De brasileño a brasileño, Rodrygo y Vinicius elevan al Madrid ante un Salzburgo naíf

De brasileño a brasileño, Rodrygo y Vinicius elevan al Madrid ante un Salzburgo naíf

Los estímulos que ponen de verdad al Madrid están todavía lejos. No es extraño, pues, verlo transitar por la Champions hasta que decide ganarla. Ningún equipo pasa de cero a cien de semejante forma, durante un torneo o hasta en un mismo partido, como el disputado ante el Salzburgo.

Esta fase de clasificación extraña, pero no por ello carente de atractivos, la empezó despistado pero la acabará clasificado, aún con la esperanza remota de que sea en el top-8 que evita los dieciseisavos.

El duelo contra los austríacos era, pues, prioritario, pero dado el perfil naíf del rival, el Madrid lo empezó como si lo hubiera ganado y sólo esperara el pasar de los minutos, adormilado. Había que despertar de la siesta y correspondió hacerlo a Rodrygo, el cromo que más se despega del álbum de ataque. Los otros dos empezaron muy pegaditos, demasiado, para encontrar el gol en los espacios, especialmente Vinicius, que igualó a su compatriota con dos tantos. Son dos formas de entender el Brasil del balón.

El Salzburgo es parte de la estrategia de Red Bull en el deporte. Importan los títulos, claro, pero importa la imagen e importa el dinero. Siempre es ofensivo, siempre es joven y siempre vende mejor de lo que compra. Esta vez, la llegada de emergencia de Thomas Lestch a su banquillo le ha hecho perder la norma, puesto que el técnico tiene 54 años, mayor para su media. No obstante, no traiciona la tradición: ataca.

Modric y Ceballos, titulares

Lo hizo en el Bernabéu nada más empezar, durante un tercio de partido en el que sometió a un Madrid pasivo y algo desfigurado por los cambios. Ancelotti entregó el centro del campo a Modric y Ceballos para situar a Valverde como lateral derecho, debido la baja de Lucas Vázquez, y sin Tchouaméni en ningún lugar, salvo el banquillo. Eso sólo tiene un significado: no es titularísimo. Lo es Bellingham, el tercer hombre en el centro del campo y el vértice por el que el Madrid empezó a recuperar la pelota y el control, después de pasar minutos totalmente partido, desconectados sus atacantes.

Gloukh, el mejor jugador del Salzburgo, pudo adelantar a los austríacos tras una combinación perfecta que lo perfiló en el costado izquierdo ante Courtois. El disparo acarició la madera, aunque por fuera. Gloukh es internacional israelí y comparte ataque Daghim, nacido en Dinamarca, pero de origen palestino. Un guiño de esperanza es tiempos difíciles.

El dominio que tuvo el Salzburgo no le llevó a amenazar más al portero belga, salvo por el gol final de Bidstrup, pero la vocación implica avanzar las líneas de una forma temeraria en el Bernabéu. Puede parecer un contrasentido, pero el Madrid es peligrosísimo cuando no tiene la pelota, porque si la recupera se origina un alud.

El reparto de los goles

Cuando se produjo, la transición acabó en Vinicius y el brasileño lanzó una diagonal que, tras el leve toque de Bellingham, Rodrygo envió a la red de primeras. El pase no tenía un destinatario concreto, simplemente Vinicius sabía que en esa trayectoria aparecerían. La siguiente realización de Rodrygo fue también al primer toque, tras un taconazo del inglés, hecho que pone en valor su intuición para aparecer en los lugares que reclama el gol. Al contrario que Mbappé o Vini, con un patrón claro para los rivales, pero imparables, Rodrygo no lo tiene, aparece y desaparece del área, sin dar referencias. Eso lo hace muy complementario, puesto que ofrece cosas distintas, aunque la jerarquía lo señale como descarte cuando el Madrid reclama más equilibrio en los medios.

Mbappé y Vinicius llegaron a los goles de forma muy distinta. El primero, gracias a la presión y al error del portero Blaswich, pero en su haber está ejercerla. Vini lo hizo en estado puro, con zigzag y disparo tras recibir de Modric en el cuarto de la noche, y con un quiebro y un engaño al portero en el quinto.

Los goles van a contar para alcanzar el Top 8 en una tabla con muchos equipos parejos, pero Ancelotti decidió dar descansos y minutos, los que necesita Alaba, los que imploran Güler, Brahim y Endrick, y los soñados del debutante Jacobo Ramón. Todos entran en modo Champions.

