Xabi Alonso: "En el extranjero sorprende muchísimo que no haya consecuencias por el Caso Negreira"

Xabi Alonso: “En el extranjero sorprende muchísimo que no haya consecuencias por el Caso Negreira”

El Caso Negreira sigue copando la actualidad del fútbol español tras las declaraciones de Joan Laporta y algunos exentrenadores del conjunto catalán en el juicio y de las palabras de Florentino Pérez en la comida de Navidad del Real Madrid con los medios de comunicación. A ese discurso se ha sumado esta mañana Xabi Alonso, en la previa del encuentro entre el conjunto blanco y el Talavera en la Copa del Rey.

"En todas las ligas hay árbitros de diferentes personalidades y distintas formas de arbitrar, pero es un caso que hay que investigar y depurar responsabilidades. Lo que ha sucedido aquí... En el extranjero sorprende muchísimo que no haya consecuencias o responsabilidades. Es importante saber qué ha pasado. No es normal y no se puede tomar con naturalidad", reflexionó el técnico vasco en la sala de prensa.

Para saber más

Cuestionado por el comunicado del sindicato de árbitros criticando la postura de Pérez y defendiendo a los colegiados, el entrenador del Madrid declaró que "es legítimo que cada uno defienda sus intereses y alce la voz cuando se siente perjudicado". "Nosotros hacemos exactamente eso", añadió.

Sobre su situación en el banquillo del conjunto blanco, Alonso se abrió un poco a nivel personal. "El Xabi de junio no es el mismo que el de ahora. En esencia sí, pero hay cosas que he aprendido, cosas que he tenido que ajustar de mí mismo, conocer, adaptarme... A los jugadores les pasará lo mismo al ver el tipo de entrenamientos, forma de jugar... Es normal. No somos fotos fijas. Lo interesante es que sea para bien, no para mal. Queda camino por desarrollar", aseguró el de Tolosa, que admitió estar "disfrutando" de su etapa en el club del Bernabéu.

"La unidad es fundamental"

"El cargo te hace saber lo que te toca en cada momento. Disfruto de la oportunidad que tengo, con todo lo que conlleva. Es un orgullo estar aquí y querer mejorar. Hay cosas que me gustaría hacer mejor. Si somos mejor equipo en marzo que ahora será buena noticia", expresó.

Eso sí, reconoció que la comunicación con los responsables del club sigue siendo "buena". "La situación sigue siendo la misma, mantenemos una buena comunicación y estamos juntos en esto. La comunicación es fluida, hay confianza constante, respeto y ambición de querer mejorar. Sabemos que hay momentos buenos y no tan buenos y la unidad es fundamental. Las relaciones se van desarrollando y nos vamos conociendo mejor. El foco son los cuatro días, acabar bien antes del parón, pero siempre con la ambición y exigencia de mejorar, tanto en el vestuario como en el campo".

El sudoku de Xabi Alonso en el Madrid: sólo ha repetido alineación titular en una ocasión, contra Barça y Liverpool

El sudoku de Xabi Alonso en el Madrid: sólo ha repetido alineación titular en una ocasión, contra Barça y Liverpool

¿Cuál es el equipo titular del Real Madrid con Xabi Alonso? Complicado saberlo. En los 23 partidos oficiales de este curso (sin contar el Mundial de clubes y pretemporada), el preparador vasco sólo ha repetido alineación titular en una ocasión. Ese 11 lo integran Courtois; Valverde, Militao, Hujsen, Carreras; Güler, Tchouaméni, Camavinga, Brahim; Mbappé y Vinicius. Fue el equipo que comenzó el clásico contra el Barcelona (2-1), aquel de las protestas de Vinicius y del desplante a Xabi, disputado el 26 de octubre, y volvió a juntarse nueve días después en la visita al Liverpool, en la Champions (1-0).

Un 11 distinto al presentado en el primer encuentro de la temporada, 19 de agosto contra Osasuna (Courtois; Trent, Militao, Huijsen, Carreras; Güler, Tchouaméni, Camavinga, Bellingham; Mbappé y Vinicius) y del último contra el Alavés (Courtois; Valverde, Asensio, Rüdiger, Valdepeñas; Güler, Tchouaméni, Bellingham; Rodrygo, Mbappé y Vinicius).

Las certezas más claras tras el análisis del sudoku de las alineaciones titulares presentadas por el técnico tolosarra apuntan a que tiene un grupo de fijos: Courtois bajo los palos, Militao en el eje central de la defensa, Carreras en la banda izquierda, Valverde de multiusos, Tchouaméni de pivote, Bellingham como enganche y Vinicius y Mbappé arriba. El resto de los puestos, debido a las ausencias por lesiones (muchísimas), castigos reglamentarios (numerosos), cambios táctivos (varios) y rotaciones (pocas) quedan abiertos a un amplio margen de aspirantes e interpretaciones. Carvajal podría estar por delante de Trent en la banda derecha, Huijsen superaría a Rüdiger en labores de contención y Güler se adelantaría a Ceballos y Camavinga en la zona de creación. El revulsivo en momentos críticos tampoco ha quedado claro, Brahim, Rodrygo y Gonzalo se han repartido la función de animador del zafarrancho de combate. Franco Mastantuono arrancó firme, pero desde su lesión de pubalgia desapareció de la pizarra.

