Una gran Real deja de piedra a San Mamés y ya ve la la final a un paso

Una gran Real deja de piedra a San Mamés y ya ve la la final a un paso

La Real Sociedad le pasó la mano por la cara al Athletic en San Mamés, con un fútbol de altos vuelos que le deja a un paso de la final de La Cartuja. El equipo de Matarazzo concretó su superioridad con el gol de Turrientes, superada la hora de juego, confirmando su formidable estado de forma, con nueve partidos seguidos ya sin conocer la derrota. [Narración y estadísticas (0-1)]

La prudencia guio los primeros pasos del Athletic tanto como sus propias dificultades creativas. El balón no circulaba entre sus centrocampistas y volantes, que lo acarreaban a trompicones. De modo que tuvo que ser Lekue, un lateral no precisamente ducho en tales fines, quien dejase la única pincelada. Regate en un palmo de terreno, centro preciso desde la derecha para el cabezazo duro de Guruzeta, a las manos del portero.

La Real, en cambio, sí tenía un plan prestablecido, con una naturalidad asombrosa para hacer vertical su fútbol. Soler puso sobre aviso, con un disparo a la media vuelta desde el balcón del área, aunque la mejor ocasión fue servida por Guedes, profundizando para la carrera de Pablo Marín. En su duelo frente a Padilla, el canterano txuri urdin, apuntó a la cabeza del portero, que se sacudió el peligro como mejor pudo.

Sin revisión en el monitor

Uno los avales de la Real, aparte de sus ocho partidos sin derrota, era su fantástica actuación en ese mismo escenario hace apenas 10 días, truncada por la inexplicable roja a Brais Méndez. Aun sin los lesionados Kubo, Sucic y Barrenetxea, su caudal ofensivo volvió a crecer por encima de los diques rojiblancos. Guedes, desde la izquierda, desarbolaba a Lekue. Poco antes del descanso, el portugués sirvió desde ese mismo lado un libre directo hacia la frente de Jon Martin, pero Padilla volvió a interponerse, tan efectivo como poco académico.

Tenía el partido por la mano el equipo de Matarazzo, gracias a también la infinita sabiduría de Oyarzabal. En un par de toques del capitán cabía todo el fútbol de la noche. Un disparo de Turrientes, repelido por Laporte, prologó la acción más discutida de la noche. Una mano de Laporte en el área, tan clamorosa como interpretable. Al menos para Sánchez Martínez. Casi cinco minutos anduvo dando vueltas al asunto el árbitro con su colega Melero López en el VAR. Y ni siquiera se acercó al monitor para revisar si se trataba de una acción voluntaria.

Bien pudo agradecer el Athletic tanta confusión, porque antes del descanso, Rego vio al fin una diagonal de Iñaki Williams. A ese disparo sencillo para Remiro hubo que añadir una trifulca entre Adama y Aramburu. Entre tanto trajín se enmascaraban mejor las carencias rojiblancas.

Aramburu, ante Robert Navarro.

Aramburu, ante Robert Navarro.AFP

Dominaban tanto los donostiarras que el descanso suponía para ellos todo un engorro. Así que cuando al fin pudieron reiniciar el juego, Turrientes comandó otra ofensiva con la autoridad de un mariscal. Fue una jugada asombrosa, con el centro de Sergio Gómez desde la izquierda, el remate de Oyarzabal y la aparición milagros de Padilla. No salía de su campo el Athletic. No le llegaba la camisa al cuello a Valverde, que metió cuatro cambios de una vez.

Nico Williams, Ruiz de Galarreta, Selton y Nico Serrano, si de algún modo podrían ordenarse en cuestión de importancia y necesidad. Precisaban calidad, clarividencia, frescura y piernas los locales, pero la suerte de un partido no varía con un simple golpe de timón. La Real era tan superior que sólo necesitaba la puntada final.

Guedes avisó con un disparo de esos que le valieron fama mundial en el PSG y el Valencia. Turrientes, poderosísimo, detectó una indecisión entre Jauregizar y Ruiz de Galarreta para montar la acción del 0-1. Un robo, el pase monumental de Soler hacia Guedes y la llegada del propio Turrientes donde se espera a los cracks.

Con media por delante, el Athletic sólo podía apelar ya a sus ancestrales vínculos con la Copa. Si la Real bajaba la guardia, allí lanzarían sus fauces Los Leones. Un saque de esquina, un coletazo de Nico Williams, cualquier recurso parecía bueno vista su inferioridad. Tan crecido andaba Matarazzo que no dudó en dar minutos a Odriozola, cargado con una amarilla por sus festejos en la banda tras el 0-1.

Aston Martin sufre una avería en el motor Honda que complica su primer día de test en Bahrein

Aston Martin sufre una avería en el motor Honda que complica su primer día de test en Bahrein

La pretemporada echó a rodar de forma oficial el miércoles en Bahrein, con Aston Martin y Williams como protagonistas, dado que ambos equipos habían sufrido retrasos durante los test privados de Barcelona. El arranque en Sakhir resultó problemático para la escudería liderada por Adrian Newey, víctima de un problema de motor que frustró su actividad durante la tarde.

Lance Stroll apenas pudo completar 36 vueltas por culpa de una incidencia en el motor Honda. A falta de tres horas para el final, el piloto canadiense tuvo que bajarse del AMR26 y ya no pudo reanudar la marcha, evidenciando los problemas de puesta a punto de la escudería de Silverstone. La vuelta más rápida de Stroll (1:39.883) sólo fue mejor que la marcada por Franco Colapinto, que durante la sesión matinal provocó una bandera roja con su Alpine.

"Detectamos una anomalía en los datos que requirió un análisis más profundo. Solucionaremos el problema y reanudaremos las pruebas mañana", explicó Aston Martin a través de un comunicado. Según el plan inicial de Aston Martin, la actividad en pista la retomará Fernando Alonso a primera hora del jueves. El bicampeón mundial necesita una jornada sin contratiempos para que el rodaje de su monoplaza se equiparare con el de sus rivales.

