El Aston Martin Aramco Formula 1, equipo de Fernando Alonso, anunció este viernes una reestructuración de su plantilla y la llegada de un nuevo consejero delegado, Andy Cowell, con el objetivo de convertirse en un equipo aspirante a campeón del mundo, según han anunciado en un comunicado.
La reestructuración incluye una separación del equipo de aerodinámicas, ingeniería y departamento de rendimiento además de la presencia del propio Andy Cowell como director del equipo.
Mike Krack, que hasta ahora ocupaba ese puesto, se centrará en el rendimiento del coche en pista durante los grandes premios.
"He pasado los últimos tres meses entendiendo y analizando nuestro rendimiento y estoy increíblemente impresionado por la dedicación, el compromiso y el trabajo duro de este equipo.", declaró Andy Cowell como nuevo consejero delegado y director del equipo.
Asimismo, el equipo que trabaja en el Campus AMR, encargado de desarrollar el monoplaza, contará con un nuevo director técnico, Enrico Cardile, que supervisará la arquitectura, el diseño y la construcción de los nuevos coches.
"Con la finalización del Campus AMR y la transición a un equipo oficial completo en 2026 estamos preparados para convertirnos en un equipo ganador del campeonato. Estos cambios organizacionales son una evolución natural", recalcó Andy Cowell.
Algunos familiares y aficionados del RCD Mallorca vivieron en el Estadio King Abdullah de Yeda una noche "de pesadilla", como relatan en diferentes testimonios a este periódico. El conjunto balear cayó derrotado ante el Real Madrid en las semifinales de la Supercopa de España, pero eso, según ellos, "fue un alivio", porque denuncian que al salir del campo sufrieron "acoso" por parte de los aficionados saudíes.
"Ya dentro del campo fue muy desagradable, porque los saudíes no pararon de increparnos, incluso a gente mayor y a niños, nos tocaban todo el rato", explica Pere, aficionado mallorquín, a EL MUNDO.
La situación se volvió más comprometida cuando abandonaron el estadio para coger el autobús que les llevara al hotel donde se alojaban en la ciudad. "Hicieron un pasillo y nos zarandearon, nos pegaron collejas, nos intentaron robar bufandas y banderas, tocaban a las mujeres, intentaban abrazarlas... Hubo momentos de mucha tensión", relata Pere. "Lo que tendría que haber sido un viaje de ensueño se convirtió en pesadilla, la derrota fue un alivio", admite.
Juanmi Sánchez, periodista de 'Marca' que sigue la actualidad del Mallorca, estaba al lado de los familiares: "Se burlaron de ellos y tocaron el culo a dos parejas de los jugadores, a la de Greif y Dani Rodríguez", explica.
"Los chicos de este país se han puesto a hacernos fotos de cerca y nos han estado acosando", aseguró Cristina Palavra, mujer de Rodríguez, en la televisión autonómica IB3. Natalia Kaluzova, pareja del portero, dijo que "un grupo vino hacia nosotros, nos empujaron, nos insultaron, nos grabaron y hubo agresiones". El padre de Sergi Darder, Kike, también denuncia en 'Marca' "manoseos" a las mujeres.
"Una situación bastante delicada que no puede ocurrir en un estadio, sea donde sea. La afición tiene que estar protegida. Tiene que haber un control para que no ocurra nada. Alguna mujer de algún jugador fue acosada y no se puede producir", explicó Alfonso Díaz, CEO del conjunto balear. "De madrugada estuve hablando con la Federación sobre esto, con el presidente, y nos han dicho que tomarán las medidas oportunas", continuó.
Respecto a estos hechos, fuentes del club balear informan de que todos los vídeos e imágenes de lo sucedido publicados por los medios y los aficionados en redes sociales en la salida por la puerta 1 serán de utilidad para la seguridad del estadio y la Real Federación Española de Fútbol en la identificación de los agresores.
