La publicación asegura en portada que es “la primera” y habla de “sensación mundial” pero no aclara hasta el final de la supuesta “conversación” que es falsa
Michael Schumacher, en una foto de 2012 en Melburne.EFE
El semanario alemán Die aktuelle, ha publicado en su portada una “entrevista” falsa con Michael Shumacher. Las respuestas han sido generadas por Inteligencia Artificial. La revista ha vendido la entrevista como “la primera” que se le realiza al siete veces campeón desde que tuvo el accidente de esquí en 2013 y la califica de “sensación mundial”.
Desde que el campeón del mundo de Fórmula 1 sufrió el accidente de esquí en 2013 su estado de salud es un misterio. Nada se ha sabido debido a la voluntad expresa de su esposa y su familia.
La revista publica un primer plano del deportista con las palabras “sensación mundial”. La conversación fue generada a través de una web que simula las respuestas, pero la revista no especifica este dato hasta casi el final de la “entrevista”.
Portada de la revista
La “entrevista”, sin firma, publicada el día 15, ha generado una ola de indignación en Alemania que rápidamente ha traspasado fronteras a través de las redes, en las que el público en general y muchos periodistas han denunciado el comportamiento inescrupuloso y poco ético de la revista.
“Publicar una “entrevista exclusiva” a Michael Schumacher generada por una inteligencia artificial… Qué falta de decencia“:
El drama se prolongó durante una hora en el Etihad Stadium, pero el descaro de Savinho hizo respirar de alivio a Pep Guardiola. La entrada del brasileño tras el descanso fue clave para la remontada ante el Brujas, que ni siquiera hubo de entregarse hasta el final, dado que los otros resultados allanaban a los belgas su acceso al playoff. [Narración y estadísticas (3-1)]
Desde el arranque, los hombres de Nicky Hayen mantuvieron un orden estricto. Sin dejarse llevar por el pánico, ni por los presagios de Guardiola, que había anunciado un asedio por tierra, mar y aire. Nada más lejos de la realidad. Horriblemente lentos y con total ausencia de ideas, los citizens ni siquiera remataron a portería durante la primera mitad.
El Brujas, con su férrea determinación defensiva, se atrevía incluso a montar algún contragolpe con los pies ligeros de Christos Tzolis. Al filo del descanso, Ferran Jutglà superó con facilidad a Nunes por el perfil izquierdo y el balón cayó a Raphael Onyedika. Demasiado sencillo para el nigeriano, que se estrenaba como goleador en la Champions.
Amarilla por protestar
Con ese fútbol, el City ni siquiera merecía la opción de una repesca, así que Guardiola, tras el descanso, buscó alternativas con Savinho, relevo de un irreconocible Ilkay Gündogan. El panorama iba a cambiar por completo con el brasileño, aunque el primero en mostrar su calidad fue Kevin de Bruyne, autor de un centro templadísimo que John Stones no acertó a cabecear a puerta.
A falta de verticalidad, el único que se animó a romper las líneas fue Mateo Kovacic, con una de sus clásicas conducciones desde la medular. El croata, ante la pasividad belga, definió el 1-1 con un preciso derechazo. Ni siquiera el empate podía tranquilizar a Guardiola, castigado con una amarilla por sus protestas al juez de línea, reclamando un fuera de juego.
El mejor ansiolítico sería Savinho, que se inventó un toque de zurdas asombroso para el infortunado gol en propia puerta de Joel Ordóñez. No conforme, el ex del Girona bajó con el pecho un envío de Josko Gvardiol para definir el 3-1 con la derecha. Incluso con ese resultado, el Brujas seguía con vida en el torneo, gracias al contundente 1-4 del PSG en tierras alemanas.
Dembélé y Vitinha festejan el 0-4 en Stuttgart.AFP
Porque no hubo historia en el Arena Stuttgart, donde los locales habían ganado cuatro de sus cinco últimos partidos en la Bundesliga. Sin embargo, el PSG se mostró al fin consistente, dominando las áreas, su punto flaco hasta ahora. El 0-1 llegó con una impecable acción a balón parado, con el saque de Ousmane Dembélé desde la esquina, el asombroso toque de espaldas de Doué al segundo palo, donde cabeceó Bradley Barcola, arrasando incluso con la tibia salida de Fabian Bredlow, que acabó dolorido entre sus propias redes. Otra muestra del salto de calidad para el máximo realizador de la Ligue 1.