Noruega reacciona para condenar a España a su primera derrota

Noruega reacciona para condenar a España a su primera derrota

Actualizado Miércoles, 22 enero 2025 - 22:31

Cuando España parecía tenerle el pie sobre el cuello, Noruega se la jugó. Vació su portería, atacó con siete hombres y acabó por remontar una máxima ventaja de cinco goles para acabar llevándose la victoria en el estreno de ambos conjuntos en la main round por 25-24.

Con esa decisión, logró desarmar el buen trabajo defensivo que había mostrado España durante gran parte del duelo y, de la mano de un letal Tobias Grondahl y un siempre inspirado Sander Sagosen, que tuvo que retirarse antes de tiempo con una lesión en el gemelo de su pierna derecha, dar el golpe de efecto que necesitaba en un torneo en el que las cosas no le estaban yendo todo lo bien que habría deseado. Las urgencias, ahora, se han instalado en el tejado de una España que necesita ganar a Portugal, el viernes, y a Brasil, el domingo, para asegurar su presencia en los cuartos de final.

España se las prometió muy felices en la primera parte. No en vano, logró marcharse al descanso con tres goles de ventaja (10-13) después de que el conjunto de Jordi Ribera supiera aguantarle el tipo a Noruega en el intercambio de golpes y, también, fajarse perfectamente en defensa, con un Ian Barrufet incansable en su posición más adelantada, para acabar castigando una y otra vez las pérdidas de balón rivales.

Con los hermanos Alex y Dani Dujshebaev e Imanol Garciandia entonados en labores ofensivas, quizás faltó solo algo más de mordiente para que la diferencia fueran aún mayor. Aunque, eso sí, cabe también señalar que los dos porteros noruegos, Torbjorn Bergerud y Andre Kristensen, pusieron también de su parte para evitarlo.

Por parte de los Hispanos, mientras, Gonzalo Pérez de Vargas aportó su habitual solidez y, también, el último gol de un primer tiempo muy trabajado al aprovechar una pérdida del rival para castigar su apuesta por vaciar la portería con el objetivo de poder atacar con seis en inferioridad. Una acción que muy a punto estuvo de repetir el azulgrana cuando caían los últimos segundos del primer tiempo y que habría sido justo premio al desgaste de los españoles.

Los españoles llegaron a prometérselas tremendamente felices en los primeros compases del segundo tiempo. Consiguieron marcharse en el luminoso por 13-18 y, de nuevo, desesperar a los noruegos en ataque. Hasta que su técnico, Jonas Wille, decidió recuperar para la causa a un Sander Sagosen que ya había sido excluido en dos ocasiones en la primera parte y vaciar la portería para atacar con superioridad.

Y la apuesta, a decir verdad, le salió a la perfección. Con un demoledor parcial de 11-4, los escandinavos consiguieron ponerse dos goles por delante en el marcador y desatar el nerviosismo del conjunto de Jordi Ribera, que vería además también cómo acababan por devolverle la moneda con una defensa prácticamente impenetrable y una acción final muy protestada por los españoles en los instantes finales de un partido que acabó por convertirse en la primera derrota de España en el torneo.

El Athletic sufre ante el Besiktas su primer descalabro

El Athletic sufre ante el Besiktas su primer descalabro

Actualizado Miércoles, 22 enero 2025 - 19:33

Milot Rashica, con dos goles y una asistencia, y Rafa Silva, con dos asistencias y un gol, amargaron al Athletic en Estambul, donde concluyó su racha de cinco victorias consecutivas en la Europa League. El equipo de Ernesto Valverde, plagado de caras nuevas, deberá esperar para completar su pase a octavos de la Europa League, cuya primera fase cierra el próximo jueves ante el Viktoria Plzen en San Mamés. [Narración y estadísticas (4-1)]

Las rotaciones no sentaron bien al Athletic, privado de inicio de piezas básicas como Iñaki Williams, Iñigo Ruiz de Galarreta y Dani Vivian, y dieron una merecida victoria, al equipo de Ole Gunnar Solksjaer, que debutaba en el banquillo. Desde el inicio, el Besiktas impuso su solidez en defensa y la calidad de sus centrocampistas.

Rashica clavó en la escuadra de Julen Agirrezabala una incorporación desde la banda, en una jugada iniciada por Ernest Muci y con un precioso taconazo de Rafa Silva.

Agirrezabala, en el mano a mano

Ate un Athletico lento y romo, la superioridad local se plasmó durante la primera parte. Los Leones sólo pudieron desperezarse poco antes del descanso, con un par de acercamientos de Beñat Prados y Alex Berenguer. El preludió de la jugada del empate, bien definida por Unai Gómez. La ajustada posición del futbolista de Bermeo debió ser examinada por el VAR.