El PP ha pedido explicaciones al Gobierno por la decisión del CSD de conceder la medida cautelar urgente solicitada por el FC Barcelona y por los jugadores Dani Olmo y Pau Víctor en la que se solicitaba la suspensión de la cancelación de las licencias deportivas de dichos jugadores para que puedan jugar.
El grupo popular entiende que el Gobierno "debe dar explicaciones por adulterar La Liga a través del CSD, que ha pervertido la competición con una decisión sin precedentes. La intervención política para permitir la inscripción de los futbolistas Dani Olmo y Pau Víctor por parte del Fútbol Club Barcelona ensucia la reputación del principal y más popular campeonato deportivo de España. Algo intolerable y que ha llenado de indignación a millones de aficionados al fútbol en nuestro país".
Por ello, el PP registró este jueves ante la Mesa del Congreso de los Diputados, una serie de preguntas al Gobierno, agrupadas en ocho epígrafes, de las que desea obtener respuesta por escrito.
"¿Tiene constancia el Gobierno del acuerdo de la Comisión de Control Económico de La Liga y los parámetros por los que se consideró que el F.C. Barcelona incumplía los requisitos presupuestarios del llamado "fair play"? ¿Qué diálogo se ha mantenido con LaLiga y la RFEF respecto a la concesión de esta medida cautelar? ¿Qué impedirá a partir de ahora, a juicio del Gobierno y del CSD, que cualquier club incorpore a jugadores rompiendo las normas que todos los clubes se han autoimpuesto para después hallar amparo, siquiera de forma cautelar, en base a la protección de sus intereses económicos y de la carrera deportiva de los jugadores?", son algunas de las preguntas que recoge el escrito.
El texto también destaca que la resolución del CSD llegó pocas horas después de que Pilar Alegría "declarara públicamente que el estudio de los 52 folios y 60 documentos de la pieza sería "un trabajo tedioso" y que la RFEF y LaLiga podrían formular alegaciones antes de la resolución de la medida cautelar", lo que, a juicio del PP indica "que esta decisión de carácter político podría haber estado ya decidida".
Desde el partido de Feijóo entienden que "la admisión de la medida cautelarísima por parte del CSD no sólo incumple las más elementales reglas de fair play, también consagra el trato de favor de un Gobierno empeñado en generar desigualdades, a tratar de forma diferente a unos frente a otros. Pero esta nueva amnistía, como la anterior, no se va a producir con el silencio cómplice del PP. No nos vamos a quedar de brazos cruzados mientras el Gobierno trata de corromper también el deporte, fuente algunos de los mejores valores sociales".
Hay siete kilómetros entre el Hotel Marriot de Yeda, sede de la Federación Española de Fútbol durante esta Supercopa de España, y el Assila Luxury Collection, cuartel general del Fútbol Club Barcelona. Siete kilómetros que separan las trincheras de la nueva guerra del fútbol español, que vivió en la noche del miércoles y la mañana del jueves sus horas más tensas. La decisión del Consejo Superior de Deportes de conceder la cautelar para inscribir a Dani Olmo y la exaltación, insultos a directivos federativos mediante, de Joan Laporta en el palco del Estadio King Abdullah torpedearon la paz recién estrenada con las elecciones en la Federación y provocaron multitud de mensajes, llamadas y mucha presión sobre todos los responsables. Vuelve el barro, si es que alguna vez se fue.
Mientras, a lo lejos, relajado en el Park Hyatt del paseo marítimo de la ciudad, el Real Madrid espera acontecimientos. Un silencio que es entendido por sus críticos como un apoyo al conjunto catalán. Así lo argumentó Javier Tebas, presidente de LaLiga, desde Madrid. No le importó la distancia al que ahora también es vicepresidente de la RFEF, enfrentado durante años al ente que dirigía Rubiales y ahora parte de la Federación, para situarse de nuevo contra el equipo blanco y el CSD. En Chamartín, personados en el Caso Negreira contra los culés, prefieren mantenerse al margen de momento mientras el resto de clubes de LaLiga se revuelven por lo que consideran "una decisión política". Esos son los bandos, aquí los hechos.
