Nadie baila en el ridículo del Madrid, eliminado en la Copa en el debut de Arbeloa

Nadie baila en el ridículo del Madrid, eliminado en la Copa en el debut de Arbeloa

Nadie baila en el Madrid. Ni Vinicius ni Álvaro Arbeloa, cuya era empieza con una hecatombe, resuelta incluso con tintes ridículos en una última jugada de despropósitos en su área, pese a la calidad en el golpeo de Jeftét. Las caídas en la Copa frente a modestos como el Albacete habían llegado a ser arrastradas hasta el cadalso por entrenadores como Manuel Pellegrini. Para Arbeloa es un lastre que no estaba en el guion. Parecía escrito para Xabi Alonso, su antecesor, pero lo sufre quien llega a ese banquillo con el mandato de divertirse. En el calvario, que es donde se encuentra este Madrid, no hay diversión posible, sólo vergüenza. Mejor una oración.[Narración y estadísticas, 3-2]

El orden y la cantera no dieron a Arbeloa, como una estatua de cera todo el partido, impertérrito, la primera victoria, lo único que garantizaba seguir adelante en la Copa. Buscaba un estímulo y se encuentra en un solo partido en una crisis mayor a la heredada, porque perder con el Barça en la final de la Supercopa es incomparable a ser eliminado de la Copa por el Albacete, que lucha en la zona cercana al descenso de Segunda.

El Bernabéu espera

Esta eliminación pone en cuarentena incluso las conclusiones que pudieran sacarse de la primera alineación de Arbeloa, pero dos hechos resultaban relevantes: un mediocentro de la cantera, Jorge Cestero, y cada futbolista en su sitio natural, con Valverde de regreso al centro del campo. La única excepción fueron los minutos de Camavinga, en la banda izquierda, donde ya jugó con Ancelotti.

La Liga dirá más cosas, el sábado frente al Levante en el Bernabéu, donde está inesperada caída puede provocar una bronca de la grada, que ya señaló a los futbolistas por encima de Xabi Alonso como culpables de la crisis. El grito del socio escapa al control del propio Florentino Pérez. A nada temen tanto los presidentes como a los plebiscitos de los estadios, y más cuando saben que la responsabilidad mira hacia arriba.

Arbeloa, en la banda del carlos Belmonte.

Arbeloa, en la banda del carlos Belmonte.Jose BretonAP

Cestero por Tchouaméni

De Cestero había llegado a decir Arbeloa que era uno de los mejores de España en su puesto. Tanto que lo escogió en lugar de Tchouaméni. Arriesgado. Para los chicos de la cantera este trago también pesa. El propio Cestero, David Jiménez, Palacios o Manuel Ángel, que salieron en los últimos minutos en busca de un gol desesperado. El de Gonzalo, de la misma estirpe, no fue suficiente para sobrevivir.

El balón parado iguala en la misma medida que el movimiento distancia, porque la calidad en el fútbol es la capacidad de desarrollar la técnica a la máxima velocidad posible. Pero el balón parado también es la forma más rápida de acercarse al gol cuando otros caminos, los caminos de la calidad, no lo consiguen. Eso le ocurre al Madrid. Ambas cosas explican lo que ocurrió en el primer tiempo, con un equipo blanco dominante y ortodoxo, pero sin profundidad y ocasiones, y un Albacete acuartelado a la espera de su oportunidad.

La encontraron los locales en su primer saque de esquina, rematado con autoridad por Javi Villar, toda la que no tuvo la defensa madridista. La acción retrató a Mastantuono, pero no debe ser el argentino a quien pedir cuentas en esas situaciones. Tampoco a Arbeloa, por ahora. La defensa del balón parado necesita trabajo y tiempo, algo que todavía no ha tenido el entrenador, pero tras lo sucedido en el Carlos Belmonte es difícil que se le conceda. Arbeloa empieza en un lugar peor al que dejó su antecesor y amigo Xabi. Mal asunto.

Los madridistas se lamnentan ante la alegría de los manchegos.

Los madridistas se lamnentan ante la alegría de los manchegos.Jose BretonAP

Vinicius, voluntad sin acierto

La réplica del Madrid, en un momento psicológico de un partido más psicológico que futbolístico, dadas las circunstancias, se produjo gracias al remate de Huijsen, repelido de forma acrobática por Lizoain, y el oportunismo de Mastantuono. Fue como un desagravio al defecto de su acción defensiva unos minutos antes. Al descanso, pues, se retiraba el Madrid sin daños, pero sin nada más relevante más allá del orden, con un Vinicius voluntarioso pero ofuscado.

Por el orden empezó Xabi y de orden entiende Arbeloa, cuyas cualidades tácticas le permitieron como jugador cohabitar con los mejores, en el Madrid o en la selección. También entiende Alberto González, que reaccionó con tres cambios rápidos a la salida más alta y con ritmo del Madrid en la segunda mitad.

