El fuera de juego del absurdo: evolución y digitalización hasta pervertir el espíritu de la norma

El fuera de juego del absurdo: evolución y digitalización hasta pervertir el espíritu de la norma

Actualizado Lunes, 6 enero 2025 - 19:52

Todo evoluciona muy rápido, cualquier actividad o deporte, y el fútbol es un buen ejemplo, desarrollado cada vez a mayor velocidad. La razón no es únicamente la preparación de los jugadores, también el cambio de algunas reglas, a veces sin controlar posibles efectos no deseados en el concepto y la dinámica del juego. La regla del fuera de juego es un ejemplo.

Aplicada históricamente, al ser la undécima regla de las 17 fundacionales del fútbol, tiene más de 160 años y siempre evolucionó en favor de la esencia del juego. Ahora hay que preguntarse si las aplicaciones tecnológicas son congruentes, proporcionadas y favorecedoras de esa constante y centenaria evolución del juego. Entre 1863 y 1990, la referencia de comparación entre defensores y atacantes era el cuerpo de cada futbolista. En 2005, en cambio, se estableció que era fuera de juego cuando una parte del cuerpo con la que se pueda jugar el balón estuviera por delante del defensor. Es decir, se redujo el tamaño de la referencia de todo el cuerpo a una parte del mismo y eran los árbitros quienes aplicaban lo que veían.

Historia del fuera de juego

Desde entonces, se han incorporado ayudas tecnológicas al arbitraje del fútbol profesional. La más significativa, el VAR, en 2018. Un estudio de más de 18.000 partidos, de 10 temporadas de las cinco ligas principales de Europa, mostró que las infracciones por fuera de juego tuvieron un significativo descenso durante un partido (Zhao, 2021), siguiendo esa disminución después de implantar el VAR.

Pero desde 2021 ya hay tecnología específica para el fuera de juego, implantada en España para el fútbol profesional desde la temporada 2023/24. Esta tecnología provoca cierta disonancia, al utilizarse dos escalas y dos sistemas de registro. El tiempo de juego lo sigue midiendo el árbitro en minutos, a la vez que un sistema automático decide si hay fuera de juego por algún milímetro de alguna parte del cuerpo, presuponiendo que en toda ocasión la parte adelantada al penúltimo defensor está en ventaja ilegal, sin considerar la situación global del jugador respecto a las opciones que le ofrecía el juego real.

La automatización actual anula la importancia de la dinámica del presente de la jugada, ya que no solo elimina el ojo humano, sino también cualquier criterio de interpretación dentro del juego, sobre la probable ventaja no legal, aunque fuese el objetivo de la regla 11, al menos hasta 2021. ¿Ahora sigue siendo así?

En un futuro no lejano, al estar digitalizados ya los estadios de fútbol profesional, se podrá trabajar en la investigación y análisis que propugne quizás hasta un algoritmo que determine el fuera de juego por la alta probabilidad de la ventaja estimada. De otro modo se consolidará la tendencia actual, y «extraña» al juego, de señalar por un umbral milimétrico, meramente anatómico o geométrico, entre jugada legal o fuera de juego, como si se tratase de una carrera de sprint de atletismo donde: o pierde el atacante al señalársele fuera de juego, o «gana la carrera» si en la 'foto finish' logra quedar segundo.

Rafael Martín Acero es catedrático de Rendimiento Deportivo en la Universidad de A Coruña.

Carlos Sainz y sus 341 kilómetros sin parabrisas: «Mis opciones de ganar el Dakar han desaparecido»

Carlos Sainz y sus 341 kilómetros sin parabrisas: «Mis opciones de ganar el Dakar han desaparecido»

Actualizado Lunes, 6 enero 2025 - 16:36

Han pasado solo cuatro días desde que el Dakar arrancó con la etapa prólogo y únicamente se han disputado dos de sus etapas (la segunda, una maratón de 48 horas), pero tanto Carlos Sainz como Nani Roma ya han dicho adiós a sus opciones de lograr el triunfo. El madrileño, campeón de la prueba el año pasado, se vio obligado a completar esta segunda etapa con su Ford muy mermado por el vuelco sufrido en la jornada del domingo. Gran parte de la carrocería del vehículo quedó muy dañada y, además, no podía contar con el parabrisas delantero, de tal modo que tuvieron que participar con gafas protectoras.

Por mucho que pareciera capaz de mantener la distancia de una hora con respecto a la cabeza que logró sellar en la primera parte de la etapa, llegando incluso hasta el penúltimo campamento, las cosas no salieron finalmente como esperaba y está ahora a casi hora y media del primer clasificado en la general, Henk Lategan, a quien le siguen el saudí Yazeed Al-Rajhi y el qatarí Nasser Al-Attiyah. El catalán, mientras, vio como su Ford se quedaba parado por una avería mecánica y llegó finalmente a la meta con mucho tiempo perdido.

