Hay que echar al Frente Atlético

Hay que echar al Frente Atlético

Lleva España toda la semana mirando el dedo en vez de la luna. Toda la vida, en realidad. Tertulias centradas en campañas folclóricas de niños rata tuiteros que ni van al campo, mientras el problema, la amenaza, la vergüenza, es la de siempre. Tiene un nombre, todos lo sabemos y se dice poco porque es más entretenido y menos peligroso hablar de mascarillas. Lo que sobra, lo que siempre ha sobrado, es el Frente Atlético.

Pero ahí sigue.

Y ahí seguir

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Un empate entre Atlético y Real Madrid en la noche de la vergüenza

Un empate entre Atlético y Real Madrid en la noche de la vergüenza

Que si mascarillas, que si Vinicius, que si... los peores pronósticos se cumplieron. El mejor partido de la jornada, el derbi de Madrid, el que enfrenta a los dos equipos punteros de la capital, suspendido durante 10 minutos por lanzamiento de objetos a Thibaut Courtois, portero del Real Madrid. Ganaban los blancos por un gol de Militao antes de esa deplorable imagen. Empató Correa en el descuento tras un fuera de juego corregido por el VAR. El resultado, en estas circunstancias, era lo de menos (1-1).

El lío se montó por la celebración del cancerbero del gol del brasileño con sus seguidores. Les señaló en un gesto de complicidad que no sentó bien a la grada y se desató el bochorno. Dos avisos hubo de la megafonía al Metropolitano, Busquets Ferrer no quiso esperar a un tercero y mandó a los jugadores a vestuarios.

Resultaba increíble que, cuando uno espera que el protagonismo esté en el terreno de juego, se traslade por cuatro energúmenos a la grada. Y no terminó de volver al verde, porque el partido continuó raro y terminó agridulce para los intereses rojiblancos. Y eso que el comienzo había sido como una balsa de aceite. Ver para creer.

Volvía el Madrid a la seguridad del 4-4-2, al sistema que les dio el éxito el año pasado y que le permitía estar junto para aguantar el aprendido fulgurante arranque rojiblanco. No obstante, no hubo ese arranque, porque los colchoneros tenían estilistas arribas, no pánzers. Y es que, el papel todo lo aguanta, ver en la formación inicial del Atlético de Madrid el tridente con el que sueñan los colchoneros, era una concesión impropia de Simeone. Pero ya estamos acostumbrados a las sorpresas del técnico argentino y, seguramente, esta disposición tan ofensiva, por mucho que fuera en el otrora inexpugnable Metropolitano, era algo más que un guiño a la grada.

La primera parte fue el clásico primer round de boxeo, ese en el que ambos púgiles tantean la defensa del otro con amagos y golpes débiles, sin hacer mucho daño. El Madrid quería evitar el castigo del año pasado en el feudo rojiblanco y los colchoneros prefirieron probar primero el novedoso tridente antes de tirarse a la ofensiva.

Una de las puntas del tridente, la que más ha tardado en afilarse, fue la primera que avisó de su presencia en el derbi. Julián Álvarez jugó al gato y al ratón con Rüdiger en banda, aprovechando que estaba en su perfil contrario, y le amagó con jugar hacia atrás para arrancarse como un ciclón hacia Courtois. Al estar escorado, el argentino estrelló enel gigante. Por el lado blanco, Modric, la M de la BMV, avisó en dos ocasiones a la espalda de Reinildo, pero en una no pudo controlar y en la otra su pase atrás no encontró a Bellingham por la buena defensa de Le Normand. Luego avisaron Valverde con un disparo lejano y el inglés tras un buen robo arriba. En ambas ocasiones respondió con maestría Oblak, que le hizo un recorte a Vinicius, como si ambos se hubieran cambiado los papeles.

Estuvo moderado el brasileño en sus respuestas y en su juego. Cada falta que recibía terminaba en un saludo con el rival e incluso un precioso caño que tiró a Gallagher terminó con una deportiva felicitación del inglés. Sólo la grada le tenía como el rival más odiado, y quizás el brasileño necesitara algo de eso, algo de picante. Ni siquiera De Paul, otro jugador de sangre caliente y muy pendiente en las vigilancias del delantero para ayudar a Molina, sirvió para sacarle de su estado zen.