Premio para un Athletic remolón y demasiado castigo para un Besiktas que no acusó el golpe. A la vuelta de la pausa, los locales generaron tres ocasiones en 10 minutos. En las dos primeras se interpuso Agirrezabala en sendos manos a mano ante Ciro Immobile y Rafa Silva. En la siguiente, un gran cruce de Unai Núñez evitó que Rashica se plantase otra vez frente al guardameta donostiarra.

Pareció recuperarse el Athletic con una ocasión que Nico Williams, en fuera de juego, falló ante Mert Günok. Sin embargo, al cuarto acercamiento del Besiktas, de nuevo con Rafa Silva y Rashica, se tradujo en el 2-1. Esta vez con el portugués asistiendo y el albanokosovar marcando tras otra cabalgada por la banda derecha. Y aún quedaban el tercero, en el que Rashica y Rafa Silva intercambiaron los papeles, y el 4-1, un penalti de Nico Serrano a Semih Kilicsoy certificado por el VAR, que transformó Joao Mario.

El largo camino de Badosa: la pelea EEUU-España, la depresión por "ser la nueva Sharapova" y seis entrenadores

El largo camino de Badosa: la pelea EEUU-España, la depresión por “ser la nueva Sharapova” y seis entrenadores

Tenía cinco años y todavía vivía en Nueva York cuando Paula Badosa tuvo su primer contacto con el tenis. Gracias al trabajo de sus padres, Josep Badosa y Mireia Gibert, modelos y fotógrafos, estuvo en una sesión de fotos con las hermanas Williams y no les hizo ni caso. No sabía ni quiénes eran. Sólo un par de años después, con su familia de vuelta a España, la apuntaron a un campus de verano del Club Tennis d'Aro, en Platja d'Aro, en la Costa Brava, y así empezó un camino con la raqueta que culmina este jueves. A las 09.30 horas -por Max y Eurosport, en las semifinales del Open de Australia disputará el partido más importante de su vida ante Aryna Sabalenka, la actual número uno, íntima amiga suya, para alcanzar su primera final de Grand Slam.

A sus 27 años ya había vivido momentos importantes. Ganó el WTA 1000 de Indian Wells en 2021 y fue número dos, pero nunca había estado tan cerca de la historia. Con su talento y su físico, la espera sólo se entiende por un cúmulo de problemas que tuvo que descifrar, comprender y superar.

"Antes estaba muy asustada cuando jugaba. Pensaba: '¿Qué va a pasar si pierdo? ¿Qué van a decir de mí?' Dedicaba mucho tiempo a eso. Ahora no me importa lo que pase porque sé que puedo aceptarlo", admitía anteayer, feliz en Melbourne después de muchos años luchando contra las expectativas.

Adolescencia triunfal

De niña Badosa no solía acumular trofeos -destacaba más Julia Payola, también gerundense-, pero su adolescencia fue triunfal. A los 16 años, Estados Unidos y España se peleaban por ella, así que recibió un patrocinio de LaLiga y a los 17 años, en 2015, ganó Roland Garros junior. Entonces ya se había marchado de casa para irse a entrenar con Pancho Alvariño a la academia TenisVal de Valencia. Entonces, con sus primeras entrevistas, se le vino el mundo encima. "No me lo esperaba, no estaba preparada para estar tan expuesta, para que la gente me llamara la nueva Sharapova, que me dijeran que tenía que estar top 20 o top 10", reconocía tiempo después en un Informe+ de Movistar, donde aseguraba que aquello le cambió.

De repente dejó de escuchar a sus entrenadores, dejó de trabajar, pensó que ya había llegado. Y no. Durante más de cuatro años, estuvo dando vueltas por los torneos menores de la Federación Internacional de Tenis (ITF), alternando victorias y derrotas y luchando contra sus propios demonios. En cierto punto decidió volver a Cataluña y ponerse a trabajar con Xavi Budó, ex entrenador de Carla Suárez, pero aún le costaba exhibir su tenis. "Llegó a decirme que no le encontraba sentido a la vida", confesaba también Budó quien participó de su anterior explosión.

VINCE CALIGIURIAFP

A los 24 años, en 2021, en plena madurez tenística, ganó su primer título WTA en Belgrado, brilló todavía más en Miami, llegó a semifinales en Madrid, a cuartos de final en Roland Garros, nuevamente a semifinales en las WTA Finals... en definitiva se instaló en la élite. Además, el vaivén post pandémico en el ranking WTA la llevó al número dos, una posición en la que sólo habían estado tres españolas: Arantxa Sánchez-Vicario, Conchita Martínez y Garbiñe Muguruza. Un logro que aumentó la presión. Y que la hundió nuevamente. "Me daba mucho miedo perder contra alguien de menor ranking que el mío y eran casi todas las rivales", recordaba estos días en Australia.

