Alcaraz, intratable: a dos pasos de la triple corona en Indian Wells

Alcaraz, intratable: a dos pasos de la triple corona en Indian Wells

Actualizado

La racha de Carlos Alcaraz se antoja infinita. A Cameron Norrie, que no había cedido un solo set en todo el torneo, lo despachó en dos mangas (6-3, 6-4) en poco más de hora y media, prolongando su invicto en 2026 y dejando la sensación no tener rival en este momento. Con esta ya son cinco semifinales consecutivas en el quinto torneo más prestigioso del circuito, 34 triunfos seguidos en pista rápida. Si la lógica se vuelve a imponer -y vence el ruso Daniil Medvedev-, Alcaraz disputará la final el domingo con Jannik Sinner, una más, inédita en el desierto californiano.

Norrie parecía una prueba desafiante pero la superó con una suficiencia notable. El británico llegaba en fase ascendente, deshaciéndose del sexto cabeza del torneo, Alex de Miñaur, por un convincente doble 6-4. Sabe, además, lo que es ganarle al mejor jugador del circuito. Lo derrotó en la final de Río de Janeiro en 2023 y en su más reciente choque, en tercera ronda del Masters de París-Bercy en tres sets. Alcaraz cometió entonces 54 errores no forzados, que poco tienen que ver con el momento que atraviesa ahora el bicampeón de Roland Garros.

Pese al resultado, el partido fue vistoso y disputado. Norrie es un jugador incómodo, correoso, un zurdo que no se amilana en los intercambios desde el fondo de pista y que abre unos ángulos difíciles de defender con su derecha y el servicio. Su estrategia mantenía al murciano muy por detrás de la línea de fondo para restar y le obligaba a recorrer más pista que de costumbre para poder llegar a un ganador con cierta claridad.

Tuvo que esperar el español a que se abrieran fisuras en el juego del inglés, sin encontrar su ritmo de juego del todo, pero adaptándose al planteamiento para buscar por dónde hacer daño. Hizo buena la primera pelota de break que tuvo para ponerse 4-2 por delante, aunque Norrie reaccionó de inmediato con una ruptura en blanco sobre el saque de Alcaraz. No iba a ser una noche fácil.

Firme en el servicio, con un 86% de primeros dentro, mantuvo la disciplina para volver a poner al británico contra las cuerdas, con un derechazo cruzado en la bola de break que le abrió el camino para anotarse la primera manga por 6-3 en media hora. Alcaraz ha encontrado un mecanismo machacón y letal que convierte cada bola a media pista en un golpe ganador, reduciendo al mínimo su número de errores no forzados y con una sensación de superioridad perceptible, como un perfume intenso. Ganarle se antoja una proeza en estos momentos.

Norrie intentó la gesta. Se puso 2-0 y se defendió como gato panza arriba para anotarse el siguiente servicio y meter el 3-0 en el marcador en la segunda manga. El murciano no le dejó, con la urgencia del correcaminos en defensa y la precisión de un tasador de diamantes para dejar la bola en el sitio exacto. Sus dejadas han dejado de ser una apuesta arriesgada. Le entran todas o casi todas, incluso en los momentos delicados. Las ha convertido en rutina. Su virtuosismo está alcanzando unos niveles insólitos.

Tanto talento acabó por desmontar el espíritu combativo del británico nacido en Sudáfrica. De rozar el 3-0 se vio con 4-2 abajo y una montaña por escalar. Aún así, Samuel López, su entrenador, le exigía al murciano apretar aún más los dientes para derrotar a un jugador que considera "una roca".

Mientras, en sala de prensa, Medvedev hablaba sobre su buen momento de juego y sus opciones de cara a la siguiente ronda, sabedor de que le esperaba, casi con toda seguridad, el mal trago de enfrentarse de nuevo al español. Debe tener fresca en la memoria la paliza que le pegó en la final de 2023 y la derrota que le propinó al año siguiente, también en la final. El ruso sólo ha conseguido derrotarle en dos ocasiones, la última hace ya tres años.

Todos los caminos parecen llevar hacia una nueva final entre Alcaraz y Sinner. Sería la novena entre ambos, la que todo el mundo quiere ver en el árido y magnético valle de Coachella.

Alcaraz se deshace de un correoso Rinderknech rumbo a octavos

Alcaraz se deshace de un correoso Rinderknech rumbo a octavos

Actualizado

Ya lo había advertido Carlos Alcaraz el sábado tras conocer a su próximo oponente. "Va a ser complicado. Todas las veces que me he enfrentado a él ha sido muy duro", decía a pregunta de EL MUNDO. "Es verdad que no me ha ganado todavía, pero todas las veces me lo he tenido que trabajar, las he tenido que luchar, que correr". Esta vez no fue diferente. Arthur Rinderknech, con quien se vio las caras hace unos días en Qatar, se lo puso muy complicado durante más de una hora en Indian Wells. Alcaraz llegó a estar un set y un break abajo en el segundo, metido de lleno en un intercambio de golpes brutal frente a un jugador que, a sus 30 años, atraviesa uno de los mejores momentos de su carrera.

