Los agujeros negros de España: "Nuestro trabajo es buscar soluciones"

Los agujeros negros de España: “Nuestro trabajo es buscar soluciones”

En un estadio, el de Mestalla, que estará lleno y que recordará, con emoción, a las víctimas de la DANA del pasado 29 de octubre, la selección española busca esta noche acceder por tercera vez, de forma consecutiva, a la 'Final Four' de la Liga de Naciones, un torneo que arrancó en 2018 y en el que España es protagonista. En la primera edición se quedó en la fase de grupos. Pero después ha jugado todos esos cuadrangulares. En 2021 cayó ante Francia en la final. En 2023 ganó (el primer título de Luis de la Fuente) y ahora, ante Países Bajos, anhela otra semifinal, esta vez contra Francia o contra Croacia. Esa 'Final Four', por cierto, tiene pinta de disputarse en Alemania (los germanos llevan ventaja ante Italia en su cuarto de final y serían anfitriones). Si eso ocurre, el España-Francia serían en Stuttgart y es muy probable que la selección se concentre en Donaueschingen, en el que fue su cuartel general durante la Eurocopa.

Para saber más

Más allá de pasar o no pasar hoy ante el equipo de Koeman, que pudo rematar a España el jueves en Rotterdam y no lo hizo, Luis de la Fuente mira, aunque sea de reojo, al Mundial. Bueno, Luis de la Fuente y todos porque, se quiera o no, un equipo que es campeón de Europa, que tiene una media de edad de 25 años, que juega de memoria y que tiene la calidad que tiene, se quiera o no, conviene insistir, tiene en el Mundial del verano de 2026 su gran objetivo. "Pero aquí no podemos pensar tan lejos, porque cometeríamos un error. Estamos obligados a ganar todos los partidos que juguemos. No hay amistosos", suele decir el seleccionador. Pero es inevitable pensar en ganar la cita de México, Estados Unidos y Canadá.

En ese camino de 15 meses, De la Fuente sabe que debe poner el foco en dos posiciones muy concretas del campo. El lateral derecho y la delantera. Porque, mientras hay superpoblación en algunas demarcaciones, esos dos sitios no tienen dueño fijo, a priori. En el lateral derecho jugará hoy Pedro Porro, y esperará su turno Mingueza. El dueño, en condiciones normales, sería Carvajal, pero se está recuperando de una gravísima lesión de rodilla y en enero cumplirá 34 años. Si regresa y está en forma, el puesto es suyo, pero si no es así, el casting está abierto, y no se intuyen muchas más opciones que las que están aquí, pues Marcos Llorente, por ejemplo, no le llena el ojo al técnico, y Jesús Navas, es sabido, está retirado.

Algo similar ocurre en el puesto de delantero centro. A De la Fuente le gusta jugar con uno clásico, nada, si es posible, de falsos nueve y cosas así. Pero detrás de Álvaro Morata nadie está llamando a la puerta. El capitán tiene 32 años y se ha ido a jugar a una liga menor como la turca. De momento nadie duda de él, pero lo lógico es que pierda competitividad. Oyarzabal es su sustituto habitual, que no natural. El natural sería Samu Omorodion, pero es muy joven y hay que estar pendiente de su progresión. Olmo podría jugar ahí, pero el técnico prefiere algo más clásico. "Nuestro trabajo es buscar soluciones", dice De la Fuente, que de momento las ha encontrado todas.

Cuadro vuelta Nations League Marzo 2025

Son dos lugares, pues, donde al entrenador le gustaría tener el mismo 'problema' que tiene, por ejemplo, en la portería. Unai, Raya y Remiro, el tridente de la Eurocopa, se mantienen firmes, pero hay una lista larguísima que podría venir: Robert Sánchez (Chelsea), Joan García (Espanyol), David de Gea (Fiorentina), Kepa (Bournemouth), Josep Martínez (Inter)... Igual ocurre en el centro del campo. Cuando vuelva Rodri será un fijo, junto a Zubimendi, Pedri y Fabián, casi también Merino, pero a la espera de una baja por lesión o un mal momento de forma están futbolista de muchísimo nivel: Gavi, Isco, Casadó, Sancet, Ceballos...

En esas dos zonas de sequía (lateral y delantero) no tiene pinta de que suceda lo que está ocurriendo con los centrales. Con muchas dudas meses atrás sobre quién sería el relevo de Laporte y Le Normand si es que lo necesitan, las irrupciones de Cubarsí, Asencio o Huijsen han calmado las cosas. De hecho hoy De la Fuente dispondrá de una pareja inédita, pues a Le Normand, que parece fijo, le acompañará o Asencio o Huijsen, con más opciones para este último, que debutó el pasado jueves.

La amarga huella de Koeman en Mestalla: una Copa, una guerra en el vestuario y una maldición

Actualizado Sábado, 22 marzo 2025 - 20:57

«Valencia nos ayudará», pronosticaba Álvaro Morata tras el empate ante Países Bajos en Rotterdam. Quien puede estar seguro de que nadie le echará una mano es Ronald Koeman. No hay peor estadio en el que presenta refugiarse el seleccionador neerlandés que Mestalla. Nunca ha vuelto a sentarse en el banquillo de un campo en el que dejó una tan amarga que, pese las vicisitudes que atraviesa el club en la última década, no se olvida. Koeman se fue de Valencia en 2008 con una Copa del Rey bajo el brazo, pero habiendo descompuesto un vestuario plagado de internacionales (Villa, Silva, Albelda, Marchena, Baraja o Joaquín) y dejándolo al borde del descenso.

