Hansi Flick no se marchó del Metropolitano contento con sus futbolistas. Desde su punto de vista, al Barça le faltó igualar el hambre mostrada por el Atlético durante los primeros 45 minutos. Pero eso no implicó que se dejara en el tintero algunas dudas sobre la actuación arbitral. Muy especialmente, en el gol marcado por Pau Cubarsí, invalidado tras unos minutos que parecieron eternos.
“Qué puedo decir… Primero, empecemos con las amarillas. La primera acción sobre Balde es amarilla. A partir de ahí, igual cambia todo, porque invitas a que jueguen de una forma determinada. Lo otro… Es un lío. ¿Cuánto estuvieron? ¿Siete minutos? Vale, después de ese tiempo, encontraron algo. Para mí, no era fuera de juego, pero ellos lo vieron y no explicaron por qué. Faltó comunicación”, se quejó el técnico.
Según señaló el Comité Técnico de Árbitros (CTA) con un comunicado durante el propio partido, algo en absoluto habitual, la gran acumulación de futbolistas en la jugada provocó que el sistema de fuera de juego semiautomático (SAOT) no funcionara correctamente y se tuvo que optar por tirar las líneas de forma manual.
“decisión definitiva y correcta”
“Tras intentar que el sistema recalibrase la modelización, y tras comprobar que no era posible, siguiendo el procedimiento establecido, el equipo VAR procedió a lanzar líneas de fuera de juego manuales para llevar a cabo la toma de decisión definitiva y correcta. Por este motivo, y de manera extraordinaria, el proceso de peritación de la jugada se extendió más de lo normal en el tiempo e hizo que no fuese posible lanzar la recreación a la producción televisiva”, explicó el CTA. Más allá de este hecho tan extraordinario, Flick también se quejó de la falta de combatividad de los suyos.
“No presionamos como debíamos, y, por eso, en los primeros 45 minutos aprendimos una muy buena lección. Queda un partido y lucharemos por ello. Si ganamos por 2-0 cada parte, con nuestra gente, remontaremos”, aseveró el germano tratando de sacar algo bueno de la debacle.
Flick y Lamine Yamal, el jueves en el Metropolitano.
“En líneas generales, estoy contento con lo que está haciendo el equipo, tenemos muchas lesiones y nos hemos ido adaptando a las circunstancias. Perder forma parte del juego, ha sido una derrota dolorosa, pero estoy orgulloso de mi equipo y sé que volveremos. El Atlético tuvo más hambre desde el principio y eso es lo que quiero de mis jugadores”, recalcó el alemán, quien, pese al mazazo, aseguró que esta no ha sido su peor noche en el banquillo azulgrana. “No, mi peor momento fue en la vuelta contra el Inter, el año pasado. Tuvimos nuestras opciones y no las aprovechamos. Ahora, aún las tenemos, y lucharemos por darle la vuelta”, arengó.
Quien se marchó con un sabor de boca aún peor, en este caso, fue Eric García autor del 1-0 en propia puerta tras un mal intento de control por parte de Joan García. “Nos vamos a dejar la vida. Sabemos que nos lo va a poner difícil todo el mundo, pero si estamos juntos, podemos darle la vuelta”, deslizó el central, expulsado con roja directa a instancias del VAR. “Quedan 90 minutos, en casa, con nuestra afición. Con la gente que tenemos, y con la que vamos a recuperar, no tengo ninguna duda de que podemos cambiar las tornas”, sentenció.