Los cambios y la lesión

Dejó de trabajar con Budó para ponerse en manos de Javier Martí, luego de Jorge García, del británico Joel Cannell y finalmente de su actual técnico, Pol Toledo, amigo de infancia en el Club Tennis d'Aro. Cambió el resto de su equipo en varias ocasiones hasta encontrar a su actual preparador físico, David Antona, a su fisioterapeuta, Roberto Martín, y a su psiconeuroinmunólogo, Daniel de la Serna. Y entre otros vaivenes personales se mudó a vivir a Dubai, donde entrena en el complejo del hotel Atlantis The Royal.

Todo ese trasiego la condujo a una irregularidad que en 2022 ya la dejó fuera del Top 10 y de las WTA Finals y que en 2023 se complicó por culpa de una lesión de espalda. Una fractura de estrés en una vértebra la obligó a parar y estuvo cerca de retirarla del tenis, pero a base de horas de masaje, de infiltraciones y de restricciones -ahora no come gluten ni lácteos- volvió a jugar. Era su última oportunidad. Después de caer al puesto 140 mundial, tenía que usar su ranking protegido para entrar en los Grand Slam y necesitaba ganar y ganar y ganar. Lo hizo.

DAVID GRAYAFP

"Hubo un punto el año pasado en el que estuve muy cerca de dejarlo porque no me veía al nivel. La espalda no respondía bien, no encontraba soluciones, pero quería intentarlo por última vez, una última oportunidad. Y bueno, aquí estoy", valoraba después de vencer a Coco Gauff en cuartos (7-5 , 6-4) con la tranquilidad como arma. Después de todo lo vivido, ahora Badosa es otra, más estable, y hay pocas jugadoras capaz de desmontar sus golpes si ella no falla. Posiblemente Sabalenka sea una de ellas, también tiene capacidad Iga Swiatek, la número dos del mundo, pero pocas más.

La española saldrá de Australia de vuelta al Top 10 del ranking WTA, número nueve, y prácticamente sin puntos que defender hasta el WTA 1000 de Roma de mayo. Con su nueva mentalidad, la gira de tierra batida de primavera y especialmente Roland Garros, se presentan como escenarios donde brillar y volver a levantar un título 'grande', si no ocurre antes el sábado en Melbourne. Badosa, ahora es, por fin, la mejor Badosa.

El Atlético nunca deja de creer, 8 remontadas y 24 goles en los últimos minutos: "Ojalá no tengamos que atravesar siempre estos caminos"

El Atlético nunca deja de creer, 8 remontadas y 24 goles en los últimos minutos: “Ojalá no tengamos que atravesar siempre estos caminos”

Y vibró el Metropolitano con el cabezazo de Giménez. Y se heló el Parque de los Príncipes con el tanto de Correa. Y se tuvo que frotar los ojos el público rojiblanco en Madrid cuando Julián Álvarez ponía el segundo tanto en el marcador y culminaba la victoria rojiblanca ante un Bayer Leverkusen que sólo había perdido tres partidos en el último año y medio.

Hablamos de tres tantos en el minuto 90, 93 y 89 para dar la victoria a un conjunto, el de Simeone, que nunca deja de creer. "Cuando uno repite, se alimenta la sensación y el rival lo recibe. Se va generando lo que se ha generado en millones de equipos que tienen esa costumbre", comentó Simeone en la rueda de prensa posterior a la épica victoria ante el Leverkusen de Xabi Alonso de este martes.

Estos son los tres tantos que llegaron en la Champions, pero el equipo ha logrado 24 en lo que va de temporada en los últimos 15 minutos de encuentro. Una barbaridad que le ha fraguado esa fama este año de equipo peligroso en el tramo final y que en Copa lo sufrió el humilde Vic y en liga lo probó el Barcelona con el tanto de Sorloth en el descuento.

Ese gol supuso la remontada para el conjunto rojiblanco y no son pocas esta temporada. Se cuentan hasta ocho en las tres competiciones que ha jugado el club colchonero. "Ojalá no tengamos que atravesar siempre estos caminos. El equipo en el segundo tiempo fue emocionante, lindo de ver. Fue mucho más allá de solamente remontar el partido. Jugó con valentía y supo elegir sus momentos", pidió el argentino.