Para saber más

Koeman fue elegido por Juan Soler para relevar a Quique Sánchez Flores tras un inicio de temporada que, pese a tener al Valencia cuarto, se consideraba insuficiente en aquellos tiempos. Estaba entonces en el PSV y se optó por pagar la indemnización para traerlo a Mestalla por tres años y que encabezara un proyecto para soñar con volver a pelear la Liga. Nada más lejano a lo que ocurrió.

En datos, los 22 partidos que la leyenda del Barça dirigió al Valencia fueron los peores en su carrera como entrenador. Dirigió un total de 34 partidos, con 11 victorias, nueve empates y 14 derrotas. Solo ganó el 41,7% de lo que disputó, el porcentaje más bajo de su trayectoria incluso en equipo donde también fue destituido.

En Liga fue un desastre. Sumó 18 puntos en 22 partido: cuatro ganados, seis empatados y 12 perdidos. De las siete jornadas en Mestalla, convertida siempre en un fortín para el equipo, perdió más que ganó. Cinco frente a dos y tres empates. Le humillaron el Barça, el Almería, el Sevilla, el Mallorca o el Racing de Santander. Tampoco en Champions le fue bien: una derrota ante el Rosenborg (0-2) y un empate a cero con el Schalke.

La Copa se convirtió en el único bálsamo porque ahí el Valencia sí funcionó. Eliminó al Real Unión, el Betis, el Atlético de Madrid y el FC Barcelona antes de plantarse en la final el 16 de abril de 2008 en el Vicente Calderón y vencer 3-1 al Getafe, el equipo de moda al que apoyaba hasta el Rey Juan Carlos.

la voladura del vestuario

Aquella final la ganó un vestuario con Baraja y Marchena como líderes que tuvo que remendarse y autogestionarse tras la voladura que había provocado el holandés en diciembre. En un día apartó a Cañizares, Angulo y Albelda. «Nunca vas a jugar en el Valencia conmigo. No creo en tu liderazgo», le dijo al capitán, que se pasó cuatro meses apartado y eso le costó que Del Bosque le dejara fuera de la Eurocopa de 2008.

La fractura social fue tremenda y el presidente Juan Soler acabó en el banquillo de los acusados demandado por Albelda, a quien no dejaban jugar pero le exigían los 60 millones de cláusula para salir al Villarreal. Ese ambiente respiraba el equipo y Mestalla mientras las derrotas se acumulaban. Koeman despreciaba a las leyendas, incluso a Joaquín que había costado 30 millones y, en opinión del entrenador, «no rindió ni 30 euros». La única decisión que perduró en el tiempo fue la apuesta por Juan Mata, recién llegado de la cantera del Real Madrid con 19 años y que tuvo especial brillo en la Copa.

Aquel título, que Albelda siguió en la grada como comentarista de una cadena de radio, ni siquiera se festejó. No quiso una plantilla desesperada ya con el holandés. Tanto que, tres días después de ser campeones, cayeron goleados 5-1 en San Mamés. Era su forma de exigirle al club, que ya había cambiado hasta de presidente, que despidiera al entrenador. Ni siquiera hacía falta. Entonces ver al Valencia a dos puntos del descenso era motivo suficiente para justificar esa decisión. Tuvo que aparecer por primera vez Voro González para, restituyendo a los apartados y sacando al grupo de la agonía para llevarlo a una décima plaza, muy lejos de Europa, pero tranquila.

Koeman salió de Mestalla con dos gestos. El primero, perdonar los tres millones de euros netos por cada uno de los dos años que le restaban de contrato con la única condición de que sí los cobraran íntegros sus ayudantes, Toni Bruins y José Mari Bakero. La segunda fue menos conciliadora. El neerlandés se fue dejando dicha una maldición: «Mi Copa será el único título en los próximos cincos años». En realidad fueron 11 los que tardó el Valencia en volver a ser campeón, en 2019 ante el Barça en Copa con Marcelino García Toral como entrenador.

Nunca volvió a pisar un área técnica en Mestalla. Nunca volvió a pisar un área técnica en Mestalla. En su etapa en el Barça, el regreso en mayo de 2021 se frustró por una expulsión. Aún así, su equipo venció 2-3. Su segunda temporada no duró lo suficiente al frente del equipo azulgrana como para tener opción de regresar. Ahora lo hace con Países Bajos, recordando lejanos aquellos momentos. Tuve buenos momentos aquí y otros menos agradables. Ganamos la Copa, buenos partidos ante el Atlético o el Barça, no todo fue malo», sonrió el entrenador al que no le gusta «ver al Valencia sufrir». «Un club para ganas cosas y crecer necesita tranquilidad. Tanto cambio de presidente, de dueños, de entrenadores... no es la mejor manera para mejorar", diagnosticó. En otro contexto, Mestalla agradecería sus palabras. Hoy recordará su amarga huella y bramará para que no salga ganador.

Luis de la Fuente: "Todos sabemos cómo es Nico. No tengamos en cuenta ese comentario"

Luis de la Fuente: “Todos sabemos cómo es Nico. No tengamos en cuenta ese comentario”

Luis de la Fuente está cogiendo una costumbre. Cuando llega a una ciudad y abre un entrenamiento, al día siguiente, o ese mismo día, agradece al público su recibimiento. "Quiero mostrar mi agradecimiento a la gente de Valencia. Lo que yo vi ayer, 30.000 personas en un entrenamiento, no recuerdo haberlo visto en ningún sitio", comenzó su rueda de prensa en Mestalla, justo antes del último entrenamiento para enfrentarse a Países Bajos este domingo.

Tal es la tranquilidad en este grupo que lo más jugoso de estos días ha sido la famosa frase de Nico Williams tras el partido de ida. "En Valencia les vamos a pintar la cara". Lo dijo en ese lenguaje juvenil que maneja, y que no tiene ningún sentido peyorativo, pero por si acaso el seleccionador quiso remarcarlo.