La noche del 4 de enero, mientras volvía en su coche desde Barbastro hacia Barcelona, Joan Laporta, acompañado en el vehículo por Alejandro Echeverría, su mano derecha, tuvo una conversación por teléfono con Rafael Louzán, presidente de la Federación. En esa llamada, el dirigente culé le agradeció al federativo su trabajo durante el intento de inscripción de Olmo a pesar de que no se podía conseguir. Había, en teoría, buena relación.
Cuatro días después, ambos se encontraron en persona en el palco de Yeda, justo antes del Athletic-Barça, donde la situación fue diferente. Louzán llegó a la sala VIP del King Abdullah unos segundos después de que Laporta gritara varios "hijos de puta" a los directivos de la Federación y a varios presidentes territoriales. "Sinvergüenzas, cobardes, acojonados", fueron, según pudo confirmar este periódico, algunos de los insultos que propinó el presidente azulgrana.
Mala imagen para la Federación... Y posible sanción
Una imagen "impresentable" y "violenta", definen varios testigos de la escena, en la que Laporta "estaba fuera de sí" y que "sorprendió", aseguran, a los representantes del Gobierno saudí presentes en el palco. Una acumulación de actos, los insultos, los golpes, la mala imagen hacia los dirigentes locales y la decisión del CSD, que provocaron una noche de miércoles y una mañana de jueves frenéticas.
En la madrugada, Louzán y Tebas hablaron por teléfono para intentar marcar los siguientes pasos a seguir, conscientes ambos de que los clubes y los directivos iban a presionarles durante el jueves. Así fue. En la mañana de ayer, el presidente federativo tuvo una reunión en su hotel de Yeda con representantes de los 47 clubes no profesionales invitados por la RFEF a la Supercopa, y no tardó en salir el tema del ataque de Laporta, prometiendo Louzán "estudiar" la apertura de un expediente disciplinario al presidente ante el enfado de algunos directivos y presidentes.
El gallego, en una conversación con tres medios de comunicación entre los que se encontraba este periódico, aseguró que instará al culé a pedir perdón para evitar una sanción que escale la tensión. De momento, Laporta ha anunciado una rueda de prensa para el próximo martes, ya en Barcelona, rechazando hablar en Yeda, y el domingo, en el clásico, habrá encuentro con ambas directivas.
Mientras, Louzán trata de aliviar la rabia de los clubes. Cinco equipos, con el Athletic Club a la cabeza, llamaron en la mañana de ayer al presidente federativo y a Tebas para quejarse por una decisión que, consultados por este periódico, "rompe el Control Económico de LaLiga". Los clubes consideran, aunque de momento lo dicen en bajito, nada de hacerlo público, que la cautelar genera "un precedente peligroso" en el fútbol español y piden responder de manera administrativa al CSD, algo que están estudiando LaLiga y la RFEF. Sólo la U.D. Las Palmas hizo público ayer su enfado a través de un comunicado en el que decía que la decisión del Gobierno "supone un grave peligro para la integridad de la competición". Se unió, horas después, el Atlético de Madrid. El club rojiblanco considera que la decisión del CSD es una «intervención gubernamental» y avisa que «crea un precedente muy peligroso». «El Atlético mantiene su compromiso con el rigor -continúa-. Sin unas normas claras e iguales para todos, no hay competición justa posible».
Hasta ayer, el Mallorca era uno de los seis equipos de LaLiga ante los que Jude Bellingham aún no había marcado. Ni en las dos victorias de la temporada pasada, resueltas por la mínima, ni en el empate de comienzos de curso, donde el equipo de Jagoba Arrasate empezó a evidenciar su buena condición. Un equipo con el indudable legado de Javier Aguirre, pero con mayor presencia en campo contrario. La firmeza y el buen pie del Mallorca supusieron ayer toda una piedra de toque para el Real Madrid. Hasta que apareció Bellingham con su noveno gol en los 12 últimos partidos.
