“En el Pozo María Luisa murieron cuatro mineros, mira, mira Maruxina, mira cómo vengo yo”. Es el arranque del considerado himno popular de los mineros y que sonó el sábado en El Molinón antes del partido entre el Sporting y el Tenerife.
El Coro Minero de Turón lo interpretó con los espectadores puestos en pie y emocionados por el recuerdo de los cinco mineros fallecidos unos días antes en Cerredo (León), en un accidente que se está investigando.
Esta canción, con versiones en castellano y en bable, se conoce indistintamente como ‘En el Pozo María Luisa’ o ‘Santa Bárbara Bendita’, porque con esa invocación comienza otra de sus estrofas. “Santa Bárbara bendita, patrona de los mineros, mira, mira Maruxina, mira cómo vengo yo”.
Santa Bárbara es precisamente la patrona de los mineros y la canción hace referencia a un gravísimo accidentes ocurrido en el Pozo María Luisa, situado en Langreo, en 1949, cuando 17 trabajadores perdieron la vida debido a una explosión de gas grisú.
¿Recuerdan aquella frase de los abuelos de que cualquier tiempo pasado fue mejor? Los millenials y sus padres tienen que tener en sus recuerdos de adolescencia aquellos duelos entre FC Barcelona y Atlético de Madrid. Pantic, Pizzi, Caminero,Guardiola y otros futbolistas que convirtieron este duelo en uno de los mayores espectáculos de entonces en la Liga. La noche de este martes fue una oda al recuerdo, a la nostalgia, al fútbol de antes, valiente y con grandes opciones ofensivas. Y, como entonces, se lo llevó el Barça remontando el tanto inicial de los rojiblancos. [Narración y estadísticas, 3-1]
Qué partido se vio en el Camp Nou con dos equipos en la cumbre, con dos entrenadores buscando la victoria, incluso el Cholo, que los que no le conocen se quedarán con aquel equipo cimentado en una defensa amurallada. El Atlético ya no es eso y el Barcelona tampoco es el de Guardiola. Les gusta el toque, pero siempre hacia delante, como los toros. Lo que pasa es que en sus filas cuentan con un torero y cuando coge el balón, lo mima, lo mece, lo acuna y lo coloca donde pide el juego.
La vuelta de Pedri ha sido la vuelta del fútbol al Barça de Flick. Porque los blaugrana podían ganar sin él, pero su presencia en el césped da otro tempo al juego culé. El Atlético cometió el error de darle muchos metros en la primera parte y lo pagó con el tanto de Raphinha tras una asistencia del canario que penetró en la defensa rojiblanca como cuchillo en mantequilla. El brasileño luego resolvió bien recortando a Oblak. La pena para los culés es que no aguantó todo el partido y tuvo que ser sustituido por lo que parecía otra dolencia muscular.
Lo bueno para el Atlético es que la defensa del Barça sigue concediendo lo indecible y, tras sorprender a los cules los primeros veinte minutos con una gran presión, lo hicieron doblemente tras aprovechar un despiste de Gerard Martín. El canterano repitió de central tras su buena actuación ante el Alavés y se comió el pase en largo de Molina que aprovechó Baena de manera magistral ante Joan García. El de Roquetas tendría poco después un mano a mano similar, pero allí el que ganó el duelo fue el portero blaugrana.
Los primeros 45 minutos fueron un minipartido en sí mismos. Los rojiblancos salieron de la caseta a ahogar al Barça presionando arriba y los culés esperaban las contras lanzadas de manera maravillosa por la trivela de Lamine. Con el gol de Baena cambiaron las tornas y se vio cómo el conjunto de Flick retomó su control habitual y el Atlético se olvidó algo de amenazar a la espalda de los blaugrana. Lo justo fue el empate, que pudo no ser si Lewandowski no manda a las nubes un penaltito cometido sobre Olmo.
La primera amenaza del segundo tiempo volvió a ser de Baena, pese a que a la hora de partido se tuvo que retirar por lesión. Más profundo el almeriense que Julián Álvarez, desaparecido entre líneas, aunque una picadita suya casi sorprende a Joan García para ser el gol del partido. Un parcial que se inició con otro cambio del Cholo, Nico por Gallagher, más pierna fuerte. El primero fue obligado, el de Cardoso por Koke al principio del partido. No tiene suerte en el Atlético el estadounidense, sale de una y se mete en otra.
Lamine comenzó tímido, más focalizado en pasar el balón que en regatear rivales, pero en el segundo tiempo un eslalon suyo dejó sólo a Raphinha en el segundo palo que el brasileño no acertó a embocar. Con poco, el de Rocafonda, mostraba su aura en el Camp Nou, aunque Simeone le tenía siempre preparadas emboscadas de 2 contra uno para evitar sus peligrosas diagonales. Falló con estrépito en el minuto 68 una ocasión que le brindó un fallo en la salida de Giménez.