«Queda todavía muchísima carrera. Evidentemente, mis opciones de ganar han desaparecido. Pero, si puedo ayudar al equipo, puedo aprender y puedo probar alguna cosa, pues mejor», señaló con ánimo derrotado Sainz al término de la etapa.

«El resumen es que todo ha salido mal. Primero tuvimos el accidente y perdimos bastante tiempo, y después, nos perdimos. A lo largo de la mañana, hemos tenido otro pinchazo y luego hemos perdido mucho tiempo en un sitio en el que no éramos capaces de encontrar el camino. Han sido dos días para olvidar, muy difíciles de aceptar nada más empezar la carrera», abundó el madrileño, a quien el pinchazo, dado que solo podían llevar una rueda de repuesto, le obligó también a aplicar un pilotaje más cauteloso, para evitar de esta manera un nuevo percance que habría sido aún más catastrófico, pero que también ha acabado por descabalgarlo prácticamente por completo del camino del triunfo en esta edición del considerado como el raid más duro del mundo.

Un dolor en la espalda

«Es lo que hay y ahora tenemos que seguir adelante, tratar de ayudar al equipo y, por mi parte, de recuperarme, moral y físicamente. Me duele un poco la espalda, la tengo un poco tocada, pero no creo que sea nada fuera de lo normal, solo el golpe», recalcó un Carlos Sainz para quien la etapa maratón de 48 horas del Dakar ha sido todo un mazazo, al igual, en este caso, para Nani Roma. El catalán, compañero en Ford del madrileño, se ha visto finalmente condenado a quedarse también fuera de la carrera por los problemas mecánicos que ha acumulado su coche.

En la primera etapa y en los instantes finales de la primera parte de la maratón, ya se vio afectado por una serie de fallos en el sistema de alimentación del aceite. En esta segunda parte, mientras, su vehículo llegó incluso a pararse en una zona de difícil acceso y logró completar finalmente el recorrido, si bien con mucho tiempo perdido. De esta forma, los dos únicos coches que quedan ahora mismo en competición de la marca americana son los de Mattias Ekstrom, actualmente quinto clasificado, y Mitch Guthrie, noveno.

Cristina Gutiérrez, por su parte, también está ya completamente fuera de carrera. En la primera parte de la etapa maratón, perdió mucho tiempo para echarles un cable tanto a Nasser Al-Attiyah como a Sebastien Loeb, compañeros en Dacia, en caso de que tuvieran algún problema con sus coches, como acabó finalmente ocurriendo en el caso del francés, quien tuvo problemas eléctricos en la cremallera de dirección de su vehículo. Por tanto, llegó con una hora y 20 minutos perdidos al campamento donde descansaron los grandes favoritos del raid. En la segunda, debía completar 341 kilómetros, pero, a 238 de llegar al final de la etapa, se vio obligada a abandonar por una avería.

La marca tratará de conseguir que pueda seguir corriendo, por mucho que completar la prueba no le sirva en este caso tampoco para lograr el reconocimiento oficial de haberlo conseguido. Isidre Esteve, por su parte, tras pilotar los primeros días con fiebre a causa de un proceso gripal, también tuvo problemas con su vehículo y tuvo que estar parado durante mucho tiempo, si bien pudo finalmente retomar la marcha.

Desastre español en el Dakar: Carlos Sainz y Nani Roma pierden todas sus opciones

Desastre español en el Dakar: Carlos Sainz y Nani Roma pierden todas sus opciones

Actualizado Lunes, 6 enero 2025 - 12:51

El saudí Yazeed al-Rajhi ganó la temible '48h crono', la etapa del Rally Dakar de casi mil kilómetros de recorrido entre domingo y lunes, en la que Carlos Sainz, vigente ganador de la prueba, perdió una hora y 30 minutos con respecto al vencedor.

Sainz, que ya perdió casi una hora el domingo tras sufrir un vuelco con su Ford en una duna, se vio perjudicado por la imposibilidad de recibir asistencia mecánica durante la noche y llegó a la meta con su auto muy dañado. Tuvo que correr sin luna delantera, conduciendo con unas gafas de motorista.

El piloto saudita de 43 años recorrió los 967 km de especial en 10h 56min 54seg, pese a recibir una sanción de dos minutos por un exceso de velocidad.

Segundo fue su compañero de Toyoya Henk Lategan, a 4min 16seg, que se coloca ahora líder de la general provisional con casi cinco minutos de ventaja con respecto a Al-Rahji.

Roma, también KO

El catarí Nasser Al-Attiyah, quíntuple ganador del célebre rally, fue tercero en la etapa a casi seis minutos y medio del ganador y ocupa la misma plaza en la general, a más de once minutos del líder.

"Ha sido muy, muy duro... No tengo la impresión de que estemos solo en el segundo día del Dakar", reaccionó Al-Rajhi a su llegada al vivac, luego de que los participantes tuvieran que acampar en el desierto la noche anterior.

La jornada fue catastrófica para los participantes españoles de la categoría, ya que Nani Roma, séptimo en la general antes de iniciarse la etapa maratón, sufrió un problema mecánico en su Ford y no había recibido aún asistencia de sus mecánicos.