Larga lista de ausencias

Y es que los contratiempos físicos han condicionado la estrategia de Xabi Alonso. Ante el Manchester City y el Alavés no pudo contar con más de media docena de jugadores. La preparación física y la planificación facultativa erosionan los planteamientos tácticos. Y esa nómina de damnificados ha estado dominada por la presencia de jugadores con lesiones reincidentes. Carvajal apenas pudo disponer de siete partidos tras recuperarse de su lesión de rodilla. Militao, Alaba y Mendy también hicieron camino de ida y vuelta por la enfermería.

Xabi, que nunca pierde las formas, lamenta la extensa lista de ausencias, pero entiende que es algo inherente el fútbol, como dejó claro el pasado sábado en la víspera del viaje a Mendizorroza: «Evidentemente, a pesar de las bajas tenemos fortalezas y equipo suficiente para tener 11 jugadores del Madrid que lo darán todo. Las ganas y el compromiso para ganar van a estar ahí. El del Alavés es un partido importante antes del parón. Los 11 que salgan darán lo mejor».

En el club, algunos se ha acordado de Antonio Pintus, el preparador físico italiano, que tras la llegada de Xabi Alonso ha quedado apartado de la actividad diaria.

4-4-3 y 4-4-2

Las bajas, sin duda, condicionan las alineaciones, pero también han influido la modificación de criterios técnicos del staff de Alonso. Tras el estreno del vasco en el Mundial de clubes parecía que el modelo de tres centrales (utilizado en el Bayer Leverkusen) podría ser una opción, pero sólo lo ha utilizado en momentos puntuales de los partidos. Apostó más por el 4-3-3 y el 4-4-2, siempre en función de la labor de Bellingham, un media punta que ha tardado en encajar en el sistema.

El técnico sabe que el inglés debe jugar, pero este no termina de sentirse cómodo. No es casualidad que la racha más fructífera de resultados del Real Madrid en este temporada se firmara antes de su regreso por la operación de un hombro. El internacional inglés volvió a ser titular ante el Atlético de Madrid y los blancos perdieron 5-2. Antes, el Madrid había ganado a Osasuna (1-0), Oviedo (0-3), Mallorca (2-1), Real Sociedad (1-2), Marsella (2-1), Espanyol (2-0) y Levante (1-4). Ahora, Bellingham ha recuperado su mejor versión y una pieza clave en el grupo de Xabi.

Arda Güler es el único que ha participado en todos los partidos (19 como titular). Lo otros que no se han perdido ninguna convocatoria son Valverde, Mbappé, Vinicius, Brahim y Gonzalo.

El futuro de Xabi Alonso en el Madrid: otra semana de calma tensa, con dudas y sin la Supercopa asegurada

El futuro de Xabi Alonso en el Madrid: otra semana de calma tensa, con dudas y sin la Supercopa asegurada

«Lo que más preocupa al Madrid es la situación del arbitraje en España». El pabellón de baloncesto de la ciudad deportiva de Valdebebas acogió ayer el clásico encuentro navideño entre los responsables del Real Madrid y los medios de comunicación. Evento que aterrizó en plena actualidad deportiva del primer equipo de fútbol, inmerso en una crisis de resultados, suavizada tímidamente tras el triunfo en Mendizorroza, que tiene a Xabi Alonso contra las cuerdas.

El lunes se vivió con cierta calma tensa y con bastantes dudas en el seno del conjunto blanco, a la espera de los resultados contra el Talavera en Copa del Rey y ante el Sevilla en el último partido del año en el Santiago Bernabéu, para decidir qué hacer con el técnico vasco. Los últimos siete días han sido frenéticos en Chamartín, con la derrota ante el Celta, la reunión en el estadio después del partido, la advertencia de la dirección a los futbolistas sobre su actitud, el 1-2 contra el Manchester City y el triunfo balsámico en Vitoria como punto y seguido a una situación extraña en Valdebebas. Nadie se atreve a pronosticar.

«Puede pasar de todo», es una de las respuestas que llegan desde el césped de la ciudad deportiva madridista, donde nadie sabe muy bien qué esperar de los próximos días. Alonso parecía más fuera que dentro después del duelo ante el Celta, pero la mejoría en intensidad ante el City le dio aire hasta Mendizorroza, donde su equipo sumó tres puntos que calmaron un poco las aguas.

Florentino insiste con Negreira

Aún así, la sensación dentro de la organización madridista es que un pinchazo ante otro rival inferior(al City no se le consideraba como tal) pondría fin al camino del vasco en el banquillo. Algunas voces, sin embargo, confían en que el Madrid termine de despegar en enero y en que las soluciones que están sobre la mesa para sustituir a Alonso, que ahora mismo son Solari y Arbeloa, no cambiarían demasiado la perspectiva actual del conjunto blanco.

