Una estratagema de Hamilton como plan de Verstappen para ser campeón: "Que tengan cuidado. No tengo nada que perder"

Una estratagema de Hamilton como plan de Verstappen para ser campeón: “Que tengan cuidado. No tengo nada que perder”

El primer mensaje de radio para Gianpiero Lambiase, su ingeniero de pista, ya suponía una declaración de intenciones: "Mañana vamos a divertirnos". Aunque esa advertencia subió de tono cuando Max Verstappen quiso atender ayer a la prensa en la zona mixta de Yas Marina: "Que tengan cuidado. No tengo nada que perder. Vamos a darlo todo". Desde la pole, la octava del año, el holandés apura hoy sus opciones de tumbar a Lando Norris y Oscar Piastri, en busca de su quinto título. Entre todas sus probabilidades, ninguna mejor que una victoria combinada con el cuarto puesto de Norris.

"Voy a intentar ganar la carrera, pero necesitamos un poco de ayuda o un poco de suerte para conquistar el campeonato", admitió Mad Max, sabedor de la dificultad del desafío. Porque no se trata simplemente de convertir la pole en triunfo, como viene sucediendo en Abu Dhabi desde 2015, sino de introducir elementos de distorsión que distraigan a Norris de su objetivo. En el paddock todos saben que Verstappen va a intentarlo. La duda es saber hasta dónde forzará la máquina.

George Russell, uno de sus más enconados adversarios en la parrilla, confirmó ayer que le había pedido un rebufo durante la qualy, aunque el holandés no quiso prestarse a ello. Sin embargo, el líder de Mercedes tiene muy claro que tras la primera vuelta de hoy, Verstappen "no se va a separar" del pelotón. Es decir, que va a recurrir a la misma táctica empleada en 2016 por Lewis Hamilton ante Nico Rosberg en ese mismo circuito. "Sí, será algo así. Espero que lo haga y entonces tendremos opciones de podio", adelantó Russell.

El cuerpo a cuerpo

Durante aquella carrera, en la que también se decidió el campeón, Hamilton mantuvo a menos de un segundo de distancia a su gran rival por el título. Justo lejos del alcance de su DRS, pero ralentizándole lo suficiente como para dejarlo a merced de sus enemigos. De hecho, el alemán tuvo que efectuar una arriesgadísima maniobra frente a un joven Verstappen, debutante aquel año en Red Bull.

Y es que aquella estratagema no bastó a Hamilton, vencedor en Abu Dhabi, aunque frustrado al ver cómo Sebastian Vettel o Daniel Ricciardo no podían interferir en el camino de Rosberg, proclamado campeón por sólo cinco puntos. Por tanto, Verstappen podría preferir otra alternativa, de más imprevisibles consecuencias. "Todo puede cambiar si Lando hace una buena salida y toma el liderato", avanzó Russell, con su acento sibilino.

Hoy, Verstappen podría simplemente preferir un cuerpo a cuerpo con Norris, una de sus víctimas predilectas a lo largo de las dos últimas temporadas. En ese duelo directo, Max ha evidenciado una notoria superioridad. Así que si debe comprometer sus opciones de victoria para forzar un posible error del británico, uno de sus mejores amigos fuera de la pista, tampoco va a titubear.

Norris, al volante del MCL-39, durante la última sesión libre.

Norris, al volante del MCL-39, durante la última sesión libre.AFP

Este plan trae también a la memoria la formidable actuación de Sergio Pérez ante Hamilton en Yas Marina. En aquella carrera de 2021 se introdujeron un par de cambios en la cuerda del trazado, eliminando las dos chicanes más lentas. Desde entonces, las cifras de adelantamientos han mejorado. En 2017, por ejemplo, se registraron unicamente cinco, mientras en las tres últimas ediciones se mejoró ostensiblemente (53 en 2022, 60 en 2023 y 31 en 2024).

"preparados para cualquier escenario"

En caso de que todos estos factores aún no bastasen, Verstappen aún puede aferrarse al clima de pánico desatado en McLaren. Desde la doble descalificación de Las Vegas, por una infracción en el suelo del MCL-39, hasta la desastrosa estrategia del pasado domingo en Qatar, la escudería de Woking parece un barco a la deriva. "Espero que hayan logrado una vuelta mágica y mañana paguen las consecuencias de esos reglajes, aunque no estoy seguro de que sea así", avanzó Zak Brown, CEO de McLaren, a modo de aperitivo.

En el hospitality papaya andan considerando todas las posibilidades. "Las analizaremos a fondo", añadió el estadounidense, dejando constancia que el team principal, Andrea Stella, y sus ingenieros estarán "preparados para cualquier escenario". Por supuesto, nadie osa mencionar 2007, cuando el equipo capitaneado por Ron Dennis lo echó todo a perder frente a Kimi Raikkonen.

Tampoco manejan, al menos públicamente, una temeridad por parte de los aliados de Verstappen. Isack Hadjar parte desde la novena plaza a bordo de un Racing Bulls, el equipo filial de Red Bull. Justo por delante de Yuki Tsunoda, a quien relevará la próxima temporada en ese asiento. Por la mañana, durante la última sesión libre, Norris se había dado un susto de muerte frente al japonés, que se interpuso en su camino. Esa maniobra fue castigada por los comisarios con un warning y una multa de 10.000 euros.

Verstappen apura su última bala ante McLaren con una descomunal 'pole' en Yas Marina

Verstappen apura su última bala ante McLaren con una descomunal ‘pole’ en Yas Marina

Fue su octava pole del año, aunque en verdad nos hizo disfrutar con dos vueltas sublimes. Max Verstappen cumplió con su cometido en Yas Marina, donde el domingo partirá por delante de Lando Norris y Oscar Piastri. En una pista donde la pole es sinónimo de victoria, cabe dar por desontado que el tetracampeón cumplirá con ese trámite, a la espera de un error de Norris, que sólo necesita un tercer puesto en la meta para proclamarse campeón.

Ni siquiera pareció precisar un tímido rebufo de Yuki Tsunoda en el segundo sector para detener el reloj en 1:22.207, 88 milésimas mejor que su anterior registro. Verstappen cierra el año con una pole más que Norris y dos más que Piastri, haciendo estremecer todo lo que encuentra a su paso, sembrando el terror en McLaren. Norris, a dos décimas, bien debe sentirse satisfecho de haber desbancado a su compañero por sólo tres centésimas.