Mejor suerte corrió el francés Sebastien Loeb. El nueve veces campeón del mundo de rallys, que sigue buscando inscribir su nombre en el palmarés del Dakar, recuperó una parte de la media hora perdida el domingo por un problema electrónico en su Dacia y acabó 7º, a poco más de 13 minutos de Al-Rajhi.

Cuatro partidos en una semana, 11 en un mes... el insoportable maratón del baloncesto europeo: "¿Cómo un deportista puede estar sano?"

Cuatro partidos en una semana, 11 en un mes… el insoportable maratón del baloncesto europeo: “¿Cómo un deportista puede estar sano?”

Hace tiempo que el calendario del baloncesto europeo es un rompecabezas imposible de encajar. Una amalgama de competiciones domésticas y continentales que estiran su chicle y desubican al espectador, todo aliñado con las ventanas FIBA de clasificación, instauradas en mitad del curso desde hace siete años. Hace tiempo también que los jugadores, los protagonistas, se cansaron de protestar (apenas las quejas sin repercusión de los sindicatos...). Y que los que rigen el cotarro, FIBA y Euroliga, no se van a poner nunca de acuerdo por mucho de que presuman de sus acercamientos. En enero, mes previo al 'parón' por la disputa de las Copas nacionales y los partidos de selecciones, la situación se suele volver extrema. Aunque nunca se vio lo de ahora: Real Madrid y Baskonia disputan esta semana cuatro partidos (seis en los próximos 13 días).

«Jugamos 11 partidos en enero, ahora viene una semana cuádruple y la siguiente es una doble... Que alguien me explique cómo un deportista puede estar sano y mantenerse al mismo nivel todos los días», protestó Chus Mateo el pasado viernes, tras la victoria del Madrid ante el Bayern en el primer partido del 2025. El inicio de un maratón. Del 3 de enero al 4 de febrero, 33 días, 13 duelos, siete de Euroliga y seis de ACB. Lo mismo, claro, que Barça y Baskonia (los tres españoles en Eurocup, Valencia, Gran Canaria y Joventut, 10 en enero, algo menos). «Es el único deporte en el que pasa. Se obliga a los jugadores a ser superhéroes», añadió el técnico.

La ruta, para ninguno de los tres, es llana. Pues la propia exigencia del calendario acentúa sus apuros y propicia los percances físicos en plantillas que, ya de inicio, cuentan con 13 ó 14 piezas. El Madrid, por ejemplo, afronta tres de los cuatro duelos de esta semana frenética a domicilio. Hoy lunes de Reyes visita Vitoria, de ahí a Granada (miércoles) y sin pausa a Kaunas (viernes), para cerrar el domingo en casa contra el Tenerife.

Lesiones

Tras cuatro triunfos seguidos en Europa, los de Chus Mateo, que perdió a Gaby Deck al menos dos meses por una una rotura del tendón conjunto de los isquiotibiales, respiran algo en la tabla (ya son octavos, en puesto de play-in) y en Liga Endesa acechan el liderato de Unicaja y Valencia. El técnico, que estuvo en el alambre tras «tocar fondo» contra el Zalgiris hace unos días, hizo una reflexión un tanto insólita sobre el camino. «Tenemos que normalizar la derrota. No es poner excusas, pero habrá que ser condescendientes a veces. Y saber que cuando llegue el momento de competir, estemos en la mejor forma y juntos, sin grietas. Y ojo ahí, que viene el Madrid. Que estos saben cómo ganar. No somos lo de otros años, pero vamos a ir a por ello», pronunció como declaración de intenciones.

Más empinado parece para el Barcelona y eso que pareció respirar ganando en París. Siete de sus 11 citas de enero son lejos del Palau. Joan Peñarroya ya perdió para todo el curso a Laprovittola y Raulzinho Neto apenas pudo disputar ocho minutos antes de rescindir su contrato por sus problemas físicos. Mientras sigue peinando el mercado a la caza de un refuerzo en la dirección tras el fiasco con Heurtel, buscan resolver sus apuros para sellar su clasificación copera (son novenos) y seguir escalando en Euroliga.

El Baskonia, que acaba de perder por lesión a su capitán Tadas Sedekerskis -se reforzó con Luka Samanic-, recibe hoy (20:30 h.) al Real Madrid asedidado por las urgencias: sólo le vale ganar para seguir pugnando por el billete copero a Gran Canaria. En Europa, pero aún, los de Pablo Laso son 14º: sólo hay tres equipos con peor balance. El propio técnico vitoriano alzó la voz hace un año sobre el abuso de partidos, cuando estaba en el Bayern: «Al final, estamos matando a los actores. De alguna manera, tenemos que gestionar el negocio», dijo cuando se especulaba sobre la posible expansión a Dubai que aún no se ha producido, aunque allí se disputará la próxima Final Four en mayo.

La locura de enero es el paradigma de temporadas que se pueden ir con normalidad por encima de los 90 partidos, de octubre a junio, para un jugador.