Ya con Agus Medina sobre el césped, el Albacete fue más ambicioso. Otro de los cambios, Jeftét, encontró el gol tras los malos despejes de Carvajal y Gonzalo, más un Lunin sorprendido. Gonzalo puso el ADN de Sergio Ramos en esta pequeña Lisboa de la Mancha con el empate, pero el Madrid de hoy está muy lejos de la metáfora de Sergio Ramos. [Narración y estadísticas, 3-2]

Ter Stegen vuelve a asomarse al limbo y apunta a suplente en Copa

Ter Stegen vuelve a asomarse al limbo y apunta a suplente en Copa

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Marc-André ter Stegen vuelve a asomarse al limbo. A pesar de que el alemán fue titular en la eliminatoria de Copa del Rey frente al Guadalajara, su presencia en el duelo frente al Racing de Santander (21.00 horas), ahora mismo, no parece entrar en los planes de Hansi Flick. Así lo aseguró el técnico del Barça en la rueda de prensa previa a este encuentro. "Creo que jugará Joan, pero ya veremos qué pasa", señaló el germano.

Dejando, eso sí, ni que fuera un pequeño resquicio para su compatriota. La apuesta del preparador por el ex guardameta del Espanyol no sería en absoluto extraña. A pesar de que muchos aprovechan este tipo de partidos para hacer rotaciones, en su manual de estilo tiene muy claro quién es su primera espada.

"Con Joan García en la portería estoy muy contento, está para salvar lo que le llegue. Fue una final de Supercopa muy buena, jugamos un buen partido y vimos también la calidad que tiene el Real Madrid. Con uno menos, no fue fácil. Nos alegra que no marcaran el tercer gol. Nuestro portero nos salvó en varias ocasiones, también en la final, y ganamos por 3-2. Estoy muy contento con lo que vi en Arabia. El equipo está conectado y el ambiente del vestuario es muy bueno, pero hay que seguir trabajando", argumentó.

Ter Stegen, además, está aún pendiente de cerrar una más que posible cesión al Girona, con el objetivo de encontrar los minutos que no tendrá en el Barça y poder así ser el portero titular de Alemania en el próximo Mundial. Por eso, hacerlo jugar podría ser temerario, en caso de que pueda producirse alguna lesión durante el partido.

Flick, por otro lado, afronta el choque dejando de lado cualquier exceso de confianza. Sabe muy bien que el Racing es el vigente líder de Segunda División y que los locales lo darán todo para dejar en la cuneta a los azulgrana. "Ellos estarán muy motivados. Se trata de un equipo joven, valiente, que juega muy bien, y habrá mucha emoción en el estadio por recibirnos. Esto es la Copa, hay que estar listos desde el primer minuto", recalcó el entrenador azulgrana, quien deslizó que Cancelo podría tener minutos, pese a que solo se ha entrenado una vez con el resto del grupo, al igual que un Araujo que estuvo sobre el césped en la recta final de la Supercopa y que tampoco tuvo problemas para abordar la situación que atraviesa ahora el Real Madrid.

Halagos para Alonso

"Hablamos de fútbol, no podemos cambiar este tipo de situaciones. El club y el equipo deben confiar en ti, aunque no quiero hablar del Real Madrid. El trabajo del entrenador es muy difícil, asumimos muchas responsabilidades, pero es parte de nuestro trabajo" desgranó un Hansi Flick que se mostró convencido de que a Xabi Alonso no le van a faltar ofertas para volver a los banquillos.

"Tengo muy buena relación con él, nos conocemos de su etapa en Leverkusen y mantuvimos el contacto. Es un entrenador fantástico y le deseo lo mejor. Siempre tenemos que seguir adelante y pensar en qué y cómo mejorar, pero seguro que tiene un gran futuro por delante", sentenció el entrenador del Barça.

Chimy Ávila rescata al Betis y el Alavés golpea al Rayo para colarse en los cuartos de final

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Betis y Alavés también estarán en cuartos de final. A los verdiblancos los salvó Chimy Ávila con dos goles de remontada ante el Elche (2-1) y los vitorianos desmontaron al Rayo, algo desquiciado (2-0).

Al Betis le costó entrar en su duelo ante un Elche que, durante toda la primera mitad consiguió tener el control, pero no hacer daño. Las ocasiones más claras fueron para los locales, un cañonazo de Ruibal que rozó el larguero en el minuto 25 y una falta desde la frontal de Lo Celso que atajó el vuelo de Dituro al filo del descanso.

El susto no doblegó al Elche y, en el arranque de la segunda parte, encontró premio. Ruibal apareció de la nada para rebañarle al joven Adam un remate que olía a gol y, de ese saque de esquina, nació el gol. Balón al área pequeña para que la empujara Leo Petrot en el minuto 58. El segundo de los ilicitanos lo evitó el palo cuando Álvaro enganchó un centro perfecto de Josean y, como castigo, vieron cómo una contra dibujada por Fornals y Antony acabaron en el empate del Chimy Ávila. El argentino, con rumores de marcha al Getafe, le dio vida al Betis y lo metió en cuartos con otro gol en el 80.

En Vitoria, el Alavés impuso su ley. El tanteo con el Rayo duró media hora. La lesión de Camello en el 39 y, sobre todo, la decisión de Iñigo Pérez de sacar del campo a Baillu sin motivo aparente pusieron el morbo y distrajeron a los vallecanos que, aún así, tuvieron la mejor ocasión de la primera mitad en un remate de Fran Pérez en el punto de penalti que obligó a lucirse al guardameta Raúl Fernández.