Para saber más

Verstappen ostenta aún la vuelta rápida en Yas Marina, firmada durante la qualy de 2021 (1:22.109). Para ir abriendo boca, en la Q2 detuvo el crono en 1:22.9 con un juego usado de blandos. En su intento inicial de la Q3 (1:22.295) obtuvo 32 centésimas sobre Piastri y 45 ante Norris, que habían reservado la goma nueva para el intento postrero. George Russell pretendía reservarse el derecho a la última bala, esperando esa mínima evolución del asfalto. Sin embargo, ya nada pudo más allá de la cuarta posición, por delante de Charles Leclerc y Fernando Alonso, que el domingo partirá sexto.

Otro cambio en el motor

La novedad más relevante se había producido poco minutos antes del inicio de la sesión, cuando Red Bull filtró que Verstappen volvía a usar el motor estrenado en Brasil. Ese propulsor que, por precaución, había descartado hace una semana en Qatar y que, tras identificar su punto débil, ha recuperado en Abu Dhabi. Esa potencia resulta imprescindible para encontrar velocidad en las rectas del primer y segundo sector, porque en el último, McLaren parece contar con una cómoda ventaja.

Ocho milésimas desencadenaron la eliminación Lewis Hamilton en la Q3. Tercera consecutiva, hecho insólito en la historia de Ferrari, y cuarta del año para el heptacampeón, víctima de la primera criba junto a Alex Albon, Nico Hulkenberg y los dos pilotos de Alpine. "Hicimos muchos cambios en el coche, que se sentía muy bien. El equipo hizo un trabajo excepcional. Sin duda, se merecen algo mejor"; confirmó poco después de bajarse del SF-25.

Antes de salir al asfalto, Aston Martin hizo unos leves ajustes aerodinámicos que redujeron el molesto subviraje. De hecho, Alonso trepó hasta la cuarta posición en la Q1, con apenas 25 centésimas de déficit frente a la cabeza, con los blandos usados. No conforme, el asturiano repitió esa cuarta plaza en la Q2, a sólo 13 centésimas de la cabeza. Demasiado rápido para Lance Stroll, que el domingo partirá decimoquinto. La última carrera en la que el canadiense salió por delante de su compañero fue el GP de Gran Bretaña 2024.

Carlos Sainz se había dado el capricho de un prodigioso primer sector (16.902), Todas esas buenas perspectivas se desvanecieron cuando Williams se topó con tres rivales de similar entidad: Isack Hadjar, Esteban Ocon y Tsunoda. "Se me fue la parte delantera en la curva 9. Luego, el tercer sector fue terrible, tuve subviraje", confirmó por la radio el madrileño, que partirá duodécimo, a la estela de Oliver Bearman, un rival de cuidado a los mandos de su Haas.

La tres décimas de Norris a Verstappen, el extraño bajón de Piastri y las teorías de la conspiración en Yas Marina

La tres décimas de Norris a Verstappen, el extraño bajón de Piastri y las teorías de la conspiración en Yas Marina

En el inicio de la segunda sesión libre de ayer, cuando el sol aún no se había acostado sobre el horizonte de Yas Marina, un malentendido estuvo a punto de hacer chocar a Lando Norris y Max Verstappen. "¿Qué hace este tipo? Casi me estrello", exclamó por la radio el líder del Mundial, aún estremecido por el susto en la curva 1. Tras anotar el incidente, los comisarios lo dejaron sin castigo, con su habitual benevolencia de los viernes. Todo un respiro para Gianpiero Lambiase, ingeniero de pista de Mad Max, que no le había avisado de la irrupción del McLaren. Cualquier sanción hubiese resultado letal para el Verstappen, que el domingo necesita remontar 12 puntos si quiere alzar su quinto título.

El dominio de Norris a lo largo del viernes se plasmó tanto en velocidad a una vuelta (1:23.083), donde superó en 36 centésimas a su gran adversario, como en tandas largas. El promedio del británico durante sus nueve vueltas con los neumáticos medios (1:29.269) resultó cuatro décimas mejor que el de Verstappen (1:29.677), que efectuó un relevo más largo, con 15 giros. "Ha ido bastante bien. Estoy bastante contento con el coche, sólo necesitamos ser más rápidos", comentó el holandés, muy confiado con el criterio de sus mecánicos, casi siempre certeros a la hora de ajustar los reglajes.

Para saber más

Oscar Piastri, el otro candidato al título, tuvo que resignarse a la undécima posición, cediendo 68 centésimas con la cabeza. En la sesión matinal, el australiano ni siquiera pudo tomar el volante del MCL-39, reservado para Pato O'Ward. La suma de estos factores inflamó aún más los ánimos en el entorno del australiano, que no ve con buenos ojos la repentina irrupción de las órdenes de equipo.

comisión del Senado

"Si llegamos a la carrera y está bastante claro que uno tiene una oportunidad y el otro no, vamos a hacer todo lo que haga falta para ganar", adelantó Zak Brown, CEO de McLaren. Un brusco golpe de timón en la escudería de Woking, pese al empeño del estadounidense por negarlo. "No creo que sea un giro de 180º a las papaya rules. Vamos a empezar este fin de semana como los otros 23, dando igualdad de oportunidades a nuestros dos pilotos", añadió, en los micrófonos de Sky F1.

Piastri, 16 puntos por detrás de su compañero, lleva días filtrando a través de su entorno un presunto trato de favor hacia Norris. Esta teoría de la conspiración se sustenta en lo sucedido el pasado domingo en el GP de Qatar, cuando un calamitoso error estratégico acabó con las opciones de victoria de Piastri. Por asombroso que parezca, el asunto ha traspasado las redes sociales hasta alcanzar la esfera política. De hecho, una comisión del Senado australiano ya ha abordado dicho asunto, convertido en cuestión de estado en el país oceánico.

Aun con sus remotas opciones, Piastri aspira a suceder a Jack Brabham (1959, 1960 y 1966) y Alan Jones (1980), los últimos campeones aussies. Norris, por su parte, sería el undécimo británico en ceñirse la corona, el más sorprendente desde Jenson Button en 2009. A Lando le basta con acabar tercero en la pista donde el año pasado se llevó la victoria. Aunque por encima de cualquier otra contingencia, debe evitar cualquier susto, como aquel absurdo trompo en plena recta con el que festejó su segundo puesto de 2018 en F2, cuando corría para Carlin.