La chispa

Pesaba en el imaginario de los púgiles la derrota blaugrana en el Sadar. Un empate ya era recortar a un líder que había comenzado con siete de siete. Así que, a falta de 30 jornadas por delante, era un punto menos que recortar, tres para el Madrid, cinco para el Atlético. La cosa estaba para una jugada aislada o para una oportunidad a balón parado. Casi le sale, de hecho, una jugada ensayada tras un saque de esquina, pero Rodrygo la tiró arriba. No perdonó Militao en la segunda. La chispa que prendió la hoguera.

Volvió el partido con un ojo mirando a la grada y el otro al terreno de juego. Y buscó el Atlético un empate que se le había enfriado, más con la suspensión que con el gol en contra. Embotellaron los rojiblancos al Madrid más por empuje que por calidad, aprovechando el pase atrás de los blancos. Y ese empuje obtuvo premio en el añadido. Una jugada a trompicones de Correa. Aún hubo tiempo de que expulsaran a Llorente. Más fuego a la hoguera.

Los ultras lanzan objetos a Courtois y detienen el derbi durante 15 minutos

Los ultras lanzan objetos a Courtois y detienen el derbi durante 15 minutos

El derbi madrileño entre el Atlético de Madrid y el Real Madrid se tuvo que detener temporalmente en el minuto 68 del encuentro tras el lanzamiento de numerosos objetos por parte del fondo del Frente Atlético sobre el área de Thibaut Courtois.

El partido trascurría con normalidad y sin polémicas hasta que Militao anotó el 0-1 para el conjunto blanco en el minuto 65. En ese momento, comenzaron a caer sobre la portería de Courtois diferentes objetos, entre ellos dos mecheros, desde la grada ultra del equipo rojiblanco.

El portero belga avisó al colegiado, Busquets Ferrer, y le llevó objetos en dos ocasiones, mientras Koke, capitán rojiblanco, les pedía calma. La megafonía advirtió de la situación y avisó que en caso de continuar con el lanzamiento, el partido se suspendería.

Tras el saque de centro, Courtois volvió a recibir varios objetos y avisó de nuevo al árbitro, que decretó la suspensión temporal del partido en el minuto 69.

Koke volvió a acudir a la zona para pedir calma a la grada e incluso el Cholo Simeone se acercó al fondo para charlar con sus miembros antes de irse a vestuarios.

La apoteosis del recién ascendido Leyma Coruña: un 3+1 en el último suspiro para tumbar al Madrid

La apoteosis del recién ascendido Leyma Coruña: un 3+1 en el último suspiro para tumbar al Madrid

Actualizado Domingo, 29 septiembre 2024 - 21:33

Una acción de 3+1 de Yunio Barrueta a falta de dos segundos para el final permitió al Leyma Coruña arrancar su aventura en La liga Endesa con un histórico triunfo ante un Real Madrid, que dominó durante 39 minutos, pero acabó sucumbiendo ante el acierto desde el perímetro del equipo local (13 triples). [Narración y estadísticas (86-85)]

El vigente campeón de Liga entró en los últimos tres minutos con una sustanciasl ventaja (72-80), pero Brandon Taylor salió al rescate para llegar con vida al último suspiro. Facundo Campazzo no falló desde la línea de tiros libres para poner el 82-85. Faltaban 12 segundos. El Leyma buscó un ataque largo y Dzanan Musa perdió de vista a Barrueta, que forzó la falta y metió un triple lejano contra el tablero.

La locura se desató en el Coliseum. Los 9.300 aficionados se levantaron de sus asientos cuando el cubano encestó el tiro libre. Chus Mateo pidió tiempo muerto. Restaban 1,4 segundos. El Real Madrid buscó a Sergio Llull, pero su tiro no entró. La primera victoria naranja en la ACB llegó ante el subcampeón de la Euroliga.

Parcial de 12-1

El Real Madrid cometió muchos errores, algunos imperdonables en momentos decisivos. La transición blanca necesita tiempo. Sin Serge Ibaka por lesión, sufrió durante muchos minutos en la pintura. Esta derrota, unida a la de la final de la Supercopa, probablemente desencadenará la llegada de algún refuerzo.

