McLaren regala el triunfo a Piastri para su doblete al sprint en Losail

McLaren regala el triunfo a Piastri para su doblete al sprint en Losail

La última sprint race de la temporada dejó idéntico sabor que la mayoría de las cinco anteriores. Un espectáculo devaluado, muy lejos del prometido torrente de emociones. De hecho, el único sobresalto, tras 19 vueltas, llegó en los últimos 200 metros, cuando Lando Norris, líder desde la salida, levantó el pie para regalar el triunfo a Oscar Piastri. Un peculiar modo de invertir el doblete de McLaren, que ahora maneja 30 puntos de ventaja sobre Ferrari en el Mundial de Constructores.

"Terminad en este orden. Estamos contentos así", advirtieron por radio a Norris, lanzado como una centella hacia la bandera de cuadros. Sin embargo, el británico hizo caso omiso del mensaje, asumiendo un cierto riesgo para ceder el paso a su compañero y evitar cualquier susto ante George Russell, que completaría el podio. Nadie se salió del carril del DRS en 27 minutos para el olvido. Eso sí, hubo que anotar un detalle relevante. A diferencia de Interlagos, Austin, Austria,Miami y Shanghai Max Verstappen no acabó primero, sino octavo.

El flamante tetracampeón perdió de inicio la posición ante Lewis Hamilton, Nico Hulkenberg y Pierre Gasly. "Sobreviraje es decir poco", comentó a los ingenieros de Red Bull, mientras Sergio Pérez ni siquiera podía sostener el ritmo de Franco Colapinto y Guanyu Zhou. El méxicano, último en la meta a 64 segundos de su compañero, sumó otro desastre a su cuenta.

"Era como un coche de rally"

"No había agarre, el equilibrio era dramático. Y con neumáticos fríos es peor. Era como un coche de rally". El análisis de Mad Max, que llegó a lamentar no haber viajado a Bélgica este fin de semana a Spa para competir junto a su padre al volante de un Skoda Fabia, debería servir de enseñanza para el domingo. No hay ritmo en el RB-20, pero tampoco Mercedes o Ferrari parecen inquietar a McLaren.

Nada más arrancar, Russell tuvo que ceder la segunda plaza ante el empuje de Piastri, mucha decisión para completar la maniobra por el exterior. Mientras, Carlos Sainz mantenía sin alardes su cuarta plaza, justo por delante de Charles Leclerc, que sí demostró algo más que carácter para quitarse de encima a Lewis Hamilton. "Realmente fue al límite, con un ligero roce entre las ruedas", reconoció el monegasco sobre el movimiento ante su próximo compañero en Ferrari.

Fernando Alonso, undécimo en la parrilla y undécimo en la meta, se aburrió como el que más. Así que sus críticas al formato de estas sprint races subieron otro tono. "Si haces una crono con el formato Q1, Q2 y Q3, los mejores siempre van a acabar delante. O cambias el formato de la parrilla, o haces una crono a una vuelta... Si no, vemos una repetición de lo que vamos a ver en la carrera larga", lamentó el bicampeón mundial.

Carlos Sainz, ante su último desafío con Ferrari: el apoyo del 'Team 55', una muestra de lealtad y un extintor en la recámara

Carlos Sainz, ante su último desafío con Ferrari: el apoyo del ‘Team 55’, una muestra de lealtad y un extintor en la recámara

El pasado domingo, nada más bajarse del coche y despojarse del casco, Carlos Sainz celebró de un modo muy contenido su tercer puesto en Las Vegas. Se trataba del octavo podio en una temporada donde también ha sumado dos triunfos. Todo un empujón para Ferrari en su lucha por el Mundial de Constructores. Sin embargo, nadie de la plana mayor de la Scuderia se acercó para recibirle. De hecho, el primer abrazo de Carlos en el corralito fue para Roberto Merhi, uno de los miembros del círculo íntimo de Carlos. Un núcleo duro que se autodenomina Team 55 y que acostumbra a celebrar cada éxito alzando un extintor a modo de trofeo.

Merhi, que disputó 13 carreras del Mundial 2015 con Marussia, también ha viajado este fin de semana al GP de Qatar. Desde el arranque del campeonato, Teto viene supervisando la preparación de Sainz en compañía de Pierluigi della Bona, su preparador físico. De inconfundible bigote y arrolladora simpatía, el italiano luce con orgullo sus dos tatuajes como ofrenda a las dos victorias de 2024. Y bromea con lo sucedido en una discoteca de México DF, donde sostuvo en hombros a Carlos, brindando por la última. Dos indicios del clima que se respira en el Team 55. De esa camaradería apenas queda rastro en Ferrari, obligada hoy por las urgencias y desconcertada por los rifirrafes entre sus pilotos.

En estas dos últimas carreras, el equipo dirigido por Frédéric Vasseur necesita remontar 24 puntos a McLaren para conquistar el Mundial de Constructores. Más que un objetivo, se trata de una exigencia, dado que ya sufre la peor travesía por el desierto de su historia. Han transcurrido 5.869 días desde que en 2008 alzó su último título. Nueve días más que la anterior sequía, cifrada entre 1983 y 1999. Sin embargo, los recientes sucesos en Las Vegas y las características del trazado qatarí no invitan este fin de semana al optimismo. Ni para Sainz, ni para Charles Leclerc.