Esa característica, por cierto, también la exhibió el Bayer de Xabi Alonso la temporada pasada. Hasta 12 encuentros ganó sobre la bocina. Pero el Atlético le cambió el traje. "No sé si es mejor el equipo de Europa en lo emocional, ellos juegan mucho con esa manera de jugar y hacen que el rival no juegue tan bien. Tienen una buena conexión con el público, por eso han conseguido tantas remontadas", expresó el tolosarra, incrédulo al partido que había vivido.

Y es que pocas veces se puede ver un primer tiempo como el del Bayer en el Metropolitano, con un gol, una expulsión a favor y multitud de ocasiones marradas. Pero incapaz de doblegar la fe del Atlético y, sobre todo, de su nueva estrella. "Julián vino para darnos lo que nos está dando. Siempre pensamos en el presente, pero ojalá se pueda quedar muchos años porque lo disfrutaremos. Tiene humildad, trabajo, talento, gol, es un chico muy noble, se ha adaptado de menos a más y hoy es uno de esos partidos inolvidables para los deportistas", valoró el Cholo sobre su pupilo.

La estrella es Julián

Y tampoco escatimó elogios el entrenador rival. "Yo valoro mucho a Julián, es uno de los mejores del mundo y lo ha demostrado con su rol en el Atlético y también y con su traspaso. Ha hecho un gol de la nada, que solo los grandes jugadores pueden sacar en esas situaciones", detalló el tolosarra.

El propio delantero argentino estaba encantado tras una victoria que nunca vieron clara. "Muy contento por los tres puntos. No fue fácil. Por todo lo que pasó en el partido, quedar con uno menos, nos hacen un gol, lo veíamos un poco negro, pero haciendo nuestro juego, con humildad llegó el empata y luego 10 contra 10 vimos la chance de poder ganar", declaró en el postpartido.

El equipo fue inteligente en saber jugar su encuentro y en conseguir algo que se propusieron en el descanso. "El segundo tiempo estuvimos viendo quién tenía amarilla de ellos para encararlo e intentar igualar el partido. Con esa doble amarilla de Hincapié pudimos estar un poco mejor. Con la ayuda de toda la gente pudimos sacar el partido adelante que no fue nada fácil", reveló Giuliano.

Tácticas y estrategias aparte, lo del martes en el Metropolitano es un ejercicio de resiliencia y fe como se ve en pocos lugares. Un ejercicio de club, como dice el Cholo, porque todo el mundo sabe que el Atlético "nunca deja de creer".

Memorable Atlético

Memorable Atlético

Actualizado Martes, 21 enero 2025 - 23:38

Dos goles increíbles de Julián Álvarez ridiculizaron a un Bayer muy mediocre. Ni con uno más casi todo el partido pudo con un Atlético desatado hasta la locura final.

Simeone empezó con el típico bloque bajo a la italiana que tanto crédito le ha proporcionado. La cuestión es que dejaba al rival jugar todo lo que quisiera, con su indolente toque-toque y esperando algún zarpazo de su equipo.

Todo sucedía más o menos con la estrategia de Simeone, hast

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Raphinha emerge en la locura de Lisboa para cerrar la remontada del Barça y colocarlo en octavos

Raphinha emerge en la locura de Lisboa para cerrar la remontada del Barça y colocarlo en octavos

Recomponerse en medio de la locura fue lo que hizo el Barça ante el Benfica para entrar en los octavos de final de la Champions. Lo cerró Raphinha en el tiempo añadido después de picar piedra contra el rival y la desgracia. De una sacudida en 30 minutos y un sinfín de disparates que parecieron dejarlo aturdido a una remonta para la historia. [Narración y estadísticas (4-5)]

El Benfica golpeó tres veces con rapidez, la primera sin que los azulgrana rompieran a sudar. El gallego Álvaro Carreras se convirtió en un martirio con sus escapadas por la orilla izquierda y en la primera se plantó en el lateral del área para poner un centro al punto de penalti que Pavlidis le ganó a Pau Cubarsí. Primera mueca de Hansi Flick en el banquillo porque intuyó que el joven lateral iba a ser un quebradero de cabeza. En tres minutos ya tuvo certeza cuando, de nuevo, calcó la jugada sin que esta vez cazara la bola el noruego Aursnes.

Antes de recibir más latigazos, el Barça se estiró buscando la igualada. Pedri filtró un pase a Lewandowski para que entrara en juego, pero fue un pisotón de Tomas Araujo a Balde lo que provocó que, de penalti, el polaco lograra el empate con un lanzamiento impecable. Era el minuto 11 y el partido parecía que iba a asentarse después de un arranque frenético. El equipo culé quiso manejar y el guardameta Trubin tuvo que sacar una mano para evitar que Gavi enviara al fondo de su portería el rebote que, por instensidad, se llevó ante Antonio Silva. El crecimiento del Barça lo frenó en seco uno de sus propios jugadores.