Tenaglia impide a Fran Pérez pelear un balón.

Tenaglia impide a Fran Pérez pelear un balón.EFE

El segundo tiempo arrancó con un libre directo de Gumbau, pero fue el Alavés quien logró golpear. Una pérdida de balón en el inicio de la jugada la aprovechó Denis para colgar una pelota que Mañas, con fe, peleó hasta controlarla y ponerla al punto de penalti donde, en acrobacia, la cazó Toni Martínez para batir a Cárdenas y adelantar a los vitorianos.

De Frutos pudo empatar para el Rayo, sin embargo, la roja a Isi Palazón por una entrada a Aleñá se lo complicó todo un poco más y Carlos Vicente, reservado por Coudet para asestarel golpe, hizo crecer la ventaja en el 89 para amarrar los cuartos.

Sainz dice adiós al Dakar y Roma se aleja de Al Attiyah, que se acerca a su sexta corona

Sainz dice adiós al Dakar y Roma se aleja de Al Attiyah, que se acerca a su sexta corona

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Carlos Sainz dijo prácticamente adiós a sus aspiraciones de ganar su quinto Rally Dakar al perder 45 minutos en la décima etapa disputada este miércoles, mientras que su compatriota y compañero de marca, Nani Roma, quien partía como líder, cedió el mando en favor del catarí Nasser Al Attiyah, que da un golpe en su reto de ganar su sexta corona.

Los problemas con el GPS que Sainz sufrió en el quinto tramo de la segunda parte de la maratón con final en Bisha, con 420 kilómetros, en su mayoría por dunas, le hicieron perder el control de la carrera y acabar con una penalización de quince minutos por saltarse un punto de control obligatorio de navegación.

Con este lastre, entierra sus sueños de volver a reinar en el Dakar al quedar sexto a 39 minutos en la clasificación, según los datos provisionales de los organizadores.

A falta de tres jornadas para el final del rally, el segundo puesto en la etapa de Al Attiyah por detrás del francés Mathieu Serradori le permite volver a comandar la prueba con doce minutos sobre el sudafricano Henk Lategan y 12:50 sobre Roma, sexto en la etapa a 20:12 del ganador.

El Athletic salva la Copa con un penalti en la prórroga y la Real en la tanda de penaltis con el guardameta Marrero como héroe

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Athletic y Real Sociedad se vieron durante muchos minutos fuera de la Copa del Rey, pero con un penalti en la prórroga los bilbaínos y dos paradas de Unai Marrero, en la tanda de penaltis, los dos equipos vascos están en cuartos.

El partido más loco se vivió en el Reino de León, con los seis goles en los primeros 45 minutos, una prórroga y una pena máxima decisiva para culminar la remontada. Y es que la Cultural puso al Athletic contra las cuerdas desde el minuto 16, con un gol de Iván Calero. Guruzeta empató en el 26 pero, en la jugada que se inició en el saque de centro, el madrileño volvió a marcar.

La respuesta se la dio de nuevo el goleador del Athletic. Sufrían los de Valverde, que se vieron 3-2 abajo con un penalti de Rubén Sobrino por mano de Vivian. Sin embargo, Sancet con el tiempo cumplido, marcó un penalti hecho sobre Nico y puso la igualada.

La situación se complicó más para el Athletic al inicio de la segunda mitad con la expulsión de Paredes por insultar al árbitro. No se arrugaron los leones, pero tampoco el equipo de Ziganda, que les forzó a una prórroga decidida con otro penalti a Nico que marcó Unai Gómez.

Iñaki Williams intenta recortar a la defensa de la Cultural.

Iñaki Williams intenta recortar a la defensa de la Cultural.J.CASARESEFE

Tanto o más que el Athletic se tuvo que aplicar la Real para remontar a Osasuna. Le sorprendió Moncayola en el minuto 4 con un derechazo a bote pronto desde la frontal del área y, en el 17, puso un córner que, un mal despeje de Oyarzabal, convirtió en el 0-2.

Espabilaron los donostiarras, pero el zafarrancho de remontada lo tocó Turrientes con un gol en el 75 que incendió Anoeta para, con el tiempo cumplido, forzar la prórroga con otro de Zubeldia.

En el tiempo extra, como el Athletic, tuvo un penalti a favor por mano de Javi Galán que, inesperadamente, Oyarzabal falló. Guedes tuvo en sus botas evitar los penaltis, pero erró. En la tanda apareció su héroe, Unai Marrero, que atajó dos penaltis a Moncayola y Catena.

Marcos Fis, la última joya del balonmano español de apellido conocido: "Mi padre me insistía, me entrenaba en el parque"

Marcos Fis, la última joya del balonmano español de apellido conocido: “Mi padre me insistía, me entrenaba en el parque”

El Balonmano Ciudad Real ya no existía, pero igualmente Julio Fis se llevaba por las tardes a su hijo mayor Marcos a practicar a algún parque de la ciudad. Los días que el niño no tenía entrenamiento de equipo, el padre le enseñaba cómo hacer pases y lanzamientos hasta que caía la noche.

