El Real Madrid cayó este miércoles por 0-1 contra el Milán en el estadio Soldier Field de Chicago en el primer amistoso de su gira estadounidense, en el que el brasileño Endrick tuvo sus primeros minutos como madridista en un once repleto de ausencias ilustres, de Kylian Mbappé a Vinícius Junior y Rodrygo Goes.
El nigeriano Samuel Chukwueze anotó el gol decisivo a los 56 minutos en el Soldier Field y dio el segundo triunfo de dos al Milán del portugués Paulo Fonseca, que llevaba más tiempo que el Madrid trabajando en equipo y tuvo más brillantez en el terreno de juego.
Se jugó ante 61.568 espectadores, con un lleno casi total en Chicago, un duelo grande entre dos clubes que conquistaron 22 Copas de Europa en su gloriosa historia.
Endrick fue titular y disputó 45 minutos antes de que Ancelotti realizara una larga serie de cambios en la reanudación para dar paso a muchos canteranos. Le falta tiempo de trabajo al Madrid y jóvenes como César Palacios y Álvaro Rodríguez tuvieron que retirarse por problemas físicos.
Ancelotti apostó por el talento de Arda Guler, Endrick y Brahim en un tridente ‘ligero’ que regaló detalles de clase y buenas conexiones en el Soldier Field tras un arranque complicado de los blancos, en los que Thibaut Courtois apareció con dos paradas de mérito ante Samuel Chukwueze y Nasti decisivas para mantener el empate a cero.
Modric, Rudiger y Ancelotti fueron los nombres más celebrados por los aficionados presentes cuando la megafonía anunció el once titular. Y pese a que se jugó con bajos ritmos, también a causa de la alta temperatura (28 grados Celsius) y de la humedad, Modric deleitó al público con unos pases espectaculares con el exterior de la derecha.
Se buscaron mucho Güler, Brahim y Endrick. La primera la tuvo el brasileño tras una pared con Brahim, pero estaba en fuera de juego. El propio Brahim y Güler también lo intentaron desde fuera del área, sin tener puntería.
Destacó el jefe de preparación del Madrid, Antonio Pintus, que tiene que realizar un trabajo individualizado con los jugadores para adaptarse a sus distintas fechas de incorporación y Ancelotti realizó seis cambios tras el descanso para gestionar minutos.
Se retiraron Endrick, Güler, Modric, Rudiger, Vallejo y Courtois y saltaron al campo canteranos como Latasa, Nico Paz, Joan Martínez, Palacios o Rául Asencio, quienes formaron una zaga inédita. El más desafortunado fue Palacios, quien tuvo que retirarse apenas seis minutos después, reemplazado por Álvaro Rodríguez.
Y si en la primera mitad Courtois intervino para evitar los goles del Milán, en la segunda golpeó el cuadro italiano en el 56, tras un fallo de Brahim. El nigeriano Samuel Chukwueze anticipó la salida de Lunin y subió el 0-1 al luminoso.
Con los centímetros de Álvaro Rodríguez, el Madrid buscó abrir el juego y colgar centros, pero la defensa del Milán consiguió cerrar espacios y el equipo de Fonseca tuvo oportunidades para ampliar distancias. Tras un fallo de Vázquez, Pulisic tuvo la más clara, pero la perdonó ante Lunin.
Raúl Asencio lo pasó mal ante las llegadas de Chukwueze, pero el Madrid cerró el partido de forma positiva, creciendo y aumentando la presión. La mejor oportunidad la tuvo Fran García en el minuto 86. Entró en el área y recortó, pero su disparo de pierna derecha fue repelido por el muro milanista.
No tuvo más fuerzas el Madrid para evitar la derrota en Chicago, en el primero de sus tres amistosos de pretemporada. El club blanco, que recibió este miércoles a Rodrygo y que espera a Vinicius y a Militao este jueves, se medirá a continuación con el Barcelona en Nueva Jersey y con el Chelsea en Charlotte.