"Sabemos todos cómo es Nico. Fue un comentario muy coloquial y no dijo nada que se pueda interpretar como una falta de respeto. No tengamos en cuenta esa expresión", solventó el técnico, que medita algún cambio en el once, aunque dijo que todos (Morata y Le Normand también, aunque no entrenaron el viernes) están disponibles.

Anduvo la cosa enredada en el tema del falso nueve. "Aquí de falso tenemos poco", bromeó De la Fuente. "Nosotros siempre jugamos con delantero. Veremos, porque tenemos muchas opciones ahí. Está Álvaro, está Oyarzabal, Dani Olmo o Ferran también pueden jugar ahí... Incluso Samu", reflexionó el entrenador, que aprovechó para reivindicar a su equipo, a la versión que ofreció el jueves. "Ganamos más duelos que ellos, tuvimos más posesión, tiramos más a portería... Y parece que estuvimos a su merced".

"La suerte que tengo es que hay jugadores tan buenos que puedo hacer dos selecciones", concluyó.

Van der Poel resiste, frustra y derrota a Pogacar en una Milán-San Remo para la historia

Van der Poel resiste, frustra y derrota a Pogacar en una Milán-San Remo para la historia

Más de seis horas sobre la bicicleta en pelotón para aguardar los 20 kilómetros más eléctricos de la temporada. Mereció la pena otra vez. El ciclismo alcanzó un cielo único en la 116ª edición de la Milán-San Remo, una de las mejores de siempre, un regalo, un espectáculo impagable. Tres genios en solitario desde la Cipressa, atravesando el Poggio y resolviendo en la meta de Via Roma. Tres héroes. Venció Mathieu Van der Poel, premio a una resistencia sobrehumana, por delante de Filippo Ganna y un Tadej Pogacar al que se le sigue resistiendo la Classicissima. Un trío que es un Monumento.

Es la segunda Milán-San Remo para el nieto de Poulidor, tras brindarle la de 2024 a su compañero Jasper Philipsen. Es la confirmación de un ciclista único, pujando para ser llamado el mejor clasicómano de la historia, su séptimo Monumento, el que fraguó en cada una de las ocasiones que apretó los dientes y elevó los vatios para no sucumbir a los zarpazos de Pogacar, un campeón enrabietado.

Seguirá el esloveno sin desentrañar la peculiar liturgia de la Milán-San Remo, una de las pocas cosas que se no es capaz de conquistar el mejor ciclista del mundo. Es el misterio, bendito, de la Classicissima, el Monumento más peculiar, el más extenso, el primero del año. El que ganó siete veces Eddy Merckxs, el que ha visto fracasar ya hasta en cinco ocasiones a quien le persigue en la historia. Si es que se puede llamar fracaso a lo que protagonizó Pogacar.

Porque él lo fue todo. Él hizo la selección en la Cipressa y el atacó hasta en cuatro ocasiones en el Poggio, donde hizo sufrir a Ganna y no pudo tumbar a Van der Poel. Le faltó desnivel y metros. Y le sobró un rival majestuoso.

El día había transcurrido en calma hasta allí, con todos los tópicos de la Classicissima. Una escapada numerosa y controlada -ocho integrantes que no gozaron de mucho más de cuatro minutos de ventaja; Martin Marcellusi fue el último en resistir tras dejar al resto en el Capo Berta-, de la lluvia y el frío de Pavia a los rayos de sol y la brisa del mar (a favor de los ciclistas) llegando a San Remo, bordeando la costa como centellas entre toboganes, aumentando los nervios a medida que se aproximaban los dos puntos claves del trayecto.

El rock and roll se desató en las primeras rampas de la Cipressa (esos seis kilómetros al 4%). Tim Wellens fue el primer pretoriano del UAE en ponerlos a todos en fila. Pronto eliminó al ganador de 2024, al sprinter Jasper Philipsen, caído y magullado el pasado miércoles en la Nokere Koerse. Después fue el turno del ecuatoriano Narváez, 500 metros al máximo, hasta que Pogacar encendió los fuegos artificiales.

Fue una secuencia maravillosa, de esas páginas que el ciclismo guarda para la posteridad. Su acelerón brutal sólo lo pudieron secundar tres hombres, que al poco fueron dos cuando estalló Roman Gregoire. Se quedó un trio de súperhombres. Van der Poel no perdió ni media rueda tampoco cuando Tadej volvió a apretar. Ganna sufrió algo más, pero logró coronar con la pareja. Juntos destrozaron el legendario récord de la ascensión a la Cipressa (Gabriele Colombo, 9:19 en 1996). En nueve minutos estaba el objetivo del UAE y lo fulminaron: 8:55.

La distancia con el resto de mortales fue definitiva, más de un minuto. Ni Pidcock, ni Pedersen ni Milan ni Girmay. Tampoco ninguno de los españoles (Aranburu, Roger Adriá...). Los tres genios caminaron aliados hasta el mítico Poggio, donde se iban a repartir el podio. Donde Van der Poel resistió como un héroe mitológico e incluso se permitió el lujo de atacar en el último tramo.

Después, neutralizada la pareja por Ganna tras el descenso, resolvió el del Alpecin al sprint, donde es inalcanzable. Emocionado, consciente de lo logrado. Historia.

Ana Peleteiro se cuelga el bronce en triple salto en el Mundial de pista cubierta en China

Ana Peleteiro se cuelga el bronce en triple salto en el Mundial de pista cubierta en China

Actualizado Sábado, 22 marzo 2025 - 15:23

La novena medalla internacional de Ana Peleteiro fue de bronce y en un Mundial, este de Nankín 2025. Una recompensa lógica con dos potentes cubanas en liza, ambas con mejores marcas "outdoor" e "indoor" que la gallega. Ana estuvo bien con sus 14,29 metros, realizados dos veces, aunque peor registro que el que le proporcionó el oro en el reciente Europeo de Apeldoorn (14,37). La amenaza de la dominiquesa Thea LaFond, campeona olímpica y mujer de más de 15 metros al aire libre, no se concretó.