Verstappen, el viernes, durante la segunda sesión libre en Yas Marina.

Verstappen, el viernes, durante la segunda sesión libre en Yas Marina.AFP

A Verstappen, por supuesto, no le queda más remedio que vencer y esperar la tercera debacle consecutiva de McLaren. Sería su octava victoria de 2025, una más que Norris y Piastri. En caso de abrochar hoy la pole, octava del curso, también superaría a sus adversarios. Incluso podría quedar por delante de ellos en vueltas lideradas y no conquistar el título. Un hecho anómalo, aunque no insólito, como bien quedó patente en 2016, cuando Lewis Hamilton tuvo que ceder el título a Nico Rosberg, su compañero en Mercedes.

Un rival llamado Antonelli

"Pase lo que pase, creo que este año hemos visto a un Max aún más extraordinario. Gane o no, la magnitud de esta remontada pasará a la historia", subrayó ayer Laurent Mekies, team principal de Red Bull, en referencia a la desventaja de 104 puntos con la que salió del GP de Holanda, el pasado 31 de agosto. Desde aquel domingo en Zandvoort, Max enlaza nueve podios consecutivos, superando los ocho de McLaren entre Melbourne y Montmeló.

Curiosamente, más allá de la oposición de McLaren, Verstappen ha encontrado otro duro adversario en Andrea Kimi Antonelli. El pasado domingo, Norris sumó dos puntos en Losail con los que ya casi no contaba al aprovechar un error del rookie de Mercedes. A este episodio hay que añadir lo sucedido el pasado junio durante el GP de Austria. Entonces, en la subida a la curva 3 del Red Bull Ring, el italiano embistió al tetracampeón, provocando su único abandono del año.

Supuestamente ajeno a estas contingencias, Verstappen viene dejando imágenes de total tranquilidad y esparciendo detalles rayanos en la indiferencia. La noche del jueves no dudó en fotografiarse, con una amplia sonrisa, junto a Hamilton, su viejo enemigo. Fue en el festivo contexto de la tradicional cena con que los pilotos echan el telón a la temporada. Una cita a la que sólo faltaron Fernando Alonso, Lance Stroll y Nico Hulkenberg.

Andrea Stella, un maestro de la agonía para McLaren: de la gloria con Ferrari, al abismo con su amigo Fernando Alonso en 2010

Andrea Stella, un maestro de la agonía para McLaren: de la gloria con Ferrari, al abismo con su amigo Fernando Alonso en 2010

Las opciones de McLaren de conquistar su primer título de pilotos desde 2008 se topan este fin de semana con un dato inquietante. Las cinco últimas veces (1981, 1983, 1986, 2007, 2010) en que el Mundial tuvo que decidirse en la última carrera, con opciones para tres pilotos, quien llegó líder no pudo proclamarse campeón. Hubo diversidad de circuitos, sistemas de puntuación y equipos, pero el gafe se mantuvo invariable, por lo que ahora se presenta como una amenaza para Lando Norris y una esperanza para Oscar Piastri, primero y tercero de la tabla. Dos jóvenes sin las horas de vuelo de Max Verstappen, que ya vivió en 2021 una resolución similar, también en Abu Dhabi, frente a Lewis Hamilton. Por tanto, la voz de la experiencia en McLaren corresponderá a Andrea Stella, el team principal, protagonista de tres desenlaces épicos.

Las recientes debacles en Las Vegas y Qatar han colocado a Stella en una posición muy comprometida, quizá la peor desde que accedió al cargo en diciembre de 2022, tomando el relevo de Andreas Seidl. Hace un par de semanas, la FIA ordenó la doble descalificación de McLaren por una irregularidad técnica en el Strip Circuit. El preludio de la catastrófica estrategia que relegaría a Norris y Piastri en Losail. De modo que Stella ha tenido que dar un paso al frente, sin que cunda el pánico. "Haremos todo lo posible para que nuestros pilotos estén en la mejor posición para ganar el título, manteniendo nuestra filosofía de competición, con el objetivo de devolver a McLaren un doblete que lleva 27 años sin conseguir", adelantó poco antes de volar hacia Yas Marina.

Stella ha pasado en el paddock casi la mitad de sus 54 años hasta convertirse en el primer italiano al mando de la nave de McLaren. Una alianza contra natura, imposible de concebir a comienzos de siglo, cuando aún andaba fogueándose con Ferrari. En aquella estructura capitaneada por Jean Todt, Michael Schumacher y Ross Brawn destacaban también Rory Byrne, James Allison o Nicholas Tombazis. "Posiblemente el equipo más fuerte de la historia", según el criterio de Stella. Ejercía como ingeniero de rendimiento, pero allí aprendió un método que aún hoy aplica a rajatabla. "No soy de los que trabajan por objetivos ni expectativas, sino por procesos, identificando el enfoque y la visión adecuados, dejando que los resultados vayan llegando".

21 de octubre de 2007

Durante sus tres títulos mundiales conquistados junto a El Kaiser (2002-2004), Stella se fue labrando un nombre en la Scuderia. "Las personas que participaron de aquello no sólo eran amigos, sino que sentían una conexión personal. Michael era una persona muy sensible. Necesitaba conectar con el equipo para transmitir su enorme ambición de triunfar", rememoraba hace un par de años en el podcast de la F1.

Las dos primeras ocasiones que Stella se jugó el Mundial comenzaron tras el bienio de Fernando Alonso con Renault. Había llegado el turno de Kimi Raikkonen, cuya astucia le permitió arrebatar el título a McLaren. Aquel 21 de octubre de 2007 aún se recuerda en Maranello como la fecha de su último título de pilotos. El domingo de la infamia para la escudería de Woking, sin recursos con los que pacificar su garaje. No había modo de que Hamilton y Alonso dejasen a un lado sus diferencias. A falta de las dos últimas carreras, con 20 puntos por repartir, el británico aventajaba a Kimi en 17. Todo se fue al traste con el séptimo puesto del británico en Interlagos, perjudicado por una avería en la caja de cambios de su MP4-22.

