Arbeloa, entre la colonia y las campañas: "Sé por quién están organizadas"

Arbeloa, entre la colonia y las campañas: “Sé por quién están organizadas”

El entrenamiento de ayer en Valdebebas, abierto un cuarto de hora a la prensa, se inauguró con una conversación entre Álvaro Arbeloa y Vinicius. Un breve diálogo, justo delante de los numerosos micrófonos y cámaras que les apuntaban, donde el capitán y el entrenador del Real Madrid discutían sobre la conveniencia de las multas para acabar con algunos actos de indisciplina en el vestuario. Una hora más tarde, durante su rueda de prensa, Arbeloa quitó toda importancia a lo sucedido. «Ha sido una anécdota graciosa y nada más», zanjó, con una sonrisa, alegando que algunos de sus jugadores habían tardado más de la cuenta en saltar a la sesión preparatoria «porque estaban peinándose o echándose colonia».

Hubiese o no una excesiva dramatización por parte de Arbeloa, que en las horas previas de su debut frente al Levante ya había posado absorto junto a las 15 Champions, no parece buen momento para el excesivo celo en los cuidados faciales. Son días de aguas turbulentas y el Bernabéu sabe del poder de su dedo acusador. Hoy, frente al Mónaco, la afición no sólo volverá a pasar revista a sus futbolistas, sino que calibrará también el grado de responsabilidad de Florentino Pérez. Las escenas de máxima tensión vividas el sábado podrían repetirse en caso de que hoy vengan mal dadas frente al Mónaco. Sin embargo, Arbeloa no quiere saber nada de esa fractura en el madridismo.

«Sé cómo es el público del Bernabéu. Si hay algo que es, es justo y nos toca a nosotros cambiar esos pitos por aplausos. Que vean el esfuerzo, la calidad y el juego que les gusta. Estamos trabajando en ello y sabemos que van a estar de nuestro lado. El público quiere que su equipo transmita la emoción y pasión que siente por el Real Madrid», reveló el ex técnico del Castilla. Poco importa ahora que el Mónaco haya perdido siete de sus últimos ocho partidos en la Ligue 1. La única prioridad son los tres puntos con los que consolidarse en el top-8 y evitar una eliminatoria previa antes de los octavos de final.

"No me van a engañar"

Para alcanzar ese objetivo, Arbeloa tampoco va a renunciar a algunas maniobras de distracción, como las que ya apuntó tras el 2-0 del sábado, a propósito de quienes reclamaban la dimisión de Florentino. «Sé que hay campañas para debilitar al Real Madrid y sé por quién están organizadas. No me van a engañar. El máximo respeto y agradecimiento al Bernabéu, porque conmigo siempre se han portado excepcional y quieren lo mismo que yo, ganar títulos», subrayó ayer, sin hacer mención a las voces contra el presidente. Cuando le reclamaron más detalles sobre esa presuntas maniobras orquestadas optó por una excursión por la tangente: «Los periodistas sois vosotros».

Hoy, el preparador blanco no podrá contar con Rodrygo, aún renqueante de sus molestias musculares, Brahim Díaz, tras su derrota en la final de la Copa de África, el sancionado Álvaro Carreras, y los lesionados Trent Alexander-Arnold, Eder Militao, Antonio Rüdiger y Ferland Mendy.

La tragedia de Córdoba golpea también al fútbol: el padre de un jugador del Getafe entre los desparecidos

La tragedia de Córdoba golpea también al fútbol: el padre de un jugador del Getafe entre los desparecidos

"Cristo, en ti pongo mi fe y mi voluntad: pase lo que pase creo en ti y en tu amor eterno". Éste es el mensaje que publicó en redes sociales David Cordón, Davinchi, futbolista del Getafe, después de conocer que su padre estaba entre los desaparecidos de la tragedia ferroviaria de Córdoba.

David Cordón senior, de 50 años de edad, viajaba en el tren Alvia Madrid-Huelva que chocó en la tarde de ayer en Córdoba con otro Iryo dejando una cifra de 39 fallecidos y más de 150 heridos. Cordón está entre las decenas de desaparecidos de las que no tienen noticias sus familiares y amigos.

Cordón había acudido en la tarde del domingo a presenciar el encuentro liguero que enfrentó al Getafe con el Valencia en El Coliseum y que concluyó con victoria visitante. Según el medio local Huelva24 la pareja de Cordón no viajaba con él en el tren.

El padre de Davinchi fue un destacado jugador de fútbol playa. Como miembro de la selección española consiguió dos campeonatos de Europa en 2011 y 2004, en este último fue elegido mejor jugador, y dos subcampeonatos del Mundo en 2003 y 2004. A día de hoy, Cordón era enfermero en el Hospital Juan Ramón Jiménez de Huelva.

Su hijo Davinchi no ha acudido al entrenamiento del Getafe previsto esta mañana en la ciudad deportiva azulona. Desde el club piden el "máximo respeto, prudencia y solidaridad" respecto a las informaciones sobre esta tragedia. "Mantenemos la esperanza en nuestros corazones", escriben en un post de X.

Davinchi había recalado en el Getafe este curso proveniente del Recreativo de Huelva. El jugador empezó como titular en los onces de Bordalás hasta que una rotura de menisco le apartó de los terrenos de juego desde principios de octubre del año pasado.