Las uvas de Dani Olmo bajo la tormenta perfecta: las 'palancas' de papel, el derecho al trabajo y el eje Tebas-Louzán-Aganzo

Las uvas de Dani Olmo bajo la tormenta perfecta: las ‘palancas’ de papel, el derecho al trabajo y el eje Tebas-Louzán-Aganzo

Cada una de las uvas que tomamos en España para celebrar la entrada del nuevo año significa un deseo por cada uno de los 12 meses venideros. El primero de Dani Olmo, triunfar con el equipo en el que se formó y al que regresó como si se tratara de la tierra prometida tras una larga diáspora, es, hoy, un deseo pendiente, al no estar inscrito por la Liga. El jugador no quiere dejar el Barcelona, por mucho que le habilite la cláusula preventiva fija

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Bernardo Ruiz, testigo de la foto más icónica: ''Bartali, que se aprovechó de una confusión, pasó la botella a Coppi''

Bernardo Ruiz, testigo de la foto más icónica: ”Bartali, que se aprovechó de una confusión, pasó la botella a Coppi”

Gino Bartali y Fausto Coppi no estaban solos en la célebre fotografía que pasó a la historia como emblema de los valores del deporte y también como representación de una sociedad dividida por la política y la religión. Una imagen adornada por un cautivador misterio jamás resuelto.

Para saber más

La ilustración de Carlo Martini muestra a los dos italianos en el ascenso al puerto del Télégraphe, en la undécima etapa del extraordinario Tour de Francia de 1952 (ese en el que Bernardo Ruiz finalizó tercero y se estrenaron las subidas a Alpe d'Huez y Puy de Dôme, ambas coronadas en primer lugar por Coppi, ganador de la carrera). Ahí aparecen Bartali, el veterano, el cristiano (salvó la vida a centenares de judíos al conseguir de forma clandestina pasaportes y salvaconductos en la Segunda Guerra Mundial), y Coppi, el joven, el ateo. Ambos enlazados por un botella de agua. Ni el fotógrafo ni los corredores aclararon el contexto exacto de la secuencia y a partir de ahí comenzaron interminables disputas. ¿Quién pasó el agua? ¿Quién hizo el favor? ¿El generoso fue el ciclista de la Democracia Cristiana o el comunista, el devoto o el agnóstico, el tradicional o el moderno? La imagen de un país fracturado.

La foto, publicada en el número 28 de la revista Calcio e Ciclismo Illustrato, fue convenientemente editada para que sólo aparecieran los ídolos italianos. En la original (descubierta por Carlo Delfino) también aparecía el belga Stan Ockers, (segundo en aquel Tour), ídolo de Eddy Merckx. Justo por detrás de Bartali se adivinan un pie y un brazo de otro corredor. Ese corredor escondido es Bernardo Ruiz, que ahora aclara aquella secuencia. El ciclista centenario dice que aquel día hacía mucho calor, que Coppi escalaba el Télégraphe con mala cara y que junto al italiano subía un grupito, con Bartali, Ockers y él mismo, por detrás iban el también español Antonio Gelabert, el francés Raphaël Géminiani y el belga Alex Close. Entonces se corría por selecciones, no por equipos.

Ruiz, en su casa de Orihuela, muestra fotos de su etapa ciclista.

Ruiz, en su casa de Orihuela, muestra fotos de su etapa ciclista.CARLOS GARCÍA POZO

«Veníamos muy castigados», señala Ruiz, «después de subir la Croix de Fer, para mí uno de los puertos más duros. Coppi iba fatigado, se había quedado sin agua y no estaba permitido avituallarnos en los ascensos. Entonces, el seleccionador italiano [Alfredo Binda], que dirigía a Coppi y a Bartali, se adelantó al pequeño pelotón y entregó una botella de agua (no un bidón) a un chica que estaba al borde de la carretera para entregársela a Coppi. ''Cuando lleguen por aquí los corredores se la das al ciclista que va de amarillo'', le dijo. Pero la mujer, francesa, posiblemente no entendió bien el mensaje del italiano, y se la entregó al que llevaba el maillot verde, a Gino Bartali. 'Al de amarillo, al de amarillo', le gritaba el entrenador, pero ella no le escuchó. Bartali tomó la botella y con ella rellenó los bidones que llevaba en su bicicleta y cuando terminó se la cedió a Coppi. Bartali entregó la botella a Coppi, pero lo cierto es que se aprovechó de una confusión. Así fue».

Aquella etapa, con final en Sestriere, la ganó Coppi. El segundo fue Bernardo Ruiz, a más de siete minutos. El centenario, testigo y notario de la foto más icónica.