"No tenemos nada que perder", aseguraba Gonzalo Vinuesa, medio de apertura de la selección española de rugby, ante la final del Campeonato de Europa, el segundo nivel del rugby continental tras el Seis Naciones. El rival, Georgia, partía como favorito. Campeón invicto en los siete años anteriores, vencedor ocasional de selecciones como Gales o Italia, habitual en los mundiales. Ante un equipo tan bien armado, el quince de Pablo Bouza no sólo ha aguantado en Tiflis, sino que ha dominado el partido en el primer tiempo. Con cabeza y bien plantado, ha sorprendido por su iniciativa, ha tenido más balón (58% de posesión al descanso) y ha llevado el juego a campo local aprovechado con el pie de Gonzalo López Bontempo las indisciplinas locales.
Jugar contra Georgia supone una prueba de resistencia hasta el agotamiento. Aun así, los Leones, muy exigidos -como era previsible- en las fases estáticas, también han respondido en la primera mitad en el combate en juego abierto. Han perdido, sin embargo, varios balones cuando se acercaban a la zona de marca. Con menos oval, el conjunto georgiano se ha mostrado mucho más peligroso al oler la zona caliente: dos ensayos de touche-maul y otro a la carrera, rompiendo placajes, del ala Tabusadze para firmar una remontada muy ajustada (17-16) al descanso.
El reto añadido del los choques contra los Lelos reside en que, probada la resistencia rival, meten una marcha más. Lo han demostrado al regreso del vestuario. Su melé ha empezado a arrastrar a la española, a ganar golpes de castigo, a llevarlos al saque de lateral, a montar las plataformas, a sumar ensayos. Tres en once minutos (34-16) para asegurarse la final.
La selección española ha reaccionado con casta, ha retomado la iniciativa, ha vuelto a campo rival pero, al contrario de lo habitual, ha fallado en los saques de lateral y no ha podido recortar diferencias (46-28). Este domingo, con todo, tiene el premio de una plata bien ganada, merecida, que supone un avance respecto al bronce de 2024.
Gonzalo Vinuesa distribuye el juego en la final contra GeorgiaGeorgia Rugby
El primer objetivo, el Mundial
Los leones arrancaron este campeonato venciendo en Madrid (53-24) a Países Bajos en el partido decisivo para conseguir la plaza en Australia 2027. Ese domingo exhibieron su productividad en ataque. Con un 44% de posesión de balón -según datos de Rugby Europe- metieron siete ensayos por tres de los visitantes. Esperaban un partido más igualado frente a un equipo basado en la delantera. No rehuyeron el contacto, pero lo afrontaron donde más les interesaba. El mejor ejemplo fue el maul después de touche; de esa formación arrancaron cuatro marcas. "La touche en el rugby actual es fundamental, es un punto de conquista clave para lanzar nuestro juego desde diferentes partes del campo, sin la touche no sería posible", destaca Ignacio Piñeiro, 22 años, delantero en el equipo filial del Oyonnax francés y saltador habitual con su 1'98 de estatura.
En el juego abierto, sin embargo, fueron menos al choque que el rival. Buscaron mover el oval, desbordar a unos rivales más voluminosos. "Teníamos indicaciones de tratar de jugar lo máximo posible y así lo intentamos, el ataque fue bastante fluido, yo creo que salió bien", explica Gonzalo Vinuesa. Desde su posición de medio de apertura, el jugador de Complutense Cisneros suele dirigir a la tres cuartos en la selección.
La velocidad, en el siguiente partido en Suiza, la prendió el zaguero Feta Casteglioni. Argentino de madre española, afincado en nuestro país desde 2013 y con una década en la selección. No ha sido un fijo en las convocatorias, él mismo lo señala, pero ha estado disponible hasta en los peores momentos. Sus carreras sorteando rivales despertaron aquel día al equipo. A España le bastaba la victoria ante un conjunto a priori muy inferior. Pero el quince de Bouza se mostró incómodo, errático, en ocasiones incluso inseguro.
España gana una touce en el partido contra Países BajosVíctor LerenaEfe
Casteglioni lo atribuye a la resaca mental del triunfo anterior. "Éramos superiores, te vas relajando o no estás del todo enfocado, esas pequeñas cosas te llevan al nerviosismo, fue una mezcla de todo". En la segunda mitad en Suiza, la selección atravesó por un momento delicado, con 13-28 en el marcador y obligada a defender sobre su línea de marca. Resistió, retomó la iniciativa y acabó ganando con claridad (13-43) pero sin brillantez. Aun deslucida, esa segunda victoria consecutiva devolverá, 28 años después, a los Leones a un mundial. "Fue como resumir todo y decir que por lo menos valió la pena estar luchándola tanto", expresa, en términos personales, el zaguero del Recoletas Burgos Caja Rural.