El aprendizaje de Williams

La jornada resultó más propicia para Carlos Sainz, que tomó el volante del FW48 por la mañana, completando 77 vueltas, con un crono de 1:38.221, séptimo en la tabla. "Nuestra intención fue completar el kilometraje necesario para comprender el chasis, la unidad de potencia y empezar a eliminar los problemas del sistema", analizó James Vowles, team principal de Williams.

El rendimiento del monoplaza de Grove también resultó fiable en manos de Alex Albon, que hizo 68 vueltas, muy valiosas para el aprendizaje al que hace referencia Vowles.

Primera jornada de test

Clasificación y tiempos

1. Lando Norris (GBR/McLaren) 1:34.669 | 58 vueltas
2. Max Verstappen (HOL/Red Bull) + 0.129 | 136
3. Charles Leclerc (MON/Ferrari) + 0.521 | 80
4. Esteban Ocon (FRA/Haas) + 0.909 | 115
5. Oscar Piastri (AUS/McLaren) +0.933 | 54

Los saltos de esquí, en el disparadero olímpico: trajes al milímetro, inyecciones en el pene y túneles del viento

Los saltos de esquí, en el disparadero olímpico: trajes al milímetro, inyecciones en el pene y túneles del viento

Durante las últimas pruebas de la Copa del Mundo de Saltos de Esquí, algunos especialistas repararon en un detalle del traje de Domen Prevec, último ganador del Torneo de los Cuatro Trampolines. El mono del esloveno presentaba una llamativa holgura en la zona de la entrepierna, que se inflaba cuando abría sus esquíes en el momento del vuelo. A aquellas suspicacias se suma ahora otro rumor, que ha venido a enturbiar el comienzo de los Juegos Olímpicos. En Milán-Cortina d'Ampezzo, los mejores saltadores del mundo podrían haber recurrido a una inyección de ácido hialurónico para aumentar el tamaño de su pene, mejorando de este modo sus resultados.

Un miembro viril más grande representa una ventaja significativa durante los controles de la Federación Internacional de Esquí (FIS), que escanea los monos y los cuerpos de los saltadores con técnicas 3D. Cuanto mayor sea la medida del pene, el saltador recibiriá un mono más grande. Y esa holgura resultará crucial en pleno vuelo, cuando el traje actúe como una vela al viento. Según un reciente estudio de la revista Frontiers, una holgura de dos centímetros representaría una mejora de 5,8 metros en la longitud del salto.

La controversia del ácido hialurónico aumentó de tono el jueves, a propósito de una información del diario alemán Bild. "El salto de esquí es muy popular en mi país, así que les prometo que voy a investigar esto", aseguró horas más tarde Witold Banka, presidente de la Agencia Mundial Antidopaje (AMA). Entre los 50 inscritos para la cita de Milán-Cortina d'Ampezzo figuran tres saltadores polacos. Uno de ellos, Kamil Stoch, de 38 años, cuenta con tres oros olímpicos, distribuidos en Sochi 2014 y Pyeongchang 2018.

"hay gente que hace locuras"

"Nuestra especialidad se ha profesionalizado mucho y hay gente que hace locuras, pero no doy demasiada credibilidad a lo de las inyecciones", comenta a EL MUNDO Bernat Solà, dos veces olímpico en saltos de esquí (Sarajevo 1984, Calgary 1988). "Igual que algunos apuntan a la entrepierna, también podría hacerse con la zona de las axilas, donde se liberaría más anchura en el mono. Sin embargo nadie habla de eso", explica el saltador barcelonés.

El pasado 15 de enero, dos técnicos y el jefe de equipamiento de la selección noruega fueron castigados con 18 meses de suspensión tras descubrirse que habían manipulado los trajes durante el Mundial de Trondheim. Ese escándalo salpicó a dos medallistas olímpicos, Johann Andre Forfang y Marius Lindvik, inscritos ahora por su federación para este certamen de Milán-Cortina d'Ampezzo.

"Una vez homologado el mono, los noruegos lo descosían y metían unas varillas para endurecerlo, para que mantuviera más la forma, con el aire y todo. De este modo no sufría tantas oscilaciones, parecía más rígido", analiza Solà. Según las Especificaciones para el Equipo de Competición, aprobadas hace unos meses por la FIS, el grosor del traje "no debe superar los seis milímetros ni ser inferior a los cuatros milímetros". Asimismo, se precisa que el tejido constará de cinco capas: tejido exterior, espuma, membrana elástica, espuma y forro. La urdimbre del tejido exterior consta de dos hilos: 81% poliamida y 19% elastano, el material popularmente conocido como licra.

El rumano Cacina se prepara para saltar el jueves en Predazzo.

El rumano Cacina se prepara para saltar el jueves en Predazzo.AFP

El texto de la FIS establece que los componentes del traje se laminarán entre sí "mediante un proceso de termofusión". Todo con el fin de garantizar un valor constante en la permeabilidad al aire, que se establece en 40 l/m²/s. Una enrevesada jerga sobre la que Solà arroja algo de luz: "No pueden pasar más litros de aire por delante que por detrás del traje. Si fuese al contrario, el mono se hincharía, con el consiguiente efecto globo que proporcionaría un salto más largo".

Aun pareciendo de vanguardia, las polémicas en torno al material en los saltos de esquí se remontan décadas atrás. De ello puede dar fe Ángel Joaniquet, saltador olímpico con España en los Juegos de Sarajevo. "Durante mis comienzos en la Copa del Mundo, la FIS ya realizaba pruebas en St. Moritz, donde arrancaba la temporada. Te ponían un sello de plomo en la parte de atrás del traje y sin ese remache no podías saltar", rememora para este periódico.