Los errores de Szczesny

Había apostado Flick por darle la titularidad a Szczesny en la portería y, desde el minuto 22, debió de arrepentirse. Primero porque abandonó el área para cazar un pelotazo larguísimo a la espalda de la defensa y que también perseguía Balde y acabó arrollando a su lateral y dejando el balón franco para que Pavlidis marcara su segundo gol de la noche. Sin tiempo para asimilar el mazazo de tener que nadar contra corriente, de nuevo se lanzó a los pies de Aktürkoglu. Tocara balón o no, el colegiado neerlandés no lo dudó y el VAR tampoco: penalti que lanzó el héroe griego de la noche. Pavlidis, que sólo había marcado un gol con el Benfica esta campaña, se convirtió en el primer jugador que le hace un hat trick al Barça en Europa en apenas medida hora.

La remontada se antojaba complicada para un equipo al que le costaba jugar y no dejaba de acumular desgraciados errores. Pero aún había tiempo. Mucho tiempo. El Benfica iba a fiar el resto del partido a armar contras, a correr por los costados para sorprender una vez más. Ante eso, el Barça intentó llegar al descanso con presión alta y robos en la salida de pelota, y tuvo sus ocasiones. Primero Lamine Yamal, que no enganchó al segundo palo un centro de Raphinha desde el costado izquierdo. Después fue el propio capitán quien armó a bote pronto un disparo tras una recuperación de Lewandowski de los pies de un central. No parecía infalible el Benfica, pero tantas fueron las facilidades que, en muchos momentos, lo pareció.

No tuvo más remedio el Barça que intentar recomponerse, a pesar de que los lisboetas volvieron a inquietar, como en la carrera que Cubarsí le ganó a Aursnes. Buscó Flick a De Jong para darle el mando y liberar a Pedri y el colmillo de Fermín. Antes probó Lamine desde la frontal a la grada y Pedri hizo pasearse una pelota por el área pequeña que no acertó a empujar Lewandowski. Hasta se animó el canario al disparo viendo que no había manera de acortar distancias.

El malentendido entre Szczesny y Balde que dejó en bandeja el 2-1.

El malentendido entre Szczesny y Balde que dejó en bandeja el 2-1.AP

Entonces Trubin devolvió parte de los regalos de su compañero en la portería contraria. Un saque de puerta cómodo se le quedó bajo y acabó en la cabeza de Raphinha para espolear al Barça... unos segundos. Porque un centro lateral de Schjelderup lo empujó Araújo antes de que llegara a atraparlo Szczesny.

Todo en este partido era sobreponerse a la desgracia. Y el Barça lo hizo. Encontró otro penalti, esta vez de Carreras a Lamine, que marcó Lewandowski para estrechar el marcador y un testarazo inapelable del recién incorporado Eric García al perfecto centro de Pedri que pareció salvar un punto. Entonces emergió Raphinha para, en una contra, obrar la proeza y colocar al Barça entre los ocho que avanzan directamente a octavos.

Trifulca en el túnel

La efervescencia del partido no acabó con el pitido final. Antes vio una tarjeta roja Cabral en el banquillo del Benfica y, ya en el túnel, Raphinha fue protagonista de un enfrenamiento con jugadores locales en el que tuvo que intervenir la policía.

"Al salir del campo me han insultado y yo devolví los insultos, aunque sé que no se debe hacer. Soy una persona que no se lleva nada para casa y si me dicen, también va a escuchar. Al final nos calentamos todos", explicó el capitán, en declaraciones a Movistar Plus, antes de reconocer que esta temporada está siendo la mejor de su carrera.

El Liverpool amplía su pleno y trunca la racha invicta del Lille

El Liverpool amplía su pleno y trunca la racha invicta del Lille

Actualizado Martes, 21 enero 2025 - 23:20

El Liverpool amplió ante el Lille su racha de victorias en la Champions, con el que certificó su pase matemático para octavos de final. El equipo de Arne Slot dio buena cuenta de un rival que enlazaba 21 partidos sin conocer la derrota. [Narración y estadísticas (2-1)]

Sobrepasada la media hora, un buen pase de Curtis Jones desbarató el muro francés. Demasiado fácil para Mo Salah, con 50 tantos ya en competición europea para el grupo de Anfield. El egipcio, no obstante, desperdiciaría otra ocasión aún más clara antes del descanso.

A partir de entonces, el equipo de Bruno Genesio quiso dar un paso adelante, pero sin inquietar a Alisson Becker. A la hora de juego, Aissa Mandi vio la segunda amarilla por una falta sobre Luis Díaz.