En 2009, Stella ascendió a ingeniero de pista de Raikkonen, pero aún debería aguardar otro año para el gran salto, de la mano de Alonso. Su relación con el asturiano, casi fraternal, se forjaría a lo largo de aquel Mundial con las memorables victorias de Monza (en un éxtasis colectivo con los tifosi) Singapur (el único grand chelem de Fernando en la F1, con victoria, vuelta rápida, pole y liderando todas las vueltas) o Yeongam (casi en tinieblas y bajo una lluvia infernal). El pulso frente a Red Bull iba a resolverse en la última cita de Abu Dhabi, donde llegó con ocho puntos de ventaja sobre Mark Webber y 15 ante Sebastian Vettel.

Raikkonen y Alonso, en el podio del GP de Brasil 2007.

Raikkonen y Alonso, en el podio del GP de Brasil 2007.EL MUNDO

"Nunca he podido volver a ver aquella carrera, sólo algunos fragmentos. Pero con el tiempo uno se vuelve más sabio", admitía Stella en las páginas de Il Corriere della Sera. La debacle se concretó tras el único pit-stop de Alonso, conducido al matadero bajo el rebufo amarillo de Vitaly Petrov. Todo por la calamitosa estrategia de Ferrari, que había mordido el cebo de Webber, dejando a Vettel vía libre.

En la vuelta 42, el mensaje de radio de Stella compendiaba la desesperación roja. "Quedan 14 vueltas. Usa lo mejor de tu talento. Sabemos lo grande que es, úsalo», imploró el ingeniero. Todo en vano. Ferrari debía haber sabido que justo un año antes, durante la primera edición del GP de Abu Dhabi, únicamente se habían registrado nueve adelantamientos. Sobre ese asfalto resultaba imposible cualquier maniobra ofensiva. Hamilton también se frustró frente al muro del otro Renault, pilotado por Robert Kubica, su freno durante 22 vueltas. De hecho, Sir Lewis sólo pudo ganar la posición cuando el polaco tuvo que pasar por el garaje.

14 de noviembre de 2010

Aquel 14 de noviembre de 2010 quedaría grabado a fuego en la memoria de los tifosi. Un fatídico domingo que obligó a la F1 a introducir el DRS, porque no era lógico que un piloto con neumáticos más frescos no pudiese, ni siquiera rodando medio segundo por detrás, quitarse de encima a otro coche más lento. "Me siento muy orgulloso de aquella temporada, no del resultado final. Red Bull tenía un coche claramente superior. Perdimos, pero todos hemos crecido desde esa derrota. Yo, mucho", concluía Stella durante la citada entrevista, publicada en 2023.

Las imágenes de Alonso, víctima de un llanto inconsolable en el hospitality, aún estremecen a los aficionados. Sólo unas semanas más tarde, Chris Dyer fue despedido de forma fulminante como jefe de estrategia. La sociedad Alonso-Stella viviría otro amargo colofón durante el GP de Brasil 2012, cuando no alcanzaron ese triunfo que podría haber arrebatado a Vettel su tercera corona. En 2015, ambos llegaron de la mano a McLaren, donde Stella fue conquistando, palmo a palmo, cuotas de poder.

Alonso, abatido, tras el GP de Abu Dhabi 2010.

Alonso, abatido, tras el GP de Abu Dhabi 2010.EL MUNDO

"Si tuviese que señalar a una sola persona, sería Andrea. La forma en que ha logrado que el equipo, casi sin cambios respecto a 2023 y que ahora cuenta con un coche ganador, lo atribuyo a su liderazgo", aseveró Zak Brown, CEO de McLaren. En 2023, McLaren protagonizó una asombrosa recuperación, pasando de ser uno de los peores monoplazas a cerrar el año con siete podios en ocho carreras. Esa tendencia se consolidó en 2024, con Stella rubricando una ampliación multianual de su contrato, tras seis victorias de Norris y dos de Piastri.

"Zak me deja mucho espacio. Siempre está disponible, igual que yo para él. (...) No hay necesidad de alzar la voz ni dar puñetazos en la mesa", argumenta el italiano, que hace ahora un año alzó el título de constructores de McLaren. El primero desde 1998. Un momento que mereció el homenaje de Fernando, su amigo del alma: "Abu Dhabi te ha devuelto lo que nos quitó en 2010". Ahora queda por ver si Norris o Piastri aprovechan el domingo la gran oportunidad de sus vidas.

Todas las cuentas de Norris, Verstappen y Piastri para ser campeones en Abu Dhabi

Todas las cuentas de Norris, Verstappen y Piastri para ser campeones en Abu Dhabi

El pulso entre Lando Norris, Max Verstappen y Oscar Piastri para proclamarse campeón del Mundial 2025 se resolverá el próximo domingo en el GP de Abu Dhabi. De momento, el británico cuenta con 12 puntos sobre el piloto de Red Bull, mientras su compañero en McLaren queda a 16 de distancia. Este desenlace a tres bandas en la última carrera, donde Norris vuelve a partir como favorito, reeditará algunas de las batallas más memorables de la F1.

A lo largo de estos 75 años de historia hubo 10 ediciones en que el título se resolvió en la última carrera con tres aspirantes en liza. Desde 1950, con Juan Manuel Fangio, Nino Farina y Luigi Fagioli en el GP de Italia, hasta el memorable cierre de 2007, con Lewis Hamilton, Fernando Alonso y Kimi Raikkonen en el GP de Brasil. Sin olvidar las resoluciones de 1959, 1964, 1968, 1974, 1981, 1982, 1983 y 1986.


Sin embargo, la única vez que cuatro pilotos llegaron con opciones a la última carrera fue en 2010, cuando Alonso se presentó en el GP de Abu Dhabi con 24 puntos de ventaja sobre Hamilton, 15 sobre Sebastian Vettel y ocho sobre Mark Webber. Finalmente, un clamoroso error en la estrategia de Ferrari terminaría dejando en bandeja el título al alemán de Red Bull.

