es el público en Concha Espina.

Pezzolano encerró a su Valladolid en dos líneas de cinco defensas y cuatro medios. Más intenso y más físico que el Madrid, el equipo pucelano apenas sufrió en el primer tiempo. Sólo Mbappé, constante en los desmarques a la espalda de los centrales, encontró una oportunidad de volea a pase de Rüdiger. Hein acertó a volar para detener el disparo y no hubo más intentos madridistas hasta la segunda parte. Y era el minuto ocho.

A Tchouaméni se le están viendo ciertas costuras en la creación, lento con y sin balón, lejos del nivel físico de Valverde. Fede, más interior que eje posicional, no es el timón, pero ayuda en las transiciones y aporta más que el galo. El Madrid también sufría sin Kroos en estos partidos, pero se veían más soluciones.

Delante, Güler y Rodrygo se movieron sin balón, pero no estuvieron acertados con él. Las piernas parecían pesar más de lo habitual. Y Vinicius, que suele actuar como desatascador en este tipo de duelos, estuvo desaparecido, sin entrar en juego con balón e impreciso cuando lo tuvo en los pies.

El duelo parecía destinado a resolverse con una pincelada. Una acción que desestabilizara el muro del Valladolid o alentara la moral de un Madrid lejos de su máxima expresión física y mental. Y llegó.

Goles en la segunda parte

Tras el descanso, el Madrid encontró su suerte en un disparo de falta de Valverde. Lo que no apareció por fútbol lo hizo por pura potencia del uruguayo, que se atrevió a chutar desde 25 metros y acertó a superar a Hein, sorprendido tras rozar el balón en un defensa.

El tanto no cambió la sintonía del partido, pero sí lo hizo el físico. El Valladolid llegaba cada vez más a menos cortes y el Madrid pudo golear, aunque no estuvo acertado ante la meta de Hein, salvador de su equipo. Güler le probó en varias ocasiones y Mbappé tuvo el gol tras un buen pase de Vinicius, pero demostró que todavía no está fino.

Brahim, en el minuto 87, aprovechó un buen pase largo de Militao para ganarle la carrera a los defensas y superar por alto a Hein. Y Endrick, en el último segundo del duelo, se estrenó como goleador con una buena definición con la derecha y fue la gran alegría de la tarde en la Castellana.

Adam Yates reina en las cumbres de Granada y ratifica su candidatura al podio de la Vuelta

Adam Yates reina en las cumbres de Granada y ratifica su candidatura al podio de la Vuelta

Adam Yates fue en Granada el O'Connor de Yunquera, aunque sin el premio del rojo. Solitario vencedor, puso en jaque la general, pero no la cambió en los dos primeros puestos. Produjo una convulsión, pero no un vuelco. Todo cambió para que nada cambiase. Al menos, en la cumbre de la tabla. Pero, incluso así, la etapa fue un homenaje al ciclismo y, en su planteamiento, desarrollo y desenlace, sin haber alterado la clasificación hasta dinamitarla, la ha dejado un poco más abierta. Un poco menos autoritaria.

Etapa imponente por su trazado y, sobre todo, a causa de los corredores, que son siempre quienes convierten las carreras, sean cuales sean sus recorridos, en un muermo o en un festival. Etapa grandiosa. Cada vez que se produce una de este calibre se habla de "ciclismo a la antigua". Pero es también "ciclismo a la moderna". Es también "ciclismo a la contemporánea". Es también "ciclismo a la eterna". El ciclismo de ayer, de hoy, de siempre.

Hubo rebeldes que desafiaron la teórica superioridad de O'Connor y Roglic, la lucha entre ellos dos, para tratar de asaltar el liderato o, al menos, colocarse lo suficientemente cerca como para, en lo que queda de Vuelta, optar al triunfo. Hubo inconformistas porque Adam Yates, David Gaudu y Richard Carapaz hicieron una apuesta heroica. Yates y Gaudu habían partido de la madrugadora escapada del día, tan numerosa (26 hombres) que, más que una escisión del pelotón, era una reproducción, y no precisamente en miniatura.

El francés estaba a 6:30 de O'Connor. El británico, a 9:27. La escapada-reproducción llegó a tener 5:30 de ventaja. El Puerto de El Purche, de 1ª categoría, largo, reseco, 1.476 metros de altitud, 89 kms. al 7,6% de media, con su cumbre erguida a 96 kms. de la salida y a 82 de la llegada dejó la fuga en los huesos y también puso al pelotón a dieta. Por delante sobrevivían dos UAE (Yates y Vine) y Gaudu (Groupama-Française des Jeux).

Richard Carapaz (Education First), a 6:44 de O'Connor, había abandonado el gran grupo en busca de un lugar al sol en la general. En la primera subida a Hazallanas, de 1ª, con 1.655 metros de altitud, 7,1 de longitud y un porcentaje medio de 9,5% con picos de 20%, fue agarrando a los náufragos de la escapada inicial y dejándolos tirados.

