El guía de escalada nepalí Kami Rita Sherpa logró este martes alcanzar por trigésimo primera vez la cumbre del monte Everest, la montaña más alta del planeta, batiendo así su propio récord y afianzándose como la persona con mayor cantidad de ascensos.
Kami Rita, de 55 años, alcanzó la cima del Everest (8.848,86 metros) alrededor de las 4:00 horas de este martes (22:15 del lunes GMT), explicó Mingma Sherpa, presidente de Seven Summit Treks, la empresa organizadora de esta expedición.
“Kami Rita se encuentra sano y salvo tras alcanzar la cima. Ha comenzado el descenso y regresa al campamento base”, añadió Mingma.
Kami Rita era el guía de escalada principal de una expedición al Everest del Ala de Aventura del Ejército de la India, liderada por el teniente coronel Manoj Joshi. La expedición conmemoraba el 50º aniversario de la primera expedición del Ejército indio a la cima del Himalaya.
Kami Rita nació en la región de Khumbu, el corazón de la comunidad sherpa que durante mucho tiempo ha impulsado las expediciones al Himalaya. Su carrera en el montañismo comenzó en 1992, cuando se unió como portador a una expedición al Everest.
Realizó su primera ascensión exitosa el 13 de mayo de 1994, a los 24 años. Desde entonces, ha escalado el Everest casi anualmente, logrando seis ascensiones dobles (dos en una sola temporada). La última ascensión al Everest de Kami Rita había tenido lugar el 22 de mayo de 2024.
Actualmente, la segunda persona con más registros de haber alcanzado la cumbre del Everest es el también nepalí Pasang Dawa Sherpa, que ha alcanzado la cumbre en 29 ocasiones, incluidas dos en esta primavera.
Las agencias aseguraron que la expedición de este martes es la última de esta temporada primaveral, la óptima para el ascenso al Everest,
El Gobierno nepalí ha otorgado, en total, 468 permisos para escalar el Everest esta primavera.
Dos escaladores indios y uno filipino han fallecido durante esta temporada, que, en la última semana, ha estado marcada por el rápido ascenso -sólo en cinco días y sin período de aclimatación- de cinco exsoldados británicos que llegaron a la cumbre del Everest tras inhalar gas Xenón antes de iniciar la subida, algo que ha dado pie a la polémica en el montañismo.
Álvaro Arbeloa ha intentado zanjar la polémica surgida con Mbappé tras la suplencia del francés el jueves frente al Oviedo asegurando que le da "mucha normalidad" a todo lo que "ha pasado estos días". Este sábado, durante la previa del partido frente al Sevilla, el entrenador del Real Madrid ha dicho que sabía que el delantero francés "no estaba contento" por no haber jugado de inicio, algo que le "gusta".
El técnico se refirió a las polémicas declaraciones de Mbappé, en las que afirmó que Arbeloa le había dicho antes del encuentro que era el cuarto delantero y quiso dar el asunto por zanjado "Justo subía para aquí y acabo de ver a Mbappé. Le he dicho que estuviese tranquilo, que ya me encargaba yo. Entiendo que estas cosas puedan ser noticia. Todo lo que dijo lo habíamos hablado ya antes, yo me lo tomo con más naturalidad. Entiendo cómo se sienten los jugadores cuando no juegan", señaló.
"Kylian el otro día no estaba contento y me gusta. Para mí es algo que tiene mucha más normalidad de lo que se le ha dado. Lo mejor era que jugase un rato la segunda parte. Quizás, sin el partido de mañana, la situación habría sido distinta. Pero nada más. Yo le doy mucha normalidad a lo que ha pasado estos días. Mi relación con Mbappé sigue siendo la misma", agregó.
Un partido del domingo, contra el Sevilla, en el que Mbappé podría volver a la titularidad, y que el técnico calificó de máxima dificultad. "Es un Sevilla que ha ganado los tres últimos partidos, que viene haciendo las cosas muy bien con Luis -García Plaza-, un entrenador con grandísima experiencia. Conocemos cómo trabajan sus equipos. Le ha dado la vuelta al Sevilla y el estadio es ilusionante por el ambiente, la complejidad, una afición que es de las mejores de España", analizó.
"Si Mourinho está aquí la temporada que viene, estaré muy contento"
Arbeloa también se refirió a José Mourinho, quien podría relevarle como técnico blanco la temporada que viene. "He sido muy claro respecto a lo que pienso de Mourinho. Como su jugador y como madridista, Mourinho es el número uno. Es y será siempre 'uno di noi' (uno de los nuestros). Si está de vuelta aquí la temporada que viene, estaré muy contento de tenerle de vuelta en casa", señaló en rueda de prensa.