Hoy, 15 años después, Norris, Verstappen y Piastri regresan a Yas Marina para dilucidar un Mundial con numerosos puntos en común respecto a 2007. No sólo por las zozobras internas de McLaren, que le han hecho desperdiciar una amplia ventaja, sino por los asombrosos paralelismos en las cifras. Si trasladamos el sistema de puntuación de 2007 al actual, Raikkonen partió también con 12 puntos de déficit, al igual que sucede hoy con Mad Max. Estos son todos los escenarios posibles el próximo domingo:

Norris será campeón si:

- Gana la carrera

- Termina segundo

- Termina tercero

- Termina cuarto y Verstappen no gana la carrera

- Termina quinto y Verstappen no gana la carrera

- Termina sexto y Verstappen no gana la carrera y Piastri no gana la carrera

- Termina séptimo y Verstappen no gana la carrera y Piastri no gana la carrera

- Termina octavo y Verstappen queda tercero o peor y Piastri no gana la carrera

- Termina noveno y Verstappen queda cuarto o peor y Piastri no gana la carrera

- Termina décimo y Verstappen queda cuarto o peor y Piastri queda tercero o peor

- No puntúa y Verstappen queda cuarto o peor y Piastri queda tercero o peor

Verstappen será campeón si:

- Gana la carrera y Norris queda cuarto o peor

- Termina segundo y Norris queda sexto o peor y Piastri queda tercero o peor

- Termina tercero y Norris queda noveno o peor y Piastri no gana la carrera

Piastri será campeón si:

- Gana la carrera y Norris queda sexto o peor

- Termina segundo y Norris queda noveno o peor y Verstappen queda cuarto o peor

Los motivos que explican la hazaña de Carlos Sainz en Losail: "Mi día de mayor orgullo en Williams"

Los motivos que explican la hazaña de Carlos Sainz en Losail: “Mi día de mayor orgullo en Williams”

A lo largo de la pretemporada, Carlos Sainz se había hartado de advertir que no podría luchar con los mejores en 2025. De hecho, durante las 16 primeras carreras del Mundial sumó tan sólo 16 puntos. Sin embargo, su perseverancia, una vez más, le ha permitido reconducir el rumbo, hasta terminar imponiendo la calidad de su pilotaje. A falta del GP de Abu Dhabi, el madrileño ya suma dos podios con Williams. Desde 2015, con Valtteri Bottas y Felipe Massa, ningún piloto lograba este hito para la escudería de Grove.

Los festejos en Losail hicieron cambiar los planes de Sainz, que tenía previsto volar el domingo por la noche rumbo a la última carrera del campeonato. Acompañado de Carlos, su padre, el madrileño quiso apurar unas horas más en compañía de sus más fieles, como Roberto Merhi y Pierluigi Della Bona. Sobraban los motivos para celebrar en un fin de semana que él mismo había calificado, en la previa, como "uno de los más difíciles del año".

Para saber más

Ese pesimismo obecía a una peculiaridad de la pista, plagada de curvas de media y alta velocidad que debían abordarse entre 150 y 200 km/h, en cuarta, quinta y sexta marcha. En ese tipo de virajes, el FW47 se había mostrado errático durante las 22 citas precedentes. De modo que para abordar ese contexto tan hostil Carlos y sus ingenieros apostaron por una agresiva configuración aerodinámica. Con ella consiguieron batir al Mercedes de Andrea Kimi Antonelli y frenaron al McLaren de Lando Norris.

"Falló un pequeño componente"

"Hicimos una muy buena salida y, a partir de ahí, ejecutamos una carrera perfecta, tanto en la estrategia, la gestión de neumáticos y los pit-stops", analizó Sainz, que en los días previos había elaborado un plan para adaptar su monoplaza a las exigencias de Losail. Esas pruebas se ejecutaron tanto en el simulador como en la fábrica de Grove.

Luego, como siempre, faltaba lo más difícil: la precisa correlación de los datos sobre el asfalto. El buen tino de Williams ya quedó en evidencia al final del segundo relevo, cuando Sainz puso en apuros a Piastri, que por entonces montaba neumáticos mucho más frescos. "Es mi día de mayor orgullo en Williams", subrayó cuando le preguntaron por sus sensaciones y por las diferencias respecto al podio del GP de Azerbaiyán.

Para dar mayor relieve a este tercer puesto, Carlos tuvo además que hacer frente a un problema mecánico, detectado por Gaetan Jego, su ingeniero de pista, a seis vueltas para la bandera a cuadros. "Perdimos alrededor de ocho grados de temperatura en el neumático delantero derecho y un poco de carga aerodinámica, lo que sugiere el fallo de un pequeño componente", explicó James Vowles, team principal de Williams.

Sainz, al volante del FW47, el domingo en Losail.

Sainz, al volante del FW47, el domingo en Losail.AP

A partir de ahí, Sainz empezaría a ceder un promedio de medio segundo frente a Norris, especialmente en el primer y último sector, aunque logró mantener su habitual compostura, incluso cuando el líder del Mundial se encontraba en el rango del DRS. "Me llega a suceder una vuelta antes y Lando termina adelantándome", admitió el español con cierto alivio.

A nueve puntos de Albon

El botín de Sainz en Losail, donde también sumó en la sprint race, asegura a Williams el quinto puesto en el Mundial, uno de sus grandes objetivos del curso. Con 137 puntos deja definitivamente atrás a Racing Bulls, Aston Martin, Haas y Sauber, sus rivales directos. Además, Carlos queda ahora sólo nueve por detrás de su compañero Alex Albon, octavo en la tabla. Un déficit sustancial, aunque no insalvable en Yas Marina.

Albon participó con exquisita deportividad en la tradicional fotografía y baño de champán a la puerta del garaje de Williams. No obstante, su inercia en la segunda mitad del campeonato contrasta con el momento de Sainz. Desde el citado GP de Azerbaiyán, Carlos acumula un parcial de 48-3 sobre su compañero. "Bakú fue un alivio porque hasta entonces llevaba 10 carreras muy difíciles. Aquí en Qatar ha sido más una combinación de trabajo duro. Estoy sumamente orgulloso del equipo, porque todos han hecho una labor perfecta", zanjó.

Este resurgir de Williams, comandado por Sainz, coincide con la debacle de Ferrari, que acabará cuarto el Mundial, por detrás de McLaren, Mercedes y Red Bull, justo un año después de luchar por el título hasta la última carrera. En Losail, la escudería capitaneada por Fred Vasseur únicamente se embolsó cuatro puntos gracias a Charles Leclerc, mientras Lewis Hamilton protagonizaba un calamitoso decimosegundo puesto en la meta, a 77 segundos de Max Verstappen. Durante las tres últimas pruebas, la Scuderia ha sumado 26 puntos, exactamente los mismos que Sainz. Desde las vacaciones, el español obtuvo 48, cinco más que el heptacampeón mundial.