Yates, con ese estilo tan suyo, muy tieso sobre la máquina, la cabeza alta y la espalda rígida, dejó a Gaudu y Jay Vine. Coronó en cabeza. Carapaz había atrapado a Gaudu y Vine, y, perseguía, junto a un atormentado Pablo Castrillo, al que le precedía en la etapa y a los que iban por detrás, pero por delante en la general.

Esa general, con él, Yates y Gaudu, estaba cambiando, puesto arriba, puesto abajo, de forma virtual. Pero quedaba tanto camino por andar, por pedalear, que eso, significando mucho, no aseguraba nada en la vida real. La segunda ascensión a Hazallanas vio, de nuevo, a Yates en cabeza. Luego, a algo más de dos minutos, pasó Carapaz. Casi a cuatro, Gaudu. Por detrás, en un gesto casi insólito, Enric Mas, osado, se había desprendido de la reducida tropilla de ilustres y, en unión de Vine, cruzaba a continuación.

Roglic no reaccionaba. OConnor tampoco. Los demás bastante hacían con aguantar. Pero, después de todo, el esloveno y el australiano gozaban de cierta ventaja cronométrica. No tenían que cebarse. Ya se vería en los 23 kms. de descenso y llano que quedaban hasta la meta. En la bajada se produjo un hecho que pudo ser decisivo en el presente e incluso en el futuro de Enric Mas. Su bicicleta hizo un extraño. Perdió contacto con el suelo, amagó una pirueta, culebreó, coceó... Enric, entre la pericia y el milagro, se hizo con ella y pasó el peligro, aunque no el susto. ¿Qué habría sucedido si el mallorquín, con su historial de percances y miedos, se hubiese caído? ¿Cuánta gravedad de tipo físico y psicológico hubiera implicado el trastazo? Por suerte, nunca lo sabremos. Enric, además, ya en meta, se lo tomó como un presagio favorable. El sobresalto le ha reforzado la moral.

Yates, enorme, alzó los brazos. Luego llegó Carapaz. A continuación, el ramillete de favoritos. O'Connor, en un gesto de campeón, peleó y se llevó el sprint. Y, de paso, los cuatro segundos de bonificación. Está entero. Posiblemente Roglic también. Pasó un día regular, pero sigue en la pomada. Carapaz, tercero ahora, se interpone en el podio entre Mas y Landa. Pero todos están en un pañuelo.

Al décimo día, lunes de caridad después de este domingo de pasión, la Vuelta descansará y se trasladará con hombres, armas y bagajes al, por fin, fresco norte. A Galicia. El martes de resurrección abrirá entonces una ristra de días exaltantes que irán depurando una carrera que, una vez más, empieza de nuevo.

Norris rompe la hegemonía de Verstappen en Zandvoort, con Sainz quinto y Alonso décimo

Norris rompe la hegemonía de Verstappen en Zandvoort, con Sainz quinto y Alonso décimo

Actualizado Domingo, 25 agosto 2024 - 16:50

Después del periodo de vacaciones, los semáforos se volvieron a encender y los motores volvieron a rugir. Todos los ojos estaban puestos en él, en el campeón, en Max Verstappen. El hombre que había ganado tres veces consecutivas en este circuito de Zandovoort. Estaba en su casa, pero situado entre dos coches color papaya que le iban a poner las cosas realmente difíciles. Lando Norris le había arrebatado la 'pole' en la última vuelta del sábado y necesitaba volver a sentir esa adrenalina al subir a lo más alto del podio, pero el RB20 volvió a quedarse detrás del McLaren.

Con su segunda victoria, el británico rompe así con la hegemonía de su máximo rival y se acerca todavía más en la lucha por el campeonato. Aunque el sueño de otro doblete se esfumó al quedarse Oscar Piastri algo rezagado tras la salida. Charles Leclerc fue el que aprovechó la oportunidad. Fernando Alonso, que salía séptimo, consiguió mantenerse por la mínima en la zona de puntos (10º) y Carlos Sainz, tras una muy buena carrera, terminó en un gran quinto lugar.

El equipo de Andrea Stella lo tenía de cara, pero un doble error en la salida le permitió al neerlandés arrebatarle la posición al británico nada más comenzar. Parecía que lo había logrado de nuevo y con el australiano también tocado, todo hacía indicar que McLaren iba agachar de nuevo la cabeza, pero Norris no estaba dispuesto. Con un Verstappen que perdía ritmo poco a poco, fue relativamente sencillo superarle la vuelta 18. Tocaba defenderse y no ceder y para ello, la velocidad punta de su McLaren era la mejor arma. Nadie pudo ya con él y cruzó la línea de meta con 22 segundos de diferencia.

