Novak Djokovic, que busca su 25ª Grand Slam y su 11º título en Melbourne, tuvo que salvar cuatro bolas de break en el tercer set para evitar ir por debajo en el marcador, aunque acabó ganando al local Alexei Popyrin (N.43) por 6-3, 4-6, 7-6 (7/4) y 6-3, este miércoles en segunda ronda del Abierto de Australia.
En esa tercera manga, con 5-4 abajo en el marcador y servicio, Djokovic se encontró con 40-0 en contra frente a un Popyrin lanzado y que volvió a tener otra pelota de quiebre poco después.
“He tenido la suerte de superarlo con mi juego. Fue mejor en el segundo y el tercer set. La dinámica se invirtió en el ‘tie-break'”, admitió tras el partido Djokovic.
En ese ‘tie-break’, el serbio de 36 años se puso en ventaja desde el inicio y no la desaprovechó.
Djokovic y Popyrin se saludan tras el partido.AFP
“No he jugado mi mejor tenis, sigo buscando mi mejor estado de forma”, añadió a pie de pista un Djokovic que ha tenido problemas en una muñeca en este inicio de temporada.
Ya en primera ronda, Djokovic ya sufrió para vencer en cuatro horas al joven croata Dino Prizmic y tras el partido admitió sentirse “un poco mal” desde unos días antes.
Djokovic se enfrentará por un puesto en octavos de final contra el argentino Tomás Martín Etcheverry (N.32)
Debutó joven, fue parte de varias etapas galácticas del Madrid y ahora ha dado el salto al otro lado comentando fútbol en DAZN. José María Gutiérrez 'Guti' (Torrejón, 1976), compañero de Xabi Alonso durante un año, charla con EL MUNDO antes del clásico ante el Barça.
¿Es un Clásico impredecible?
Sí, también las bajas hacen que los dos equipos no estén a su mejor nivel. Creo que va a ser difícil saber por dónde va a ir el partido. Es una incógnita. El Barcelona está recibiendo muchos goles y defensivamente le está costando, y el Real Madrid no creo que esté jugando como Xabi quiere. Están ganando partidos, por momentos juegan bien, pero hay otros momentos en los que le cuesta mucho.
¿Ha notado un cambio entre el Madrid de Ancelotti y el Madrid de Xabi?
Sí, sí, obviamente. Es un entrenador que viene con las ideas claras, aunque otra cosa es que luego salgan en el campo. Porque uno tiene unas ideas dentro de su cabeza, piensas y quieres saber cómo juega tu equipo, pero luego el que sale al campo y juega es el equipo. Es un equipo que quiere tener más el balón, quiere ser más protagonista, siempre que puede hace una presión alta... Son cosas que antes no veíamos con Ancelotti. No quiero decir que sea mejor ni peor, es diferente.
Xabi y usted coincidieron como jugadores durante una temporada (2009-2010). ¿Qué veía en él para ser entrenador?
La posición donde jugaba. Eso te hacía indicar que iba a entrenar. Es un poco la misma situación que con Pep Guardiola. Son posiciones donde el jugador tiene mucho mando dentro del terreno de juego y luego pues ellos transmiten mucho dentro del campo. Se le veía que iba a ser entrenador.
Durante su carrera vivió varias eras galácticas. ¿Qué es lo más importante en un equipo así?
Uf... Creo que trabajar y contener los egos de tantos jugadores. Todos piensan que deben jugar todos los partidos y eso es lo que más le cuesta al entrenador. Cuando tú estás en un equipo como el Madrid o el Barça es que son jugadores de primer nivel. Los jugadores te lo dan prácticamente todo hecho, pero es verdad que luego hay ciertas cosas que tienes que manejar bien para que el grupo no se vaya.
Xabi ha sentado a Vinicius un par de partidos, a Rodrygo... ¿Usted le ve con esa personalidad?
Tiene que ser así. Cuando tienes una plantilla tan amplia y tienes tantos jugadores que pueden empezar los partidos, hay que ir dando descanso. Las temporadas son muy largas, hay muchos partidos y aunque el jugador ahora no lo entienda, cuando sean los días importantes y se vean con buen físico lo entenderán.
Estos días Xabi ha comparado a Arda Güler con usted.
Sí, le veo parecido. Le veo con un potencial enorme para triunfar en el Madrid. Está haciendo las cosas bien y como dijo él mismo el miércoles, necesita un entrenador que cuente con él, así que le doy mucho crédito a lo que está haciendo Xabi con él porque desde el principio no ha dudado. Lo ha puesto y está demostrando que es un jugador muy diferente.
¿Cree que al Madrid le falta un organizador?
Bueno, creo que teniendo a Güler, que es un jugador que puede jugar cerca del 5 y estar en salida de balón, puede hacer esa función. Tener a un jugador físico no quiere decir que sea menos talentoso, como Tchouaméni, que también hace las cosas bien con balón. Eso sí, es verdad que no sólo tiene que crear Arda, otros jugadores tienen que aportar más porque el equipo lo necesita. Los equipos se encierran y al Madrid contra un rival en bloque bajo le está costando.
A nivel España, le pregunto por Pedri. ¿Cómo analiza su evolución?
Es un jugadorazo. Ha pasado temporadas difíciles con muchas lesiones, pero desde la llegada de Flick creo que está haciendo unas temporadas espectaculares. Es un jugador top. Estos jugadores que son tan diferentes, como Pedri o Güler, hacen que te guste el fútbol.
De Pedri a Lamine. Usted debutó muy joven. ¿Estamos poniendo, y se está poniendo él mismo con esa celebración de la corona, demasiada presión encima a su edad?