El número uno del mundo supo tener paciencia y esperar su momento. Aguantó el chaparrón y los ataques constantes de un jugador inspirado y fue capaz de revertir el curso de un partido que por momentos pintaba a tragedia griega para el murciano. Se lo llevó en dos horas y 18 minutos por 6-7, 6-3 y 6-2, manteniendo el momento "dulce" que atraviesa y prologando el invicto en 2026 a 14 victorias, con 31 triunfos seguidos en pista rápida, campeón en Australia, Qatar y rumbo a igualar los tres triunfos en Indian Wells de Rafa Nadal y Roger Federer.

"Estoy tranquilo... madurando, creciendo y sabiendo cómo gestionar muchos momentos y situaciones dentro de pista", indicaba. "No me siento imbatible pero sí siento que estoy mostrando a los rivales una forma de competir que probablemente a ellos les pueda pesar en un momento del partido". Que se lo digan al francés de 1,96 metros de altura, un cañonero con una volea impecable y un golpeo contundente desde el fondo de la pista. Empezó rozando el partido perfecto y fue sucumbiendo poco a poco al ritmo indolente de Alcaraz, que terminó con una marcha más y sacando el rodillo.

Para los anales de su memoria particular, un primer set para enmarcar. Rinderknech comenzó exhibiendo su poderío en el saque y apuntándose puntos meritorios en la red con la volea. Hasta forzó un punto de break sobre el servicio del español en el cuarto juego como preludio de la batalla que estaba por estallar.

Samuel López, su entrenador, le pedía al murciano aprovechar los segundos servicios del francés para meterse más en la pista y buscar el cuerpo de su rival, sabedor de que ahí estaba la oportunidad. Lo tuvo cerca en el sexto juego con dos puntos de ruptura, pero el galo seguía fino. En el siguiente, fue Alcaraz el que estuvo contra las cuerdas, exigido para solventar su servicio.

El español jugaba bien, sólido, muy veloz en la pista y con los momentos ocasionales de brillantez que acompañan cada uno de sus partidos. Pero Rinderknech llevaba escrita la determinación en la mirada, dispuesto a romper la mala racha contra el español tras cinco derrotas. Estaba iluminado.

López le pedía paciencia a su pupilo. "Ya va a llegar la oportunidad", le decía desde la grada, aunque la torre francesa no bajaba la guardia, desplegando un nivel altísimo de tenis y llevando el set al tie break.

El desenlace fue una escena de altibajos. Lo tuvo el francés con 5-2 tras un comienzo muy inteligente y Alcaraz, en otro de esos despliegues insólitos de confianza, logró darle la vuelta y ponerse con punto de set (6-5). Muy distinto hubiera sido el cuento de no haber sido por un error no forzado cuando ya parecía que tenía sometido mentalmente al gigante galo. Rinderknech aprovechó el regalo y remató la faena en una hora y cuatro minutos de mucha intensidad.

Lejos de bajar la guardia tras haberse llevado el primer set, contra todo pronóstico, el francés siguió apretando, con un nivel de tenis sensacional. Forzó dos bolas de break y se llevó el juego al servicio del murciano por primera vez en el torneo, poniendo aún más en apuros al doble campeón de Wimbledon y Roland Garros.

Alcaraz no quiso esperar. Apretó el acelerador al máximo y devolvió el golpe de inmediato, cambiando el curso del partido. El francés sintió el golpe, acusando el desgaste del primer parcial. El de El Palmar encontró de nuevo la ruptura en el sexto juego y agarró el timón del partido para no soltarlo hasta el final. Quedaba mucho por delante, pero Rinderkneck supo entonces cuál sería su destino. Se quedó sin gasolina y el último parcial no tuvo historia. Alcaraz, a octavos, como estaba previsto, con Casper Ruud como su próximo rival.

Alcaraz se estrella ante Goffin y dice adiós a Miami en su debut

Alcaraz se estrella ante Goffin y dice adiós a Miami en su debut

Actualizado Sábado, 22 marzo 2025 - 07:20

lcaraz tras la debacleCarlos Alcaraz no está llevando una buena temporada en las pistas duras de Estados Unidos. El español, número tres del ranquin mundial, se estrelló este viernes ante el belga David Goffin (número55), que le remontó y ganó por 5-7, 6-4 y 6-4 para dejarle fuera en su primer partido en el Miami Open, informa Efe. El español cierra un 'Sunshine Double', como son conocidos los torneos de Indian Wells y Miami, con una eliminación en semifinales en el desierto californiano y esta sorprendente derrota en Florida.