"mirándonos a los ojos"

La madrugada del pasado domingo, el monegasco salió muy contrariado del Strip Circuit. A su juicio, Carlos no quiso respetar las órdenes de equipo, incumpliendo lo acordado en el briefing previo. De modo que él vio perdida una buena oportunidad de recortar distancias con Lando Norris, segundo clasificado del Mundial, con 21 puntos de margen. Su enfado llegó a alcanzar un punto hiriente: "Si no hizo caso a lo que le dijeron, que prueben a decírselo en español". No obstante, la escucha completa de los mensajes de radio contradice la versión de Leclerc. Sainz supo adelantarle en la vuelta 33 sin hacer mella en el ritmo de su compañero y después se defendió de su acoso con el DRS porque el graining de sus neumáticos y su batería no le permitían un mejor ritmo.

"Todos cometimos errores. Lo hemos discutido de puertas para adentro y hemos pasado página", explicó Sainz el jueves en Losail, tras definir su vínculo personal con Leclerc como "muy bueno". Una versión refrendada por su antagonista: "A veces fui yo quien sobrepasó los límites y otras lo hizo él. Pero siempre lo hablamos, mirándonos a los ojos". Esta misma temporada, los tifosi ya se echaron a temblar durante sendos encontronazos en el GP de EEUU y la sprint race del GP de China.

De modo que Vasseur hubo de poner orden en Las Vegas. Según el reputado periodista Leo Turrini, del diario Quotidiano Nazionale, la petición del team principal no admitía medias tintas: "Aún os quedan dos fines de semana juntos y Ferrari exige una colaboración leal. Renunciar a cualquier esperanza en el Mundial por caprichos individuales sería intolerable".

Sainz, el viernes, durante la primera sesión libre en Losail.

Sainz, el viernes, durante la primera sesión libre en Losail.EFE

Este tipo de advertencias no son necesarias con Sainz, que ni siquiera alzó la voz tras perder su asiento en favor de Lewis Hamilton. Una situación muy incómoda. Casi una traición. La gota que colmaría la paciencia de cualquiera. Sainz, comprometido con Williams hasta más allá de 2026, no va a cerrarse él mismo un hipotético retorno a Maranello. Quemar los puentes, como demuestra el caso de Fernando Alonso, nunca será buena idea. Ni siquiera en esta Scuderia, volcada desde 2020 con un Leclerc al que allí dentro se le conoce como Il Predestinato.

103 puntos en juego

Aun conociendo todo lo que se cuece a su alrededor, Sainz quiere seguir defendiendo con lealtad al Cavallino hasta el próximo 8 de diciembre. Si recupera nueve puntos ante Oscar Piastri, acabará cuarto el Mundial, el mejor puesto de su vida. Sólo unas horas después del GP de Abu Dhabi, probará por primera vez el Williams durante un test oficial.

De momento, la batalla se antoja difícil ante McLaren, que el pasado octubre ya subió a sus dos pilotos al podio de Qatar, sólo por detrás de Max Verstappen. Con 103 puntos en juego, incluida la sprint race del sábado, la escudería de Woking parte como favorita para alzar su primer título desde 1998. El MCL-38 parece adaptarse mejor a las curvas rápidas de Losail, donde el año pasado hubo que adaptar una estrategia de tres paradas por los problemas con los neumáticos. Para paliar esas situaciones críticas, los organizadores han pulido los pianos en siete de las 16 curvas y han colocado unas bandas de grava para evitar que quienes se salgan de la línea ganen ventaja.

Si Ferrari llega aún con opciones al último capítulo, Abu Dhabi tampoco se espera como un territorio propicio. Durante las pasadas 15 ediciones en Marina Bay, los coches rojos no lograron ni una victoria, rodando únicamente 13 vueltas en cabeza. En cualquier caso, ese será el momento de Sainz para el adiós a Riccardo Adami, ingeniero de pista, o Pedro Cebrián y Rita Simonini, responsables de comunicación. También con los ingenieros Calum McDonald y Riccardo Corte. Todos miembros honoríficos del Team 55. Ese grupo de amigos que el pasado marzo en Bahrein posaron por vez primera con un extintor porque Ferrari ya había empaquetado el trofeo original.

Dani Olmo, por el camino más largo: de la oferta para hacerse croata al éxito en el Barcelona

Dani Olmo, por el camino más largo: de la oferta para hacerse croata al éxito en el Barcelona

Actualizado Viernes, 29 noviembre 2024 - 20:42

En verano de 2014, Dani Olmo (Terrassa, 1998) lanzó un órdago en toda regla. Con apenas 16 años y después de haber llegado al Barça en 2007, procedente del Espanyol, apostó por marcharse al Dinamo de Zagreb para darle un acelerón a su carrera. En febrero de 2015 debutó como profesional en la primera división croata y, un par de años después, tras alternar el primer equipo y el filial, acabó por consolidarse del todo en la primera plantilla, desde donde daría el salto al Leipzig en 2020. Ahora, de vuelta en el Barça, este hijo pródigo azulgrana está ofreciendo un rendimiento de ensueño, que confía en prolongar, hoy (14.00 h.) frente a Las Palmas.

