Monte Coleman, aguerrido linebacker que ganó tres Super Bowls con Washington y más tarde llevó a Arkansas-Pine Bluff a un campeonato de conferencia como entrenador, ha muerto a los 68 años. No se ha comunicado la causa del fallecimiento de Coleman.
“Monte Coleman fue uno de los mejores jugadores en la historia de Washington. Fue uno de los pilares de nuestras defensas campeonas, tras haber jugado en los tres equipos que ganaron la Super Bowl. Su liderazgo marcó el estándar de lo que significaba ponerse el uniforme del Burgundy & Gold”, señaló Josh Harris, propietario de los Commanders en un comunicado.
Nacido el 4 de noviembre de 1957 en Pine Bluff, Coleman se incorporó sin beca a Central Arkansas antes de que Washington lo seleccionara en la decimoprimera ronda del draft en 1979. Luego disputó las 16 temporadas de su carrera en la NFL con el equipo, participando en 215 partidos de temporada regular, la segunda mayor cifra en la historia de la franquicia, solo detrás de Darrell Green.
Coleman ocupa el segundo lugar en la historia de la franquicia en tacleadas en solitario.
“Puede que no haya inventado la posición de apoyador nickel. Pero la elevó a un nivel que no se ha visto desde entonces”, comentó Charley Casserly, entonces gerente general cuando Coleman se retiró en 1995.
Coleman más tarde se convirtió en entrenador en UAPB y luego asumió como entrenador jefe tras la temporada de 2007. Se mantuvo al mando durante una década y ganó el título de la Southwestern Athletic Conference en 2012.
“El entrenador Coleman representó todo aquello por lo que nos esforzamos en UAPB. Excelencia, integridad y un compromiso incansable con el desarrollo de nuestros estudiantes-deportistas. Su legado no solo está escrito en campeonatos y reconocimientos, sino en las vidas que cambió todos los días”, añadió el director deportivo Chris Robinson.
No daba crédito Charles Leclerc a su pole en Hungaroring, la primera de Ferrari en el Mundial 2025. No había una excusa mejor para festejar su 140ª carrera con Ferrari, el tercer mayor registro en la historia de la Scuderia, sólo por detrás de Michael Schumacher y Kimi Raikkonen. El monegasco, bajo un cielo nublado y menos calor sobre el asfalto, birló el protagonismo a los McLaren. "Ha cambiado mucho el viento, parece una excusa patética, pero así fue muy difícil rendir mejor", explicó Oscar Piastri, líder del Mundial, segundo en la parrilla, justo por delante de Lando Norris.
Leclerc reservó su juego de blandos para asestar su golpe más letal (1:15.372), dejando con rictus incrédulo a Piastri, 26 milésimas más lento y Norris, a 41. Ese golpe de genio debe considerarse tan especial como el quinto puesto de Fernando Alonso. Nada más pasar por meta, el asturiano envió su aviso por radio: "Ha sido una buena vuelta". Entonces era segundo, a sólo 83 milésimas de Piastri.
Aston Martin había querido tomar la iniciativa en la Q3, enviando a sus dos pilotos con mucho margen respecto a sus adversarios. Tras su primer intento, con los blandos nuevos, Alonso era cuarto (1:16.025), por detrás de Piastri (1:15.398), Norris (1:15.494) y Russell (1:15.632) que venía pasando desapercibido, como más le gusta. El líder de Mercedes sólo perdió de un par de fallos en el último sector.
Tres décimas sobre Verstappen
"Lo único que queda por entender es que hace una semana éramos último y penúltimo en Spa y ahora, sin tocar el coche, somos tan competitivos", dijo Alonso tras bajar del AMR25. La sexta plaza de Lance Stroll, a 17 milésimas del español, confirma la fantástica progresión del AMR25. Max Verstappen, octavo, cedió tres décimas ante los coches de Silverstone.
A lo largo de la última semana, la escudería de Silverstone viene experimentando con múltiples configuraciones aerodinámicas. Si en Spa volvió a la versión antigua de su suelo, aquella estrenada a mediados de mayo en Imola, el viernes apareció en Hungría con otra de estreno. El paso adelante quedó patente, pero en esta qualy se decantaron por la especificación antigua de ese suelo, combinada con el nuevo alerón delantero.
En el propio garaje había quien no daba crédito ante el crono de Alonso (1:15.281), tiñendo de púrpura los tres sectores de Hungaroring. Tras ese intento comandaba la tabla de la Q1: 27 centésimas mejor que Piastri, 34 sobre George Russell y 39 sobre Lance Stroll, cuarto. El líder del Mundial reaccionó de inmediato al volante del MCL39, para restablecerse en cabeza, con apenas siete centésimas sobre el asturiano.
Leclerc festeja su 'pole', el sábado en Hungaroring.AP
El AMR25 seguía mostrando un formidable paso por curva en la Q2 incluso en las manos del inspiradísimo Stroll. El canadiense cerró la tanda en tercera posición, a 23 centésimas de Norris, mientras Alonso ahorraba un juego de neumáticos blandos. El quinto puesto del bicampeón (1:15.395) debía interpretarse por sus seis centésimas de ventaja sobre Leclerc y las 15 ante Verstappen, hundido en la intrascendencia.
Sainz, decimotercero
A ese sufrimiento de Red Bull hubo que añadir dos noticias negativas. Andrea Kimi Antonelli y Lewis Hamilton, que este año parecen ir demasiadas veces de la mano, quedaban fuera. Menos sorprendente fue el adiós de Sainz, que sigue sin completar un sábado decente y partirá decimotercero. En la Q2, el líder de Williams se perdió de mala manera, sólo por delante de Antonelli y Franco Colapinto.
En la primera criba, Carlos había tenido su momento, con un octavo puesto, a 44 centésimas de la cabeza, mientras Alex Albon se despeñaba hasta el farolillo rojo, a seis décimas de su compañero. Quienes tampoco guardarán grato recuerdo de Budapest durante las vacaciones serán Yuki Tsunoda y Pierre Gasly, eliminados en la Q1 por Liam Lawson.