Alcaraz, que fue campeón de Miami en 2022, perdió por primera vez este año contra rivales fuera del 'top-30' del ranquin mundial.

Goffin, que llegó a ser número siete del mundo, rozó la perfección contra Alcaraz y dio muestra de un brillante estado de forma a sus 34 años. Tiró de experiencia, jugó con lucidez, buena técnica y paciencia y limitó al máximo sus errores, hasta desestabilizar a Alcaraz.

Y eso que el español parecía haber superado el momento más complicado cuando se llevó el primer set por 7-5 tras recuperar una rotura de desventaja.

Ante la mirada del futbolista francés Paul Pogba, Goffin se mantuvo aferrado al partido y supo aprovechar su oportunidad para dar un golpe al partido. Con 4-4 en el marcador, el belga logró un 'break' a quince y no falló con su servicio en el juego siguiente para forzar el tercer set.

Ese set se jugó sin publicidades en los fondos de la pista por un problema electrónico con las pantallas. Ante las quejas de Goffin, el juez ordenó que se apagaran los 'led' para evitar distracciones para los dos jugadores.

Alcaraz no esperaba perder ese set y pagó el golpe psicológico. Sufrió una rotura en el juego de apertura de la tercera manga y tuvo que anular otra en su segundo turno para evitar un posible 3-0 adverso.

Juan Carlos Ferrero, entrenador de Alcaraz, seguía animando al español: "Tienes que pelear cada punto, batalla, batalla".

También el cuerpo técnico de Alcaraz alucinaba con el nivel mostrado por Goffin, no solo técnico, sino atlético. Y el belga estuvo intratable con el saque.

Solo con 4-3 en el luminoso tuvo un momento de apuros, pero mantuvo su turno tras el 40 iguales sin conceder bola de rotura alguna a Alcaraz.

El español estaba visiblemente frustrado y acabó rindiéndose en el juego siguiente, con la segunda rotura del set en contra.

Fue una derrota sorprendente para Alcaraz, que llevaba nueve victorias de nueve en esta temporada contra rivales fuera del 'top-30'.

Goffin afrontará a Brandon Nakashima en la tercera ronda, después de que el estadounidense eliminara al español Roberto Carballés.

La de Alcaraz no fue la única sorpresa del día en Miami. Horas antes, el español Jaume Munar le ganó por 6-2 y 6-3 al ruso Daniil Medvedev, campeón de este torneo en 2023.

Sí avanzó el serbio Novak Djokovic, seis veces campeón de este torneo, quien eliminó al australiano Rinky Hijikata (6-0 y 7-6(1)) en su regreso a Miami por primera vez desde 2019.

"Venía sintiéndome muy bien, pero después de esta derrota ya no sé qué decir"

"Venía sintiéndome muy bien, pero después de esta derrota ya no sé qué decir", comentó Alcaraz tras la debacle. "Esta primera parte de la temporada... ya había dicho que me sentía jugando un buen tenis", indicó el tenista murciano, quien no sabe cómo le deja esta derrota en tres mangas tras haber ganado el torneo de Róterdam, ser semifinalista en Indian Wells y cuartofinalista en Australia y Doha.

"No sé si en los próximos días voy a analizar o a intentar olvidar. Ya veremos", dijo Alcaraz, quien reconoció que anímicamente estaba "jodido" por esta derrota porque este es un torneo en el que siempre quiere "hacerlo muy bien y perder en el primer partido duele".

El español reconoció su mal partido. "Es verdad que yo no he jugado bien y mi nivel ha sido pobre, pero hay que darle crédito a David. Creo que es un tenis que parece que no, pero cuesta. Cuesta enfrentarlo. Ha estado muy sólido desde el principio hasta el final. Yo pensé que su nivel iba a bajar un poquito, pero como yo no le he metido presión, creo que se ha mantenido con confianza todo el rato, y no ha bajado", explicó.

"Las oportunidades que él me dejó no las he aprovechado y al final el tenis se basa en aprovechar oportunidades. Si no las aprovechas, pues dejas que el otro siga con tranquilidad, siga con confianza. Creo que eso es lo que ha pasado ahora", consideró.

"Desde el 7-5, no he tenido ninguna bola de break en el partido. Y eso ya habla de la poca presión que le he metido en su saque. Al final, cuando dejas al otro jugar un buen tenis, y no le muestras ningún punto de presión, es muy complicado que puedas ganar", añadió.