La vuelta a la vida del Milán tras un ‘pelotazo’, la felicidad de Brahim Díaz y su futuro incierto en el Madrid

La vuelta a la vida del Milán tras un 'pelotazo', la felicidad de Brahim Díaz y su futuro incierto en el Madrid

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El andaluz, que lleva tres temporadas cedido en San Siro, marcó en la ida ante el Tottenham el gol que acabó dando el pase a cuartos a su equipo. Tiene muy difícil tener un sitio en el Madrid.

Brahim, a la izquierda, lanza a puerta ante el Tottenham.Andy RainEFE

El Milán ha vuelto. No en toda su grandeza, no con las rutilantes estrellas de hace un par de décadas, no imponiendo el temor que provocaba antes, pero ha vuelto. Y el fútbol europeo agradece el regreso de uno de los suyos. Después de ganar el Calcio la temporada pasada tras 11 años de sequía, el conjunto rossonero ya es uno de los ocho mejores equipos del continente este curso al vencer al Tottenham en los octavos de final de la Champions, un techo que no tocaba desde la 2011-2012.

Bajo el mando de Stefano Pioli, un clásico de la clase media italiana que dio el salto cuando consiguió clasificar a la Lazio para la Champions, el cuadro de San Siro ha recuperado parte de su razón de ser. Pioli llegó en octubre de 2019 y desde entonces el Milán no ha dejado de ascender escalones: clasificación para la Champions, campeón de la Serie A y cuartos continentales.

A su vez, la institución también ha ganado en estabilidad después de una década convulsa. En 2016 Berlusconi vendió el club al grupo inversor chino Haixia Capital por 740 millones de euros, con Li Yonghong a la cabeza de un grupo de empresarios. No duraron mucho. En 2018, y después de que Li Yonghong no realizara un pago de un préstamo por valor de 37 millones al fondo de inversión Elliot Advisors, éste se hizo cargo de la organización. “La visión de Elliott para el Milán es simple: crear estabilidad financiera y establecer una dirección sólida”, dijeron en su momento. La realidad, buscaban un ‘pelotazo‘ y lo consiguieron. El Milán ganó el Scudetto de 2022 y el pasado verano Elliot vendió el club a RedBird Capital por 1.200 millones.

En todo este proceso hay un español que ha sido muy importante: Brahim Díaz. El centrocampista andaluz, propiedad del Real Madrid, ha jugado cedido en el Milán las últimas tres temporadas y ha vivido en primera persona el regreso a la elite. Suyo ha sido el único gol de la eliminatoria contra el Tottenham, el primero que marca en esta edición de la Champions y el quinto de este curso en 29 partidos con el conjunto de San Siro, con el que ha anotado cuatro en la Serie A.

A sus 23 años, que serán 24 el próximo mes de agosto, Brahim se enfrenta a un momento de inflexión en su carrera profesional. Llegó con 20 años a Milán después de no tener minutos en el curso y medio que se mantuvo en la plantilla del Madrid y el 30 de junio termina su cesión. Él es feliz en Italia, pero tiene contrato con el conjunto blanco hasta 2025 y le gustaría intentarlo. ¿El problema? Sigue siendo complicado encontrar un hueco para él en Chamartín y en San Siro, donde ha tenido ratos de buen juego y otros más irregulares, están como locos por ficharle. Ha acumulado 16 goles y 10 asistencias en 108 encuentros, unas cifras que se quedan cortas para algunas voces en la capital española. Tendrá que elegir: el reto de Madrid o el cariño de Milán. Un traspaso que sentaría bien a las arcas del club, pendientes del futuro de Bellingham y de las oportunidades que puedan surgir en el mercado.

La sensación en Valdebebas es que Brahim no estará en Madrid la próxima temporada, aunque la confección de la plantilla todavía tiene muchos hilos por tejer. Más allá del interés del Milán y de los hipotéticos millones que puedan poner sobre la mesa del conjunto blanco, su posición como extremo derecho la cubren Rodrygo y Fede Valverde y queda la duda de qué era el club con Marco Asensio, al que no parece dispuesto a dejar libre a pesar de sus actuaciones de los últimos meses. Además, aprietan desde el Castilla futbolistas como Sergio Arribas, que tendrá su oportunidad durante la pretemporada.

kpd