El último partido de la fase previa, contra Georgia en Madrid, sólo decidía los cruces de semifinales pero se presentaba como una buena oportunidad para la celebración con los aficionados. No hubo motivo, España tampoco jugó bien. Plantó cara a un rival superior hasta el minuto 25 (13-15) y, a partir de ahí, se difuminó. 14-37 al descanso y 32-62 al final. Mal en la disciplina, mala defensa -diez ensayos encajados-, malas sensaciones.
Pese a lo anterior los Leones no sólo anotaron esos 32 puntos, sino que se enfrentaron en el cuerpo a cuerpo a una delantera que podría estar al nivel de algún equipo del Seis Naciones. De los cuatro ensayos españoles, tres partieron del saque de lateral y en dos de ellos se alcanzó la línea percutiendo centímetro a centímetro. Aspectos en los que, afirma Ignacio Piñeiro, el paquete español está progresando. "Destacaría la agresividad en los puntos de encuentro, tanto en la melé, como en el maul y el pick and go; son las fases donde poco a poco nos estamos encontrado más cómodos".
El mejor partido, la semifinal en Portugal
Este domingo, en un choque de mayor intensidad, el marcador y sobre todo las sensaciones han sido distintas. Aun así, la diferencia de nivel entre ambas escuadras no la marca sólo el desafío físico. Para Casteglioni radica en que, a diferencia de los españoles, casi todos los georgianos forman parte del entorno muy profesionalizado de las dos primeras categorías francesas. "Juegan partidos durísimos todos los fines de semana y eso se nota mucho . Salvo algunos como Niniashvili, que es un crack, los demás en destrezas o en ciertas cosas no son muy superiores a nosotros, pero la intensidad marca una diferencia".
"Hicimos una autocrítica muy dura tras el primer partido contra Georgia", ha reconocido el seleccionador Pablo Bouza. La "agresividad" que citaba Piñeiro salió a relucir en la semifinal. A domicilio y contra Portugal, un equipo que ha destacado desde el mundial disputado en 2023. La selección española no le dio tregua. Tuvo más iniciativa y posesión (58%), se impuso en las fases estáticas, ganó la línea de ventaja 105 veces -el doble que el rival-, hizo retroceder a la defensa y exhibió una continuidad en el juego (127 rucks por 80 de los locales) plasmada en dos ensayos en los que, entre cargas, limpieza en el suelo y pases, intervino la mayoría de los Leones. España encontró, además, otro asidero en el pie de Gonzalo López Bontempo: 27 puntos, sin apenas fallos, en los tiros a palos, algunos desde el centro del campo.
Rugby EspañaJavier IzquierdoReal Federación Española de Rugby
"Hubo mucha cabeza, el análisis previo de los entrenadores creo que fue muy bueno", recuerda Casteglioni. Apunta que, aun con algunos fallos españoles en el placaje, la peligrosísima tres cuartos portuguesa no desequilibró. "Creo que pudimos controlar en gran parte del partido a los backs de ellos, que son muy habilidosos". El zaguero califica de "impresionante" la actuación de los delanteros españoles. Lo corrobora Vinuesa. "Pasamos por arriba a los a los delanteros portugueses y eso te da mucha facilidad. Cuanto más dominen los delanteros, más cómodo estoy yo para jugar y sobre todo más espacios hay por todos lados".
"Creo que tenemos equipo para ganar el oro", había asegurado otro de los jugadores españoles, Mario Pichardie, hace unas semanas en EL MUNDO, en una afirmación que retrata sobre todo la ambición del grupo. La clasificación para el Mundial y el desafío, este domingo, a Georgia en muchos minutos de la final resitúan a España en el escaparate.