El equipo de Chus Mateo golpeó de salida, dominando el rebote y un triple de Campazzo disparó marcador (9-17), aunque las rotaciones dieron otro aire al ataque naranja. Siguiendo la estela de Ingus Jakovics -ocho puntos en el segundo cuarto-, el cuadro de Diego Epifanio empezó a limar su desventaja hasta culminar su remontada (30-28, min.15) tras un parcial 12-1 que había obligado a un tiempo muerto a los visitantes.

El Leyma tenía bien controlado a Edy Tavares, pero en los momentos de dudas apareció Sergio Llull, autor de 14 de los 22 puntos de su equipo en el segundo cuarto. Duro castigo para un Leyma que había dejado de encontrar buenas posiciones de tiro. Eso permitió al Real Madrid castigarlo con rápidas transiciones, y marcharse al descanso con una cómoda renta (37-44).

Incapaz de sentenciar

El Leyma se suicidó en el arranque del tercer cuarto con varias pérdidas infantiles, pese a un tiempo muerto cuando solo había transcurrido poco más de un minuto. Campazzo y Mussa castigaron al equipo gallego con dos triples. Pero desde la línea de 6,75 también reaccionó el equipo naranja. Encestó tres triples seguidos -2 Barrueta y otro de Taylor- para volver a meterse en el partido.

El Madrid jugaba con el marcador a favor, pero era incapaz de sentenciar. Y lo pagó. Entró en los últimos tres minutos con una renta que parecía suficiente (72-80), pero Taylor se encargó de alimentar el sueño naranja, antes que Barrueta firmase su apoteósico '3+1'.

Más allá de las sorpresas de un inicio de temporada

Más allá de las sorpresas de un inicio de temporada

El campeón 2024, vencido por un equipo coruñés que debutaba en la primera categoría del baloncesto español. La derrota del Real Madrid -unida a las de dos de los equipos importantes de esta competición, el Baskonia y el Valencia- ilustra un cambio de era que llega al baloncesto de clubes como ya ha llegado a la selección nacional.

Ya se vio en la primera mitad en La Coruña entre un equipo, el hoy llamado Leyma, que nunca ha jugado en la Liga ACB a

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Ángel Hidalgo arrebata a Jon Rahm el Open de España: "Sólo quería abrazar a mi familia y llorar mucho"

Ángel Hidalgo arrebata a Jon Rahm el Open de España: “Sólo quería abrazar a mi familia y llorar mucho”

Actualizado Domingo, 29 septiembre 2024 - 21:01

Cientos de teléfonos en ristre buscan la foto o el vídeo de Jon Rahm. Son las 13:05 del mediodía en el tee del hoyo 1 del Club de Campo y nadie parpadea mientras el jugador de Barrika se prepara para su golpe de salida. Nadie excepto el líder del torneo, Ángel Hidalgo. No ha girado ni un segundo la cabeza para ver la salida del que parece será su máximo rival este domingo. De hecho ha mantenido los ojos cerrados mientras susurraba mensajes de motivación, agitaba la cabeza de arriba hacia abajo asintiendo con rotundidad. El trance termina cuando el starter menciona su nombre. Hidalgo pincha la bola y golpea. El desenlace más emocionante que se recuerda de un torneo de golf en España está a punto de comenzar. "Hoy estaba muy relajado, no me preguntes por qué", confesaba a posteriori el malagueño.

La escena se completa cinco horas después en el green del 18 con Hidalgo (-14) abrazado a sus padres llorando como un niño. "Sólo quería abrazar a mi familia y llorar mucho", desvelaba el flamante ganador del DP World Tour. La intensidad del duelo durante 20 hoyos: los 18 reglamentarios y los 2 de playoff quedará para la historia, al igual que el nombre de Hidalgo en la Copa Vallejo al lado de Seve Ballesteros, Bernard Langer, Nick Faldo, Sergio García o el propio Rahm, entre otros. Es el triunfo del golf más humilde. "Si se trabaja, todo se puede conseguir. Luego hay que tener ese punto de suerte que siempre es necesario", explicaba.

Hidalgo se repuso de cada error y de los ataques del jugador de Barrika que provocaron el desempate tras dos birdies finales. "Ángel ha jugado muy bien y ha hecho lo que tenía que hacer lleva, pateando muy bien toda la semana, casi tenia que haberlo ganado en el 18, en vez de en el playoff. Ha hecho muy buenos pares en los hoyos finales. No me sorprende que haya ganado porque se nota que es un tío que tiene mucha garra", explicaba Rahm, decepcionado tras perder la opción de su cuarta victoria en el Open.