Mbappé, sobre el clima de furia en el Bernabéu: "Entiendo a la gente, pero si pitan que nos piten a todos"

Mbappé, sobre el clima de furia en el Bernabéu: “Entiendo a la gente, pero si pitan que nos piten a todos”

El regreso Champions, el martes ante el Mónaco (21:00 horas), servirá otra vez como termómetro para medir el nivel de furia del Bernabéu contra los futbolistas del Real Madrid y contra su presidente, Florentino Pérez. Un plebiscito que Kylian Mbappé comprende en su justa medida. "Es algo que entiendo. Entiendo a la gente. Yo mismo lo hacía de joven, cuando acudía a un estadio. La única oportunidad de expresar su sentimiento es ir al estadio y pitar. Pero si pitan, que nos piten a toda la plantilla, no sólo a algunos futbolistas", relató el delantero durante su rueda de prensa.

Se refería Mbappé a las broncas dirigidas contra Vinicius, Jude Bellingham y Fede Valverde durante el triunfo ante el Levante. "Antes que nada pienso en Vini. No es su culpa cómo jugamos. Es culpa de toda la plantilla. Entiendo perfectamente que piten, pero a toda la plantilla"; reiteró el '10'. Cuando le insistieron sobre si debía dar algún consejo a su compañero brasileño, optó simplemente por el elogio. "Mi responsabilidad es cuidarle y protegerle para que se sienta bien y feliz, porque cuando es así, es un jugador totalmente diferente".

Había salido Mbappé con las ideas muy claras ante los periodistas, sin rehuir el choque y muy consciente del mensaje de unidad que quería transmitir. De modo que cuando le preguntaron por la situación de Bellingham tampoco titubeó a la hora repetirse, aunque fuese en inglés. "Nadie duda de la calidad de Jude, es un momento complicado para él, como para todos. Podemos aceptar que no estén contentos con nosotros, pero tienen que tratar a todos por igual, que no se centren en uno", insistió, antes de lanzar un par de vaticinios. "Si la gente ve que nos estamos esforzando, van a volver con nosotros y en el futuro nos reiremos cuando recordemos estos momentos", presagió.

Respecto a la situación del vestuario tras el despido de Xabi Alonso, el capitán de la selección francesa admitió la crisis, aunque también lanzó sus pullas contra la prensa. "Claro que han pasado cosas, pero hay muchas también que no son verdad. A veces se dice algo que es cierto, pero el 90% restante lo inventan", advirtió.

Ese clima tan enrarecido con todo lo que rodea al vestuario también ha servido de argumento para Álvaro Arbeloa. Justo después del 2-0 al Levante, el nuevo técnico ya advirtió de que los pitos contra el presidente provenían de "gente que no quiere" al Madrid. Esta vez reincidió en su análisis, aunque sin extenderse en detalles. "Las pitadas debilitan al equipo. Lo que dije el sábado es que sé que hay campañas para debilitar al club y sé por quién están organizadas, pero no me van a engañar", expresó el ex preparador del Castilla.

Respecto a la situación de Vinicius y Bellingham, Arbeloa considera que ambos no deben hacer "nada diferente" al sábado, sino también "correr, esforzarse y mostrar una grandísima actitud como durante la segunda parte ante el cuadro granota. "Ellos también necesitan a la afición para sacar su mejor versión", subrayó.

El Albacete, verdugo del Madrid, contra el Barça y Atlético frente al Betis, enfrentamientos más destacados de los cuartos de Copa

El Albacete, verdugo del Madrid, contra el Barça y Atlético frente al Betis, enfrentamientos más destacados de los cuartos de Copa

Un minuto de silencio arrancaba el sorteo de Copa del Rey esta mañana en las Rozas. La Real Federación Española de Fútbol quería dedicar estos cuartos de final a las víctimas del accidente ferroviario de Córdoba. Una eliminatoria en la que no estaría el Real Madrid tras su eliminación por parte del Abacete, pero que sí contaría con la presencia del FC Barcelona y el Atlético de Madrid como grandes favoritos.

Precisamente a los de Hansi Flick les ha tocado el equipo manchego, el verdugo del Real Madrid y único equipo de inferior categoría, mientras que el conjunto de Simeone se enfrentará al Betis en La Cartuja, estadio que también albergará la final.

El héroe del Albacete en la eliminación de los blancos, Jefté Betancourt, fue el primero de los entrevistados en este sorteo como único representante de un equipo de la liga Hypermotion en esta ronda. "Las sensaciones son muy bonitas, estamos viviendo un sueño", apuntó. Ahora les tocará el Barça en el Carlos Belmonte. Al ser un equipo de inferior categoría es el único que tendrá el privilegio de jugar en casa ya que el resto se ha decidido a sorteo puro.

En los cuartos se producirá una cosa curiosa y es que coincidirán en esta ronda los tres equipos de las tres capitales vascas, circunstancia que no se producía en este torneo desde 1932. Athletic, Real Sociedad y Alavés buscarán un hueco en las semifinales. Los bilbaínos la harán ante el Valencia en Mestalla y vitorianos y donostiarras se enfrentarán en un derbi vasco en Mendizoroza.

Las eliminatorias se celebrarán entre el 3 y el 5 de febrero y la siguiente ronda, que serán ya las semifinales del torneo, se disputará la ida entre el 10 y el 12 de febrero y la vuelta entre el 3 y el 5 de marzo. La final del trofeo volverá a ser en el estadio de La Cartuja el 25 de abril.