Hubo más duelos durante el Gran Premio. Lewis Hamilton, que había sido sancionado con tres posiciones antes de la salida, escaló posiciones hasta el octavo puesto haciendo un undercut a Pierre Gasly. Leclerc hizo lo propio contra Piastri y Russell para colocarse virtualmente tercero y Sainz, que llegaba desde el undécimo puesto tras quedar eliminado en la Q2, se metió de lleno en la pelea por las posiciones de arriba adelantando a Sergio Pérez.

Con las dos primeras posiciones bastante claras, todo se centraba en la lucha por el tercer puesto. Lograr un podio para el cavallino rampante suponía todo un éxito, pero había que impedir que Piastri, que no tuvo un carrera nada fácil, lo arruinara con un ataque. Finalmente, para suerte del monegasco, no sucedió y Ferrari consigue subirse al tercer cajón cuando nadie les esperaba hace dos días. "Estoy muy sorprendido, ha sido un fin de semana muy complicado", dijo Leclerc nada más terminar la carrera.

La mala noticia de nuevo la dio Aston Martin, que se volvió a quedar muy lejos de competir. Fernando Alonso, que perdió puestos en salida, se tuvo que conformar con un décimo puesto que cumple el objetivo de puntuar y de quedar por delante de Lance Stroll, pero que sabe a poco.

Pezzolano: "El fútbol sufrió un gran cambio después de Guardiola"

Pezzolano: “El fútbol sufrió un gran cambio después de Guardiola”

Paulo Pezzolano (Montevideo, 1983) llegó a ser máximo goleador de un Clausura uruguayo antes de dar el salto a España para jugar en el Mallorca de Goyo Manzano, pero su éxito ha llegado desde el banquillo y de la mano de Ronaldo Nazario. Después de unos años en Uruguay y México, llegó al Cruzeiro cuando el exjugador brasileño compró el club, un histórico en horas bajas, y lo ascendió a Primera División. Lo mismo ha conseguido en el Valladolid, con el que ahora visita el Bernabéu. Antes, charla con EL MUNDO sobre el fútbol y la referencia de Guardiola.