Pese a la crisis en el deporte, el histórico lateral hispano-cubano, máximo goleador de la Asobal entre 2003 y 2005, creía que su primogénito podría vivir de lo que hiciera en el 40x20 como hacía él. Y en ello está.

Con solo 18 años, Fis junior es el goleador del Granollers -que lidera Pablo Urdangarín- y la semana pasada fue la sensación de la selección española en el Torneo Internacional previo al Europeo que empieza este jueves. Futuro le sobra. No tardará en seguir los pasos de su padre y fichar por un equipo grande de Europa.

¿Tuvo la opción de elegir no jugar a balonmano?
Mi padre me insistía con el balonmano, no te lo voy a negar, pero también porque a mí siempre me gustó. De pequeño probé el fútbol y no duré nada, solo estuve un año. Me gustaba jugar, pero en el balonmano todo me salía más fácil, era mucho mejor jugador. Me centré en el balonmano y creo que hice bien.

La marcha al Granollers

A finales del siglo XX, Julio Fis, el padre, recibió permiso del Gobierno de Cuba para jugar en la liga de Hungría, una prebenda habitual en aquella época, y un par de temporadas más tarde decidió desertar.

Durante 15 años no pudo regresar a la isla para ver a su familia, pero después de nacionalizarse creó otra en España, en Ciudad Real. Era un cañonero, uno de los más potentes que ha tenido la selección española.

«Muchas veces en los pabellones me para gente mayor para decirme que vio a mi padre y que disfrutó mucho de cómo jugaba cuando el Ciudad Real era un club muy importante», cuenta Marcos Fis en conversación con EL MUNDO. «Me hubiera encantado vivirlo, me hubiera gustado mucho, tanto a mi padre en activo como al Ciudad Real en lo más alto. Así no tendría que haber salido de casa».

El joven no tuvo que abandonar Cuba -de hecho solo ha estado una vez en la isla, para conocer a su abuela-, pero debió alejarse de su hogar, Ciudad Real, para triunfar.

Se formó entre el Balonmano Alarcos y el Balonmano Caserío, los dos clubes que representan ahora a la ciudad manchega, y el verano pasado ya se marchó al Granollers. Allí debutó en Asobal: en su primer partido marcó 10 goles. De hecho esta temporada es el tercer máximo anotador de la Liga.

P. Su padre dice que usted es una versión mejorada de sí mismo.

R. (Ríe) Mi padre lo dice porque él era más lanzador y yo quizá tengo más uno contra uno. Pero su lanzamiento era buenísimo, muy potente, ojalá algún día pueda lanzar como hacía él. También el balonmano ha cambiado, antes era más físico, había más choque, y ahora se busca más la velocidad. Es distinto.

Internacional antes de saltar a Asobal

En el palmarés de Fis hay una peculiaridad que rara vez alguien igualará. Hace unos meses, cuando todavía jugaba en el Caserío en División de Honor Plata, la segunda categoría del balonmano español, ya fue convocado por la selección absoluta.

Tenía 17 años, aún no conocía la Asobal y, es más, todavía no había jugado con la España junior, y ya contaba con un puesto entre los mayores. Cuentan en la Federación que el seleccionador, Jordi Ribera, alucinó con su zurda en una de las muchas concentraciones con jóvenes que realiza anualmente en el Centro de Alto Rendimiento de Sierra Nevada.

No hay muchos jugadores como él y sobre él y otros como los hermanos Cikusa o Ian Barrufet se debe construir la selección rumbo a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028 o Brisbane 2032. De momento, eso sí, los líderes siguen siendo los hermanos Dujshebaev que casualmente también son hijos de ex jugadores, como los anteriormente citados. Casualmente, o no.

¿Por qué el balonmano se hereda con tanta facilidad?
Habrá algo genético, pero el balonmano es un deporte pequeño y a los que nos gusta, nos gusta mucho. De niños nuestros padres nos transmitieron la pasión y poco a poco fuimos aprendiendo. Me parece hasta normal que haya tantos hijos de ex jugadores.
Los primeros detalles de Arbeloa: el contrato, Pintus y Mihic en el césped, "que Vini baile" y "una plantilla extraordinaria"

Los primeros detalles de Arbeloa: el contrato, Pintus y Mihic en el césped, “que Vini baile” y “una plantilla extraordinaria”

«¡Dani (Ceballos), no te enteras de nada!». Ahí estaba Álvaro Arbeloa, con botas negras y barba perfilada, caminando entre los dos rondos del Real Madrid en el campo 1 de Valdebebas. Unas sonrisas por allá, alguna charla por aquí, y Antonio Pintus y Niko Mihic correteando a su lado. El italiano, como nuevo jefe de la preparación física del primer equipo; el croata, como jefe de los servicios médicos. Ambos han regresado al césped, y a su puesto, por petición expresa de Florentino Pérez, que este lunes decidió dar por finalizada la etapa de Xabi Alonso, con el vaso colmado por la negativa del vasco a permitir la vuelta del transalpino al día a día, e iniciar los tiempos de Arbeloa, Pintus y Mihic.