En la ausencia de la convaleciente Yulimar Rojas, la prueba se acabó cuando empezó. Leyanis Pérez, en su primer intento, se plantó en 14,93. La cubana, de planta imponente, 1,83 de estatura y piernas interminables, unió la velocidad a una batida ajustadísima a la tabla. Luego hizo unos nulos y renunció a otros ensayos. Daba igual. Estaba todo el pescado vendido. La plata fue para Liadiagmis Povea (14,57). Ana (un corto palíndromo) aspiraba a repetir el ya descrito oro (otro breve palíndromo) del reciente Europeo de Apeldoorn. No lo consiguió, pero se mantiene a alto nivel y como bandera del atletismo español.

Para saber más

Una observación de índole sociológico-deportiva. El sencillo y bello nombre de pila de Ana contrastaba con los pintorescos de las caribeñas. Una imagen de marca del deporte femenino cubano y, es de suponer, de la entera sociedad mujeril de la isla. Las atletas cubanas, por centrarnos en el deporte que nos ocupa, se hacen notar por nombres de curiosas y parecidas sonoridades, mitad absurdos y mitad literarios.

Leyanis, Liadagmis y otros nombres de pila parecidos de atletas en activo o ya retiradas, todas ellas de alto nivel, no remiten en absoluto al santoral de la ex Madre Patria, sino a algún tipo de clave local. Quizás una superstición, una moda, una imitación, un contagio, un ritual... Véanse: Yunisleidy, Davisleidis, Layselys, Yarima, Yarisley, Yargeris, Yusmai, Josleidy, Yumileidy, Yaimé, Yarelys, Yainelis, Yipsi, Osleidys, Dailenis, Yulenmis... Todos figuran, con sus correspondientes apellidos, ellos sí de acuerdo con sus orígenes españoles, en los ránkings pasados y presentes del atletismo internacional.

A la espera de la dominical y última jornada, la sabatina se antojaba la más importante del Campeonato, con las tres máximas estrellas de la competición en escena: Armand Duplantis (salto con pértiga), Jakob Ingebrigtsen (3.000 metros) y Grant Holloway (110 vallas). Los tres respondieron a las expectativas adjudicándose el título.

Duplantis protagonizó la rutina de pasar de los seis metros. Lo hizo con 6,00; 6,05; 6,10 y 6,15. Ha superado esos seis metros 102 veces. Una hazaña difícilmente imaginable. El griego Emmanouil Karalís, con 6,05, y que no falló por mucho en los 6,10, lo obligó a un esfuerzo extra que, quizás, aconsejó al sueco no intentar batir su récord del mundo. No está acostumbrado a que lo achuchen y, probablemente cansado, dejó el intento de récord para mejor ocasión.

A Ingebrigtsen lo apretó un poco el etíope Berihu Aregawi. Jakob (7:46.09) lo superó en la recta final con el esfuerzo justo (Aregawi hizo 7:46.25, en lo que podría dar la impresión de un final ajustado). El noruego no se excedió porque ahora tiene que disputar la final de los 1.500. A Holloway no lo incomodó nadie. Tampoco a otra de las estrellas del Campeonato, la etíope Freweyni Hailu, cómoda vencedora (8:37.21) en unos 3.000 con Marta García en séptima posición con marca de la temporada (8:40.80).

España mantiene unas balas en los 800 con Josué Canales y, en los 1.500, con Mariano García, Adrián Ben y Esther Guerrero.

Fernando Alonso y Carlos Sainz sufren otro golpe de realidad en Shanghai

Fernando Alonso y Carlos Sainz sufren otro golpe de realidad en Shanghai

Todo parecía dispuesto para que McLaren cerrase su tercer doblete consecutivo hasta que surgió George Russell, con un esfuerzo al límite, para obtener, a última hora, su hueco en la primera línea de Shanghai. Un pequeño revés para la escudería de Woking, que ya festejaba en el garaje el éxito de Oscar Piastri. La pole inaugural del australiano (1:30.641), mucho más inspirado desde el viernes que Lando Norris, autor de otro de esos errores que no debe permitirse todo un aspirante al título.

De este modo queda a salvo el registro de 2007, cuando Fernando Alonso y Lewis Hamilton enlazaron tres carreras seguidas, entre Mónaco y Estados Unidos, como los más veloces a una vuelta con McLaren. En cualquier caso, hoy corren otros tiempos para los dos campeones. El asturiano volvió a quedar fuera de la Q3, 93 milésimas más lento que el tiempo de corte. Saldrá decimotercero, justo por delante de Lance Stroll. El británico, quinto, tampoco logró dar continuidad a su victoria matinal en la sprint race, aunque sí pudo batir otra vez a Charles Leclerc, su compañero en Ferrari.

A la dura realidad de Alonso en Aston Martin, apartado de los puestos de honor por los Racing Bulls de Isack Hadjar y Yuki Tsunoda, hay que sumar las dificultades de Carlos Sainz. Partirá decimoquinto el madrileño, lejos aún de sus mejores sensaciones con el neumático blando. Debe seguir trabajando para equiparase con Alex Albon, todo un especialista a una vuelta. Al igual que en Albert Park, el más experto en el box de Williams, coló el W47 en la Q3.

"Así no vamos a ningún lado"

Sainz se dejó dos décimas respecto a su mejor crono de la primera ronda. Una extensión de sus problemas en la carrera al sprint, donde fue adelantado por Pierre Gasly, Liam Lawson y Hadjar antes de que le llamasen para colocar un segundo juego de medios. "Intentaremos probar algo radical y diferente, porque así no vamos a ningún lado", proclamó el madrileño sobre sus opciones para la carrera.