En la comida con los medios, Florentino Pérez evitó mencionar el nombre de su entrenador en el discurso que realizó durante cinco minutos ante la prensa. El presidente del cuadro madridista centró sus esfuerzos en el Caso Negreira y en los errores que, según él, han tenido los árbitros que han dirigido los últimos encuentros del Madrid. «Ante el Alavés fuimos arbitrados por un colegiado que nos amenazó antes de una final de Copa. Parece ser que las zancadillas a Rodrygo y Vinicius no son penalti. Es posible que algún club haya descendido víctima del caso Negreira, se ha dañado la imagen de nuestro fútbol y se debe hacer justicia. El juez lo definió como corrupción sistémica y dijeron que eran pagos convenientes, ¿por qué?», reflexionó Pérez.

Más allá de los árbitros, nada. Ni un mensaje de apoyo ni uno de aviso a sus jugadores o a su cuerpo técnico. Nada. El presidente del Madrid y el resto de responsables del conjunto blanco esperan ahora acontecimientos, con el duelo copero contra el Talavera y el de Liga ante el Sevilla como siguientes piedras de toque. Ese es el futuro cercano del club, el único que existe ahora mismo. Después llegará la Supercopa de Arabia, competición que el año pasado hizo mucho daño a Carlo Ancelotti al perder la final contra el Barça por 2-5. Nadie quiere observar tan lejos porque ahora mismo en el Madrid «cada partido es un mundo», como se reconoce de puertas para dentro. Nadie se atreve a decir que será el técnico ahí.

cambio de tono

No hay, pues, una fecha límite para Alonso. Por ahora, todas lo son. La relación con el vestuario, al menos en público, ha mejorado después de la advertencia del club a los futbolistas, y los abrazos de Rodrygo y Vinicius en los partidos ante City y Alavés han reflejado ese cambio de tono de la plantilla, pero los problemas internos siguen siendo similares. El equipo no termina de jugar bien y depende de la calidad individual de sus delanteros, las piezas del centro del campo no encajan, con Alonso buscando nuevas soluciones cada día, y la forma física de los jugadores dista de ser la mejor.

Calma tensa, y con bastantes dudas, antes de la Copa y la Liga. Así es la realidad navideña de este Madrid. Una que puede cambiar en cualquier momento.

Jorge Casado, el defensa que hizo debutar Mourinho y que ahora espera al Barça con el Guadalajara

Jorge Casado, el defensa que hizo debutar Mourinho y que ahora espera al Barça con el Guadalajara

Actualizado

Jorge Casado (Madrid, 1989), uno de los puntales del Guadalajara, que buscará este martes dar el gran golpe ante el Barcelona en la Copa del Rey, es todo un trotamundos del fútbol. Sus primeros pasos serios los dio en las filas del Rayo Vallecano, que apostó por incorporarlo cuando tenía apenas 10 años y donde llegó a despuntar tanto que el Real Madrid acabaría haciéndose con sus servicios en 2010.

Aunque inicialmente estaba previsto que jugara para el tercer equipo, acabó por convertirse en una pieza básica para Alberto Toril en un Castilla que llegó incluso a jugar la promoción de ascenso a Segunda División, donde sería finalmente eliminado por el Alcoyano.

Sus buenas maneras tampoco pasaron inadvertidas para José Mourinho, que lo hizo debutar con el primer equipo, como titular, en una vuelta de los dieciseisavos de final de la Copa del Rey, en la temporada 2011-12 frente a la Ponferradina, al lado de jugadores como Pepe, Varane, Özil o Benzema, que se saldó con victoria madridista por 5-1. Esa, no obstante, sería también su única aparición.

Ascenso a Primera RFEF

Tal vez debido a ello, para buscar nuevas oportunidades de crecimiento, se incorporaría en 2014 al Betis, que militaba entonces en Segunda, para vivir la primera de las tres experiencias consecutivas de un solo año (le seguirían la Ponferradina y el Zaragoza) tras las que, en 2017, daría el salto a Grecia para jugar en primera desde las filas de un Xanthi con el que también acabaría viviendo algunos claroscuros.

En 2020, sus ganas de volver a casa le llevaron a firmar por el Rayo Majadahonda, club donde permanecería durante cuatro temporadas y donde llegaría a ser capitán hasta que en verano del año pasado firmó en principio por una única campaña por un Guadalajara con el que acabaría rubricando la ampliación de su contrato por un año más el pasado mes de junio.

En el club violeta alaban tanto su ascendencia en el vestuario como su participación en una campaña que acabó culminando con el ascenso a Primera RFEF y, aunque en la Liga se ha perdido siete de los 16 encuentros disputados, con solo una de esas ausencias en el banquillo, sí ha tenido presencia en los dos duelos de Copa que ha jugado el equipo, ante el Cacereño, en primer ronda, y con algo más de 11 minutos sobre el césped y, sobre todo, frente al Ceuta, en segunda ronda, ante el que jugó la totalidad del encuentro.