Valderrama 2022

Hidalgo comenzó a jugar al golf a los dos años de la mano de su padre, también profesional, y fue subiendo escalones poco a poco. En realidad, todo cambia en Valdererrama en 2022 cuando un cuarto puesto lo consolida dentro del Circuito Europeo. "Fue mi presentación al mundo", acostumbra a decir. Desde entonces su crecimiento ha sido inmenso.

"Me veo como un jugador diferente. Tú ves a Rahm por la calle e impone cómo camina. Yo voy un poco mas alimentándome del público, de las risas... Esta semana he sido capaz de conectar muy bien con el público y por eso tengo el trofeo a mi lado", argumentó. Sus gritos en el green del 18 tras fallar un putt final de dos metros para ganar el torneo, así lo acreditan. La escena ponía la piel de gallina.

Hidalgo soportó la presión como si fuera un veterano curtido en mil batallas, aunque al final desvelaba la anécdota graciosa del domingo, que sucedió en el tee del hoyo 1 con el caddie de Rahm. "Se ha presentado. Hola, me llamo Adam. Le he confesado a Jon que estaba más tenso de conocer a su caddie que a él. Ese tío habrá pensado que soy gilipollas", explicaba entre risas. El golf tiene un nuevo ídolo. De esos que además conecta con la gente.

El ciclismo se inclina ante Pogacar, heroico campeón del mundo tras un ataque a 100 kilómetros de meta

El ciclismo se inclina ante Pogacar, heroico campeón del mundo tras un ataque a 100 kilómetros de meta

Los colores del arcoíris son los de la bandera de Eslovenia. Y plasmado en la tela y dibujado en el cielo sonríe el juvenil rostro de Tadej Pogacar. Todo el mundo sabe quién es este demonio con cara de ángel. Se esperaba que atacase. Y, además, que lo hiciera desde lejos. Pero cuando, a falta de ¡100 kilómetros! para la llegada, cuando se cruzó ese Rubicón, demarró como demarra él, sin levantarse del sillín, pilló a la gente por sorpresa.

Se fue y sólo se le unieron Bagioli y Simmons. No pudieron seguirlo ni a rueda. Perplejos, aturdidos, desconcertados, anonadados, estupefactos, los demás favoritos tardaron, primero, en comprender la maniobra, luego en asimilarla y, finalmente, en reaccionar. Y ya, incluso tan sumamente lejos, era demasiado tarde. En cuatro pedaladas, llegó Pogacar a un selecto grupo de escapados (Vine, Cattaneo, Lipowitz, Nielsen, De Plus, Sivakov, Foss...) del que se descolgó Tratnik para esperar a su jefe y ayudarlo a incorporarlo a la fuga, ahora con 17 elementos.

¿No era una locura? Por muy bueno que fuera, que lo es, Tadej, ¿no había atacado demasiado pronto? ¿Hasta dónde sus fuerzas podían sustentar su osadía? ¿Hasta cuándo su capacidad se alzaba a la altura de su valentía? Mientras nos lo preguntábamos, él seguía volando. Bélgica (Evenepoel) se aprestó a la caza. Países Bajos (Van der Poel) no asomaba la nariz. Dejaba la tarea a los belgas. Luego ya todo anduvo manga por hombro y cada cual a lo suyo.

A falta de 78,5 kms., Pogacar volvió a atacar en el Zürichbergstrasse (1,1 kms. cn un promedio del 12% y una pendiente máxima del 16%). Mató a todos menos a Sivakov, compañero de equipo en el UAE. El grupo, que que se quebraba, que se reunía, y en el que figuraba Enric Mas, y al que se incorporaría Roger Adrià, avanzaba a tirones de Evenepoel, Healey, Van der Poel, OConnor, Gaudu... Pogacar y Sivakov lo hacían a ritmo con una ventaja mantenida de unos 40 segundos.