"En una ocasión, Colmar me proporcionó unos monos con una membrana gomosa, de un milímetro de espesor, aproximadamente. Iba cosida por toda la zona lateral y trasera, no por los brazos. Me hacía saltar 10 metros más de los que me tocaban", recuerda Joainiquet, de 63 años. Durante una prueba en Eslovenia, su progresión vino a truncarse de golpe cuando la marca italiana le reclamó su prenda. "Me devolvieron el mono por la noche y la membrana había desaparecido por completo", revela.

El cálculo de la parábola

Según las actuales Directrices para el Procedimiento de Medición y Control, aprobadas el pasado otoño por la FIS, el traje de los saltadores se mide por la superficie exterior. "Debe estar estirado y plano, sin pliegues. Se marcará y medirá el traje en el punto seleccionado, y luego se marcará y medirá al atleta en la posición corporal correspondiente", aclara el texto. Durante la medición de la entrepierna, los pies deberán estar separados 30 centímetros y las piernas, completamente extendidas. "La altura de la entrepierna medida debe coincidir con la altura de la entrepierna medida en el cuerpo de las mujeres y +3 centímetros en los hombres", detalla la FIS.

Para saber qué posición es la más aerodinámica se cuida cada detalle, incluido el uso de túneles de viento, cámaras para filmar detenidamente la trayectoria de cada esquí, para calcular con exactitud la parábola del vuelo o la posición del cuerpo del saltador. "Tampoco debemos olvidar que no todas las morfologías son iguales, porque hay saltadores más altos o más delgados. En cualquier caso, pondría muy en duda que se haya llegado a estos extremos de las inyecciones en el pene", puntualiza Solà.

Joaniquet amplía estas dudas a que el aumento de superficie en el traje sirva para ganar ventaja en el salto. A su juicio, en ocasiones puede resultar "contraproducente". Para argumentar su tesis emplea un ejemplo muy básico. "Si salgo un poco tarde de la mesa del trampolín, me van a caer los pies hacia abajo, de modo que mi perpendicular respecto a la entrada de aire va a ser un poco más vertical, por lo un traje más grande me va a frenar más. Sin embargo, si logro salir muy bien y ya estoy volando por encima del primer tercio del vuelo, a partir de ese momento empiezo a bajar y con más velocidad, ahí sí que puede ayudar".

Alex Honnold y su presunto desprecio por la vida: "No es un suicida, sino todo lo contrario"

Alex Honnold y su presunto desprecio por la vida: “No es un suicida, sino todo lo contrario”

John Bachar, Sean Leary, Derek Hersey, Dan Osman... Fueron los mejores del mundo en la escalada de solo integral y todos murieron practicando lo que más amaban. Sin embargo, ninguno de ellos se acercó al nivel de Alex Honnold, el hombre que ha llevado los riesgos de esta disciplina a otra dimensión. El pasado 25 de enero, Honnold fue el protagonista de la ascensión al rascacielos Taipei 101, de 508 metros de altura, retransmitida en directo por Netflix. Sin cuerdas, ni ninguna otra medida de seguridad, como es su costumbre. Un logro sencillo a nivel técnico para él, empeñado, desde hace años, en burlar a la muerte.

«Fue un show televisivo», explica a EL MUNDO Iker Pou, uno de los mejores escaladores del panorama actual, formando cordada con su hermano Eneko. «En Taiwán ha tratado de acercar la escalada al gran público en plan reality show, pero yendo muy tranquilo, muy seguro», añade Iker, mientras Eneko abunda en el análisis. «Subir a ese rascacielos fue algo impresionante, pero sus logros en roca están a otro nivel». Y ninguno como su subida a El Capitán, la legendaria pared de 914 metros en el Parque Nacional de Yosemite (California). Fue el 3 de junio de 2017, una fecha para la historia en la escalada.

Aquel día, Honnold abrió la vía Freerider en solo integral y su hazaña quedó registrada en el documental Free solo, premiado con el Oscar en 2019. Más que un desafío, El Capitán se había convertido en una obsesión. Así lo confesaría el propio Honnold a los Pou en 2013. «Nos lo encontramos en un supermercado de por allí y tomamos un café con él. Se lo desaconsejamos, porque nos parecía algo demasiado duro y peligroso», relata Eneko. Aquello fue la obra maestra del genio con alma de hippie, que se había pasado nueve años viviendo en una caravana; del joven que había perdido a su padre a los 19 años; del adolescente que escalaba solo porque no quería hablar con nadie; del niño que no era cool y que se sentía bien sabiéndose el «tonto solitario».

«simplemente alucinas»

«Aquello tardará 20 años en repetirse. Fue impresionante», subraya Iker, de 48 años, muy preciso a la hora de evaluar los aspectos diferenciales de Honnold. «Hay otros escaladores con mejor nivel de rendimiento físico, pero su cabeza le hace único a la hora de asumir esos riesgos», apunta, en referencia a las pruebas neurológicas donde las amígdalas de Alex parecen inactivas ante el miedo. Los Pou, por supuesto, también han subido con cuerda la Freerider en El Capitán. Y esa experiencia les permite comprender mejor el hito de su colega. «Cuando estás allí y te imaginas a Alex en solo integral haciendo esos movimientos con 900 metros de patio, simplemente alucinas. Es algo surrealista. El resto no puede permitirse algo similar. Lo ha hecho desde muy pequeño, tiene esas cualidades y no le afecta como a los demás», concluye Iker.

Honnold se había iniciado en el solo integral en 2008, con Moonlight Buttress (Utah), una ascensión de 290 metros «bastante fácil y muy segura». Un par de años más tarde empleó 11 horas para rendir el Half Dome, también en Yosemite. Por entonces seguía idolatrando a Tommy Caldwell, siete años mayor, lo más parecido a un amigo. «La escalada sin cuerdas es una actividad personal un poco rara, porque nunca le cuentas a nadie lo que vas a hacer», confiesa Honnold en Free solo, dirigida por Jimmy Chin y Elizabeth Chai Vasarhelyi.