Duda bajo palos

El partido de este martes frente al Barcelona será un auténtico choque de contrastes. Por una parte, se medirá el conjunto más goleado del Grupo 1 de Primera RFEF, un Guadalajara que, ahora mismo, ha encajado 24 tantos en 16 partidos, tres de ellos este pasado sábado frente al Real Madrid Castilla en el Alfredo di Stéfano, en un partido en el que los visitantes lograron adelantarse en el marcador, frente al máximo goleador de Primera. Los azulgrana, en estos momentos, suman 49 goles a favor en 17 partidos, 14 más que su más directo perseguidor, el Real Madrid de Xabi Alonso.

La gran incógnita del equipo azulgrana, en estos momentos, es quién se encargará de estar bajo los palos en Guadalajara. Por lo pronto, Hansi Flick ya ha dejado claro que Joan Garcia tendrá descanso y que no decidirá hasta este mismo martes si quien deberá tomarle el relevo será Wojciech Szczesny, baja el sábado ante Osasuna por una gastroenteritis, o Marc-André ter Stegen, que sigue mostrándose poco dispuesto a dejar el club pese a que la inactividad podría costarle disputar el Mundial.

El Barcelona, defensor del título conseguido tras imponerse en la final al Real Madrid, llega en un excelente momento después de ganar a Osasuna en la Liga y ratificar el liderato y con la impresión de ser un equipo cada vez más fiable.

Mbappé y Rodrygo le dan una vida extra a Xabi Alonso

Mbappé y Rodrygo le dan una vida extra a Xabi Alonso

Xabi Alonso ganó una vida extra en Mendizorroza gracias a los goles de Mbappé y Rodrygo para superar al Alavés y evitar que el proyecto terminase de entrar en caída libre. El francés estrenó el marcador, Carlos Vicente puso en duda el futuro del técnico vasco con el empate pero Rodrygo, tras una buena jugada de Vinicius, dio los tres puntos a un Madrid necesitado que vuelve a sumar de tres en tres después de las derrotas ante el Celta y el Manchester City. [Narración y estadísticas (1-2)]

Con la guadaña en su sombra, Alonso le entregó su destino a sus estrellas, al mismo vestuario que en las últimas semanas parecía dejarle caer. El vasco le dio la titularidad, a la vez y por primera vez desde que es entrenador del conjunto blanco, a Bellingham, Rodrygo, Vinicius y Mbappé. Los cuatro grandes nombres del equipo. El francés, ausente contra el City por molestias en su rodilla izquierda y uno de los que mejor ha conectado con el técnico estos meses, forzó para estar en la 'final' de Mendizorroza. Y sirvió.

A pesar de cojear tras sus dos primeras acciones del partido, primero en la pierna izquierda y luego en la derecha por sendos golpes, Mbappé hizo suyo el ataque del Madrid. Los blancos se asentaron bien sobre el césped, con Vinicius como nueve y el resto moviéndose por todo el frente de ataque. Güler y Bellingham, en un escalón inferior de la ofensiva, cogieron el timón en derecha e izquierda y el fútbol fluyó con lógica espacial ante su rival.

Buena nota para Valdepeñas

De un lado a otro, el Madrid tuvo pausa y calidad en el pase para marear al Alavés y plantarse de forma clara ante Sivera. Perdonó Mbappé la primera, perdonó Rodrygo la segunda tras un buen balón al hueco de Valverde, pero el galo no falló en la tercera. Rodrygo robó en el centro del campo, Bellingham encontró rápido a Mbappé al espacio y el francés, tras amargar varias veces a su par mientras entraba en diagonal hacia el área, definió con calidad al lado izquierdo de Sivera.

El tanto fue psicológico, porque cambió la cara de los dos equipos. El Alavés encajó el golpe y reaccionó a través de la pelota, centrando sus esfuerzos por el supuesto lado débil de la defensa del Madrid, el carril zurdo del canterano Valdepeñas. El joven defensa se midió una y otra vez con Calebe, encarador, y tapó lo que pudo a su paso para terminar con nota la noche.

Los vitorianos acumularon llegadas y córners, aunque pecaron de falta de calidad y claridad en el último pase para meter más miedo a Courtois. El Madrid, mientras, desapareció, perdiendo la batalla de la posesión y siendo incapaz de morder en los contragolpes. Pudo meter el segundo, pero Bellingham controló con la mano dentro del área. Y poco más, con Vinicius inoperante, Mbappé dosificando esfuerzos y Rodrygo y Güler sufriendo sin balón.

El remate de Mbappé para el 0-1 en Mendizorroza.