Su paso por Croacia fue un tiempo de aprendizaje. En todos los sentidos. No solo maduró como jugador, también lo hizo a nivel personal. Aprendió a hablar croata y tanto su integración en la cultura del país como su calidad como futbolista llevaron a los dirigentes futbolísticos de este país balcánico a plantearse muy seriamente ofrecerle la posibilidad de nacionalizarse y jugar con una selección que llegó a ser finalista en el Mundial de Rusia.

Miguel OsesAP

El hecho de que aún no se había estrenado como internacional absoluto con la Roja alimentaba sus esperanzas. Sin embargo, Olmo siempre tuvo muy claras sus preferencias, por mucho que estuviera un tiempo ausente de las convocatorias de la selección tras haber llegado hasta la sub'18.

A finales de 2018, el actual seleccionador, Luis de la Fuente, apostó por llevárselo con la sub'21. Poco más de un año después, llegaría su estreno con la Roja, ante Malta, de la mano de Robert Moreno, en la fase para la clasificación de una Eurocopa 2020 que fue su estreno en una competición internacional del máximo nivel, ya con Luis Enrique en el banquillo. El asturiano confió también en él con vistas al Mundial de Qatar y, ya con Luis de la Fuente como máximo responsable técnico de la selección, fue uno de los grandes artífices del triunfo conquistado en la última edición de la Eurocopa. Su destacada actuación en este torneo, unida a la buena trayectoria que había firmado durante su etapa en el Leipzig, fue uno de los grandes argumentos para que el Barça se propusiera recuperarlo, si bien el Real Madrid trató también de atraerlo hacia sus filas.

Brillante desde el estreno

Dani Olmo, con todo, lo tenía muy claro. Triunfar en el Barça era su gran sueño. Con el Leipzig había llegado a un acuerdo por el que, a pesar de tener contrato en vigor hasta el 30 de junio de 2027, el club alemán iba a facilitar su salida este pasado verano a cambio de unos 60 millones de euros. Una cifra que la entidad azulgrana acabará abonando en caso de que el jugador, que firmó su compromiso como barcelonista hasta 2030 y que tiene una cláusula de rescisión de 500 millones de euros, alcance una serie de hitos. La suya fue la única gran llegada a un equipo que, tras firmar una temporada 2023-24 con tremendos altibajos y vaivenes, únicamente cerró las contrataciones del técnico Hansi Flick como entrenador y de Pau Víctor junto con la del internacional español con vistas a la temporada en curso.

ENRIC FONTCUBERTAEFE

Inscribirlo en la Liga no fue fácil y su tan deseado debut tuvo que esperar hasta la tercera jornada del campeonato. Pero menudo estreno. Suyo, de hecho, fue el gol que acabaría por dar a los azulgrana un triunfo por 1-2 ante el Rayo en Vallecas. En los dos partidos siguientes, tanto en frente al Valladolid (7-0) como ante el Girona (1-4), Olmo siguió viendo puerta. Una lesión muscular, no obstante, le obligó a dejar el césped de Montilivi antes de tiempo y a perderse seis partidos , cuatro de Liga y dos de Champions. Ante el Sevilla, Flick prefirió dejarlo en el banquillo, pero le dio minutos tanto en el 4-0 ante el Bayern como en el 0-4 del clásico, en el Bernabéu.

En el derbi, ante el Espanyol, una semana más tarde, celebró su regreso a la titularidad con un doblete. Y esta misma semana, marcó también en el 3-0 frente al Brest. Las cosas, por ahora, parecen salirle tal y como llegó a soñarlas antes de marcharse a Croacia, convertido en una de las referencias del Barça y de la selección.

El último baile de Hulk en la Copa Libertadores

El último baile de Hulk en la Copa Libertadores

El niño Givanildo Vieira de Souza (Paraíba, 1986) recorría su casa de Campina Grande en Brasil levantando cosas para emular a su gran héroe. Un personaje del que se obsesionó tanto que pidió a sus padres que le bautizaran con su nombre. Sus progenitores, viendo las costumbres del pequeño, decidieron concederle su deseo. Pero a Givanildo, o Hulk, le ha faltado la fortaleza o la constancia en su carrera que su ídolo ha mostrado siempre en los cómics de Marvel o en la serie televisiva El Increíble Hulk que veía con fruición.

El delantero de 38 años afronta este sábado su última oportunidad de convertirse en el héroe que tanto ha elevado. No lo hará pintado de verde, sino con la camiseta del Atlético Mineiro, club brasileño al que llegó tras su aventura china en 2021. La Copa Libertadores, que le enfrentará al también carioca Botafogo, puede ser un broche de oro a una carrera extraña y con altibajos.

Ya es raro que un niño elija a Hulk como ídolo por delante de Superman, Batman o Spiderman, pero este brasileño nunca ha sido convencional, de hecho está casado con su sobrina política. Así, apenas jugó dos partidos en su país de origen antes de realizar una prueba con el Oporto, que le descartó "por gordito". Así, el futbolista tuvo que emigrar a Japón donde comenzó a labrarse una gran fama de goleador. En el país del sol naciente jugó un total de 111 partidos en los que anotó 74 goles, 0,66 por partido.