El sábado había comenzado ya torcido para Williams, multado con 50.000 euros por la FIA. Según los comisarios, la escudería dirigida por James Vowles no había entregó a tiempo las grabaciones de las cámaras montadas en sus alerones. Un mero descuido, a tenor de lo explicado, pero que simboliza la actual situación en el box.

Lejos quedan ahora las buenas perspectivas apuntadas durante los test de Bahrein y el GP de Australia, porque Williams no la configuración aerodinámica adecuada y sufre demasiada degradación en sus neumáticos. "Hay que tomarse estas primeras cinco o seis carreras con un poco de perspectiva y calma", previene Carlos, uno de los mejores especialistas de la F1 a la hora de encontrar soluciones en el monoplaza.

Piastri, tras su 'pole' del sábado en Shanghai.

Piastri, tras su 'pole' del sábado en Shanghai.AP

Si Tsunoda, octavo, ha logrado acabar a menos de medio segundo de la pole, Aston Martin también debería hallar otro camino para Alonso. Pese al presunto cambio de inercia en China, el bicampeón mundial ni siquiera pudo con el Haas de Esteban Ocon y el Sauber de Nico Hulkenberg. "Estamos probando algunas cosas que no pudimos hacer durante los test de Bahrein, así que estamos en una fase del año un poco experimental", admitió Fernando. "Hoy no hemos podido ver ninguna ventaja, pero vamos a ver si estos cambios han ayudado", finalizó.

La impotencia en el equipo de Silverstone quizá sólo sea equiparable a la decepción de Red Bull con Lawson, otra vez eliminado en la Q1 y autor del peor crono del sábado. "Necesito tiempo, pero por desgracia no lo tengo", confesó el rookie, que sufrió un accidente en Albert Park, donde ya había cerrado la sesión clasificatoria en la antepenúltima plaza. A bordo de un RB21 muy crítico, que sólo el inmenso talento de Verstappen puede meter en vereda, el futuro inmediato se oscurece para el neozelandés. Mad Max, desde la cuarta plaza de la parrilla, exprimirá sus opciones de podio frente a los McLaren y Russell.

Muere George Foreman, uno de los pegadores más temibles de la historia del boxeo

Muere George Foreman, uno de los pegadores más temibles de la historia del boxeo

Fue uno de los pegadores más temibles que jamás subió a un ring. Un deportista que redifinió la longevidad, capaz de proclamarse campeón mundial de los pesos pesados más de dos décadas después de la primera vez. George Foreman murió el viernes a los 76 años en un hospital de Houston (Texas), rodeado de sus seres queridos. Con él se marcha una de las figuras más ilustres de la historia del boxeo. El gigante que derribó seis veces a Joe Frazier antes de noquearle, el que llevó al límite a Mumammad Ali en Kinsasha y el que en 1994 sorprendió a Michael Moorer con su victoria más improbable, la que le devolvía a la cima a los 45 años.

Big George, una mole de 191 centímetros, sumó 68 de sus 76 victorias por KO (89,5%) con sólo cinco derrotas, la última en noviembre de 1997, ante Shannon Briggs en Atlantic City. La constatación de que aquella vez sí, su tiempo había terminado. Desde entonces podría dedicarse a los negocios. A vender millones de tostadoras para la cocina (The George Foreman Grill) y a protagonizar una breve serie (George) sobre su figura en la cadena ABC.

Había nacido y crecido en Houston, dentro de una familia con seis hermanos. A los 14 años dejó la escuela y formó, junto a un grupo de amigos, una banda de atracadores. Sólo el Job Corps, un programa gubernamental destinado a la ayuda de los adolescentes, le permitió salir de las calles y aprender las reglas del noble arte. En los Juegos de México dio su primer aldabonazo como amateur, colgándose el oro olímpico tras derrotar al soviético Jonas Cepulis.

"Down goes Frazier!"

Su gran bautismo de fuego llegaría en 1976, cuando noqueó a Joe Frazier tras un brutal acometida al título de los pesados. Smokin' Joe, con su aura de eterno perdedor, logró levantarse tres veces de la lona en el primer round y otras tres en el segundo, antes de que el árbitro, conminado por las lágrimas de Angelo Dundee, el preparador de Ali, detuviese la pelea. El delirio para los 36.000 asistentes en Estadio Nacional de Kingston (Jamaica) y la inmortalidad para Howard Cosell, comentarista de la ABC, autor del grito "Down goes Frazier!"

Tras llevar tres veces a la lona a Ken Norton en Caracas, había llegado el turno de defender su corona ante Ali. Aquel 30 de octubre de 1974, en el Estadio 20 de mayo de Kinsasha acogió el Rumble in the Jungle, una de las veladas que definieron la historia del boxeo. Con un asombroso invicto de 40-0, Foreman se presentaba como favorito ante aquel deslenguado, que venía de derribar dos veces a Norton y otra a Frazier. La astucia de Ali, su fabulosa agilidad de pies en torno a las cuerdas, terminaron por desesperar a Foreman, que encajó varias derechas fuera del conteo y no pudo pasar del octavo asalto.

Aquella derrota, le sumiría en una tremenda crisis personal y casi dos años de travesía por el desierto. En enero de 1976 acabó con la feroz resistencia de Ron Lyle en el Caesars Palace de Las Vegas y aquel mismo junio volvió a tumbar dos veces a Frazier en el quinto asalto. No obstante, una derrota ante Jimmy Young, definida tras 11 toques de campana, le llevó a la retirada. Según su propio testimonio, aquella velada en el Coliseo Roberto Clemente de San Juan (Puerto Rico), le hizo conectar con su yo más espiritual.