El próximo paso será progresar contra los conjuntos de un nivel parejo. "A Portugal, seguir ganándole; a Georgia, acercarnos lo más posible; a los de parecido nivel, Uruguay, Rumanía, ir ganándoles estos dos o tres años; y Estados Unidos nos ha ganado las últimas dos veces, pero creo que estamos ahí". Casteglioni completa esa ruta con las vibraciones positivas del equipo. "Bouza hace mucho foco en que los vínculos entre nosotros sean muy buenos, eso te hace sentir parte de algo y esa pertenencia te hace dar más siempre".
Leny Yoro, central de 18 años del Lille, era la primera opción del Real Madrid para reforzar el centro de la defensa. Un central joven, físico y con mucho potencial para aprender al lado de Militao, Rüdiger y Alaba, una vez que Nacho se ha ido a Arabia y Rafa Marín ha sido vendido al Nápoles. La directiva del Madrid contaba con el galo, pero éste finalmente ha elegido al Manchester United, que ha puesto sobre la mesa una oferta económica irrechazable. En el Bernabéu trazan ahora su Plan B, cuyo nombre principal, según ha podido saber EL MUNDO, es Aymeric Laporte.
El defensa de la selección española ha sido el mejor central de la Eurocopa y ya sonó para reforzar al conjunto blanco cuando jugaba en el Manchester City. El pasado verano se fue a Arabia Saudí, aceptando un generoso contrato en el Al Nassr, pero su excelente torneo en Alemania le ha puesto de nuevo en el foco continental. A sus 30 años, aparece como una opción barata y de nivel para dar oxígeno a una posición que da dolor de cabeza al cuerpo técnico.
Militao viene de superar una rotura del cruzado, Rüdiger acaba de terminar la temporada más exigente de su carrera y la rehabilitación de Alaba, que también se rompió el cruzado, va más lenta de lo que el club se imaginaba. El brasileño tiene 26 años, es joven, pero el alemán cumplió 31 en marzo y el austriaco acaba de hacer 32. La defensa necesita savia nueva en forma de futbolista joven, como iba a ser Yoro, u oxígeno para rotar durante el curso, como sería Laporte.
Está, además, el tema de los cupos nacionales. Ahora mismo, el Madrid tiene en su plantilla a Carvajal, Lucas, Ceballos, Brahim y Fran García. Latasa, Vallejo y Pablo Ramón están haciendo la pretemporada, pero lo más normal es que terminen cedidos o traspasados. Y aunque futbolistas como Valverde, Camavinga, Vinicius y Rodrygo podrían cumplir como cupo al haber estado tres temporadas en el club entre los 15 y los 21 años, no es un tema que la directiva pueda descuidar. Debe tener a ocho jugadores 'locales' entre los formados en el club y en equipos de la Federación Española y este verano han salido Nacho, Joselu y Kepa.
Laporte tiene contrato hasta junio de 2026 con el Al-Nassr, que pagó por él 27 millones de euros al Manchester City, pero vería con buenos ojos la opción de regresar a Europa para jugar en el Madrid y pondría de su parte en la negociación. Su perfil zurdo encaja en los gustos del cuerpo técnico de Carlo Ancelotti y los madridistas de la selección española han hablado muy bien de él en la concentración.
Sobre el césped de Alemania ha brillado. Ha hecho pareja con Le Normand y Nacho y a pesar de los debates sobre su físico en el inicio del torneo, ha terminado siendo el mejor defensa del mismo, tanto en defensa como en salida de balón.
A la espera de los nombres que puedan surgir en los próximos días, una cesión, sea el central que sea, sería la mejor vía de fichaje para un Madrid que ganaría tiempo. Aseguraría la posición durante esta temporada y buscaría un nuevo proyecto de central joven durante los próximos meses.
«Partidazo, partidazo... Estamos preparados. Estamos preparados». El Cholo Simeone tuvo pocas palabras, dobles, pero fueron contundentes, para describir el sorteo de los octavos de final de la Liga de Campeones. El azar continental ha definido un durísimo derbi madrileño entre Real Madrid y Atlético, la quinta vez que se enfrentarán en la competición, y ha querido que por su lado del cuadro viajen también Arsenal, PSG y Liverpool. Un camino infernal hacia la final del próximo 31 de mayo en Múnich.