¿Cómo cambia un vestuario cuando tiene un año de muchas victorias, como el del año pasado en Segunda, a un curso en el que se supone que perderá más de lo que ganará?
Es algo natural, pero lo vamos a tener que trabajar despacio, porque todos somos conscientes que eso puede suceder. La historia lo marca y es difícil. Sabemos nuestros objetivos, sabemos qué equipos estarán en nuestra Liga, otros con los que será más difícil puntuar.... Pero la ilusión está ahí.
¿Cómo trabaja la cabeza de los jugadores?
Me concentro mucho en lo individual, en la exigencia individual, en estar en cada detalle, usando vídeos individuales y poniendo objetivos individuales. Con eso se busca la rebeldía del jugador, su interés en conseguir el objetivo.
¿Cómo reacciona el futbolista ante ese trabajo psicológico e individual? No todos igual, ¿no?
Bien, porque lo trabajan dentro de lo que ellos quieren. Hay jugadores que quieren lograr algo económico para su familia, otros que quieren llegar a clubes grandes... Cada uno tiene lo suyo y nosotros estamos ahí para recordarle que nada le puede mover de ese objetivo, que no se pueden bajar los brazos. Y ese objetivo individual lleva luego al grupal. El equipo es lo mejor de cada uno.
¿Y Paulo Pezzolano qué objetivo tiene en su carrera?
Lo primero es mejorar para conseguir el objetivo grupal de este año, que es la permanencia. Y luego pues seguir creciendo como entrenador. Mi objetivo individual es que mi equipo sea competitivo, que se vea un equipo duro en la cancha.
Habla usted de "un equipo duro". Hay mucho debate en los últimos años sobre la manera de jugar. ¿Cree que sólo hay una manera de jugar 'bien' o más de una?
Yo siempre había estado en el primer grupo, que sólo se podía jugar de una manera, siempre matando con balón... Es lo que siempre me gustaba. ¿Qué pasa ahora? Que hay que saber adaptarse a los jugadores y a los rivales. Sólo con tener el balón no sirve, va mucho más allá. Con el tiempo vas aprendiendo a valorar y a jugar diferentes partidos dentro de un mismo partido. Tenemos que saber jugar con balón y hacer daño en bloque alto, pero también jugar sin él, duplicar marcas, robar, transición...
El estilo más famoso en España ha sido el 'tiki-taka' y ahora parece que ha cambiado a un fútbol más vertical. ¿Nota usted ciertos prejuicios en los estilos de los equipos? ¿Que sólo se puede jugar a un estilo?
Pasa en todas partes, no sólo en España. Ahora todos los equipos intentan salir jugando desde atrás, desde el portero. ¿Por qué? Porque todos tienen la calidad para hacerlo y se busca el espacio. Si un equipo atrae la presión hacia su portero y centrales, el espacio estará atrás. Todo es un juego de posición, de buscar superioridad, ventaja y ser vertical.
Jugó en la Liga en 2009. ¿Qué cambios nota 15 años después?
Justo eso que estamos hablando. Antes no había tanta visión de ese juego de salida de balón, de buscar superioridades, de 'tikitaka'... Todo evolucionó después de Guardiola. Antes se hacía un poco, pero después de Guardiola hubo un gran cambio en todo el fútbol. Veo que todos los equipos, cada uno a su manera, intentan esas salidas de balón que antes no existían. Ahí está un gran cambio. El otro sería el físico, cada vez hay más partidos y más torneos, así que las pretemporadas son más cortas y más complejas.
¿Guardiola ha sido su referente?
El Barcelona de Guardiola fue al único equipo que superar a su rival, ganando o perdiendo, pero siempre siendo superior. Es lo que todos miramos. Yo querría jugar de esa manera, pero no en todos los equipos se puede hacer. Ese Barcelona era excelente.
Usted ascendió al Cruzeiro a la Serie A brasileña y al Valladolid a LaLiga, en ambos sitios con Ronaldo Nazario como dueño del equipo.
Antes, en Uruguay, habíamos ascendido con Torque a Primera y habíamos ganado con Liverpool el Torneo Intermedio. Luego en México fuimos a Pachuca, que llegamos a semifinales, y después a Cruzeiro. Un equipo con una historia y una presión impresionantes. 60.000 personas en cada partido y conseguimos el ascenso. Y ahora en Valladolid, con la vuelta a la Liga. ¿Y qué puedo decir de Ronaldo? Es algo espectacular. Para mí es uno de los mejores 9 de la historia, y luego como presidente es espectacular, una excelente persona, deja trabajar y cuando quieres hablar de fútbol estás hablando con uno de los mejores de la historia.
¿El fútbol sudamericano es más pasional? ¿Hay más presión que en España?
La presión es individual. Cruzeiro tiene un millón de seguidores y 60.000 en el estadio... El jugador sabe que no puede fallar porque tiene una presión tremenda arriba. Como entrenador, la gente en Sudamérica, en Brasil, Argentina, Uruguay... es pasional y pierde la razón porque el resultado lo es todo, es el 100%. Si ganas eres el mejor, y no ven otra cosa. Se vive de una manera muy intensa. Es brutal. Aquí en España también hay pasión, pero allí es diferente por el número de personas.
"¡Pezzolano, dimisión!", gritó usted mismo en la celebración del ascenso del Valladolid.
Sí, me siento responsable. Es algo pasado y zanjado. Sentí que podíamos generar una unión interna a raíz de eso, hacernos fuertes. Pedí disculpas y me hago cargo. Lo importante era conseguir el objetivo y creo que a partir de ahí ahora la gente está feliz. Quiero gente orgullosa del equipo e identificada con él.
¿De dónde viene Paulo Pezzolano? ¿Cómo era un día en su infancia?
Una familia de barrio. Mi padre carpintero, mi madre ama de casa... Y yo desde pequeño metido en el equipo de fútbol del barrio. El fútbol es el primer deporte de Uruguay, la pasión de cualquiera.
Ahora hay una buena generación en el país, con Valverde, al que se enfrenta hoy, como capitán. Darwin, Araújo...
Llevan viniendo buenas generaciones muchos años, como eran Cavani y Suárez, antes Forlán... Ahora tienen un nivel impresionante y están creciendo como selección de la mano de Bielsa. Están jugando muy bien, muy dinámicos, muy intensos... Esperemos que lleguen los resultados.
Los futbolistas siguen saliendo muy jóvenes de Sudamérica.
Por los clubes. En Uruguay, por ejemplo, el crecimiento para un jugador está en el exterior. El jugador quiere jugar un año y salir joven, porque recibe ofertas mejores y el club gana dinero. Hay mucha tentación económica para ambos.
El enfado del Athletic con el Barça: "Ha habido faltas de respeto en el caso Nico"

El enfado del Athletic con el Barça: “Ha habido faltas de respeto en el caso Nico”

Actualizado Domingo, 25 agosto 2024 - 00:00

Nico Williams fue uno de los protagonistas del partido entre el Barça y el Athletic. Tanto dentro como fuera del terreno de juego. Los infructuosos avances del club azulgrana por hacerse con su fichaje este verano, en un intento de que pudiera reeditar la gran sintonía que ha mostrado con Lamine Yamal en la Roja, han sentado mal en el seno del conjunto bilbaíno.