Foreman, con la zurda ante Moorer en Las Vegas.

Foreman, con la zurda ante Moorer en Las Vegas.AP

Aquella vía mística duró lo que duraron los ahorros, así que en julio de 1987 tuvo que volver a enfundarse los guantes, quitándose de encima a rivales de escaso fuste, atemorizados aún por su aliento de pegador. En abril de 1991, cuando Evander Holyfield puso en juego los cinturones de la Federación Internacional (IBF) y el Consejo Mundial (WBC), Foreman se llevó una soberana paliza. Aún hoy resulta asombroso cómo, siendo 14 años mayor, pudo aguantar en pie los 12 asaltos.

Superada la cuarentena, la oronda figura de Foreman ya no inspiraba rechazo entre las familias de bien. Se mostraba amable, calmado. Ya no era un portento físico, pero sabía esperar su momento, dentro y fuera del ring. De ese modo, tan insólito, pudo sorprender a Moorer en una pelea organizada por Bob Arum en el MGM Grand de Las Vegas. El campeón asomaba con un récord de 35-0, pero Foreman aguantó con temple hasta conectar el golpe definitivo en el décimo asalto. "¡Sucedió!", exclamó su gran amigo Jim Lampley, con quien entre 1992 y 2004 compartiría espacio televisivo en la HBO. Foreman se había consagrado, a los 45 años, como una de las mayores leyendas de la historia del boxeo.

Hamilton logra en la carrera al sprint de China su primera victoria con Ferrari

Hamilton logra en la carrera al sprint de China su primera victoria con Ferrari

El británico Lewis Hamilton se encaramó este sábado a lo más alto del podio en la carrera al sprint del Gran Premio de China, consiguiendo así su primera victoria en este formato reducido en uno de sus circuitos preferidos.

Y es que el siete veces ganador del Mundial, que cuenta en su historial con seis triunfos en Shanghái, no se creía el viernes que hubiera conseguido una 'pole' que defendió con autoridad ante el acoso del vigente campeón de la gran carpa del automovilismo mundial, el neerlandés Max Verstappen (Red Bull).

El duelo se antojaba épico, ya no solo por el talento y el palmarés de ambos contendientes, sino por la disparidad en sus historiales al sprint: Hamilton nunca había ganado en este formato, mientras que Verstappen es su dominador absoluto al triunfar en 11 de las 18 carreras que se han celebrado hasta ahora, incluida la del año pasado en China.

Tras una salida limpia, el británico parecía ceder algo de espacio ante el ganador de los últimos cuatro campeonatos, que se había quedado a tan solo dos centésimas (+0,018) en la clasificación. Sin embargo, los neumáticos delanteros traicionaron al holandés, que acabó cediendo el segundo lugar a un McLaren, el conducido por el australiano Oscar Piastri, en la vuelta número 16.

Esta fue la primera carrera al sprint de la temporada 2025, y se prolongó durante 19 vueltas para recorrer unos 103,6 kilómetros, un tercio de las fijadas para la competencia completa del domingo.

También lograron puntuar, ordenados de 5 puntos a 1, el británico George Russell (Mercedes), el monegasco Charles Leclerc (Ferrari), el japonés Yuki Tsunoda (Racing Bulls), el italiano Andrea Kimi Antonelli (Mercedes) y el británico Lando Norris (McLaren).

Norris, de líder a decepción

Si el año pasado había sido la lluvia la que marcó la clasificación al sprint ('sprint shootout'), la sorpresa que el cambiante tiempo de Shanghái le tenía reservada a los pilotos este año fue el viento. Y los McLaren, que parecen la gran amenaza al dominio de Verstappen, sufrieron como nadie este viernes.

Y es que Norris, que había marcado el mejor tiempo en los únicos entrenamientos libres y en la segunda ronda clasificatoria (SQ2), no logró dominar su vehículo en la tercera y se acabó yendo a la sexta posición de cara a la parrilla de salida. De mal en peor, porque hoy, en la primera vuelta, bloqueó y se fue a un noveno puesto que le dejaba fuera de los puntos, aunque finalmente remontó hasta el octavo, logrando uno.

El primer piloto en desbancar a Verstappen del liderato mundial desde mayo de 2022 merced a su victoria en el reciente Gran Premio de Australia reconoció que había "sufrido mucho" con un coche "muy complicado de pilotar" que se había vuelto "mucho más difícil" por el viento.

Pero el propio Norris reconoció que su rendimiento dependía más de él que del coche. Y si no, que se lo pregunten al vigente campeón mundial, con un RB21 que le viene dando problemas desde el principio y que, de hecho, parece estar pudiendo con su compañero de equipo, el neozelandés Liam Lawson, quien quedó último en la clasificación, aunque hoy subió hasta el 14ª puesto.

Sainz, sin sanción pero décimo séptimo

La tensión flotaba en el ambiente desde anoche: la FIA había citado a Williams a declarar esta mañana por no entregar a tiempo los videos de las cámaras montadas ('onboard') para comprobar si los monoplazas del español Carlos Sainz y el tailandés Alexander Albon habían cumplido con los requisitos, más estrictos para este fin de semana, de flexibilidad de alerones.

Se especulaba con la posibilidad de que se impusiera una sanción deportiva al equipo inglés en forma de penalización en la parrilla para el sprint, pero el organismo finalmente la mantuvo prácticamente intacta: sí hubo castigo para el alemán Nico Hülkenberg (Kick Sauber), que tuvo que salir desde la calle de garajes por una infracción del 'parc fermé'.

Sainz acabó 17º tras ser el único piloto en entrar a 'boxes' a raíz de la degradación de los neumáticos, que le había hecho imposible defenderse de varios adelantamientos.

