11S, Le Pen, Vox, cambio climático, salvajismo, pérdida de autoridad, despolitización, violencia en los estadios, impunidad de los ultras, ‘procés’, despilfarro político, desinterés por el fútbol, piratería, deuda pública, Mediapro, COVID, la guerra en Yemen… Es simple, al final de cualquier conversación siempre es culpa de los mismos: los periodistas. Ya sea porque hablan mal de un tema del que «no saben nada» o porque no hablan de algo que cl
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Hace poco menos de un año, Kylian Mbappé decía adiós al PSG en un vídeo. Acababan los galos de ser eliminados en semifinales de Champions League contra el Borussia Dortmund, y el siete no había tenido la mejor de sus actuaciones. Tras los vaivenes de la estrella francesa a lo largo de los años, a Luis Enrique le tocaba tomar un nuevo rumbo para la escuadra parisina. "Tenemos que aprender a jugar sin Kylian", dijo el técnico asturiano. Ese rumbo era muy diferente al de los últimos años y muy parecido al de otro exequipo de Lucho: el FC Barcelona.
A finales del año pasado el PSG inauguraba su nueva ciudad deportiva en Poissy, la corona del nuevo pilar que ya esbozaba el entrenador en el acto de presentación de ese espacio de 59 hectáreas y 16 campos de fútbol. "Es fundamental construir un equipo sólido desde la base. Queremos que los jugadores formados aquí lleguen al primer equipo y sean protagonistas", explicaba el técnico español y evidenciaba el cambio de modelo que iba a primar ahora en el PSG de los Messi, Neymar y Mbappé, fichajes con un gasto de casi 500 millones de euros.
No es que el equipo de Paris se cerrara a las estrellas, de hecho han fichado a Kvaratskhelia por 70 millones de euros, pero no se construiría la plantilla en torno a ellas sino en torno a una idea: juventud y cantera. Así, a los Zaïre Emery, Mayulu o Zague se incorporaron de fuera Doue, Pacho, Neves o Moscardó, jugadores de menos de 23 años con gran proyección de cara al futuro. Kvaratskhelia, por cierto, acaba de cumplir los 24. "Si queremos un equipo menos dependiente de estrellas y más equilibrado, necesitamos formar a nuestros propios líderes", apuntó el técnico en línea con la política de fichajes del club liderada por el portugués Luis Campos.
Más allá de incorporar talento joven, lo importante es conjuntarlo y alinearlo. Luis Enrique ha tardado un poco en dar con la tecla de este nuevo PSG. Los franceses, pese a su dominio en el campeonato doméstico, lo habitual de cada temporada, sudaron tinta china para poder colarse entre los 24 equipos de la segunda fase de la nueva Champions. A día de hoy, el equipo se proclamó campeón de la Ligue1 con seis jornadas de antelación, juega la final de la Copa de Francia el 24 de mayo ante el Reims y este martes afronta las semifinales de la Champions ante el Arsenal.
Precisamente ante los ingleses, el técnico asturiano alineó a uno de los onces más jóvenes de la competición. Con una media de 23,2 años, el conjunto francés perdió por dos goles a cero ante los gunners en la segunda jornada de la fase de grupos. Ese contratiempo no cambió la idea del club ni del cuerpo técnico que siguió confiando en apostar por esa idea y se mantuvo firme tanto en Europa como en los torneos domésticos.
Onces históricos
Luis Enrique ha alineado esta temporada los cinco onces más jóvenes de la historia del conjunto parisino. Ante el débil Saint Marcel, en la Copa de Francia, puso sobre el césped a once jugadores cuya media de edad no superaba los 22 años (21,9 concretamente). 22,5 de media en el partido de Liga ante Le Havre y 22,6, también en Ligue1, contra el Rennes. Todos los partidos de ese top3 terminaron con victoria de los parisinos.
Esa guardería de Luis Enrique tiene varios nombres propios. Si hablamos de la representación de la cantera, Warren Zaïre Emery es la principal estrella emergente. Lleva tres tantos y una asistencia el mediocentro francés y cada vez tiene más presencia en el conjunto que dirige Luis Enrique. "Warren es un ejemplo de lo que queremos construir. Tiene talento, compromiso y ADN del club. El futuro del PSG pasa por jugadores como él", elogió el técnico a su pupilo.
Zaïre Emery, en un partido de la liga francesa.Mohammed BadraEFE
Desiré Doué, el extremo proveniente del Rennes, es la otra sensación joven de la temporada. Con un incremento de su presencia en los onces del asturiano, Doué se ha convertido en una de las principales armas del ataque parisino. Desequilibrante y con gol, el delantero lleva 13 goles y 12 asistencias, lo que muestra su gran capacidad de decisión cuando se acerca a las inmediaciones del área rival.
En total son 13 los jugadores de 23 años o menos los que conforman este nuevo PSG, un 54% de la plantilla parisina. Luis Enrique tiene una guardería a su disposición para afrontar los grandes retos que aún le restan esta temporada. El principal, claro, colarse en la gran final que el año pasado se escapó en el último peldaño. Sería irónico que los franceses consiguieran este año el reto por el que Mbappé se mudó al Real Madrid. Su rival podría ser, precisamente, otro equipo que ha tomado el mismo camino tras la salida de Messi. Irónico.
Un soberbio Rodrygo maquilló otro partido estratégicamente vergonzoso del Madrid de Ancelotti. Sólo le salvan los grandes jugadores, como siempre. Y lo indignante es que no entrara ni entre los tres, ni lo cuatro, ni los cinco, ni los ocho primeros de la primera fase. Fue un ultraje para la historia del Real Madrid .
No estuvo Vinicius, no estuvo Mbappé, pero apareció un rutilante Rodrygo. El brasileño demostró que si jugara por el lado izquierdo desplegaría su enorme calidad, bastante más visible que la de Vinicius.
Es deplorable -y lo he escrito demasiadas veces, más de las que desearía- cómo no juega nada más que en el limbo. Siempre igual. No sabe hacer presión, ni ofensiva ni defensivamente.
¿Cómo quería ante el Brest crear juego con un Valverde que no sabe organizar? Tampoco lució un pobre Modric, con demasiado años para hilvanar juego y defender. Vaya usted a saber la razón por la que ha castigado a un Ceballos en estado de gracia.
Y peor todavía. Sigue castrando la cantera, castigando a un gran jugador como Nico Paz, vendido por un pobre puñado de euros. Una vez más se ha cebado con Asencio, que es como si le molestara. Ahora mismo es una joya de la cantera. No venderá camisetas, pero hasta cojo es mejor que Tchouaméni.
Ancelotti prefiere a jugadores en un asilo futbolístico con Alaba y Modric. Quebrantando las oportunidades a toda la magnifica cantera de Valdebebas. Es un disparate que continúe como entrenador mientras la cúpula madridista ya busca un motivo para prescindir de él. Un misterio.
El Brest, que francamente es un equipo mediocre, puso en graves dificultades a un Madrid que era un continuo desastre táctico. Pudo el Brest empatar por cuestiones de centímetros. Courtois volvió a ser ese dios enorme de la portería. Prueba es que cualquier rival mancha y ensucia a un club con un presupuesto disparatado.
Ya veremos a un Real Madrid convertido en un equipo menor en Europa, luchando para entrar en octavos. Es como si el actual Queen Mary fallase siempre la navegación hasta Nueva York, que es la Champions. En mi opinión esta vez, con un deplorable entrenador, parece imposible. Aunque surjan los ángeles del gol. Qué desperdicio de millones. Exasperante.