La carrera estaba en su punto culminante. O, especialmente, Evenepoel y Van der Poel, que se marcaban, alcanzaban más o menos pronto a Pogacar, que arrastraba en su estela a Sivakov, o la tenían perdida. Sin llegar a atacarlo, Pogacar dejó a Sivakov, que cayó por consunción, por agotamiento y al que devoró el grupo, ya una tropilla. Empezaba una nueva carrera. Pogacar, que llevaba el dorsal número 22, su mismo número de victorias este año, contra el resto del mundo. Y ya no había ni más análisis ni más elucubraciones. Era Pogacar frente a todo lo demás, todos los demás. O le pillaban, los que fueran, uno, dos o tres, o no. Y punto.

No le pillaron. Llegó a la meta con más de medio minuto de ventaja sobre Ben O'Connor, ligeramente adelantado a sus compañeros de fatigas. Mathieu Van der Poel accedió al bronce. Enric Mas, octavo, último del grupo, completó una gran actuación, muy a su manera. Siempre está ahí, pero no puede rematar. Pogacar es ya campeón del mundo. Loor a un coloso, a un genio en la plenitud de la inmensidad de un talento único en un deporte a su medida, a su altura, a su servicio, a su merced.

España había empezado con el pie izquierdo y terminó con una cierta dignidad sin posibilidades. Pello Bilbao, nuestro máximo exponente junto a Ayuso, sufrió una dura caída a falta todavía de 230 kms. Siguió, pero ya sin esperanzas. Acabó retirándose. Por su parte, poco después, Landa, que también se había caído, se bajaba en boxes.

Victoria, a los 26 años, número 86 de Pogacar enfrentado triunfal a todos los huracanes y a las furias que le perseguían sin llegar a revolverle el flequillo. Iguala a Eddy Merckx (1974) y Stephen Roche (1987) como vencedores en la misma temporada del Tour, el Giro y el Mundial. Si se retirara mañana mismo, ya habría hecho historia con letras de oro sobre lecho de diamante en el ciclismo. Pero no ha dicho su última palabra, ni pronunciado su último discurso, ni interpretado su último recital.

El ciclismo y él se engrandecen mutuamente. Él yergue la cabeza ante su deporte, y el ciclismo la inclina ante su rey.

Raúl García, casi una treintena de derbis en sus botas: "La final de Copa en el Bernabéu fue el inicio de una época que todavía dura"

Raúl García, casi una treintena de derbis en sus botas: “La final de Copa en el Bernabéu fue el inicio de una época que todavía dura”

La carrera de un futbolista es un vaivén de emociones y la de Raúl García (Zizur Mayor, 1986) ha tenido de todo. No sólo por su periodo en la élite, 20 temporadas en primera y tercer jugador con más partidos en LaLiga (602) después de Zubizarreta y Joaquín (622), sino por el temperamento del jugador. "No busco ser un espejo para nadie, pero esas cifras son porque he sido muy meticuloso", explica a EL MUNDO en un encuentro con periodistas internacionales organizado por LaLiga.

Uno de esos buenos momentos fue un 17 de mayo de 2013. No fue el del Centenariazo, pero casi. Llevaba el Atlético de Madrid 14 años sin ganar al Real Madrid cuando lo hizo a domicilio en una final de Copa del Rey histórica con goles de Diego Costa y aquel cabezazo de Miranda al primer palo para silenciar a la parroquia blanca. "Desde que llegó el Cholo se volvió a ganar y creció esa rivalidad para volver a competir por lo mismo. Uno de los momentos más especiales fue esa Copa del Rey en el Bernabéu, fue muy especial y el inicio de una época que todavía dura", rememora Raúl García.

El malo, afortunadamente para Raúl García, sólo lo tuvo que vivir una vez porque se repetiría un par de años después. Fue aquella final de Champions League en Lisboa en 2014 que tuvieron ganada hasta el mítico minuto 93. "El tema mental y emocional en estos partidos es muy importante. De estar en una situación que vienes con una racha negativa o positiva todo puede cambiar en el primer momento de partido con cualquier cosa que ocurra", valoraba García y la respuesta traía la mente aquella prórroga en la que el Atlético pareció rendirse ante el empuje blanco.