Unos intentos que, desde el punto de vista del presidente de Athletic, Jon Uriarte, llegaron a rozar la falta de respeto. «Han sucedido cosas que no nos han gustado, ha habido faltas de respeto en el caso Nico. Incluso minusvalorando al Athletic Club. Todos fichamos jugadores, pero hay que hacerlo con cierto respeto», aseguró el máximo dirigente rojiblanco en declaraciones a los micrófonos de DAZN.

No hubo comida con la directiva azulgrana, algo justificado sobre el papel por la apretada agenda a raíz de la celebración de la Semana Grande de Bilbao. En cambio, sí estuvo presente en el palco de Montjuïc.

El menor de los hermanos Williams, cómo no, fue recibido inicialmente con pitos por unos seguidores azulgrana que se ilusionaron mucho con la posibilidad de verlo como uno más de los suyos. Pero, con el paso de los minutos, esos pitos fueron paulatinamente desplazados por la más absoluta indiferencia.

Así lo constató, por ejemplo, Ernesto Valverde. «A Nico le he visto muy bien, encarando, haciendo que el rival tuviera que ir hasta su área, haciendo bien su trabajo, el uno contra uno y esperamos que esté incluso mejor a medida que vayan pasando los partidos. Sí es cierto que hubo pitos al principio, ya lo hemos visto, pero al final fue todo más llevadero. El público ha venido sobre todo a animar a su equipo», aseguró el técnico del Athletic, quien tuvo palabras para una nueva hornada de La Masia que cuenta ya con titulares indiscutibles como Cubarsí o Lamine Yamal. «Son jugadores jóvenes, pero con muchísimo talento. Es difícil tapar todas las lineas de pase que puede encontrar Cubarsí, por ejemplo. Y lo de Lamine Yamal ya es otra cuestión. Son jugadores con gran calidad, con un gran futuro, muy fuertes. Tenemos cantera y hay que cuidarla», aseguró. En cuanto al nuevo estilo azulgrana, explicó que, para él, no fue ninguna sorpresa.

«No me ha sorprendido, su planteamiento fue como el que mostró en Valencia. Es como hablar de Lamine Yamal, o, de Messi, y que me preguntéis si me ha sorprendido. La respuesta es 'no, es muy bueno y se va de cualquiera'», sentenció el técnico del Athletic.

Lamine Yamal, precisamente, fue al final determinante para que el Barça abriera el marcador. Incluso, superando previamente a su buen amigo Nico Williams, tal y como confesó el propio crack azulgrana ante los micrófonos de DAZN nada más acabar el partido. «He visto un poco de espacio, he visto que venía Nico, que no es muy intenso en la defensa, y cuando he encontrado espacio, he chutado», resumió, feliz, por supuesto, por haber encadenado la segunda victoria de la temporada y haber ganada ante los suyos.

En los prolegómenos del encuentro, según admitió, sí habló con el menos de los Williams. «Somos muy amigos», admitió, señalando algo que no es un secreto para nadie. Pero, sobre el césped, mientras defiendan colores diferentes, esa amistad se queda en el vestuario. El Barça de Flick, sobre todo, quiere ser implacable. «Lo que intentamos es pensar siempre en el gol. Cuando recuperamos el balón, vamos como flechas a la contra y somos muy peligrosos», zanjó.

El técnico alemán, por su parte, se mostró resignado por no haber podido contar aún con Dani Olmo, pero se mostró esperanzado con vistas al partido ante el Rayo en Vallecas. «No lo sé. Espero que sí. Son cosas que tenemos que aceptar, no podemos cambiarlas, lo sabíamos de antemano. Prefiero no pensar en esto, sino centrarme en lo que puedo hacer», apuntó el alemán, quien considera que su equipo aún puede ir a más. «Creo que siempre es bueno mejorar, es lo que le digo al equipo. Cada partido es un paso adelante para que estemos mejor, es lo que estamos haciendo. Analizaremos el partido y veremos qué podemos hacer mejor para el próximo, tomando las decisiones correctas», sentenció, sin olvidarse, cómo no, de elogiar la aportación de Lewandowski: «Es un profesional y siempre está pendiente de su preparación. La edad no importa. Cuando está en forma y es positivo, puede marcar muchos goles y ayudar en la presión. Necesitábamos ese segundo gol, presionó y lo marcó. Es un jugador top, así lo ha demostrado a lo largo de estos años».

Flick, el desinfectador

Flick, el desinfectador

Actualizado Sábado, 24 agosto 2024 - 21:47

El desinfectante ancestral llamado Flit, que mataba moscas y mosquitos, es afín al nombre de Flick. El técnico alemán se ha convertido en el desinfectante de la era Xavi y, si le dejan, podrá salvar a un paupérrimo Barcelona.

A falta de dinero, cree con fe ciega en los jugadores de La Masía, el mayor milagro de la historia del fútbol. Un nido anual de jugadores excepcionales y sorprendentes.

