Había vuelto «engorilao» y recién renovado en el partido del Betis ante el Girona. Dio una asistencia desde el banquillo y Pellegrini quiso darle su primera titularidad frente al Utrech en Europa League. Pero, tras apenas 10 minutos en el campo, su compañero Amrabat decidió despejar el balón y su pierna y volvió a lesionar a Isco, menos de una semana después de su retorno a los terrenos de juego. El jugador se retiró al vestuario cojeando y apoyado del hombro del médico del conjunto sevillano. El marroquí, aunque aguantó unos minutos más sobre el césped, también se tuvo que retirar.
Al menos el Betis pudo aprovechar los tantos del Cucho y Abde para derrotar (2-1) a un conjunto belga que apretó el marcador con un tanto de 50 metros del español Miguel Rodríguez y casi lo empata si el VAR no anula el tanto de Murkin por un fuera de juego previo. Una alegría que queda empañada por la lesión del malagueño que no podrá estar el fin de semana en el derbi sevillano. Tampoco estará Antony, expulsado ante el Girona, que lloraba en la entrevista postpartido por no poder ayudar a su equipo en ese duelo clave.
Celta y Rayo no tuvieron suerte en sus enfrentamientos a domicilio ante Ludogorets (3-2) y Slovan de Bratislava (2-1) de Europa y Conference League respectivamente. El duelo de los vigueses fue un intento de reponerse a una hora aciaga de fútbol y a una actuación de Manu Fernández, con dos penaltis evitables, más aciaga aún. La escuadra de Giráldez apretó al final para intentar conseguir al menos un empate, pero se quedó sin tiempo y murió en la orilla.
El conjunto de Íñigo Pérez sufrió en Eslovaquia su primera derrota en esta Conference League. Empezaron ganando los vallecanos con un gol de Fran Pérez, pero la presión del equipo local provocó dos errores defensivos que permitieron al Slovan remontar el duelo. Pérez intentó reactivar a los suyos con cambios ofensivos para volver a amenazar la meta de Takac. El poste rechazó el empate de Lejeune en el descuento.
"Y el Madrid qué, ¿otra vez campeón de Europa?" Hubo una época en el que los aficionados al fútbol de otros equipos se burlaban de los madridistas por su escasez de títulos continentales con ese famoso anuncio del siglo pasado sobre un coche que llega a un lugar donde no llega nadie. Mucho tiempo había pasado desde la serie histórica de Copas de Europa protagonizada por Gento, Di Stéfano y compañía mediados los años 50. "El Real Madrid, campeón en blanco y negro", se burlaban.
Y de repente, tras algunos destellos esporádicos, comienza la década prodigiosa blanca en Champions con seis títulos en 11 temporadas con el colofón de Wembley. "Esos trofeos han revitalizado la leyenda del Madrid", comenta María Lara, directora de Estrategia de Design Bridge and Partners. Desde su compañía, una consultora de branding y diseño estratégico, han monitorizado el éxito del club blanco a nivel de marca y el impacto que las Copas de Europa han tenido a nivel comercial.
El Real Madrid ha experimentado un crecimiento en confiabilidad de marca de casi 15 puntos en este siglo. El equipo blanco, una institución con una imagen muy estable, especialmente en las dos épocas de Florentino, ha mantenido un ascenso sostenido desde el primer año en que el Brand Asset Evaluation o BAV (el mayor y más longevo estudio de consumo de marcas y Brand Equity del mundo, con 14.000 millones de datos que abarcan 50 países y unas 62.000 marcas y un histórico de más de 30 años) tiene registros.
"Respecto al impacto, la Champions va más allá, afecta a todos los países. Tiene una exposición y notoriedad mayor. Supone revalidar la leyenda, recordar quien eres y a qué has venido, es su competición", explica Lara sobre la importancia de este torneo que el Real Madrid ha ganado en quince ocasiones.
La última victoria, hasta este sábado, en 2022, aumentó la percepción del club en términos de prestigio (23,3% vs 30,15%), fortaleza (9,22% vs 15,5%) y se redujo la visión de arrogancia (32,1% vs 24,7%) y de distancia (22,0% vs 17, 3%). Además, a nivel general, no solo entre las deportivas, el Real Madrid ha crecido 25 puntos en el percentil, de 61 a 86, de marcas más diferenciales.