Los 100 años de Bernardo Ruiz, el primer español en el podio del Tour: estraperlista, agricultor, vendedor de motos... y aún fuma

Los 100 años de Bernardo Ruiz, el primer español en el podio del Tour: estraperlista, agricultor, vendedor de motos… y aún fuma

«¿Usted fuma? Es que me he quedado sin tabaco». El pionero, que se apoya en un andador para moverse por su casa en el casco antiguo de Orihuela, recibe al reportero rodeado de centenares de fotografías y de trofeos cosechados en su gloriosa trayectoria. «Ahí estoy con Fausto Coppi. Para mí, siempre fue el mejor». El próximo miércoles, Bernardo Ruiz cumplirá 100 años. Podría irse con sus hijos, pero prefiere vivir solo. Hasta hace cuatro años paseaba a su pequinés y acudía diariamente al casino de su pueblo para «echar la mañana», leer la prensa y tomar un café, pero tras someterse a una operación de vejiga, y permanecer 10 días en la cama de un hospital, apenas sale a la calle. En invierno se queda en casa, donde le cuidan dos chicas, una por la mañana y otra por la noche. No sale para evitar el frío, la gripe y el covid.

Para saber más

Bernardo Ruiz fue el primer ciclista español en ascender al podio del Tour de Francia, en 1952. Fue tercero tras Coppi y el belga Stan Ockers. También fue el precursor en las victorias de etapa en el Giro de Italia: en 1955 estrenó palmarés en una jornada con salida y llegada en Roma. Fue el primer español en conseguir dos triunfos en un mismo Tour (1951), en las metas de Brive y de Aix-les-Bains. En su curriculum figuran la Vuelta a España de 1948 y tres campeonatos nacionales de ruta (1946, 1948 y 1951). Está considerado el primer ciclista profesional de España.

El Pipa ha perdido la audición, pero conserva una fecunda memoria. Explica con detalle cada una de las imágenes que reposan en las mesitas o adornan las paredes de su casa. «Esta foto es de la Vuelta a España, aquella en la que gané 17.000 pesetas. La última etapa terminó en el recién estrenado estadio Santiago Bernabéu. Para mí, la Vuelta siempre ha sido más divertida que el Tour», sostiene mientras recalca que aún sigue las carreras por televisión. «No sólo ve las pruebas en directo, sino también los resúmenes y los reportajes que emiten después», añade su hijo Bernardo, un farmacéutico que lleva trabajando 44 años en Orihuela. Él es una ayuda fundamental para encauzar la conversación con el periodista, porque nadie conoce e interpreta al pionero mejor que él.

Ruiz, con una portada del Marca, en su casa de Orihuela.

Ruiz, con una portada del Marca, en su casa de Orihuela.CARLOS GARCIA POZO

El próximo día 8, en la casa del centenario se reunirán sus cuatro nietos y dos bisnietos y el resto de la familia de su hijo y de su hija Margarita, abogada. No estará el tercer hijo, Miguel, un sacerdote que fue misionero durante 30 años en Perú y que ahora se encuentra en Guerrero (México), colaborando en la construcción de un hospital.

Nunca pinchaba

El aniversario se completará con una exposición del artista Miguel Soro en la lonja de Orihuela, en la que se exhibirán retratos de un corredor que abrió sendero y rompió moldes. Ruiz no respondía a los cánones de los ciclistas españoles: pequeños y escaladores. Él era robusto, alto para la época (1,75 metros), fuerte y muy sólido en las subidas y en el llano. Decían que casi nunca pinchaba y que guardaba un secreto: inflar los tubulares nuevos, colgarlos como chorizos en su casa y dejarlos curtir durante dos años. Su primera bici profesional, una Alcyon, la compró en 1941 con las 500 pesetas (una fortuna) regaladas por su hermano Tomás, que combatió en Rusia con la División Azul.

Bernardo era un tipo duro hecho a sí mismo. A los nueve años faenaba en el campo y a los 11 le sorprendió la Guerra Civil. Cuando era un chaval fortaleció sus piernas y carácter dedicándose al estraperlo. Tiempos de hambruna. «En casa teníamos que trabajar para comer. Mi padre era campesino. Yo iba con mi bicicleta desde Orihuela a Cartagena cargado con aceite, cereales, tabaco, harina, pan... Llevaba 50 kilos por malos caminos, evitando a la Guardia Civil. Un día y medio para ir y volver». La vida dura de un niño que ha presenciado tres reinados (Alfonso XIII, Juan Carlos I y Felipe VI), una República, una Guerra Civil, una posguerra, una dictadura y una democracia. Decidió dedicarse al ciclismo cuando, siendo un chaval, ganó una carrera de aficionados y le premiaron con 25 pesetas, el triple de lo que ganaba su padre en un mes.

Bernardo Ruiz.

Bernardo Ruiz.CARLOS GARCIA POZO

«Nunca lo he tenido fácil, pero disfruté mucho con el ciclismo. Es un honor haber sido el primero», señala un corredor que fue rival de Federico Martín Bahamontes (el toledano también se dedicó al estraperlo), que debutó a nivel nacional en 1945 y se retiró en 1959 para dedicarse a la dirección de equipos. Dejó la bicicleta y empezó a fumar. «Sigue con sus cigarros, aunque se los controlamos un poco. Es que se pone a toser y no puede dormir», advierte su hijo.