Todo apuntaba a que acabaría último, pero en la última vuelta el australiano Jack Doohan (Alpine) se llevó puesto al brasileño Gabriel Bortoleto (Kick Sauber) y Hülkenberg debió frenar para evitarlos, permitiendo que el madrileño se colase para maquillar su resultado.

Alonso, por su parte, también sufrió, como todos los pilotos, por el deterioro de las gomas, y no pudo sumar los primeros puntos de la temporada, aunque bien es sabido que el asturiano no concede gran importancia a las carreras al sprint.

Después de esta prueba reducida, esta misma tarde a las 15.00 hora local (07.00 GMT) se celebrará la sesión de clasificación para la gran carrera que se disputará este domingo en el circuito de Shanghái, prevista a 56 vueltas para completar un recorrido de 305,3 kilómetros.

Y, tras la cita de China, que arrancará mañana también a las 15.00 hora local (07.00 GMT), la próxima parada de la gira internacional de la Fórmula 1 será en el circuito de Suzuka, donde se celebrará el Gran Premio de Japón el próximo 6 de abril.

Alcaraz se estrella ante Goffin y dice adiós a Miami en su debut

Alcaraz se estrella ante Goffin y dice adiós a Miami en su debut

Actualizado Sábado, 22 marzo 2025 - 07:20

lcaraz tras la debacleCarlos Alcaraz no está llevando una buena temporada en las pistas duras de Estados Unidos. El español, número tres del ranquin mundial, se estrelló este viernes ante el belga David Goffin (número55), que le remontó y ganó por 5-7, 6-4 y 6-4 para dejarle fuera en su primer partido en el Miami Open, informa Efe. El español cierra un 'Sunshine Double', como son conocidos los torneos de Indian Wells y Miami, con una eliminación en semifinales en el desierto californiano y esta sorprendente derrota en Florida.

Alcaraz, que fue campeón de Miami en 2022, perdió por primera vez este año contra rivales fuera del 'top-30' del ranquin mundial.

Goffin, que llegó a ser número siete del mundo, rozó la perfección contra Alcaraz y dio muestra de un brillante estado de forma a sus 34 años. Tiró de experiencia, jugó con lucidez, buena técnica y paciencia y limitó al máximo sus errores, hasta desestabilizar a Alcaraz.

Y eso que el español parecía haber superado el momento más complicado cuando se llevó el primer set por 7-5 tras recuperar una rotura de desventaja.

Ante la mirada del futbolista francés Paul Pogba, Goffin se mantuvo aferrado al partido y supo aprovechar su oportunidad para dar un golpe al partido. Con 4-4 en el marcador, el belga logró un 'break' a quince y no falló con su servicio en el juego siguiente para forzar el tercer set.

Ese set se jugó sin publicidades en los fondos de la pista por un problema electrónico con las pantallas. Ante las quejas de Goffin, el juez ordenó que se apagaran los 'led' para evitar distracciones para los dos jugadores.

Alcaraz no esperaba perder ese set y pagó el golpe psicológico. Sufrió una rotura en el juego de apertura de la tercera manga y tuvo que anular otra en su segundo turno para evitar un posible 3-0 adverso.

Juan Carlos Ferrero, entrenador de Alcaraz, seguía animando al español: "Tienes que pelear cada punto, batalla, batalla".

También el cuerpo técnico de Alcaraz alucinaba con el nivel mostrado por Goffin, no solo técnico, sino atlético. Y el belga estuvo intratable con el saque.

Solo con 4-3 en el luminoso tuvo un momento de apuros, pero mantuvo su turno tras el 40 iguales sin conceder bola de rotura alguna a Alcaraz.

El español estaba visiblemente frustrado y acabó rindiéndose en el juego siguiente, con la segunda rotura del set en contra.

Fue una derrota sorprendente para Alcaraz, que llevaba nueve victorias de nueve en esta temporada contra rivales fuera del 'top-30'.

Goffin afrontará a Brandon Nakashima en la tercera ronda, después de que el estadounidense eliminara al español Roberto Carballés.

La de Alcaraz no fue la única sorpresa del día en Miami. Horas antes, el español Jaume Munar le ganó por 6-2 y 6-3 al ruso Daniil Medvedev, campeón de este torneo en 2023.

Sí avanzó el serbio Novak Djokovic, seis veces campeón de este torneo, quien eliminó al australiano Rinky Hijikata (6-0 y 7-6(1)) en su regreso a Miami por primera vez desde 2019.

"Venía sintiéndome muy bien, pero después de esta derrota ya no sé qué decir"

"Venía sintiéndome muy bien, pero después de esta derrota ya no sé qué decir", comentó Alcaraz tras la debacle. "Esta primera parte de la temporada... ya había dicho que me sentía jugando un buen tenis", indicó el tenista murciano, quien no sabe cómo le deja esta derrota en tres mangas tras haber ganado el torneo de Róterdam, ser semifinalista en Indian Wells y cuartofinalista en Australia y Doha.

"No sé si en los próximos días voy a analizar o a intentar olvidar. Ya veremos", dijo Alcaraz, quien reconoció que anímicamente estaba "jodido" por esta derrota porque este es un torneo en el que siempre quiere "hacerlo muy bien y perder en el primer partido duele".

El español reconoció su mal partido. "Es verdad que yo no he jugado bien y mi nivel ha sido pobre, pero hay que darle crédito a David. Creo que es un tenis que parece que no, pero cuesta. Cuesta enfrentarlo. Ha estado muy sólido desde el principio hasta el final. Yo pensé que su nivel iba a bajar un poquito, pero como yo no le he metido presión, creo que se ha mantenido con confianza todo el rato, y no ha bajado", explicó.

"Las oportunidades que él me dejó no las he aprovechado y al final el tenis se basa en aprovechar oportunidades. Si no las aprovechas, pues dejas que el otro siga con tranquilidad, siga con confianza. Creo que eso es lo que ha pasado ahora", consideró.