Unos datos que demuestran el impacto directo a nivel de imagen que tiene la consecución de un trofeo mediante unos determinados valores que mantienes en el tiempo. "Las grandes marcas se van construyendo en torno a ciertos valores y los del Madrid son ganar y luchar hasta el último minuto. Otros se basan en otra cosa: compañerismo, fútbol bonito...", expone María Lara.
Otra de las características con las que ha crecido el equipo blanco muy relacionado con la llegada del presidente Florentino Pérez es con el fichaje de los mejores jugadores a su disciplina. Olvidada la época de 'Zidanes y Pavones', que trajeron títulos de manera más esporádica, Mbappé debe ser otro de los factores que alimenten esa imagen de marca. "Es un fenómeno que se retroalimenta hacia los aficionados, pero también a otras superestrellas. Si quieres ser leyenda tienes que jugar en el Madrid".
Aficionados del Real Madrid en Cibeles.Fernando villarEFE
Precisamente, ese crecimiento blanco, amarrado a la consecución del mayor título de clubes que existe en el planeta fútbol, se extrapola desde el equipo a nivel general a los jugadores de manera particular. El último que ha experimentado ese alineamiento ha sido Bellingham. "En el Real Madrid los jugadores ganan más popularidad rápidamente", dijo el futbolista del Bayern, Jamal Musiala sobre su amigo tras su fichaje por el conjunto blanco.
Según un estudio de Social Blade, el centrocampista inglés es el jugador más influyente del fútbol inglés. Sus seguidores han aumentado de 10 a 32 desde su llegada a Chamartín y su engagement también ha crecido hasta el punto de poder cobrar en torno a 50.000 euros por publicación en una red social como Instagram. "Nunca pude imaginarme que esto iba a ser así. Ya no es el rendimiento, los goles, es lo que se siente jugando para este club", comentaba el inglés sobre su llegada al Real Madrid.
"Cuando tú tienes este éxito te hace caso todo el mundo", comienza María Lara y desarrolla: "El Madrid tiene valores claros y los demuestra constantemente, es coherente y muy atractivo para determinadas marcas". Una fortaleza que se basa en cuatro pilares: diferenciación, relevancia, estima y conocimiento.
Contraste
Y, como la cosa va por barrios, este momento del Madrid ha coincidido en el tiempo con uno de los peores en la época del FC Barcelona tanto a nivel deportivo como económico. El club culé ha caído 55 puntos en imagen de marca desde 2009 a 2023. "El Barça estaba muy ligado a la figura de Messi, su salida del club y el declive posterior ha afectado a la marca", comenta María Lara. Explica la directora de estrategia que el "core" de aficionados a la marca se mantiene, pero los patrocinios caen.
Y es que ese crecimiento de la marca implica un aumento exponencial de todas las facetas de la entidad. Hablamos, claro, de asistencia a los partidos, venta de camisetas y demás merchandising así como otros factores ajenos a lo deportivo que hacen que la leyenda del Madrid trascienda incluso a la Champions hasta convertirse en historia dentro del deporte.
Este primer partido tras el segundo parón pedía velocidad. Pedía vértigo. Pero estaba en el banquillo. Cuando salió, Giuliano cambió el marcador y la brisa, que soplaba extraña. En el horizonte está el Arsenal. Tú puedes venir cansado de un vuelo transoceánico, pero el Cholito no entiende de cansancios y bien que lo agradece su padre, Almada, que metió su regalo en la red, y el Atlético. Victoria por la mínima y a la Champions.
En LaLiga fue una jornada de reivindicaciones, de parones de 15 segundos y protestas por duelos extrafronterizos, el Metropolitano ovacionó a los suyos por el plante. Sólo 10 minutos después pasó del aplauso a la bronca. Y razón tenían, porque el VAR es a veces inexplicable. Que desde Las Rozas marcaran obstrucción de Griezmann en el gol de Baena es de cabreo gordo para el personal.
El Atlético no perdió pie y apenas dos minutos después realizó una jornada de 50 pases que terminó en las botas de Griezmann cerca del punto de penalti. El francés disparo bien, pero se encontró a un Herrera estratosférico. Vistos los primeros 15 minutos en el Metropolitano, el Osasuna iba a necesitar esa versión de su portero.