El crecimiento del futbolista no fue sólo deportivo, en el que destacaba su velocidad y potente disparo, también físico. Givanildo transformó su cuerpo hasta asemejarlo al de su héroe. De ahí que compañeros suyos como Marcelo y David Luiz, compañeros de la canarinha en la que estuvo 9 años y con la que conquistó la Copa de Confederaciones en 2013, hayan dicho que "un codazo suyo te deja doblado" o que "hay que tener cuidado cuando toma carrera porque es como tratar de detener a una locomotora". Recientemente se hizo viral un vídeo de un encontronazo con Franco de Paula Ferreira en el Brasileirao y del vuelo que dio el jugador del Uberlandia.

El futbolista entrenando con su equipo.

El futbolista entrenando con su equipo.ATM

Sus números en Japón, le granjearon una nueva llamada del Oporto. Fue más una redención del presidente Pinto da Costa que del propio futbolista. Compraron sus derechos por 5,5 millones y en Portugal formaron una estrella mundial, que se compenetró a la perfección con otros grandes nombres como Falcao, pareja con la que marcó 74 goles en una temporada, o James Rodríguez.

En esos años, no sólo consiguió grandes títulos a nivel colectivo como varias ligas, copas y supercopas portuguesas así como una Europa League, sino que su rendimiento individual también le valió varias distinciones como su elección en el Top 10 Rising Stars de la UEFA. El futbolista estaba llamado a triunfar en un grande pero... nunca se dio o nunca quiso.

De su asombro futbolístico en Oporto, donde no todo fueron capítulos gloriosos y cabe recordar su mítica pelea en el túnel de vestuarios contra los jugadores del Benfica que le supuso una sanción de cuatro partidos, pasó al del mercado. Hulk eligió el Zenith de San Petesburgo como siguiente paso en su carrera, aunque toda Europa suspiraba por sus servicios.

Su fútbol se fue olvidando así como su gallarda figura y decidió convertirse en el fichaje más caro de la historia del fútbol chino. En aquellos años, antes de la burbuja económica futbolística que se formó a raíz del traspaso de Neymar al PSG, Hulk había sido uno de los jugadores que más dinero había movido en traspasos con 115 millones. Hoy está, por poco, entre los 50 primeros.

Cartel de la Libertadores junto a Deyverson.

Cartel de la Libertadores junto a Deyverson.ATM

Con 35 años, Hulk decidió volver a Brasil, país en el que sólo había jugado 7 minutos como profesional en dos partidos. El delantero recaló en el Atlético Mineiro de Jorge Sampaoli y siguió haciendo lo que mejor sabe hacer que es marcar goles. Han sido 113 en 214 partidos, algo más de uno cada dos duelos y este año, junto con Deyverson, y con el mítico central de la liga española Gabi Milito a los mandos, es una de las grandes amenazas del equipo brasileño.

En la final de la Libertadores, Hulk deberá cambiar la historia, de los 50 duelos previos, el Botafogo ha ganado 24 por los 15 del Mineiro. En esta temporada, de hecho, ha vencido en un duelo y ha empatado el otro, pero en ambos partidos hubo expulsados, con lo que se prevé una final muy tensa. A fútbol y a golpes... Hulk tiene ventaja, pero deberá elegir su primera opción para honrar al héroe de su infancia.

El maratón de Valencia, zancadas de solidaridad: “Los corredores llevaremos una mochila con botas, con palas, con fango, con mascarillas y con mucho polvo”

Actualizado Viernes, 29 noviembre 2024 - 20:29

El maratón es una prueba de fortaleza física y mental. Nadie lo acaba sin sufrir, sin superar muros, dolores y sin aprender a domar la mente para no ceder y rendirse hasta cruzar la línea de meta. Es una metáfora de la vida que este domingo en Valencia tendrá más sentido que nunca. La ciudad acoge su gran evento deportivo anual un mes después de que su área metropolitana se viera arrasada. No ha sido fácil mantener una prueba que tiene la etiqueta platino y en mente ser sede del próximo récord del mundo. Es el reto que se ha marcado su mecenas, Juan Roig.

Este año importará más recuperar la imagen de la ciudad y recaudar apoyos para los damnificados que la marca que haga el ganador. La prueba no tendrá el latido habitual, pero las zancadas se darán con el alma, aunque sea encogida. Hasta 20 clubes con participantes inscritos se han visto golpeados y cada uno tiene su historia. La carrera tenía 1.919 inscritos que vivían en los pueblos arrasados. La mitad ha decidido no tomar la salida. Otros casi 200 son miembros de cuerpos y fuerzas de seguridad que han decidido volcar sus energías donde más las necesitan.

La preparación del Maratón de Valencia arranca en agosto, pero el 29 de octubre se paró en seco ese millar de corredores. Algunos han intentado sortear el barro y la desgracia para trotar buscando un descanso emocional. Otros lo harán mañana. «Todos los que corramos vamos a llevar una mochila muy grande y muy pesada con botas, con palas, con fango, con mascarillas y con mucho polvo», asegura Paco Milán, faro y guía de la Escuela de Corredores de Albal. Mario y Chus no tienen ganas de correr, pero lo harán. Su amigo y entrenador, Eugenio, murió en Benetússer tratando de salvar a vecinos. «Nadie del club tiene ganas, pero entraremos en la meta aunque sea andando con una pancarta con su nombre», cuentan entre lágrimas.