Ruiz dirigió al equipo Faema de España (una prolongación de la escuadra belga liderada por Eddy Merckx). Fue el maestro de Angelino Soler, el vencedor más joven de la historia de la Vuelta a España (21 años, en la edición de 1961). «Me decían que estaba loco porque cuando casi nadie le conocía yo le hice un contrato de 100.000 pesetas. Cuando ganó la Vuelta, todos tuvieron que callarse. También di la primera oportunidad a Julio Jiménez... Creo que tuve buen ojo como director». Luis Puig le ofreció, sin éxito, ser seleccionador nacional. No aceptó porque las condiciones económicas le parecían insuficientes. Para el ex presidente de la Federación, sólo Miguel Poblet y Jesús Loroño estaban a la altura de los conocimientos de Bernardo Ruiz.

Vendedor de motos y bicicletas

El Pipa, tras dejar la dirección técnica de los equipos, regresó a Orihuela, donde regentó un establecimiento de venta de motos y bicicletas. Fue delegado de Moto Vespa en Alicante. Tras jubilarse, se dedicó a cuidar un pequeño huerto. Hace 10 años, la organización de la Vuelta le homenajeó por el 80º aniversario de la carrera. Entonces, el abuelo del ciclismo español comentaba a este periodista lo absurdo que resulta comparar el ciclismo de entonces con el de ahora: «Dicen que los ciclistas de antes no teníamos estilo, pero ¡cómo íbamos a tenerlo si las carreteras eran de tierra y estaban repletas de baches! Entonces no había equipos, participábamos en grupos de selecciones y peleábamos todos contra todos. Era un ciclismo individual, no había gregarios. Todos éramos rivales y atacábamos cuando nos parecía».

También confesaba que añoraba la diversión de antaño: «El ciclismo de mi tiempo era más entretenido, ahora en el Tour sólo hay tres etapas de montaña en los Alpes y otras tres en los Pirineos. El llano es monótono. Había más emoción». Este pionero vaticinaba que después de las retiradas de Alberto Contador, Alejandro Valverde y Purito Rodríguez se producirá un gran bajón en el ciclismo español. Un visionario sabio que cumple 100 años. La memoria de España.

La Deportiva Minera, rival del Real Madrid y símbolo de un pueblo que luchó para no ser borrado del mapa: "Cuidado con El Llano"

La Deportiva Minera, rival del Real Madrid y símbolo de un pueblo que luchó para no ser borrado del mapa: “Cuidado con El Llano”

En El Llano del Beal apenas llueve. Los cauces de sus ramblas bajan secos y el agua, un bien precioso, sólo llega a través de una red de canales secundarios del trasvase Tajo-Segura. La carestía hidrológica se agudiza por el campo de golf de La Manga Club, situado a escasos 10 minutos en coche. Sin embargo, en El Llano del Beal, el Año Nuevo amaneció bajo un manto de lluvia. Una bendición para una pedanía donde a lo largo de todo 2024 apenas se recogieron 150 l/m². Sus 1.349 habitantes recibieron el agua como un don del cielo. El anticipo del gran regalo de Reyes. Hoy, el Real Madrid juega ante la Deportiva Minera en la Copa del Rey.

El partido se disputará en Cartagena, 20 kilómetros al oeste, donde su equipo ya eliminó en segunda ronda al Deportivo Alavés. Toda una hazaña para el octavo clasificado del Grupo 4 de Segunda RFEF, la cuarta categoría del fútbol español. Bajo un cielo encapotado, pero sin riesgo de precipitaciones, la Deportiva Minera medirá fuerzas con el campeón de Europa. Para la ocasión, sus aficionados más veteranos recuperarán un grito de guerra: «El Llano resiste». Una proclama con la que ellos mismos lograron salvar sus propias casas del avance descontrolado de la minería.

«Todo empezó cuando cortamos durante 30 horas un camino de servicio para impedir el paso de la maquinaria pesada», arranca Antonio Vidal, actual directivo de la Deportiva Minera y líder histórico del movimiento vecinal en El Llano. Corría 1985, España apuraba su entrada en la Comunidad Europea y la Sociedad Minero Metalúrgica de Peñarroya ultimaba sus sondeos en El Llano para la extracción de plomo y zinc. «Seis vecinos fueron procesados, pero sin mayores consecuencias. En 1987 plantearon una cantera nueva, con voladuras diarias de dinamita en la parte sur del pueblo, así que tuvimos que mantener la movilización durante casi cuatro años», continúa Vidal, en conversación con EL MUNDO.