La noticia cayó con peso en ambos clubes, donde no había muchas ganas de derbi, enfrentados en las últimas semanas por la polémica arbitral. El Madrid se ha mantenido firme en su cruzada contra el Comité Técnico de Árbitros, con esa carta a la Federación como último punto de inflexión, y el Atlético ha utilizado sus redes sociales para mostrar su rechazo a su gran rival, asegurando que el conjunto blanco lo que hacía era «presionar, amedrentar, intimidad o coaccionar» a los colegiados a través de su televisión oficial.
El derbi liguero de hace dos semanas, con el penalti deTchouaméni a Lino y el definitivo empate en el marcador, sólo aceleró críticas y acontecimientos. La investigación por parte de la Federación a las empresas de Munuera Montero tuvo de nuevo al Atlético activo en redes sociales, tildando de «bulos» las noticias sobre los negocios del árbitro.
Mientras, el fútbol. Madrid y Atlético se enfrentarán el martes 4 de marzo en el Bernabéu, lo que obliga a LaLiga a adelantar al sábado el Betis-Madrid, planeado para el domingo día 2. Así, ambos (el Atlético recibe en casa al Athletic) tendrán los mismos días de descanso.
El miércoles 12 del mismo mes, la vuelta en el Metropolitano, en lo que será el tercer enfrentamiento del curso tras los dos de Liga, el sexto en la historia de la Copa de Europa y el quinto en el torneo desde que Simeone es entrenador rojiblanco. La primera había sido en las semis de la 58-59, que llegaron al partido de desempate donde ganó el Madrid 2-1 con goles de Di Stéfano y Puskas.
Simeone, 0-5
Simeone intentará cerrar una herida abierta. Nunca ha sido capaz de salir triunfador de sus enfrentamientos contra el Madrid en Champions. Perdió las finales de Lisboa y Milán, una en la prórroga y la otra en los penaltis, y cayó derrotado en los cuartos de final de la 2014-2015, con aquel gol de Chicharito, y en las semifinales de la 2016-2017, último partido continental en el Calderón. En dos de esas ocasiones, 13-14 y 14-15, tenía a Ancelotti en el banquillo rival.
El técnico italiano tiene sentimientos encontrados ante el Atlético. Sonríe en Champions y sufre en Liga. Pero viendo que el derbi cae ahora en territorio continental, debe arquear la ceja con cierta felicidad. Ancelotti, que ha jugado 27 partidos ante el Atlético entre todos sus clubes, ha ganado 10 y ha perdido nueve, no ha conseguido vencer ni una vez con el Madrid a su vecino en los últimos cuatro enfrentamientos: tres empates seguidos en Liga y victoria del Atlético en la prórroga copera del año pasado.
Igualdad en los derbis
Desde su regreso al banquillo madridista en el verano de 2021, Ancelotti ha ganado cuatro derbis (dos de Liga y otros dos en la prórroga, en la Copa y en la Supercopa de España), ha empatado cuatro y ha perdido tres (dos en Liga y uno en la prórroga de la Copa). Un balance equilibrado extremadamente equilibrado que se decantará para un lado de la capital de España en marzo.
El que gane la eliminatoria se enfrentará al PSV o al Arsenal en cuartos de final, con la vuelta en Madrid, y podría medirse al Liverpool o al PSG en semifinales, ahí con la cita de vuelta lejos de España. Ingleses y franceses se cruzan en octavos, y en cuartos tendrían un duelo favorables ante Brujas y Aston Villa por un puesto en semis.
El Barça, agraciado
Un cuadro durísimo que dista del que el sorteo ha regalado al Barcelona. El equipo de Hansi Flick se medirá en octavos al Benfica, con la vuelta en Montjuic, y en caso de superar el cruce disputaría los cuartos contra el Dortmund o el Lille, con la vuelta en territorio alemán o francés. Más adelante le esperaría uno entre Bayern-Leverkusen y Feyenoord-Inter, últimos enfrentamientos de octavos. Si llega a semifinales, el Barça jugaría la vuelta lejos de Montjuic.
La ida de cuartos será el 8 y 9 de abril y la vuelta el 15 y 16. Las semis, el 29 y 30 de abril y el 6 y 7 de mayo, dejando la final para el 31 de mayo en el Allianz Arena de Múnich.