Courtois, Ramos, Messi y Cristiano… ¿Por qué los futbolistas compran ahora clubes de fútbol y no restaurantes? “Es mejor invertir en algo que conoces”

Courtois, Ramos, Messi y Cristiano... ¿Por qué los futbolistas compran ahora clubes de fútbol y no restaurantes? "Es mejor invertir en algo que conoces"

“El sevillismo no se negocia, se lleva en vena desde que se nace. Podéis contar conmigo para lo que necesitéis, es un hasta luego”. Estas eran las palabras con las que Sergio Ramos se despedía del Sevilla en su segunda etapa como jugador. Menos de dos años después, el de Camas volvió para rescatar a un club que se encuentra en horas bajas tanto financiera, con una deuda de 90 millones de euros, como deportivamente, pese a haberse salvado inextremis del descenso.

Ramos llegó al Sevilla con el fondo Five Eleven como socio inversor en una operación de 450 millones de euros. Una de las mayores que ha realizado un futbolista respecto de una entidad deportiva. Porque ha habido muchos otros ex compañeros de Ramos que han realizado este tipo de inversiones, pero quizás la del club hispalense, por volumen, haya sido de las más importantes. El último, Thibaut Courtois con el CD Extremadura.

Así, el futbolista de Real Madrid se ha sumado a una moda que está atrayendo a muchos futbolistas no sólo que han colgado las botas sino que permanecen en activo. Una inversión muy lucrativa para muchos de ellos. “Es un negocio que conocen mejor que los restaurantes y otros sectores y les gusta más”, apunta a EL MUNDO Carlos Cantó, CEO de SPSG Consulting.

Courtois, en la compra del Extremadura.CD Extremadura

Si podemos hablar de uno de los pioneros, habría que referirse a David Beckham y su vinculación con el Inter de Miami. El inglés, una empresa andante desde que fue futbolista, se guardó un as en la manga al firmar con Los Ángeles Galaxy, el poder participar de una franquicia de la MLS. Algo que hizo al retirarse para entrar en el Inter de Miami por un monto que podría rondar los 25 millones de euros.

El británico, con el músculo financiero del magnate mexicano Jorge Mas, se hizo con el control de una entidad que hoy está valorada en más de 1.000 millones de dólares impulsada, principalmente por la llegada de Leo Messi a sus filas en julio de 2023.

Beckham, en una premiere del documental de su mujer.EM

Precisamente el argentino, quizás por el influjo del futbolista británico, decidió, recientemente, seguir sus pasos a un nivel muy inferior. El rosarino formalizó la adquisición de la totalidad de las acciones de la Unió Esportiva Cornellà, un club que milita en la quinta categoría del fútbol español y del que han salido jugadores como Gerard Martín, Jordi Alba y David Raya.

“El interés de un jugador en un club pequeño es para imprimir su huella, generar mas ingresos y contribuir a su desarollo”, apunta Cantó sobre la inversión de un argentino cuyo negocio está en la “identificación de talento”. “Además, los chicos querrán sumarse al club de Leo Messi“, añade sin despreciar la atracción de patrocinadores que también genera su nombre. El caso de Ramos, Cantó lo encuadra más en un elemento “abridor de puertas” así como en un interés sentimental.

Muchos madridistas

El principal rival del rosarino este siglo ya había realizado también una inversión previamente en otro club español. Cristiano Ronaldo había comprado en febrero de este mismo año un 25% de la Unión Deportiva Almería, club que pelea por ascender a Primera División esta temporada.

“Desde hace tiempo he tenido la ambición de contribuir al fútbol más allá del campo”, declaró en su momento el astro portugués sobre una inversión que realizó a través de su compañía, CR7 Sports Investments, de la que se estima que pudo superar los 25 millones de euros aunque no se han publicado cifras oficiales.

También su compañero del Real Madrid, Luka Modric, hoy en el Milan italiano, se ha decidido a invertir en un club de fútbol. En el caso del croata se trata de una participación del Swansea, club galés que milita en la Championship (Segunda División Inglesa) y en el que fue una gran estrella el asturiano Michu.

Y el último madridista en sumarse, aunque ya tenía una participación en el Le Mans ha sido Thibaut Courtois con su llegada al CD Extremadura, club que ha acumulado cuatro asecensos consecutivos y ya está en Primera Federación.

Final de etapa

Lo normal es que los jugadores que inviertan en clubes de fútbol lo hagan cuando ya están retirados, como el caso de Beckham o Thierry Henry, que entró como accionista en el Como que entrena y también tiene participación Cesc Fábregas, o en el ocaso de sus carreras. Cuando ya han acumulado las ganancias y la experiencia, junto a sus asesores para determinar o no la idoneidad de entrar en una entidad o fundarla como hizo Paolo Maldini con el Miami FC, la otra franquicia de la ciudad americana.

Ya es más extraño realizarlo cuando se está en activo, pero comienzan a verse ese tipo de inversiones de manera reciente. Gerard Piqué, por ejemplo, compró el Andorra cuando aún militaba en el FC Barcelona y le quedaban dos ligas y una Copa del Rey por ganar. En 2018 a través de su empresa, Kosmos Holding, el ex futbolista se hizo con un club que ha transitado estos años entre la segunda y la tercera categorías del fútbol español.

Pero, más extraño es que una estrella mundial, aún con mucho futuro por delante y uno de los futbolistas franquicias del Real Madrid haya hecho lo propio con el Caen a través de su fondo Coalition Capital Partners. En 2024, en una operación valorada en unos 20 millones de euros, Kylian Mbappé se haría con la entidad que disputa la segunda división francesa con tan sólo 25 años.

Son los clubes de fútbol, los nuevos ‘restaurantes’ de los futbolistas. Una moda en la que aterrizan con un mayor conocimiento y en la que “si se hace bien, se puede hacer mucho dinero”. “Además, a día de hoy, los jugadores esán mucho mejor preparados y asesorados”, concluye Cantó.

kpd