Sin Mbappé, Rodrygo, Trent, Militao, Mendy ni Rüdiger, el nuevo entrenador del conjunto blanco vivió un primer día de presentaciones, intenciones e indirectas. Llegó a las siete de la mañana a la ciudad deportiva, dos horas antes que sus futbolistas, y perfiló con su cuerpo técnico los primeros días del equipo. Le seguirán sus más fieles ayudantes del Castilla, con Julián Carmona como segundo, Kevin Cardeiro como asistente y Francis Sánchez como analista. El preparador físico del filial, Ricardo da Silva, asciende también al primer equipo para ponerse a las órdenes de Pintus, que incorpora también para las funciones diarias a su hombre de confianza, Sébastien Devillaz. Diego López, exportero del Madrid y entrenador de guardametas en el Castilla, seguirá en el filial porque en el primer equipo continúa Lluis Llopis, técnico de confianza del club y de Courtois.

Dirigió su primera sesión durante algo más de una hora y apareció por la sala de prensa de Valdebebas rozando las dos de la tarde. Veinte minutos de comparecencia, con Emilio Butragueño al lado, para dar alguna pincelada a su estilo y enviar mensajes, directos e indirectos, sobre la nueva etapa.

Arbeloa centró su mensaje en los jugadores y en especial en Vinicius Júnior, en un discurso que habla a la perfección de la intención de Florentino Pérez al elegirle como entrenador. «Los importantes son ellos. Que se puedan expresar, que sean felices y que disfruten, que es de lo que se trata esto», expresó sobre la plantilla. Una contestación que choca de lleno con los problemas que ha tenido Alonso durante los últimos meses, con parte del vestuario en rebeldía ante los métodos de su cuerpo técnico y lo rígido de los ejercicios y de la táctica en los partidos. Los futbolistas se lo recriminaron a Florentino y ahí empezó el fin de Xabi, reprendido por el club tras sustituir y enfadar a Vinicius en el clásico contra el Barcelona.

«Vinicius es uno de los futbolistas más desequilibrantes del mundo y uno de los más queridos por la afición. Todos vimos la final de la Supercopa y ese es el Vini que queremos ver, el Vini que sonríe y el Vini que baile», declaró Arbeloa, en otro mensaje directo.

El nuevo entrenador aterriza en el primer equipo con un contrato que de momento no es público, aunque distintas fuentes en Valdebebas aseguran que es por lo que resta de temporada y una más. «Estaré aquí hasta que el Madrid quiera», aseguró el técnico, que ve mejorado su salario del Castilla y recibirá distintas primas según los objetivos que le ha marcado el presidente.

Ante los medios, a los que recibió saludando por el nombre de pila en la mayoría de preguntas, estuvo irónico en alguna respuesta: «Eso son dos preguntas, ¿no?», «me esperaba la pregunta de Mourinho», «como para no recordarlo (el enfado de Vinicius en el clásico)», fueron algunos de sus juegos con la prensa.

En el micrófono, su charla con Xabi después de que se anunciara el cambio, que le comunicaron unos minutos antes de hacerse oficial, la «amistad» que le une y le «seguirá uniendo» con el vasco, el «privilegio» que supone para él «trabajar con Pintus», la «ilusión, tanta como la mía» que ha visto en el vestuario en su estreno y la «felicidad». «Les he dicho que la mejor etapa de mi vida fue siendo jugador del Madrid, son todos buenos chicos y nadie más que ellos quiere ganar títulos aquí». Y cerró con una indirecta hacia el mercado de invierno: «Tenemos una plantilla extraordinaria».

Jesús Vallejo: "En el Madrid nunca tiré la toalla"

Jesús Vallejo: “En el Madrid nunca tiré la toalla”

Disputó 35 partidos con el Real Madrid desde su llegada en el verano de 2017, pasó ocho años entre cesiones, banquillos y lesiones y ahora, como líder del Albacete, reta a los blancos en los octavos de final de la Copa del Rey. Jesús Vallejo (Zaragoza, 1997) lo ha vivido casi todo y ha ganado más Copas de Europa que la mayoría de jugadores del mundo. «He competido al máximo de mis capacidades en el Madrid», admite.