Verstappen aprovecha el disparate de McLaren y Sainz caza un gran podio en Qatar

Verstappen aprovecha el disparate de McLaren y Sainz caza un gran podio en Qatar

Una semana después de su calamidad técnica en Las Vegas, McLaren reincidió con un clamoroso error para abrir las puertas de la victoria a Max Verstappen en Qatar. Una lamentable estrategia con Oscar Piastri y Lando Norris, que pasaron de la primera y segunda posición en la parrilla, a la segunda y cuarta en la meta. De modo que el británico ve reducida a 12 puntos su ventaja frente a Verstappen, mientras su compañero queda a 18 a falta de la última carrera, el próximo domingo en Abu Dhabi. Ajeno a estas diatribas, Carlos Sainz cazó su segundo podio del año gracias a su habitual consistencia y soberbia lectura de la carrera, mientras Fernando Alonso acabó séptimo. [Narración y clasificaciones]

La víspera había advertido de sus intenciones ("Si no le paso en la primera curva va a sumar más puntos que yo") así que Verstappen cumplió con rigurosa puntualidad ante Norris. Lo hizo aprovechando la zona impar de la parrilla, mucho más limpia, y las facilidades ofrecidas por Lando, que sabía de su ventaja y cómo manejarla.

Sin embargo, todo lo que podía considerarse mera rutina iba a estallar por los aires en la séptima vuelta, cuando Nico Hulkenberg forzó en exceso frente a Pierre Gasly, provocando la entrada del safety car. Ese momento pedía una jugada conservadora, pero McLaren, con sus dos coches en posición de privilegio, optó por inventar. Mientras toda la parrilla aprovechaba para su primer pit-stop, Piastri y Norris siguieron en pista. Dicho de otro modo, Verstappen seguía tercero, pero con una parada pendiente menos que sus dos grandes rivales.

Verstappen celebra su victoria en Losail, con un miembro de su equipo.

Verstappen celebra su victoria en Losail, con un miembro de su equipo.ALTAF QADRIAFP

Cuando un atónito Norris reclamó explicaciones, la respuesta de su ingeniero de pista, parecía confirmar los peores presagios: "Ellos han perdido toda la flexibilidad para el resto de la carrera". En román paladino, lo que quería decir Will Joseph es que si se repetía otro safety car antes de la vuelta 35, únicamente lo aprovecharía McLaren, mientras sus adversarios deberían parar en esa vuelta y montar el duro hasta la meta. McLaren dejaba al mero azar de los dados lo que hasta ahora controlaba sobre el asfalto.

Como por un sortilegio, sobre el horizonte de McLaren volvía a sobrevolar el Mundial 2007, cuando sus clamorosos errores entregaron el título a Kimi Raikkonen. Esta vez, por no querer dividir la estrategia entre sus pilotos acabaron destrozando a ambos. Bien podían seguir esperando otro safety car como maná en el desierto, porque lo que tenían delante de las narices resultaba mucho más mundano. Para conservar al menos el podio debían apretar como almas que lleva el diablo.

Al final de la vuelta 24, los mecánicos cumplieron con la parada de Piastri (3,1 segundos) librándole de entrar en el infernal tren que venía montando Alonso. Un giro más tarde, Norris salvó otro match ball, reincorporándose medio segundo por delante del asturiano, sexto por delante de Isack Hadjar, George Russell y Charles Leclerc.

Antes de la carrera, Red Bull había sorprendido con su decisión de cambiar el motor de Verstappen, montando una unidad de potencia antigua. Desde que accedió al liderato, con 18 segundos de ventaja sobre el primer McLaren, Mad Max tuvo que exprimirla. Así hasta la vuelta 32, cuando tuvo que parar por última vez en boxes, para montar un juego de duros.

Por supuesto, el otro beneficiado del garrafal error papaya era Sainz. El líder de Williams, ajeno a cualquier titubeo, había mantenido a raya a Andrea Kimi Antonelli. Toda una hazaña al volante de ese monoplaza, con el que además tuvo que sujetarse los machos en la recta final. Mientras Alex Albon navegaba en zona de nadie, Carlos se batía el cobre frente a Norris.

El podio de Qatar, con Verstappen, Oscar Piastri y Carlos Sainz.

El podio de Qatar, con Verstappen, Oscar Piastri y Carlos Sainz.ANDREJ ISAKOVICAFP

A 20 vueltas para la meta, el líder del Mundial se dio una pequeña excursión por la grava, a modo de preludio para sus penurias. Tras su último pit-stop en la vuelta 44, Lando cayó a la quinta posición, a la estela del rookiede Mercedes. Víctima del aire sucio, que tanto le ha lastrado este año, empezó a acumular fallos. De hecho, sólo pudo trepar a la cuarta plaza gracias a un despiste de Antonelli.

Al igual que Sainz, Alonso también había recuperado dos plazas en la salida, ante Russell y Hadjar. Desde ese sexto, se fue defendiendo como bien pudo, hasta que a 15 vueltas para la bandera a cuadros sufrió un trompo, cediendo el sitio frente al piloto de Racing Bulls. Al menos, un problema de Hadjar en el alerón delantero le permitió recuperar el sitio perdido.

Piastri remonta el vuelo con una decisiva 'pole' en Losail por delante de Norris y Verstappen

Piastri remonta el vuelo con una decisiva ‘pole’ en Losail por delante de Norris y Verstappen

Cuando todos le habían dado por amortizado, por desaparecido en combate, Oscar Piastri alzó de nuevo el vuelo ayer en Losail. A su triunfo a primera hora de la tarde en la tediosa sprint race, el joven australiano añadió una fantástica pole (1:19.861) por delante de Lando Norris y Max Verstappen, que le asegura algo más que una posición de privilegio. Salir líder de la primera curva supone prácticamente la victoria en Qatar. Por esa misma razón, Mad Max extremará los riesgos partiendo desde la zona limpia de la parrilla, convencido de que ya no hay nada que perder.

Tras el intento inicial de la Q3, Verstappen debía recuperar 45 centésimas frente a Norris, un abismo incluso para su descomunal talento. Lo que no esperaban ambos era la irrupción de Piastri, cuya última pole se remontaba al 31 de agosto en Zandvoort. "Me he sentido genial a lo largo de todo el fin de semana. Hemos dejado prácticamente igual el coche, con apenas pequeños retoques. ¡Si no está roto, no lo toques!", bromeó el discípulo de Mark Webber.