Ningún otro centrocampista de las cinco grandes ligas puede presumir de una cifra similar. De hecho, durante los dos últimos meses sólo Mo Salah (Liverpool), Alexander Isak (Newcastle) y Patrick Schick (Bayer Leverkusen) marcaron más (12, 11 y 10, respectivamente). Tras no ver portería en sus 12 primeros partidos, Bellingham vuelve a resultar diferencial. Tanto en el área como en labores oscuras. Ayer se impuso en ocho de sus 14 duelos -una cifra sólo superada por Pablo Maffeo (13 de 18)- y fue frenado cuatro veces en falta.
La semifinal de Bellingham ni siquiera iba a torcerse durante el tramo final, cuando acusó una sobrecarga en la pierna derecha. Aún con mínima ventaja en el marcador, Carlo Ancelotti iba a resistirse al cambio. Unos minutos más tarde, cuando Rodrygo pudo cantar el 3-0 como festejo por su 24º cumpleaños, Bellingham volvió a convertirse en protagonista. Suyo fue el pique con Maffeo que enrareció el ambiente.
Simular una agresión
«¡Tira para allá, que eres muy malo!», gritaba Raúl Asencio al lateral barcelonés, que se había encarado con Bellingham. «¡Vete a difundir a vídeos, subnormal!», replicaba Maffeo, en referencia a la presunta implicación del canterano en la difusión de un vídeo de carácter sexual. Antonio Rüdiger, otro de fuerte carácter, se encaraba con Samu Costa, mientras en la banda, los suplentes de Ancelotti intentaban contener a un desbocado Vinicius.
Desde la instauración del nuevo formato en 2020, el brasileño había dominado la Supercopa, liderando los capítulos de regates (15 de 49), faltas provocadas (23) y más remates tras conducción (seis, dos de ellos en forma de goles). Sin embargo, esta vez le faltó finura ante Maffeo, que en la primera parte quiso simular una agresión del 7. Un pique permanente durante los 88 minutos disputados por el brasileño, con intercambio continuo de gestos y reproches.
Camino de los vestuarios, Ancelotti se llevó de la mano a Maffeo, que parecía enumerarle todas las lindezas que le habían dededicado. «Los ánimos estaban calientes, así que he intentado calmar las aguas. No era necesario para los dos equipos. Al final no ha pasado nada», explicó el técnico en los micrófonos de Movistar. La habitual flema del italiano contrastó con la contundencia de Aurelien Tchouaméni. «Todos los partidos tenemos un problema con él», lanzó el francés.
«Peleas, como en cada partido»
En el vestuario del Mallorca tampoco había llegado, precisamente, la tranquilidad. «Hubo peleas, como en cada partido», refrendó Vedat Muriqi, referencia ofensiva de los bermellones y ganador en cuatro de sus seis duelos aéreos. «Que aprenda a ganar, porque tiene muchos partidos importantes por delante y le va a venir mejor», espetó Dani Rodríguez sobre Asencio. El canterano había saltado al césped en el minuto 55 después de que Tchoaméni sufriese un tremendo impacto en la cabeza tras un salto con Cyle Larin.
En cualquier caso, el francés podrá disputar la final del domingo en Yeda (20:00 horas). También Bellingham, según confirmación del propio Ancelotti. De las 12 ocasiones en las que el Madrid jugó la Supercopa como campeón de Liga, en ocho pudo proclamarse campeón. Sólo tropezó ante Deportivo (1995) Sevilla (2007) Athletic (2021) y Barcelona (2023).
Otro excelente partido de Bellingham, con otro gol, basta para acabar con el partido colérico y trasnochado del Mallorca. Los últimos dos goles de Madrid fueron en el tiempo de la basura, cuando el equipo balear había perdido el compás por su escandalosa asfixia físíca.