La primera parte comenzó como un monólogo rojiblanco salvo por los chispazos de Víctor Muñoz. El extremo rojillo era una bala difícil de detener. Una de sus diagonales casi termina en gol para sorpresa del personal. Y luego forzó una peligrosa falta en el balcón del área que el centro posterior de Rubén García casi lo cuela Torró entre las piernas de Oblak. A ese empuje se sumó Osasuna, que se pudo sacudir el dominio de los locales durante la parte final de los primeros 45 minutos.
Antes de que los equipos fueran al descanso, hubo un momento de enfermería para ambos conjuntos. A Rosier le metió el isquiotibial de la pierna derecha una pedrada que le obligó a salir del campo cojeando. Menos de un minuto después fue Nico el que abandonó el césped. Seguía conmocionado tras un choque de cabezas con Torró minutos antes. No llevaba buena cara el argentino y visto el precedente rojiblanco con Le Normand, toda precaución es poca en este tipo de acciones.
El segundo tiempo comenzó parecido al primero. Monólogo rojiblanco y asedio al área rojilla. Faltó precisión o sobró Herrera. Lo dicho, indispensable una buena actuación del meta. A Osasuna le costó salir, más por el empuje del Atlético que cambió a defensa de cuatro tras empezar con el 5-3-2 con el que también inició Lisci, que por cansancio de Víctor.
Las ocasiones comenzaron a llegar cada vez más claras. Julián lamentó un pie maravilloso de Sergio Herrera y luego Hancko perdonó en el córner posterior. Sorloth echó un cabezazo alto tres minutos después. El gol se mascaba... y llegó. Fue Giuliano quien, tras una gran jugada individual, brindó el tanto a Almada.
Despertó Osasuna y buscó el empate con más corazón que cabeza. Y en una de esas, casi con el tiempo cumplido apareció Oblak ante Moi para salvar los tres puntos. Parada milagrosa y vista en Londres. Partido a partido.
Hay dos Jesús del Gran Poder en Sevilla. Uno descansa en la Basílica del mismo nombre y sale, cuando la lluvia lo permite, en La Madrugá del Viernes Santo. El otro es el niño de los ojos azules, el de Los Palacios. Ya no tan niño, quizás, y con más cicatrices, pero su fuerza reside en los confines del estadio Sánchez Pizjuán del que saldrá, por última vez, este sábado a las 18.30 con el Celta como testigo.
¿Qué sentirá ese día?
No sé, muchas emociones, intentaré disfrutar del momento. Llevo tiempo con muchos sentimientos y va a ser muy complicado.
Jesús Navas (Los Palacios, 1985) dice adiós al fútbol, al deporte que se lo ha dado todo y desde el que hizo soñar a una ciudad, Sevilla, con cuatro Europa Leagues, y a un país, España, con dos Eurocopas y, sobre todo, un Mundial. Él es el último de la generación de 2010, la última punta de la única estrella que España tiene en el pecho. Las otras son Torres, Iniesta, Cesc y Puyol, los cinco que tocaron el balón en la jugada que dio inicio al gol más importante de la historia del fútbol nacional.
Es el último de la generación de 2010.
Al final es todo fruto del trabajo, el sacrificio. A pesar de mis dolores, aquí he seguido durante estos últimos seis meses en los que he querido estar con el equipo y mira, me ha hecho conseguir cosas.
Todos preguntan por lo que sintió Iniesta en aquel gol pero, ¿y usted?
Pensaba que, en el momento del partido que estábamos, había que llegar rápido arriba. El equipo contrario estaba desgastado y sólo quería transportar el balón delante y al final salió todo muy bien.
¿Ha sido el mejor momento de su carrera?
Es lo máximo, conseguir un Mundial... Es el sueño de todo niño.
También tiene cuatro Europa Leagues, Eurocopas y otros títulos...
Sí, todos son muy especiales. Sobre todo el primero con el Sevilla, el gol de Antonio Puerta que nos abrió las puertas de la final y todos los títulos que vinieron después, fue tremendo.
El jugador del Sevilla en la entrevista con El Mundo.Gogo Lobato
Es, en este momento, en el de los amigos perdidos, en el que Jesús Navas sí desearía tener el gran poder de traerlos de vuelta. El lateral del Sevilla adoptó el número de Puerta como homenaje a él y se emociona al recordarle, pero tampoco se olvida de José Antonio Reyes. "Siempre serás eterno amigo Antonio Puerta", escribió hace tiempo en Instagram. Él ha tenido el poder de hacerlo realidad.