Así quedan los cuartos de Copa:

Albacete - FC Barcelona

Alavés - Real Sociedad

Valencia - Athletic

Real Betis - Atlético de Madrid

Las lágrimas de Brahim y los 17 minutos para un penalti que le perseguirá en Marruecos: "Está en shock"

Las lágrimas de Brahim y los 17 minutos para un penalti que le perseguirá en Marruecos: “Está en shock”

Cuando el árbitro Ndala Ngambo señaló el punto de penalti en el minuto 97 de la final de la Copa África entre Senegal y Marruecos, comenzó una cadena de acontecimientos surrealista en la que Brahim estaba en el epicentro de casi todos ellos.

El héroe marroquí y máximo goleador de la Copa África fue el objeto de la pena máxima y el encargado de patearla 17 minutos después. "Tuvo demasiado tiempo antes de lanzar, lo que debe haberlo perturbado", comentó el técnico marroquí, Walid Regragui. Senegal había decidido retirarse del campo al considerar que habían sido perjudicados por la anulación de un gol tras una presunta falta a Achraf, minutos antes, y luego les pareció que el agarrón al 10 marroquí no había sido suficiente para merecer ese castigo.

Así, en el minuto 114, el delantero de origen malagueño, colocó el balón en el punto de penalti y cogió carrera para lanzarlo ante Edouard Mendy, mientras en el otro extremos del campo seguía la pelea entre los hinchas senegaleses y la policía. Pese a que amagó con disparar con potencia, Brahim decidió intentar un panenka que adivinó el portero senegalés y lo acunó suavemente en sus brazos. "Fue su elección, no podemos cambiar lo que pasó... es muy duro haber estado a un minuto de ser campeones", declaró Regragui.

La ejecución y lo que ocurrió posteriormente, sin celebración de la parada por parte de los jugadores senegaleses, ha sido objeto de críticas en la prensa marroquí y de infundados rumores en redes sociales sobre si el fallo fue provocado.

"¿De verdad alguien piensa que, a un minuto del final y con un país entero esperando este título desde hace 50 años, podemos ponernos de acuerdo en algo así? Él quiso marcar y yo hice mi trabajo parándolo, nada más", salió al paso de esos comentarios el portero senegalés mientras que fuentes próximas a Brahim aseguran que no piensa en eso sólo está triste por haberlo fallado.

La acción dejó tocado al jugador que fue sustituido poco después por su técnico por el jugador del Villarreal, Ilias Akhomach. Pero todo se precipitaría con el gol de Pape Gueye poco después y la victoria final de Senegal ante los anfitriones en el Príncipe Moulay Abdellah de Rabat.

Infantino le entrega al delantero la bota de oro del torneo.

Infantino le entrega al delantero la bota de oro del torneo.Themba HadebeAP

Terminado el encuentro, el delantero del Real Madrid no pudo contener las lágrimas y con la cara descompuesta debió subir al estrado a recibir de las manos de Gianni Infantino la bota de oro como máximo goleador del torneo con cinco tantos. Marcó en todos los partidos del campeonato hasta semifinales, pero falló en el momento más crítico para su selección.

Una maldición en los penaltis

Puede ser una maldición la que sufre Marruecos con las penas máximas en una Copa África que no ganan desde hace 50 años. En 2019 fue Ziyech el que falló una pena máxima que les apeó de los octavos de final ante Benín, en 2023 le tocó a Achraf marrar un penalti que podría haber dado vida a su equipo ante Sudáfrica y ahora Brahim.

Desde su entorno trasladan que el futbolista está recibiendo sólo cariño por parte de los aficionados marroquíes. Apuntan a que gracias a él, llegaron a la final de la Copa África. "Está en shock, pero esto le hará más fuerte", comentan a EL MUNDO fuentes próximas al jugador que aseguran que sigue comprometido al máximo con Marruecos.

Los premios Laureus vuelven a Madrid

Los premios Laureus vuelven a Madrid

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El próximo 20 de abril los focos del deporte volverán a iluminar Madrid por tercer año consecutivo. El Palacio de Cibeles acogerá los Premios Laureus World Sports 2026 que homenajearán las mayores hazañas de 2025. Nombres como Tadej Pogacar, Carlos Alcaraz y Jannik Sinner, Marc Márquez, Ousmane Dembelé y Atiana Bonmatí, entre otros, suenan entre los nominados para esta edición.

La organización tiene en Madrid un lugar sinónimo de excelencia deportiva internacional. Su capacidad de acoger grandes citas como el Mutua Madrid Open, La Vuelta a España y, el año que viene, un Gran Premio de F1 por primera vez desde 1981 hace que se haya elegido la capital española para esta ceremonia. "Madrid está más de moda que nunca y este logro es también gracias a los eventos internacionales deportivos que eligen cada vez más a la región como sede, porque saben que aquí encontrarán alegría, prosperidad, cultura, seguridad y, por supuesto, pasión por el deporte", apuntó la presidenta de la Comunidad, Isabel Díaz Ayuso.

Los Laureus World Sports Awards 2026 volverán a reunir a la comunidad deportiva mundial junto a algunas de las figuras más destacadas del entretenimiento, la cultura y la moda. La icónica estatuilla Laureus se entregará a un ganador en cada una de las siete categorías principales. Los vencedores serán elegidos por el jurado compuesto por los miembros de la Academia Laureus de deporte.

"Madrid estará a la altura para que la mayor gala del deporte mundial tenga el mejor escenario. Acogemos esta fiesta deportiva con la mayor ilusión y estamos agradecidos de que nos hayáis elegido por tercer año como sede", concedió Jose Luis Martínez Almeida, alcalde de la ciudad.

