El joven piloto murciano de 20 años Borja Gómez falleció este jueves tras sufrir un accidente con su motocicleta mientras rodaba en el circuito francés de Magny Cours. El piloto cayó al suelo y fue arrollado por otro con el que compartía pista, según informaron fuentes del ayuntamiento de su localidad, San Javier.
Las reacciones no se han hecho esperar y el presidente de la Comunidad Autónoma, Fernando López Miras, escribió en su cuenta de la red social X un mensaje de pésame: “Conmocionado por el fallecimiento de Borja Gómez. Tenía un gran futuro profesional y mucha vida por delante. Tristísima noticia. Todo mi cariño y cercanía a sus familiares, amigos, compañeros y vecinos de San Javier. Descanse en paz”.
Borja Gómez Rus, quien cumplió 20 años el 10 de febrero y que llegó a debutar en el Mundial de velocidad dentro de la categoría Moto2, estaba en Francia con motivo de la celebración del Campeonato de Europa de Stock 1.000.
El sanjaviereño se inició en el motociclismo a nivel nacional en 2014 logrando el tercer puesto y posteriormente el segundo en el Campeonato de España de Minimotard65. De ahí pasó al Supermotard disputando la Copa Kawasaki igualmente con una tercera posición en 2019. Dos años después se proclamó ganador del Campeonato de España de Superbike en la categoría Supersport y en 2022 fue subcampeón nacional de Superbike 1.000.
Cuando tenía 17 años, el 23 de octubre de 2022, hizo su estreno en el Mundial de Moto2 con el equipo Flexbos HP40 sustituyendo a Jorge Navarro en el circuito de Sepang, en Malasia. Ese mismo año, en noviembre, participó en la última prueba del Mundial consiguiendo sus cuatro primeros puntos en el Gran Premio de la Comunidad Valenciana, en Cheste.
Ahora formaba parte de la parrilla del Europeo de Stock 1.000 con al escudería Team Honda Laglisee tras tres años en el Campeonato de Europa Repsol. El murciano marchaba líder tras su última victoria en Aragón y este jueves 3 de julio de 2025 se ve truncada tristemente su carrera al perder la vida en el lugar en el que se sentía feliz, un circuito.
Francia necesita hacerse un favor a sí misma y, de paso, hacerle otro a Portugal. Galos y lusos no se quieren enfrentar tan pronto, así que muchas miradas de la concentración portuguesa estarán hoy en el Signal Iduna Park de Dortmund, donde el cuadro de Deschamps se mide a Polonia, ya eliminada, buscando el liderato del Grupo D.
Las cuentas son claras. Ahora mismo, Países Bajos lidera el grupo con cuatro puntos, los mismos que Francia, tras el empate de la segunda jornada. Los de Koeman, eso sí, son líderes. Las dos selecciones tienen la misma diferencia de goles, pero los neerlandeses han metido un tanto más en el torneo.
En resumen, Francia necesita ganar a Polonia y que Países Bajos no sume los tres puntos contra Austria. Si esto último sucede, los galos tendrían que ganar por un gol más de diferencia que los 'oranje'. En caso de empatar también en esa estadística, habría que ir a las tarjetas amarillas, que ahora mismo también son las mismas: dos.
Sin opciones de octavos
La última cifra que desempataría la situación serían los puntos en la fase de clasificación de la Eurocopa, donde Francia superó a Países Bajos por cuatro puntos, por lo que el primer puesto sería suyo.
Sobre el duelo ante los polacos, parece que Kylian Mbappé podrá disputar sus primeros minutos tras el golpe sufrido en la nariz, siempre jugando con una máscara, y que Deschamps repetirá el equipo de la segunda jornada. Será un encuentro especial para Robert Lewandowski. El delantero del Barcelona no pudo disputar la primera jornada y fue suplente en la segunda, donde su selección cayó ante Austria. Ya sin opciones de pasar a octavos, el capitán de Polonia intentará estrenarse en el torneo y despedirse con un buen sabor de boca.
En el otro encuentro del grupo, Austria, que ya se lo hizo pasar muy mal a Francia, quiere exprimir ante Países Bajos sus opciones de estar en octavos. Un empate le haría sumar cuatro puntos y le daría el pase, aunque el rival no es el mejor para la tarea. Los de Koeman son conscientes de que necesitan ganar para ser primeros de grupo.
Encontrar fútbol y tranquilidad
También llega Inglaterra al final de la fase de grupos con urgencias. No sólo necesita sumar ante Eslovenia para asegurarse la primera plaza del grupo y un cruce más placentero sino disipar la desconfianza que ha generado su juego y calmar las críticas a la propuesta de Gareth Southgate, en la diana de medios, aficionados y hasta de ex jugadores. Necesita la selección ganarse el respeto con el que pisó Alemania hace sólo una semana con la vitola de favorita al triunfo.
En el primer partido ante Serbia apareció Jude Bellingham para encarrilarlo pese al colapso del segundo tiempo. A los Three Lions les faltó fútbol para pisar el área y algunos de sus principales futbolistas, como Phil Foden, acabaron ahogados en el puzle que armó el seleccionador.
Nada extraño si en la medular como escudero de Declan Rice aparece el lateral derecho del Liverpool, Alexander-Arnold, un invento de Southgate que ha generado un aluvión de críticas y que él mismo ha enmendado durante los partidos. Para este duelo podría cambiar y alinear a Conor Gallagher o incluso retrasar a Bellingham.
El seleccionador inglés, Gareth Southgate.A. DENNISAFP
La marejada no acaba ahí. Y es que la convocatoria del técnico pross se considera por medios y hasta por ex jugadores Gary Lineker y Alan Shearer como desequilibrada, con muchos jugadores jóvenes como Adam Wharton (20 años) o Kobbie Mainoo (19 años) y la falta de algunos perfiles más concretos que puedan contribuir a que todo el talento que se acumula en las botas de los jugadores ingleses acabe por aflorar en un terreno juego.
El foco también está en puntales como el capitán Harry Kane, a quién Lineker le ha pedido más exigencia y más contribución al juego de ataque, algo que no ha gustado al goleador del Bayern. «Inglaterra no ha ganado nada desde hace mucho, mucho tiempo. Muchos de esos jugadores también formaron parte de eso y saben lo duro que es. Yo nunca faltaría al respeto a ningún ex jugador. Lo único que les diría es que recuerden lo que es vestir esta camiseta», respondió. Un aviso de que no hay calma sin victoria clara.