«Lo tenemos por muy buen tipo, por un chaval majete. Pero mantener eso en Estados Unidos, en el momento en que te haces famoso es muy difícil, porque llega el dinero, la fama. Recuerdo que un amigo, nada más ver Free solo, nos dijo: "Qué pena, porque este chaval no va a ser el mismo nunca más"», cuenta Eneko, para quien el dinero yanqui puede «cambiarlo todo». No obstante sigue mostrándose optimista respecto a Honnold. «Alex lleva unos años entre su pasión, su modo de escape y lo que se ha convertido en un negocio. Creo que, en cierta manera, ha logrado un equilibrio».

Se ha hablado mucho también sobre la faceta solidaria de Honnold, quien dijo donar un tercio de sus ingresos a ONG. En 2014 puso en marcha una fundación para apoyar a quienes no tienen acceso a la electricidad. «Estados Unidos es un sitio difícil. Llevamos trabajando muchos años para una empresa americana, como The North Face, y sabemos cómo funciona el país más competitivo del mundo. Detrás de alguien que parece hippie hay mucho negocio. Te montan un show, porque tienen dinero para hacerlo», apunta el mayor de los Pou sobre las prebendas de su deporte. De hecho hay quien aún no entiende cómo Honnold obtuvo permiso para trepar por el Taipei 101 mientras Alain Robert, el gran referente de la especialidad, se ha topado con innumerables dificultades a lo largo de los años.

Hasta el 'game over'

«Básicamente, los americanos hacen lo que quieren gracias al dinero. Si se me permite hablar un poco de nosotros, en los últimos años hemos sido una de las cordadas más reconocidas a nivel mundial, pero jamás vamos a conseguir la repercusión de un escalador americano de nivel medio. Esa es la realidad y así hay que aceptarla», concreta Eneko.

Los Pou, en cambio, nunca se animaron con los solos integrales, porque según admite Eneko, «queremos seguir disfrutando de nuestra pasión y si puede ser llegando hasta viejos, mejor que mejor». «Podemos animarnos con cosas muy difíciles, pero no tirando toda la baraja encima de la mesa», completa, recordando a quienes ya no podrán contarlo, como Darío Barrio o Carlos Suárez, y a quienes vieron «la muerte demasiado cerca», como Armando del Rey, que supo que debía «poner punto final a esto si quería sobrevivir». Las experiencias al límite de este grupo de amigos en el salto BASE pueden disfrutarse en La fiera, un film de Salvador Calvo que se estrena el próximo viernes.

¿Dónde hay que situar, pues, la delgada línea que separa el riesgo y el desprecio, casi obsceno, por la vida que parece guiar a Honnold? «Nuestro deporte se ha basado siempre mucho en la libertad», puntualiza Eneko, de 51 años. «No puedes decir que sean suicidas, sino todo lo contrario. Todos sabemos que tenemos esta vida, sólo una. Y que hay que disfrutarla, vivirla con intensidad. Hasta que llegue el game over, el final del juego. Sabiendo que se va a acabar, pero no buscando que se acabe ya. Ninguno de nosotros concibe una vida relajada, tirado en el sofá. Eso es perder tu vida o morir en vida, en cierta manera. Pero hay gente que lo lleva un peldaño más allá en la asunción de los riesgos. No podemos criticarles por las decisiones que tomaron. Sabían a lo que jugaban y tuvieron la mala suerte de no acertar».

El gol para el Atlético también llega desde Bérgamo: Ademola Lookman, un carácter explosivo

El gol para el Atlético también llega desde Bérgamo: Ademola Lookman, un carácter explosivo

El primer fichaje de Mateu Alemany como director deportivo del Atlético de Madrid ha resultado ser un viejo anhelo de Carlos Bucero, su predecesor en el cargo. Ademola Lookman se convirtió el lunes en el protagonista de la cuarta operación, en el plazo de seis meses, entre el club rojiblanco y la Atalanta, que incluso parecía dispuesta a completar una quinta. Sin embargo, no hubo acuerdo por Éderson do Santos y sí por Rodrigo Mendoza, mediocentro procedente del Elche.

Lookman, de 28 años, ha sido durante las tres últimas temporadas una de las figuras de la Serie A, donde ha destacado por su habilidad en espacios reducidos, sus conducciones desde el extremo izquierdo y su facilidad para llegar al gol también como segundo delantero. A finales del pasado agosto, esas cualidades resultaban más que tentadoras para el Atlético, que no pudo concretar el acuerdo, conformándose con Nico González, procedente de la Juventus.

Seis meses después, el club de Bérgamo ha obtenido una cantidad muy similar a la que pedía en verano: 35 millones de euros, más cinco en variables. Y no ha podido obtener más por la evidente devaluación de Lookman, cuyo rendimiento cayó en picado en los últimos tiempos: tres goles y dos asistencias en 19 partidos desde septiembre. Una minucia en comparación con las dos anteriores campañas: 37 tantos y 15 pases de gol.

Los negocios de Percassi

Los continuos actos de indisciplina de Lookman, en busca de una salida al Inter de Milán, pusieron a prueba la paciencia de los tifosi. «Sabemos lo bueno que es, pero para jugar en este equipo debes estar centrado al 100%», comentó el pasado septiembre Luca Percassi, CEO de la Atalanta. Unas semanas más tarde, el nigeriano protagonizó un feo altercado con Ivan Juric, a propósito de un cambio. Hubo más que palabras entre ambos durante aquella noche de Champions ante el Marsella.