¿Qué le hace sentir el 16?
El número de Antonio y lo llevo con todo el cariño, con entrega, con sacrificio, como estoy haciendo, darlo todo por él y por la afición. Se lo merece y lo que intento hacer cada día.
¿Se acuerda mucho de él?
Sí, tanto de él como de Reyes. Fueron momentos muy duros, las pérdidas que tuvimos y además amigos míos. Pero los llevamos siempre con nosotros, tanto en los títulos que conseguimos como en las alegrías.
Han sido 21 años en la élite. Desde que aquel agridulce 23 de noviembre de 2003 en el que Joaquín Caparrós, «como un padre» para él, le da la alternativa ante el Espanyol en un partido en el que terminarían perdiendo en Montjuic por 0-1.
Navas, delante del estadio que lleva su nombre.Gogo Lobato
¿Se recuerdan los grandes escenarios, pero cómo vivía el fútbol cuando iba por Los Palacios?
Siempre en la calle, en la plaza del pueblo, jugando hasta altas horas. Todo el día fútbol y disfrutando de ello. Todo lo que he conseguido es gracias a esa ganas y a esa ilusión.
¿Soñaba con la carrera que ha tenido?
Sí, la verdad que todo ha sido maravilloso y me enorgullezco de no haber cambiado desde el primer día. He seguido siendo el mismo, con esa humildad, esos valores que me han enseñado mis padres, mi mujer, eso es lo principal.
¿Cuándo dice hasta aquí?
Hace un año fue a más y, sobre todo, cuando juego un partido entero sufro mucho.
La ansiedad sí la pudo superar.
La situación de estar jugando en tu pueblo y llegar con 15 años al Sevilla y en dos estar jugando en el primer equipo... fue todo muy rápido. Quien me conoce sabe cómo soy y es un salto muy drástico. Al final fui asimilándolo porque el fútbol es mi vida y poco a poco, con ayuda de la familia, todo salió bien.
Fue de los primeros en hablar de salud mental.
Yo creo que esto le pasa a mucha gente, es algo muy común. Manteniendo la ilusión y con la ayuda de la familia, lo pasas.
Navas en la ciudad deportiva del Sevilla.Gogo Lobato
¿Qué le diría el Jesús Navas de hoy al de entonces?
Le daría las gracias. Sobre todo por no haber cambiado desde el primer día.
¿Tiene alguna espina clavada ?
No, todo lo que he conseguido ha sido maravilloso, tanto en Sevilla, en el City como en la selección.
¿Qué deja Navas en el fútbol?
El legado aquí en Sevilla y en la selección es darlo todo, hasta el final. Y el cariño de todo el mundo.
La 'jubilación'
¿Cómo será su primer día sin tener que ir a entrenar?
Nunca se está preparado para ello, pero a todo el mundo le llega e intentaré disfrutar de estos 15 días.
¿Qué le dice la familia, sus hijos?
Al pequeño le va a costar más, porque estuvo viviendo conmigo en la tele la despedida de Rafa Nadal y él estaba llorando. Entonces le dije que yo estaba prácticamente igual, que me dolía y que lo dejaba por algo así. Y bueno, yo creo que él seguramente se va a emocionar.
¿Qué echará más de menos?
Todo, es mi vida. Levantarte por la mañana, tocar el balón... es lo que llevo haciendo desde pequeño.
¿Qué es el fútbol para usted?
Es lo que amo y lo que me ha dado tantas alegrías.
¿Seguirá vinculado al Sevilla?
Ahora pienso en esta semana que viene por delante de tantas emociones y, con tranquilidad, veré. Al final Sevilla es mi casa y ya tomaré la decisión con tranquilidad.
¿Deja muchos amigos?
Todos los compañeros con los que he compartido vestuario en la selección, el Sevilla y el City nos tenemos un cariño increíble.
¿Ramos será especial?
Es como un hermano, hemos vivido muchos momentos, las familias. Hemos crecido juntos en el fútbol, en la selección, en Sevilla. Su vuelta fue espectacular porque tenía muchas ganas. Siempre le deseo lo mejor y ojalá siga disfrutando del fútbol.
El niño de los ojos azules, el del gran poder, ya no puede más y dice adiós.