Las cifras de la solidaridad

Homenaje, visibilidad de la tragedia y solidaridad de 30.000 corredores populares que saldrán a las calles. Muchos de ellos han colaborado en la iniciativa Dorsal 0 han hecho aportaciones que ya superan los 84.000 euros. Los patrocinadores sumarán su pellizco y por cada atleta que cruce la pasarela azul de la Ciudad de las Artes y las Ciencias, el Maratón donará tres euros. El destino es el deporte, recuperar las instalaciones y el material que casi 350 clubes de todas las disciplinas han perdido.

Levantar Valencia es el objetivo que se ha marcado el Maratón, que desde el primer día estuvo vistiendo a las víctimas, y todo el Legado Juan Roig, que convirtió L'Alqueria del Basket en un refugio seguro, primero, y en hogar de centenares de militares que trabajan en la reconstrucción.

El empresario no se ha quedado ahí. A través del programa Alcem-se (Levantémonos) ha convocado una línea de ayudas de 25 millones de euros para pymes, autónomos y emprendedores que en este primer mes ha beneficiado a casi 1.500 profesionales. Además, este programa tiene una línea para la reposición de instalaciones y material deportivo de cuatro millones de euros.

Otros cuatro destinará Hortensia Herrero a la cultura, al sector textil tradicional valenciano, las sociedades musicales, las escuelas de danza y los centros educativos. Los ganadores del Maratón de Valencia se colgarán al cuello la medalla con una cinta de espolín de seda valenciano tejido en una fábrica, la Compañía de Valenciana de la Seda, arrasada por la DANA. Su marca no será sólo un logro deportivo, sino que tendrá un fuerte contenido social.

Los últimos días de Ayrton Senna en Imola: calor anómalo, "condiciones extrañas" y los malos presagios de sus lágrimas por la muerte de Ratzenberger

Los últimos días de Ayrton Senna en Imola: calor anómalo, “condiciones extrañas” y los malos presagios de sus lágrimas por la muerte de Ratzenberger

Actualizado Viernes, 29 noviembre 2024 - 19:37

Imola, jueves 28 de abril de 1994, hora del almuerzo. Es un día espléndido, el sol pega fuerte sobre el circuito de Fórmula 1. Hace tanto calor que parece verano. Los mecánicos de los monoplazas trabajan sin descanso. Sudan incluso vistiendo camisetas ligeras.

El paddock aún duerme, estamos en la víspera de los entrenamientos libres y hay poca gente. Silencio. Ayrton Senna (34 años cumplidos en marzo) está ocupado atendiendo entrevistas. Se presta a la televisión y a los fans, dispuesto a intercambiar unas palabras con cualquiera que se le acerque. Lleva pantalones claros, una camisa azulada arremangada y no tiene puesta la -casi siempre presente- gorra con la inscripción "Nacional".

Parece sereno. Ha llegado a Italia sin su novia Adriane Galisteu (a quien llaman "las mejores curvas de Senna") -lo acompaña su hermano Leonardo- y tiene unas inmensas ganas de redimirse. En los primeros dos Grandes Premios de la temporada siempre ha conseguido la pole position, pero no ha terminado las carreras (retirada en Brasil y en Japón), mientras que un tal Michael Schumacher en su Benetton ha acumulado buenos puntos para el campeonato.

Así comienza el último fin de semana del piloto brasileño, tres veces campeón mundial. El último capítulo de una historia que en Netflix cuenta en la serie Senna, disponible desde el 29 de noviembre.

Imola, viernes 29 de abril de 1994, hora del almuerzo. El ruido de los monoplazas resuena en toda la ciudad. El circuito bulle de aficionados de todo el mundo y el día es extremadamente caluroso. Senna se queja tanto de la temperatura como del viento: tiene el monoplaza más rápido (el Williams que en 1993 coronó a Alain Prost como campeón del mundo) pero no puede controlarlo. El habitáculo es demasiado estrecho. Está incómodo. La aerodinámica presenta problemas: faltan las suspensiones activas que fueron determinantes el año anterior y que ahora están prohibidas por la FIA.

Está en el box cuando ve en los monitores el choque de un bólido contra una pila de neumáticos: el brasileño Rubens Barrichello, su protegido, desintegra el Jordan al chocar a 200 kilómetros por hora contra las barreras de la Variante Bassa. Un accidente espantoso. Barrichello sobrevive de milagro: tiene suerte y sale con una fractura del tabique nasal, una costilla fisurada, un brazo magullado y amnesia.

Senna ya no se muestra tan sereno. Habla con los periodistas sobre "condiciones extrañas", no solo por el calor anómalo. Ha dejado de sonreír. Alguien difunde el rumor de que preferiría no correr. ¿Verdadero o falso?

Imola, sábado 30 de abril de 1994, hora del almuerzo. Tests clasificatorios según la hora programada. Senna sabe que en la vuelta rápida tiene pocos rivales, aunque su Williams no es tan excepcional como el de 1993, huérfano de las "mágicas" suspensiones activas.