Además, desde que Madrid acogió por primera vez los Laureus World Sports Awards en 2024, la ciudad ha recibido como legado los proyectos de la fundación Laureus Sport for Good. Una red creciente de Embajadores Laureus en Madrid ha permitido conectar los programas apoyados por Laureus que trabajan para mejorar la vida de niños y jóvenes en la ciudad y la región, ofreciendo oportunidades educativas y fomentando la participación a través del deporte.

La estrella del Real Madrid y ganador del Premio Laureus al Mejor Deportista Revelación del Año 2024, Jude Bellingham, fue anunciado como Embajador Laureus en septiembre, cuando compartió una jornada de fútbol y trabajo en equipo con niños y niñas en la fundación Fútbol Más, apoyada por Laureus.

"Los Laureus World Sports Awards son especiales no solo porque reconocen el éxito y los logros deportivos, sino también el impacto positivo que el deporte puede generar en nuestra sociedad", concedió Raúl González, ex jugador del Real Madrid y miembro de la Laureus World Sports Academy.

Además de reconocer logros deportivos excepcionales de todo el mundo, los Laureus World Sports Awards 2026 volverán a incluir el Premio Laureus Sport for Good, 26 años después de su creación en la primera ceremonia. A partir de una red de más de 300 programas deportivos en más de 40 países, el jurado reconocerá el compromiso de una organización con el cambio de vidas a través del deporte.

Quo vadis, Real Madrid: una crisis deportiva bajo la tormenta perfecta, un entrenador pretoriano y un líder desgastado

Quo vadis, Real Madrid: una crisis deportiva bajo la tormenta perfecta, un entrenador pretoriano y un líder desgastado

Quo vadis, Domine? «¿Adónde va, señor?», preguntó Pedro a Jesús mientras intentaba huir de Roma para ponerse a salvo de la persecución de los cristianos ordenada por el emperador Nerón. «Voy a ser crucificado en Roma por segunda vez, porque mis discípulos me abandonan», respondió Jesús. Avergonzado, Pedro le siguió para afrontar el martirio. La expresión Quo Vadis fue utilizada por Henryk Sienkiewicz para escribir la gran novela sobre la decadencia de Roma durante el autodestructivo periodo de Nerón, más tarde llevada al cine por Meryn LeRoy y convertida en uno de los grandes éxitos de taquilla de la historia de Hollywood. Muchos quisieron ver en la obra del escritor polaco, publicada a finales del siglo XIX, una metáfora de las calamidades y falta de rumbo de su propio país: ¿Adónde vas, Roma? ¿Adónde vas, Polonia? La expresión podría servir para preguntarse, hoy, adónde va el Real Madrid.

Florentino Pérez no es Nerón, tampoco Augusto, el fundador del imperio. Es Trajano, con el que Roma alcanzó su máximo esplendor territorial y se realizaron algunas de sus grandes obras públicas. Florentino, que ya lleva al mando del Madrid más tiempo de lo que lo hizo el emperador nacido en la Bética, no pretende quemar el Madrid, como Nerón. Una crisis deportiva, como la que el equipo atraviesa en la actualidad, es un hecho coyuntural, cíclico. Sin embargo, la forma de afrontarla, como el resto de las guerras en las que están inmersos club y presidente, hoy una unidad de destino, tienen tintes autodestructivos. Como si Trajano, al final de su tiempo, hubiera tenido la tentación de ser Nerón.

Miedo al estadio

El Coliseo se edificó después de la era de Nerón, precisamente en los terrenos de los que se había apropiado tras el incendio de Roma que, según algunos historiadores, el propio emperador habría provocado. Florentino ha hecho lo contrario: reedificar el coliseo blanco. Dirigente de amplio consenso entre los socios, como demuestran sus mayorías electorales, afronta a partir de ahora un escenario desconocido, después de escuchar los gritos de «¡Florentino, dimisión!» Nada teme tanto un presidente, desde Núñez a Jesús Gil o Florentino, como la voz de la grada, una voz insobornable, diga lo que diga Arbeloa, acerca de presuntas campañas, como si el último pretoriano del emperador.

Florentino Pérez, en el palco en el partido contra el Levante.

Florentino Pérez, en el palco en el partido contra el Levante.JAvier LizónEFE

El maniqueísmo que mostró el entrenador después de la pitada y la balsámica victoria ante el Levante, al decir que sabía de dónde venían los pitos, es, en realidad, una marca de la casa, un rasgo del Madrid de los últimos años, donde cualquier discrepancia se entiende como un ataque. Arbeloa se comportó como uno más en el núcleo duro, una tendencia nociva porque aplasta la masa crítica en el fiel entorno del líder, algo que apenas ejerce uno de sus primeros ejecutivos. Un mal asunto en cualquier sociedad o corporación.

Xabi Alonso también perdió la oportunidad de mostrar su personalidad y acabó devorado y superado por la dimensión del Madrid. El aficionado que esperaba al hombre duro que se enfrentó a Hacienda acabó por encontrarse únicamente con el que anunciaba trajes de El Corte Inglés. Nunca meó con la suya, como dijo Guardiola, que siempre muerde un chile antes de hablar del Madrid. Le pone.

Xabi Alonso abraza a Mbappé tras un cambio.

Xabi Alonso abraza a Mbappé tras un cambio.Manu FernandezAP

La preparación física es el mantra que siempre aparece cuando se buscan razones a una crisis, en el Madrid como en el Barça u otros equipos. Junto con el nombramiento de Arbeloa, el regreso de Antonio Pintus, al que algunos en Valdebebas ven como un mago y otros, obsoleto, va a significar mayor control por parte del club de lo que sucede en el día a día del equipo, una aspiración de todo presidente. Arbeloa es, además, uno de los representados por la agencia 'Best of You', bien relacionada con la cúpula del Madrid.