Por entonces Lookman tenía claro que el Stadio Atleti Azzurri d'Italia se le había quedado pequeño. Tras darse a conocer con un hat trick en la final de la Europa League ante el Bayer Leverkusen, fue elegido Balón de Oro africano en 2024, por delante de Achraf Hakimi. Más tarde llegaría el interés del Inter, vigente subcampeón de la Champions y feroz rival de la Atalanta. Una buena coartada para Antonio Percassi, padre de Leo y propietario del club, que exigió una cantidad mayor, frustrando el acuerdo.

Sabe de negocios el patriarca Percassi, dueño de una fortuna que Forbes sitúa en torno a los 1.200 millones de euros. Durante estos 15 años al frente del equipo nerazzurri, las plusvalías de sus operaciones han alcanzado los 700 millones. Ahora se encamina hacia su segunda temporada con mayores ingresos por fichajes, gracias en parte a la buena sintonía con Miguel Ángel Gil, consejero delegado del Atlético. A los traspasos estivales de Juan Musso y Matteo Ruggeri hubo que añadir la reciente adquisición de Giacomo Raspadori, fuera de juego para Diego Simeone.

Lookman y Gil Marín, durante la firma del contrato.

Lookman y Gil Marín, durante la firma del contrato.ATLÉTICO DE MADRID

El Cholo, desde siempre, prefiere tipos como Lookman, con una estadística de recuperaciones muy por encima del promedio en su posición. Y con un carácter imprevisible, en la línea de lo que un día fueron Diego Costa o Arda Turan. Nacido en Londres, hijo de la precariedad, debutó en la Premier con apenas 19 años a las órdenes de Ronald Koeman, técnico del Everton. Pese a su progresión en las inferiores de la selección inglesa, en 2022 optó por Nigeria, el país de procedencia de sus padres. Hace unas semanas, en compañía de Victor Osimhen, se consagró como una de las mejores delanteras de la Copa de África. Suyo fue el penalti ante Egipto que otorgaría el triunfo en la final de consolación. Su contrato en el Metropolitano se extiende hasta 2030, con siete millones netos por curso.

El perfil de Lookman, por tanto, se sitúa en las antípodas de Rodrigo Mendoza, un centrocampista de 20 años, con sólo 791 minutos en Primera. Uno de esos proyectos de futuro por los que el Atlético puede permitirse ciertas licencias. En este caso, 16 millones, más las consabidas variables.

Aston Martin estrena al fin en Montmeló su AMR26, creado por Adrian Newey

Aston Martin estrena al fin en Montmeló su AMR26, creado por Adrian Newey

Apenas quedaba media hora para el final de la sesión vespertina del jueves en Montmeló cuando Aston Martin puso sobre el asfalto su AMR26. Al fin, tras más de tres días de espera, echaba a rodar la primera creación de Adrian Newey para la escudería de Silverstone. Con Lance Stroll al volante y una decoración totalmente negra, sin pegatinas de los patrocinadores, bastaba un vistazo para adivinar la firma del gran gurú del diseño. Esa es la gran esperanza de Fernando Alonso, que el viernes sí se pondrá a los mandos.

Del genio creador de Newey depende el futuro de Aston Martin en el Mundial 2026, marcado por la revolución reglamentaria. En esos delgadísimos pontones laterales del monoplaza, en esa novedosa solución para la tapa del motor, en ese gran espacio bajo el airbox. Todo lo que haya inventado Newey para lograr una ventaja aerodinámica, sin embargo, deberá quedar ratificado por la potencia del motor Honda, el suministrador que debuta este año con la escudería británica.

La fiabilidad, por tanto, resultará uno de los grandes desafíos para Alonso, que ya sufrió numerosos quebraderos de cabeza con Honda durante su última etapa en McLaren (2015-2017). Aquellos viejos fantasmas sobrevolaron otra vez por Montmeló, donde Stroll sólo pudo completar cinco vueltas antes de que su AMR26 quedase varado, a merced de la grúa. Aún se desconoce el problema mecánico que provocó la bandera roja en Montmeló.

La unidad de potencia de Honda no puede perder comba frente a Mercedes, que se antoja como la referencia desde el primer día. Tanto en su equipo oficial, dirigido por Toto Wolff, como en McLaren, vigente defensora del Mundial de Constructores. Este mismo jueves, George Russell confirmó la tendencia, marcando el mejor crono de esta pretemporada (1:16.649).

El Athletic, eliminado en San Mamés por un ambicioso Sporting de Portugal

El Athletic, eliminado en San Mamés por un ambicioso Sporting de Portugal

El Athletic vivió toda la noche en el alambre antes de acabar desplomado en San Mamés, donde el Sporting de Portugal conquistó su plaza para el top 8. De nada sirvieron los goles de Gorka Guruzeta y Oihan Sancet ante el despliegue del ambicioso cuadro lisboeta. El disparo de Alisson Santos en el tercer minuto del añadido certificó la eliminación de Los Leones, obligados durante muchos minutos a un esfuerzo extra debido al sorprendente triunfo del Bodo Glimt en el Metropolitano. [Narración y estadísticas (2-3)]

Dos veces se adelantó el Athletic en el marcador, merced a esa presión alta que tanto se añoraba esta temporada por Bilbao. Sin embargo, los titubeos en el área de Unai Simón volvieron a pesar en el cuadro rojiblanco, que desde el 2-2 de Trincao en el minuto 62 necesitaba los tres puntos para alcanzar su objetivo.

Sostenerse en ese precario equilibrio resultó imposible ante el grupo dirigido por Rui Borges, que ya hizo temblar a San Mamés con un penalti sobre Geny Catamo pitado por el árbitro e invalidado por el VAR. El empuje visitante acabó dando fruto en el minuto 90+3 gracias a Alisson Santos, un brasileño de 22 años pretendido por el Nápoles, autor de disparo con la diestra que condenó al Real Madrid a disputar el play in.