«El equipo y el pueblo somos uno»

El símbolo de aquella lucha fue La Cabaña, un humilde puesto de vigilancia, levantado con maderas y plásticos, desde donde los lugareños hacían guardia día y noche. Por allí desfilaron Julio Anguita, líder de Izquierda Unida, Álvaro Gil Robles, Defensor del Pueblo o Marcelino Oreja, eurodiputado por el PP. Los afectados no cejarían en el empeño. A las acampadas y encadenamientos en la sede del gobierno de la Región de Murcia, se añadiría un viaje en autobús al Parlamento Europeo. «Nos enseñaron una maqueta en la que, según sus previsiones de excavación, iban a desaparecer, literalmente, 15 o 20 viviendas. Entonces empezamos las reuniones con partidos políticos. Además, en Cartagena nos diseñaron una pegatina que rezaba "Cuidado con El Llano"».

En aquellos días, tal y como recuerda Vidal, la Deportiva Minera salió a calentar en alguno de sus partidos con ese mismo lema en la camiseta. «Una muestra de que el equipo y el pueblo somos uno. Una familia», apunta Vidal. Tras las consabidas escenas de tensión con los antidisturbios, la matriz francesa de Peñarroya liquidó su división española y vendió sus instalaciones por un precio simbólico a Portmán Golf, una promotora inmobiliaria que cerraría las minas en 1991. Hoy, 34 años después, seis depósitos de residuos mineros abandonados, con sus arrastres de metal, aún suponen un riesgo para la población de El Llano. Al menos, el pasado 10 de diciembre, sólo unas horas después del sorteo de Copa, dieron comienzo las ansiadas obras de regeneración. El Ministerio de Transición Ecológica destinará 110 millones de euros para reforestar 700 hectáreas.

Las movilizaciones en El Llano, a finales de los años 80.

Las movilizaciones en El Llano, a finales de los años 80.AYTO CARTAGENA

A los 72 años, Vidal también encabeza la renovación de la Deportiva Minera, debutante este curso en Segunda Federación. «El club es muy humilde y aquí quedan pocas empresas solventes que puedan ayudarnos. Hay que pelear mucho para poder sacar adelante al equipo», sostiene el directivo. Sin embargo, las miras se han ampliado desde la llegada de José Blaya. En 2023, este empresario de 45 años asumió la presidencia en un momento crítico. Tras salvar el descenso a Preferente, apostó por un ambicioso proyecto con el que lograría la promoción. Este curso ha doblado el presupuesto hasta los 800.000 euros. Conoce El Llano desde niño, porque fue alumno del Colegio San Ginés de la Jara, donde Vidal ejercía entonces como director. Es un hombre hecho a sí mismo. Trabajó en la mar y ahora ejerce como patrón mayor de la Cofradía de San Pedro del Pinatar. Fue niño y perdió a dos hermanos durante un naufragio.

El proyecto deportivo, con Antonio Martínez al frente, se sustenta en futbolistas con experiencia, como Omar Perdomo, Francis Ferrón, Damián Petcoff o Arturo. Tipos curtidos en las divisiones inferiores y fichados este verano gracias al talonario de Blaya. De los cuatro, el único de la zona es Arturo Juan Rodríguez Pérez-Reverte, sobrino del académico de la Lengua. Un delantero de 35 años que en 2014 ascendió a Primera con el Córdoba, antes de probar fortuna en el Dundee United. Hace dos temporadas se quedó a un paso del ascenso a Segunda con el Deportivo de la Coruña.

Cartagenero y madridista

«Nunca se me dio la oportunidad de jugar contra el Madrid en la Copa, así que ahora, al final de mi carrera, este partido es un premio a tantos años», explica Pérez-Reverte a EL MUNDO tras el último entrenamiento. Aún renqueante de una lesión muscular que le ha apartado de los recientes compromisos de la Minera, Arturo se ha limitado a tranquilizar a los más noveles del vestuario. «Intento enseñar a los jóvenes que hay que trabajar mucho para poder vivir esto. Pero también soy de los que cree que si se da normalidad a todo lo que rodea, eso nos ayudará a tener menos presión».

Cartagenero de nacimiento y madridista de corazón, Pérez-Reverte aún se emociona al hablar de su camiseta blanca que le regalaron de crío. El cuello lila, el escudo bordado y sin publicidad en el pecho. «No voy a negar mis preferencias, pero ahora defiendo a la Minera y espero que ellos lleguen algo cansados tras el esfuerzo en Mestalla». Arturo se llama Arturo por su abuelo, que también dio nombre al novelista. «Nunca me ha incomodado el peso del apellido. Todo lo contrario. Tampoco me ha ayudado. A mi tío no le gusta demasiado el fútbol, pero ha hablado con mi madre y sabe de la importancia que tiene este partido para toda la familia».

Arturo, durante una conferencia de prensa.

Arturo, durante una conferencia de prensa.DEPORTIVA MINERA

Hoy, los Pérez-Reverte vivirán con intensidad lo que suceda sobre el césped de Cartagonova, castigado por el trajín del Cartagena-Leganés de ayer (1-2). Los 512 socios de la Minerica (38% de la población del pueblo), apoyarán a su equipo desde las gradas. Algunos, como Vidal, llevan animando desde los tiempos de Minera Celdrán, la empresa que se hizo de oro gracias a sus exportaciones de plomo durante la Segunda Guerra Mundial. «En casa siempre se habló de los dos años gloriosos en Tercera (1956 y 1957), cuando ganamos 4-1 al Elche», rememora el dirigente. Por entonces, todos los gastos del club los asumían Francisco y Miguel Celdrán, nacidos en El Llano. Así que bautizaron el estadio Ángel Celdrán, en honor a su padre. Paco, hijo de Miguel, hizo carrera en el PP, ejerciendo como presidente de la Asamblea Regional de Murcia entre 1995 y 2015.