En un trazado donde las diferencias se marcan en el primer y último sector, Piastri clavó también el segundo, disfrutando de ese agarre que tanto había echado de menos en Interlagos y Las Vegas. Verstappen también quería apurar su última bala, pero tras arrancar muy fuerte, terminó desinflándose, plenamente consciente de las limitaciones de su monoplazas. A Norris ni siquiera le quedó el recurso a la última palabra y acabaría la noche abortando su vuelta.

A la espera de la procesión

Queda ahora por ver el temple de Norris hoy en la salida, ese trance donde tantas veces se le han visto las costuras. La última, ante Verstappen, hace siete días en el Strip Circuit. Si no recupera al menos la segunda posición, sus opciones se esfumarán por completo. A 25 puntos del liderato, debe acabar la carrera por delante de Norris para llegar con vida a Abu Dhabi.

Lejos de su primordial cometido, los dos pit-stops obligatorios harán la carrera de hoy más aburrida, si eso resulta posible en Losail. Tal y como sucedió en el GP de Mónaco, los equipos calcarán estrategias, desluciendo el espectáculo, reducido a una soporífera procesión de monoplazas. Ni siquiera las zonas de DRS darán opción a los adelantamientos, reducidos a un único punto, justo al final de la recta de meta.

Ese condicionante debería satisfacer a Fernando Alonso y Carlos Sainz, séptimo y octavo en la parrilla. En caso de salir airosos de la primera frenada, camino de la curvas 2 y 3, sus opciones de acabar en los puntos aumentarán exponencialmente. El bicampeón presagia sustos en ese arranque, mientras el madrileño reza para que no se repita su contratiempo en la Q3, cuando salió de los boxes arrastrando una pegatina en su rueda trasera derecha. Con la fortuna de no provocar daños en los rivales, ni de recibir una sanción de los comisarios.

Después de los dos primeros intentos, Williams era el único equipo con sus dos pilotos en riesgo de eliminación. Sainz rectificó con una buena vuelta, que le aupaba a la quinta posición, por delante de Verstappen, bastante harto por entonces del comportamiento del RB-21 cuando bajaba marchas. Aún había que esperar a Alex Albon, sin sensaciones desde el regreso de las vacaciones. Por esta vez, el británico también cumplió, apartando de paso a Lewis Hamilton (1:20.907). La tercera eliminación en la Q1 para el heptacampeón, protagonista de otra qualy lamentable. En la historia de Ferrari, sólo Luca Badoer y Giancarlo Fisichella habían caído a las primeras de cambio en dos carreras consecutivas.

Al menos podría Hamilton dejar muestra de algo parecido a la ira, como hizo Yuki Tsunoda al enterarse de que también había caído a la primera. No podrá el japonés echar un cable a Verstappen. Tampoco lo debía esperar, a tenor de lo sucedido durante el resto del año. Si precisa de algún aliado para hoy, sólo Isack Hadjar, décimo en la parrilla, parece capacitado para dar algún susto al volante de su Racing Bull.

Aunque para respingo, el que debió de dar Norris tras ver borrado su vuelta inicial en la Q2 al superar los límites de pista. Mientras Piastri se sentía bastante cómodo con el blando usado, su compañero en McLaren únicamente pudo respirar al parar el crono en 1:19.861.

La puesta en escena de Alonso, cuatro milésimas más rápido (1:20.980) que Verstappen, resultaba más que alentadora. Tras su milagrosa cuarta plaza del viernes en la shoot out, el cuarentón se sentía otra vez con ánimo para colarse en la fiesta de los candidatos al título. "Esa vuelta ha sido divertida", narró por la radio, al compás de una tímida carcajada. Tras confirmarse entre el top-10, recordó unas palabras previas a su ingeniero de pista: "Os lo dije". Su récord ante Lance Stroll en qualy asciende ahora a 35-0.

Piastri gana una soporífera 'sprint race' en Losail para recortar dos puntos sobre Norris

Piastri gana una soporífera ‘sprint race’ en Losail para recortar dos puntos sobre Norris

Como no hubo mayor historia, quede constancia de que Oscar Piastri ganó la sprint race de Qatar, por delante de George Russell y Lando Norris, con Max Verstappen en cuarta posición. De modo que el británico de McLaren lidera ahora el Mundial con 22 puntos sobre su compañero y con 25 sobre el holandés. Como tampoco hubo opción alguna a las sorpresas, Fernando Alonso pasó del sueño del podio la cruel realidad, cayendo tres posiciones, desde la cuarta en la parrilla hasta la séptima en la meta, justo por delante de Carlos Sainz.

Era la úlltima sprint race del año, donde se repartían puntos cruciales para la suerte del campeonato. Una oportunidad para quienes aún defienden este invento, dominado históricamente por Max Verstappen. Nada menos que 13 victorias en 21 ediciones, desde el GP de Gran Bretaña 2021. Sin embargo, ni siquiera el tetracampeón pudo animar el cotarro en Losail.

De las 19 vueltas sobraron 18, suficiente tiempo para comprobar que la única emoción sobre el asfalto sería medir la resistencia de los neumáticos medios. Pirelli aprovechó la previa para advertir del riesgo de pinchazos, ya que había detectado "cortes bastante profundos" en sus gomas tras el shoot out del viernes. Bajo esa espada de Damocles se jugó todo. Es decir, que no se jugó nada.

Cinco segundos a Tsunoda y Antonelli

Verstappen repitió sus problemas del viernes, a bordo de un RB-21 que según su testimonio, ya no sólo rebotaba, sino que daba saltos sobre el asfalto. Tras quitarse de encima a Yuki Tsunoda y Alonso en la salida, quedó a la estela de Norris. Desde allí pretendió incordiar al líder del Mundial durante las seis primeras vueltas, aunque ni siquiera se vio capacitado para mantenerse en el rango del DRS.

Piastri lideraba sin agobios, formando un insoportable tren de la bruja, al más puro estilo del GP de Mónaco. El único momento de incertidumbre se produjo bajo el criterio de los comisarios. Tsunoda, denunciado por Alonso, traspasó reiteradamente los límites de pista en la curva 10. Tras el aviso de la bandera blanca y negra llegaría la sanción de cinco segundos para el japonés.

Norris, por delante de Verstappen, el sábado en Losail.

Norris, por delante de Verstappen, el sábado en Losail.EFE

La misma suerte correría Andrea Kimi Antonelli, que venía luchando desde vueltas atrás con Alonso. El asturiano midió mal en la última curva, facilitando el adelantamiento del rookie de Mercedes y desparramando sobre la recta de meta esa grava que dicen tan peligrosa para los neumáticos. En la novena vuelta, Sainz perdió una enorme pieza de fibra de carbono, mermando así el rendimiento aerodinámico de su Williams.