Quinto gol de David

Un momento crítico para los visitantes, aunque Jonathan David aprovechó un rechace en el área para anotar su quinto gol del torneo. De este modo, el canadiense igualaba el récord de Tomasz Radzinski, un delantero de origen polaco y pasaporte canadiense que también anotó cinco dianas para el Anderlecht en la temporada 2000-01.

El primer tanto concedido en esta edición no desalentó a los reds. Un disparo de Harvey Elliott, desviado por Ngal'ayel Mukau, terminó por truncar la asombrosa tacada del Lille.

Julián Álvarez obra el milagro tras un ejercicio de supervivencia

Julián Álvarez obra el milagro tras un ejercicio de supervivencia

Decía Roberto Canessa, que cuando el vuelo 571 de la Fuerza Aérea Uruguaya se cayó en plena cordillera andina hace más de 50 años sólo había una premisa: "sobrevivir". El fútbol, por suerte, no es tan trágico como la vida y pase lo que pase en una fría noche de Champions, a la mañana siguiente, todo ha terminado. Y el Atlético decidió sufrir, pero se agarró a la vida agarrado al filamento de la tela de una araña. Julián Álvarez quiso tejer su primera obra de arte en el Metropolitano. [Narración y estadísticas, 2-1]

Y eso que una roja a Pablo Barrios, por una imprudencia cometida justo frente a Xabi Alonso marcó el desarrollo de un partido que arrancó complicado, pero que pareció imposible. Antes de esa acción, el Bayer ya había tenido tres ocasiones. Pero de repente, Giuliano consiguió provocar la expulsión de Hincapié para igualar las fuerzas y así culminar el milagro. Hasta entonces, había un clavo al que agarrarse: Jan Oblak. El esloveno está viviendo una segunda juventud en el equipo rojiblanco. Bien es cierto que este año le apoya una defensa más compacta que otras temporadas, pero se le ve ágil y atento a cualquier acción por arriba o por abajo que pase a sus alrededores. Wirtz, la estrella germana se acordará de él tras pararle varias ocasiones.

Wirtz y muchos, porque los primeros 20 minutos del Bayer fueron arrolladores, como los de aquellos antiguos equipos alemanes que te ganaban atropellándote. Pero Oblak ejerció de quitamiedos y, aunque resulte increíble, tras la expulsión, al conjunto de Alonso le debió quedar para septiembre cómo atacar a un equipo con 10, porque se le terminó atragantando el fútbol para desesperación de su entrenador.

Hasta que al filo del descanso, cuando Frimpong volvió a conectarse al partido y volvió a irse de Galán, pasó a Tella que la puso al segundo palo donde Hincapié, con un salto poderoso, colocó el balón en la base del palo más alejado de Oblak. La supervivencia se antojaba difícil para el equipo del Cholo y más tras ese golpe psicológico justo antes del paso de los vestuarios.

Igualmente, Simeone había planteado un partido largo a Alonso. Con un equipo en bloque bajo esperando las acometidas alemanas y con Griezmann tirado a la izquierda para ayudar a Galán por su banda y Llorente más metido al medio. Se buscaba contención y pierna fuerte. A veces esta segunda premisa mal entendida.

El choque estaba siendo más bronco de lo esperado, siendo la roja de Barrios un accidente entre todas las refriegas que hubo en el campo, con un Giménez especialmente nervioso con los jugadores alemanes, y con varias tanganas que terminaron con el árbitro italiano sacando demasiadas tarjetas amarillas para que no se le fuera el encuentro.

Homenaje a Helenio Herrera

A la salida de los vestuarios Xabi se fue a por el partido y el Cholo quiso apuntalar la banda de Galán, que había sufrido un calvario con Frimpong. Pero como esto del fútbol no va de tácticas ni Griezmann entiende de reservas, decidió el francés dibujar un pase imposible para que Julián, otro jugador que cree en los milagros, corriese como si le persiguieran una jauría de lobos. Cuando llegó a Kovar, la cruzó para júbilo del Metropolitano. Alonso no se lo creía.

Y de repente, en homenaje a Helenio Herrera, el Atlético empezó a jugar mejor que su rival con uno menos. Hasta que Giuliano consiguió igualar las fuerzas provocnado a Hincapié. Y las tornas cambiaron radicalmente. Las energías que diría el mismo Xabi Alonso. Esa supervivencia, ese clavo ardiendo al que se agarraron los rojiblancos, podía valer un top-8. Y Julián Álvarez lo agarró y lo clavó consus botas en el último minuto. Locura en el Metropolitano. Roja, resiliencia y milagro.