El remate de Mbappé para el 0-1 en Mendizorroza.AFP

Rozando el descanso y con el Alavés exprimiendo oxígeno, Pablo Ibáñez tuvo el empate al rematar un rechace en el área pequeña, pero el balón impacto milagrosamente en la cara de Courtois, gigante delante de la línea de gol.

El empate y la tensión

Tras el paso por vestuarios, Sivera salvó dos veces a su equipo con dos paradas ante Mbappé y Vinicius y el Madrid se volvió a descomponer. Permitió demasiada reflexión en el centro del campo del Alavés, regaló el balón, llegó tarde y flojo a los duelos y Coudet leyó el termómetro del partido. Realizó un triple cambio y le dio premio al instante. Carlos Vicente aprovechó un balón largo a la espalda de Rüdiger y definió con calma y calidad ante Courtois para empatar el partido. Lo anuló primero el árbitro pero le corrigió el VAR para situar al proyecto de Alonso sobre una cuerda peligrosa.

Toni Martínez perdonó el 2-1 en la siguiente acción y el Madrid reaccionó cuando más lo necesitaba su entrenador. Fue Vinicius, cuestionado en estas últimas semanas y desaparecido durante la primera hora del encuentro, el que superó a Jonny por primera vez en el partido para ganar línea de fondo y asistir con el exterior a Rodrygo. El brasileño marcó otra vez y dio aire a Alonso.

Sufrió el Madrid, pidió un penalti a Vinicius, perdonó la sentencia y sumó tres puntos de máxima vitalidad, para la clasificación, para su entrenador y para su proyecto.

Mbappé regresa para auxiliar a Xabi Alonso en su nuevo examen

Mbappé regresa para auxiliar a Xabi Alonso en su nuevo examen

Al borde del abismo continúa un entrenador que trabaja para recuperar la unión del grupo. Un futuro incierto aguarda a Xabi Alonso. El vasco se encuentra en el precipicio y este domingo acude en su auxilio Kylian Mbappé, ausente en el último de examen del desconcertante Real Madrid en el estadio Bernabéu. El francés va recuperándose de sus problemas físicos y estará en Mendizorroza para pelear contra el Alavés y conseguir una victoria que sostenga al preparador tolosarra.

Mbappé regresó a la dinámica de grupo en el entrenamiento matutino del sábado en Valdebebas. El goleador francés (25 tantos en este curso) realizó varios ejercicios para fortalecer su rodilla izquierda, en la que sufrió un fuerte golpe en el partido contra el Celta. Después, tras una suave carrera, participó sin problema en ejercicios con balón y podría ser titular en el partido de Vitoria, informa Efe. Xabi Alonso también recupera Huijsen, que se ha perdido los cinco últimos partidos. La presencia del central alivia ligeramente la angustia por las numerosas bajas: Dani Carvajal, Trent Alexander-Arnold, Mendy, Alaba y Camavinga. Tampoco viajan los sancionados Carreras, Fran García y Endrick. Sin los tres laterales izquierdos, podría debutar el canterano Víctor Valdepeñas, polivalente defensa del Castilla de Álvaro Arbeloa. Tiene 18 años, es fuerte, alto (1.88 metros), con buen lanzamiento desde larga distancia. En la convocatoria del expedicionarios que viajan a Mendizorroza también figuran otros tres jugadores del equipo nodriza: el central Joan Martínez (18 años) y los centrocampistas Jorge Cestero (19) y Thiago Pitarch (18).

Como no podría ser de otra forma, en la sala de prensa de Valdebebas se preguntó a Xabi Alonso sobre la posibilidad de ser destituido si no vence al Alavés, una cuestión que respondió apelando a la propia naturaleza del fútbol: «Llevo muchos años en el fútbol. No me sorprende nada de lo que puede suceder. Son cosas normales, cosas que han sucedido, cosas que pasarán en el futuro. Hay que afrontarlas con la responsabilidad del cargo y de lo que representamos».

También subrayó que la relación con los directivos del Real Madrid sigue siendo buena. «Desde el inicio hemos tenido una comunicación constante con el presidente... Estamos todos juntos desde la confianza, el respeto, el cariño y la responsabilidad en el objetivo común. Siempre es buena la comunicación», dijo.

Asimismo, a Xabi le preguntaron sobre la posibilidad de que Arbeloa le puede relevar en el banquillo, una cuestión que no pareció incomodarle. «Álvaro en un futuro podrá ser entrenador del Real Madrid», exclamó.

Alonso, que sólo suma dos partidos ganados en los últimos ocho, advirtió: «Ahora toca trabajar para revertir la situación. Queremos cambiar la dinámica de resultados... En el vestuario tenemos comunicación todos los días, trabajamos juntos en momentos buenos y en los no tan buenos. Sabemos que ahora estamos pasando dificultades y que podemos crecer si superamos estos momentos difíciles».

«Si revertimos la dinámica, dentro de unas semanas podemos mirar atrás y ver cómo hemos crecido. Es un proceso de un vestuario en el que hay gente con bagaje y poder para tomar decisiones», agregó.