Lewis Hamilton, Lance Stroll, Pierre Gasly y Franco Colapinto habían roto el régimen de parc fermé para introducir cambios en los reglajes de sus suspensiones, difusores, etc. Condenados a salir desde el pit-lane, en Aston Martin y Alpine también aprovecharon las últimas vueltas para probar el compuesto blando de Pirelli. No servirá de nada, por supuesto, aunque de algún modo había que probar suerte en Losail.

Las claves de la decisiva batalla en Qatar: órdenes de equipo, neumáticos de 25 vueltas y un equipo filial para Verstappen

Las claves de la decisiva batalla en Qatar: órdenes de equipo, neumáticos de 25 vueltas y un equipo filial para Verstappen

Ron Dennis apenas podía contener las lágrimas ante los periodistas tras la victoria de Fernando Alonso en el GP de Mónaco 2007. "Nunca hemos utilizado las órdenes de equipo. La última vez que lo hicimos fue en 1998, en Melbourne", imploraba el jefe de McLaren, intentando evitar la sanción de la FIA. De poco iba a servirle la súplica porque aquel fin de semana en el Principado terminó por dinamitar la convivencia con Lewis Hamilton, que entregaría el título a Kimi Raikkonen en la última carrera. Casi dos décadas después, aquel fatídico desenlace aún sobrevuela por la escudería de Woking. "Si se repite lo de 2007, prefiero ese resultado a cualquier otro por favorecer a algún piloto. No lo haremos", adelantó, hace tres semanas, Zak Brown, CEO del equipo. Hoy, tras la doble descalificación en Las Vegas, la madeja se ha enredado aún más. A falta de sólo dos carreras, Lando Norris lidera el Mundial con 24 puntos sobre Max Verstappen y Oscar Piastri. Así que la pregunta sigue en el aire: ¿mantendrá McLaren su palabra?

Hay razones para creer en la vigencia de las papaya rules este fin de semana en el GP de Qatar, penúltima cita del Mundial 2025. Un circuito donde el año pasado Norris recibió una sanción de 10 segundos por no respetar las banderas amarillas. Una pista en la que Piastri siempre ha aventajado a su compañero, tanto en la carrera del domingo como en la sprint race.

"Tuvimos una breve conversación al respecto y la respuesta es no", zanjó hace dos días el australiano, confiado en que el regreso a un circuito con mejor agarre le permita enderezar su racha de siete carreras sin podio. "Siempre hemos dicho que, mientras las matemáticas no indiquen lo contrario, dejaríamos que nuestros pilotos luchen por su oportunidad", reiteró el jueves Andrea Stella, team principal de McLaren.

"Gracias a los fallos de otros"

También hay motivos para considerar una renuncia momentánea a esas normas no escritas de igualdad de trato. Ninguno de tanto peso como la mera presencia de Verstappen. Tras la victoria del pasado sábado en el Strip Circuit, el tetracampeón encadena ocho podios consecutivos, su tercera mejor racha de siempre. "Algunas pistas serán un poco mejores para nosotros. Qatar probablemente sea bastante buena, aunque Abu Dhabi quizás no tanto", vaticinó antes de volar hacia Losail.

A su advertencia añadió un par de recados para minar la confianza del rival: "Seguimos en la lucha gracias a los fallos de otros. Si hubiéramos tenido un coche tan dominante como el de ellos, el Mundial se habría acabado hace mucho tiempo".

En 2023 y 2024, Mad Max vio la bandera a cuadros en Qatar tras liderar durante todas las vueltas. Si el domingo vuelve a repetirlo, igualará con Ayrton Senna como el segundo piloto de la historia con más triunfos de punta a punta (19). La ventaja de Red Bull sobre McLaren se sustenta sobre dos pilares: el predominio de curvas de alta media y velocidad, a las que su RB-21 se adapta mejor que el MCL-39, y un motor Honda más fresco, gracias a la nueva unidad estrenada en Interlagos.

Verstappen, el jueves, en Losail.

Verstappen, el jueves, en Losail.AP

A todo ello hay que añadir el factor de los neumáticos. Sólo de modo excepcional para este fin de semana, cada juego de C1, C2 y C3 se podrá usar sólo durante 25 vueltas. De modo que, para completar las 57 programadas, serán obligatorios dos pit-stops. Todo ello generará un ritmo más rápido entre los favoritos al triunfo, minimizando así una de las fortalezas de McLaren: la gestión de las gomas en las tandas largas.

Superioridad numérica

Tras su doble cero de Las Vegas aún hay dudas sobre si McLaren montará en Losail una configuración aerodinámica más conservadora para evitar otra descalificación. La otra posibilidad sería bajar de nuevo la altura de sus coches, manteniendo así el rendimiento, pero incrementando el riesgo de castigo. En esas delicadísima tesitura se debate Stella, obligado a todo tipo explicaciones ante la prensa, mientras Laurent Mekies, su homólogo en Red Bull, paseaba tranquilo por el paddock.

El francés, que el pasado julio tomó el relevo de Christian Horner, sabe que en esta resolución del título cuenta con ventaja numérica. No sólo porque Yuki Tsunoda no tendría nada que perder en un hipotético duelo frente a los McLaren, sino por la ayuda de Racing Bulls, el único equipo filial de la parrilla. Isack Hadjar y Liam Lawson podrían trabajar para Verstappen como lo hizo Sergio Pérez en 2021. Entonces, el mexicano dejó dos actuaciones decisivas frente a Hamilton en Estambul y Abu Dhabi.

Este fin de semana, Hadjar, Lawson y Tsunoda pueden desempeñar un papel muy útil en Losail, un trazado donde cada adelantamiento supone un dolor de muelas. Casi todas las maniobras se condensan al final de la larga recta de meta. Hace un mes, Tsunoda ya ralentizó a los rivales de Verstappen en México. Y durante las dos últimas carreras los pilotos de Racing Bulls partieron desde el top-10 de la parrilla, desde donde podrían volver a inquietar ahora. El último aviso del tetracampeón bien puede interpretarse como una declaración de intenciones de Red Bull y su equipo B: «No tengo nada que perder. Así que lo apostaremos todo. Si funciona, funciona. Si no, no».