Lamine ha nacido con estrella y cuando naces con estrella te miran con lupa desde el principio. Es verdad que hay ciertas cosas que te pueden gustar más o menos, pero no hay que ponerle ni un pero a su forma de jugar ni a su forma de comportarse dentro del campo.
Estamos ante dos entrenadores muy tácticos, Flick y su fuera de juego, Alonso y su presión... ¿Hay menos libertad para el jugador en el fútbol de hoy?
Se ha hecho un poco más como el ejército. Todo es más recto, el entrenador opina de todo y se mete en todo. Es verdad que ahora hay muchas más armas para poder ver todos los defectos y virtudes de tu equipo, por eso ha evolucionado tanto el fútbol. Antes no había tantas armas, tanta tecnología para saber en cada momento lo que el jugador está haciendo bien o mal. Por eso luego el jugador cumple y no se sale de lo que el entrenador le exige y por eso vemos este tipo de fútbol.
¿Falta fútbol de calle?
Sí, es verdad. Lamine, Vinicius, Mbappé... Son jugadores diferentes, de los que se echan de menos. Antes había muchísimos más jugadores de este tipo, pero al final se adaptan al fútbol que hay ahora.
«Me empezaba a recordar a la final de 2022... Estuvo increíble otra vez». En la zona mixta de Anfield, Virgil Van Dijk todavía no lograba quitarse a Thibaut Courtois de la cabeza. El hombre que le arrebató al Liverpool la Copa de Europa en Saint-Denis hace poco más de tres años con nueve históricas paradas apareció de nuevo en territorio 'red' para desesperar al conjunto británico, incrédulo ante los vuelos del belga. «Por suerte, encontramos la manera», se congratulaba el central neerlandés, feliz por el gol de Mac Allister que cerró un triunfo merecido.
El Madrid, como en París, sobrevivió el tiempo que duraron los milagros de su portero en un alarde extraordinario de manos y pies. «He intentado sostener al equipo. Es una pena», admitía en los pasillos de un estadio que vive atemorizado por él. El 23,2% de las paradas de Courtois en Champions desde el inicio de la final de 2022 han sido al Liverpool, 29 de 125.
El asedio del conjunto inglés sobre el guardameta belga no fue sólo una sensación. La estadística lo refrenda. Y es que sólo en aquella noche de París en 2022 Courtois tuvo que intervenir más veces que ayer. Nueve en Saint-Denis, ocho en su última aparición en Anfield, las mismas que ante el City en el Bernabéu y contra el PSG en París, ambos en 2022.
«demasiadas faltas cerca del área»
Un dato que explica que el nuevo Madrid de Xabi Alonso no dista mucho de lo que ha sido el conjunto blanco durante los últimos años. Un equipo extraordinario, con un talento superlativo en ataque, sostenido también por «el mejor portero del mundo», denominado así por Valverde ante la prensa.
«Hemos hecho demasiadas faltas cerca del área y ellos son buenos en eso. Algunas eran innecesarias y había que tirar de freno de mano. Tenemos que mejorar», admitió el belga, que describió así su increíble parada en el mano a mano con Szoboslai: «Hay que ocupar espacio y vi que eran un 2 contra 1 y que venía solo. Si me quedo en la portería es un penalti casi imposible de parar. Cuando he visto el pase he ido a reducir, tengo manos y brazos largos y es una parada no del manual del portero, pero también sirve».
Courtois voló cuatro veces en el primer tiempo y otras cuatro tras el descanso. Igualdad de números, de sufrimiento y de trabajo para el belga, que no recibía tantos disparos esta temporada desde el derbi madrileño del Metropolitano.
Una de las intervenciones de Courtois, el martes en Anfield.EFE
Ese partido, perdido por 5-2 por los blancos, aparece ahora como una de las dos derrotas del curso de Xabi Alonso y los suyos. Un duelo similar en sensaciones, pero que para el técnico tolosarra no tiene nada que ver. «Ha estado igualado. Hay muchas formas de perder y la de hoy es muy diferente a la del Metropolitano», aseguró Alonso en sala de prensa, donde apeló a los «detalles» que marcaron la diferencia en un partido en el que «hemos competido bien», insistió.
«Falta de actitud»
El vasco puso el foco en los errores individuales, en los fallos en la marca y en la concesión de demasiadas faltas y córners. Al final, todo derivó en el talento de Courtois, que acumula ya 20 paradas en esta Champions: cuatro contra el Marsella, Kairat y Juventus y ocho ante el Liverpool. En la media de sus últimas temporadas: 51 en el total de la 2024-2025, con cinco en Anfield; y 42 en la 2022-2023, con siete en la eliminatoria de octavos contra el Liverpool.
«No hemos tenido esa sensación (de falta de intensidad). Creo que hemos competido bien», aseguró Alonso. «Ha sido un partido igualado, exigente, de ritmo alto, y nos ha faltado amenazar un poco más el área rival. Luego en la segunda parte han sido detalles, teníamos que estar en el partido y no conceder y hemos concedido muchas faltas, algún córner... Y ese gol les ha dado la ventaja. Es la primera fase y podremos recuperar puntos», siguió el técnico.
Más duro fue Fede Valverde, que criticó que el equipo pecó de «falta de actitud» en las jugadas a balón parado. «Con este escudo hay que salir a ganar. Tenemos que prestar más atención. Hay que saber sufrir, saber defender y mejorar», finalizó.
"Griezmann, muérete", gritó una y otra vez la parte cretina de la afición de la Real Sociedad, aunque asumo que en su caso sin la coma del vocativo, a quien fue su canterano, su estrella y jamás ha dejado de expresar agradecimiento hacia su antiguo hogar. Sucedió una semana después de que Courtois escuchara cánticos similares en el Metropolitano, desencadenando su celebración en el gol del Madrid y el lanzamiento de objetos que obligó a parar el
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