Liverpool y City, sin angustias

Quienes no vieron en ningún momento comprometida su situación fueron el Liverpool y el Manchester City. En Anfield, Alexis Mac Allister y Florian Wirtz ilustraron muy pronto la superioridad red sobre el Qarabag (5-0). Un buen modo de conmemorar el 80º partido de Mohamed Salah en la Champions, con los que igualaba el registro de Jamie Carragher. El egipcio aún pudo festejar su aniversario con un bonito libre directo (5-0). En el Etihad, los goles de Erling Haaland y Rayan Cherki colmaron de felicidad a Pep Guardiola (2-0). El técnico español puso en liza ante frente al Galatasaray al once más joven de los citizens en un duelo de Champions (25 años y 140 días).

El panorama para los otros tres representantes de la Premier se antojaba delicado. Especialmente para el Chelsea, a priori un punto de referencia para el Barcelona, que se avanzó con un penalti de Enzo Fernández en el Diego Armando Maradona. El equipo de Liam Rosenior, autor de una alineación con algunas caras nuevas, se vio superado antes del descanso por los goles de Antonio Vergara y Rasmus Hojlund.

Aún más difícil lo tenía el Newcastle ante el PSG, vigente campeón. Ousmane Dembélé erró un madrugador penalti en en el Parque de los Príncipes, aunque su fallo fue rápidamente enmendado por un gran disparo desde la frontal de Vitinha. Justo antes del descanso niveló Joe Willock para las urracas, capaces de sujetarse durante toda la noche en puestos de privilegio (1-1). En esas posiciones de top 8 aguantaba también el Tottenham en Frankfurt, gracias al 0-1 de Randal Kolo Muani, ex futbolista del Eintracht. Tres de los tantos del francés en este torneo fueron con el equipo alemán y los otros tres con los spurs.

Joao Pedro anota el 2-3, el miércoles en Nápoles.

Joao Pedro anota el 2-3, el miércoles en Nápoles.AFP

Según avanzó la jornada, estos tres partidos fueron cobrando una especial relevancia para decidir la suerte del Real Madrid. El empate de Joao Pedro devolvía la esperanza al Chelsea, que a falta de siete minutos confirmó su formidable talento con un mano a mano ante Alex Meret (2-3). Un fiasco para Antonio Conte, técnico del club partenopeo, otra vez eliminado del torneo a las primeras de cambio. De igual modo, el Tottenham pudo respirar con el 0-2 de Dominic Solanke.

A esas alturas de la velada, otro club de la aristocracia europea quiso sumarse a la puja por el top 8. El Inter se adelantó en Dortmund con un libre directo de Federico Dimarco y sentenció en el añadido su triunfo gracias a Andy Diouf. Esfuerzo baldío para el finalista en las dos de las tres últimas ediciones, fuera de los puestos de privilegio por el 2-3 del Sporting en San Mamés.

Endrick renace de sus cenizas en Lyon: una llamada de Ancelotti y una charla con Florentino

Endrick renace de sus cenizas en Lyon: una llamada de Ancelotti y una charla con Florentino

El pasado diciembre, Carlo Ancelotti mantuvo una conversación con Endrick, un chico que siempre había escuchado sus consejos durante la temporada que compartieron en el Real Madrid. Durante esa charla, el actual seleccionador de Brasil convenció al delantero de que la mejor opción para su futuro sería encontrar un equipo donde pudiese disputar minutos. De otro modo, su presencia en el Mundial 2026, se antojaba imposible, dada la feroz competencia que suponen Matheus Cunha o Joao Pedro para el puesto de '9' en la canarinha. Lo que quizá no podía esperar Carletto, sólo seis semanas después de aquella llamada, era una explosión tan fulgurante.

En sus tres primeros partidos con el Olympique de Lyon, Endrick suma cuatro goles y una asistencia. Durante sus 31 compromisos de Liga y Champions con el Madrid, su registro se redujo a dos tantos y un pase de gol. Este curso, la situación se había vuelto tan desesperada que el propio delantero no dudó en pedir permiso a Florentino Pérez para buscar nuevos horizontes. El presidente, que en principio no lo tenía del todo claro, dio finalmente el visto bueno a la cesión.

El pasado domingo, Endrick anotó el primer hat-trick de su carrera ante el Metz, colista de la Ligue 1, incapaz de sujetar sus arrancadas por el perfil derecho del ataque (2-5). Esas aceleraciones de 50 metros que en 2022 ya cautivaron a los ojeadores de los mejores clubes del planeta. «Hemos hablado con su padre. Ojalá pueda venir porque es un jugador que necesitamos», admitió Xavi Hernández, técnico por entonces del Barça. Endrick apenas había jugado un par de partidos con el Palmeiras, pero ya asombraba por la potencia de su zancada, su disparo con la zurda desde la frontal y su infatigable intensidad en cada acción.

Viaje a Estados Unidos

Esas virtudes se diluyeron a las órdenes de Ancelotti, siempre atento a las jerarquías del vestuario. La verticalidad de Endrick tampoco enamoró este verano a Xabi Alonso, que buscaba a alguien más asociativo en el ataque. Su lesión en los isquiotibiales de la pierna derecha, que le dejaba fuera del Mundial de clubes, iba a coincidir con las apariciones de Franco Mastantuono y Gonzalo García. De modo que unos días después del inicio del torneo, Endrick no dudó en viajar a Estados Unidos para hablar en persona con el preparador donostiarra. En diciembre, la recuperación para la causa de Rodrygo redujo a cenizas sus opciones.

Endrick terminó decantándose por Lyon tras una llamada de Paulo Fonseca, que le prometió un hueco fijo en su ataque. Todo un regalo de Reyes para el técnico portugués, que ha tenido que lidiar con la crítica situación financiera del Olympique, descendido provisionalmente el pasado agosto por una deuda superior a los 500 millones de euros. Incluso en esta tesitura, Les Gones acordaron pagar un millón de euros -la mitad de su salario- hasta junio.