El Real Madrid pierde con honra ante el Manchester City y se enfrenta al dilema de Xabi Alonso

El Real Madrid pierde con honra ante el Manchester City y se enfrenta al dilema de Xabi Alonso

Cuando corren, tampoco. Es la conclusión fácil para abrir la base del cadalso sobre el que han situado a Xabi Alonso, con la soga anudada al cuello. La conclusión tiene una trampa, y es que no es lo mismo correr contra el Celta que contra el City. Un Madrid atónico, lento y errático frente a un Madrid intenso, presionante, veloz y sufriente. Un Madrid de jugadores dimitidos en una derrota sin perdón contra un Madrid de futbolistas entregados en una caída con honra ante un grande de Europa. La pregunta es cuál de los dos pertenece a su entrenador y cuál a la idiosincrasia desnuda que anida, como una musa, en el Bernabéu. En la respuesta está la solución: Xabi Alonso, si; Xabi Alonso, no. Ese es el dilema. [Narración y estadísticas (1-2)]

A Florentino Pérez le toca resolverlo, pero hacerlo de verdad, en una u otra dirección, no con la indefinición que sucedió al numerito de Vinicius en el clásico. Que Xabi Alonso es un buen entrenador lo dice el mercado, su brillante pasado reciente en Alemania. Que Xabi Alonso es o no un entrenador idóneo para el Madrid lo tienen que decir los resultados, hasta ahora irregulares, pero en el top-8 de la Champions y a cuatro puntos del líder en la Liga. Jamás podrá serlo, sin embargo, sin la autoridad debida, algo que no siempre ha sentido bajo un fuego que puede ser tan peligroso como el fuego del City. Es el fuego amigo.

La entrega de los futbolistas desde la salida del vestuario tampoco es la más indicativa de si están a full con su entrenador, porque la Champions invoca siempre algo especial en el Bernabéu, algo que trasciende las batallitas familiares, incluso las cuentas pendientes, en una atmósfera de eucaristía colectiva. Rodrygo las tiene, con el técnico y consigo mismo, pero apareció como si hubiera soltado todo el lastre, camino de su primer gol en nueve meses. Pasó del ostracismo a ser lo mejor del Madrid, frente a un Vinicius desenfocado y un Mbappé quebrado en el banco. Después del tanto se abrazó a Xabi Alonso en la banda. O el brasileño es un actor de primera o se trata de un gesto difícil de entender en un contexto de guerra soterrada contra el entrenador.

Sobrehumano Courtois

Rodrygo concluyó una contra sacada del álbum de fotos del Madrid, un prodigio en el que intervinieron la presión, la velocidad y la precisión. Carreras robó a Bernardo Silva, Gonzalo fue el vértice en la transición y Rodrygo cruzó lejos de la envergadura del gigante Donnarumma.

Era el arranque que siempre se espera del Madrid, a fuego, pero de un Madrid mermado, globalmente en defensa y especialmente por la ausencia de Mbappé, el mástil del equipo en este arranque de temporada. Al Madrid, al menos, le quedaba la quilla. Courtois volvió a sostener a los suyos, con intervenciones sobrehumanas, como una doble parada ante Haaland y Cherki, cuando llegó la ola del City, contemplativo y pasivo primero, pero persistente y profundo después, con Doku como un cuchillo en su izquierda. El fútbol de los ingleses es como un caldo, empieza a fuego lento, a veces demasiado lento, más de lo que le gustaría a Guardiola. Sólo había que ver cómo gesticulaba en la primera parte.

Ese City sin profundidad, en cambio, consiguió equilibrar el partido en una acción que señala al trabajo de Xabi Alonso y a la plaga de lesiones en la defensa, a la que se ha unido la del mejor en la zona, Militao. Mal defendido el balón parado, Gvardiol cabeceó y O'Reilly remató desde la salita de estar de Courtois sin que el portero tuviera visión. Cuando el Madrid necesitaba el descanso, Rüdiger agarró a Haaland con disimulo, pero no hay disimulo posible en el VAR, que nada más empezar sacó un penalti a Vinicius fuera del área. En ambas acertó.

Rodygo, ante Bernardo Silva, el miércoles en el Bernabéu.

Rodygo, ante Bernardo Silva, el miércoles en el Bernabéu.AFP

Ser objeto de la pena máxima y acertar en el lanzamiento fue toda la contribución del ogro noruego, suficiente para cualquier delantero, pero escasa para lo que se espera de un personaje de su talla. Con mucho tiempo por delante, Guardiola lo sustituyó, al refrescar todo su ataque, puesto que también se marcharon Foden y Cherki.

Xabi Alonso lo hizo por necesidad en una segunda parte de riesgos, no había otra. Si en el once había prescindido de Güler en favor de Ceballos, llamó entonces al turco, como también a Brahim o hasta Endrick, que estaba en el último estante del armario para el tolosarra. Suya fue la mejor ocasión del partido, salvo el gol de Rodrygo, en un remate al larguero.