"Desde el 7-5, no he tenido ninguna bola de break en el partido. Y eso ya habla de la poca presión que le he metido en su saque. Al final, cuando dejas al otro jugar un buen tenis, y no le muestras ningún punto de presión, es muy complicado que puedas ganar", añadió.

El dominio de McLaren y las sospechas de Red Bull sobre su alerón trasero: "Es algo extraño"

El dominio de McLaren y las sospechas de Red Bull sobre su alerón trasero: “Es algo extraño”

El pasado domingo, durante el GP de Australia, McLaren evidenció un dominio que puede explicarse a partir de dos datos. En primer lugar, el ritmo de carrera, que resultó un segundo más rápido por vuelta que el resto de favoritos. De hecho, durante los 15 giros que separaron el adelantamiento de Oscar Piastri sobre Max Verstappen y el periodo de safety car provocado por el accidente de Fernando Alonso, la ventaja del australiano sobre el vigente campeón creció hasta los 15,5 segundos. A estas dos cifras hubo que sumar una imagen igual de aterradora para la competencia. Tras cruzar en primera posición la línea de meta, los Pirelli de Lando Norris presentaban una degradación casi imperceptible.

"Necesitamos entender el modo en que gestionan sus neumáticos y extraen tanto rendimiento de ellos", adelantó Toto Wolff, team principal de Mercedes. "Lo que resulta bastante extraño es lo rápido que logran poner las gomas en temperatura y a la vez consiguen una degradación muy baja", añadió Christian Horner, su homólogo en Red Bull. A lo largo de este fin de semana, esa gestión supondrá un quebradero de cabeza para ambos. Sobre un asfalto a más de 30ºC, sin la lluvia de Melbourne y con una previsible estrategia a dos paradas, el dominio de McLaren se antoja aún más concluyente en Shanghai.

Si quisiera multiplicar la inquietud de sus rivales, McLaren podría añadir algunas notas de carácter histórico. Por ejemplo, las que maneja Norris, líder del Mundial tras acabar con una racha que Verstappen había iniciado en el GP de España 2022. El británico, que cerró el pasado curso con un triunfo en Abu Dhabi, pretende además engordar otra estadística. Desde Damon Hill en 1996, los 10 últimos pilotos que ganaron la última carrera de un Mundial y la primera de la edición siguiente, terminaron proclamándose campeones.

De 2 mm a 0,5 mm

Hace menos de un año, Norris rodaba medio segundo más lento por vuelta que Verstappen en Shanghai. Un par de meses más tarde, sin embargo, ridiculizó a Mad Max en Singapur o Zandvoort, dos escenarios donde prima el cuidado de los Pirelli, expuestos a altas temperaturas. Hoy, esos mismos problemas persisten en Red Bull, donde Liam Lawson, su otro piloto, rueda a más de dos segundos de la cabeza en las sesiones clasificatorias. Así que basta con releer la citada frase de Horner para encontrar un sutil adjetivo ("extraño") que defina semejante clima de nervios.

Durante los últimos meses, la escudería austriaca ha venido presionando para que la FIA tomase medidas sobre el alerón trasero de McLaren. Según su criterio, esa pieza actuaba como un DRS en miniatura, mejorando exponencialmente la aerodinámica del monoplaza papaya. Hasta que el pasado lunes, el organismo regulador impuso nuevas pruebas de inmediata aplicación en China. El MCL39 diseñado por Rob Marshall, ex ingeniero de Red Bull, y Peter Prodromou, otro fiel discípulo de Adrian Newey, se perfila ahora como el principal sospechoso.

A partir de este fin de semana, los comisarios reducirán la flexibilidad en el ala trasera de 2 mm a sólo 0,5 mm, con una tolerancia de 0,25 mm. Y dentro de 15 días, durante el GP de Japón, se eliminará dicho margen, siempre medido bajo 75 kg de carga. De momento, en la escudería de Woking nadie quiere darse por aludido. "Esta medida va a dirigida a otros equipos, nosotros no tenemos que cambiar nada", avanzó Norris, mientras Neil Houldey, su director técnico, echaba balones fuera.

Zak Brown, el viernes, ante los periodistas en Shanghai.

Zak Brown, el viernes, ante los periodistas en Shanghai.AP

El origen de la controversia se remonta al GP de Azerbaiyán 2024, cuando el equipo dirigido por Zak Brown, tras varias conversaciones con la FIA, aceptó modificar la configuración de su ala trasera. Desde entonces, bajo el radar de la FIA figura también Ferrari, así como otros equipos de menor nivel, como Alpine y Haas. De momento, el único cambio de McLaren para China se situará en el conducto de los frenos traseros, con un nuevo componente aerodinámico.

La evidente superioridad del MCL39 en las tandas largas debe acentuarse en una pista que exige máximo cuidado a la hora de pisar el acelerador. A la dificultad de sus curvas, especialmente la de entrada a la recta de meta, hay que añadir la novedad de un firme totalmente reasfaltado. La consistencia de Norris y Piastri en los tres sectores quedó patente desde el viernes y sólo los errores de sus pilotos insuflaron algo de esperanza a Ferrari y Red Bull.

"Es un coche demasiado difícil de conducir", advirtió Norris para justificar sus fallos y para quitarse tanta presión de encima. Porque tras las victorias en Yas Marina y Albert Park, el primer hat trick de su carrera queda ahora al alcance. De hecho, el doblete con Piastri se antoja también a la mano. Sería el 50º en la historia de McLaren, para emular los hitos de Ferrari, que ya alcanzó esa cifra en el GP de Malasia 2001, y Mercedes, con aquel doblete de Lewis Hamilton y Valtteri Bottas en el GP de Francia 2019.