El parón médico de Djokovic que cambió el partido contra Alcaraz: "No digo que haya hecho 'show'..."

El parón médico de Djokovic que cambió el partido contra Alcaraz: “No digo que haya hecho ‘show’…”

El año anterior, Carlos Alcaraz se marchó de Melbourne con el ánimo por los suelos, desmoralizado por una derrota en cuartos ante Alexander Zverev donde apenas mostró su tenis. Ayer no fue así. Ante Novak Djokovic perdió en la misma ronda del Open de Australia por 4-6, 6-4, 6-3 y 6-4, pero fue un aprendizaje, más que una decepción: en el futuro no le volverá a pasar. Desde que acabó el encuentro, incluso antes, Alcaraz entendió que había caído en la trampa en la que muchísimos otros cayeron antes, que se había dejado enredar. A sus 21 años, un error perdonable.

Al salir de la pista Rod Laver, el español se subió a la bicicleta estática del gimnasio para soltar la mente, recibió el consuelo del equipo del propio Djokovic -empezando por su nuevo entrenador, Andy Murray- y se metió en la ducha. Fue una ducha larga. Había perdido por culpa del juego psicológico, ya lo sabía, pero necesitaba digerirlo. Después, antes de abandonar el recinto y volar de vuelta a España, aceptó ante los medios de comunicación lo ocurrido.

"Estaba controlando el partido y en el segundo set le he dejado volver. Ha sido mi gran error. Tenía que haberle llevado al límite y no lo hice. Luego empezó a sentirse mejor y fue más agresivo. Yo tuve mis oportunidades, pero casi todos los puntos importantes cayeron de su lado", analizó el actual número tres del mundo, que no perderá el puesto pese al tropiezo: se va con los puntos que vino.

El momento Djokovic

En la primera hora de partido, Alcaraz fue superior a Djokovic. Su derecha gobernaba, disfrutaba de las dejadas. Ya se intuían algunos problemas con su segundo saque, pero el resto de sus golpes eran decisivos. Con todo a su favor, el español conseguía el primer break, el primer set y se abalanzaba hacia la victoria cuando Djokovic mandó parar. Como muchas otras veces, reclamó un tiempo muerto médico para curar unas molestias en el aductor de la pierna izquierda, se marchó al vestuario y obligó a una pausa de 10 minutos. Al volver ya todo era distinto. Los intercambios se acortaron, se ralentizaron, se trastabillaron y Alcaraz no supo reconstruirlos.

"Cuando he visto que Novak tenía problemas físicos, ha sido como si dejáramos de jugar al mismo nivel. Parecía que iba a ser más fácil y me he centrado en no cometer errores. Por eso he dejado de golpear la bola como antes. Después ha sido muy difícil volver", confesaba el español, que participó de las dudas. ¿Realmente Djokovic estaba herido? Los precedentes invitaban a la suspicacia, más con el rendimiento del serbio en el último tramo del encuentro.

DAVID GRAYAFP

Sobre la pista, después de su celebración, el vencedor de 24 Grand Slam aseguró que se reservaba los detalles de su dolencia porque sigue en competición, que se hubiera retirado si hubiera perdido el segundo set, que los medicamentos habían hecho efecto justo después y que sólo el viernes en las semifinales ante Zverev podrá comprobar si está al 100%. "No digo que haya hecho show, pero en el segundo set se le veía con problemas y en el tercero y el cuarto no se veía nada. No creo que se hubiera retirado si hubiera perdido el segundo set. Un tenista que piensa en retirarse no juega así después", opinó Alcaraz que proclamó que la derrota le haría mejor. "Me voy con la cabeza alta", aseguró.

Ahora, en Doha, más cemento

En los próximos días deberá analizar en profundidad y aprender del partido, del enredo de Djokovic y también de su mala racha en superficie dura. Pese a su historial en el resto de 'grandes', en la pista dura 'aussie' sigue sin disputar unas semifinales, un vacío que se une a sus problemas en los torneos indoor del final de la pasada temporada. En pretemporada ha mejorado su saque para intentar ser más peligroso, pero necesita mejorar más si quiere dominar.

Para ello, este febrero competirá en el ATP 500 de Doha nuevamente sobre cemento en lugar de marcharse a Brasil y Argentina para disputar sus torneos de tierra batida. Será la preparación ideal para los Masters 1000 de Indian Wells y de Miami de marzo y, al mismo tiempo, un incentivo económico. El torneo qatarí ha aumentado de categoría -de ATP 250 a ATP 500- y para ello ha propuesto una bolsa de premios que ha hecho que se apunten también Jannik Sinner, Djokovic o Daniil Medvedev.