Sin embargo, ni siquiera la figura de Celdrán pudo cambiar el sesgo ideológico de una pedanía que aún presume orgullosa de su Casa del Pueblo, alzada en 1913 por los militantes de la UGT. «Desde la llegada de la democracia, el PP nunca ha ganado aquí las elecciones, aunque en las municipales de 2023 ya se quedaron cerca», subraya Vidal. Unas semanas más tarde, el pacto entre los populares y Vox arrebataría al PSOE, por primera vez, la junta vecinal. «El Llano siempre ha sido un pueblo con una gran tradición reivindicativa», finaliza el directivo. Ahora queda por saber si ese espíritu rebelde, el que evitó que un pueblo fuese borrado del mapa, es suficiente ante el Real Madrid.

Epifanía NBA en Europa

Epifanía NBA en Europa

Actualizado Domingo, 5 enero 2025 - 18:10

La Biblia nunca escribió que fueran tres ni que fueran reyes. Sí que eran magos y que seguían la estrella de oriente. En ese punto cardinal, más allá de monarquías parlamentarias, en Grecia, Serbia y Turquía las imágenes de pabellones llenos de más de 15.000 espectadores enfervorecidos relucen los últimos años en el baloncesto europeo.

La anunciación lleva meses, años y décadas produciéndose. La NBA quiere implantarse en Europa. Con el nuevo contr

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Del caso a Heurtel a alejarse de la Copa, el Barça se mete en otro enredo: "El equipo está jodido"

Del caso a Heurtel a alejarse de la Copa, el Barça se mete en otro enredo: “El equipo está jodido”

Caras largas y sensación de impotencia. Finales apretados que se escapan, remontadas que no cierran. El Barça avanza como un tractor cuesta arriba, como si algo se hubiera roto en lo colectivo. Y, para colmo, enredos que no ayudan como el protagonizado con Thomas Heurtel en los últimos días.

Pese al recital de Kevin Punter en el último cuarto (11 puntos de sus 19 puntos en ese tramo) y a que dispuso de un lanzamiento final, ya en la prórroga, para haber ganado el partido, el Joventut asaltó este domingo el Palau (90-91) y no sólo selló virtualmente su billete para la Copa de Las Palmas del próximo mes de febrero, también dejó tiritando a los de Joan Peñarroya, en mitad de una crisis de la que parecen incapaces de salir.

"Con lo que significa un derbi en can Barça y cómo está la clasificación, esperaba un poco más de ganas. No hemos demostrado estar a la altura, hemos tirado el partido nosotros", reconoció ya en el vestuario Alex Abrines, un tipo que nunca se muerde la lengua. Y que pone de manifiesto con sus palabras una situación desesperada que está minando la apuesta por Peñarroya en el banquillo azulgrana. Su Barça ha disputado 34 partidos en lo que va de curso y ha perdido 17, los mismos que ha ganado.

Cerró el año perdiendo en el Palacio contra el Real Madrid y su triunfo en París el viernes, en mitad de la tormenta y la polémica por el no fichaje de Heurtel, significó todo un alivio en una Euroliga en la que sigue fuera de los puestos de playoffs (es 10º). Pero ante la Penya, contra quien fue cayendo buena parte de la mañana, resultó una vuelta a las andadas. Nunca en la historia hubo una Copa del Rey sin el Barça y esa opción es hoy por hoy bastante posible.

Jabari Parker, entre dos defensores del Joventut.

Jabari Parker, entre dos defensores del Joventut.Andreu DalmauEFE

Si el martes los azulgrana ganaran en su visita al colista Girona, que ayer se impuso en la pista del Lleida, igualarían en la octava plaza con Casademont Zaragoza y Baxi Manresa. Dos plazas para tres (o para cuatro si Baskonia gana sus dos encuentros pendientes, este lunes contra el Madrid y el miércoles contre el Leyma Coruña) con dos jornadas en juego. Teniendo en cuenta el factor de que Zaragoza y Manresa se enfrentan entre ellos el fin de semana, al Barça le resta el complicado duelo en Gran Canaria y recibir al Bilbao para apurar sus opciones.

"El equipo está jodido, sabía de la importancia del partido. Nos hemos quedado sin red de seguridad para los tres partidos de la primera vuelta. El vestuario está tocado", admitió un Peñarroya que sigue aguardando un refuerzo en el puesto de base tras la grave lesión de Laprovittola y la presencia efímera de Raulzinho Neto, cuyo contrato fue rescindido a causa de sus problemas físicos.