Todo transcurre sin problemas, el piloto de São Paulo conquista la pole position. Sin embargo, no hay nada que celebrar. El austriaco Roland Ratzenberger se estrella a 300 kilómetros por hora contra el muro de la curva Villeneuve. Muere. Senna entra en crisis. Llora detrás del box, inconsolable. Piensa que está solo, lejos de miradas indiscretas, libre para desahogarse, pero alguien lo observa. Está desesperado y furioso. Huye del paddock. Desaparece. No hay entrevistas. Los periodistas brasileños son los únicos que lo esperan pacientemente para una declaración. Pero él no quiere ver a nadie. "Nunca había pasado que nos ignorara a nosotros, los periodistas brasileños", dicen decepcionados. Mal presagio.

Anochece. Pasadas las 18:00 h, el box de Williams ya está cerrado. David Brown, el rubio ingeniero de pista de Senna, dice: "El coche está bien, no necesita modificaciones, hemos terminado de trabajar por hoy". Extraño. Porque en Ferrari todavía esperan el nuevo motor que llega desde Maranello, para montarlo durante la noche, mientras que en el equipo de Sir Frank el equipo se dispersa antes de la cena. ¿Había pasado esto antes? Quien sabe.

Primeras atenciones a Ayrton Senna tras sufrir un accidente mortal en Imola.

Primeras atenciones a Ayrton Senna tras sufrir un accidente mortal en Imola.E. M.

Imola, domingo 1 de mayo de 1994, hora del almuerzo. Los pilotos se preparan para el Gran Premio, a pesar de la muerte de Ratzenberger. No es costumbre cancelar las carreras por un luto. El show debe continuar. Se da la salida. Senna está a la cabeza, perseguido por Schumacher. En la séptima vuelta, a las 14:17 h, Ayrton se estrella a 200 kilómetros por hora contra el muro de Tamburello. No puede evitar el impacto porque la columna de dirección se ha roto. El choque con el cemento no es tan devastador, pero el destino interviene: un brazo de la suspensión vuela por el aire y, como una flecha puntiaguda, entra en el casco del piloto (entre la carcasa y la junta de goma), penetrando en el cráneo del genio. No hay mucho que hacer.

El helicóptero desciende sobre la pista. Aunque no tenía permiso para realizar esta maniobra, recoge a Senna y lo lleva al hospital de Bolonia, donde muere. Alguien ya se desespera en las gradas: sabe que el helicóptero no puede aterrizar en el circuito y, si ha violado el protocolo, algo ha ido muy mal. Sin embargo, el GP no se detiene, gana Schumi. El resto es historia.

El campeón Liren renuncia a la ventaja de jugar con blancas

El campeón Liren renuncia a la ventaja de jugar con blancas

Actualizado Viernes, 29 noviembre 2024 - 17:13

La cuarta partida del presente Mundial de Ajedrez no pasará a la historia por transmitir emociones. Empezó bien, porque Ding Liren planteó la apertura Reti, una forma de plantear batalla pocas veces vista en los campeonatos del mundo. Este esquema fue popularizado hace un siglo por un jugador austrohúngaro que enarboló la bandera del hipermodernismo, un estilo de juego que podría compararse con la estrategia del contraataque, útil casi en cualquier deporte.

Ding Liren, un jugador todavía herido, sabe que no le conviene un intercambio de golpes en el centro del ring contra Gukesh D, más joven y con mayor pegada. El chino prefiere tender emboscadas y provocar las embestidas de su rival, intentar atraerlo al ataque para conseguir que se pase de frenada y se caiga, como ocurrió en la primera partida del Mundial.

Por desgracia para los espectadores, esta forma de jugar ha propiciado un Mundial de dos velocidades. Cuando Gukesh juega con blancas, pasan cosas. Cuando es Ding quien debe llevar la iniciativa, se conforma con llegar a su habitación de hotel sin una herida nueva en el marcador. Intenta un truquito o dos, improvisa alguna sorpresa y, si no le salen, se vuelve tan contento con su medio punto sanador. Llevamos ya cuatro partidas y Ding ha conseguido al menos no ir por detrás en el marcador (2-2). En el Campeonato del Mundo que ganó al ruso Nepomniachtchi en abril de 2023, el gran maestro chino tuvo que remontar hasta en tres ocasiones. Nunca se sabe, pero si tuviera que repetirlo Gukesh parece un joven demasiado rocoso.

A Ding se le perdonan más cosas que a otros porque es humilde y no puede caer mal. Además, aún se recupera de una larga convalecencia mental y puede admitir pecados sin que le claven en la frente la etiqueta de cobarde. Después de la cuarta partida en Singapur, el chino describió a grandes rasgos su estrategia: «Después de una dura derrota, ayer tuve un día de descanso para recuperarme. Hoy estaba de muy buen ánimo, intenté sorprender a mi rival y funcionó bien, pero la ventaja era muy pequeña». Ding también contó que planteó la apertura Reti porque había probado ideas parecidas con las piezas negras y le traían buenos recuerdos. Al llevar las blancas, podía hacer lo mismo, pero con una jugada de ventaja. La estrategia no es nueva ni mala, pero denota poca ambición para un campeón.