Cambios que llevaban el mensaje de la carga ante un equipo al que el Madrid no podía dominar, ni al principio ni al final, porque no tiene la madurez colectiva ni el juego necesario. El primero que lo sabe es Xabi Alonso, por eso decidió esperar y salir a la contra en el primer tiempo hasta que la desventaja le hizo descoserse a la desesperada ante un City que jamás se exprimió. A la desesperada espera, hoy, decisiones para saber si, como dice Guardiola, puede mear en el Madrid con la suya.

Flick mea colonia y Xabi no echa ni gota

Flick mea colonia y Xabi no echa ni gota

No hace mucho tiempo, a lo más que podía aspirar el Barça en un partido contra el Eintracht de Frankfurt, era a que el Camp Nou no se le llenara de alemanes vestidos de blanco. No era fácil ver al Barça de Xavi, quien se acababa de apuntar a entrenador. Ese ser en el que Michael Robinson no creía desde el día que llegó a Osasuna, y descubrió que el gerente de su hotel y su entrenador eran la misma persona, Pedro Mari Zabalza, y le confesó a su mujer que bajaban seguro.

La plantilla que no le llegaba a Xavi ni con el balón de oro Ousmane Dembélé, ni siquiera para ganarle al Eintracht en la Europa League, a Flick parece que le sobra. Tras varias temporadas gastando millones en buscarle un sustituto a Sergio Busquets, cuando se acabó el dinero a Flick ya sólo le ofrecieron poner a un canterano, y descubrimos a un tal Bernal, que lo hizo tan bien que cuando se lesionó pudimos descubrir a un tal Casadó.

Todo lo demás ya es historia del Barça. Desde convencer a un portero retirado para dejar de fumar. A poner a Lamine Yamal por el centro sin haberlo entrenado nunca, como quien tira a canasta con los ojos cerrados, sólo para probar los límites de su suerte. Ahora, a falta de centrales, se ha inventado poner a Gerard Martín y resulta que también funciona. Lo llega a intentar Xavi, y su marca, el primer día, nos mete cuatro.

A Xabi Alonso le pasa un poco lo mismo, que el Bernabéu se le está llenando de demasiada gente vestida de blanco, y encima son de los suyos. A Ancelotti no le salía un partido y lo resolvía cambiando los laterales. Casi sin ocultar que lo hacía sin ningún motivo aparente. A Xabi no le sale un partido y de repente le sobra Vinicius. En el Madrid están tan desquiciados que ya suena hasta Mourinho, no tanto pensando en ganar, como en tocarle las narices a los jugadores, para que al menos corran cabreados.

Michael Robinson confesó alguna vez que no creía mucho en los entrenadores, como si el fútbol se jugara en el campo, y me da que Ancelotti y Flick tampoco. Quizá por ello Guardiola le recomienda a su amigo Xabi que no mee colonia, como decíamos que meaba él, y que así le irá bien. El problema es que llega con el renacido City, y Xabi ya está en ese punto en el que han estado tantos entrenadores del Real Madrid, en el que mea y no echa ni gota.

Mbappé, seria duda contra el City mientras Xabi Alonso cierra filas: "Siento que tengo el apoyo de toda la plantilla"

Mbappé, seria duda contra el City mientras Xabi Alonso cierra filas: “Siento que tengo el apoyo de toda la plantilla”

Xabi Alonso ha dado este martes una de sus ruedas de prensa más complicadas. Después de la noticia, adelantada por EL MUNDO, de que los altos mandos del Real Madrid se reunieron en la madrugada del domingo al lunes para tratar su futuro tras la derrota contra el Celta, el técnico vasco apareció por Valdebebas para la previa del duelo contra el Manchester City. Un partido que otras veces se centra en Guardiola y que mañana estará condicionado por la situación de Alonso en el banquillo madridista. ", siento que tengo el apoyo de toda la plantilla", contestó.

Para saber más

"Vamos todos unidos. Cuando uno es entrenador del Madrid tiene que saber afrontar estos momentos con calma y responsabilidad. Esto se puede revertir del enfado que hubo el domingo a la ilusión por mañana", aseguró Alonso, insistiendo siempre en "el partido de mañana" y evitando contestar con demasiada contundencia sobre su situación. "En mi cabeza está el partido de mañana", repitió en varias ocasiones.

El encuentro ante el City es casi un ultimátum para el entrenador, que podría perder el puesto si cae derrotado ante Guardiola. "Todo el mundo está convencido de que podemos ganar el partido. Ya hemos sacado las conclusiones del Celta y la cabeza ya solo está en el City. Estoy seguro que el ambiente será diferente, eso es lo que está en nuestra cabeza. El fútbol va rápido".

Cuestionado de forma constante por su futuro y por los rumores, recalcó que "mi foco está en el equipo" y declaró que "la comunicación es constante" con el presidente. "Desde la confianza y el cariño, todos estamos juntos en esto", comentó.