Le marcó al Celta en el último minuto de la última eliminatoria de Copa. A lo Sergio Ramos.
Entra en el Top 3 de recuerdos de mi carrera, sin duda, sobre todo a nivel emocional, que es lo que voy buscando. Se pudo pasar la eliminatoria y fue una emoción extra.
A nivel emocional, ¿cómo está ahora?
Estoy muy bien. Me siento muy natural. Se han alineado cosas claves para mí, incluso ahora los problemas musculares que tengo los veo como mínimos porque tengo otras cosas que pueden ayudar a los compañeros. He trabajado mucho para encontrarme así, no ha sido un camino fácil.
En ese camino hay muchos títulos y una imagen icónica: andando sobre los jugadores del City, destrozados tras la remontada del Bernabéu.
Yo es que ni me acordaba de ese momento. He visto mil veces la foto, pero para nada es buscada. Me gusta que sea natural y quede así para el recuerdo. La gente por la calle me recuerda mucho ese partido, fue un día muy emocionante. Me dicen que la ponga en mi habitación, pero de momento no, veremos el día de mañana.
Usted se convierte en capitán de un equipo como el Zaragoza a los 18 años. ¿Cómo vivió aquello?
Lo tengo muy reciente y eso que han pasado muchos años. Yo no estaba preparado para el fútbol de élite, venía de jugar en juveniles, hice la pretemporada con el primer equipo y me quedé. Tuve que espabilar en todos los sentidos y fue por instinto. Pero no estaba preparado para entrevistas, para competir ni para soportar la presión. Sin saber cómo, me habitué a ello, pero nadie me había enseñado.
¿Eso se multiplica al llegar al Madrid?
Si te soy sincero, tenía que hacer mucha más gestión emocional en el Zaragoza que en el Madrid, porque la capitanía era una responsabilidad extra. Me ayudó mucho el año en Frankfurt, porque llegué a Madrid más tranquilo. En Madrid la responsabilidad estaba más dividida y en el Zaragoza no.
¿Cómo encaja usted en un vestuario de estrellas?
Los primeros días me rodeaba de los que conocía de la sub21: Carvajal, Llorente... Era más tímido y me costaba porque en el vestuario estaban mis ídolos, pero poco a poco te das cuenta de que es un equipo y que tienes que ser tú mismo.
De la etapa en Madrid, ¿con qué se queda?
Con el día a día en Valdebebas. Yo me lo tomaba muy en serio, intentaba cuidarme mucho y prepararme para jugar. Y me he sentido querido por el vestuario, por los fisios, trabajadores... Eso me lo llevo.
¿Es cierto que copió alguna rutina de Cristiano?
Sí, sí. Sobre todo el primer año, en 2017, yo venía de unas costumbres en Frankfurt y me decía que probara otros entrenamientos para calentar, más cortos e intensos. Me daba muchos consejos sobre preparación física. Él no pasaba de los demás, nos ayudaba mucho a cuidarnos. Es ejemplar.
¿Son cercanas las estrellas en el día a día?
Hay de todo. Hay jugadores más suyos, otros que lo expresan hacia el exterior y otros más líderes. Me he encontrado de todo.
¿Cómo llevaba el no jugar?
Me estaba acordando de los fisios, de Carvajal, de Nacho... Que en todo momento veían que yo seguía trabajando y trabajando, que ellos habían vivido momentos parecidos y me animaban a seguir preparado, que era una carrera de fondo. Por momentos tuve la recompensa, cuando me tocó jugar me encontré bien y eso ya es bastante en el Madrid.
¿Esos momentos compensan todo lo demás? ¿No quería tirar la toalla?
No, tirar la toalla en ningún momento. Eso lo tenía clarísimo. Sí que hubo temporadas que yo valoré mal, como fue el caso del Granada. Me fui con la idea de volver más fuerte, pero al regresar mi rol seguía siendo el mismo, que volvía a la casilla de salida. A partir de ahí decidí quedarme en el primer equipo, intentar hacerme fuerte, sumar minutos y ayudar en lo que pudiese.
En la última etapa con Ancelotti, ¿le dijo que se buscara una salida o que esperara? ¿Hablaba con él?
Ancelotti era muy cercano al club, muy alineado con las decisiones, y yo hablaba más con Davide, Francesco, Simone, Pintus... Eran los que se encargaban más del día a día y me encontraba más cómodo.
Hay momentos complicados.
Sí, por alguna lesión. Me lesionaba a veces por exceso de entrenamiento, por querer estar listo cuando tocase me pasaba de rosca y tenía lesiones.
¿Ha trabajado con psicólogo en el Madrid?
Sí, tanto a nivel grupal como individual, más centrado en la persona, en cuidarme para luego rendir. Creo que es muy importante.
¿Loscos, el pueblo de su madre, actúa como psicólogo natural?
Sin duda, porque hasta hace poco no había ni cobertura. Cuando voy me gusta ir con mi primo, que es agricultor, en el tractor y fijarme en lo que hace, ir al huerto... Es totalmente distinto al día a día del fútbol. Te ayuda mucho.
¿Su familia ha sufrido al no verle jugar?
Lo han llevado bien. Tengo la suerte de que a mis padres nunca les ha gustado mucho el fútbol y no me han metido presión.
¿Hay diferencias entre el tipo de entrenador del Madrid y el que se ha encontrado en otros equipos?
Sí, por supuesto. En el Madrid, Ancelotti y Zidane dejan más hacer al jugador, que el talento salga de forma natural y gestionan los minutos. Aquí en Albacete el entrenador está a más cosas a todos los niveles porque sólo con el talento individual no sirve.
Usted vivió el cambio dela salida de Kroos y la llegada de Mbappé. ¿Notó un cambio en el vestuario de lo que era antes a lo que es ahora?
La verdad que sí. Cuando llegué había una generación con Cristiano, Benzema, Kroos, Modric, Ramos... Que los había visto en la televisión. Ahora cumples años y parece que no hay tantos grandes jugadores, pero sin duda tienen mucha capacidad de mejora, hay mucha juventud y mucho futuro.
¿Se arrepiente de algo?
Es que aprendes con la experiencia. Lo vivía todo con mucha intensidad y esos errores de juventud, de ir precipitado, de querer demostrar... No hacía falta y me he jugado lesiones por eso, por no dosificar. Ahora, desde la experiencia, sé elegir los momentos. Me hubiese gustado tener antes esa experiencia, pero era imposible.
¿Qué reflexión hace de su carrera?
Estoy muy orgulloso de los primeros años en Zaragoza, del paso de Frankfurt y de haber competido al máximo de mis capacidades en el Madrid. Me hubiese gustado manejar mejor ciertos momentos para aprovechar mejor las cesiones. Se me quedó la espina ahí. Pero contento de haber ayudado al Madrid desde mi posición y con los minutos que tuve. Y ahora en Albacete contento, lo fácil hubiera sido otra cosa. Pero era lo mejor para mí a nivel personal y deportivo.
Si marca, ¿lo celebrará?
No, no, que lo celebren otros (risas).
Griezmann vale unos cuartos para el Atlético ante un gran Dépor