En cualquier caso, en una cita así lo único que vale es ganar y cuenta lo mismo exhibirse en ataque o cazar al rival en un error. Lo importante es convertir las oportunidades. Gukesh, de hecho, ganó la tercera partida sin que ninguna de sus piezas mayores cruzara el centro del campo. Solo un peón atravesó esa frontera invisible entre la cuarta fila y la quinta. Es lo más parecido a ganar un partido de fútbol sin pisar el área rival. ¿Se puede derrotar así a un campeón del mundo? A la vista está que sí.

Una regla inútil contra las tablas

Gukesh, por su parte, reconoció que la idea de Ding Liren le sorprendió un poco, pero no le costó demasiado neutralizar sus planes. Incluso se vio claro que era el chino quien buscó luego con más claridad las tablas. En este sentido, se ha vuelto a demostrar que la Federación Internacional no ha dado con una fórmula adecuada para acabar con los empates soporíferos.

En la cuarta partida, Ding dejó claro con su movimiento número 16 que las tablas le parecían un resultado aceptable y su oponente no encontró argumentos para contradecirlo. Las normas de este Mundial estipulan que no se puede ofrecer tablas antes de la jugada 40. En la segunda partida los jugadores lo resolvieron repitiendo jugadas. Este viernes, la solución fue hacer casi 30 movimientos más sin el menor interés. Fue como asistir a un partido de fútbol en el que a los dos equipos les vale el empate a cero. Se perdieron la recompensa de 200.000 dólares por cada victoria conseguida, pero esas cantidades todavía no valen poner en riesgo la corona.

Algo falla en el ajedrez como espectáculo cuando pasan estas cosas. Soluciones hay, pero son controvertidas. El gran maestro español Miguel Illescas propone que, en caso de empate, se juegue otra partida cambiando los colores y cada uno con el tiempo que le quede en el reloj. Si vuelven a hacer tablas, se repite la operación, así hasta que haya un resultado decisivo. En ajedrez los empates son mucho más frecuentes que en baloncesto, por lo que estas prórrogas se harían necesarias muy a menudo. Sería cuestión de probar.

Como resumen de las cuatro partidas disputadas, Ding ha esquivado la paliza que auguraban muchos. Algunos hablaban de «baño de sangre» y de «masacre», pero el campeón sigue tan vivo como al principio. Por otro lado, Gukesh tiene motivos para estar satisfecho: cuando juega con negras solo le han hecho cosquillas y cuando tiene la iniciativa el campeón tiende a exprimir el reloj en exceso, con los consiguientes problemas posteriores.

Pero como dice Ding Liren, "todavía quedan diez partidas" y puede ocurrir cualquier cosa. Si hay un deporte que se decide de verdad por los pequeños detalles es el ajedrez.

Detienen al ex futbolista Jonathan Valle por un presunto delito de tráfico de drogas

Detienen al ex futbolista Jonathan Valle por un presunto delito de tráfico de drogas

Actualizado Viernes, 29 noviembre 2024 - 15:27

El ex futbolista profesional Jonathan Valle está involucrado en una operación policial contra el tráfico de drogas, según publica el Diario Montañés.

La Policía Nacional ha detenido al delantero en la operación denominada 'Fire', que "ha dejado otros diez arrestados pertenecientes a varios grupos dedicados a la venta de estupefacientes", cita el periódico.

Las intervenciones se produjeron hace una semana y, supuestamente, en el domicilio del jugador se habrían incautado balanzas de precisión, así como papelinas, y también dinero en efectivo.

Tras las 11 detenciones, en los registros se habrían requisado 3.500 dosis de hachís y éxtasis, con un valor de mercado estimado en 250.000 euros, además de cuatro envasadoras al vacío y hasta 10 balanzas de precisión.

Valle, en libertad con cargos, fue una de las grandes promesas del Racing de Santander en el año 2002. Aunque no llegó a afianzarse en la élite de nuestro fútbol, pasó por varios equipos, como el Málaga, la Ponferradina, el Castellón, el Leganés o el Recreativo de Huelva, entre otros.

A nivel internacional, el también extremo jugó en la Liga de Rusia, en las filas del Rubin Kazán, en la temporada 2011-12. El último equipo de Jonathan Valle, actualmente con 39 años, fue el Bergantiños de la Tercera División de la Federación Gallega.

La Policía considera "una cuestión leve" las acusaciones contra Rafa Mir: "De haber detectado agresión sexual, habríamos seguido los protocolos"

La Policía considera “una cuestión leve” las acusaciones contra Rafa Mir: “De haber detectado agresión sexual, habríamos seguido los protocolos”

Actualizado Viernes, 29 noviembre 2024 - 10:13

Varios agentes de la Policía Local de Bétera (Valencia) han declarado en el Juzgado de Primera Instancia número 8 de Llíria como testigos indirectos del caso por el que se juzga al futbolista Rafa Mir como presunto autor de un delito de agresión sexual con acceso carnal, informa Efe.

Según las pocas declaraciones que han trascendido de esa comparecencia, los agentes exculpan al delantero de las acusaciones de la presunta víctima. "Lo tomamos como una cuestión leve. De haber detectado agresión sexual, habríamos seguido los protocolos", han asegurado.

La declaración se ha producido este miércoles y han participado los tres agentes y el oficial de la Policía Local de Bétera que acudieron esa madrugada del 1 de septiembre al domicilio del futbolista, en la urbanización Torre en Conill de Bétera.