Arrasate siempre tiene la misma medicina cuando está el Madrid por delante. Le da igual estar en Pamplona, Mallorca, Arabia o China. Como un hechicero, trata de envenenar el partid
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Del "situaciones esperpénticas" del presidente del Athletic, Jon Uriarte, al "¡hijos de puta!", corte de mangas incluido, de Joan Laporta, hay una decisión que ha removido el mundo del fútbol en España. La cautelarísima que permite inscribir a Dani Olmo y Pau Víctor ha sido, a juicio de los expertos en derecho deportivo consultados por EL MUNDO, una "decisión inusual" tomada con una "urgencia innecesaria" en la que ha mediado "cierta intervención
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Arabia Saudí vuelve a tener el partido por el que paga 40 millones cada año al fútbol español. Otro clásico en el desierto después de la victoria del Madrid contra el Mallorca. Fue superior el conjunto blanco pero le costó anotar hasta que Bellingham, aprovechando el tercer rechace ante el eterno muro balear, puso a su equipo en la final de la Supercopa de España. Valjent, en propia puerta, y Rodrygo, ambos en el añadido, cerraron un duelo que terminó con tangana entre Maffeo, que venía picado con Vinicius, Bellingham, Asencio y Samu Costa. [Narración y estadísticas (3-0)]
Como hizo en la Intercontinental de Doha, Ancelotti volvió a acumular sobre el desierto saudí a todas las estrellas de su galaxia. Asentó su centro del campo en Valverde y Camavinga y dejó libertad por delante a Bellingham, Rodrygo, Vinicius y Mbappé. Y el Madrid fluyó durante gran parte del partido a un Mallorca limitado a los balones largos para Muriqi.
El inicio fue abrasador, con ritmo e ideas, confirmando las sensaciones de Ancelotti en la previa. "Tenemos que llegar motivados", pidió. Sus futbolistas cumplieron, aunque les faltó el premio del gol.
Balones a Muriqi
Greif sumó cinco paradas en los primeros 18 minutos ante un ataque madridista que fue capaz de intercambiar posiciones, aprovechar los espacios y llegar hasta pocos metros de la portería rival. Lo hizo sin demasiada posesión, buscando el uno contra uno en ambas bandas y aprovechándose del talento de sus delanteros. Entre Rodrygo, Mbappé y Vinicius fabricaron las mejores ocasiones del tramo inicial hasta que el Mallorca consiguió apagar el fuego.
Mientras Greif salvaba a su equipo ante Lucas, Rodrygo, Tchouaméni, Mbappé o Bellingham, Maffeo y Vinicius hacían su propio partido. El lateral balear intentó picar al brasileño a los 10 minutos, fingiendo una agresión tras buscar a Vinicius con un choque, y el delantero madridista fue disminuyendo su aportación a partir de ahí.
En el otro lado, el Mallorca comenzó a encontrar aire en los balones largos a Muriqi, isla inconmensurable en el ataque balear. El kosovar buscó emparejarse con Lucas en banda para que Dani Rodríguez y Larin pelearan por segundas jugadas. Así llegaron los mejores momentos de los de Arrasate. A Larin, sin embargo, le faltó acierto. Primero no midió bien un salto tras centro de Dani y luego remató alto desde la frontal.
Vinicius, ante Maffeo, el jueves en Yeda.AFP
El encuentro murió durante unos minutos, para alegría de un Mallorca que logró oxígeno para rearmarse. Enfrente, Bellingham comenzó a echarse a la espalda a su equipo, a amasar balón esperando momentos y a moverse con elegancia francesa entre líneas. De sus botas salió el ímpetu del Madrid hacia el descanso, con una ocasión de Rodrygo tras un pase de la muerte del inglés.
Tras el intermedio, el partido entró en tierra de nadie. Sin ocasiones, sin ritmo y con más pelea en el centro del campo, lesiones y parones que otra cosa. Tchouaméni tuvo que abandonar el duelo tras llevarse un golpe en la cabeza, hubo algún que otro problema físico y nadie se acercó a puerta salvo Dani Rodríguez, que estuvo a punto de marcar tras un llegada al área de Mojica.