Xabi Alonso: "Calma, unidad y tranquilidad"E.M

Unos segundos más tarde, apareció Aurelien Tchouaméni, el futbolista elegido para actuar como portavoz del vestuario. El francés fue bastante contundente sobre la falta de intensidad del equipo en las últimas semanas e insistió en el apoyo de la plantilla al técnico. "Estamos todos juntos, si queremos ganar partidos tenemos que luchar todos en la misma dirección. Tenemos que hacer las cosas mejor y tenemos una buena oportunidad para cambiar la dinámica", reflexionó.

El galó reconoció que "a veces lo hacemos bien y a veces muy mal" y que "tenemos que tener compromiso". "Si no jugamos con la máxima intensidad va a ser muy difícil ganar partidos. Para ganar tenemos que dar el máximo".

Además, admitió que la derrota contra el Celta "no fue culpa del entrenador". "Seguro que el plan de partido del entrenador era bueno, pero jugamos nosotros. Si jugamos a nuestro nivel, tenemos más posibilidades. Si perdemos 0-2 es que faltan cosas, como intensidad, y no es culpa del entrenador".

Ya en el entrenamiento, sorprendió la ausencia de Kylian Mbappé, máximo goleador de la Champions esta temporada. El francés, que se rompió un dedo de la mano en el encuentro contra el Celta, sufre unas molestias en su pierna izquierda que le convierten en seria duda para el duelo contra el City. Según fuentes del conjunto blanco, el delantero jugaría "muy limitado" en caso de ser de la partida.

Además de Mbappé, se ausentaron de la sesión Camavinga y Huijsen, todavía recuperándose de sus molestias. Los dos se mantuvieron en el gimnasio, mientras que los lesionados de larga duración (Trent, Carvajal, Militao, Alaba y Mendy) siguen sus procesos de rehabilitación.

Xabi Alonso ante el síndrome de Rafa Benítez

Xabi Alonso ante el síndrome de Rafa Benítez

El rey del caos siente, cíclicamente, la necesidad de llamar al orden, como si el Bernabéu fuera una clase alborotada. Nada, sin embargo, le ha ido tan bien al Madrid como al alboroto, el desorden que, por el precio de ser vulnerable, acaba por desordenar, mortalmente, al contrario. Pero como si no pudiera resistirse a la Ley del Péndulo, que es la ley de la gravedad de la civilización, llega un momento en que procede llamar a un entrenador más táctico y disciplinado para poner orden en un lugar donde manda uno y mandan todos, como en una compañía de mosqueteros: uno para todos y todos para uno.

Xabi Alonso fue mosquetero junto a los mejores, Casillas, Sergio Ramos y Modric, los Athos, Porthos y Aramis de una era, además del D'Artagnan Cristiano, y ahora quiere ser un entrenador de autor, por lo que se trataba de un personaje ideal para encajar necesidad e idiosincrasia. Todavía en el inicio del camino, se encuentra ya en el disparadero por los mismos males que sufrieron algunos de los que llegaron con la misma misión: falta de conexión con algunos futbolistas y dificultad para hacer llegar su mensaje. Es el síndrome de Rafa Benítez, arquetipo de entrenador preparado, meticuloso y táctico. Curiosamente, el técnico con el que Xabi Alonso empezó su gran carrera como jugador, en el Liverpool, aunque su relación no acabó como empezó.

Rafa Benítez era, asimismo, un hombre con pasado madridista, aunque sin el brillo de gran estrella de Xabi Alonso. No puede decirse, pues, que no conociera la casa. En el vestuario algunos de los ilustres ponían cara de póker cuando les decía cómo debían perfilarse para optimizar mejor sus disparos. Ahora otros sin ese rango, como es el caso de Bellingham, tampoco aceptan demasiado bien que se le pida correr menos y posicionarse mejor. Con Vinicius o Valverde los desencuentros han sido más evidentes. Entre esos críticos no está Mbappé.

También de la casa era Camacho, que tiró un pulso por elevación y lo perdió, y otras experiencias más exóticas tampoco dieron resultado, como la de Carlos Queiroz, sustituto de Vicente del Bosque, o el 'cuadrado mágico' de Vanderlei Luxemburgo.

José Mourinho fue una excepción, aunque a costa de un desgaste importante en la imagen del club, y no lo fue únicamente por su valía como entrenador y líder, incuestionable, sino por el apoyo incondicional de Florentino Pérez. El portugués es posiblemente el único técnico con el que el presidente ha conectado de verdad. Eso cala en el vestuario como la lluvia fina. Ahí está la clave para saber hasta dónde llegará o no el ciclo de Xabi Alonso, un excelente entrenador, como ha contrastado el mercado, pero el Madrid no responde a las variables del mercado. En su construcción profesional, su futuro parece estar hoy, en manos del mayor creador de equipos de autor que existe, Pep Guardiola. Nadie ha padecido y ha combatido tanto el caos del Madrid.