Griezmann vale unos cuartos para el Atlético ante un gran Dépor

La gente que bebía en los momentos previos en los alrededores de Riazor brindaba porque estos encuentros fueran habituales en el campo coruñés. Ambiente de fiesta y de sueños ante la llegada de uno de los gigantes de Primera al que se le tuteó durante muchos minutos del encuentro. Al que se le escondió el balón. Pero la calidad rojiblanca no necesita dominio, ni acelerones, aparece en chispazos. Últimamente, siempre la despierta el mismo. Griezmann sigue siendo más de Champions que de Copa. Un toque suyo vale 10 de cualquier compañero, aunque no tenga tantas piernas como hace cinco años. [Narración y estadísticas, 0-1]

Y eso que el encuentro partió diferente para ambos técnicos. Simeone, a 11 del líder en liga y eliminado de la Supercopa, se tomó la Copa como el camino más corto hacia un título esta temporada. El once estaba poblado de casi titulares y muy titulares. Mientras que Hidalgo, quizás leyó las palabras de su director deportivo en este periódico y alineó a más no habituales que habituales. El sueño de Primera es demasiado atractivo para arriesgarlo con la Copa, aunque para ello deberían reencontrarse con el camino del triunfo tras cinco partidos sin hacerlo.

Los primeros 10 minutos fueron un ida y vuelta muy propio de los duelos en Riazor. El problema es que el arsenal de los rivales suele ser inferior al del Atlético, aunque Julián Álvarez no pase por su mejor momento como demostró en un claro remate de cabeza que marró tras un gran centro de Griezmann. Quagliata devolvió el susto en una contra justo en la jugada posterior, pero su vaselina se fue fuera.

Está claro que Simeone había estudiado bien al Dépor. El argentino puso una presión media, para que los defensas coruñeses se confiaran y comenzaran el juego desde abajo. Cerrando esas líneas de pase, consiguieron robar varios balones peligrosos como el que terminó en un chut de Ruggeri que se estrelló en el palo. Hasta que Soriano, ex canterano rojiblanco, comenzó a acercarse para ayudar en la salida del esférico y habría que preguntar a Simeone por qué no se tuvo más paciencia con el de Alcalá de Henares.

Y es que fue el que marcó el ritmo durante la primera mitad. Ponía el tempo del encuentro y el vértigo corría a cargo de Mella, claro, con Yeremay en el banco. El extremo deportivista creó la gran primera ocasión para los blanquiazules a la media hora de juego tras deshacerse de Baena y ponerla en la cabeza de Zaka, que remató blando a las manos de Musso. Simeone ya advirtió en la previa sobre el Dépor y parece que los suyos no salieron con las orejas suficientemente tensas.

En el Atlético se puso en busca y captura a Baena y Giuliano. Los encargados de romper líneas en los rojiblancos no aparecían y el juego era muy plano de un Atlético que buscaba más el error rival que construir desde atrás. Y en una pérdida tonta en el borde del área, Griezmann rompió el larguero de Parreño. Con poco se notaba la categoría de cada equipo.

Un Dépor respondón

Aunque en el segundo tiempo, el Dépor amenazó en el primer minuto tras una jugada colectiva. Para preferir la liga, los coruñeses estaban igualando en energía a uno de los gigantes de Primera, que no sabía cómo meterle mano. Con el paso de los minutos, en cambio, los colchoneros fueron poco a poco cogiendo el mando en el partido y Julián tuvo una clarísima en el punto de penalti para inaugurar el marcador, pero sigue gafado el argentino. Lo cambió en la siguiente jugada por Sorloth, que disparó a puerta en el primer balón que tocó.

Pero no fue ni uno ni otro el que puso el toque de calidad que desniveló el encuentro. Fue Griezmann el que metió un libre directo para limpiar las telarañas de la escuadra de Parreño. El gol valió la tranquilidad rojiblanca que durmió el partido, aunque Yeremay quiso levantar a los blanquiazules del letargo. Casi lo consigue en el asedio final, pero faltó acierto a los puntas del Dépor. Sigue el Atlético, respira Simeone.