Tras un arranque titubeante, con tres derrotas en las ocho primeras jornadas de Ligue 1, el Lyon enlaza ahora ocho victorias consecutivas en las tres competiciones. De hecho, se perfila como un firme candidato al título en la Coupe de France, donde el PSG ya ha caído eliminado, y la Europa League, donde ocupa el liderato tras su triunfo del pasado jueves ante el Young Boys (0-1).

Endrick, el domingo, ante Colin y Fischer en el Stade Saint-Symphorien.

Endrick, el domingo, ante Colin y Fischer en el Stade Saint-Symphorien.AFP

Buena parte de este salto cualitativo debe atribuirse a Endrick. Sus cifras anotadoras son las mejores en el Stade Gerland desde agosto de 2017, fecha de la irrupción de Mariano Díaz, otro ex madridista. Incluso cuando no marca, la influencia del '9' en el juego resulta apabullante. Contra el Brest, por ejemplo, dejó nueve regates completados, 13 duelos ganados, 12 toques en el área rival y cinco pases que acabaron con disparo de un compañero.

En caso de repetir estos números de un modo regular, Ancelotti podría abrirle por primera vez un hueco en las convocatorias. Porque en sus 14 partidos previos con Brasil, a las órdenes de Fernando Diniz y Dorival Junior, Endrick sólo disputó uno como titular, en los cuartos de la Copa América 2024 ante Uruguay. Sin embargo, hoy vuelve a mostrar todo su potencial con apenas 19 años. Durante este siglo, sólo Jérémy Ménez (17 años y 260 días en enero de 2005), Kylian Mbappé (18 años y 53 días en febrero de 2017) y Ousmane Dembélé (18 años y 296 días en marzo de 2016) anotaron un hat-trick a una edad más temprana en la Ligue 1.

Un panenka de Mbappé dedicado a Brahim y un registro por encima de Ronaldo Nazario

Un panenka de Mbappé dedicado a Brahim y un registro por encima de Ronaldo Nazario

La energía, la actitud y la concentración fueron otra vez las señas distintivas del Real Madrid. Apenas cuatro días después, frente a un rival con mucha más enjundia que el Mónaco, el equipo de Álvaro Arbeloa volvió a ofrecer un fútbol preciso, intenso, severo en su área y letal en sus transiciones. «No puedo ir contra la naturaleza de mis futbolistas. Todo lo contrario, tengo que aprovecharla», explicó el técnico en la sala de prensa de La Cerámica, en referencia a la velocidad de sus delanteros.

«El compromiso de los jugadores es innegable», reiteró Arbeloa sobre el líder provisional de LaLiga protagonista de cinco triunfos consecutivos. «No diría que hay un cambio muy grande, pero algo ha encajado ahora», analizó Thibaut Courtois. Por cuarta jornada liguera consecutiva, el belga no tuvo siquiera que intervenir antes del descanso. Algo insólito en las cinco grandes ligas europeas en este arranque de 2026. Cumplido el tiempo reglamentario, Courtois únicamente tuvo que blocar un disparo de Alberto Moleiro y despejar un balón aéreo.

Kylian Mbappé había pasado desapercibido durante la primera mitad, víctima de algún desafortunado resbalón, mientras Pape Gueye gobernaba en la medular con su esplendoroso despliegue. El senegalés había recibido en la previa el tributo de La Cerámica por ese gol que había valido un título de la Copa África, mientras Brahim Díaz hacía todo lo posible para esquivar las cámaras desde el banquillo. Por una de esas extravagancias del fútbol tuvo que ser Gueye quien fallase estrepitosamente en la acción del 0-1 de Mbappé. No conforme, el francés provocó y transformó a lo panenka un penalti en el añadido. «Para ti, para ti», espetó al internacional marroquí durante la piña de los festejos. Arbeloa sólo dio minutos a Brahim y Gonzalo García, dejando en paso sus otras tres opciones de refresco.

Güler y Asencio

A ver quién da un mínimo descanso a Mbappé, que acumula 21 goles en sus 20 partidos en el torneo doméstico. A los 27 años, el capitán de los bleus acumula ya 416 tantos en su carrera, dos más que otra leyenda como Ronaldo Nazario.

No tuvo acierto el Villarreal, que este curso no da la talla ante la elite de LaLiga. Tampoco en las botas de Gerard Moreno, impreciso tras una pícara acción a balón parado de Dani Parejo. Fue cumplida la hora de juego, cuando el delantero había dejado ya incontables muestras de la calidad de su pie izquierdo. El único despiste de la zaga visitante a lo largo de la noche.

A la mejoría de Dean Huijsen hubo que sumar la contribución Arda Güler. En sus 80 minutos, el zurdo no sólo apareció con peligro por el balcón del área, sino que ganó seis duelos a ras de césped y sumó otras tres recuperaciones. Se notaba el buen pie de Arda, como los cambios de orientación de Fede Valverde y Raúl Asencio, que permitían situaciones de uno contra uno para Vinicius.

Brahim Díaz y Pape Gueye, tras el pitido final en La Cerámica.

Brahim Díaz y Pape Gueye, tras el pitido final en La Cerámica.EFE

Otra mención de honor merece Asencio, que ahora acierta incluso cuando yerra. Como en ese desliz a cinco minutos para el final, cuando la hinchada amarilla reclamó una mano en el área que no fue tal. Durante más de una hora, el central se sobrepuso a las molestias en su renqueante pierna derecha. Impuso su potencia y colocación en un par de acciones al límite, sin resentirse de una tibia afectada por el estrés traumático.