En el caso de que llegue el portugués sería el cuarto entrenador del Real Madrid en poco más de un año, tras la salida de Carlo Ancelotti, Xabi Alonso y la que supondría de Arbeloa. Tiempo en el que los conflictos internos en el vestuario, y la ausencia de títulos, han marcado la actualidad madridista.
"No entiendo muy bien lo del vestuario ingobernable. O no lo comparto. No es como definiría al vestuario del Real Madrid. El club tomará una decisión respecto al entrenador de la temporada que viene, cuando consideren oportuno", señaló.
Un Arbeloa cuya etapa en el banquillo del primer equipo apunta a ser corta, tras asumir el cargo en enero. "Estos cuatro meses han sido una grandísima experiencia y un aprendizaje enorme. El día que esto acabe me marcharé con la conciencia tranquila", señaló. "He sentido siempre el cariño de la afición. De mis 43 años, 20 los he pasado dentro de este club. Son muchos años en la que considero mi casa", completó en palabras que, pese a no ser oficial, parecen ya una despedida del técnico.
En las tribunas del Miami International Autodrome los aficionados siguieron más pendientes de sus teléfonos y sus refrescos, pero Oscar Piastri ganó su tercera carrera consecutiva con 37 segundos de ventaja sobre George Russell, tercero en el podio. Es la abismal diferencia entre McLaren y el resto de competidores en este Mundial 2025, donde ni los golpes de genio de Max Verstappen parecen suficientes para contener la superioridad de los coches papaya. El festejo del australiano ante sus mecánicos, con unos pasos de algo parecido a la samba, contrastó con la frialdad de Lando Norris. Las jerarquías en McLaren han cambiado.
Un año después de su bautismo de fuego en esta misma pista, Norris desfiló hacia la ceremonia de los himnos con rictus de perdedor. Nada supo hacer para animar el cotarro frente al Hard Rock Stadium, que la F1 considera esencial para sus planes futuros, pero que sólo depara carreras sin historia. Sólo unos metros antes de que cayese la bandera a cuadros, Carlos Sainz no pudo concretar su adelantamiento a Lewis Hamilton, pero bien puede sentirse satisfecho el madrileño por su novena posición. Verstappen, cuarto, tampoco debe flagelarse. Hizo todo lo que estaba en su mano, pero nada más puede extraer de su Red Bull. En vano resultaron sus intentos de defender la pole.
Mad Max ha perdido la cuenta de las veces que ha aplicado a Norris la misma medicina. Quizá no sea del agrado de los puristas, pero con el reglamento en la mano, nada se puede reprochar a esa maniobra en la curva 3, cuando cerró los espacios de un modo tan furibundo como legal. "¿Qué se supone que debo hacer?", preguntaba el británico por radio. Con no meterse en ese fregado hubiese sido suficiente.
La lluvia que no llega
Los comisarios se limitaron a anotaron la maniobra, así que a Norris no le quedó sino apretarse los machos. Relegado a la sexta plaza, resolvió un fantástico cuerpo a cuerpo frente a Russell, el único de los favoritos, junto con Lewis Hamilton, que había montado de inicio los neumáticos duros. Andrea Kimi Antonelli tampoco obstaculizaría a su McLaren, con unas prestaciones manifiestamente superiores al resto.
El primero en materializar esa ventaja fue Piastri, con las ideas muy claras frente a Verstappen. Al final de recta, en la vuelta 14, el australiano se puso en cabeza. Mucho más arduo resultó el adelantamiento de Norris. Cuando sí tocaba sacar el cuchillo, Lando se mostró excesivamente comedido ante el tetracampeón. Empleó un par de vueltas hasta conquistar la segunda plaza, mientras su compañero volaba por delante. Ocho segundos en cuatro giros. Más que suficiente para tomarse el resto de carrera con calma.
Con 40ºC sobre el asfalto y un plan estratégico a una sola parada, la única inquietud para McLaren era la lluvia. Los radares anunciaban fuertes precipitaciones. Tan reiterada como erróneamente. Así que una vez superado el ecuador de la prueba, cuando ya habían pasado por boxes Verstappen y Antonelli, un reventón en el motor de Oliver Bearman dio paso al virtual safety car.
Sainz, por delante de Albon, el domingo en Miami.AFP
Fue el momento de Williams, que desde el viernes venía mostrando maneras. Sainz había intercambiado posición con Albon, intentando olvidar el inexplicable despiste de su equipo durante la qualy, que le había dejado sin ningún juego nuevo de neumáticos medios para el domingo. El caso es que nada más cambiar a los duros, el madrileño se dio una pequeña alegría ante Charles Leclerc para ascender a la séptima plaza. Sin embargo, las gomas medias pronto permitirían al monegasco devolverle el favor. Sainz puso todo de su parte para evitarlo, pero cuando le cerraba por fuera, Hamilton se le coló también por el interior.