La ventaja sentó muy bien al equipo de Luis Enrique. La zancada de Barcola, con una arrancada por la izquierda a casi 50 metros de la portería, resultó inabordable. Dembelé acompañaba la acción en el segundo palo y sólo tuvo que empujar el 0-2. En un principio, la acción fue invalidada por fuera de juego, pero el VAR corrigió al juez de línea.
Acompasado por Vitinha, el PSG generaba su mejor fútbol, con una verticalidad inabordable. No sólo Barcola aterrorizaba a Josha Vagnoman. Dembelé parecía otra vez ese extremo capaz de cualquier maravilla ante Maximilian Mittelstädt, todo un internacional con Alemania. Pasada la media hora, el ex azulgrana convirtió el 0-3 con insultante facilidad. Tras la pausa, completó su hat-trick y el Stuttgart apenas pudo maquillar el resultado gracias a Chris Führich (1-4).
Un 13 de diciembre de 2003, Diego Simeone metía su último gol con la camiseta rojiblanca. El Cholo hacía el primer tanto de un encuentro que el Atlético de Madrid terminaría por empatar. El rival, por cierto, era el Celta de Vigo.
Más de 20 años después, otro Simeone salía por primera vez como titular con la camiseta colchonera. Lo hacía en la séptima jornada de Liga tras disputar algunos minutos ante Athletic, Valencia y Rayo. El rival, de nuevo, era el Celta de Vigo.
No obstante, no se puede decir que la actuación del pequeño de los Simeone haya sido la mejor de su corta carrera deportiva, con la interrupción de casi 10 meses que tuvo tras la rotura del peroné que sufrió el año pasado en su cesión en el Alavés. Giuliano lo intentó, pero estuvo impreciso en ataque y flojo en defensa. Superado muchas veces por Carreira, el lateral celeste.
Es el primer año de Giuliano en el club en el que su padre jugó cinco temporadas en dos etapas diferentes y en el que se convirtió en histórico con las botas y el doblete de la 1995/96 y hoy es leyenda como entrenador con casi 700 partidos dirigidos y varios títulos.
No era la noche del pequeño de los Simeone, los focos estaban en otro argentino. Saliendo desde el banquillo Julián Álvarez salvó la papeleta de un equipo, el rojiblanco, que había firmado uno de los peores partidos de la temporada. "Obviamente (el gol) ayuda para la confianza y ayuda al equipo, son tres puntos muy importantes", apuntaba el protagonista en la entrevista postpartido.
Miradas en el derbi
Y tanto. Con el empate el Atlético se hubiera quedado a ocho puntos de un FC Barcelona intratable cuyos partidos se cuentan por victorias. Ahora, espera el derbi en el Metropolitano ante un Real Madrid que no contará con Mbappé. "Seguramente que nuestro estadio nos dará la energía necesaria para el partido del domingo. Tranquilidad e ilusión y debemos mejorar ofensivamente porque estamos muy bien defensivamente, pero tenemos que dar un paso desde el juego y ese es nuestro desafío", apuntaba Simeone.
Otro protagonista de la noche fue Jan Oblak, que paró dos goles cantados a remates de Aspas y Borja Iglesias, y se mostró feliz por "tres puntos necesarios". Tres puntos que llegan con otra portería a cero y ya son cinco en siete jornadas. "Ojalá que con la ayuda de los aficionados podamos obtener la victoria el domingo", completaba el portero esloveno.
De los últimos cinco derbis, el Atlético de Madrid sólo ha perdido uno y ha obtenido dos victorias. Lejos queda ya la época en las que los rojiblancos estuvieron 14 años sin ganar. En el Metropolitano, además, los colchoneros no pierden desde septiembre de 2022.