Las notas de la primera vuelta: la caída de Xabi, la decepción de Julián, el zarpazo de Kylian y el vuelo de Joan

Las notas de la primera vuelta: la caída de Xabi, la decepción de Julián, el zarpazo de Kylian y el vuelo de Joan

El paso del ecuador de la Liga se selló con el final agónico de Xabi Alonso en la silla de tortura del estadio Bernabéu. El vasco fue el quinto técnico destituido, los anteriores fueron Julián Calero (Levante), Sergio Francisco (Real Sociedad) y Veljko Paunovic y Luis Carrión (Oviedo), en una primera vuelta de la liga en la que el Barça acaparó laureles: campeón de invierno y dueño de la Supercopa. En el reparto de notas destacó el sobresaliente del Espanyol, el equipo que más ha mejorado respecto a la primera vuelta de 2024-2025. Entonces estaba en posición de descenso, era decimoctavo, con 16 puntos. Ahora es quinto, con 34. Los que más han empeorado fueron el Athletic y el Mallorca, ambos con 12 puntos menos. En la mitad de la película destacaron los zarpazos de Kylian Mbappé y el vuelo de Joan Garcia.

ALONSO

El preparador tolosarra se marchó del Real Madrid tras traicionar el modelo y el sistema de juego para el que fue contratado tras impactar en el Bayer Leverkusen. No supo conectar con el banquillo y en los dos últimos meses sobrevivió con angustia en el borde del precipicio.

MBAPPÉ

La eficacia del francés fue lo más positivo de un Real Madrid errático. El Bernabéu comienza a asumir la kyliandependencia. Es el líder en la lista de realizadores del campeonato, con 18, siete más que Ferran y el mallorquinista Muriqi. En su zurrón figuran cerca de la mitad de los goles del Madrid: 41.

JOAN GARCÍA

Todo lo bueno que exhibía en el Espanyol lo ha mejorado en el Barcelona. El portero más espectacular es indiscutible para Hansi Flick y una de las piezas sobre las que se apoya un líder que presenta el mejor baremo de goles anotados y recibidos: 53/20. Sus soberbias intervenciones han generado un interesante debate sobre su convocatoria con la selección. Un dilema para Luis de la Fuente, que se debate entre lo lógica y la fidelidad al grupo.

JULIÁN ÁLVAREZ

El destinado a ser el estandarte del Atlético reflejó la apatía y ausencia de regularidad del conjunto de Simeone (sólido en casa y débil fuera). El delantero argentino sumó siete tantos, uno más que en el curso anterior, pero entonces marcó en seis encuentros, ahora sólo en cuatro (anotó tres al Rayo). En la temporada en la que debía ser su confirmación como gran estrella internacional, se muestra desdibujado y sin ambición. El bajo estado anímico le condiciona y eso arrastra a todo el grupo. Simeone le ha mimado con 18 titularidades.

MARCELINO

El preparador asturiano se manejó con soltura en la iga -distinto fue en Europa-, con sólo tres partidos perdidos (uno menos que Real Madrid y Barcelona) y se atrevió a pelear en la azotea del campeonato con los tres grandes. Uno de sus secretos fue la solidez defensiva: sólo encajó 17 tantos, cifra compartida con Madrid y Atlético. Moleiro fue el nuevo emblema de La Cerámica.

MANOLO GONZÁLEZ

El técnico gallego, que huye de los focos mediáticos, convence con su método. Con una plantilla confeccionada con mínimos recursos ha convertido al Espanyol en la escuadra revelación. Tras sufrir una barbaridad el pasado curso por mantener la permanencia, ahora se ha instalado en la zona europea. Es quinto, a sólo cuatro puntos del Atlético de Madrid. Con sus planteamientos crecen jugadores como Carlos Romero, el defensa más goleador del torneo (cuatro), segundo anotador del Espanyol, sólo dos menos que Pere Milla.

LUIS CARRIÓN

El preparador catalán personaliza la decepción del Oviedo, recién ascendido, colista permanente. El técnico, que tomó el relevo de Veljko Paunovic, no enderezó el rumbo de la nave asturiana. El 9 de octubre inició su segunda etapa en el club y el 14 de diciembre fue destituido tras dirigir nueve encuentros en los que no consiguió ninguna victoria. Sólo sumó cuatro puntos y cayó en la Copa del Rey ante el Ourense. Su puesto lo ocupó, ante las protestas de los seguidores ovetenses, el uruguayo Guillermo Almada, que tampoco sabe ganar.

CARLOS CORBERÁN

Si el Oviedo es serio candidato al descenso, el Valencia pelea como un condenado para huir de la quema. El entrenador valenciano consiguió la pasada temporada despertar a un equipo decepcionante gracias a la apuesta por los canteranos, pero ahora se ha enredado en una espiral negativa. Sólo ha ganado tres partidos y es tercero por la cola, con sólo tres puntos más que el Levante (con un encuentro menos) y cuatro que el Oviedo.