Albon ya se había quitado de encima a Antonelli, evidenciando el paso adelante del FW47. Sin embargo, desde el arranque, el monoplaza de Carlos sufría algunos daños que le hacían perder varios puntos de carga aerodinámica. Sin esos problemas, Williams habría dejado aún más evidencia a Ferrari, enredada, por enésima vez, en sus cuitas internas. El delirante diálogo entre Hamilton y su ingeniero, sumado a las pullas de Leclerc al heptacampeón dieron un aire de opereta al desangelado tramo final.
Yuki Tsunoda, penalizado con cinco segundos por superar el límite de velocidad en el pit-lane, defendía ante Isack Hadjar el último punto en liza. Liam Lawson y Gabriel Bortoleto habían abandonado, pero ni por ésas Aston Martin pudo abandonar las dos últimas posiciones. En la novena vuelta, Fernando Alonso sufrió un extraño trompo cuando perseguía a Bearman. Como si su juego de duros aún no rindiese a la temperatura correcta. Ni una nota positiva de esas actualizaciones aerodinámicas, por falta total de tracción, especialmente en la zona más revirada del circuito. Nico Hulkenberg, al volante de un Sauber, aventajó en más de 12 segundos a Alonso en la meta. Lance Stroll aún tardó ocho más en ver la bandera a cuadros.
El presidente de LaLiga, Javier Tebas, fue uno de los grandes protagonistas en la primera jornada de la VI edición de MARCA Sport Weekend, quien mantuvo, en el Centro Pompidou de Málaga, una conversación con el director del diario deportivo, Juan Ignacio Gallardo, centrada especialmente en la piratería y el fraude audiovisual. También habló del repunte de la violencia en el fútbol declaró, un aspecto en el que fue contundente: «Hemos hecho una política dura de persecución judicial y vamos a dar otro paso más, que es buscar la disolución de esos grupos violentos».
Javier Tebas también recalcó que aunque los aficionados no tengan nada que ver, en estos casos «el silencio cómplice es tan peligroso como la participación».
El presidente de la Liga quiso poner énfasis sobre la piratería: «Una parte fundamental de los ingresos de la industria del deporte, y del fútbol y la liga, está en la suscripción. Igual que pagas una entrada por ir a un campo a ver un partido, en el fútbol profesional para ver un partido en televisión hay que pagar una suscripción. Si llega otro y ofrece lo mismo gratis, la industria se irá a la ruina».
Para el presidente, el mundo audiovisual es otra taquilla más que tienen los clubes y esa taquilla está siendo robada. «Si queremos mantener nuestro nivel de jugadores y el nivel de empleados que genera nuestra industria, directa e indirectamente, que son 180.000 según un informe hecho con Price, entonces la gente tendrá que pagar por ver el contenido que sí abona cuando va a verlo en directo», añadió.
El papel de Google o 'X'
«Nunca puede ser excusa robar porque sea caro, pero es que, además, tampoco lo es tanto y el mensaje debe ser otro: si los piratas consumiesen legalmente, bajaría el precio. Tenemos estudios de todos los países y en México, por ejemplo, es la clase alta la que más piratea, porqué existe esa idea de porqué pagar si puedo verlo gratis», recalcó.
El presidente de LaLiga explicó cómo el consumidor accede al contenido pirata través de dos formas, por una web, o a través de aplicaciones que descarga de la Play Store de Google o Apple: «Google, por ejemplo, gana dinero con la piratería y tenemos interpuestas varias querellas contra él en diferentes países, como colaborador en la violación de la propiedad intelectual y por blanqueo de capitales, ya que se lleva una parte proporcional a través de los anuncios de Google Ads».
También se refirió al problema en la red social X: «Musk ha despedido a muchos trabajadores y en la lucha contra la piratería han quedado muy pocos. Lo fundamental de nuestros derechos audiovisuales se está viendo gratis. Yo ya tengo países donde me han dicho que me van a pagar la mitad. Pero no solo al futbol español, sino también al inglés y a todos igual».
Italia como ejemplo
El presidente puso como ejemplo de buenas prácticas la ley italiana contra la piratería y fue crítico con la situación en España. «Nuestra estrategia está en hacer lobby legal en los países y estamos intentando que en España haya modificaciones legislativas para que, si no es como en Italia, sea mejor de lo que es. Ahora la gobernabilidad es complicada y no es una prioridad del Gobierno. También parece que piratear está bien», aseveró.
Otro de los temas de actualidad tratados en el encuentro fue el del calendario de las numerosas competiciones y, sobre este asunto Tebas se mostró tajante: «Vamos a denunciar a la FIFA ante los órganos de la Unión Europea por el problema de esas decisiones unilaterales de calendario sin contar con las competiciones nacionales».