Declaración amor a Vinicius

En el pasado, algunos jugadores llegaron a creer que sólo si fichaban por dicha agencia serían titulares. Estaban equivocados, pero sólo el hecho de que lo pensaran plantea un peligro para el hábitat del equipo. Como también lo es que los futbolistas, con el instinto de los supervivientes, observen al entrenador como alguien que no obra de forma independiente. No hay peor mal para el principio de autoridad en un vestuario. Arbeloa bien lo sabe. Por ahora no se ha separado de la línea oficial, con una declaración de amor a Vinicius, el bien a proteger.

Arbeloa aplaude a sus jugadores desde la banda.

Arbeloa aplaude a sus jugadores desde la banda.Javier LizónEFE

La enmienda de cualquier aspecto respecto del Madrid es interpretada intramuros como una enmienda a la totalidad no sólo cuando se ejerce desde la Liga, la Federación o la UEFA, sino también desde los propios socios. La clasificación que acuñó Mourinho entre madridistas y pseudomadridistas está más vigente que entonces, con una diferencia: Arbeloa no es 'Special One', como el propio técnico del Madrid reconoció.

En varias de las disputas que mantiene el club con los organismos le asiste la razón, pero la guerra contra todo y contra todos le lleva a un aislamiento peligroso en el largo plazo, incluso si se tiene el músculo del Madrid. Acercarse a la FIFA de Infantino como forma de equilibrar su posición en el tablero dado su enfrentamiento con la UEFA tiene sentido, pero sin olvidar que el marco regulatorio en el que residen la mayor parte de sus intereses, sean en la Champions o en la agonizante Superliga, pertenece al organismo de Ceferin.

Malas estrategias contra Tebas y Laporta

El poder suele cometer los pecados de la suficiencia y la impunidad, y pocos se han sentido tan poderosos como Florentino. El caso de los problemas con los conciertos del Bernabéu por incumplir las normas de insonorización es un ejemplo. Difícilmente ocurriría algo así en ACS. La impunidad y la suficiencia menoscaban el sentido de la estrategia. Le faltó al dirigente en el lanzamiento de la Superliga y le falta en la guerra contra Javier Tebas, incluso para testar y recabar el descontento de otros clubes que se reúnen en silencio, cansados de una norma de control económico que consideran «enquistada en el tiempo y utilizada como medida de coacción».

Florentino hizo en la última Asamblea un ejercicio de 'laportismo' con un discurso populista que no se corresponde con el prohombre de la economía. En ese terreno siempre será mejor Laporta, que no sonríe únicamente por las carreras de Lamine Yamal o Raphinha, sino porque en este escenario de hiperactuaciones y rotura de relaciones con el Madrid se siente en su salsa, es el mejor. Con el 'caso Negreira' en el varadero judicial, la guerra frontal da más réditos a Laporta, pendiente de elecciones, que a Florentino. A no ser que Florentino no sea ya el de antes, no sea Trajano.

Jim Courier, ex número uno: “Alcaraz no quiere responder ante nadie, le comprendo”

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Jim Courier siempre ha sido un tipo intenso. Cuenta la leyenda que, cuando acababa los partidos, salía a correr en lugar de ir a la ducha para demostrar a sus adversarios que podía haber aguantado más. Entre 1991 y 1993 ganó cuatro Grand Slam y fue número uno del mundo, y en Melbourne se le recuerda especialmente porque celebró sus dos Open de Australia bañándose en el contaminado río Yarra.

"Lo volvería a hacer, pero no fue cosa mía. Fue idea de mi entrenador entonces, Brad Stine, que me retó y me acompañó. Sufrimos con aquello", recuerda en conversación con EL MUNDO desde su nuevo rol. Hoy Courier forma parte del equipo de expertos de HBO Max y Eurosport, el canal que emite el primer Grand Slam del año, y agarra el micrófono como agarraba la raqueta. Quizá no sea el más fino ni el más estético, pero las devuelve todas.

Lleva ya 20 años comentando tenis en televisión. Parece una vida dulce.
Lo es. Disfruto mucho comentando partidos, pero también le pongo mucha dedicación. Me dejo la piel, no sale solo. Recuerdo las primeras entrevistas con jugadores como Roger [Federer], Andy Roddick o Marat Safin... buf, un desastre. Tuve suerte porque me ayudaron. El público no sabe el esfuerzo que hay detrás de una retransmisión de televisión. Es un trabajo en el que también sientes presión. Cuando era tenista no tenía ni idea.
¿Nunca quiso ser entrenador?
No. Con la televisión viajo unas cuantas semanas al año, pero entrenar a un tenista exige dedicación total y no quiero eso. Es un sacrificio familiar, más que personal, y tengo dos hijos pequeños, de 11 y nueve años.
En una entrevista explicó que no quiere que sus hijos vean sus trofeos.
Los tengo guardados en cajas. Mis hijos saben quién soy a través de sus amigos del colegio, o mejor dicho, de los padres de sus amigos. Pero yo no les he explicado mucho. No quiero que crezcan con presión, a la sombra de nadie. Su madre y yo somos personas normales, como el resto de padres, y ellos pueden dedicarse a lo que quieran. Aun así, estoy orgulloso de esos trofeos.
¿De cuál más?
El primer Grand Slam es el que te cambia la vida, así que supongo que debo decir Roland Garros 1991. Pero guardo grandes recuerdos de todos.