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Yamal y el 'Pichichi' Lewandowski superan al Athletic y alegran a Montjuic

Yamal y el ‘Pichichi’ Lewandowski superan al Athletic y alegran a Montjuic

Actualizado Sábado, 24 agosto 2024 - 21:19

El duelo fratricida entre Lamine Yamal y Nico Williams acabó con una trabajada victoria del Barça sobre el Athletic por 2-1. El joven crack azulgrana, quien tiene ya sobre el césped gestos de auténtico veterano, se encargó de abrir el marcador con la involuntaria colaboración de Lekue. Y Robert Lewandowski, un veterano que se empeña en vivir una suerte de juventud eterna, se encargó ya en la segunda parte de remontar la momentánea igualada sellada por Sancet, de penalti, con su tercer gol en la Liga esta temporada. Un tanto al que, además, sumó dos remates al poste rival y un remate acrobático muy bien desbaratado por Alex Padilla. La escuela de porteros de Lezama sigue proporcionando al mundo del fútbol guardametas de excelentes cualidades y rendimiento.

Cómo no, vistos los antecedentes, el partido se presentaba como un duelo entre Lamine y Nico, dos excelentes amigos, hermanos de otra madre en la Roja y fuera de los terrenos de juego. Y, a decir verdad, lo cierto es que los dos pusieron mucho de su parte para hacer honor a esa premisa. Cuando uno de los dos buscaba alguna incursión por su zona de ataque, el otro acudía sin dudarlo para colaborar en tareas defensivas. La grada de Montjuïc se mostró inicialmente tremendamente hostil con el menor de los Williams, si bien esa hostilidad fue bajando decibelios a medida que avanzó el choque hasta que los seguidores barcelonistas optaron por la más total indiferencia.

Por mucho que Nico Williams buscara con ahínco ser protagonista en los primeros compases, fue su hermano Lamine el primero en dejar su impronta. El joven crack azulgrana, tras aprovechar un despeje no muy atinado de Padilla a la salida de un córner y tras marcharse del propio Nico, culminó su acción con un zapatazo que, tras ser desviado levemente por Lekue, acabó por convertirse en el primer tanto del encuentro. La respuesta del 10 del Athletic, casi acto seguido, fue un centro envenenado que puso el miedo en el cuerpo a los barcelonistas. Lewandowski, cuando se encaraba la recta final de la primera parte, tuvo una oportunidad inmejorable para el 2-0 tras una buena combinación entre el propio Lamine y Raphinha, pero su disparo acabó por estrellarse en el palo de la portería rojiblanca.

El Athletic, pese al susto, lograría marcharse al descanso con 1-1 en el marcador. Sancet, al transformar un penalti inicialmente no sancionado por Gil Manzano, quien corrigió su decisión a instancias del VAR, devolvió la igualada al marcador después de que Lewandowski se quejara también de una posible pena máxima que se perdería en el limbo una vez castigada la acción de Cubarsí sobre Berenguer.

En la reanudación, el conjunto de Valverde pareció apostar por dar un paso atrás, conservar la igualada en lugar de buscar el 1-2 y le dejó toda la iniciativa a un Barça que, poco a poco, fue cercando el área rival en busca del gol del triunfo. Avisó Lewandowski, con un remate muy plástico perfectamente respondido por Padilla y un remate de cabeza al travesaño.

A la tercera, en cambio, el polaco no perdonó. Aprovechando un rechace a la desesperada del meta rival tras una internada de Pedri, acabó por mandar al fondo de la red el 2-1 que le serviría al Barça para sellar su segunda victoria en la Liga, por mucho que su rival acelerara un poco las cosas tras el tanto.

Los leones, abandonando el trantrán con el que se plantaron en el césped, trataron de arañar ese mismo punto con el que parecieron conformarse durante muchos minutos. Incluso mostrándose excesivamente contundentes en algunos lances. Su empuje se quedó sin premio.

Roglic relanza La Vuelta y gana en las brutales rampas de Cazorla

Roglic relanza La Vuelta y gana en las brutales rampas de Cazorla

Roglic ganó. O' Connor flaqueó. Mas creció. Sintetizado, fin del resumen. Ahora, pormenorizando, el esloveno, entre la diferencia en la victoria y la bonificación, le arañó, no, le arrancó casi un minuto al australiano y está ahora a 3:49. El español asciende al podio en un día en el que Joao Almeida, reventado, se despidió de sus ilusiones. Landa, tercero en la meta, es ahora quinto en la general.

Otra vez, y van unas cuantas, empieza otra Vuelta. De manivela. Mejor de tuerca. En una etapa por terrenos elevados, pero carreteras sin excesivas brusquedades, con un puerto de segunda perdido por el recorrido, y presidida por 4,8 kms. brutales al 7,1% de media y con picos del 20%, en la cima de Cazorla, el esloveno fue el rey. Se ciñó una corona de metal precioso y le impuso a O'Connor, aún líder, con ventaja, pero tembloroso, una de espinas. Roglic, en ese epílogo de fuego a, otra vez, casi 40º, tiró de los restos dolientes del pelotón de ilustres y lo hizo añicos. Sólo le aguantó Enric Mas, cuya derrota en la línea de llegada es de las que valen por uno de esos triunfos que no acaba de abrochar.