En el 63, sin embargo, Vinicius dejaría a un lado su batalla individual y correría al desmarque para que Mbappé le encontrara camino del área. El brasileño puso un centro que Rodrygo remató de cabeza al palo y después de otro rechace tras disparo de Mbappé, Bellingham anotó el primero de la noche superando a los cuatro defensas que se acumulaban en la línea de gol. El inglés marcó su segundo tanto de forma consecutiva, el séptimo en sus últimos nueve encuentros. Fue el hundimiento del Mallorca, incapaz de reaccionar ante la superioridad física del Madrid.
Greif, salvador
Los de Ancelotti pudieron ampliar su renta y sólo Greif evitó un resultado mayor. Vini, tras varios regates marca de la casa en el carril izquierdo del área pequeña, remató desviado. Luego Rodrygo, tras una buena internada, definió centrado. Y Mbappé, después de una gran arrancada de Vini, se encontró con el portero.
El añadido tuvo de todo. Problemas físicos para Bellingham, goles de Valjent, en propia puerta, y Rodrygo para poner el 3-0 y una pelea final con Maffeo, que ya venía picado con Vinicius, Bellingham, Lucas, Asencio, Samu Costa y practicamente ambas plantillas y cuerpos técnicos.
Yeda acogerá el tercer clásico consecutivo en la final del torneo saudí. El Barça ganó en 2023 y el Madrid en 2024. Toca 2025.
Quizá serán 10, 15, 20 o incluso quizá se acercarán a 50 o 100 seguidores. El caso es que el próximo lunes a las 14.00 horas, el Open de Australia ha convocado a todos los aficionados que crean que se parecen a Nick Kyrgios a un concurso de imitadores. Antes de la jornada, los valientes se colocarán en el centro de la mismísima pista central del Melbourne Park y el público decidirá el ganador. ¿El premio? En realidad, ninguno. La gracia está en ser parte de la broma, aunque habrá un peluquero que peinará a los candidatos como lo hace el tenista australiano.
«¿Por qué? Menuda pérdida de tiempo». «Nadie quiere parecerse a ese payaso». «Qué locura, vais en la mala dirección». «¿De verdad?¿Después de todo lo que ha hecho? Eso quiere decir que el Open de Australia apoya su actitud». El pasado lunes, en cuanto el Grand Slam, anunció el concurso, sus cuentas en Instagram, TikTok, Facebook y por supuesto X se llenaron de comentarios negativos: la idea no le gustó a nadie. Los 'look-alike Contest' están de moda y funcionan para animar al público, pero sigue sin haber tenista más controvertido que Kyrgios. Su conversión en un personaje para todos los públicos realmente no ha funcionado.
Inactivo desde el verano de 2023, el australiano, cuya cima fue el número 13 del ranking ATP y aquella final de Wimbledon ante Novak Djokovic, dedicó toda la temporada pasada a labrarse una imagen distinta fuera de las pistas. Genial con una raqueta en las manos, también había protagonizado mil polémicas como tenista -escupitajos a la grada, insultos a jueces y rivales e incluso una masturbación simulada-, pero se estaba reciclando como un preciado comentarista de televisión.
El chiste sobre Kalinskaya
Su talento le permitía leer los partidos con precisión y su locuacidad, explicarlos como pocos. En el pasado Open de Australia trabajó para Eurosport -llegó a hacer entrevistas en la pista-, en Wimbledon para la BBC y en el US Open, para ESPN.
Con sólo 29 años y mientras se recuperaba de sus lesiones de muñeca y rodilla, Kyrgios se estaba convirtiendo en una estrella televisiva hasta que se descubrió el positivo de Jannik Sinner. Como muchos otros, el australiano fue muy crítico con el número uno del mundo y con la gestión del caso realizada por la ATP, pero eso no fue lo que le perjudicó.
Alastair GrantAP
Sus opiniones se mezclaron con un chiste sobre Anna Kalinskaya, ex novia del propio Kyrgios y actual pareja de Sinner, y en las últimas semanas se han convertido en un acoso constante. Por ejemplo, hace unos días Cruz Hewitt, hijo de Lleyton Hewitt, completó un entrenamiento en Melbourne junto a Sinner y Kyrgios llenó su Instagram de comentarios desagradables. "Pensaba que éramos amigos", le soltó al chaval de apenas 16 años entre emojis de jeringuillas.