El momento de Alcaraz

Ya ha empezado el Open de Australia. ¿Le sorprendió el divorcio previo entre Carlos Alcaraz y Juan Carlos Ferrero?
Muchísimo. Cuando todo va bien no parece lógico cambiar. Los tenistas cambian de entrenador por tres razones: resultados, luchas por el control o dinero. No fue un problema de resultados, eso seguro. Así que debe de haber un poco de los otros dos motivos. Será interesante ver a Carlos en este Open de Australia, aunque no creo que su decisión provoque un efecto inmediato en su juego.
¿Por qué?
Antes, en mi época, los equipos eran mucho más pequeños y el impacto de un cambio de entrenador era mayor. No solo cambiabas de técnico, cambiabas de psicólogo, de compañero de viajes, de todo. Ahora los jugadores como Carlos tienen mucha más ayuda y, con Samu López, tiene continuidad en su banquillo.
¿Qué rol debe tener un entrenador de tenis? ¿Debe controlar o dejar hacer?
Depende muchísimo del jugador. Algunos tenistas necesitan un jefe y otros prefieren serlo ellos mismos. El nivel de control fuera de la pista depende mucho de la dinámica de cada pareja. En el caso de Carlos, todos podemos imaginar que cuando era adolescente Juan Carlos le decía lo que tenía que hacer y ahora, a los 22 años, con seis Grand Slam, prefiere no tener que responder ante nadie. La relación entre entrenador y jugador debe cambiar para que dure, igual que un matrimonio o una amistad. A mí me pasaba igual: cuando era joven quería que la gente me dijera qué hacer y luego solo buscaba ayuda técnica.
El año pasado dijo que Alcaraz podía batir uno de sus récords: usted es el más joven en llegar a la final de los cuatro Grand Slam. Por edad todavía puede hacerlo.
Y creo que lo hará este año. De hecho, tiene una gran oportunidad para completar el Career Grand Slam, para ser el más joven en ganar los cuatro 'grandes'. Lo veremos en dos semanas.

La mejoría de Sinner

¿Ve a Sinner favorito aquí en Australia?
Debe superar a Alcaraz, que es su mayor obstáculo. Los veo muy parejos. Pero creo que el año pasado Sinner evolucionó muchísimo, más de lo que se reconoce. Sabemos que su juego se basa en dominar, pero ahora se puede adaptar más al juego de Alcaraz, a sus dejadas, a sus 'slices', a sus cambios de ritmo. Alcaraz es muy completo pero Jannik también. No tienen los agujeros que tuvieron otros campeones como Sampras y McEnroe en Roland Garros o Lendl en Wimbledon. Eso también les da mucha seguridad.
En su época había grandes rivalidades: Sampras, Agassi, Lendl, Becker... ¿Qué le parece la amistad entre Alcaraz y Sinner?
Me parece una amistad real. Y se puede tener amistad y rivalidad a la vez; no me parece un problema. El tenis no es un deporte de vestuarios separados, es un circo itinerante en el que todos viajan juntos constantemente. Entiendo que la gente quiera animadversión, pero no es necesaria. Evert y Navratilova o Federer y Nadal nos demostraron que se puede mantener una amistad y, al mismo tiempo, querer arrancarle la cabeza al otro en la pista.
¿Cree que falta un tercer aspirante a los Grand Slam?
Estaría muy bien, pero lo que tenemos ahora ya es increíble. Dos grandes rivales que pelean por todo, que evolucionan el uno con el otro... Si llega un tercero, mejor aún. Pero esta época ya es increíble. Lo importante es que no haya un solo dominador en el tenis, sino rivalidades constantes.
Santi Aldama y los pasos hacia el status de estrella: "Cada vez tengo más el balón en las manos. Y eso se nota"

Santi Aldama y los pasos hacia el status de estrella: “Cada vez tengo más el balón en las manos. Y eso se nota”

«Respirar aire europeo siempre es algo bueno», bromea Santi Aldama tras el relajado entrenamiento del sábado de los Grizzlies en un coqueto gimnasio de Londres, el CitySport, en el que él, por precaución, no ha participado. Las miradas se centran en los bailecitos (a veces broncas con sus compañeros, como hace unos días en Berlín) del siempre polémico Ja Morant, en la inmensidad de Jaren Jackson Jr. o en la juventud de su entrenador, el finlandés Tuomas Iisalo. El español es casi una estrella. En lo mediático y en lo deportivo. Un rato después se dará un baño de multitudes en la tienda oficial de la NBA de la capital británica.

Para saber más

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Es su quinta temporada en la NBA y es ya el 10º español con más partidos allí (pronto alcanzará a Mirotic, los Hernangómez y Sergio Rodríguez). Desde la flema canaria y una formación destinada a ello. Asentado sin saltarse un paso, pero tampoco sin darlos hacia atrás. Lo llevaba en los genes (su padre, 2,13, su tío materno Santi Toledo, 2,11) y ha cumplido el plan. Año a año no ha dejado de evolucionar, siempre un poquito más. Hasta acercarse a eso, a rozar el nivel de estrella. Su siguiente desafío.

Esta temporada Santi pudo no estar en Memphis, donde suenan ecos de los Gasol, la eterna comparación que ni le inmuta. «Cuando juegas donde han jugado dos leyendas de tu país, es más fácil. De alguna manera, a la gente le gusta, conecta más contigo. Siento que me entendían incluso antes de llegar. Vivir de su legado ha sido un verdadero honor», admite. Pero la franquicia de Tennessee le renovó millonariamente, como todo en la NBA (tres años más, por un total de 52 millones). Aldama es el cuarto mejor pagado de una plantilla en busca de playoffs; sólo le supera Jackson en minutos, es el tercer máximo anotador (14,1 puntos, en una progresión casi perfecta: 4,1 el primero, nueve el segundo, 10,7 el tercero y 12,5 el pasado) y el mejor reboteador (6,7, también en progresión)... Un jugador clave... que siempre parte desde el banquillo.