Roglic, desbocado, rebasó a Oier Lazkano, Harold Tejada y Luca Vergallito, despojos supervivientes de los escombros de una fuga de ocho héroes con gloria y sin premio, y anunció con cohetería que está aquí, que ha vuelto sin, ya se ve, haberse ido. No hay más que hablar. No hay más que esperar, primero, a la etapa dominical y, luego, que venga lo que tenga que venir. Y no por obra del azar, sino del hombre. Del ciclista. De los ciclistas.

Cazorla enseñó su rampa

Federico García Lorca, de cuyo asesinato se cumplieron 88 años el pasado día 18, hace una semana, escribió: "Cazorla enseña su torre y Benamejí la oculta". En la Vuelta, la jienense Cazorla enseñó su rampa y la cordobesa Benamejí quedaba a 246 kms. al sudoeste. A mitad de camino entre ambas espera la lorquiana Granada, donde la carrera tendrá, dicho está, este domingo una prueba determinante. La lírica dará paso a la épica.

Granada, en su quebrado paisaje y sus tres ascensos de primera apiñados en la segunda mitad de la etapa, promete la, también segunda gran batalla general de la Vuelta, después de la del Pico Villuercas y, en explosiva brevedad, ésta de Cazorla. Roglic ascendió entonces, en Villuercas, a un liderato que perdería, dos días después, en Yunquera, a manos de Ben O'Connor y su solitaria proeza. Las circunstancias son ahora distintas.

O'Connor que parecía un líder sólido, se ha tambaleado sin llegar a caer. Quizás tuvo un día regular en una cuesta breve pero especialmente ruda. Quizás el calor, que de un modo u otro afecta a todos, le jugó una mala pasada. Veremos.

La carrera no se circunscribe solamente a él y Roglic. Ahora mismo sí, porque encabezan la general. Es la guerra entre las actuales primeras potencias. Pero hay otros combates, otras escaramuzas y otros nombres con distintas aspiraciones y capacidades. Sujetos todos a los azares de la carretera.

Ahora, a pensar en Granada, colofón de una de las etapas reina. Ante lo que nos promete, recordamos, después de Lorca, al poeta mexicano Francisco de Icaza: "No hay en la vida nada peor que ser ciego en Granada".

Norris le arrebata la 'pole' a Verstappen en Zandvoort con Alonso séptimo y Sainz undécimo

Norris le arrebata la ‘pole’ a Verstappen en Zandvoort con Alonso séptimo y Sainz undécimo

Actualizado Sábado, 24 agosto 2024 - 16:25

La cara de concentración de Max Verstappen antes de empezar la clasificación indicaba lo importante que era para él comenzar esta recta final del campeonato con una pole bajo el brazo pero, de nuevo, le faltaron unas décimas. Esas que le arrebató Lando Norris (1:09.673) en una vertiginosa última vuelta para colocarse por delante y dejar al ídolo local con la miel en los labios. El campeón, que mantiene el liderato del Mundial, tendrá que sufrir y exprimir a fondo el RB20 si quiere su cuarto triunfo consecutivo en un circuito en el que ya ha dejado su sello.

La mala noticia de la jornada la dejó Carlos Sainz (1:10.914) que, con su futuro ya resuelto y con algunos problemas en su coche, no pudo superar la Q2 al quedarse a unas décimas del corte que marcaba Fernando Alonso. Una eliminación que compartió, sorpresivamente, con Lewis Hamilton que, después de llevarse la carrera en Spa por la sanción a Russell, se verá obligado a remontar en Zandvoort desde la duodécima posición si quiere volver a posiciones de podio y competir cara a cara con Red Bull y McLaren.

El equipo de Andrea Stella se sigue mostrando muy firme, casi intratable y todo parece indicar que puede repetir doblete si no sucede ningún contratiempo en carrera. Las miradas al cielo, como así ha sucedido durante toda la clasificación, serán continuas y todo puede cambiar si finalmente se corre sobre mojado.

Aston Martin, pese a todas sus dificultades, saldrá en séptima y novena posición. "No puedo hacer nada más que esto", decía por radio el asturiano justo después de terminar su última vuelta. El español tendrá que codearse con Leclerc, de nuevo discreto, y con Sergio Pérez (5º) que logró colocarse por detrás del Mercedes y de un siempre cumplidor Oscar Piastri.