También ha declarado el vecino que alertó a la seguridad privada de la urbanización y a la Local de Bétera, el padre de una de las víctimas, que llevó a su hija al hospital, y el de un amigo de Mir y Pablo Jara.

Para saber más

"Me ha tocado", fueron las palabras que una de las víctimas le dijo a su padre, según éste, cuando acudió al lugar de los hechos a recogerla.

Todo esto ocurre después de que a principios de septiembre, una mujer denunciara haber sido agredida sexualmente por el jugador del Valencia CF, que fue detenido y puesto en libertad tras declarar ante la juez que las relaciones habían sido consentidas y no pedir ninguna de las partes su ingreso en prisión provisional.

Asimismo, una amiga de la denunciante de Mir también denunció a Pablo Jara, amigo del jugador murciano, por una agresión sexual sin acceso carnal y lesiones por la que quedó en libertad provisional tras dos días en el calabozo, al igual que Mir.

Por el momento, el delantero, al que se le retiró el pasaporte, debe cumplir medidas cautelares como presentarse regularmente en el juzgado o no acercarse a menos de 500 metros de la denunciante y de la mujer que le acompañaba aquel día, así como no contactar con ellas por ningún medio.

Campazzo y Tavares reinan en la agonía del Palau y el Real Madrid se impone al Barça tras dos prórrogas

Campazzo y Tavares reinan en la agonía del Palau y el Real Madrid se impone al Barça tras dos prórrogas

La primera victoria a domicilio de lo que va de Euroliga tuvo que ser en el Palau, lugar de resurgir para el Real Madrid, de encontrarse consigo mismo en esta temporada de vaivenes, dudas y derrotas. En una batalla agónica, insoportablemente igualada, que se resolvió en la segunda prórroga, Campazzo y Tavares lideraron la resistencia blanca para un triunfo que pretender ser resorte. [90-97: Narración y estadísticas]

Pudo el Madrid con toda la pujanza del Barça, con Jan Vesely y Kevin Punter, con el agotamiento y con su propias incógnitas. Sobrevivió a un encuentro que le parecía esquivo, con un triple de Campazzo (18 puntos, 10 asistencias) que forzó el primer tiempo extra. Y en el trance, tirando de orgullo y de esos dos jugadores sobre los que construir un imperio, acabaron traspasando la crisis a lo de Joan Peñarroya, que ahora enlazan tres tropiezos seguidos en Europa.

Hubieran sido siete derrotas ya para el Madrid, las mismas que durante toda la temporada pasada en Euroliga. Pero supo pelear sin brillantez y sin alegría, avanzar en el fango que propuso con su energía defensiva y su querencia por el rebote ofensivo el Barça y, al cabo, tomar un poco de aire. Hace 20 años que la Final Four no se queda sin al menos un equipo español y la sensación, hoy por hoy, es que eso puede volver a suceder este curso. Porque, pese a lo intenso del segundo clásico del curso, ninguno anda para fiestas. Lo demostraron en el Palau, una noche de miedos, de equipos que buscaban el resorte del que escapar de su grisura.

Desde bien pronto parecieron dos equipos maniatados, las defensas por encima de las osadías. El Madrid amaneció centrado, con Rathan-Mayes con las pilas puestas ante Punter y dos triples para una primera ventaja que fue un espejismo (8-17). Porque la segunda unidad del Barça abusó de un Andrés Feliz que no está para nada y la noche se dio la vuelta enseguida (31-25), justo en el momento en que Raulzinho Neto debutó de azulgrana: el primer balón que tocó fue un triple desde la esquina.

Justin Anderson

Cuando el panorama lo definen los recelos y la igualdad, nadie como Vesely, con su sabiduría y agresividad infinita, dueño de la escena. Es capaz de mirar a los ojos a Tavares y eso pocos lo consiguen. Firmó una primera parte estupenda.

Barça y Madrid siguieron cabalgando de la mano, con pequeños arreones que no iban a ningún sitio. Hezonja anotó los 12 primeros puntos blancos tras el descanso (15 en total en el cuarto), pero la segunda unidad de Peñarroya, eminentemente española (Núñez, Brizuela, Parra...), funcionaba con solvencia.

Tavares lucha por un rebote en el Palau, ante el Barça.

Tavares lucha por un rebote en el Palau, ante el Barça.Enric FontcubertaEFE

Cuando ambos se plantaron en la recta de meta, como dos ciclistas que se tantean, al Madrid de repente se le aparecieron todos sus fantasmas. Y Punter, agazapado y bien defendido hasta esa hora de la verdad. Ocho puntos en tres minutos del ex de Partizan encarrilaron lo que parecía el triunfo, aunque Campazzo, en sus tejemanejes mutuos con Justin Anderson, empujón incluido, le silenció con un triple para llevar el partido a la prórroga (Jabari falló después). Ahí siguió la simetría, insoportable, ahora un Punter contra Campazzo-Tavares, muchos nervios y situaciones inverosímiles, incluso arbitrales, que desembocaron en el segundo tiempo extra.

Y ahí, como dos púgiles en el round 15, valió la conexión Campazzo-Tavares, partido monstruoso -el pívot acabó con 24 puntos y 18 rebotes- de ambos para una victoria que quizá valga más de lo que parece.