Aparición sorpresa
Olmo, tras anotar su gol en el Camp Nou.JOSEP LAGOAFP
Cuando el partido parecía perder fuelle, en una jugada aislada que peleó Lewandowski, Olmo apareció para birlársela al polaco y colocarla en el ángulo de Oblak. La inercia del disparo provocó una caída al egarense que le sacó el hombro de sitio. Flick aprovechó para sustituir a los dos protagonistas de la jugada: Ferran por Olmo y Rashford por Lewandowski. Poco después fue cuando cayó Pedri. Accidentado duelo.
Y cuando las lesiones parecían haberle quitado electricidad al encuentro, un pase en profundidad de Hancko se encontró a Almada con tiempo para hacer de todo. Y lo hizo. Paró, regateó, se abrió espacio y, cuando le tocó rematar, la echó arriba. A Simeone le llevaban los demonios. Tocó asediar al final la portería de un seguro Joan García. La tuvo Sorloth, pero se embolicó y también el francés, que falló con estrépito. Y con un Atlético volcado, aprovechó Ferran para poner el tercero y cerrar el partido en el descuento. El líder tuvo suerte y temple. Primer duelo que gana a un grande este curso.
Cambiar para engordar la caja y espantar a los enemigos. La Champions estrena hoy un enrevesado sistema de competición que exprime un calendario que ya alcanza límites máximos de saturación. Después de la disputa con los impulsores de la Superliga, Aleksander Ceferin modificó el formato para proporcionar más ingresos de los clubes. Terminó con la fase de grupos (32 equipos) y se inventó una liga con 36 escuadras. Con ello habrá dos jornadas más de competición, lo que supone más dinero por derechos de emisión, venta de entradas y reparto de premios por la consecución de puntos.
Arranca hoy una atípica liga con desarrollo enmarañado. Los equipos sólo disputan ocho partidos, cuatro en su propio feudo y cuatro fuera ante rivales, sin enfrentamientos de ida y vuelta. Los primeros ocho clasificados se meten directamente en una fase eliminatoria como la utilizada en los últimos cursos. Los equipos situados entre los puestos 9º y el 24º disputan un play-off a doble partido para asegurarse el pase a los octavos de final. Los que terminen por debajo del 25º quedan eliminados, sin acceso a la Europa League. Desde octavos, la Champions sigue el formato tradicional de eliminatorias que conducen hasta la final, que se disputará 31 de mayo en el Allianz Arena de Múnich.
El Real Madrid, que defiende título, es el primer equipo español que abre brecha, al recibir al Stuttgart (21.00 horas). El debutante Girona se estrena mañana ante el PSG en París. El Atlético y el Barcelona saltan a escena el jueves, ante el Leipzig y el Mónaco, respectivamente.
«Basada en el mérito deportivo»
Ceferin, ante la presión de crear una competición alternativa, movió ficha y justificó su iniciativa como una evolución natural. «Hay una razón por la que el fútbol europeo es uno de los deportes más exitosos y populares del mundo: nunca se detiene. Desde que la competición inaugural, conocida como la Copa de Europa, comenzó en 1955, la UEFA ha evolucionado y adaptado continuamente la UEFA Champions League para mantener el ritmo de los cambios más amplios en el juego», explica el organismo continental.
«La UEFA ha demostrado que estamos comprometidos con el respeto a los valores fundamentales del deporte y con la defensa del principio clave de las competiciones abiertas, con una clasificación basada en el mérito deportivo», ha recalcado Ceferin.
Este nuevo formato proporciona a los clubes suculentos ingresos. La nueva Champions reparte 2.437 millones de euros (500 más que antes). Por participar, cada club percibe 18,6 millones. Por cada victoria se otorga un premio de 2,1 millones y 700.000 por empate. El primero de la liga recibe 9,9 millones de euros; el segundo, 9,6; el tercero 9,3; el cuarto, 9 ... y así hasta los 275.000 euros del último clasificado.
Más de 100 millones para el campeón
Los que accedan para octavos reciben 11 millones; los de cuartos, 12,5; los de semifinales, 15; los finalistas, 18,5 y el ganador, 6,5 y cuatro más por clasificarse para la Supercopa. El campeón de la Champions podría embolsarse más de 100 millones.
Más dinero a repartir a costa de la salud de los jugadores, como ayer señaló Carlo Ancelotti en la víspera del Real Madrid-Stuttgart: «Tenemos un calendario demasiado exigente. Ahora llega una nueva Champions que no se sabe cómo va a salir. Puede que sea más entretenida que el año pasado pero el dato es que, de momento, tenemos dos partidos más. Si los organismos que deciden esto no empiezan a pensar que los jugadores se lesionan porque juegan demasiado, tenemos un problema».
«Pido que se paren a pensar en reducir el número de partidos para tener competiciones que sean más atractivas», añadió el preparador italiano.