Mucho más terrible resultó el infortunio de Juan Foyth, el gran pilar de la zaga. El argentino, establecido esta vez como central, se marchó en el minuto 23 con lo que parecía un grave daño en el tendón de Aquiles. De confirmarse, esta desgracia aumentaría la leyenda negra de Foyth, que en los últimos tiempos ya sufrió dos graves lesiones en la rodilla y otra más en el hombro derecho. Pau Navarro tuvo que hacerse cargo de Vinicius desde el inicio. Fue un duelo vibrante, uno de esos piques al límite tan del gusto del brasileño.

Los desaires con Soto Grado empezaron a acentuarse a propósito de un simple saque de banda, aunque cualquier excusa parecía válida frente al árbitro que hace un año le enseñó la roja en Mestalla, tras una presunta agresión sobre Stole Dimitrievski. El asunto vino a empeorar poco antes del descanso, cuando el '7' echó a perder una magnífica oportunidad para el contragolpe por un absurdo empujón sobre Moleiro. Pero no se descentró Vinicius, cuidado hasta la extenuación por Arbeloa. «Mbappé y Vini son los dos mejores jugadores del mundo. Yo sólo puedo agradecer su trabajo», concluyó el ex preparador del Castilla.

Vinicius, tras unos días "muy complicados" por los pitos: "No quiero que me abucheen en casa"

Vinicius, tras unos días “muy complicados” por los pitos: “No quiero que me abucheen en casa”

Hubo que esperar a la séptima jornada para disfrutar del primer gol de Vinicius en la presente Champions. Sus dos asistencias frente al Mónaco le allanaron el camino para el MVP de una noche donde redondeó sus números en el gran torneo continental: 30 goles y 30 asistencias en 72 partidos. Tras el caluroso abrazo con Álvaro Arbeloa, la amplia sonrisa frente a los micrófonos, donde admitió haber pasado "unos días muy complicados por los pitos".

"No quiero que me abucheen en mi casa, donde me siento muy cómodo. En los últimos partidos no me sentí cómodo porque cada vez que hacía algo mal me abucheaban", reveló Vinicius ante las cámaras de Movistar. "No siempre estaré en mi mejor nivel técnico, pero siempre lo he dado todo. Si a otros les falta gol, intento asistir; si tengo que defender, intento defender", agregó, en referencia tanto a sus pases a Kylian Mbappé y Franco Mastantuono para el 2-0 y el 3-0 como a sus cinco recuperaciones.

No obstante, para calibrar la influencia del brasileño resulta siempre más pertinente revisar otra estadística. La que Arbeloa ya había mencionado en la previa. Y esta vez fueron cinco regates, cuatro de ellos resueltos con éxito. "Siempre estoy en el centro de todo y no quiero estarlo por cosas fuera del campo. Quiero estarlo por lo que he hecho por este club", zanjó el '7' blanco.

"a todo el madridismo"

"Cuando está feliz es el más desequilibrante", reiteró, por su parte, Arbeloa, desbordante de felicidad en la sala de prensa. "Ese abrazo que me ha dado, no era tanto al entrenador, sino a todo el madridismo", refrendó el ex técnico del Castilla. Cuando le mencionaron que hace ahora una década, Zinedine Zidane tomó las riendas para terminar alzando tres Champions consecutivas, extremó la prudencia. Primero recordando el complicado compromiso del sábado en Villarreal y después la visita de la última jornada a Da Luz, donde debería cerrarse el pase al top-8.

Tras el ridículo en Copa del Rey ante el Albacete y la mala primera parte contra el Levante, el Madrid recuperó algunas de esas señas de identidad que tanto había buscado Xabi Alonso. De hecho, Mbappé cautivó al Bernabéu con una carrera de 60 metros hacia atrás que evitó el gol del rival. Aunque ni siquiera así Arbeloa parece dispuesto a cambiar sus prioridades. Ninguna tan decisiva como tener felices a sus estrellas. "Kylian y Vini están haciendo un gran esfuerzo, aunque tampoco te voy a engañar. Quiero que hagan un buen trabajo, ver un equipo que corra junto, pero que luego puedan estar frescos para marcar las diferencias", subrayó.

Esa capacidad para el desequilibrio resulta aterradora en el caso de Mbappé, quien con sus 11 goles en seis partidos igualó un récord de Cristiano Ronaldo. El portugués ya había anotado esa cifra en la primera fase de la temporada 2015-16. Su sucesor aún puede desbancarle el próximo miércoles si marca al Benfica de José Mourinho. De momento, el Mónaco se ha confirmado como una de sus víctimas favoritas, ya que acumula 16 intervenciones de gol ante su ex equipo, sólo por detrás de sus datos contra el Lille (17) y el Montpellier (21).

La celebración de Bellingham, tras el 6-1.

La celebración de Bellingham, tras el 6-1.AP

En cualquier caso, el Madrid aún cuenta con mucho margen para confirmar su mejoría. De hecho, en una noche tan plácida recibió 20 disparos y Thibaut Courtois tuvo que realizar seis paradas, las mismas que hace un par de meses frente al Manchester City. Por no mencionar que los locales, pese a su mayor intensidad, cubrieron menos campo: 111,2 km frente a 113,5 del equipo dirigido por Sébastien Pocognoli.

Quien no suele economizar esfuerzos es Jude Bellingham, protagonista por su extraña celebración del 6-1. "Mucha gente dice muchas cosas. Puedes llorar o disfrutarlo. Les devolví la broma a los aficionados. Yo sé la verdad", explicó el internacional inglés, a propósito de su gesto, a modo de brindis. Apenas 72 horas después de ser obsequiado con varias broncas, el ex centrocampista del Dortmund pudo redimirse con el Bernabéu. "Siempre he dicho que los aficionados trabajan toda la semana, pagan para venir aquí y tienen derecho a hacer lo que quieran", finalizó.