Una característica, por cierto, que no puede estar más alejada no sólo de Raúl García, sino también del capitán del barco, Diego Simeone, del que el navarro guarda un grato recuerdo. "La palabra calma o tranquilidad no existe, es muy pasional y vive su trabajo al 200%. Es inteligente porque tampoco hay que motivar al jugador en partidos de este nivel y él sabe cómo llegar al jugador en estas circunstancias", comentaba.

Así estará Simeone en los momentos previos a un derbi en el que, a juicio de García, conseguirá sacar a sus jugadores "un punto extra" para poder afrontar el duelo ante un Real Madrid que llega con una gran plantilla aunque sin la presencia de Mbappé, lesionado en el muslo. "Yo siempre he querido jugar contra grandes equipos que han tenido grandes jugadores. Es una motivación enfrentarse a ellos, no solo a Cristiano en mi época sino que cuentan con otra ocho o nueve estrellas mundiales. Es un extra poder ganarles porque no es fácil y cuando lo consigues te llevas una satisfacción muy grande".

Jugadores vs equipo

Raúl García confía en la capacidad del grupo frente a las individualidades y cree que el Madrid está echando de menos, y es normal que ocurra por la calidad del jugador, a Toni Kroos. Aunque es consciente de que su potencial ofensivo arriba, especialmente con los tres brasileños debido a la ausencia de Mbappé, es lo más preocupante de los blancos el domingo.

Por la parte rojiblanca, confía en que sea Koke, su amigo, el que imponga su juego en el Metropolitano ayudado por la creatividad de Griezmann, la garra de Gallagher, "que ha caído de pie", y el gol de Julián Álvarez. "Me cuesta no ver un equipo en el que no encaje Julián. Tiene unas condiciones increíbles, tiene hambre y ha llegado al lugar idóneo para sacar todo lo que tiene. Se le va a exigir, pero se le ve poco a poco más cómodo y terminará siendo el que conocemos y le dará mucho al Atlético", afirma.

Muere a los 43 años el ex futbolista italiano Andrea Capone tras golpearse en la cabeza por una caída

Muere a los 43 años el ex futbolista italiano Andrea Capone tras golpearse en la cabeza por una caída

Actualizado Domingo, 29 septiembre 2024 - 16:45

El italiano Andrea Capone, ex jugador del Cagliari, fue hallado muerto este domingo a los 43 años de edad en un hotel de la isla Cerdeña con un golpe mortal en su cabeza.

"Todo el Cagliari Calcio recibe con consternación y profunda tristeza la noticia de la muerte de Andrea Capone, fallecido a la edad de tan sólo 43 años", informó el club sardo.

El ex jugador, según informan los medios locales, estuvo de fiesta con unos amigos y tras una caída se dio el fatal golpe en su cabeza. Los servicios médicos no pudieron hacer nada para reanimarle. Tampoco se descarta que sufriera de una afección cardíaca repentina que le provocara la caída.

Nacido en Cagliari, fue canterano del equipo de la ciudad y llegó al primer equipo con 19 años, en la primera jornada de la temporada 2000-01, en la Serie B, contra el Crotone.

También formó parte de la plantilla del Cagliari en Serie A, aunque durante su carrera militó además en el Sora, Treviso, Vicenza, Grosseto y Salernitana.

En total jugó 123 partidos, marcó 12 goles y dio 7 asistencias en con el Cagliari.

"El vínculo con su patria seguirá siendo imposible de romper para un hombre que siempre se ha caracterizado por su profesionalidad, dedicación y pasión. Cualidades que permanecerán en los corazones de quienes tuvieron la suerte de conocerle, de encontrarse con él dentro y fuera del terreno de juego. El Cagliari Calcio estrecha sus brazos a la familia en este momento de profundo dolor. Descansa en paz, Andrea", expresó el Cagliari a modo de despedida.

Vientos de otoño

Vientos de otoño

Actualizado Domingo, 29 septiembre 2024 - 16:26

Los vientos de otoño nos han traído el homenaje de despedida a Rudy Fernández, las retiradas de Varane y Gómez Noya, y las lesiones de, notoriamente, Ter Stegen, Mbappé y Rodrigo. También el conflicto con México, país "hermanastro". Quizá la nueva ocupante de la Silla del Águila, doña Claudia Sheinbaum, solicite a la FIFA que, por culpa de Hernán Cortes, se excluya a la Selección española del Mundial 2026, que organizará México junto a EE.UU y Ca

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