El reencuentro de Lamine Yamal y Nico Williams: dos 'hermanos' frente a frente

El reencuentro de Lamine Yamal y Nico Williams: dos ‘hermanos’ frente a frente

Actualizado Sábado, 24 agosto 2024 - 01:53

Lamine Yamal y Nico Williams tienen una conexión especial. Tanto sobre el césped, cuando defienden los colores de la Roja, tal y como quedó demostrado en la pasada Eurocopa, como fuera de él. Mientras duró una competición que culminó con el cuarto título de su historia para la selección española, el joven de los Williams casi siempre estaba cerca de los jugadores del Barça. Una actitud que llevó a propios y extraños a pensar que su fichaje por el club azulgrana no era para nada una quimera. Más aún, cuando tanto el ahora 10 del Athletic, como la última gran perla de La Masía, pasaron también juntos incluso parte de sus vacaciones. Su amistad, a pesar de todo, tendrá que quedar aparcada este mismo sábado, cuando el conjunto que dirige Hansi Flick se mida en Montjuïc a unos leones que han peleado con uñas y dientes para evitar que el jugador hiciera las maletas. Por lo menos, este mismo verano.


El propio presidente, Joan Laporta, en la presentación del técnico germano, dejó caer que el club estaba en disposición de contratar tanto a Dani Olmo, su único gran fichaje, al que se le sumaría también el del joven Pau Víctor, como a Nico Williams. El Athletic, no obstante, removió cielo y tierra para asegurarse la continuidad de un jugador al que le dieron nuevos galones otorgándole un dorsal con tanto peso como el número 10 y por quien estaban incluso más que dispuestos a denunciar al Barça ante la Liga si, finalmente, el club pagaba los 58 millones de euros que figuran ahora mismo en su cláusula de rescisión. Su argumento: que la entidad azulgrana incumpliría los controles económicos de la competición y que superaría el límite salarial que tiene establecido. Algo que se evidenciaría, en este caso, con los problemas que está teniendo el club barcelonista para inscribir a Olmo y que han acabado cristalizando en la salida relámpago deIlkay Gündogan, cuyo regreso al Manchester City traspasado a coste cero se oficializó este mismo viernes.


"Después de sólo un año, ya es hora de decir adiós. Vine aquí para afrontar un reto nuevo y emocionante, y estaba preparado para hacerlo. Lo di todo para luchar por el equipo y el club de la mejor manera posible en una temporada difícil y quería ayudar a mis compañeros en una nueva campaña. Ahora me voy en una situación difícil, pero si mi marcha puede ayudar financieramente al club, eso hace que me sienta un poco menos triste", señaló el alemán en un mensaje escrito en inglés y compartido a través de sus redes sociales. "Después del partido contra el Valencia, tuvimos una conversación honesta y pensé que quería ayudarnos, pero ha cambiado de idea, son cosas que pasan. Le conozco personalmente, ha sido un jugador fantástico para el Barça y sólo puedo decir cosas buenas de él", señaló al respecto Hansi Flick.

Con esta salida, eso sí, espera que Olmo pueda ser al fin inscrito en la Liga. "Dani, está listo para jugar, esperamos que pueda hacerlo, que pueda entrar en el equipo y que pueda ayudarnos. Confío en poder disponer de él lo antes posible", aseguró el técnico alemán, quien tuvo también palabras de elogio para un Lamine Yamal a quien tiene en muy alta consideración. "Jugó la Eurocopa, lleva dos semanas y media entrenando con nosotros y lo que he visto hasta ahora es increíble. Tiene posesión, control... Jugadores como él ayudan enormemente a cualquier equipo. Espero que no repitamos los errores que cometimos en la primera mitad en Valencia y hay que ubicarlo en la posición adecuada», apuntó acerca del joven crack barcelonista. Muchísimo más parco en palabras, eso sí, se mostró a la hora de valorar el juego de un Nico Williams por quien tanto han suspirado los azulgrana.


"No es mi trabajo hablar de él, yo me centro únicamente en mis jugadores. Jules Koundé le frenará bien", se limitó a apuntar Flick acerca del delantero del Athletic. El tira y afloja que han protagonizado tanto la entidad bilbaína como el Barça por el jugador, con el club azulgrana resistiéndose a renunciar a su contratación hasta prácticamente el último momento y los leones jugando todas las cartas posibles para retenerlo, mientras el propio futbolista hacía gestos más dirigidos hacia su continuidad, podría provocar que la grada de Montjuïc le brinde un recibimiento poco amistoso. Ernesto Valverde cree que todo discurrirá con normalidad. "Yo he jugado muchos partidos en Montjuic. Y te garantizo queno es el campo más caliente del mundo, más que nada por la distancia que hay con la gente. Además, es verano. El público animará a su equipo, habrá muchos turistas y la gente estará con ganas de ver al Barça, igual que cuando nosotros jugamos aquí. No espero nada especial", dijo ayer el técnico del Athletic.