Algo, lo de no ser titular, que tiene asumido sin que le moleste. Porque, además, le puede llevar, de rebote, a un premio inédito por el que ya pujó el pasado curso: ser el mejor sexto hombre de la temporada. Es uno de los favoritos. «Está a lo lejos. Yo estoy listo para lo que me pida el entrenador. Por cómo está construido el equipo, empiezo desde el banquillo. Si estoy en esa pelea, significa que estoy haciendo algo bien. Y si no, si soy titular, también será bienvenido», reconoce Santi a EL MUNDO, algo preocupado por ciertas derrotas de su equipo este curso cuando ya parecían tener encarrilados esos partidos.

Más allá del pasito adelante, uno más, a sus 25 años recién cumplidos (en Londres lo festeja con su familia, llegada para la ocasión), la novedad han sido dos estallidos que han dejado pistas de una nueva dimensión de Santi. Dos noches consecutivas de 37 puntos (sólo Pau y Marc, de españoles, han superado esa cifra en la NBA), el pasado mes de diciembre ante Washington y Utah. Una pista de lo que puede llegar a ser. «Creo que se trata de responsabilidad y liderazgo. En defensa, Iisalo siempre me exige un poco. Y en ataque, creo que se trata simplemente de asumir más el balón. Este año se ha notado que tengo más el balón en mis manos y tomo más decisiones», argumenta quien también admite otro crecimiento. El que va más allá del juego. Su importancia en un vestuario en el que empieza a ser espejo para los jóvenes.

«He tenido que saber adaptarme a diferentes roles. Creo que, además, al ser mi quinto año, se nota mi presencia veterana en el equipo. Ser importante fuera de la pista. Creo que ha sido lo más complicado este año, aceptar ese rol. Y está siendo una experiencia de crecimiento para mí», explica quien recibe los elogios de ese vestuario en una NBA tan impersonal y llena de egos. Jaren Jackson, el jugador franquicia -sin contar los devaneos disciplinarios de un Morant en el que no cesan los rumores de traspaso-, habla del español con este periódico. «Es súper importante para nosotros, increíblemente inteligente, con un sentido del juego increíble. Cuando vuelve de jugar con España, es como si subiera de nivel, ya sabes, el doble cuando va y vuelve», reconoce el pívot.

Eso, el liderazgo, algo que también se le exigió este verano con la selección española. Porque Chus Mateo confía en él como líder de la nueva generación. El referente de un combinado que espera recibir a las estrellas que se forman en Estados Unidos. De Hugo González a Aday Mara, pasando por Baba Miller, Mario Saint-Supèry... Porque eso, el baloncesto europeo que ahora oye los cantos de sirena de la NBA y su posible desembarco, finalmente es la diferencia. «Cuando mis compañeros y yo hablamos de baloncesto, tiendo a mencionar a los jugadores españoles. Creo que puede ayudarlos, porque están menos familiarizados con nuestro juego. Ejemplos como Ricky, con su visión, la toma de decisiones, cómo elige y encuentra al compañero de equipo abierto... y mira hacia un lado pero pasa a un compañero que está en el otro...».

Senegal se lleva la Copa África en una final insólita: se retiró del campo por un penalti a favor de Marruecos que falló Brahim

Senegal se lleva la Copa África en una final insólita: se retiró del campo por un penalti a favor de Marruecos que falló Brahim

África es un continente tan pasional como peculiar y eso se reflejó en una loca final de la Copa África en que Senegal fue capaz de romper el guion que daba ganador al anfitrión Marruecos incluso con un penalti polémico señalado por el VAR en el último suspiro del tiempo reglamentario. En sus botas tuvo Brahim Díaz la posibilidad de hacer campeones a los alauitas desde el punto del penalti, pero su decisión de lanzar 'a lo panenka' acabó con el balón en las manos de Edouard Mendy y dando una vida extra a Senegal que el jugador del Villarreal Pape Gueye convirtió en la victoria en la prórroga.

La final se agitó de manera explosiva por dos decisiones arbitrales tan polémicas que llevaron a Senegal a retirarse a su vestuario. Fue primero un gol anulado por una falta previa de Seck a Hakimi que señaló el colegiado congoleño Ngambo un tanto exagerada. Después, Brahim cayó en el área por un agarrón de Diouf que tampoco pareció suficiente, ni siquiera para el árbitro hasta que vio la jugada en el VAR y señaló penalti. Esa decisión servía en bandeja la ocasión a Marruecos de ganar la Copa África y eso incendió el banquillo de Senegal. Pape Thiaw mandó a sus jugadores retirarse del campo en una decisión histórica.

La Federación de Senegal ya había denunciado en un comunicado las maniobras lo que consideraba maniobras turbias de Marruecos: falta de seguridad para sus jugadores, hoteles de peor nivel, impedimentos para asignarles campos de entrenamiento en Rabat... y el penalti fue la gota que colmó el vaso. En el 90+9, tras discusiones con el árbitro y entre banquillos, solo Mané se quedó en el campo, pidiendo a sus compañeros que volvieran. Como si fuera el único que creía en que el cancerbero del Chelsea podía parar ese penalti y mantenerlos vivos.

Los jugadores de Senegal se retiran al vestuario.