La guerra con Roddick
Por ello, Kyrgios, que como comentarista estaba ganando adeptos, ha regresado a la polémica. De censor a censurado. A la espera de saber si podrá disputar este Open de Australia, para el que está clasificado con ranking protegido pese a las molestias que aún arrastra, el pasado martes fue el protagonista del último episodio del podcast del ex número uno del mundo Andy Roddick. Kyrgios había insinuado que el propio Roddick se dopó porque éste defendió a Sinner y su respuesta fue inequívoca.
"Nick necesita los me gusta, necesita las interacciones. Ahora mismo es un influencer de tenis. Vive por y para los me gusta, por y para la sección de comentarios. Se siente guay, claro. Es uno de los tenistas más talentosos que he visto en mi vida, pero es un hipócrita cuando juzga a la gente", apuntó Roddick que no dudó en recordar que años atrás Kyrgios se declaró culpable de agredir a una ex novia, Chiara Passari: "Es alguien que se ha declarado culpable de agredir sexualmente a tu novia, y quiere que la gente entienda su contexto, diciendo que estaba en un mal momento, que tomaba drogas. Siempre será el tipo que se declaró culpable de agredir a una mujer".
El próximo lunes a las 14.00 horas, quizá 10 o quizá 100 seguidores se acercarán al concurso de imitadores de Kyrgios, pero seguirá siendo el tenista más controvertido del mundo.
El piloto argentino Luciano Benavides logró la victoria en motos en la quinta etapa del Rally Dakar, este jueves, tras recorrer 428 kilómetros entre Alula y Hail, en Arabia Saudí, mientras que en coches el catarí Nasser al Attiyah la perdió por un solo segundo después de protagonizar una remontada espectacular y, sin embargo, ser sancionado.
Benavides se vio beneficiado por la penalización de dos minutos al francés Adrien Van Beveren, que había sido el más rápido en la etapa, pero que con la sanción quedó a 47 segundos del argentino, que se acerca al podio de la general (7ª a siete minutos del tercer puesto). "Creo que la estrategia jugará a mi favor en la segunda semana, pero en esta carrera, algunas decisiones se toman en contradicción con los planes estratégicos preparados desde hace días", comentó en la meta un Benavides que en las primeras etapas no fue a fondo para conservar su moto. El podio del día lo completó el chileno José Ignacio Cornejo, que llegó a minuto y medio de Benavides.
La jornada fue muy positiva también para los pilotos españoles. Tosha Schareina, segundo en la general, recortó buena parte de la desventaja con respecto al líder, Daniel Sanders, ya que el australiano recibió ocho minutos de sanción por varios excesos de velocidad. Quedan separados en la clasificación por siete minutos. Y el joven Edgar Canet, 19 años, volvió a ganar la etapa en su categoría (Rally2), que lidera con comodidad, y se mantiene en el Top 10 de la general.
Triunfo de Quintero en coches
Una sanción cambió también el resultado de la jornada en coches. El catarí Al Attiyah, cinco veces ganador de la prueba, fue el más rápido en completar el recorrido, recortando buena parte de la media hora perdida la víspera por un problema mecánico, y la organización le dio como vencedor del día. Pero, por tercera vez en lo que va de prueba, los organizadores anunciaron posteriormente la sanción a Al Attiyah "por llegar sin la rueda de repuesto en su vehículo".
Una sanción de 10 minutos que significó que el estadounidense Seth Quintero, que había acabado a 9:59 del catarí, pasaba a ser el ganador de la etapa, su segundo triunfo parcial en esta edición. El líder de la general, el sudafricano Henk Lategan (Toyota), acabó cuarto por detrás del sueco Mattias Ekstrom (Ford) y mantiene cómodamente la cabeza de la clasificación, con más de 10 minutos de ventaja sobre el saudita Yazeed al Rahji y casi 21 sobre Ekstrom.