Los jugadores de Senegal se retiran al vestuario.AFP

Brahim, que había generado esa oportunidad histórica, le pidió el balón a En-Nesyri y, ante el portero del Chelsea y con todo Marruecos conteniendo la respiración, se jugó un lanzamiento 'a lo panenka' que, mansamente, atrapó el guardameta. De la gloria al infierno.

Tan noqueada quedó Marruecos que ya no pudo alzarse. El peso de llevar a la espalda la ilusión de todo un país que había esperado 50 años para volver a ganar una Copa África les pudo. La condición de anfitrión y la de favorito fueron emociones que se sumaron a la incomodidad que les creó Senegal desde el arranque. De hecho, en el minuto 5 respiraron de alivio cuando Bono salvó el remate de Pape Gueye a bocajarro en un saque de esquina. El ex guardameta del Sevilla, que ya fue héroe en las semifinales atajando dos penaltis a Nigeria, volvió a aparecer para sostener a su equipo, al que le costaba estirarse.

Senegal sabía que si tenía la pelota y el control del juego dejaba a los alauitas sin su mejor baza: las transiciones rápidas. En eso se esforzó, como también lo hizo el lateral zurdo del West Ham, Diouf, en parar a Brahim Díaz. A quien apuntaba a ser MVP de esta Copa África y también Bota de Oro, le costó entrar en juego porque el balón nunca lo tenían sus compañeros.

Cierto es que ese dominio senegalés se veía atrapado en muchos momentos en la tela de araña que tejió Regragui con Saibari, El Aynaoui y El Khannous. Sus robos tenían un destinatario claro: Abde. En el ala izquierda donde habían detectado una debilidad porque Pape Thiaw no había tenido más remedio que hacer debutar al joven central de Niza Antoine Mendy. Abde, pillo, intentó buscarle las cosquillas pero toda la zaga de los leones de Teranga acudía en su auxilio.

Necesitaba Marruecos que apareciera Brahim para encontrar a El Kaabi, incluso que Hakimi se proyectara, aunque bastante tenía con sujetar a Sadio Mané. Senegal parecía más cómodo, tanto que pasada la media hora Ndiaye le cogió la espalda a Mazraoui, como si de un Everton-City se tratara, y se plantó para librar un mano a mano con Bono que, de nuevo, ganó el portero. Si la selección marroquí seguía viva, se lo debía a él, porque era incapaz de gobernar la final y empujar a que se jugada en campo senegales.

Al filo del descanso se estiraron los dos equipos y pisaron más las áreas con menos miedos. Marruecos, a latigazos, otra vez con Abde, que puso un centro al punto de penalti que se le escapó al central del Marsella Aguerd. La respuesta, esta vez, fue una transición de Senegal, con Jackson en la frontal del área descargando a Mané en la banda izquierda para que buscara disparo. No es ya el jugador decisivo que asombró en el Liverpool, pero le queda magia. Ya en el añadido, Ndiaye volvió a intimidar, pero esta vez el tiro flojo desde la frontal de Camara hizo contener la respiración al público, más por reiteración que por el peligro que representaba.

Tras el descanso, el duelo se abrió algo más y la primera ocasión la tuvo Marruecos con una asistencia de El Khannous entre los centrales para El Kaabi, que intentó armar un zurdazo ante Mendy que le salió desviado. Se habían engrasado y otra recuperación de Brahim volvió a poner en problemas a Senegal. Trazó una diagonal y asistió a El Kaabi, pero rebañó Sarr y, aunque su rechazo lo cazó Abde, su remate no pudo encontrar puerta. Se lanzaban los anfitriones a solventar el partido en la media hora que tenían por delante.

El parón por la herida sangrante que sufrió el pivote marroquí de la Roma, El Aynaoiu, animó a los seleccionadores a mover sus banquillos en los últimos 15 minutos. Thiaw buscó la veteranía de Seck y Ismaila Sarr y el colmillo de la jovencísima estrella del PSG Mbaye. No tardó en retrucar Regragui mandando al campo a Tarhghaline y al ex sevillista En-Nesyri.

Había dos opciones: ser conversador y no perder la Copa en los últimos minutos o buscar ser campeón antes de que el colegiado congoleño Ngambo pitara el final. La lesión de Masina noqueó a Marruecos, y de eso se aprovechó Senegal, que encadenó dos jugadas de gol. La primera, un disparo cruzado de Mbaye, la salvó de nuevo Bono. La segunda acabó en el fondo de la portería pero, con mucha polémica, la anuló el árbitro por falta previa de Seck a Hakimi que Senegal protestó.

El jugador del Villarreal Pape Gueye celebra el gol que marcó.

El jugador del Villarreal Pape Gueye celebra el gol que marcó.AFP

Sin embargo, el capítulo más polémico llegó ya con el tiempo cumplido. En el noveno minuto del largo añadido, y tras avisar el VAR, Ngambo señaló un penalti por agarrón de Diouf para derribar a Brahim. Las protestas de los senegales, que acusaban al madridista de exagerar ante el contacto, apenas se escuchaban ante un estadio enloquecido.

El fallo de Brahim fue un golpe emocional tan fuerte que sacó a los marroquís del partido y, a los cinco minutos de arrancar la prórroga, un zurdazo de Pape Gueye puso en ventaja a Senegal. Contra todo pronóstico, a los leones de Teranga la polémica les había dado alas. Solo reaccionó Marruecos en el 104 con un cabezazo de En-Nesyri a centro de Abde, pero fue Cherif quien, a puerta vacía, falló lo que hubiera sido la sentencia de los senegales.